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domingo, 28 de mayo de 2017

El primer adios a un 007 oficial.


Más tarde o más temprano iba a suceder, porque nadie queda para semilla. Sólo que no había ocurrido con ningún actor que fuera un James Bond oficial del cine, porque entre los no oficiales ya tenemos una pequeña sección en el cementerio. Nos referimos por supuesto al fallecimiento de Roger Moore, el pasado 23 de Mayo de 2.017, a la provecta edad de ochenta y nueve años. Una edad legendaria, porque Roger Moore fue el único James Bond oficial del cine, es decir, dejando de lado a quienes lo interpretaron en la televisiva Casino Royale de 1.954 o la no oficial Casino Royale de 1.967, que nació antes de 1.930. Sólo cinco actores han interpretado a 007 en más de una película, que son Sean Connery, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig, y del quinteto Moore es el primero en partir. Entre los Bond oficiales debemos contar también a George Lazenby, que sigue vivo a la hora de editar este posteo para publicación. Por cierto, el matón de villano Bond que se llevó a Roger Moore fue el cáncer.

En lo personal, y más allá del tema humano que es inherente a cualquier fallecimiento, la noticia ha tocado una fibra sensible. Ya deberían saber que James Bond es una de mis franquicias fílmicas favoritas, como lo prueba la cantidad de publicaciones que le hemos dedicado al asunto en la Guillermocracia. Y por un tema de edad, aunque mi primer contacto con el personaje fue viendo películas de Sean Connery en televisión, aún así el James Bond que fue contemporáneo con mi niñez, fue el de Moore (sí, señores. Nací antes de 1.985). Además, Roger Moore interpretó al personaje en siete películas a lo largo de doce años, la etapa más larga de un actor interpretando a 007, como no contemos Nunca digas nunca jamás de Sean Connery por supuesto. Sin embargo, andando el tiempo, mi visión de la etapa Moore ha ido un poco hacia abajo; me gustaban más sus películas como Bond siendo un niño, que ahora siendo un adulto. Pero es lo esperable. Debemos recordar que en el paso de las décadas de 1.970 a 1.980, la franquicia de James Bond experimentó un giro desde lo que era la diversión para adultos, hacia un estilo de cine más familiar. No ayuda tampoco que las películas de Moore incorporaron un importante componente autoparódico, que las han hecho envejecer bastante mal en algunos respectos.

El paso de Roger Moore por el rol del contemporáneo agente secreto 007, ha eclipsado el hecho de que en sus inicios, Moore era más conocido por sus apariciones en producciones de ésas llamadas de época. Interpretó nada menos que al rey Enrique II de Francia en la película Diana de Francia de 1.956, así como al protagonista de la serie televisiva Ivanhoe de 1.958, y a Rómulo, el mismísimo fundador de Roma, en Rómulo y las sabinas de 1.961, otra de las tantas películas del ciclo peplum de la década. También incursionó en el Western, como protagonista de la serie televisiva Maverick, reemplazando a James Garner aunque no sustituyendo a su personaje sino interpretando a un primo del mismo; es posible que los más jóvenes de ustedes conozcan la franquicia por la adaptación para el cine protagonizada por Mel Gibson en 1.994. De hecho, cabe la posibilidad de que si 007 no se hubiera atravesado en el camino de Moore, a la larga éste se hubiera transformado en una especie de niño símbolo de los actores británicos interpretando roles históricos o fantásticos, de aquellos que el elenco de las películas de Harry Potter reunió a paladas en su día.


Y sin embargo, andando el tiempo Moore demostró tener madera para las historias de espías, interpretando al protagonista de la serie televisiva El Santo, a partir de 1.962, el mismo año en que Sean Connery lanzó a James Bond en los cines; si son demasiado jóvenes, es posible que conozcan al personaje por la adaptación para el cine protagonizada por Val Kilmer en 1.997. De hecho, se dice que Moore fue una de las opciones preferidas por los productores de James Bond, pero su contrato por El Santo impidió que el asunto fructificara por el minuto. Moore reincidió en el tema de las aventuras de espionaje con la serie televisiva Dos tipos audaces de 1.971 (Los persuasores en España), o sea, dos años antes de hacerse cargo de James Bond en el cine; el tema principal de Dos tipos audaces, por cierto, fue compuesto por John Barry, el mismísimo compositor de las películas de 007, para que todo quede en familia.

Y por supuesto, su carrera posterior quedó un tanto marcada por el hecho de que lo vemos en pantalla, y nos decimos: "¡Vaya! ¡Es James Bond interpretando a...!". Como ocurre en Escape a Atenas de 1.979, en donde interpreta a un oficial alemán nazi durante la Segunda Guerra Mundial... y lo siento, pero no es como para creérselo. Este asunto de quedar encasillado, Moore se tomó con resignada flema, por lo demás. No puede verse como menos la gloriosa autoparodia que hace Roger Moore interpretando en Los locos del Cannonball de 1.981 a un millonario heredero británico que se cree Roger Moore, y tiene todos los manierismos del Bond de Moore... O de su aparición en Spice World, de todas las películas camp posibles allá afuera, adoptando los manierismos de... Blofeld, el enemigo de Bond, a quien el 007 de Moore se encargó de liquidar en Sólo para sus ojos... perdón, se me olvidaba. El eterno tema de los abogados. El personaje calvo como Blofeld, malvado como Blofeld y con gato blanco como Blofeld, en Sólo para sus ojos, no era Blofeld, sino... alguien. Un admirador haciendo cosplay, supongo. Así es que guarden las estilográficas en el bolsillo y no demanden, por favor. Gracias.

Ahora bien, pasando a la verdadera relevancia de Moore en el cine, es decir, a su rol como el agente secreto más famoso y parodiado del cine, Roger Moore tuvo la virtud de conseguir imponer un nuevo tipo de James Bond, su tipo de James Bond. El James Bond de Sean Connery era un matón que podían gustarle la buena vida y las mujeres curvilíneas, pero lo suyo era ser algo abusón y sociópata; este molde fue seguido después por Timothy Dalton, particularmente en Licencia para matar, así como por Daniel Craig en Casino Royale y películas inmediatamente siguientes. En lo personal es el tipo de 007 que prefiero, porque hablamos de un tipo que lidia contra monstruos megalómanos ávidos de cargarse el mundo, y por lo tanto, me rechina un Bond suave y amable a quien, por suave y amable, podrían meterle una bala en cualquier minuto. Como lo parodiaba brillantemente la secuencia introductoria de xXx, en donde a un agente vestido de smoking terminan cargándoselo en un concierto de Rammstein, mientras la banda canta Feuer Frei!... (Fuego a discreción).


Pero Roger Moore tenía una visión distinta del personaje. Moore consideraba que James Bond era un personaje absurdo, porque nadie pasa por tantos peligros y situaciones mortales sin siquiera soplarse un poquito el peluquín; por supuesto, hablamos de una época en la cual el cine de acción era un poquito más realista, lejano a las fantasmadas de la actualidad. En su día, y fresca la lección del fracaso un tanto injustificado de George Lazenby como James Bond, Roger Moore exigió a los productores interpretar a Bond no a la manera de Connery, sino a la suya propia. Y el Bond de Moore se alejaba justamente de la seriedad de Connery, para darle un elemento algo más humorístico y camp, un poco parodiando y tomándose a guasa el personaje, pero siempre desde una cierta respetable flema británica.

Así, aunque Connery codificó el Bond duro y violento que es la visión más clásica del personaje en el cine, Moore por el contrario, alejándose de ese modelo, codificó el Bond alternativo que es más amable y suave. Este modelo de Bond fue seguido en parte por Timothy Dalton en su primera incursión del personaje, consecuencia lógica de haber heredando el manto de 007 del mismo Moore en Su nombre es peligro, antes de brutalizarse un poco en su siguiente entrega, la mencionada Licencia para matar. Y luego fue seguido por Pierce Brosnan, no tanto en Goldeneye que se parece más bien al Bond duro de Dalton y probablemente no por casualidad, sino en sus tres secuelas, en las cuales el camp que era la marca de fábrica mooriana vuelve por todos sus fueros a la saga. Por lo que me atrevo a predecir, el día en que Daniel Craig entregue el manto a un nuevo Bond, posibilidades existen de que rebajen el nivel de violencia del personaje, y vuelva a ponerse de moda el Bond suave de Moore. La franquicia de Bond es cíclica, ésa ha sido la clave de su supervivencia durante más de medio siglo en los cines, y no es descabellado concluir que cuando la gente se aburra de un Bond duro y algo sociópata, recibirá con los brazos abiertos a un 007 más suave, y... la rueda seguirá girando.

Ahora bien, si quieren leer un análisis pormenorizado de la etapa Moore como James Bond en el cine, ya hemos publicado sobre el particular en la Guillermocracia, así es que nos remitimos a los posteos 007x25: James Bond quizás no regresará, y 007x25: El espía camp, en los cuales cubrimos la franquicia desde George Lazenby hasta Roger Moore, incluyendo las siete películas de este último como Bond. Con lo cual aprovechamos de darle los últimos respetos y el adiós a un actor que, para bien o para mal, y más allá de si sus películas fueron buenas, mediocres o malas, cumplió con definir a James Bond en el cine de manera tan poderosa como Sean Connery.



3 comentarios:

Pascual Medina dijo...

¿Acaso no es connery, un bond oficial? No se si me estoy equivocando.

murinus2009 dijo...

Aunque james bond es un personaje que me gusta casi no he visto sus peliculas creo que solo he visto completas de el:
Golden Eye y...
Casino Royale,
de las otras he visto frgamentos de:
Moonraker
Muere otro dia
El hombre del Revolver de Oro.
En verdad me que de con ganas de ver Spectre.

Creo que solo en Moonraker sale Roger Moore, recuerdo poco su actuación.

A Roger Moore lo recuerdo mas en una cinta llamada:
La Búsqueda, en ingles: The Quest.
Trata sobre un Torneo de Artes Marciales entre guerreros de todo el Mundo (como en Dragon Ball) protagoniza y dirige Jean Claude Van Damm, en esta pelicula, Roger Moore interpreta a un ladino que planea ir al Torneo a robarse el premio: un Dragón de oro macizo, creo de 100 kilos, su interpretación me parece muy divertida y le da mucho a la película, ríanse, pero es de mis cintas favoritas eternas, siempre que la veo me divierte mucho.

A los 85 años creo que fue una vida bien vivida y dejo un buen legado a las generaciones que disfrutaran su trabajo.

Respecto a la pregunta de @Pascual Medina, creo que Guillermo se refiere a que Moore era uno de los que actuó en cintas de las Franquicia Oficial, antes de la Franquicia hubo cintas para tv. que casi nadie ha visto y también creo, una cinta hecha por Sean Connery: "Nunca digas nunca jamas" se considera fuera de las cintas oficiales, de eso hay mucha información aquí en la Guillermocracia, en varios especiales dedicados a James Bond, que te recomiendo visites Pascual.

Pascual Medina dijo...

Gracias por la Información. Voy a ver si puedo verlos en algún sitio de la web.

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