martes, 21 de noviembre de 2017

40 actrices en peligro de no comerse al mundo antes de sus 40 (3 de 5).


Sic transit gloria mundi. Así pasan todas las glorias del mundo. Eran jóvenes y bonitas, el tiempo pasa, algunas con talento actoral prosperan y se construyen largas y felices carreras, y otras en cambio, se avejentan y muerden el polvo. O nunca les llega su gran oportunidad. O simplemente deciden que la superficialidad de Hollywood no es para ellas, y se largan. Como sea, seguimos haciendo un repaso a la serie de posteos acerca de chicas que no han conseguido afincarse en la treintena dentro del mundillo de Hollywood, ya se acerca la cuarentena y sus carreras ya prometen un futuro declive, después de que tanto prometían... o que la revista Maxim nos decía que prometían. Hay una diferencia entre ambas cosas. Y ahora, sin más preámbulos, la tercera parte de esta épica serie de posteos, aquí en la Guillermocracia.


17.- Olivia Munn (3 de Julio de 1.980).

Bienvenidos a uno de los casos más complicados de incluir en esta lista, porque dadas las credenciales de esta chica... podría llegar a suceder. Como podría ser que no. Siempre al borde, y... nunca termina de cuajar. Olivia Munn partió de la manera habitual: por el fanservice. Ayudada por una belleza exótica que es herencia de un pequeño revoltijo de genes ingleses, irlandeses, alemanes y chinos. Como suena. Y empezó a hacerse de un nombre interpretando a una chica surfista en Beyond the Break, siendo surfista ella misma, porque si tienes armas en la bodega, úsalas. Luego entró en el ojito del público geek como una de las conductas de Attack of the Show!; por estos años se hizo notar por primera vez gracias a... un cosplay de la Princesa Leia en ese atuendo, y todos saben a cuál atuendo me refiero. Considerando esos créditos, lo asombroso no es que la Munn haya ido a los tumbos, sino que haya conseguido ascender en primer lugar.

Como decíamos, la Munn rompe un poco el esquema de chica que ascendió hasta la primera plana para después desinflarse o lisa y llanamente estrellarse; en el caso de ella no ha habido descenso, sino más bien un ascenso muy difícil. Dio de que hablar en términos actorales y no de fanservice con su rol en The Neewsroom, serie televisiva de HBO producida por Aaron Sorkin, nada menos... pero aunque la serie fue bien recibida por la crítica, no puede afirmarse ni de lejos que es un hito televisivo de masas. Luego se hizo con el muy jugoso rol de Psylocke, marcando posaderas como el personaje original del cómic, en X-Men: Apocalipsis, pero en primer lugar, todos sabemos que dicha entrega es la que empezó a agotar la buena voluntad que la franquicia ganó con X-Men: Primera generación en 2.011, en segunda fue un retroceso importante de taquilla respecto a la anterior, y además el propio rol de Psylocke fue de bastante poca importancia general dentro de la película en sí. Viene un nuevo tiro en 2.018, con la Munn interpretando otra vez a Psylocke en la todavía por venir X-Men: Dark Phoenix, así es que todavía podría ser que ocurriera alguna sorpresa con ella... pero yo no pondría todas las fichas en esa casilla, si me preguntan.


18.- Jessica Simpson (10 de Julio de 1.980).

Lo de esta chica sí que pasó relativamente rápido. One hit wonder de manual aquí. En lo que a cine se refiere, porque el resto, ya sabemos. Y one hit wonder gracias a una escena con bikini, ¿alguien se acuerda? ¿No? Les refrescaré la memoria. Esta texana, republicana registrada, se hizo sus primeros pinitos en el famoso The Mickey Mouse Club, en conjunto con Britney Spears y Christina Aguilera. Después, cuando la Spears se hizo famosa hace casi veinte años atrás, miren cómo pasa el tiempo, Jessica Simpson se instaló como una de las varias clones que salieron en la época, primero como inocentona en el disco Sweet Kisses y luego más hot en Irresistible. La consagración, usando el término de manera muy liberal, llegó en la televisión, eso sí, con Newlyweds: Nick and Jessica, un reality show sobre su matrimonio que nos dejó con la enorme duda vital acerca de si Jessica Simpson es así de airhead, o por el contrario, es una increíble y diabólica genio del mal disimulando bajo las apariencias de una chica así de airhead.

Llegamos a las alturas en las cuales la plataforma de lanzamiento hacia el cine ya está instalada y en cuenta regresiva. Y esto sucedió con Los Dukes de Hazzard en 2.005, la adaptación fílmica de la vieja serie de televisión campirana, algo muy apropiado para el trasfondo texano de la Simpson. Y fue el desastre. La Simpson fue activamente promovida como Daisy Duke, la famosa prima Daisy, rol que antaño le ganó a Catherine Bach un lugarcito en la conciencia popular. Con escena gratuita en bikini porque los pantaloncillos apretados ya no venden lo que antes, y con cover del legendario tema These Boots Are Made for Walkin' de Nancy Sinatra. ¿Resultados? No muy buenos. La Simpson giró entonces hacia El empleado del mes, una comedia romántica ligerita en donde ella era el objeto de afecto de dos galanes en un triángulo amoroso proletario, que sólo hizo caja gracias a que costó la miseria de 12 millones de dólares, y que le valió a Jessica Simpson una postulación a los Premios Razzies. Que perdió ante Sharon Stone por Bajos instintos 2, dicho sea de paso. En la actualidad, es casi seguro afirmar que la carrera en el cine de Jessica Simpson está sepultada en alguna cripta olvidada por el saber de los hombres. Aunque considerando que tiene bien ganado su lugar como personalidad televisiva, y además le ha ido bien como empresaria en el mundo de la moda, es probable que maldita la falta que le haga.


19.- Kristen Bell (18 de Julio de 1.980).

Las series de televisión suelen ser bendiciones mezcladas para sus protagonistas. Si fracasan, no pasa nada, pero si tienen éxito, por un lado le dan notoriedad, pero por el otro, encasillan a sus actores, quienes no siempre consiguen sacudirse un personaje que, simplemente por un tema del tiempo pasado en los roles en cuestión, acaban por asociarse a ellos. Kristen Bell fue todavía otra víctima que cayó en estas ciénagas actorales. Esta actriz tuvo unos comienzos lentos, destacando primero en Broadway, hasta que le llegó su gran oportunidad por interpretar a Veronica Mars en, adivinen... Veronica Mars. En la época tenía 24 años, pero en la más pura tradición de Dawson's Creek y Beverly Hills 90210, interpretaba a una chica de 17. En realidad, la serie nunca llegó a ser lo que se dice popular, pero engendró una importante base de fanáticos, por lo que califica para título de culto, y por tanto, Kristen Bell se transformó en nombre de la casa, de la noche a la mañana. Después, consiguió un rol secundario pero de relevancia en Héroes, y de ahí saltó al rol que debería haberle dado celebridad en el cine, el de Sarah Marshall en, adivinen... Para olvidar a Sarah.

Y desde ahí, la cosa ha estado fluctuando: no ha caído en la irrelevancia ni el olvido, pero ninguno de sus grandes roles le ha garantizado la permanencia definitiva en la primera línea. Hizo la voz y narración en off como la chica chismosa de Gossip Girl. Hizo un cosplay de Leia en Fanboys. Actuó para Woody Allen en Desde Roma con amor, aunque en un elenco de ensamble, y de todos modos, esa película de Allen pasó sin pena ni gloria. Se subió al carro de las secuelas de Scream con Scream 4, la película que falló en revitalizar la franquicia. Tuvo una nueva oportunidad millonaria dándole voz a Anna en Frozen, la película más taquillera de todos los tiempos de la Disney, lo que debería haberla consagrado, y... tampoco; de todas maneras siempre le queda Frozen 2, programada para estreno en 2.019. Y ha encabezado el elenco de dos series televisivas, House of Lies y The Good Place, pero calidad aparte, las mismas no han ido más allá de series de nicho, siendo muy generosos con ellas. Y ahora que se avecina la cuarentena, el tiempo se agota: ¿irá finalmente Kristen Bell a dar el pelotazo y consagrarse de manera definitiva, o seguirá arañando aquí y allá hasta acabar desvaneciéndose, como tantas otras antes que ella? Ese es un secreto que nunca les diré. Ustedes saben que me aman, abrazos y besos, Director Supremo de la Guillermocracia...


20.- Paris Hilton (17 de Febrero de 1.981).

¿Recuerdan una época en la cual Paris Hilton aparecía en todas partes? Si solo le faltaba aparecer en un cartel de calle diciendo "hágase un mamograma", como lo hizo Bart Simpson en... no recuerdo qué episodio. La familia Hilton es célebre en Estados Unidos por la cadena de hoteles con la cual se hicieron millonarios, y eso ayudó a que Paris Hilton llamara inicialmente la atención en las revistas de papel cuché. Eso y una carrera en el mundo del modelaje en... Trump Model Management. Sientan cómo ese escalofrío recorre sus espaldas. Pero fue en 2.003 cuando la Hilton estalló de golpe en el mundo gracias a The Simple Life, el reality show en donde con su amiga también millonaria Nicole Richie jugaba a no ser millonaria, un poco en la vena de María Antonieta cuando jugaba a ser pastorcita en Versalles, antes de que la guillotinaran por supuesto. A María Antonieta, no a la Hilton o a la Richie, que éstas sí conservan la cabeza arriba de los hombros. En términos formales, por lo menos. Todo eso, más una sex-tape, claro está.

El cine parecía ser el siguiente punto de destino natural, de manera que fue contratada para un rol secundario en El museo de cera de 2.005, remake de un clásico de 1.953 con Vincent Price, sólo por aquello de las comparaciones odiosas. La película se mandó un estrellón épico en la taquilla, aunque en una escena Paris Hilton se mandaba un bailecito erótico en lencería. O quizás precisamente por eso. Paris Hilton en El museo de cera fue postulada a Mejor Escena de Grito en Película en los Teen Choice Awards, y ganó, y además fue postulada a Peor Actriz Secundaria en los Razzie Awards, y también ganó; que no fue postulada a los Oscares, vamos, eso quiero decir. Y volvió a ganar un Razzie, ahora como Mejor Actriz Protagónica, por The Hottie and the Nuttie, película cuyo fracaso monumental, porque recaudó apenas un millón y medio de dólares a nivel mundial a pesar de que su presupuesto era de miserables nueve millones, terminó de sepultar su carrera actoral. La cual ha seguido adelante, pero por supuesto, casi como hobby. Hoy en día parece muy poco probable que vayamos a saber otra vez de Paris Hilton en el futuro cercano. Y francamente... lo prefiero así. Que ella viva su vida como se le antoje, pero que ojalá lo haga lejos de las salas de cine, para no tener que topármela en los afiches, gracias.


21.- Jessica Alba (28 de Abril de 1.981).

Hubo una época en que Jessica Alba estaba en todas partes. Es lo que tiene el saltar a la fama teniendo como padrino nada menos que a James Cameron, quien produjo la serie de televisión Dark Angel con la cual la Alba se hizo notar con apenas dieciocho años. Y debemos hacer notar que su muy cuidado físico hacía muy creíble el que ella interpretara a un soldado genéticamente superior en una distopía Cyberpunk. La serie duró apenas dos temporadas, y podría haberle pasado lo que a tantos otros protagonistas, que acaban encasillados y se hunden con el final de la serie, pero la Alba consiguió mantenerse a flote primero con Honey, que la mantuvo como estrella juvenil, además de prestar servicio al inevitable fanservice semidesnudo en El diccionario del sueño. Pero su real año de estrellato fue 2.005, cuando se dio la tripleta mágica: ella en bikini fue el principal reclamo para Azul extremo, interpretó a la muy vistosa Nancy Callahan contorneándose en Sin City, y en una de las decisiones más raras de casting en Hollywood, teñida de rubia y con lentes de contacto azules, interpretó a Sue Storm en Los Cuatro Fantásticos.

El mundo era suyo, y usó su nuevo poderío para actuar en... Novio por una noche. Y el remake en Estados Unidos de El ojo, cuando el terror japonés de fantasmitas blancos estaba pasando de moda. Y El gurú del amor, que también tumbó lo que le quedaba de carrera a Mike Myers. Y El día de San Valentín, que insistía en la cansina fórmula inaugurada y agotada por Realmente amor, de varias historias románticas entrecruzadas. Actuar en Machete y su secuela más o menos la mantuvo, por aquello de ser clásicos de culto, pero luego repasó su rol de Nancy Callahan en Sin City: Una dama por la que morir, cinta en la que la Alba apenas fue usada para la promoción, ya que toda ella recayó en Eva Green. En 2.016 hubo un nuevo intento de arañar éxito con El especialista: Resurrección, pero eso remató en uno de los fiascos de taquilla en el Año de las Summer Bomb Busters. De todas maneras, no se sientan demasiado mal por ella. Al margen de Hollywood ha tenido una ciertamente exitosa carrera como empresaria, se ha mantenido casada y sin divorciarse desde 2.008, con dos hijas y una tercera en camino, y también se ha dedicado al activismo. Así es que puede que el mundo del cine no haya sido muy generoso con ella, pero parece que de todas maneras se las ha arreglado para encontrar un buen lugar en este valle de lágrimas llamado planeta Tierra, y eso al final es lo que cuenta.


22.- Jessica Biel (3 de Marzo de 1.982).

Algunas chicas incluidas en esta serie de posteos han sido producto más del hype publicitario, de inflar las expectativas, que de un verdadero lanzamiento en forma. No fue el caso de Jessica Biel, que venía construyéndose una sólida carrera. Se hizo notar por primera vez en El séptimo cielo, a las órdenes del incombustible Aaron Spelling, pero comenzó a dar de que hablar con el remake de La masacre de Texas, en 2.003. Eso, al año siguiente de que hubiera celebrado su paso a la mayoría de edad con el ritual de varias actrices infantiles o juveniles buscando sacudirse la imagen puritana a su alrededor: fotos media desnuda. Después de La masacre de Texas, podía haberse encasillado en una carrera de scream queen, como otras varias que comienzan así, pero consiguió un salto a las ligas mayores gracias a un rol secundario en Blade: Trinity. La película fue un fiasco, pero ella salió más o menos bien parada. El futuro pintaba bien...

...pero después vinieron varios roles en películas que no terminaron de cuajar. Stealth: Amenaza invisible, uno de cuyos reclamos era mostrarla en bikini en una escena, y que melló su carrera así como la de su colega Jamie Foxx. Un secundario en Elizabethtown, que no funcionó del todo. El ilusionista, que era buena, y en donde se mandó uno de sus mejores papeles, pero que no la vio nadie. El vidente, una supuesta adaptación de Philip K. Dick que en cuanto a infiel al material adaptado, ni siquiera conservó el título del relato original; el mismo, si quieren buscarlo, se llama El hombre dorado, y no tiene casi nada que ver con la película. Los pronuncio Chuck y Larrie, que... vamos. Esperanzas cruzadas, en donde dio el desesperado atrevido paso de su primer desnudo fílmico, aunque con un pretexto artístico... y ni por ésas. Los magníficos de 2.010, que todo el mundo la puso a parir. Y así. En 2.017, Jessica Biel está alcanzando las tres décadas y media, y todo el potencial que tenía su promesa, quedó en... secundarios aquí y allá. La vida no es justa, en definitiva.


23.- Thora Birch (11 de Marzo de 1.982).

Lo de Thora Birch fue lastimoso por lo efímero, y también quizás por lo inmerecido. Si tiene talento o no, ni idea, pero viendo sus películas, me resulta claro que puso su mejor esfuerzo en, ya saben, actuar, en vez de verse linda para las portadas. Esta chica se llama así porque sus padres pensaban que iba a ser niño y el nombre elegido era el de Thor, lo que haría gracioso que le dieran un cameo en el Universo Cinemático Marvel. Siendo una niña ya aparecía en comerciales, e incluso se dio el lujo de ser la hija putativa de nada menos que Harrison Ford como Jack Ryan, en Juego de patriotas de 1.992 y Peligro inminente de 1.994. Pero su salto hacia el estrellato fue interpretando a la niñata mimada hija de Kevin Spacey en Belleza americana, rol que armó una pequeña polémica a su alrededor, considerando que incluye una escena suya en topless rodada cuando tenía dieciséis, y por lo tanto, aún era menor de edad. Aunque si pensamos en que sus padres, ambos padres, fueron actores de reparto en Garganta profunda, de entre todas las posibles películas allá afuera...

El caso es que la Birch rodó un par de películas más, mientras intentaba capitalizar su nombre... y salió mal. Que estamos en la serie de posteos en que estamos, al final del día. Primero protagonizó Atrapados (The Hole) y se estrelló. Luego arribó a lo grande hasta Calabozos y dragones, interpretando a la Emperatriz, rol que me hace reir cada vez que lo pienso como un borrador de Emilia Clarke en Game of Thrones, sólo que sin escenitas subidas de tono. Esta película, recordemos, iba a iniciar una nueva franquicia, y resulta doloroso ver a Thora Birch dando lo mejor de sí en términos actorales, mientras compartía escenas con un sobreactuadísimo y caricaturesco Jeremy Irons que se lo pasaba bomba, muy consciente él de la bazofia que estaba rodando. Así le fue a la película. Luego lo remató con Ghost World, película hoy de culto, pero que en su época fue un fracaso de taquilla. Irónicamente, después del estrellón, Keira Knightley que coprotagonizó Atrapados, y Scarlett Johansson que coprotagonizó Ghost World, ambas lanzaron carreras exitosas que las han mantenido más o menos en primera línea hasta el día de hoy... mientras que Thora Birch ha andado a los tumbos, sin llegar a materializar la promesa que alguna vez fue. Probando el aserto de que en Hollywood, en realidad nadie sabe nada, y todo es apostar a rojo o negro, a ver si los dragones de la suerte sonríen o algo...


24.- Chyler Leigh (10 de Abril de 1.982).

La historia de Chyler Leigh puede parecer un poco cliché. Es el clásico relato del actor que intenta saltar al estrellato mientras su vida personal escala fuera de control. Sólo que el final aquí es... agridulce. Estamos en donde estamos, en la serie de posteos sobre actrices que no parece que vayan a lograrlo antes de los cuarenta, después de todo. El caso es que la familia de Chyler Leigh tuvo una vida turbulenta, que involucra la bancarrota de un centro de adelgazamiento, de entre todas las posibilidades, considerando lo que pasó después con la Leigh. Ella y su madre se movieron a Los Angeles para que la chica tuviera oportunidades en el mundo de la actuación, pero apenas comenzaron a llegar los roles y la chica tuvo dinero en el bolsillo, apareció el tétrico fantasma de los químicos que te hacen feliz. En el intertanto, apenas llegada a la mayoría de edad, consiguió el protagónico de No es otra tonta película americana, que le dio una cierta notoriedad, y que ya habíamos mencionado a propósito de Cerina Vincent. La revista Stuff, que se dedica a publicar fotos de chicas guapas con la ropa justita y menos, por primera vez le dedicó una portada a dos chicas compartidas, y la Leigh apareció junto a Mia Kirshner, la villana de la película ya mencionada.

Sin embargo, ya lo decíamos... los químicos. Rodando No es otra tonta película americana, el director la llevó aparte y le dijo: "Necesitas comer más, te ves demasiado flaca en pantalla". En Hollywood, en donde a cualquier chica de físico normal la rechazan en cine, televisión y modelaje por gorda mórbida obesa morsa. Finalmente las cosas se compusieron cuando Chyler Leigh descubrió la religión, lo que la ayudó a dejar las drogas. Por desgracia, demasiado tarde para salvar su carrera, porque su fugaz momento ya había pasado. O a lo mejor ni siquiera por desgracia, porque si es el caso que ahora ella vive una vida feliz y realizada sin necesidad de estimularse por otra clase de medios, entonces tanto mejor. En cuanto a su carrera, ha acabado siendo la hermana de la protagonista: interpretó a la hermana de Meredith Grey en Grey's Anatomy, y ahora, a la hermana adoptiva de Supergirl en Supergirl...

Y así es como hemos ingresado en esta serie de posteos, a esas chicas que empezaron a descollar con fuerza a inicios de la década de 2.000. Para la próxima entrega, abrimos los fuegos con una chica que empezó como actriz infantil, después la vimos crecer muy vistosa en una serie televisiva de altísimo perfil, y... finalmente no sucedió.

2 comentarios:

Martín dijo...

De Jessica Alba faltó el dato - aunque no tiene nada que ver con el posteo, pero es demasiado notorio como para dejarlo fuera - de la frasecita que por algún tiempo la convirtió en la mujer más odiada por el resto de las féminas: al referirse a sí misma, sijo que se "consideraba fea". Si ella es fea, ¿qué queda para las mortales qu no aparecen en la pantalla?

Guillermo Ríos dijo...

Está ese factor psicológico a compararse siempre hacia arriba. Así es como los ricos nunca creen tener suficiente dinero, los artistas nunca creen tener suficientes premios, los políticos nunca creen tener suficientes votos...