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domingo, 3 de junio de 2018

"Jinete Sable y los Comisarios Estrella": Space Western desde Japón.

¿Caballo robot? ¿Por qué no?
Una vez más, debo agradecer a las benditas almas que traspasan las trincheras corporativas para subir a YouTube ese material viejo que en ninguna otra parte aparece. En este caso, la gratitud va por Jinete Sable y los Comisarios Estrella, un anime de la década de 1.980 que hoy en día yace casi por completo en el olvido. El mismo no alcanzó la popularidad de acorazados ochenteros como ThunderCats, He-Man, Transformers o G.I.Joe. Por no ser popular, ni siquiera consiguió imponerse a su competencia natural en el subgénero del Space Western, porque en ese mismo tiempo también se estrenaron BraveStarr, y Guardianes de la Galaxia. No, no esos Guardianes de la Galaxia, los que saltaron del anonimato a la gloria gracias a la película de 2.014, sino otra serie que fue llamada así en castellano, pero cuyo título original era The Adventures of the Galaxy Rangers.

El trío mencionado de series, ya lo dijimos, eran Space Western de manual, es decir, contaban historias de vaqueros y forajidos en tabernas y corrales del Salvaje Oeste... pero no ahí, sino en otros planetas o el espacio. El subgénero de Firefly, si están demasiado perdidos, para que nos entendamos. Sin embargo, a mi gusto, la que más destaca es justamente Jinete Sable y los Comisarios Estrella... en parte porque es uno de los pocos casos de macekre que más o menos funcionaron, e incluso mejoraron un poquito el material original. Porque, como era costumbre en la década de 1.980, Jinete Sable y los Comisarios Estrella fue una adaptación occidentalizada a gusto de los productores de televisión de Estados Unidos, de un anime japonés.

Hagamos historia. Entre 1.984 y 1.985 se exhibió en Japón un anime llamado 星銃士ビスマルク (Sei Jūshi Bisumaruku, o sea, Mosquetero Espacial Bismarck). Este era el enésimo intento de un entonces pequeño grupo de creadores llamado Studio Pierrot, por crearse su propia parcela en el mercado del anime. Studio Pierrot había nacido en 1.979, a partir de gente salida de Tatsunoko, famosos en esos años por cosas como Tekkaman, La máquina del tiempo y Fuerza G, y de Mushi Production, el estudio fundado por el mítico Osamu Tezuka, y que había creado la primera versión de Astro Boy, así como La princesa caballero. Frente a esos nombres, Studio Pierrot era una cosita poca, casi al margen de la industria. Su salto al estrellato se dio recién a inicios del siglo XXI, cuando le dieron el palo al gato con Naruto y Bleach; pero la serie que nos ocupa es década y media anterior. Sei Jūshi Bisumaruku se estrenó, se exhibió en 51 episodios, casi un año completo, no pasó mucho con él... y hubiera acabado en el olvido más completo, si no hubiera sido rescatado por World Events Production, productora de Estados Unidos que bien podríamos llamar la casa que Voltron construyó. Porque ellos fueron los responsables de adquirir dos series de anime en Japón y unirlas en su adaptación estadounidense Voltron. Y luego, adquirieron Sei Jūshi Bisumaruku y la convirtieron en Jinete Sable y los Comisarios Estrella.



Viendo la serie con detención, en la actualidad y con una mentalidad de adulto, los parches que World Events Production le hizo a Sei Jūshi Bisumaruku para convertirla en Jinete Sable y los Comisarios Estrella se me hacen bastante obvios. Hablemos un poco de la serie original primero. La misma se ambientaba en un futuro en el cual los seres humanos colonizan el Sistema Solar, creando asentamientos a imagen y semejanza de los pueblos del Viejo Oeste, porque viva la nostalgia. La principal base de la colonización humana está en Ganímedes, satélite de Júpiter; dicho planeta se ve bien prominente en el cielo, en varios capítulos de la serie, pero la versión estadounidense del chisme, ni se molesta en explicar por qué hay un gigante gaseoso en el cielo, en varios capítulos, como decíamos. Mejor así, en realidad. Si no tocan el tema, a lo mejor el público ni se lo pregunta, y el asunto pasa soplado. Y no: que la principal nave espacial de Bastión Esperanza también se llame Ganímedes, no es una casualidad. Ya saben de dónde salió el homenaje.

El caso es que una misteriosa fuerza alienígena llamada los Deathcula, invaden los dominios de los pioneros. Para oponérseles, un científico desarrolla una nave espacial que además es un mecha transformable, el Mosquetero Espacial Bismarck del título, que es tripulado por cuatro pilotos. La razón por la que el mecha que protagoniza un Space Western se llama igualito al canciller alemán del siglo XIX, más allá del apunte decimonónico, es algo que se me escapa. Pero se gana premio por el nombre más ñoño para unos villanos: los deathcula. Efectivamente, éstos tienen apariencia vampírica, lo cual tampoco cuadra demasiado con la temática Space Western del anime, pero no importa porque se ve cool. No chupan sangre, eso sí. Lástima, eso sí que hubiera estado de lujo.

La adaptación estadounidense es un tanto diferente. Los seres humanos ya no sólo han colonizado el Sistema Solar sino además buena parte de la galaxia, y han radicado su gobierno en el planeta Yuma. Si se consideran que Yuma se parece a la Tierra... es porque en el anime original, Yuma en efecto es la Tierra. Hablando de cambios innecesarios. Por supuesto, Ganímedes no se menciona para nada en la adaptación. Los colonos se están extendiendo a lo largo y ancho de lo que se llama la Nueva Frontera. Pero unos misteriosos invasores llamados los seres de vapor, guiados por un villano llamado Némesis, invaden nuestra dimensión y atacan la Nueva Frontera. Sí, escribí "nuestra dimensión", lo que es un cambio respecto del original, en que los deathcula venían simplemente de otro lugar de nuestro mismo universo. Como este es un cambio fundamental, y para mejor según yo, merece una explicación más detallada.

Jinete Sable el secundario de lujo líder, Colt el tiro loco alivio cómico, April la niña mujer genio, y Bólido el líder secundario al que le pasa todo.
En el original japonés, los Deathcula simplemente atacan desde un planeta moribundo, mientras que aquí vienen desde un universo paralelo, ya lo decíamos. No fue un cambio antojadizo de guión, sino que buscaban en realidad evitar la censura. En el anime original, los protagonistas mataban deathculas a destajo, y matarlos significaba vaporizarlos hasta reducirlos a manchitas malolientes en el suelo. Como sabemos mostrar a los héroes matando era un gran no-no en la televisión de Estados Unidos en la década de 1.980, porque la violencia en la televisión, etcétera. Así, al hacer que los seres de vapor en realidad vinieran de otra dimensión, metían diálogos diciendo que en realidad al vaporizarlos, los seres de vapor no morían sino que "volvían a su propia dimensión", así es que los héroes en realidad no estaban matando a nadie. La lógica de que si los héroes no bajaban en realidad a ningún villano, entonces la guerra contra los seres de vapor estaba casi perdida de antemano porque no había manera de liquidarlos, es algo que la serie no abordó en ningún minuto, eso sí. Por añadidura, para la versión en Estados Unidos añadieron un capítulo completamente nuevo, ambientado en la Zona de Vapor, que nos muestra a los seres de vapor en su propia dimensión, pero que desperdicia la oportunidad de hacerse cargo del problema; ya llegaremos a eso.

La serie estaba protagonizada por cuatro adolescentes que pilotaban al mecha de marras, que en esta versión pasó a ser de Bismarck a Ariete (Ramrod, en el original inglés). De partida, un cambio importante es que en la adaptación, ellos trabajan directamente como agentes del gobierno, en calidad de Comisarios Estrella, mientras que en el original, los cuatro chicos y el mecha Bismarck obraban como contratistas privados. Es decir, ¡en la reaganiana década de 1.980, un anime japonés era más neoliberal que una adaptación estadounidense! ¡Cosas que hay que ver! Por supuesto, este cambio explica por qué en varios episodios, los colonos y las autoridades tratan con tanto desdén, e incluso hostilidad, a los protagonistas, algo que no tiene lógica en la adaptación, pero sí en el original. O a lo mejor sí la tiene: los agentes del Gobierno eran resistidos por ser el Gobierno, que nos impone cosas, nos grava con impuestos, ahoga la iniciativa privada, malditos rojos comunistas que quieren estatizar la defensa de la Nueva Frontera en vez de dejar que los particulares bajen seres de vapor a base de bien, qué se yo. Quizás estoy analizando demasiado esto, pero ningún producto artístico deja de ser hijo de su época, al final del día.

Otro apunte interesante. En la serie original, el equipo era multinacional. El líder era Shinji Hikari, un adolescente, claro está, japonés, también claro está, que venía del mundo del automovilismo deportivo. Su fiel escudero era Richard Lancelot, un estoico agente escocés. Bill Willcox era el estadounidense, o sea, el tipejo mujeriego y algo ridículo, pero que en donde pone el ojo, pone la bala. La cuarta era Marianne Louvre, la genio residente del equipo, que construyó a Bismarck, y que ayuda a pilotarlo poniéndose en peligro en la línea de batalla en vez de, no sé, quedarse atrás para diseñar nuevos y mejores mechas, que en eso es más irreemplazable, digo yo. En cambio, en la serie estadounidense, en cambio, el protagonista y líder del grupo pasó a ser Richard Lancelot, ahora rebautizado como Jinete Sable, aunque eso obligó a retorcer los diálogos hasta lo indecible para que todos en algún minuto u otro dijeran que "tú eres el líder", algo que se hace obvio si se presta atención suficiente. Shinji Hikari por su parte pasó a ser una especie de secundario de lujo, ahora bajo el nombre de Bólido. Curiosamente, esto benefició mucho la serie, porque hizo la narrativa algo más impredecible. Se supone que en toda buena historia, las cosas deben pasarle al protagonista, que por algo es el protagonista, pero en este caso, en la adaptación, le pasan... al personaje secundario. Esto significa que la típica jornada del héroe, incluyendo la subtrama del padre que murió luchando contra los invasores dieciséis años atrás, le pase a Bólido y no a Jinete Sable, lo que hubiera sido la opción narrativa lógica si el segundo hubiera sido el protagonista de la versión original. Y... spoiler del final aquí... también hace más interesante que sea Bólido y no Jinete Sable quien acabe quedándose con la chica, con Marianne, rebautizada como April en la versión occidental. ¡Ah! Y el vaquero pasó a llamarse Colt, por si a alguien le interesa.

"Los atraparé... y los acabaré. ¡Fuerza plena y listo para la acción!". Una Unidad Compensadora Ariete con actitud, qué más quiere uno en la vida.
Para amarrar mejor su adaptación, World Events Productions eliminó algunos capítulos de la serie original. Estoy en el entendido de que los mismos han sido vistos en DVD en Alemania, bajo el título de "los capítulos perdidos" o algo así; si alguien tiene noticias, favor de confirmar o refutar esta información. ¿Motivo de la eliminación? El de costumbre: exceso de violencia, para los estándares de la época, por supuesto. A cambio, World Events Productions encargó seis nuevos capítulos, los cuales fueron aprovechados para cimentar los cambios argumentales. Uno importante que no hemos mencionado, es que en la segunda mitad de la serie original, el secuaz del villano era Perios, un deathcula increíblemente frío y arrogante, y bishounen por supuesto; el molde con el cual se confeccionan todos los villanos manipuladores de shounen, hablando en plata. En la adaptación, en cambio, Perios pasó a ser Jessie Azul, un ser humano y un cadete de los Comisarios Estrella que se enamora de April, y se toma muy a mal que ella lo rechace. Tanto, que traiciona a la raza humana entera y pasa a servir a los seres de vapor. Por supuesto, con este cambio, el personaje creció mucho en la adaptación, y Jessie Azul se vuelve un villano todavía más odioso; aunque sus motivaciones son casi de pataleta adolescente, a lo menos esto es mejor que ser arrogante por la sola arrogancia. Al final, Jessie Azul acaba siendo un borrador de Kylo Ren, pero mucho más interesante como villano. ¿Y en dónde está este trasfondo de Jessie Azul, que no del original Perios? En dos de los seis capítulos originales encargados por Estados Unidos, por supuesto.

Otro de los capítulos encargados por World Events Productions es uno en el cual Jinete Sable viaja a la Zona de Vapor, ya lo decíamos más arriba. El mismo cumple dos propósitos. Por un lado, afianzar a Jinete Sable como verdadero supuesto protagonista de la serie. Otro, mostrarnos un poco más el trasfondo de los seres de vapor. Por supuesto, lo que vemos de la Zona de Vapor es bastante diferente a la imagen del planeta de Némesis en otros episodios, los que son de factura japonesa. También el episodio se perjudica al gastarse únicamente en la acción, cuando era la oportunidad perfecta de describir un poco más en detalle la sociedad de los enemigos. Y para colmo, el episodio está escrito de manera tal, que se le intenta sacar una moraleja ecológica, ya que Jinete Sable lucha por rescatar a unas criaturas depredadas por los malvados seres de vapor, o algo así. La serie original era entretención pura y dura, pero la televisión de Estados Unidos en la década de 1.980 era lo que era, y los códigos mandaban que si una serie para niños tuviera violencia, al mismo tiempo compensaran la misma con un mensaje educativo. Y conocer es la mitad de la batalla, etcétera.

Otro de los capítulos añadidos ahonda en los orígenes escoceses de Jinete Sable, aunque el guión es lo suficientemente torpe como para meter información sobre los seres de vapor que contradice lo planteado en el resto de la serie, incluyendo la posibilidad de mantener a uno de ellos capturado mientras salta de regreso a su propia dimensión. Y otros dos de ellos responden al intento por crear capítulos que sean un poco más Space Western. Llegaron incluso al extremo de crear un personaje completamente nuevo en ellos, que no aparece en el original japonés, que es el jefe de la academia de cadetes de los Comisarios Estrella. En el original, huelga decirlo, no aparece esa academia porque los protagonistas son contratistas privados. El jefazo éste tiene toda la pinta de un jefe nativo indígena, lo que va muy bien con la sensibilidad culpógena que se había instalado en la cultura de Estados Unidos respecto de los nativos amerindios, y que remató en la racha inmerecida de premios Oscar para la olvidada Danza con Lobos en 1.990.

Jessie Azul, el hombre que traicionó por amollll...
En general, un problema mayúsculo de los seis capítulos confeccionados por encargo desde Estados Unidos, es que chocan visiblemente con el tono de la serie original. En estos capítulos, April es presentada como una chica un poco más al gusto erótico occidental, pintada de lápiz labial incluida, los seres de vapor no se comportan como en el resto de la serie, Colt es convertido de un pistolero algo excéntrico en un completo bufón, y el dibujo en general es bastante más ramplón y de mala calidad. Pero no todo es pérdida. Al menos, en estos episodios redondean a Vanquo, un personaje basado en un pobre diablo al que se cargan en el primer episodio y por lo tanto, lógicamente, no vuelve a aparecer en los episodios japoneses, pero so pretexto de que los seres de vapor pueden regresar una y otra vez, en estos episodios originales lo siguen presentando como matón recurrente, y le dan su propio arco argumental, que remata de una manera... bastante interesante, podríamos decir.

Aunque en general defiendo a Jinete Sable y los Comisarios Estrella como un ejemplo de macekre bien hecha, en donde los conceptos nuevos introducidos a la adaptación le dan mayor profundidad al material original, es imposible dejar de mencionar una chambonada mayúscula que se manda la serie. Me refiero a que en la adaptación en Estados Unidos, desordenaron el orden de los episodios. La mayoría de ellos son autoconclusivos, de manera que no es tan dramático... hasta que llegan las alusiones a las subtramas que se mueven en segundo plano. En el original japonés, los secuaces del villano principal siguen un orden bien establecido: primero viene Zatora, Gattler en la adaptación, y luego, cuando se lo cargan, viene Perios, Jessie Azul en la adaptación. En cambio, al desordenar los episodios, resulta que Jessie Azul aparece no sólo antes que Gattler salga de escena, sino antes de que entre a escena, y además Gattler no obtiene un último capítulo. El episodio en el cual se cargan a Gattler en la adaptación se llama incluso La última batalla de Gattler, y en él vemos claramente como a Gattler finalmente lo despachan... pero en la adaptación para Estados Unidos, resulta que Gattler aparece en episodios después de eso, para desvanecerse antes del final sin que jamás sepamos qué sucedió con él.

Otra consecuencia colateral, relacionada con lo mismo, es que el desorden en la emisión de los episodios hizo mucho por cargarse la mística de los villanos. En el orden original, podemos ver como Gattler parte siendo un secuaz cruel y despiadado, un enemigo al cual los protagonistas debían temer con mucha razón, para que luego, a resultas de sus numerosos fracasos, vaya perdiendo la confianza de Némesis, hasta llegar a su muy indigno final. En la adaptación, en cambio, vemos a Gattler como un inútil casi desde los primeros episodios, el clásico secuaz idiota de los dibujos animados de la década de 1.980, lo que no hace mucho porque lo respetemos como personaje. Además, en la serie original se presenta primero a Gattler como el gran villano, y sólo muy poco a poco se nos va develando que tras él se encuentra Némesis, y quién es Némesis, mientras que en la adaptación, Némesis aparece al comienzo y al frente, como si nada, y además con una motivación bastante pueril para ser villano.

Defensores del espíritu de la Nueva Frontera. En serio, vuelven a decir eso de "espíritu de la Nueva Frontera", y no respondo de mí.
Otro hilo argumental que queda por completo descoyuntado en este desorden, es la subtrama del secuestro del Comandante Aguila, el padre de April. En la versión original, esto ocurre más o menos a mitad de serie, y se transforma en una motivación adicional para los personajes hasta el final de la misma. El rescate final del Comandante Aguila, de hecho, forma parte de un elaborado gambito por parte del villano para derrotar a las fuerzas humanas. En la adaptación, en cambio, el secuestro ocurre más o menos avanzado un cuarto de la serie, se menciona una y otra vez que ha sido secuestrado y deben rescatarlo... ¡y entre medio hay episodios en que el Comandante Aguila sigue apareciendo como si todavía estuviera entre los humanos! Lo dicho: no les costaba nada mantener el orden original de los episodios y dejar que la progresión dramática hiciera su trabajo, pero no, tenían que botarse a originales. Para la siguiente, que monten El mercader de Venecia de Shakespeare, pero partan por el Acto IV, porque sí, porque al demonio con la coherencia narrativa.

Con todos sus puntos débiles y fuertes, hay que reconocerle a esta serie un final de órdago. La mayor parte de la serie es de episodios autoconclusivos, pero luego, en sus últimos capítulos, se mete en un arco argumental bastante contundente. Que cubre nueve capítulos completos. Spoilers masivos a partir de aquí, advierto por si no quieren que les reviente el final... En estos episodios, vemos como los seres de vapor deciden lanzar un último ataque, y mueven su propio planeta desde la Zona de Vapor hasta nuestro universo. Los seres de vapor revelan que se están quedando sin energía, y buscan la paz con los humanos. Pero por supuesto, todo es una estratagema de Jessie Azul. Y a estratagema, estratagema y media. Uno de los principales objetivos de todo el asunto es el control del Enésimo Grado, la supercomputadora maestra que gestiona al planeta de los seres de vapor... pero existe un secreto muy sucio en torno al Enésimo Grado, que hace las cosas mucho más interesantes. Cualquier pecado que pueda tener la serie original, se redime con un final increíblemente épico, incluso para los estándares del anime actual, y ya no digamos los de esa época.

En mi opinión, Jinete Sable y los Comisarios Estrella, en el proceso de su adaptación para Estados Unidos, incorporó algunas ideas notables en su ejecución. El concepto de los seres de vapor es muy interesante. La dinámica de grupo entre los cuatro protagonistas también funciona muy bien, y la manera en que se hacen compañeros de batalla primero y amigos después, es uno de los puntos más entrañables de la serie. Los personajes secundarios como el Comandante Aguila o el Rey Yareh, también cumplen muy bien con darle colorido a la serie. No he mencionado tampoco la poderosa banda sonora que compuso el señor Dale Schacker, incluyendo el muy pegajoso tema principal. Y el final, ya lo decíamos, es muy épico. Por supuesto, hubo otros destrozos por el camino, que dificultan ver la serie hoy en día. Ahora que están de moda los reboots y remakes, creo que Jinete Sable y los Comisarios Estrella se beneficiarían mucho de uno, que tomara las fortalezas de la serie original, y puliera los errores y desaciertos que se generaron por el camino. El resultado debería ser una serie bastante más oscura que su original, porque ¿cómo se lucha contra un ejército de soldados que no pueden ser liquidados, sólo temporalmente detenidos, por ejemplo...? Por supuesto, también se puede hacer una mala nueva adaptación, como la deplorable Inspector Gadget que estrenó Netflix en 2.015. Pero de que el material acá tiene potencial, lo tiene. Sólo cabe esperar a que alguien lo redescubra y le vuelva a dar una oportunidad.

Una Unidad Compensadora Ariete está a punto de volarte la maldita cara. Que tengas un buen día.

4 comentarios:

Cidroq dijo...

Yo esta serie no la pude ver en su momento, se ve que es una adaptación decente para la época, si hay tiempo, algun dia, le daré un vistazo.

Saludos.

murinus2009 dijo...

Esta serie no recuerdo verla en los 80s. no se si no la pasaron en Cd. de Mexico, o cuando la pasaron no la vi, o solo la pasaron por tv. de paga.

En cambio si recuerdo las otras 2 Space Westerns que mencionas:

-Los Guardianes de la Galaxia
Si no me equivoco aparece un personaje animal antropomorfo, creo que es un conejo o algo así, era el comic relief
Otro de los personajes lo apodaban Ganso o Gus, según la traducción.
La serie presentaba algunas imágenes extrañas en ese tiempo: CGI.

-Bravestar.
También la vi me gustaba mucho, tu colega Cidroq (saludos Cidroq) en su momento hizo una buena Entrada en elcuchitrildecidroq.blogspot.

Esta:
Jinete Sable y los Comisarios Estrella.
Con todo y la Macekre que le hicieron suena muy entretenida la pondré en la lista de Espera.

Gracias por la recomendación Guillermo.

Hasta Pronto.

Martín dijo...

Esta la vi y en su momento pensé que era completamente por encargo. En su momento, cuando la dieron en Chile, me dio mucha bronca porque me perdí el final (es decir, vi como los treinta segundos finales) así que cuando la encontré en internet, durante mucho tiempo no quise mirarla...
Ahora entiendo que el Jinete Sable apareciera menos que Bólido, lo cual encontraba muy raro en ese tiempo. A Abril siempre la comparaba con Rook (de Robotech), así que no me llamaba mucho la atención. Pero el Potro se me hacía insufrible. Y en cambio, sí me gustaba el villano Jesse Azul.
Buen análisis, ¿pero ni siquiera una mención a las Unidades Renegadas? Tampoco una muestra de la verdadera batería con que contaba Ariete...

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, eso de si hay tiempo, algún día, ahora en retrospectiva se lee tan triste...

@murinus2009, en Chile la pasaron varias veces, y aún así, casi nadie a mi alrededor parece recordarla, quién sabe por qué. Quiero decir, la serie tiene sus bemoles, pero también sus puntos fuertes, y considerando otras cosas que sí eran bodrios de envergadura...

@Martín, a mí se me hace más querible April que Rook, quizás porque April es una genio científico, pero no hace muchos aspavientos sobre eso, mientras que Rook es más el modelo de chica dura que en el fondo es sensible, que a mí tiende a echarme un tanto atrás.

Potro es el clásico secundario gracioso que funciona en dosis justas, más por contraste con la posición algo más solemne de los otros personajes. El destrozo que hicieron de él en los capítulos hechos aposta para la serie, en cambio, no tiene perdón.

Jessie Azul es un villano de los buenos, que siempre se las arregla para ir un paso adelante de los héroes. Su plan final para ganar la guerra es bastante audaz, y no tiene desperdicio. Y casi se hubiera salido con la suya, de no ser por cierto detallito que desconocía, acerca del Enésimo Grado...

En realidad, debería haber mencionado a las unidades renegadas. Se me quedaron en el tintero. En fin, para otra vez será.