domingo, 26 de noviembre de 2017

De por qué "Despacito" es una de las grandes obras de la Filosofía Universal.

σοφία, שכינה, hambre de infinito.
Este año 2.017, hemos sido testigos de un giro copernicano en la Historia de la Filosofía. La misma hoy en día tiene un cierto aroma rancio a naftalina, cada vez más acorralada por descubrimientos científicos que le siguen restando campos de acción. Antaño, ser filósofo era preocuparse por la naturaleza, los astros, la electricidad, etcétera, pero esos campos hace tiempo que fueron tomados por la ciencia. Incluso esos últimos bastiones que venían siendo los problemas del entendimiento y la conciencia humanos, vienen siendo arrinconados por la Psicología y las neurociencias. No ayuda mucho el fracaso histórico de la Filosofía Continental y su acercamiento un tanto intuitivo a las grandes cuestiones, y el de la Filosofía Analítica con su intento de extraer verdades fundamentales a través de operaciones matemáticas y lógicas. Es por eso que el lanzamiento de Despacito, la canción de Luis Fonsi presentando a Daddy Yankee, es revolucionaria: porque nos demuestra que la Filosofía no es una actividad rancia o acabada, sino que por el contrario, sigue siendo plenamente vital para el mundo. Y su éxito masivo nos demuestra que el mundo sigue hambriento de filósofos, que nos ilustren e iluminen sobre las verdades esenciales de nuestra existencia. Por eso, no hagamos caso de todas las personas que critican la canción por ser simple, banal o llena de lugares comunes acerca de tener sexo. Por filisteos está poblado el mundo.



Partamos por el título: Despacito. Que sea una sola palabra, es revelador de su ambición. No estamos frente a una canción que intente responder un aspecto parcial de la realidad, como la Filosofía de la Ciencia, la Filosofía de la Historia, la Filosofía de la Mente, etcétera, sino ante una canción que busca abordar los problemas ontológicos fundamentales de la Filosofía a secas. Es una canción que nos hablará de la unidad de la naturaleza, y en última instancia, de nuestra propia unidad con el infinito. Etimológicamente, la palabra del título deriva del latín spatium, que significa espacio, derivado a su vez de una raíz indoeuropeo que significa estirar, o bien jalar, más el prefijo de-, que significa algo que va de arriba abajo, o algo que se separa, por lo que el título viene a referirse sobre algo que no deberíamos jalar, o algo que deberíamos moderarnos en el jalar, o algo que deberíamos jalar, pero... despacio, perdón por lo redundante. De manera adicional, el título usa la palabra en diminutivo: Despacito en vez de despacio. Esto hace referencia a la humildad con la cual nosotros, míseros mortales, debemos auparnos a las maravillas del infinito.

También debemos hacer constar el formato. Se trata de una canción breve. No es un himno homérico, ni un denso tratado de filosofía kantiana de centenares y centenares de páginas. Frente a los doctos tratados de Filosofía Analítica, o a los extensísimos diálogos de Platón, la brevedad de Despacito en cuanto pieza filosófica tiene la frescura de un buen haiku. Despacito se sube así a la tradición filosófica china que busca expresarse no a través de densos razonamientos analíticos, sino mediante aforismos cuya interpretación se entrega de manera un tanto sibilina al lector. Es también un guiño a Nietzsche, otro filósofo conocido por darle una cierta dimensión poética a sus obras, en una identidad de forma y fondo que busca expresar la belleza de las ideas a través de una expresión que sea bella también en lo formal. La letra, como veremos, tiene un cierto tinte nietzscheano.

La letra gira en torno a una metáfora de ciertas resonancias bíblicas. Se trata de la invocación hecha por el hablante, el filósofo, respecto de una dama cuyos favores pretende. En el no comprender el contenido de esta metáfora radica buena parte de la crítica a la misma como algo banal. Pero esto es ignorar la riquísima tradición que encierra esta metáfora. En la Biblia, esto es sabido, la relación entre el galán y su dama, o entre esposo y esposa, es una metáfora para la relación que debe existir entre Dios y el Pueblo Elegido. Invocando esta tradición, la letra deja bien en claro que estamos frente a un intento por expresar lo que podemos llamar la "dualidad dentro de la unidad", o de manera alternativa y complementaria, la "unidad dentro de la dualidad". Esta metáfora fue usada en tiempos modernos de manera muy acertada en Chymische Hochzeit Christiani Rosencreutz anno 1459, el clásico esotérico en el cual también se usa la celebración del matrimonio como una metáfora para el alumbramiento de forma superior de sabiduría en la mente del iniciado.

La letra parte con expresiones que en apariencia carecen de sentido: "Ay / Fonsi / DY / Oh oh... / Oh no, oh no... / Oh / Yeah... / Dididiri Daddy / Go". Por supuesto, se supone que carezcan de sentido. Lo que la canción nos ofrece, es el comienzo de un viaje iniciático. En el mismo, somos como bebés sin mayor conciencia ni raciocinio; así, el lenguaje de los primeros versos intenta reproducir el balbuceo de los bebés. Es decir, no son frases sin sentido, o mejor dicho, el sentido de estas frases sin sentido es ser frases sin sentido. Lo que es en realidad la aplicación de los principios del Dadaísmo, en un intento por reconstruir y refundar la entera tradición filosófica occidental desde sus inicios. Este inicio anuncia la voluntad de lo que en términos kantianos sería una "revolución copernicana", o de cómo esta canción, como Nietzsche, ha nacido póstuma. Porque este inicio nos invita a descartar todo lo que sabemos acerca de Semiótica, Lingüística y Literatura, a comenzar como tabula rasa en el sentido más lockeano posible del término.

La canción luego va hacia una invitación a bailar. Esto es una traducción a términos modernos, y un tanto populares por cierto, de lo que en los textos antiguos era la invocación a las musas. En la letra se menciona el cruce de miradas que invita al baile. La diferencia está en los contextos, por supuesto. En Homero, la invocación inicial ("Canta, oh Musa, la cólera del Pélida...") hace referencia a una situación de guerra, que es el contenido de la Ilíada. Acá, en cambio, estamos en un contexto más pacífico, por lo que la Musa aparece de manera más terrenal, como una potencial pareja de baile. Esto puede verse también como una referencia a la sabiduría filosófica presentada como un aspecto femenino de lo trascendente o divino: σοφία, o שכינה. Puede también verse como alusiva al कलियुग, la Danza de Kali que pondrá fin al mundo en la cosmogonía hindú, enfatizando así el carácter fundacional que tiene esta pieza filosófica.

Luego, la canción enfatiza con romper todo el camino de extravío de la Filosofía Occidental desde la temprana Modernidad, con una poderosa metáfora: "tú eres el imán y yo soy el metal". Es bien sabido que la investigación moderna del magnetismo partió precisamente con el tratado De Magnete, Magneticisque Corporibus, et de Magno Magnete Tellure, publicado por William Gilbert en 1.600, y que es uno de los escritos fundacionales de la Física moderna. En la línea siguiente menciona que el hablante, el filósofo, está armando un plan, alusión clara a la construcción del discurso moderno de la época. Y menciona además que se le está acelerando el pulso; debemos recordar que uno de los grandes hitos de la temprana Medicina es el descubrimiento de la circulación de la sangre, postulado primero por Servet en el siglo XVI, y por Harvey después en el siglo XVII. La elección de estos dos hitos, el magnetismo por la Física, y la circulación de la sangre por la Medicina, no es tampoco casual. La Física acá representa el macrocosmos, lo que existe fuera del individuo, y la Medicina representa el microcosmos, lo que está adentro del individuo, expresando así la vinculación entre el mundo exterior y el interior, la idea imperecedera que Hermes Trismegisto expresara como "lo que está Abajo se corresponde con lo que está Arriba, y lo que está Arriba se corresponde con lo que está Abajo, para lograr el milagro de lo Unico".

Luego, la canción menciona lo que podríamos llamar la ebriedad del infinito. Lo hace, como siempre, de manera metafórica: por un lado "todos mis sentidos van pidiendo más", pero por el otro, "hay que tomarlo sin ningún apuro". Esto es una admonición, por supuesto. El conocimiento de las cosas supremas, la aprehensión de la realidad, no es algo que deba hacerse de un solo trago. Por el contrario, requiere tiempo, preparación mental, un acercamiento gradual hacia el infinito. Esto entronca con la gran tradición representada por el Estoicismo a un lado, y el Epicureísmo por el otro, de que nos es lícito buscar el placer, pero hacerlo con moderación, con serenidad y temple filosófico.

El estribillo va directamente hacia la materia. Parte con una nueva invocación del título: "despacito". Como hemos visto, la etimología no es casual, e insiste en lo mismo, en no dejarse devorar por el infinito. La letra usa una serie de metáforas de subido corte sexual, para hacer referencia al acto de adentrarse en el infinito. Entre ellas menciona que intenta "que te acuerdes si no estás conmigo", una clara referencia a la memoria como construcción de la identidad propia, en una alusión clara a la literatura de Philip K. Dick, en la cual la alteración de la memoria de los personajes repercute en una alteración de la identidad misma de éstos. Así, el hablante reafirma su propia identidad como investigador, y en última instancia como sujeto filosófico, a través del uso de un doble, de una persona que es refleja de él mismo, y que hará ejercicio de la memoria para darle una identidad propia. Por supuesto, esto se logra a través de susurrarle cosas al oído, lo que nos pone en ciertas coordenadas nietzscheanas, que derivan a su vez de la Ἀρετή griega, la idea de que el héroe o el hombre de excelencia lo es porque es amo y constructor de su propio destino. Así, esta canción le infiere un golpe decisivo a la filosofía dickiana: frente al personaje prototípico de Philip K. Dick arrojado a una existencia ciega e indiferente que lo mismo podría mantenerlo o barrerlo, el hablante filosófico en este caso reafirma su voluntad de existir, imponiendo su Voluntad a la Fortuna, si tuviéramos que expresarlo en términos de Maquiavelo.

La segunda parte del estribillo insiste en lo mismo, pero incorporando ahora la metáfora del laberinto. Como sabemos, la misma tiene también una rica tradición. Borges hizo un uso extensivo de la misma, para reflejar la diversidad del infinito. La metáfora es muy sugestiva, y reafirma el talante nietzscheano de la canción: "Firmo en las paredes de tu laberinto". La existencia es un laberinto, pero el hablante filosófico "firma", o sea, hace uso de la escritura, como un simbolismo de su propio poder creador, de la misma manera en que Dios es Λόγος, porque en el principio, θεὸς ἦν ὁ λόγος. Contrástese esto con La biblioteca de Babel de Borges, por ejemplo, relato en el cual los habitantes de dicha biblioteca tienen acceso ilimitado a todos los libros que es posible escribir, pero en la cual dichos habitantes no parecen tener el poder o la iniciativa de escribir sus propios libros; nótese que la mencionada Biblioteca de Babel es de hecho, de manera metafórica, otro laberinto borgeano.

La invocación prosigue con una palabra repetida: "Sube". Nuevamente, como en el título, el uso de una palabra única es un llamado a la unidad de la existencia. Etimológicamente hablando, la palabra se compone de , que significa "ir", más el prefijo sub-, que significa "por debajo". Es decir, otra vez nos encontramos con una doble admonición. Por un lado, nos invita a subir, a hacer uso de nuestro propio poder creador para construir una existencia incluso más grande, pero por el otro lado, nos invita a hacerlo con humildad, "por debajo", sin dejarnos dominar por el ansia del infinito.

Hora de habérnoslas con un error común respecto de esta canción, y que se refiere a la línea "Quiero ver bailar tu pelo". Una lectura muy extendida de la misma, vincula esta metáfora con el pilum, la lanza usada por los legionarios romanos en el combate; se intenta ver por lo tanto acá una metáfora bélica, de la lucha como existencia, ya que sería similar a ver moverse una lanza, eventualmente en combate. Sin embargo, como de costumbre, debemos tener cuidado en analizar demasiado las cosas, o ver cosas que no están ahí. Cualquier persona que sepa un poco de Etimología, sabe que la raíz latina de ambas palabras es distinta, ya que pilum viene de una raíz indoeuropea que significa "aplastar", y de donde deriva también la palabra "pila", que significa un montón de cosas, como una pila de idiotas por ejemplo, aunque una lanza más atraviesa que aplasta, salvo que consideremos que aplasta con la punta. Eso, mientras que la palabra pelo viene de una raíz indoeuropea que significa... pelo. Así es que esta lectura filosófica, aunque sugestiva, en última instancia resulta errónea. Porque es cosa notoria que quienes redactaron esta letra son gentes cultas y versadas en Filosofía, como hemos venido demostrando, y no habrían cometido un error tan garrafal como construir a partir de esta falsa y bien conocida etimología.

La siguiente estrofa ya se refiere a la consagración de la unidad como el todo. Así, la canción dice: "Déjame sobrepasar tus zonas de peligro". Esto es otra clara muestra de voluntad por refundar la tradición filosófica a partir de la ciencia. La mujer representa en este caso al universo, o sea, a la Madre Naturaleza, que es desvestida, explorada y finalmente hollada por el poder de la ciencia moderna. El hablante filosófico desea también "que olvides tu apellido", lo cual es revelador. Es sabido que el nombre es basal para la construcción de una identidad, porque las cosas existen para nuestra conciencia en tanto podamos nombrarlas y etiquetarlas, de manera que esto es una metáfora del dominio humano sobre la naturaleza y el cosmos, que ha perdido su nombre, igual a como Chihiro se vuelve esclava de Yubaba perdiendo su nombre, en la película 千と千尋の神隠し. Debemos vincular esto con la manera en que Dios llama a Adán para completar su obra de creación, convocando a los animales en torno del Primer Hombre para que éste les asigne sus nombres definitivos, de manera similar a como los científicos actuales dominan la naturaleza conceptualizándola, poniéndole sus propios nombres, usando las ecuaciones matemáticas para reducir su misterio a cálculos, medidas y proporciones que pueden ser racionalizadas, explicadas y finalmente usadas en nuestro beneficio.

También el hablante filosófico declara que "quiero ser tu ritmo". Las implicaciones acá son obvias. El ritmo significa la Música, lo que puede equipararse a la música de las esferas. Lo que no es casualidad porque es bien sabido que la Música, para que suene bien, debe adscribirse a una cierta estructura matemática. Lo que el hablante aquí nos recuerda, es que el universo entero es matemático, o sea, tiene un orden y proporción, y ese orden y proporción no sólo pueden ser entendidos, sino que además podemos manejarlos a través de la comprensión de las leyes básicas subyacentes al mismo. Piénsese por ejemplo en un reloj de bolsillo marcando el tiempo, o un pozo petrolero taladrando la tierra de manera rítmica, y se comprenderá esta idea mejor. La canción misma, por supuesto, es un ejemplo de esto, al usar una estructura de cuatro por cuatro tiempos por compás, la más estándar de todas, como una manera de reafirmar la universalidad del mensaje. Eso sí, esta regla se rompe al inicio del estribillo, alargando de manera deliberada el "despacito", como una manera de infiltrar una pequeña impureza en lo que de otra manera sería orden sin defectos, en una muestra de humildad similar a los tejedores persas que siempre dejaban un detalle imperfecto en sus alfombras, a fin de no ofender a Alá con la pretensión de la perfección, y de paso, dejar caer que el proceso de creación universal es eterno e inacabado, y que cada fracción de desorden lleva a una nueva y completa construcción, que contendrá su propia fracción de desorden, etcétera.

Luego viene la estrofa más larga de la canción, que más o menos abunda en lo mismo que ya veníamos expresando. Pero detengámonos en dos versos en particular: "Sabes que tu corazón conmigo te hace bom bom / Sabes que esa beba está buscando de mi bom bom". Hay varias cosas que apuntar aquí. En primer lugar, que el uso del "bom bom", de la onomatopeya, marca un regreso a la infancia, al discurso infantil con que abríamos este análisis, en un obvio mensaje de que a través de la obra de creación a través de la Palabra, hemos vuelto a ser como niños, a renacer, pero en una escala más alta, lo que los estoicos primero y Pablo de Tarso después llamaban la παλιγγενεσία. Además, la onomatopeya es asociada al corazón, órgano tradicionalmente encargado de los sentimientos. Una vez más vemos también en acción el microcosmos, en el primer verso, aludiendo al interior de la chica, a su corazón, y el macrocosmos, en el segundo, aludiendo a la relación de la beba con el hablante filosófico. Que ella busque, refleja como el hombre, a través de su levantarse nietzscheano, ha dominado finalmente la naturaleza y la realidad, ha adquirido el conocimiento supremo, la ascesis filosófica, uniéndose con la naturaleza, destruyendo la dualidad entre el hombre y el cosmos para engendrar un ser nuevo, diferente y superior.

Luego de repetir el estribillo varias veces para remarcar el mensaje de eterna construcción universal, la letra introduce una ligera desviación: "Vamos a hacerlo en una playa en Puerto Rico / Hasta que las olas griten Ay Bendito / Para que mi sello se quede contigo". El sello no necesita explicación: hemos detallado más arriba el uso de la Palabra como herramienta de creación, además de ser una obvia metáfora de connotaciones sexuales acerca de su valor seminal, como semilla de nueva creación. El grito de "Ay bendito" se refiere por supuesto a las alabanzas por las glorias de la creación, reafirmando el mensaje de humildad ante el mismo. También debe tenerse presente que ese grito es lanzado por las olas, o sea, por el mar, que es un conocido símbolo del inconsciente humano. Que la ubicación sea en Puerto Rico también es algo pleno de significado. Por supuesto, los propios cantantes son portorriqueños, lo que reafirma la idea de su identificación con el hablante filosófico. Por otro lado, es un Puerto Rico, no un puerto pobre, lo que nos reafirma la idea de que el proceso de creación y aprehensión del infinito filosófico nos mejora y nos hace crecer como personas, enriqueciéndonos espiritualmente; además, siendo un puerto, es un sitio a partir del cual podemos explorar los mares, que como ya hemos dicho es un símbolo del inconsciente, y dirigirnos en cualquier dirección que queramos. Además, Puerto Rico es uno de los primeros lugares en ser colonizados por los españoles, pero no el primero, reafirmándonos nuestra idea de que esta canción busca refundar toda la tradición filosófica desde su temprana Modernidad, y además, recordándonos que debemos contentarnos siempre con el segundo lugar, con humildad, a la hora de afrontar la Creación.

El precedente análisis, bastante obvio a poco que uno se detenga un par de minutitos para diseccionar las letras, debería dejarnos claro que Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee es una de las grandes obras filosóficas de la Historia, y que en las escuelas del futuro será enseñado al lado de Aristóteles, Descartes, Kant o Nietzsche. Algunos envidiosos dicen que su éxito es flor de un solo día, y que no será enseñado como obra maestra para la posteridad, pero eso no desmerece, porque hoy en día, lo sabemos, en muchas escuelas tampoco se enseña hoy en día a Aristóteles, Descartes, Kant o Nietzsche.

Y una nota adicional. Lo que voy a decir, a estas alturas debería ser bastante transparente, creo yo, pero nunca sobra mencionarlo, porque no faltan las gentes que se toman estas cosas demasiado en serio, y después batallan guerras santas a santo de nada. Toda la parrafada de este posteo iba de parodia. Humorística o no, eso a saber, según lo que cada persona encuentre gracioso o no. ¿Parodia de la canción de marras? ¿Parodia de los eruditos que a veces parecieran pasarse de roscas analizando cosas que a lo mejor ni tienen ni necesitan tanta explicación? ¿Parodia de la propia Guillermocracia en su afán a veces excesivo por ordenar una realidad que a lo mejor es más caótica e inexplicable de lo que quisiéramos? Como de costumbre, estas cuestiones quedan entregadas a la inteligencia y... talante filosófico... del lector.

3 comentarios:

Martín dijo...

Me acordó a la explicación del sentido de la vida del hermano Warren Sánchez...

hectorlp dijo...

Bueno, ahora es tiempo de analizar "Felices los cuatro"(Maluma). Para aportar, diría que el título se refiere a la dama en cuestión, el pajarraco proplanante y los dos cuernos que porta, orgulloso, en su testa

Pascual Medina dijo...

Es uno de los artículos mas raros , extraños y graciosos que leí. No tengo mas que decir.

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