martes, 26 de diciembre de 2017

40 actrices en peligro de no comerse al mundo antes de sus 40 (5 de 5).


Ahora que hemos llegado al final de esta épica serie de posteos, en que repasamos a varias actrices en la treintena cuyas carreras parecen en riesgo de no consolidarse antes de los cuarenta, edad limítrofe en la cual tienden a ser reemplazadas por otras guapas que vienen más atrás... les voy a hacer una confesión. Empecé a trabajar en esta serie de posteos, y a publicarla, antes de que reventara en la cara de todo el mundo la ristra de escándalos que comenzaron con acusaciones contra Harvey Weinstein, y luego, contra medio Hollywood. Lo que hace mucho más amarga la temática de esta serie de posteos. Porque hasta el momento hemos apostado a que las actrices en riesgo que incluimos en la lista, están en dicho riesgo porque no han calado en el público, no han tenido talento, han tenido mala fortuna eligiendo papeles, pero... ahora sabemos que el famoso casting couch estaba mucho más extendido de lo que pensábamos. Así es que, ¿cuántas de estas actrices vieron naufragar sus carreras también porque no les dieron pasadas a ciertas gentes de Hollywood, y ellos, en represalia, les negaron sistemáticamente los roles jugosos o las sabotearon por todo lo alto? Misterio. Por el minuto asumamos otra cosa, aunque sea porque nadie debería ser condenado sino por sentencia judicial ejecutoriada, dictada por tribunal competente y anterior a los hechos, por delitos tipificados de antemano en la ley, y pronunciada más allá de toda duda razonable. Pero, aún así...


33.- Amanda Bynes (3 de Abril de 1.986).

Llegamos hasta uno de los casos más tristes de la nómina. Porque no podemos menos que reirnos cruelmente cuando tenemos a una starlet cuyas ambiciones superan de lleno a su talento, o alegrarnos cuando en realidad no se trata de un fracaso, sino más bien de buscarse la veta en territorios alejados de la primera línea del estrellato por un tema de pura y simple satisfacción personal. En cambio, lo de Amanda Bynes tiene más bien que ver con... veamos. Ella partió en las tablas, como actriz aficionada, antes de ir escalando posiciones en la televisión hasta llegar a The Amanda Show, entre 1.999 y 2.002. Pero su gran impulso lo recibió emplazándose como la siguiente gran actriz juvenil, con Una chica en apuros de 2.006. En 2.007 recibió un nuevo espaldarazo gracias a la comedia musical Hairspray, al lado de un John Travolta travestido. En 2.010 por su parte destacó en un rol secundario de Se dice de mí, protagonizada por Emma Stone. Películas quizás no de primera fila, pero que le dieron esa notoriedad necesaria para dejarse caer de lleno en las grandes ligas.

Y aquí es en donde, en realidad, nadie sabe al ciento por ciento qué sucedió. Primero anunció que se retiraba de la actuación, sólo que... no se retiraba. Luego fue arrestada por conducir en estado de ebriedad. Y luego viene lo realmente bueno. O lo realmente malo, en realidad. La arrestaron bajo acusación de iniciar un incendio en la casa de un extraño, lo que le valió evaluación psiquiátrica primero e internación después, además de ser privada de la administración de sus bienes, la que fue confiada junto con su cuidado personal a su madre. Los lectores de la Guillermocracia ya me conocen, y seguro esperan que me deje caer con algún sarcasmo, pero la verdad es que no, porque todo esto es demasiado triste como para soltar algún chascarrillo idiota. Andando el tiempo, eso sí, parece que las cosas han ido mejorando. En 2.017, por lo menos, esta chica anunció su regreso a la actuación, aunque sólo en televisión, parece ser. Lo que decíamos al comienzo de esta serie de posteos: no todas las caídas en desgracia de chicas promovidas por el hype publicitario, son para tomárselas a guasa.


34.- Leighton Meester (9 de Abril de 1.986).

Estamos frente a otro caso de chica que tenía las papeletas para despegar... pero se desinfló sin demasiado ruido. Partamos con una anécdota: fue criada por los abuelos en los primeros años, porque su madre la parió mientras estaba en prisión. O mejor dicho, la sacaron de prisión, dio a luz en un hospital, la tuvieron bajo custodia en los primeros meses de la chica, y luego la mandaron a prisión de nuevo, a terminar de cumplir sentencia por tráfico de marihuana. Su carrera partió de la manera habitual: pequeños roles en televisión, usualmente como invitada especial en uno o dos capítulos de tal o cual serie. Incluyendo 24, de entre todos los lugares, en donde duró cuatro capítulos antes de que (spoiler) acabara envenenada; eso lo menciono sólo para incluir el enlace al antiguo posteo de la Guillermocracia, por supuesto. Finalmente en 2.007 acabó por arribar a Gossip Girl, de manera tan exitosa que casi terminó robándole el estrellato a Blake Lively, que supuestamente era la protagonista. Transformada en uno de los dos grandes rostros de una de las más exitosas series televisivas de su momento, Leighton Meester estaba lista para... ya sabemos. Dar el gran salto.

Y el saltón se convirtió en estrellón. En 2.011 interpretó a la psicópata de Peligrosa compañía, una especie de remake no oficial de Mujer soltera busca en ambiente de campus universitario que pasó sin pena ni gloria. También acompañó a Selena Gomez en Montecarlo, la gran comedia adolescente de 2.011 que no llegó a ser así de grande. En 2.012 se subió a Ese es mi hijo, comedia, o eso dicen, protagonizada por Adam Sandler, que suele ser considerada como el momento en el cual el público maduró lo suficiente como para empezar a darle la espalda al cómico, o eso dicen. Después de algunos años de travesía por el desierto, fue reclutada en el elenco de Making History de 2.017, serie de televisión que se subió al carro de los viajes en el tiempo, que se hizo moda televisiva por alguna razón. Resultado: cancelación después de apenas una temporada. Quizás porque la idea de viajeros en el tiempo durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, como que deja un poco frías a las audiencias extranjeras. Lo que sumado a una premisa de Ciencia Ficción y a que es la cadena FOX, conocida por su temible hacha a la hora de cancelar series, terminó de sellar el negocio. Y remataremos con el chiste fácil de rigor: para Leighton Meester, la actriz de Making History, el tiempo de hacer historia se agota...


35.- Megan Fox (16 de Mayo de 1.986).

Así a lo tonto pasa el tiempo sin que nos demos cuenta, y ahora en 2.017 se cumplieron diez años desde el estreno de Transformers, la adaptación en carne y hueso y CGI de los míticos comerciales de media hora para los juguetes transformables de Hasbro. Y con dicha adaptación tuvimos a la enésima starlet de la máquina propagandística de Hollywood: Megan Fox. La chica hizo historia con su clásica pose de pin-up, abriendo el capó de un vehículo en una manera que ojalá nunca me toque verla en un adiposo y sudoroso mecánico de verdad, por el bien de mi sanidad mental. Para esas fechas, en 2.007, Megan Fox ya tenía una carrera televisiva más o menos nutrida, incluyendo un rol recurrente en una sitcom llamada Hope and Faith. Pero Transformers la puso en el mapa. De actuar, poquito, pero de verse guapa, eso mucho. Todos recordamos el enorme hype que se construyó a su alrededor, y... El estrellón posterior fue bastante humorístico, si me preguntan.

Luego de rodar Transformers: La venganza de los caídos, la secuela de Transformers, Megan Fox tuvo la poca delicadeza de comparar el estilo de dirigir de Michael Bay con Hitler, lo cual motivó la ira del productor Steven Spielberg, que no en balde rodó La lista de Schindler, y... el personaje de Megan Fox fue reemplazado por otro interpretado por Rosie Huntington-Whiteley, que no era actriz sino modelo de Victoria's Secret, para que le tomemos el molde, y además su apellido siempre me recuerda a la corea de Huntington, no sé por qué. Como sea, Megan Fox era libre para volar hasta lo más alto... y se mandó dos estrellones sonados y sucesivos, a falta de uno, con Diabólica tentación primero, la misma película que fue la primera palada en el agujero de Amanda Seyfried, y con Jonah Hex después. Huelga decir, Megan Fox nunca ha vuelto a recuperar su sitial como superestrella fílmica en Hollywood, aunque consiguió unos minutitos más de fama interpretando a April O'Neil en el reboot de todavía otra franquicia ochentera, en concreto las dos entregas de las Tortugas Ninja. Y considerando que la taquilla de la segunda fue bastante deslavada, es poco probable que llegue a haber una tercera. No sin una reducción de presupuesto, o salto a telefilme, o quién sabe qué. Y a saber si con la Fox a bordo.


36.- Kat Dennings (13 de Junio de 1.986).

Siendo una de las más jóvenes de la lista, y contando a sus espaldas con el coprotagonismo de una serie de televisión más o menos longeva, podríamos afirmar que Kat Dennings se mantiene flotando a salvo, y podría llegar a dar el pelotazo, aunque por ahora los prospectos son... escasos. La chica empezó a construir una base a la manera moderna: combinando pequeños roles actorales aquí y allá, generalmente en televisión, con su actividad como bloguera primero, y videobloguera después. Por lo que, ya saben ustedes: a lo mejor, andando el tiempo, como bloguero acaban contratándome para el Universo Cinemático Marvel a mí también, por qué no. Aunque para esos años, ya voy a tener edad suficiente para interpretar al Tío Ben... pero me estoy desviando aquí. Fue en 2.011 cuando Kate Dennings dio de que hablar a lo grande por primera vez, cuando su personaje, la amiga de Natalie Portman, se transformó en uno de los aspectos mejor recibidos de la por otra parte divisiva Thor, incluyendo la escena en donde suelta con todo desparpajo su pregunta: "¿Miau-miau?" cuando le refieren sobre el martillo... ése martillo, como se llame. Además, la contrataron para coprotagonizar 2 Broke Girls, serie de televisión que nunca se transformó en un verdadero clásico, pero que sí mantuvo una base leal de fanáticos, y de donde salieron los cheques a lo largo de seis temporadas entre 2.012 y 2.017.

Pero aparte de eso, y de ciertas fotos caseras en donde aparecía medio desnuda y que supuestamente se filtraron, ¿alguien más recuerda otra cosa que haya hecho Kat Dennings? Yo sí. En 2.005 hizo un curioso pinito interpretando a la hija adolescente del interés romántico del protagonista de Virgen a los cuarenta, pero claro, hablamos de media década antes de hacerse famosa. ¿Y después? Vale, apareció en Thor: Un mundo oscuro, en parte por la popularidad de su personaje, pero a dicho personaje lo metieron casi con calzador en la trama. De hecho, en la tercera de Thor ni la sacan a escena siquiera. Y, ¿alguien recuerda cómo se llama el personaje? No, no vale consultar IMDb o la Wikipedia, eso es trampa. Y hablando de trampas. Creo que la trampa mortal en la que cayó Kat Dennings, es el fanservice. Porque todos la recordamos por un muy bien puesto par de atributos, y eso ayuda a que nos olvidemos que es una comediante de mucho talento, que podría dar mucho más de sí. Empero, con apenas 31 años cumplidos en 2.017, y aunque el reloj ya empieza a marcar un impaciente tic-tac, tiene algunos años por delante para terminar de concretar esa promesa que podría llegar a ser. Total, cosas más raras se han visto en este mundo.


37.- Lindsay Lohan (2 de Julio de 1.986).

Todos conocemos este caso, y es realmente trágico. Lindsay Lohan ya apuntaba maneras como actriz infantil en Sopa de gemelas de 1.998, remake de una película de 1.961. Pero fue otro remake, Un viernes de locos de 2.003, la que la puso en la pista de lanzamiento, en un rol originalmente interpretado por Jodie Foster, nada menos. Y luego, la comedia Chicas pesadas de 2.004 representó su consagración como la nueva actriz revelación, y sobre la cual hablábamos a propósito de Amanda Seyfried. Su fama aguantó incluso su paso por Herbie: A toda marcha, el fallido intento de 2.005 por rebutear la franquicia de Cupido Motorizado, tan olvidada que sólo ha salido una vez acá en la Guillermocracia, a propósito de San Francisco. Eso, además de una carrera musical brevísima y hoy en día misericordiosamente olvidada. Y luego... el desastre.

Tenemos en primer lugar las muy cuestionables elecciones de roles que remataron en dos Premios Razzie por I Know Who Killed Me en 2.007, uno como Peor Actriz y otro como Peor Pareja (¡interpretando a dos hermanas gemelas!) apenas tres años después de Chicas pesadas. Luego está su comportamiento de diva que le dio fama de intratable en el set de rodaje. Y en tercera, por una bola de historias de toques parranderos, toxicómanos y sáficos que le hicieron mucho mal a su reputación. En 2.010 intentó volver al candelero con un rol en Machete, y si bien Machete engendró una secuela... nada pasó con Lindsay Lohan. Estuvo a punto de interpretar a Linda Lovelace, la famosa actriz pornográfica, en un biopic que al último fue protagonizado por Amanda Seyfried, su antigua compañera de reparto en Chicas pesadas. Y en 2.013 decidió jugarse el todo por el todo y marchó a hacerse un nombre como musa indie, desnudos incluidos, en The Canyons. Adivinen cómo salió eso. El catastrófico 2.016 que nos trajo el Brexit, el Presidente Trump, y la muerte de David Bowie y Carrie Fisher, nos trajo también la noticia de que Lindsay Lohan estaba estudiando el Islam, además de cortarse un dedo en un insólito accidente de bote, para que el mundo no deje de ser el lugar raro que es. Bueno, el dedo se lo pegaron de nuevo, para mayor gloria de Alá y la cirugía occidental, en la medida que corresponda a cada uno. Lo que suceda en adelante con la Lohan es, por supuesto, un continuará incluso más fascinante que los de Bastión Esperanza.


38.- Ashley Greene (21 de Febrero de 1.987).

El éxito multitudinario e inesperado de cierta película de presupuesto modesto llamada Crepúsculo, le dio fama y estrellato instantáneo a prácticamente todo su elenco. Por supuesto, muchos son los llamados pero pocos los elegidos, y capitalizar el éxito les ha resultado un tanto cuesta arriba: Robert Pattinson ha luchado por ser tomado en cuenta como actor serio, Kristen Stewart acabó por no consagrarse como estrella de blockbusters aunque parece haberse reinventado con cierto éxito en el cine indie (actuó para Woody Allen en 2.016, por más señas), Taylor Lautner intentó convertirse en the next best thing y fracasó miserablemente en el empeño, y en general, sólo Anna Kendrick parece haber logrado hacerse de un hueco, no como superestrella, pero sí al menos teniendo trabajos constantes y de cierto perfil. Y luego está Ashley Greene. Una de las chicas revelación del elenco, la que probablemente acaparó todas las portadas de revistas de fotos con harta piel, y que no son National Geographic.

La chica decidió promocionarse a través de un camino ya recorrido antes por otras actrices: mostrar figura tonificada. En 2.010 dio algo de que hablar, posando desnuda y con pintura corporal para una campaña de SoBe; por esos años también se filtraron fotos amateur de ella en topless, aunque como de costumbre, siempre flota la duda acerca de qué tan casual sea la filtración. Pero la Historia ha probado una y otra vez que esta jugada es arriesgada porque, si bien asegura visibilidad, también obliga a demostrar de inmediato que es una actriz capaz de cargar una producción sobre sus hombros, o quedará encasillada para siempre como otra cara bonita sin talento. Y esa producción que ella debería cargar sobre sus hombros... nunca llegó. De actuar, siguió actuando, pero en ninguna producción que diera de qué hablar. ¿Falta de proyectos con enjundia? ¿Malas elecciones de papeles? ¿Simple falta de talento? ¿Algún productor enrabiado porque...? Quién sabe. Como sea, ya va casi una década desde que Ashley Greene dio de que hablar por primera vez, y por lo visto, salvo alguna resurrección espectacular de carrera, parece que la chica va más destinada a la sección de "¿qué ha sido de...?", que a las primeras noticias de algo. ¿O acaso alguien recuerda otra película de ella, aparte de la saga de los vampiros con chispita? ¿No? Yo tampoco.


39.- Brooklyn Decker (12 de Abril de 1.987).

Uno de los movimientos de pinzas más clásicos para las modelos de pasarela y bikini, es moverse desde ese mundillo hacia la actuación. Es lógico: las modelos, a los veinte ya deben estar dando de qué hablar si quieren contratos, a los veinticinco ya están en la cima, a los treinta todavía destacan pero ya sienten el aliento de la competencia más fresca y joven en el cuello, y a los treinta y cinco ya es mejor que vayan pensando en colgar el bikini. En cambio, como actrices, pueden llegar hasta el Oscar; esto último no es exageración, y si no, díganselo a Jessica Lange o a Kim Basinger. Y si no da para Oscar, al menos hasta alguna franquicia de acción con zombis. O hasta películas de serie B para Sci-Fi Channel, que no serán obras de arte, pero que pagan cheques con los cuales comer. Brooklyn Decker intentó derivar hacia la actuación. Trabajo como supermodelo no le ha faltado: fotos para Cosmopolitan o FHM, la sección de bikinis de Sports Illustrated, desfiles para Victoria's Secret, apariciones como la chica sexy en tal o cual videoclip... Si llegaba a saltar al mundo de la actuación, publicidad no le iba a faltar. Y de hecho, no le faltó. Lo que sí faltó fue... no sé. Díganme ustedes.

Primero, la Decker logró un rol, luciendo bikini por supuesto, en Una esposa de mentira (Just Go With It) de 2.011, escoltando a Adam Sandler y Jennifer Aniston. Luego, otro rol de apoyo, ahora en Batalla naval (Battleship) de 2.012, en donde por supuesto no es que ninguno de los involucrados necesitara un mínimo de talento para actuar. Y finalmente, Qué esperar cuando estás esperando, también de 2.012, y también en un rol de apoyo. Sólo la primera de las películas califica más o menos para éxito de taquilla, y aunque no es que se pueda culpar del fracaso a Brooklyn Decker, habida cuenta de que en las tres hacía roles secundarios, no cabe duda de que, considerando que se la promocionó a ella en conjunto con el resto, su carrera debe haber quedado un poco tocada. Desde entonces, trabajo actoral no le ha faltado, ni en cine ni en televisión, así es que siendo bien justos, es claro que el salto, de darlo, consiguió darlo. Pero ya no se la promociona como reclamo publicitario para que el público vea esa película o serie de televisión, la que esté de turno promocionar, como sucedió en su minuto.


40.- Mara Wilson (24 de Julio de 1.987).

El caso de Mara Wilson, con treinta cumplidos en 2.017, también es de los que duelen. Es posible que a ustedes no les suene el nombre, lo que es probable porque su carrera actoral fue corta, realmente corta. Y ella misma decidió retirarse, por una serie de motivos. Su estreno actoral fue a lo grande, nada menos que como hija del llorado y recordado Robin Williams en Papá por siempre, de 1.993. Luego fue elegida para Milagro en la calle 34, remake de un antiguo clásico navideño, porque los remakes existen desde que el cine es cine, montón de quejicas. Y en 1.996 protagonizó Matilda, la película que probablemente acabe siendo su rol más recordado. Entre medio actuó en un rol secundario de Melrose Place, porque hay cuentas que pagar. Por supuesto, Mara Wilson es una de las más exitosas actrices infantiles de la década de 1.990, pero sobre dichos actores infantiles siempre planea la duda acerca de si conseguirán hacer la transición hacia roles de adulto sin desaparecer de las pantallas.

Y en el caso de Mara Wilson, no sucedió así. Primero, su madre fue diagnosticada con cáncer mamario cuando la Wilson tenía siete años; luego de un año de tratamiento, la madre falleció cuando la hija tenía ocho. Como reacción, la chica sólo quiso regresar a lo que pudiera llamarse como una niñez normal, aunque eso significara dejar de lado la actuación. Todas esas presiones cristalizaron en trastorno obsesivo compulsivo, ansiedad, ataques de pánico... Tampoco ayudó que mucha gente empezó a identificarla tanto con Matilda, que ella empezó a cobrarle tirria al asunto. Finalmente, hastiada de la actuación, se retiró, salvo por alguna aparición ocasional aquí y allá, más como favor personal a algún amigo que por dinero. Y se volvió a la escritura, en donde parece sentirse más satisfecha. Por cierto, si crecieron con Matilda y tienen ganas de que yo les arruine la infancia: en el año 2.016, ya cerca de la treintena, luego del tiroteo en una disco gay en Orlando, Florida, y como apoyo a la comunidad LGBT... Mara Wilson salió del armario. Bueno, a lo mejor no les arruiné la infancia, sino que se las hice más... interesante, yo no voy a ponerme a juzgar esas cosas.


Y por supuesto, el tiempo sigue pasando, y la maquinaria de producir estrellas que es Hollywood sigue girando. En el brete que describimos para las cuarenta bellas que acaban de pasar, estuvieron otras actrices que hoy en día están por sobre la cuarentena, y antes, las que están sobre la cincuentena, y antes... Y para el otro lado, ya tenemos una constelación de chicas en la veintena que están embarcadas en la misma carrera de ratas por llegar a ser la más grande y la mejor. ¿Quién llegará, quién quedará por el camino? Quizás de aquí a diez años más, si para esas fechas sigue existiendo la Guillermocracia...

2 comentarios:

Cesar Cuevas Rueda dijo...

Muy buenos posteos. Deberías hacer un bonus de menciones honoríficas.

Guillermo Ríos dijo...

A lo mejor en algunos años más, algo como 40 actrices... La nueva generación. Todos los años, hay alguna que cumple 30 o 40, a fin de cuentas...