domingo, 18 de marzo de 2018

"Mobile Suit Gundam": No es tan cool pilotar un mecha cool.

El protagonista se la pasa sintiendo angustia por pilotar este pedazo de robot.
En varias ocasiones ha saltado a la palestra, por aquí y por allá en la Guillermocracia, la franquicia de Gundam. No por casualidad. En la Guillermocracia le hemos prestado bastante atención al anime en general, y también a la Ciencia Ficción, y considerando la importancia de Gundam para ambas, era casi lógico que esto llegara a suceder. Sin embargo, nunca me he animado a escribir algo más en profundidad respecto de Gundam porque... ¿han visto la cantidad de material que existe allá afuera? Sólo con la continuidad llamada Universal Century ya tienen para varios días de saludable entretención, y luego están las líneas de tiempo alternativas, reboots, OVAs... He visto unas cuantas cosas de Gundam, pero escribir sobre la franquicia como un todo, eso ya está más complicado. Algún día lo haremos, pero no hoy.

Sin embargo, considerando que hace algún tiempo atrás conseguí despacharme a gusto ¡por fin! la serie completa de Mobile Suit Gundam, no es mala idea dedicarle un posteo a la misma. Había visto episodios sueltos aquí y allá, pero no había tenido la oportunidad de sentarme a verla de principio a fin. Me refiero por supuesto a la que quizás es una de las series menos populares en la franquicia, a pesar de su enorme valor para la misma: es la primera de todas, la que lo comenzó todo, allá en 1.979. Recapitulemos un poco. En 1.979, ya lo decíamos, se estrenó un anime llamado Mobile Suit Gundam. En su recorrido inicial, la serie fue más o menos ignorada por las audiencias, y de hecho, hubo un recorte en la cantidad de episodios, algo que se hace un poquito obvio considerando que el ritmo de la historia se acelera un resto cuando se van acercando los últimos episodios. No hubiéramos escuchado nunca más acerca de Gundam, pero por alguna razón, los muñequitos se vendieron bien, y como el mercadishing manda, le dieron luz verde a una secuela llamada Mobile Suit Zeta Gundam. El resto es historia, por supuesto. O historia del futuro, si lo quieren ver así.

Veamos el argumento. Nos encontramos en el año 0079 de la Centuria Universal, el nuevo calendario cósmico que... ustedes ya conocen el cliché de que "en el futuro usaremos una cronología completamente nueva", tan propio de numerosas obras de Ciencia Ficción. La Humanidad está recién comenzando su expansión por el espacio, y esto significa fundar colonias espaciales alrededor de la Tierra. Sin embargo, las tensiones políticas van creciendo, y las colonias se embarcan en un movimiento separatista en contra de la Tierra. Y por embarcarse en un movimiento separatista, queremos decir apoderarse de una colonia y precipitarla contra la Tierra para iniciar una guerra. Serán luchadores por la libertad, pero también unos desgraciados de cuidado.

Por no ser Kouji Kabuto, el protagonista Amuro Ray ni siquiera es pelopincho...
En medio de todo esto, una colonia espacial es tomada al asalto por unos mechas separatistas; sí, es una historia de mechas, por supuesto. En medio del ataque, el protagonista Amuro Ray descubre por accidente la existencia de un mecha superpoderoso, el Gundam, lo pilota, y luego queda adscrito al mismo aunque en realidad es un civil. A bordo de una nave espacial con una variopinta tripulación, Amuro Ray y su Gundam emprenden el viaje a la Tierra, participando en una serie de operaciones militares contra los separatistas liderados desde Zeon por la familia Zabi, liándose en medio de la política y la logística militares, aprendiendo poco a poco a comportarse como un hombre en vez de un adolescente malcriado, y siempre liándose en duelos con Char Aznable, el as de los pilotos enemigos, que por supuesto tiene su propia agenda al margen de la familia Zabi que nominalmente son sus jefes.

Mirado desde la actualidad, resulta interesante observar que Mobile Suit Gundam es un poco hija de su tiempo. Incluso algunas cosas de la serie parecen un tanto cliché. No es su culpa. En su minuto, la serie fue increíblemente innovadora, pero andando el tiempo, las propias invenciones narrativas que desarrolló Mobile Suit Gundam fueron llevadas más lejos por sus secuelas primero, y por otras series de anime después. Esto le confiere una cierta aura maldita: en su minuto, no demasiada gente le prestó atención porque rompía con más de algún esquema en materia de ficciones de mechas, y en la actualidad, no demasiada gente le presta atención porque ya no rompe casi ningún esquema...

Primero que nada, esta serie puso sobre el escenario la idea de que los mechas son fabricados en serie para la guerra. Anteriormente, el mecha era un robot único y muy poderoso, que se enfrentaba contra otros mechas también únicos y muy poderosos. Piensen en Iron Man 28, que inventó la fórmula, o Mazinger Z, que la perfeccionó hasta el punto de codificarla. En Mobile Suit Gundam, en cambio, los mechas son fabricados en serie, ya lo decía, del mismo modo que en la actualidad se fabrican tanques o aviones en serie. El Gundam mismo es un robot especial, un prototipo, y la serie justifica el hecho de que es único porque fue sacado de su almacenaje bajo circunstancias extraordinarias, pero bastante avanzados los capítulos, ya comienzan a verse otros Gundam. Sin embargo, con una cierta dosis de mala leche, la serie justifica que el Gundam protagonista sigue siendo único en cierta medida: fabricarlo es tan caro, que los producidos en serie son más débiles simplemente porque así es más barato manufacturarlos en masa. Por supuesto, este concepto de los Gundam como simple producto en serie, fue después explotado por otras series como Super Dimension Fortress Macross, hasta llevarla a su paroxismo con Patlabor, en donde los mechas o labors ya carecen de todo glamour, y no son más que herramientas de trabajo sin otra distinción, es decir, simple parte del paisaje.

Nada dice tanto "¡rebelión!" como dejar caer una colonia orbital entera sobre una ciudad de la Tierra...
Esta idea, los productores de la serie no parecen haberla entendido bien. Normal, considerando que muy en el fondo, el concepto disminuye el valor de los mechas. Si ustedes fueran chicos, ¿qué muñequito querrían comprar? ¿Un Mazinger Z que es un robot único y el más poderoso, o un robot que dentro de su serie animada es apenas uno más de tantos iguales? Si ustedes tuvieron edad para hacerse de un muñequito de Macross, objetarán que igual querían tener un varitech, por lo que esta ley no se cumple. Pero piénsenlo dos veces. Si era el caso, ustedes no querían tener cualquier varitech, sino uno muy específico y especial: el decorado con una calavera y dos tibias cruzadas que pilotaba Roy Fokker, ¿verdad? En Mobile Suit Gundam, los productores insistieron en que el mecha debía ser vendible, y eso significó que andando la serie, le fueron poniendo nuevas armas y aplicaciones, un poco en la vena de Mazinger Z. Frente a eso, los guionistas obedecieron, e incluso lo transformaron en una escena de animación stock para reutilizarla en varios episodios, pero hicieron todo lo posible por pasar esto en puntillas, en términos de narración, sin darle mayor bombo al asunto.

Otro detalle que también ayudó a distinguir a Mobile Suit Gundam de otras series contemporáneas, pero para mal, o sea, para hacerla menos atractiva, es su protagonista. En la época, el modelo de piloto de mecha era claramente Kouji Kabuto, un fanfarrón idiota y cabeza caliente que va de sobrado por la vida porque él lo vale. Casi como el Tom Cruise de Top Gun, vamos. Amuro Ray en cambio es otra clase de personaje: un adolescente y un civil que al verse metido por accidente en medio de la guerra, termina siendo superado por la situación, y acaba dando la impresión de ser un tipo debilucho y quejumbroso. Shinji Ikari de Neon Genesis Evangelion no inventó nada nuevo en este punto, como pueden ver. Por supuesto, parte importante del drama en esta serie es ver como Amuro Ray se ve obligado a madurar, a hacerse hombre, y en los últimos capítulos ya lo vemos más centrado y reflexivo en su misión, no a un extremo perdonavidas, pero sí con la suficiente confianza para saber lo que está haciendo... y hacerlo bien. Tan bien, que se transforma en el terror de los pilotos enemigos, a quienes termina masacrando sin mayores miramentos.

Un punto importante de la serie, es su relativo realismo en el tratamiento de la guerra. En primer lugar, aunque solamente vemos las aventuras de Amuro, sus amigos y su mecha, la serie deja caer aquí y allá que lo suyo es apenas un frente de batalla dentro de una guerra mucho más amplia, que se está librando de manera paralela en otros puntos de la Tierra y el espacio. Por supuesto, al final serán Amuro y su mecha quienes acaben por cambiar el curso de la guerra, pero la misma no se centra exclusivamente en ellos. También la serie le dedica un espacio bastante respetable a aspectos que no son el conflicto bélico en sí. Parte de las peripecias de los personajes se ven afectadas para bien o para mal, tanto por las intrigas palaciegas en el bando opositor, como por las propias calculadoras y a veces bastante miopes decisiones políticas de la Federación Terrestre, elemento este último que será reciclado de manera muy efectiva algunos años después en Super Dimension Fortress Macross. También la serie presta mucha atención a cómo la guerra afecta a los civiles que muy en el fondo no tienen relación con el conflicto ni tienen algo que ganar con él, por lo que cuando la guerra llega a tocarles, las consecuencias pueden acabar siendo muy crueles. Otro aspecto en que la serie insiste lo suyo, es la pesadilla logística que significa abastecer a una nave espacial que anda corriendo suelta por ahí, lejos de las bases aliadas en las cuales puede obtener nuevos suministros y pertrechos, lo que la pone a veces en situaciones de vulnerabilidad suprema. Todos estos elementos, Mobile Suit Gundam los exploró primero con cierta profundidad, aunque fueron imitados en otras series posteriores después, y por tanto han perdido parte de su impacto; aún así, su tratamiento muy correcto le confiere a esta serie un tono bastante adulto, dentro de lo que muy en el fondo viene siendo una clásica historia de mechas contra mechas.

Puede que la guerra sea un infierno, pero si el infierno se ve así de cool...
Otro elemento importante de analizar también es el tratamiento de lo que podemos llamar el bien y el mal. Ya desde la partida, la serie es ambigua respecto de los valores supremos. Los colonos luchan por su libertad, y con esto pareciera que los villanos tienen un punto, pero luego vemos que la familia Zabi no son tipos humanistas o demócratas, sino un montón de darwinistas sociales y genocidas que no trepidan en cometer las más grandes masacres para alcanzar sus objetivos. Vale, son los villanos, pero luego, cuando vemos a la Federación, descubrimos que son un montón de políticos y militares bastante grises, a quienes muy en el fondo la situación de los colonos se las trae al pairo, dándole algún punto de razón a éstos para rebelarse, aunque sus métodos sean bastante discutibles.

Esto se ve enfatizado por el tratamiento de los villanos. La familia Zabi en general son tipos monstruosos y absolutamente carentes de cualquier atisbo de empatía, es cierto. Pero Char Aznable, su piloto estrella, aunque es un tipo despiadado en batalla hasta el punto que Amuro Ray apenas consigue escapar vivo en los primeros episodios, de todas maneras es un guerrero noble que aprecia a sus enemigos cuando éstos son capaces de dar una buena pelea, y sus motivaciones se hacen bastante simpáticas. Por otra parte, numerosos pilotos enemigos no son en realidad el clásico enemigo sin rostro puestos ahí para que los odiemos, sino que reciben escenas en donde vemos que, muy en el fondo, no son monstruos de inhumanidad sino preocupados hombres de familia y profesionales competentes que hacen lo mejor que pueden luchando por su causa... lo que hace todavía más trágico cuando se cruzan en el camino de Amuro Ray y éste acaba despachándolos simplemente porque es una batalla, y por lo tanto, impera la lógica del "o ellos o yo". Por supuesto, esto también hace mucho por darle a la serie un tono más serio y adulto; la gracia es que lo hace sin pasarse de roscas con el angst, ni tratando de vender a cada personaje como un héroe o antihéroe trágico, que es el pecado en que incurren muchas historias que tratan de zafarse de la moralidad clásica de los héroes muy puros versus los villanos muy monstruosos.

Otro punto importante de la serie, es su tratamiento increíblemente realista de la ciencia. Estamos viendo la colonización del espacio, pero no tenemos capítulos en donde los protagonistas viajan en uno o dos episodios entre la Tierra y Marte, o la Tierra y Júpiter, así como si nada. En realidad, aquí los viajes espaciales son bastante largos, y toda la acción transcurre o en la Tierra misma, o en órbita alrededor de ella. Las colonias espaciales tampoco están instaladas al azar en la órbita, sino que las más importantes de ellas están emplazadas, de manera rigurosamente científica en esto, en los llamados puntos de Lagrange, que son sitios del espacio en los cuales la resonancia gravitacional del Sol, la Luna y la Tierra generan lugares estables en donde tales colonias pueden permanecer sin que sus órbitas decaigan y se estrellen en la Tierra; de hecho, si algún día fundamos colonias en el espacio, los puntos de Lagrange serán de seguro los primeros sitios en ser ocupados. El diseño de las bases espaciales es muy realista, y de esta manera, vemos varias de ellas en la cuales la gravedad se obtiene no por tecnoblablá futurista sino construyéndolas de manera cilíndrica y haciéndolas rotar, para que la fuerza centrífuga haga el resto, exactamente como la NASA y otras agencias espaciales piensan que debe hacerse. Por supuesto, generar brechas en esas colonias y que la atmósfera escape de ellas, es un punto importante en más de algún capítulo, y eso por no hablar de las consecuencias médicas de pesadilla que vemos en un episodio, respecto de un personaje que sufre privación de oxígeno por una de estas fugas, y le pasa lo que le pasa.

El único punto en donde la serie se aparte de manera notoria respecto del respeto casi irrestricto a la ciencia, es en el tema de las partículas Minovski. La serie usa un poco de tecnoblablá clásico acá para explicarnos lo que son las partículas Minovski y las ondas Minovski, lo que muy en el fondo es el clásico recurso para darle una pátina de verosimiltud a lo que de otra manera caería dentro de la Tercera Ley de Clarke, de que la ciencia avanzada es indistinguible de la magia, y por lo tanto, termine siendo fantasía revestida de Ciencia Ficción. En principio, esta tecnología interfiere con las comunicaciones a larga distancia, lo que es un problema para los vehículos y naves; esta es la manera que la serie encontró para darle justificación a la idea de que las guerras del futuro se libren con mechas gigantescos. Otras series incluyen mechas únicamente porque éstos son cool, a pesar de que no tiene mucha lógica fabricar humanoides metálicos de diez o más metros para enviarlos al frente de batalla en vez de tanques o helicópteros, confiando en que el espectador acepte esto de buenas a primeras por eso, porque es cool, sin hacerse demasiados cuestionamientos sobre la premisa. Acá, en cambio, la serie se inventa una serie de principios físicos que, sí, son ficticios, pero al menos son coherentes consigo mismos y con el universo narrado, lo que hace mucho por darle más verosimiltud a la idea de que, en efecto, las guerras del futuro pudieran librarse con mechas a manera de gladiadores gigantescos, como la propia serie se permite ironizar vía un par de líneas de diálogo de los personajes.

¡Quién lo hubiera dicho! ¡Los soldados enemigos son seres humanos también!
El único aspecto en donde la serie realmente se sale de la Ciencia Ficción más dura, e integra lisa y llanamente elementos fantásticos, es en la introducción de los newtype, más o menos en el último tercio de la misma. Los newtype son seres humanos desarrollados genéticamente para poseer poderes mentales que les permiten un mejor control de los Gundam. Me pregunto hasta qué punto su inclusión se vio influida por el hecho de que en esa época se hizo célebre un concepto similar, el de los jedi en La guerra de las galaxias, aunque los jedi eran caballeros armados de sables láser y no, en principio, pilotos de mechas. Por otra parte, debemos recordar que en la época todavía había quienes le daban cierta credibilidad a la idea de que existía una base científica para la telepatía, la precognición y otros poderes extrasensoriales, lo que hoy en día parece por completo descartado. En cualquier caso, la introducción de los newtypes como elemento de la franquicia ancla la misma de manera definitiva en su tiempo, finales de la década de 1.970, y es quizás lo único que ha quedado realmente obsoleto de la serie original.

Como decíamos, en su día no pasó demasiado con Mobile Suit Gundam. En primer lugar, el mercado ya estaba saturado con un montón de clones de Mazinger Z, y todavía otro programa de mechas más debía luchar contra toda esa competencia. En segundo lugar, no mucha gente en ese tiempo supo qué hacer o cómo ver un programa que es una deconstrucción radical de los conceptos vertidos en esos animes de mechas, y que además lo hace enfatizando los aspectos más realistas, dramáticos e incluso sórdidos del infierno que en efecto significa librar una guerra. Pero vía el mercadishing, la serie encontró su nicho, y luego vinieron las secuelas. Gundam ha sido vista como la respuesta japonesa a Star Trek, o sea, una historia de la colonización del espacio en el futuro, desarrollada a través de una cantidad infernal de series, aunque luego resulte que ambas franquicias son bastante diferentes, porque en Star Trek la colonización espacial lleva a una especie de nueva Ilustración para una Humanidad evolucionando hacia una especie de utopía cósmica, coexistiendo con toda clase de alienígenas, mientras que en Gundam, los mismos problemas de odio, fanatismo, intolerancia, ambición política y guerras que plagan a la Tierra se ven reflejados en el futuro y en el espacio, sin alienígenas que intervengan a favor o en contra, ni maldita la falta que hagan considerando lo mortíferos que resultan los humanos para castigarse a sí mismos.

Actualmente, la continuidad principal, llamada Centuria Universal (Universal Century) se encuentra integrada por las series Mobile Suit Gundam, Mobile Suit Zeta Gundam, Mobile Suit Gundam ZZ y Mobile Suit Victory Gundam, más la película Mobile Suit Gundam: Char's Counterattack, y un buen puñado de OVAs que funcionan más como spin-offs que como narrativa del hilo principal. Luego, temiendo que las nuevas audiencias no quisieran seguir subiéndose a Gundam por el peso de la continuidad, empezaron a dejar a un lado la Centuria Universal para crear varias continuidades alternativas, no todas ellas bien recibidas por los fanáticos. Una serie más adelante, no quiero decir cuál para no soltar un spoiler bastante grueso, funciona como cross over entre todas las continuidades, revelando que la totalidad de ellas coexisten en universos paralelos; esto es canónico, por supuesto, pero qué tanto es aceptado por los fanáticos, es algo mucho más debatible.

Y Mobile Suit Gundam, como decíamos, es la serie que lo inició todo. Una serie que resulta un poco difícil de ver hoy en día porque, me repito aquí, muchos elementos en que esta serie fue pionera acabaron siendo popularizados e incluso convertidos en nuevos clichés por parte de otras series distintas, e incluso por las propias secuelas de Gundam. Sumado además a los valores de producción propios de finales de la década de 1.970, no particularmente malos para lo que existía en la época, pero sí bastante espartanos en comparación a la más fluida y detallista animación de la década de 1.980, quizás la verdadera edad de oro de Gundam. Pero aún así, Mobile Suit Gundam se merece una oportunidad: su narrativa sigue siendo muy potente, su arco argumental está muy bien desarrollado, y en general, es una excelente muestra de que puede hacerse buena Ciencia Ficción tratando temas bastante profundos, y sin necesidad de irse con demasiadas patadas contra los principios físicos más elementales.

¿Terminar un posteo sobre Gundam sin una imagen de Char Aznable? ¡Impensable! (Es de la derecha. El casco es cool, ¿no?).

4 comentarios:

Sayabros dijo...

Yo también tuve la oportunidad de verla hace varios años, es muy interesante lástima que por lo años ya no sea muy atractiva para las nuevas generaciones

Cesar Cuevas Rueda dijo...

Nunca había oído hablar de esta serie (y aunque no lo creas tampoco leído) pero estoy jodidamente intrigado, espero encontrarla en Youtube.

Uno de los aspectos que más me llama la atención es la similitud con la obra de Asimov, pues la situación política que describes es jodidamente parecida a las novelas cincuenteras Madre Tierra, Bóvedas de acero y El sol desnudo, así como de su continuación en las ochenteras Los robots de Aurora y Robots e imperio.

¿Será que los creadores de Gundam tuvieron en cuenta la obra de buen doctor patillas o es una simple casualidad?

Cidroq dijo...

Yo el universo gundam lo conocí por los videojuegos, de esta serie primigenia solo conocía algunos aspectos, pero ahora con lo que comentas, le daré una oportunidad para verla a detalle en cuanto tenga una oportunidad, saludos

murinus2009 dijo...

Esta serie, o mas bien su versión 1995 misteriosamente la pasaron por tv. abierta en Cd. de México hace como 10 años.

Al menos unos capítulos, luego la quitaron, me gusto desde la canción de entrada o Intro.

Desconozco que tan diferente sea de la versión de fines de los 70s.

Si, ya había visto tu articulo dedicado a los mechas, Guillermo, muy cierto lo que dices de la evolución de los Mechas
Del mecha único y especial manejado por un niño (también especial) primero a control remoto:
-Iron Man 28
Luego piloteandolo desde dentro:
-Mazinger Z
Hasta su evolucion en maquinas fabricadas en serie, con pilotos también maquilados en serie (en escuelas de pilotos):
-Gundam Wing
-Robotech
-Patlabor
-Evangelion.
-Pacific Rim
Quizá en esa Entrada falto, Ultraman, que era un chico al que le entregan un artefacto para convertirse en mecha, pero solo le dura 3 minutos creo.

Algo escuche sobre la tecnología mágica que impedía el uso de armas poderosas a distancia y por eso el uso de Mechas.
Cuando escribí una fanfiction de Robotech, allá en los lejanos 80s., se me ocurrió que la ventaja de usar Mechas era que se cubría toda forma de ataque con unas pocas clases de vehículos convertibles:
Aire-Aire.
Aire-Tierra.
Tierra-aire.
tierra tierra.
Mar-aire.
mar-tierra.
Tierra-mar.

La forma en que comienzan a colonizar el espacio en esta serie también suena parecida a lo que se especula en las Agencias espaciales:
Primero colocar estaciones espaciales a ciertas órbitas, cada vez mas lejos para abastecer ahí a naves que vayan todavía mas lejos, a construir mas estaciones.
Luego acercarse a los planetas y finalmente comenzar su colonización, terraformación y luego seguir a los siguientes planetas.
Actualmente creo que la idea es saltarse lo de las estaciones y llegar directo a Marte
Los libros que comenta @Cesar Cuevas Rueda, no los conozco suenan interesantes.

Con esta entrada queda claro que la serie, Gundam Wing, que yo vi (esta disponible en Internet) es la segunda versión (al menos) así que tendré que buscar también esta versión de 1979.

Sera bueno verlas y compararlas

Gracias Guillermo y hasta pronto.

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