martes, 29 de agosto de 2017

Jack Kirby: Rey y dios de los superhéroes (3 de 3).

Autorretrato de Jack Kirby dibujando a Orion, protagonista de la saga del Cuarto Mundo; la verdad, he visto esta viñeta con varios textos, así es que del mismo no estoy seguro. Pero el dibujo es Kirby, eso sí.
Veíamos en las dos entregas anteriores de esta serie de tres posteos dedicados a Jack Kirby por el centenario de su nacimiento desde 1.917... o sea, ésta es la entrega final... la participación decisiva que tuvo Kirby en la creación del moderno Universo Marvel, y cómo la misma fue respondida con ninguneos y menosprecios a su talento, los cuales le llevaron a mudarse a DC Comics, llevándose consigo una idea espectacular: el Cuarto Mundo. Este ciclo narrativo, considerado como la obra cumbre de Kirby, fue publicado en cuatro cómics diferentes, todos a cargo de El Rey: Superman's Pal Jimmy Olsen, en donde comenzó todo, como lo mencionábamos en la entrega anterior, más New GodsMister Miracle, y The Forever People. Aunque enlazados con el Universo DC, a Kirby le dieron carta blanca para desarrollar el Cuarto Mundo por su cuenta; años después, ya ido Kirby por supuesto, otros escritores sumergirían el Cuarto Mundo con el resto del Universo DC, hasta el punto que su villano estrella, Darkseid, ha pasado a ser casi el supervillano definitivo del Universo DC en su conjunto.

La premisa del Cuarto Mundo es presentada en la primera página del número 1 de New Gods: un planeta entero de dioses es destruido, y en su reemplazo surgen dos mundos: Nueva Génesis, regido por el Alto Padre, que es esencialmente una sociedad utópica en donde todo es el bien y la buena vida, y Apokolips, un infierno en el universo regido con el puño de hierro del cruel Darkseid. En medio de todo esto vemos a Orion, hijo de Darkseid que ha sido criado en Nueva Génesis, a Mister Miracle, que es hijo del Alto Padre pero criado en Apokolips, y The Forever People, un puñado de hippies que viven aventuras de hippies, pero en un entorno de Ciencia Ficción. Reseñado lo anterior, no resulta demasiado difícil ver el verdadero plan de Kirby aquí. ¿Un ragnarrok que consume a todos los antiguos dioses, y crea en su lugar dioses nuevos? En efecto, el Cuarto Mundo es lo que habría sido el cómic de Thor, si Stan Lee le hubiera permitido a Kirby seguir adelante con sus planes de desatar un Ragnarrok en el mismo. Y para que no queden dudas, en una de las primeras viñetas puede verse a manera de detalle un casco con alas entre los restos y cadáveres tirados, el mismo casco con alas usado por Thor, la sibilina manera que encontró Kirby para dejar caer que, en efecto, el Cuarto Mundo es lo que había querido crear para Marvel y no había podido. Tomando en cuenta que el Cuarto Mundo suele ser considerado uno de los mejores cómics de todos los tiempos, y la obra maestra de Kirby, resulta claro lo que Marvel se perdió. Tanto, que a falta de Darkseid, tuvieron que inventarse a Thanos...

De todas maneras, aunque más o menos conectado con el resto del Universo DC, el Cuarto Mundo no es exactamente un cómic de superhéroes. Si tuviéramos que encasillarlo en un género, diríamos que es más bien una fantasía espacial. El cómic de hecho es bastante ambiguo en categorizar a sus personajes. Se los llama dioses, en efecto, pero, ¿lo son? ¿O en vez de eso, son alienígenas tan avanzados que nosotros los vemos como dioses por lo poderosos que son? Se puede interpretar el Cuarto Mundo en un sentido u otro, por supuesto, y esa ambigüedad que Kirby le da a su obra, potencia mucho su sentido de la maravilla. Por supuesto, el hecho de que después los personajes kirbyanos fueron puestos al centro y al frente dentro del resto del Universo DC, en particular Darkseid y Orion, ha ido borrando un poco ese carácter mítico y legendario de los mismos. Pero la intención era ésa: so pretexto de cómic de superhéroes, Kirby estaba dibujando una de las fantasías cósmicas más definitivas de nuestro tiempo.

Por desgracia, el Cuarto Mundo resultó ser un cómic demasiado avanzado para su tiempo. ¿Dioses que podrían ser alienígenas, peleando batallas épicas entre planetas que son la encarnación suprema del Bien y el Mal, tratando con conceptos metafísicos como la Fuente, o computadoras llamadas Cajas Madre? Fue mucho para los lectores de la época, no demasiado acostumbrados a ideas de ese calibre, y el Cuarto Mundo nunca despegó en donde realmente importa: en las ventas. El éxito de The Demon, al que ya llegaremos, terminó de sellar el trato: DC Comics prefirió que Jack Kirby se dedicara más a The Demon, y dejara al Cuarto Mundo de un lado, y eso fue el final, la temida palabra cancelación. Pobre Kirby: se fue de Marvel Comics entre otras razones porque no lo dejaron terminar la serie de Thor como quería, y luego, cuando planteó su Cuarto Mundo, tampoco lo dejaron... Motivo de reflexión aquí. No le sucedió a Kirby que le cancelaran sus cómics en Marvel Comics por falta de lectores, salvo por el muy visible caso de Uncanny X-Men en 1.970, y eso a pesar de que los mismos tenían conceptos a veces bastante psicodélicos para su época, lo que hace buena la pregunta de qué hubiera pasado con el Cuarto Mundo de Kirby, si hubiera existido allá afuera un Stan Lee haciéndole promoción... Lo que arroja una luz diferente sobre la complicadísima relación de Lee con Kirby. Al respecto, que el lector saque conclusiones.

Portada de New Gods número 1, de Marzo de 1.971, presentando a Orion. Guión, dibujo y portada de Jack Kirby; ignoro si Kirby es también el que corta los boletos y el acomodador.
Aunque el Cuarto Mundo en su día acabó por ser un fracaso de ventas, hoy en día se considera que el mismo ha sido una de las obras definitorias en el imaginario moderno. ¿Conocen ustedes la mítica afirmación dicha sobre la banda The Velvet Underground, de que apenas unos cuantos pelagatos compraron sus discos en su día, pero cada uno de esos pelagatos acabó por fundar su propia banda? Lo mismo puede decirse del Cuarto Mundo: sus fanáticos eran poquísimos, pero esos poquísimos aparecieron después en todas partes, creando en los cómics, el cine y la televisión. Muchas veces se ha apuntado, por ejemplo, la influencia que el Cuarto Mundo habría tenido sobre Star Wars; no sabemos hasta qué punto es así, pero los parecidos son muy sugerentes. Partiendo por el obvio maniqueísmo entre los héroes impolutos y los villanos totalitarios, por supuesto, pero siguiendo porque la Fuente (the Source) anticipa en algunos respectos lo que será la Fuerza, la búsqueda de la Ecuación Anti Vida por Darkseid tiene un rol similar a lo que es el Lado Oscuro de la Fuerza en Star Wars, y todo eso por no hablar de que Luke Skywalker al final resulta ser hijo de Darth Vader, igual que Orion lo es de Darkseid. Y se ha planteado de manera humorística, pero no sin motivos, que Amos del universo, la fallida adaptación de He-Man con actores de carne y hueso de 1.987, en realidad es menos He-Man que una destilación de conceptos del Cuarto Mundo, con He-Man como Orion, Skeletor como Darkseid, el Castillo Greyskull como Nueva Génesis, Sorceress como el Alto Padre en versión mujer, etcétera.

Decíamos que el éxito de The Demon fue capital a la hora de sepultar el Cuarto Mundo. Era 1.972, y lo demoníaco estaba poniéndose de moda otra vez; recuérdese que esto es un año antes del estreno de El exorcista en los cines. Además, la proscripción sobre temas de monstruos y terror en el mundo de los cómics estaba cediendo. DC Comics decidió encargarle entonces a Kirby, su hombre estrella por supuesto, una obra en esa línea. Sin mucho entusiasmo, pero con su profesionalismo de siempre, Kirby creó a Etrigan el Demonio, protagonista de The Demon. Este personaje es un estudioso actual de la demonología que por una maldición antigua proferida por el mago Merlín, lleva consigo a Etrigan el Demonio, que lo posee bajo tales o cuales circunstancias. Creo que no necesito comentar la profunda y dolida decepción por la que pasó Kirby, cuando The Demon sobrepasó en ventas al Cuarto Mundo, con los resultados que ya comentábamos. Y esta decepción ayudó a sentar las bases para la futura salida de Kirby desde DC Comics, así como en su día se había salido de Marvel Comics...

Aunque el Cuarto Mundo sea la obra más reconocida de Kirby para DC Comics, no es de ninguna manera la única, ni siquiera con The Demon al lado. Es obligatorio mencionar también a Kamandi: El último niño de la Tierra. Como ha sucedido en otras ocasiones, debemos buscar el origen del personaje en el sórdido lucro editorial. A inicios de la década de 1.970, el mundo estaba invadido por la monomanía, llamémosle así a la plaga de monos que invadió la cultura popular, debido a la pentalogía de El planeta de los simios. DC Comics intentó asegurarse los derechos de la franquicia para el cómic y falló, de manera que le encargó a Kirby crear algo parecido. Este tomó una historia antigua suya, de 1.956, y la adaptó para las necesidades. El protagonista es un niño que ha sobrevivido a un desastre apocalíptico en un bunker llamado Command-D, de donde toma el nombre de Kamandi. En el nuevo mundo, Kamandi se encuentra con que es el único humano inteligente, en un mundo en donde los humanos han descendido al nivel de bestias, y otras criaturas inteligentes se han levantado para dominar la Tierra y sojuzgar a los... Casi un calco de la premisa de El planeta de los simios, con cambios cosméticos aquí y allá, y con más bestias para darle variedad. Y con una interesante inversión respecto de los antiguos monstruos perseguidos de Kirby como la Mole o Hulk: ahora Kamandi es una criatura hasta cierto punto monstruosa... porque es la última criatura realmente humana que va quedando. Todavía otro personaje perseguido más por ser diferente: Kirby clásico aquí.

A diferencia del Cuarto Mundo, Kamandi sí tuvo éxito, y Kirby trabajó en ella entre 1.972 y 1.976. La serie siguió después en manos de otros autores, y es considerado uno de los puntos fuertes tanto en ventas como en crítica, de DC Comics en la década de 1.970. Sin embargo, no sobrevivió a la Implosión DC, evento cataclísmico que se llevó por delante un montón de revistas de la editorial, y dejó de publicarse en 1.978. El personaje fue presentado después aquí y allá, incluyendo una interesante participación en Crisis en las Tierras Infinitas, en 1.985 a 1.986. Como de costumbre, DC Comics dejó a Kirby en relativa libertad de acción dentro de su cómic, y por lo mismo, su trecho en Kamandi tiene conexiones muy tenues con el resto del Universo DC; serían autores posteriores quienes sumergirían por completo a Kamandi en el mismo, arreglando el tema de la continuidad temporal explicando que el de Kamandi en realidad es el futuro de Tierra Uno, uno de los universos aniquilados en la Crisis de las Tierras Infinitas, entre 1.985 y 1.986.

Portada del número 1 de Kamandi: El último niño de la Tierra, de 1.972, con Kamandi encargándose a los manes de Charlton Heston.
El otro gran e incomprendido cómic en que trabajó Kirby para DC, fue O.M.A.C. Este personaje, sigla de One Man Army Corps (Cuerpo de Ejército de Un Solo Hombre), partió como un superhéroe, pero en el futuro. OMAC es un supersoldado del futuro que es reclutado por una organización para luchar contra las megacorporaciones que están apoderándose del planeta, con el apoyo de un satélite espía llamado Brother Eye. Como se ha apuntado: es Capitán América otra vez, pero en el futuro. Al final, sabemos que la lucha de OMAC será en vano; el gran desastre que aniquile a la civilización sucederá de todos modos, y creará el mundo de... Kamandi. Kirby, otra vez conectando sus propias creaciones entre sí. La serie fue publicada entre 1.974 y 1.975, resultó un fracaso, y fue cancelada después de ocho números. Como sucedió con el Cuarto Mundo, es otro caso de Kirby anticipándose demasiado a los tiempos. Supersoldados, cyborgs, megacorporaciones devorando a la sociedad y al mundo, memorias alteradas y con ellas la identidad individual, complots para apoderarse del agua... OMAC fue en efecto un cómic Cyberpunk, pero una década entera antes de que la novela Neuromante de William Gibson le diera forma moderna y más o menos popularizara el mismo como subgénero de la Ciencia Ficción. Por supuesto, el concepto de OMAC ha sido traído al Universo DC por otros guionistas y dibujantes después, pero sin el mismo genio e inventiva que Kirby.

En este período, pareció haber una reconciliación entre Stan Lee y Jack Kirby, y el segundo volvió a Marvel Comics en 1.976. Y Lee encargó a Kirby un trabajo muy exótico: la adaptación a cómic de 2001: Una odisea del espacio. Al principio, Kirby más o menos se atuvo a la película, pero agotada ésta, empezó a correr por su cuenta. Como resultado, Kirby configuró mucho de la mitología Marvel respecto a la verdad sobre la evolución humana, siempre según Marvel por supuesto. Es canónico desde entonces que la evolución humana en el Universo Marvel ha sido impulsada por la lucha entre dos grandiosos grupos de entes cósmicos, los eternos por un lado, y los celestiales por el otro; en el Universo Cinemático Marvel, se presentó el cadáver de un celestial en Guardianes de la Galaxia, y se apunta en la segunda entrega que Ego sería uno también, por más señas. Como pueden ver, es imposible escapar de Kirby si estamos dentro de adaptaciones de Marvel Comics. Pero esta nueva colaboración fue muy breve. Kirby y Lee volvieron a pelearse, y Kirby se marchó de Marvel Comics en 1.978, y esta vez para siempre.

Lo que viene, en realidad no aporta mucho, pero es entretenido de narrar, y además es otra muestra de lo increíblemente ubicuo que ha resultado Kirby en la cultura popular. Alejado tanto de Marvel Comics como de DC Comics, Kirby empezó a trabajar por libre. Y le encargaron entre otras cosas, los diseños visuales para una adaptación cinematográfica de El señor de la luz, una novela de Ciencia Ficción de Roger Zelazny publicada en 1.967 con la que seguro Kirby se sintió la mar de cómodo, considerando su premisa: un grupo de humanos coloniza otro planeta y para sobrevivir e imponerse, se mejoran a sí mismos hasta convertirse en inmortales, creando de hecho una sociedad que opera bajo el sistema de castas de la Mitología Hindú, en que ellos son los dioses. Los parecidos con el Cuarto Mundo son bastante evidentes, por supuesto, en particular el uso de tópicos de la Ciencia Ficción para narrar lo que en definitiva es una historia de Fantasía Epica. La película nunca se rodó, pero sus diseños tuvieron una inesperada aplicación posterior: la CIA se hizo con ellos para montar una operación en que, se dijo, un grupo de personas buscaba locaciones para rodar la película. En Irán. Justo en 1.979, la época en que revolucionarios iraníes mantenían a prisioneros occidentales como rehenes. Todo en realidad era, por supuesto, parte de un operativo clandestino para sacarlos de Irán y llevarlos a la libertad. Si les suena conocida la historia, debería: la misma fue adaptada para el cine en la película Argo de 2.012. En la cinta, Jack Kirby recibe un cameo, aunque por desgracia no con nombre; también por desgracia, los diseños exhibidos de la falsa película no son los de Kirby, sino otros dibujados de manera especial para la película en sí.

OMAC número 7, de Octubre de 1.975: OMAC contra el Grupo Quantum, por el agua de Bolivia.
Jack Kirby también se dedicó a trabajar en la animación, por regla general únicamente en los diseños visuales, eso sí. Recordemos que en su tiempo, Kirby vivió días bastante miserables trabajando a soldada de los Estudios Fleischer, pero ahora las cosas habían cambiado: era una leyenda viviente, y sobre todo, el resto del equipo de trabajo lo trataba con un respeto que Kirby rara vez había encontrado trabajando para Marvel Comics o DC Comics. No sin cierta ironía, colaboró brevemente con Los Cuatro Fantásticos de 1.976, la versión animada que suele ser odiada por incorporar a H.E.R.B.I.E. el robot en vez de la Antorcha Humana. Y con El joven Turbo, un por suerte hoy en día olvidado programa animado sobre un adolescente que cuando entra en calor, se transforma en... un automóvil. Es tan deleznable como suena. Pero su trabajo más recordado en el rubro, es probablemente Thundarr el Bárbaro. La premisa tiene algunos puntos de contacto con su personaje Kamandi: un apocalipsis ha sacudido a la civilización y la ha regresado a una época de barbarie, en la cual Thundarr y sus dos amigos luchan por imponer la justicia en contra de malvados hechiceros y señores de la guerra. Una vez más, una historia en la cual el trasfondo de Ciencia Ficción en realidad es un pretexto para montarse una historia de Fantasía Epica. Supongo que Jack Kirby se sintió como en su casa, trabajando para esta serie.

La contribución de Kirby para Thundarr el Bárbaro ha dejado un poco en la sombra otra serie animada que también tiene mucho de kirbyana, y de hecho su premisa recuerda algo a OMAC. Me refiero a Los centuriones. En conjunto con Gil Kane. La cual fue emitida en 1.986. En esta serie, un grupo de soldados en el futuro cercano usan armaduras de alta tecnología para invocar el poder supremo del hombre y la máquina, usando tales armaduras para encajarse maquinaria de combate a manera de exoesqueletos, siempre en perpetua lucha contra la malvada dupleta de cyborgs conformada por el Doctor Terror y su secuaz Hacker. Apoyados desde un satélite artificial llamado Sky Vault, a falta de un Brother Eye orbitando por ahí. Lo dicho: esta serie cuenta casi como una adaptación de los presupuestos que Kirby había desarrollado en O.M.A.C. La serie cuenta como un muy temprano ejemplo de transhumanismo, en una época en que dicho concepto recién estaba surgiendo. A destacar uno de sus episodios en que el protagonista es un trasunto de detective de novela negra, investigando un caso de suplantación de identidades y de memorias, que debe ser seguramente la primera historia realmente Cyberpunk que salió en la animación occidental. Y eso, apenas dos años después de publicada la novela Neuromante. Más detalles, pueden ustedes leerlos en Los Centuriones: El poder supremo del hombre y la animación, que publicamos en su día acá en la Guillermocracia.

También mencionemos la siguiente anécdota, aunque sea por un tema de justicia poética. Todo el mundo conoce los cameos de Stan Lee en películas de la Marvel, ¿verdad? Ayuda que el hombre haya sido muy longevo, con 94 años al momento de editar este posteo (nació en 1.922, recordemos). Pero aunque no lo crean, Jack Kirby lo batió en este terreno, ya que obtuvo su cameo primero, aunque no en una película sino una serie de televisión. Basada en un personaje de Marvel Comics, eso sí. En un episodio de la serie televisiva El Hombre Increíble emitido en 1.979, un dibujante hace un boceto de Hulk. No hay premio para quién adivine la identidad del actor interpretando al dibujante: Jack Kirby, por supuesto. Lo que entibia el corazón cuando uno recuerda que, en efecto, Hulk fue dibujado primero por Jack Kirby, y el monstruo perseguido de manera injusta por ser eso, un monstruo, en definitiva tiene una veta kirbyana muy característica. Con el tiempo, Stan Lee ha sumado más cameos que Kirby, vale, pero el primero suyo vino recién en 1.989, en el telefilme El juicio del Hombre Increíble, aunque había hecho roles de voz antes. Al menos en materia de cameos de la Marvel, Kirby obtuvo su reconocimiento antes, mientras todavía estaba vivo por supuesto, y además, en un rol plenamente alusivo a su labor como dibujante.

Thundarr el Bárbaro: Jack Kirby invade tu televisión.
En la década de 1.980, Kirby tuvo todavía otro encontrón con Marvel Comics, ahora por el tema de los originales. Kirby quiso recuperar los dibujos originales que éste había entregado a Marvel Comics, en calidad de autor de los mismos. Marvel Comics se negó, con los argumentos de siempre: Kirby había sido un dibujante a contrata, y por lo tanto, ese material pertenecía a Marvel Comics. El asunto motivó nuevos piques entre Stan Lee y Jack Kirby, que llegaron hasta un programa radial, inclusive. Lee ya no era editor en jefe de Marvel desde 1.972, pero seguía siendo una especie de portavoz. Pero al empecinarse en ningunear a Kirby, Marvel Comics no contaba con los fanáticos. Estos, admiradores del trabajo kirbyano, montaron en cólera contra Marvel Comics y se movilizaron en su contra hasta un punto tal, que Marvel Comics decidió salvar la cara enviando a Kirby los originales. Algunos de ellos, por lo menos. El resto nunca llegó a las manos del dibujante. ¿Se perdieron por el camino? ¿Alguien los birló como recuerdo o como posible inversión? ¿Estaban en Marvel Comics y simplemente decidieron hacerse los desentendidos con ellos? Misterio.

Por ese mismo tiempo, una editorial independiente llamada Pacific Comics llegó a un trato bastante inusual con Kirby: publicaría una obra suya, pero con los derechos radicados íntegramente en Kirby, en calidad de creador. El resultado fue Captain Victory and the Galaxy Rangers, probablemente uno de los primeros cómics independientes de superhéroes de la época moderna, entendiendo por tal, aquella que vivimos desde 1.961. La serie era Kirby clásico: un híbrido de superhéroes y Ciencia Ficción. Aguantó apenas trece números más un especial, entre 1.981 y 1.984, y acabó cancelado por las bajas ventas. En los últimos números, Kirby dejó caer algunas pistas en el dibujo, por las cuales el lector avisado puede deducir que el padre de Captain Victory era Orion, y su abuelo era Darkseid; no podía ponerlo en letras de molde porque tanto Orion como Darkseid pertenecían a DC Comics, y los abogados aguijonean en serio, pero el lector inteligente es aquel quien establece relaciones en el subtexto. Lo que crea una curiosa situación en que Captain Victory and the Galaxy Rangers es la secuela no oficial del Cuarto Mundo, que a su vez es la secuela no oficial de Thor... ahí tienen más material para fanfic, los interesados.

Finalmente, a todo el mundo le llega su hora. La de Jack Kirby fue el 6 de Febrero de 1.994. Falleció en su hogar en California, de un ataque al corazón; tenía 76 años de edad. Pero sin embargo, en 2.017 su legado sigue más vivo que nunca. Vean la cartelera de los cines si no, plagada de personajes kirbyanos: por el lado del Universo Cinemático Marvel están Ego el Planeta Viviente en Guardianes de la Galaxia 2, Iron Man en Spiderman: De regreso al hogar, más Thor y Hulk, y unos cuantos secundarios, en Thor: Ragnarrok, mientras que por el lado del Universo Extendido DC tenemos como villano a Steppenwolf del Cuarto Mundo en La Liga de la Justicia. Por cierto, suele afirmarse que Thanos, el personaje presentado como el villano definitivo del Universo Cinemático Marvel, es la respuesta de la Marvel a Darkseid, que Kirby creó para DC Comics después de que Marvel rechazó la idea del Cuarto Mundo... Y en 2.017, de manera póstuma, Disney Legends le confirió a Jack Kirby un listón por servicios prestados a Disney; debemos recordar que a dicha empresa pertenece la Marvel ahora. Sin embargo, quizás el más sentido homenaje que se le ha hecho a Kirby, es el rendido por el guionista Mark Waid en el número 511 de Fantastic Four, de Mayo de 2.004, en donde este cuarteto kirbyano se encuentra de manera directa y cara a cara con un personaje que, está más o menos implícito, es el Dios Supremo y el más poderoso personaje de la Marvel. ¿Y cómo es presentado este personaje? Como un dibujante en su atril de trabajo... y con las facciones de El Rey, ahora literalmente Dios de los Superhéroes: Jack Kirby.

Página de Fantastic Four número 511, de Mayo de 2.004. Ahora es canónico y oficial: existe un Ser Supremo y Omnipotente en el Universo Marvel, y es Jack Kirby.

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