martes, 3 de octubre de 2017

40 actrices en peligro de no comerse al mundo antes de sus 40 (2 de 5).


Ya lo comentábamos en la entrega anterior de esta nueva serie de posteos, aquí en la Guillermocracia. 40 años es una suerte de barrera psicológica para las actrices de Hollywood, la edad en la cual, o consiguieron hacerla y se consagraron en el firmamento del cine mundial, o de lo contrario, empiezan su lento e imparable, y a veces no tan lento, descenso hacia las ligas de los roles secundarios, la serie B, la televisión, los videos de trasnoche para comprar máquinas de ejercicio estilo "llame ya"... Y seguimos con esta segunda entrega de actrices que están en la treintena, y ya enfilan hacia la cuarentena, precisamente. Y partimos con una actriz que explotó como una bomba en la conciencia popular, al filo del cambio de milenio, siendo una chica guapa que además le salía eso de actuar, pero... ya saben qué sucedió. Es de lo que va esta serie de posteos, después de todo. Así es que, arrancamos con cierta estrella de American Pie y Belleza americana, y cerramos con... una antigua actriz infantil, de entre todas las cosas.


9.- Mena Suvari (13 de Febrero de 1.979).

Dos películas que cayeron como hachazos sobre el mundo en el tránsito de los siglos XX a XXI, le construyeron a Mena Suvari un nombre. La primera fue American Pie, que engendró tres secuelas. Y no, no existen más películas de American Pie, jamás salieron películas adicionales para el mercado en DVD, ustedes lo están soñando, no los oigo, LA-LA-LA-LA-Lá. Todo el amor por el apartado femenino en estas películas tiende a ir hacia Shannon Elizabeth, la famosa estudiante de intercambio extranjero, y que sería otra incluida en esta lista de no ser porque ella en 2.017 ya había pasado ligeramente de los cuarenta. Y el resto del amor es para Alyson Hannigan, que venía de Buffy la Cazavampiros, y que después consiguió evitar la temible etiqueta de one hit wonder, o two hit wonder, gracias a How I Met Your Mother. Sin embargo, no deberíamos olvidar que American Pie fue la plataforma desde la cual Mena Suvari saltó a Belleza americana, en donde se transformaba en el núbil objeto de deseo de un Kevin Spacey pasando una crisis de mediana edad. Porque en efecto, ambas películas fueron las que cimentaron la carrera de la Suvari.

Cualquiera hubiera dicho que en adelante el universo entero estaba abierto para la Suvari, o el universo fílmico a lo menos, y... no sucedió. En 2.001 fue el interés romántico de Dartagnan en la olvidable y olvidada El mosquetero, y ése fue el principio del fin. Porque salvo por un rol recurrente en las televisivas Six Feet Under y otro en Chicago Fire, no se puede decir que haya vuelto a brillar por todo lo alto. Trabajo nunca le ha faltado, eso sí, tanto en cine como en televisión, pero ni de lejos ha llegado a gozar otra vez de los niveles de estrellato a los que parecía destinada después de Belleza americana. Bueno, en los últimos años son los propios Estados Unidos los que gozan de menos estrellato cada día, así es que parece lógico que una belleza americana hoy en día sea más... tercermundista, dejémoslo así.


10.- Natasha Lyonne (4 de Abril de 1.979).

Estamos frente a otro caso de estrella que no alcanzó a nacer. Una que pudo haber llegado a grandes cosas, pero... no sucedió. Su nacimiento en el seno de una familia judía le permitió soltar algunas perlas de humor muy negro: "por parte de mi padre, Flatbush, por parte de mi madre, Auschwitz"... Bueno, ella no parece haber tenido nunca una buena relación con sus padres, en realidad. Trabajó para la agencia de modelaje Ford a la tierna edad de seis años, empezando a esa temprana edad como modelo y actriz infantil. Su carrera y vida personal ganaron impulso cuando Woody Allen la contrató para Todos dicen te amo en 1.996; con el cheque recibido, pudo comprar un pequeño departamento e iniciar su vida independiente. Y este fue el inicio de un período de intenso trabajo, acumulando cerca de una treintena de créditos en apenas una década, principalmente en cine. Siempre en roles secundarios, eso sí, pero algunas de esas películas, aunque quizás no memorables, tampoco fueron nada desdeñables: American Pie y su secuela, Detroit Rock City, Kate y Leopold... En 1.999 brilló en el rol protagónico de But I'm Cheerleader, comedia satírica en donde interpretaba a una porrista que iba descubriendo poco a poco sus inclinaciones lésbicas... años antes de que el tema se pusiera realmente de moda, por supuesto. En definitiva, Natasha Lyonne tenía todos los mimbres para despegar en una sólida carrera actoral...

...que nunca llegó a ser. Por razones tan tristes como comunes: vida personal disparando hacia los cuatro puntos cardinales del Far West. El repertorio incluye conducción bajo la influencia del alcohol, problemas con los vecinos, evicciones por parte de los arrendadores, hepatitis C, tratamiento con metadona, un pulmón colapsado, una cirugía a corazón abierto... De hecho, luego de su ritmo febril de trabajo, no tiene ningún crédito en el año 2.006, y apenas uno en 2.007. Desde 2.008 volvió a trabajar de manera más o menos regular, aunque siempre en la segunda fila, ni siquiera como secundaria en alguna película de mayor perfil que la ayude a destacar de nuevo. Recién en 2.013 llegamos a ver algo que podría pasar como una resurrección de su carrera, arribando a un rol secundario dentro de la serie de televisión Orange is the New Black, la que suele ser acreditada junto con House of Cards como la gran locomotora que tiró del carro de Netflix cuando todavía no era necesariamente cooltener una cuenta ahí. Al menos, su personaje le valió una nominación a los Premios Emmy, aunque finalmente no ganó ya que el galardón fue para la actriz Uzo Aduba... también por Orange is the New Black. Igualito a como entre las actrices de American Pie, nadie se acuerda de ella. Bueno, a Eratóstenes, el griego que midió la circunferencia de la Tierra, también lo llamaron Beta porque llegaba segundo a todo; hasta en eso, la Lyonne llega segunda...


11.- Kate Hudson (19 de Abril de 1.979).

Para ser sincero, no sabía si incluirla a ella dentro de la lista o no. Después de todo, a diferencia de varios otros nombres incluidos, la Hudson ha obtenido un cierto reconocimiento en cuanto a su talento actoral. Criminalmente desperdiciado en comedias pestíferas, vale, pero talento actoral tiene. Sin embargo... veamos. Famosa de antemano como hija de Goldie Hawn, se hizo de un nombre propio con diecinueve añitos gracias a Casi famosos, una entonces famosa y hoy en día medio olvidada película sobre periodismo musical, lo que años después hubiera calificado como material hipster. Si tienen memoria para recordar, en el afiche de la película no apareció nada más que ella recostada con polera y en tanga, para que nos entendamos. Porque chicas en polera y tanga, venden. En 2.003, la revista Premiere la consideraba como una de las cien estrellas más poderosas de Hollywood. Estaba tan arriba en la lista, que incluso se dio incluso el lujo de rechazar el rol de Mary Jane Watson en Spiderman de 2.002, por el que otras actrices hubieran sacado cuchillos para puñaladas traperas, se hubieran amputado la pierna, y hubieran consagrado la sangre de neonatos para mayor gloria de Satán, con tal de conseguirlo.

Pero luego te encasillan, y entonces comienza el principio del fin. Versatilidad es la clave, así es que si el público te identifica con un género en particular, duras tanto como la reputación de ese género. En el caso de la Hudson, esto significó comedias románticas. Entre ellas Cómo perder a un hombre en diez días, y... algunas otras más. En donde siempre interpretaba a la neurótica adorable que muy en el fondo te gustaría ser, querida... sí, despierten, chicas, en la vida real esa clase de neuróticas no son adorables. El caso es que la Hudson se mantuvo burbujeante gracias a este material ligero y a las clásicas fotos en bikini para revistas de hombres, hasta que el estrellón de Amor y tesoro, una película de 2.008 que no era ni para amar ni para atesorar, probó que su tirón se había agotado. Confirmado después con Guerra de novias en 2.009, en donde hacía su rol clásico de adorable chica histérica de comedia romántica frente a... Anne Hathaway. Todo eso, al tiempo que asomaba Katherine Heigl en el horizonte, como nueva (y efímera, ya lo decíamos en el primer posteo de esta serie) reina de la comedia romántica. Trabajo, lo que se dice trabajo, no le ha faltado. Pero después de eso, salvo posiblemente por cinco episodios como actriz invitada en Glee, no es que haya estado mucho en la primera fila, durante la última década. Y no parece que mucha gente la eche de menos, en realidad.


12.- Rachael Leigh Cook (4 de Octubre de 1.979).

Apenas un par de años duró el paso de Rachael Leigh Cook por las grandes ligas. O de cómo montarse a la rampa de lanzamiento, despegar a las estrellas, hacer un par de giros orbitales, y luego irse cuerpo a tierra y desmontar la agencia espacial que te lanzó. Sus primeros trabajos fueron como modelo infantil, y de ahí, siendo ya una adolescente, entró al circuito de audiciones para ver si caía algún rol. Hasta que a punto de alcanzar la veintena le llegó su gran oportunidad, con Ella es (She's All That) de 1.999. La película en cuestión es otra más de la moda vigente en esos años, de inspirarse en una obra clásica para hacer una adaptación adolescente hip; en este caso, el saqueado fue George Bernard Shaw y su obra teatral Pigmalión, que a su vez por supuesto era una recreación moderna de un viejo mito grecorromano, en otra prueba de que no hay nada nuevo bajo el sol. Tan hip, que... teníamos que creernos que Rachael Leigh Cook era una chica fea, al inicio de la película. Sí, seguro. Resultó que la película fue un taquillazo, y le abrió a Rachael Leigh Cook todas las puertas, incluyendo un rol de voz en la versión en inglés de Batman del Futuro: El retorno del Guasón de 2.000.

Para Leigh Cook, 2.001 fue un año bastante ocupado, con cinco estrenos. Los dos de mayor perfil fueron Amenaza virtual (Antitrust), película plegada a la moda de esos años, de la paranoia respecto a Internet, y Jossie y las Melódicas, adaptación hip y también con moraleja anticorporativa, de una viejísima serie de animación de la siempre temible Hanna-Barbera, y que databa de 1.970, ahora en clave de banda de Rock Alternativo que no es tan alternativa al final del día. Ni qué decir, ambas fracasaron con escándalo, y fueron la guadaña de la muerte para las carreras de una generación que incluía a Ryan Phillippe, Claire Forlani y Tara Reid; sólo Rosario Dawson se salvó de la quema, quizás por su mayor disposición posterior a rodar escenas ligeras de ropa. Desde entonces, el currículum fílmico de Leigh Cook se ha llenado de la temible expresión "direct-to-VOD", además de la consabida seguidilla de roles recurrentes y actuaciones invitadas en series de televisión. Premio de consuelo: fue la voz en inglés de Tifa Lockhart en el videojuego Final Fantasy VII, por allá en 2.005. Algo es algo.


13.- Kristanna Loken (8 de Octubre de 1.979).

Hollywood nunca se rinde. Había pasado una década desde la segunda entrega de Terminator, que dejaba cerrada y bien cerrada la historia, pero fueron a por una tercera. En la otra película, la gran novedad es que el terminator era líquido. En ésta, que es... mujer. Para que se quejen hoy en día por tener un cuarteto de cazafantasmas en versión femenina. Lo dicho, nada nuevo bajo el sol. Para el rol eligieron a una desconocida llamada Kristanna Loken, cuyo rol le exigía dos cosas: desnudo completo, aunque desde atrás, y poner cara de póker, algo que la chica no pudo hacer al ciento por ciento. La Loken venía de protagonizar una serie televisiva hoy en día olvidada y que duró apenas una temporada, llamada Mortal Kombat: Conquest, aunque es muy poco probable que quienes vieron esa serie se acuerden de la participación de la Loken en ella, considerando que la pobre estaba rodeada de un batallón de modelos, varias de ellas de Playboy, que la opacaban un resto: Angelica Bridges, Sung Hi Lee, Jaime Pressly, Renee Tenison, ¡Eva Mendes! Pero con Terminator 3, Kristanna Loken saltó a la fama, tuvo portadas de revistas, se paseó por Maxim... Lo de siempre, vamos.

Su siguiente rol... Rayne en BloodRayne, la adaptación del videojuego a cargo de... Uwe Boll. Los que saben un mínimo de cine, ya se huelen el asunto; no en balde, Uwe Boll es el Ed Wood de las adaptaciones de videojuegos al cine. Al menos, la Loken tuvo el buen ojo de alejarse de las dos secuelas, en las cuales su rol fue tomado por Natassia Malthe. ¿Quién? Mary Thifoid en Elektra de 2.005, por más señas. Pero volviendo a la Loken, ella no escarmentó y repitió con Uwe Boll en En el nombre del rey. En televisión volvió a tentar un protagónico, en la serie de 2.007 llamada Painkiller Jane, que igual que Mortal Kombat: Conquest en su día, también duró apenas una sola temporada. En realidad, a Kristanna Loken no le ha faltado trabajo hasta la fecha, pero admitámoslo, está bastante lejos de todo el hype que se generó en su torno hace década y media, cuando actuó de terminator. O terminatrix, no sé. ¿Qué será entonces de ella? I'll be back? O... Hasta la vista, baby?


14.- Noomi Rapace (28 de Diciembre de 1.979).

Aquí es cuando los lectores empezarán a opinar que estoy pasándome de pesado. ¿La chica de la versión original de Millennium, la protagonista de Prometeo, ella...? Sí, ella... Noomi Rapace. El aporte escandinavo a la lista. Nacida Noomi Norén en Suecia, contrajo matrimonio en 2.001, y tanto ella como su marido cambiaron el apellido a rapace, que significa en italiano exactamente lo que se imaginan: ave de presa. Mal presagio, si me preguntan. Se divorciaron, de hecho, en 2.011. En el intertanto, Noomi Rapace se hizo de un nombre interpretando a Lisbeth Salander en las tres películas suecas que adaptaron la Trilogía Millennium, la famosa saga de novelas policiales de Stieg Larsson que puso de moda el Noir Escandinavo. De cuya primera entrega, David Fincher rodó un remake con Rooney Mara, otra actriz que también podría caer en esta lista, aunque ella, lo adelantamos, se libra porque tiene mejores prospectos por el minuto, pese a su patinazo en Pan, en 2.015. Pero volviendo a Rapace... de la Trilogía Millennium saltó a los blockbusters de Hollywood.

Primero aterrizó en Sherlock Holmes: Un juego de sombras, la secuela que se estrenó en 2.011 de la Sherlock Holmes de Guy Ritchie, que en realidad pasó sin pena ni gloria, hasta el punto que una tercera parte lleva más de media década en el congelador, y nadie realmente pide que le pongan pie al acelerador con eso. Después, Ridley Scott la reclutó como la protagonista de Prometeo, y... Bueno, en realidad nadie criticó a Noomi Rapace por su actuación, porque el grueso de las pullas se dirigió contra un guión escrito con un dado al lado, ya que la imaginación humana es incapaz de concebir tanto azar en un argumento. Rapace de hecho fue una de las damnificadas, tanto que en la secuela, Alien: Covenant... Si lo digo es posible que reviente un punto del guión, pero no creo estarme mandando un spoiler si menciono que ella no aparece en los créditos de los actores. Y desde entonces... la Rapace ha seguido teniendo trabajo, sí, pero ninguno realmente de alto perfil. Aunque por otra parte, hablamos de una chica que critica las películas predecibles, lo que descarta al noventa por ciento de los blockbusters de Hollywood escritos con el célebre guión tipo, y tiene cierto interés en películas más... extremas, digámoslo así, de manera que no creo le afecte mucho que no la llamen para el Universo Cinemático Marvel, los rápidos y furiosos, transformers...


15.- Rachel Nichols (8 de Enero de 1.980).

Otro caso de actriz que estuvo en la mira y podía haber estallado a lo grande, pero falló en capitalizar su éxito, y se desvaneció discretamente. Partió en Dos tontos muy tontos: Cuando Harry encontró a Lloyd, una precuela de la película de Jim Carrey en la cual se mandaba una sugerente escena de besitos en el jacuzzi con Mimi Rogers. Poco después fue protagonista de The Inside, la serie televisiva que debería haberla puesto sobre el mapa; en ella interpretaba a una agente del FBI que por haber sido victimizada en su día, era capaz de ponerse en los zapatos de las víctimas y trazar así un perfil del asesino. En efecto, una especie de mezcla soft entre Millennium de Chris Carter y Profiler, que duró apenas una mid-season de trece episodios. Es lo que tiene estrenarse el mismo año que otra serie de tipos que crean perfiles de asesinos, que es Mentes criminales, y además, ser una serie de la FOX, en la era en que la cadena se ganó reputación de que no valía la pena ver sus series porque las cancelaban a la mínima y lo dejaban todo colgando. Irónicamente, años después la propia Nichols actuó en una temporada de Mentes criminales, y no más porque los fanáticos la odiaron por ser el reemplazo de otras dos actrices muy queridas por los fanáticos. Luego, premio de consuelo, alcanzó a llegar a la última temporada de Alias. Se le dio algo de publicidad a su aparición en Star Trek de 2.009, como una chica orion, pero lo suyo apenas dio para cameo.

Y entonces vino la gran posibilidad. Le dieron el rol de Scarlett, la operativa mujer más importante de G.I. Joe en G.I. Joe: El origen de Cobra de 2.009, bajo las órdenes del director de La momia de 1.999, pero la película acabó salvando los muebles únicamente porque los muñequitos se vendieron bien; de hecho, por algún motivo, no apareció en la secuela, cediendo el testigo como la chica del grupo a Adrianne Palicki, de entre todas las posibles opciones. Y ése fue el principio del fin. Luego le tocó interpretar a la chica en Conan el Bárbaro de 2.011, que intentó hacer un reboot del personaje dándoselo a Jason Momoa, y... tampoco funcionó. En 2.012 apareció en Alex Cross, que intentó ser un reboot de la duología interpretada en su día por Morgan Freeman en el rol titular de Alex Cross, y... lo mismo. No funcionó. Al menos pudo mantenerse a flote interpretando a la protagonista de las tres temporadas de Continuum, aunque después de su cancelación en 2.015, es la continuidad de la Nichols lo que está en juego...


16.- Christina Ricci (12 de Febrero de 1.980).

A diferencia de muchos otros ejemplos de esta serie de posteos, en este caso hablamos de una actriz que sigue manteniendo una buena reputación. Pero la incluimos porque es posible preguntarse hasta qué punto la misma es justificada, y hasta qué punto es vivir de glorias pasadas. Y eso que hablamos de alguien que logró coronar con éxito la siempre difícil empresa de pasar desde actriz infantil a adulta. Para una generación entera de cinéfilos, Christina Ricci será siempre la despierta y sardónica Wesnesday Adams en la película La familia Addams; sí, la misma en que MC Hammer rapeaba el tema principal. Luego repitió el exitazo con Casper. Despues creció, e hizo el movimiento de piezas que le ha resultado a otras actrices: ir a roles más oscuros y sexuales para sacudirse la imagen infantil. Así la vimos en Lo opuesto del sexo, en un personaje muy ambiguo de Sleepy Hollow bajo Tim Burton, y como amante de una entonces ascendente Charlize Theron en Monster. Generalmente, la Ricci tuvo el buen ojito de elegir roles fuera del mundo de los blockbusters, en donde podía descollar más, y con eso se hizo de una buena carrera... hasta que sucedió lo que sucedió.

Primero fue Black Moan Mamba, en donde interpretó a una víctima de abuso sexual; sin embargo, la película fue recibida más como explotation que como una aproximación seria al tema. Luego fue el desastre de Meteoro en 2.008, la muy infravalorada adaptación del clásico anime por los entonces hermanos y ahora hermanas Wachowski, que fue un desastre porque todo el mundo esperaba otra Matrix... y no lo era ni quería serlo tampoco. Y luego lo impensado: para salvar los muebles, en 2.011 dio el paso a la pantalla chica, en una época en donde todavía esto era síntoma de estar perdiendo poder actoral. La serie en cuestión fue Pan Am, un culebrón acerca de azafatas de avión, en la década de 1.960 obviamente porque en la actualidad Pan Am quebró; la serie fue recibida como una especie de clon barato de Mad Men, y fue cancelada después de una temporada. Curiosamente, aunque Pan Am damnificó lo suyo a Christina Ricci, no significó un problema para una compañera de reparto entonces desconocida, una cierta chica que ustedes quizás conozcan, una tal Margot Robbie... Como sea, después de Pan Am, Christina Ricci prácticamente desapareció de la primera fila. No le ha faltado trabajo en lo absoluto; en 2.017 le dio voz en inglés nada menos que a Terra, en la película animada The Judas Contract, basada en los Teen Titans de DC Comics por supuesto. Pero por otra parte, en la actualidad ya no es que veamos promovida una película o serie de televisión estampando con letras grandes el nombre de Christina Ricci encima, lo que algo dice sobre su poder actoral, o sobre la falta de él...

Y ya para la próxima entrega entraremos de lleno en las chicas nacidas durante la década de 1.980, la cual comienza en 1.981 por supuesto. Y partiremos con una actriz que... podría ser. Podría no ser. Porque en 2.016 tuvo un tirón pequeño pero significativo para su carrera, así es que... quién sabe. Todo eso, acá en la Guillermocracia...

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