martes, 7 de noviembre de 2017

"Genesis Climber MOSPEADA": Repaso episodio a episodio (4 de 5).


Bienvenidos una vez más a otra entrega de la que a estas alturas de partido viene siendo la serie de posteos más accidentada en toda la Historia de la Guillermocracia. Es lo que tiene cuando se juntan varios aniversarios de interés en 2.017, a cada uno hay que dedicarles su propia serie de posteos, y... se arma el caos que se arma. Y la pobrecita serie ésta, la que hemos dedicado a Genesis Climber MOSPEADA, es la que ha resultado damnificada. Sin embargo, ¡no os preocupéis! Que seguimos adelante, ahora con la penúltima entrega, y... ya sólo queda una más para terminar. La que saldrá antes de que termine este año 2.017.

O eso espero, por lo menos.

En cualquier caso, como a estas alturas del partido ya saben de qué va esta serie de posteos, vamos a la entrega sin mayores preámbulos. Y dice, uno, dos, y...

16. Trampa de Reggae (トラップ・レゲエTorappu Regē / Metamorfosis, en Robotech).

El grupo de defensores del principio de la autodeterminación de los pueblos, llega finalmente a un mar. Aquí, Stick nos ubica de manera explícita en situación: estamos al final de Sudamérica, al borde del Mar Caribe, y hay que atravesarlo para llegar a Norteamérica, en concreto a los Grandes Lagos, que es en donde se encuentra el Punto Reflex. Vemos también un mapa con la trayectoria seguida por el grupo: el norte de Brasil, Venezuela y Colombia. Lo que hace buena la tesis que veníamos sosteniendo: que Stick llegó a Argentina, que Ray parece que es argentino y Houquet posiblemente también... y que los dibujantes japoneses, maldita sea si saben algo de Sudamérica a la hora de plasmar paisajes y personajes. El caso es que para cruzar el Mar Caribe, tienen el problema de siempre: infección inbit por todas partes. Y se pone peor. En Punto Reflex, Refless crea dos nuevos humanoides inbit, Solzie y Battlar, con los dos mechas inbit más bestiales que veremos en la serie. En el Caribe, el grupo pelea una escaramuza contra los inbit, que la ganan, pero al costo de que el Legioss de Houquet queda más o menos fuera de combate, y ella misma herida. Nada de importancia, pero que obliga al grupo a quedarse un tiempo. Por suerte están cerca de una antigua base naval abandonada, que los inbit no han destruido vaya uno a saber por qué, de manera que todos pueden aprovechar de bañarse al estilo Cancún mientras el pobre Jim tiene que fastidiarse la vida una vez más reparando trastos.

Mientras Stick trata de diseñar un plan que les permita pasar la barrera inbit, Yellow hace lo de siempre, o sea, perderse para tomarse su inevitable baño bishounen, sólo para ser ahora descubierto por Solzie. La chica se queda perpleja porque nunca ha visto un bishounen antes, y sale arrancando por pies, lo que deja en claro que ella no es chica otaku. Comenzando otra subtrama romántica, porque... por qué no. El episodio resulta clave, porque es la primera vez que vemos a Solzie y Battlar, aunque ellos aparecerán más bien poquito, considerando que estamos a apenas diez episodios del final. En Robotech, para variar un poco, los nombres de Solzie y Battlar fueron cambiados por Sera y Corg. Pero digan lo que digan, tanto en el original como en la adaptación, no deja de ser tierna la carita que pone la pobre Solzie cuando ve alejarse a Yellow, traumatizada después de ver por primera vez a un hombre en todo su adánico esplendor... A un bishounen, sí, pero cuenta como hombre también. Si hasta dan ganas de verla con la carita empapada y llegar con rosas, mil rosas para ella, porque a lo mejor le encantan esas cosas y no importa si es muy tonto, quizás ella es así...

17. Serenata de noche blanca (白夜のセレナーデHakuya no Serenāde / Sol de medianoche, en Robotech).

El grupo ha llegado a América del Norte, y después del episodio veraniego anterior, ahora le toca avanzar en medio de la nieve. Un poco de esquizofrenia geográfica aquí, pero podemos suponer que la serie transcurre entre septiembre y mayo del año en cuestión, que son meses cálidos en el hemisferio sur, pero helados en el norte. El caso es que Solzie no desiste, y junto a una patrulla, embosca al grupo. Lo que viene son varias escenas en que los guerrilleros deben habérselas con los cangrejos inbit, otra vez, ahora en la nieve, y como los pillaron de sorpresa, tampoco sin sus MOSPEADA ni menos los Legioss. O sea, un remake del episodio de supervivencia de comienzos de la serie, retomando la idea del grupo gastándoselas contra los inbit sin sus máquinas, en un bosque inclusive, sólo que con nieve y de noche. Como si la serie fuera tan larga como para permitirse clonar sus propios guiones.

En medio de todo eso, Solzie y Aisha se ven las caras por primera vez, lo que ayuda a Aisha a hacerse cargo de su propia herencia ancestral: los recuerdos estallan en su cabeza y descubre que ella es lo que nosotros ya suponíamos, o sea, una inbit. Yellow por su parte duda acerca de si Solzie es una inbit, o por el contrario, una humana sirviendo como mercenaria para ellos. Justificado, si recordamos que hemos visto a sicarios humanos a sueldo inbit en algún episodio anterior. Aparte de esas pequeñas filigranas, no puede decirse que el episodio aporte demasiado a la serie en general. En Robotech lo adaptaron casi igual, sólo que con la inevitable voz en off explicando de más lo que a según lo visto en las imágenes, no amerita tanta explicación. Uno de los episodios más prescindibles de la serie, a mi gusto.

18. Polka de veteranos (老兵たちのポルカRōhei-tachi no Poruka / Pueblo fantasma, en Robotech).

Premio al episodio más triste de la serie. El grupo llega hasta un poblado reconstruido en cráteres dejados por la invasión inbit, y que tiene un aspecto a Far West que tira para atrás, porque los japoneses en aquellos años parecían tener una obsesión anormal con los vaqueros e indios, lo que llegó a su paroxismo con Star Musketeer Bismarck, algunos años después. Como de costumbre, los pobladores son el clásico grupo de ratas de alcantarilla que se las hacen pasar crudas al grupo. Pero no hay problema: se encuentran con un grupo de soldados veteranos que los ayudan. O sí lo hay: estos veteranos de la invasión anterior a la Tierra dominada por los inbit, han perdido todo el espíritu de lucha. A lo mejor de niño era fácil sorprenderse con el final, pero de adulto el mismo se adivina (spoiler, vamos): al ver el coraje de los guerreros jóvenes, los viejos retirados deciden volver para una última batalla de la cual, por supuesto, no saldrán vivos, porque necesitamos sacrificio heroico y redención de por medio. En este caso, ayudando a volar una estación inbit y abriéndole paso así al grupo hacia Punto Reflex. O de cómo, una vez más en la serie, nos encontramos con secundarios carismáticos que podrían haber sido un aporte al argumento... sólo para acabar desapareciendo sin que volvamos a verlos en la serie. Manía que tienen los secundarios de Genesis Climber MOSPEADA, de matarse en sacrificios heroicos a favor de un grupo al que acaban de conocer hace apenas unas horitas de nada...

En Robotech modificaron un poco los diálogos, en este caso con el dial girado hacia la oligofrenia para remarcar lo obvio, o sea, que los soldados veteranos al final igual tenían corazón de héroes. Aparte de eso, convirtieron a los veteranos en antiguos guerreros de la lucha contra los Maestros de la Robotecnia, lo que a mí ya de niño me olía, porque ni los uniformes ni la nave guardan semejanza con lo que habíamos visto en la Segunda Generación. Además, según recuerdo, es la gran mención acerca de que el General Leonard de la segunda generación acabó sus tristes días ante un pelotón de fusilamiento. Por cierto, en la misma Robotech habíamos visto de manera previa que en realidad el General Leonard fue volatilizado hasta dejar átomos flotando en el espacio, luego de que un rayo de energía impactara de lleno su torre de comando en Ciudad Monumento, al final de la Segunda Guerra Robotech; ya habíamos apuntado este problemilla de continuidad en nuestro posteo Robotech: Diez problemas de continuidad que no habías notado antes, y a él nos remitimos.

19. Fortaleza de la Ciudad Glaciar (氷河都市のフォルテHyōga Toshi no Forute / Una cálida sorpresa, en Robotech).

La expedición de valientes guerreros luchadores por la libertad sigue su avance por una montaña, hasta que de pronto el hielo se triza bajo sus pies, con el peso de los vehículos, y caen dentro de una ciudad que, por algún motivo, ha quedado congelada bajo el hielo. La misma ha sido completamente abandonada, pero su generador sigue encendido, por lo que ahora el grupo tiene una ciudad llena de provisiones y de algo parecido a la vida, para ellos solos. Podría ser un pequeño descanso en su misión, pero para su desgracia, ahí aparecen los inbit, liderados por Battlar, para aguarles la fiesta. Para destruir a los cuatro cangrejos que han entrado a perseguirlos, los guerreros de la libertad deciden entonces que la mejor manera de proteger a la Humanidad es destruir lo que queda de las ciudades de la Humanidad, y vuelan la misma en vez de, digamos, correr la voz para que algunos refugiados la colonicen, o algo. Por supuesto, Battlar sobrevive para luchar otra batalla; en este episodio tratan de darle estatura de gran y detestable villano, pero es su primera aparición desde... su primera aparición, justamente, y no queda mucho para el final de la serie, así es que eso quedó más en buenas intenciones que otra cosa.

Y premio a uno de los episodios que acumula la mayor cantidad de sinsentidos en la serie. ¿Cómo es que en unos poquitos años, tres décadas a lo sumo, la ciudad ha quedado tan enterrada en hielo que prácticamente ha desaparecido de la memoria humana? ¿Cómo, en ese proceso de enterramiento, no la liquidó una avalancha o algo? ¿Por qué no apagaron el generador si sus habitantes la abandonaron en definitiva, para qué iban a dejarla funcionando y malgastar energía? ¿Por qué sus habitantes no intentaron regresar a ella, una vez descubierto que los inbit no molestan demasiado a los humanos que no los molestan a ellos? ¿Cómo es que las latas de comida no se han vencido en tres décadas y todavía son comestibles, por muy conservas que sean? ¿Qué valor estratégico tiene volar la ciudad una vez retirándose de ella, vale la pena sacrificarla para matar a sólo una miserable patrulla inbit? Al final, para lo único que sirve el capítulo, es para hacer avanzar un poquito el romance entre Stick y Aisha, después de que ella le estuvo haciendo ojitos a Ray durante varios episodios. Y con lo antipático que resulta el estirado de Stick, tampoco es que sea muy interesante verlo enamorado. En la versión de Robotech, no parecen haberle introducido demasiados cambios, que yo recuerde.

20. Canción de cumpleaños del cielo nocturno (夜空のバースディ・ソングYozora no Bāsudi Songu / Un cumpleaños feliz, en Robotech).

El grupo se topa de lleno con una base inbit, y se ven obligados a rehuir el combate porque, para variar un poco, los inbit son demasiados y el grupito son demasiado pocos. De manera que cuando los descubren, los terroristas de la libertad ponen los pies en polvorosa. Se alojan en un pueblo cercano que, por alguna razón falta de lógica, está deshabitado pero casi intacto. Y como a lo largo del episodio Mint ha estado dando la lata con que es su cumpleaños, el grupo decide darse un asueto y prepararle una fiesta sorpresa. El resto del episodio es justo eso, la fiesta sorpresa, animada con un ataque inbit promovido por Battlar para no perder la costumbre. El episodio sirve también para darle un poquito de trasfondo al personaje de Mint, que había quedado relegado más bien al rol de chiquilla odiosita, y la verdad es que logra redimirla un resto.

En general podría ser una lata de capítulo, pero resulta conmovedor ver cómo el grupo se esfuerza por tener contenta a Mint, incluso sin saber que la pobre nunca ha tenido un cumpleaños en forma. Escucharla narrar su cumpleaños sin sus padres y acompañada por un gato, oprime el corazón, y luego, cuando menciona que el gato se murió, ya no digamos. Eso sí, en Robotech, este episodio fue uno de los más editados, y con razón. Porque en la versión original, después de la fiesta, las chicas se van de sauna, lo que sirve para ese deporte tan de anime japonés, y mostrar a Houquet y Aisha completamente desnudas... y también a Mint, que es apenas una preadolescente. A todas estas escenas, por razones obvias, en Robotech les metieron ya no las tijeras de costura sino las podadoras de pasto, hasta el punto que se quedaron sin cera de dos a tres minutos de metraje. Así es que para cumplir la cuota obligatoria de minutos, al final del capítulo rellenaron con una imagen estática sacada de otro episodio, una versión de una canción, y la inefable voz en off que incluyeron para Robotech diciendo un montón de chorradas de relleno, todo lo cual no encaja en lo absoluto con el resto del capítulo.

Y ya lo decíamos. Esta es la penúltima entrega, y la próxima, la última y definitiva, en que le daremos un repaso a los episodios finales de Genesis Climber MOSPEADA. Y justo cuando se estaba poniendo buena. Así es que, sigan en sintonía aquí, en la Guillermocracia...

2 comentarios:

hectorlp dijo...

Me he divertido sobremanera con esta serie de artículos; la verdad es que cuando ví la "saga" Robotech pude sentir como que algo no encajaba (el escuadrón Cruz del Sur en motos levitantes y acá vuelven a la rueda?? WTF??) Y siempre me pareció que la destrucción de "Ciudad Glaciar" era el peor de los sinsentidos. Saludos

Guillermo Ríos dijo...

En su minuto acá en la Guillermocracia le dedicamos un posteo a los varios problemillas de continuidad que se generaron en Robotech, cuando unieron tres sagas que no tenían nada que ver una con la otra, en una misma historia común.

Saludos igualmente.