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miércoles, 24 de mayo de 2017

2.016: El año de las Summer Bomb Busters (7 de 9).


Y hemos llegado hasta Agosto, el mes en el cual solemos encontrarnos con la cola de la temporada de blockbusters. Es un poco lo mismo que Marzo y Abril: los grandes estudios envían a Agosto esas películas que tienen algún potencial para funcionar en taquilla, pero no tanto para competir de mano a mano con los blockbusters que sí están vendidos de antemano, sea por pertenecer a la franquicia de tus amores, o sea por la desorbitada campaña publicitaria. Y éste fue el destino natural de un intento por rodar el remake de un bienamado clásico del cine, por más que ahora en la actualidad tratan de disimularlo diciendo que es "una nueva adaptación de la novela original", etcétera. Que si hubiera funcionado, a lo mejor hubiera engendrado secuelas y por tanto contado como un reboot. Pero no sucedió. Es hora entonces de ir a...

25.- Ben Hur (Ben-Hur).
  • Estreno en Estados Unidos: 19 de Agosto de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 100 millones de dólares.
  • Recaudación total: 95 millones de dólares.
Y seguimos con Agosto, el mes al cual van a parar varias películas pensadas originalmente con vocación de reventar las taquillas, pero luego, cuando la película ya está en rodaje o post producción y empiezan a despedir un aroma cadavérico surgir las dudas acerca de cómo funcionará, deciden mandarla al mes de inicio de clases en el Hemisferio Norte, para agarrar a los escolares que ya no están de vacaciones y por tanto tienen menos tiempo libre, pero antes de los días con sobrecarga de tareas. En cuanto a Ben Hur... Debe admirarse lo voluntarioso de algunas personas para sacar adelante proyectos que están fracasados desde la casilla uno, y hundirse con gloria y honor dentro de su barco. La novela publicada por Lewis Wallace en el siglo XIX fue uno de los mayores superventas en la historia de Estados Unidos y un clásico infantil o juvenil... pero hoy en día no calienta a demasiada gente que digamos. Los niños prefieren al brujo satánico Harry Potter que al piadoso Ben Hur, constructor de las catacumbas para primeros cristianos en Roma, para que nos entendamos. Aún así, la novela ha sido adaptada varias veces, incluyendo el teatro, dos versiones mudas en 1.907 y 1.925, y una animada de 2.003. Y además está el clásico cinematográfico de 1.959, que se llevó once premios Oscar para la casa. ¿Quién iba a querer ver entonces una nueva versión para el cine? La vieja guardia iba a quedarse con el clásico de 1.959, a las nuevas generaciones el personaje les suda, y la pequeña base de público cristiano que podría entusiasmarse, ya había tenido lo suyo con Resucitado a comienzos de año, y además no es un sector de taquilla tan grande como podría pensarse. Si a eso le sumamos una película bastante desmayada, que no está mal pero tampoco es para tirar cohetes, lo que tenemos es el fiasco de taquilla que salió. Y con esto, se hace más difícil la posibilidad de volver a ver en un rol protagónico a Jack Huston, nieto del venerable John Huston, que no parece haber heredado el talento actoral de su bisabuelo Walter Huston o de su tía Anjelica Huston, y que ya venía de otro fiasco de 2.016 que reseñábamos aquí, cual es Orgullo y prejuicio y zombis. Por cierto, hay que tener pelotas de concreto armado y a prueba de golpes para llamar a la dirección a Timur Bekmambetov, que en Hollywood había dirigido... Wanted, y Abraham Lincoln cazador de vampiros. Un fracaso de taquilla tan triste como merecido. Por cierto, ese fatal 19 de Agosto se estrenó otro fracaso de taquilla más... al cual vamos ahora.

26.- Kubo y la búsqueda del samurai (Kubo and the Two Strings).
  • Estreno en Estados Unidos: 19 de Agosto de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 60 millones de dólares.
  • Recaudación total: 74 millones de dólares.
Dicho con toda la falta de respeto que me merecen los Premios Oscares y su vocinglerío de circo, su corrección política y su espíritu reaccionario... Zootopía no se merecía el Oscar a la Mejor Película Animada. No me malentiendan. Zootopía es una película excelente, de lo mejor estrenado en 2.016, quedó entre las diez más taquilleras del año, y muy bien merecido que se lo tiene. Pero entre las candidatas a Mejor Película Animada había una incluso mejor: Kubo y la búsqueda del samurai. Una película que incide en el viejo tema del niño que emprende un viaje para descubrir sus orígenes, a través del cual madurará y se hará hombre, pero contado de una manera muy entrañable, con evidentes inspiraciones japonesas que constituyen un enorme homenaje a la cultura nipona, y con algunos de los efectos especiales más creativos y asombrosos que hemos visto en una película animada jamás. Compárese por ejemplo el derroche de creatividad visual y narrativa de Kubo y la búsqueda del samurai, con otra película de ambientación histórica y exótica sobre personaje juvenil embarcado en una búsqueda entre seres divinos, pero ejecutada de una manera mucho más predecible, cliché e incluso tediosa, como es Moana, y se verá la diferencia. Pero, ¡ay!, el mundo no es justo, ya lo sabemos, y Kubo y la búsqueda del samurai no sólo se quedó sin su Oscar aunque estaba candidateada, víctima de una Academia demasiado empeñada en jugar a la segura con los premios, sino que además se comió un importantísimo fracaso de taquilla. Cuando se trata de un gran estudio hollywoodense que rueda un bodrio mugriento de 200 millones de dólares y se lleva una explosión de petardos para la casa, nos reimos a mandíbula batiente mientras recordamos que así caen los poderosos, víctimas de su ceguera y arrogancia. Pero cuando le toca a un estudio pequeño, que no le hace daño a nadie, que lucha a brazo partido por sobrevivir y seguir sacando películas con un sello artístico propio, que estrena películas animadas sin doblegarse a la ñoñería de que deben ser sosas porque son para niños, que en cada estreno se juega su continuidad financiera, que rueda una película que es una de las mejores joyas animadas de una década en que hemos visto el declive imparable de Pixar, y su recompensa es este batacazo... esas cosas duelen. Hace poco se supo que Travis Knight, el director de esta película, aceptó el encargo de dirigir el spin-off de Transformers que protagonizará Bumblebee. Lo más seguro, considerando las características de estas franquicias, es que al final acabe siendo un paniaguado que haga lo mejor posible con las usualmente contradictorias y estúpidas instrucciones que lleguen desde más arriba. Pero yo no lo culpo. Si así está la cosa, entonces habrá que sobrevivir y allegar dinero mientras tanto. Esperemos que sea un encargo de emergencia hecho para reunir dinero y poder regresar después al arte de verdad, en vez de una rendición definitiva y la despedida de otro artista que cambió la creatividad por una vida de fiestas de asado y bikinis entre la gente falsa y plástica de Hollywood.

27.- Manos de piedra (Hands of Stone).
  • Estreno en Estados Unidos: 26 de Agosto de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 20 millones de dólares.
  • Recaudación total: 5 millones de dólares.
Las películas de deportes por regla general son difíciles de vender. En primer lugar, si el espectador no es fanático del deporte en cuestión, cabe la posibilidad de que las fazañas y fechos del protagonista le resbalen. Si además de eso no es una película de ficción, sino que está basada en un personaje real, tanto más difícil, porque el reclamo es ver en imágenes la biografía de alguien que posiblemente el espectador no conozca. En este caso hablamos de un boxeador panameño llamado Roberto Durán, que en la ficción fue interpretado por Edgar Ramírez, un actor que siempre ha vagado de secundario en secundario; ésta podría haber sido su oportunidad, pero... lo ya dicho. Película de deportes. Difíciles de vender. Fiasco de taquilla en 2.016, si por algo la incluimos en esta serie de posteos después de todo. Este biopic tuvo un camino más o menos largo: fue rodado en Panamá entre 2.013 y 2.014. Al final, los derechos fueron vendidos a The Weinstein Company, la distribuidora famosa por su implacable política de cacería de Oscares, que ya en 2.016 había tenido que encajar un gancho al hígado con la derrota por K.O. de La venganza de Jane, como ya comentamos en su minuto en esta serie de posteos. Fue exhibida en Cannes con éxito total, pero después, la película se desinfló. La crítica la saludó un poco aquí y un poco allá, y el público lisa y llanamente le dio la espalda. Y no es que la competencia fuera demasiado dura. En Estados Unidos fue estrenada el mismo día que El especialista: Resurrección, el vehículo de lucimiento para Jason Statham y Jessica Alba, de la cual ya comentamos en esta serie de posteos que no fue un fracaso, pero tampoco tuvo un paso tan brillante por la cartelera, y además que No respires, el thriller de bajo presupuesto con el villano de Avatar en el rol antagónico. Y aún así, Manos de piedra se las arregló para irse a la lona en la taquilla. Decimosexta en la taquilla, en su primer fin de semana de estreno. Vigésima en la taquilla, en el fin de semana siguiente. Y como me ponen el chiste fácil a tiro aquí, no lo voy a desperdiciar: esta película de boxeadores recibió una golpiza y perdió por K.O. En fin, habían anunciado para finales de 2.017 la secuela de Creed, habrá que ver cómo funciona eso...

28.- La luz entre los océanos (The Light Between Oceans).
  • Estreno en Estados Unidos: 2 de Septiembre de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 20 millones de dólares.
  • Recaudación total: 24 millones de dólares.
Recuerdo haber visto el trailer. Película romántica pastelosa de época, me dije a mí mismo. Carne de treinteañera frustrada. Pero considerando que es finales de año, que debemos hacer tiempo hasta la traca de estrenos de Navidad, qué tan mal puede estar la cosa, a lo mejor incluso termino viéndola... y salen con el bebé. Porque de eso va la película: a comienzos del siglo XX, un guardafaros y una chica con los inevitables dramones de su pasado, se encuentran un bebé y, contra las regulaciones establecidas, deciden criarlo juntos. O algo así. No es que me importe demasiado. La película se basó en una novela de 2.012, y que no se diga que faltó entusiasmo. El protagonista es Michael Fassbender, que se supone es uno de los nombres más candentes de la industria fílmica por estos días, aunque 2.016 no fue su año: volvió a interpretar a Magneto en X-Men: Apocalipsis, que ya comentábamos la decepción que fue, luego actuó acá, y remató el año con todavía otro fracaso de taquilla más sobre el cual ya hablaremos aunque ustedes ya lo intuyen si saben de videojuegos, por lo que algo me dice que durante 2.017 va a tener que cobrar un poquito menos por cada película en la que aparezca... La protagonista por su parte es Alicia Vikander, al tope de las listas con Ex machina primero y La chica danesa después, y a punto de enfundarse las ropitas de Lara Croft, ahora que en los videojuegos y correspondientes adaptaciones cinematográficas hay que rebajarle el busto a las protagonistas para que las chicas de la audiencia no se sientan mal consigo mismas, las pobrecitas. El caso es que La luz entre los océanos se estrenó, y... se fue directo al fondo del océano. Con lo que uno va concluyendo que nadie tiene idea de lo que quieren las mujeres. A inicios de año ruedan una adaptación cacharrienta y filofriki de Orgullo y prejuicio, la Orgullo y prejuicio y zombis que mencionábamos antes en esta serie de posteos, y la película fracasa, y ahora estrenan para ellas un dramón romántico de época como las de toda la vida, como los que las mujeres siempre han querido ver cuando andan sensibles, y también fracasa. No quieren lo tradicional, y no quieren una parodia de lo tradicional. O a lo mejor, lo que quieren es Moana, una película con princesa Disney tradicional, pero con chica empoderada de protagonista, sin romance, y sobre todo, con un compañero de aventuras que es un bellaco porque vivimos en tiempos en los cuales desprestigiar a los varones tiene pase libre, pero tocarle un pelo a la más insignificante de las chicas es machista, sexista, veterotestamentario, o qué se yo. ¿Es que acaso el romance de toda la vida ha muerto, decimos nosotros, mientras abrimos los brazos en desesperado clamor a los Cielos? Michael Fassbender y Alicia Vikander parecen opinar que no. Porque ambos, al coincidir en la película se hicieron ojitos, se encontraron la mar de bien el uno con el otro... y salieron del set de rodaje siendo pareja. Porque ya sabemos al final en qué termina la batalla de los sexos. No, no en el divorcio, montón de cínicos. En amor-amor, y al final hombres y mujeres no somos tan distintos al final del día. Creo.

29.- Morgan (Morgan).
  • Estreno en Estados Unidos: 2 de Septiembre de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 8 millones de dólares.
  • Recaudación total: 9 millones de dólares.
¿Era el 2 de Septiembre de 2.016, estabas en Estados Unidos, querías ver una película de estreno, y te apetecía algo distinto que el romance pasteloso de La luz entre los océanos...? ¡Luke Scott y la Ciencia Ficción al rescate! Parecía una buena opción, pero... Cuando una película viene con la coletilla de "dirigida por el hijo de...", uno ya va poniéndose en estado de alerta. Porque el Luke Scott que la dirigió, es hijo del venerable Ridley Scott. Y no siempre el talento se hereda. Y aunque era el debut de Luke Scott en la dirección, aún así, que por elenco no se diga pobreza: Kate Mara que ha vagado por House of Cards y Los Cuatro Fantásticos, una Anya Taylor-Joy en pleno ascenso por La bruja y Fragmentado, Toby Jones, Michelle Yeoh, Jennifer Jason Leigh y Paul Giamatti. Y Rose "tú no sabes nada, John Snow" Leslie, quien ha andado a palos con el águila en su empresa de capitalizar y expandir su fama por Game of Thrones. Y para que no falten padrinazgos, papito Ridley Scott se iba a poner con la producción. El guión, por su parte, giraba su tiempo en Hollywood, en la Lista Negra, el listado de los mejores guiones que por una u otra razón todavía están sin entrar a producción. La película es un híbrido entre Ciencia Ficción y Horror, y va de experimentos genéticos, combinación de la que pueden salir grandes cosas, por supuesto, pero que también requieren una cierta sutileza e ingenio. El mismo Ridley Scott, sin ir más lejos, en este rubro puede dejarse caer con una obra maestra como Alien de 1.979, o reirse en la cara de todo el mundo con Prometeo de 2.012. Luke Scott... salió mal parado. Entre su primer y su segundo fin de semana, la recaudación bajó en un abismal 75%. En su tercer fin de semana, se exhibía en apenas 99 salas de Estados Unidos, cuando había partido su carrera en 2.020 salas. No ayudó que hubiera sido estrenada en Septiembre, mes tradicionalmente muerto entre los blockbusters del verano y la breve traca de estrenos navideños y los Oscar baits a finales de año, por supuesto. Pero aún así... el descenso del interés por parte del público fue demasiado. ¿Debut y despedida entonces, quizás...? Quién sabe. Papi Ridley Scott pisa fuerte, después de todo, y esas cosas siempre ayudan a aceitar el camino entre fracaso y fracaso.

30.- Snowden (Snowden).
  • Estreno en Estados Unidos: 16 de Septiembre de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 40 millones de dólares.
  • Recaudación total: 37 millones de dólares.
Oliver Stone alguna vez fue grande. Fue muy grande. A usted podían gustarle sus películas o no, pero por descontado que no dejaba indiferente a nadie. Hablamos del hombre que rodó Pelotón, Wall Street, Nacido el 4 de Julio, The Doors, JFK, Asesinos por naturaleza y Nixon. Para un hombre cuya marca de fábrica es un cine muy acerado desde su militancia contestataria al sistema, el personaje de Edward Snowden era casi un caramelo esperando derretirse. Si no lo recuerdan: el sujeto detrás de WikiLeaks. El asunto no deja de ser una papa caliente. En la actualidad ya vivimos en un mundo casi cyberpunk, o ya cyberpunk de frentón, dominado por grandes corporaciones, y en el cual las grandes batallas no se libran realmente en el mundo exterior, sino en los lóbregos laberintos de la realidad dentro de Internet. En un mundo de tráfico de datos en donde empresas están armando perfiles de todos ustedes a según lo que publican, envían o comparten en Facebook, Twitter, Gmail, etcétera, WikiLeaks se presentó como el antídoto. Al final, no fue para tanto. Un montón de información comprometedora se hizo pública, es cierto, pero luego, al día siguiente, el mundo siguió andando más o menos como siempre. La máquina es demasiado grande para caer. O como la pesadilla de El Código da Vinci, de que la revelación de un secreto escondido podría tumbar a la Iglesia Católica, al final era más humorismo pulp que verdadera paranoia. Quizás por esta percepción de que WikiLeaks al final no fue para tanto, es que la película no se pudo vender. Déjenme ponerlos en contexto: se estrenó en Estados Unidos el mismo día que La bruja de Blair, que comentábamos en el segundo posteo de esta serie como una decepción en taquilla. Y que la tercera parte de la saga de Bridget Jones. Que costó ligeramente menos que Snowden, pero que recaudó más de 200 millones de dólares. Así es: la gente prefirió ver la historia romántica de una petarda que es un pésimo modelo femenino, que el biopic de un hombre luchando por la libertad de todos ustedes. Por idealismo o por narcisismo, por la razón que sea, pero por la libertad de todos ustedes, al final del día. Sobre si la película era buena o no, no tengo idea porque yo tampoco la vi. Pero dénme algo de crédito porque tampoco me vi la tercera parte de Bridget Jones. ¿Y ustedes...?

Y así es como nos adentramos firmemente en Septiembre, otro mes del año en que se estrenan películas que... tienen un público minoritario, digámoslo así. ¿O ustedes creían que Bridget Jones iba a reventar taquillas, considerando que el único nicho dispuesto a pagar su entrada al cine era el de las solteronas en camino a la menopausia? Pero si creían que eso era difícil de vender... Esperen a lo que se viene como primera entrada de la próxima entrega en esta serie de posteos, aquí en la Guillermocracia. Esa película que era difícil de vender, la pesadilla de tu departamento de publicidad promedio... y así le fue en la taquilla. Era tan difícil de vender, de hecho, que estoy seguro que ustedes no habían oído hablar de ella, antes de leer sobre la misma en... lean la próxima entrega de esta serie de posteos para enterarse.

3 comentarios:

Pascual Medina dijo...

25-¿que esta pasando? (Se toma la mano en la frente) ¿ no era evidente que perderían dinero?.
26- es triste.pero si es un buen director sabrá realizar una película mucho mejor que las que hizo Bay.... Si le dan vía libre.
27-era mano de

Pascual Medina dijo...

27- era mano de de piedra ...y se estrelló de forma contundente.
28-guillermocrata (creo que así se dice) ya no hay norma o código alguno en las relaciones de pareja. Por eso existe cierta inseguridad sea del genero que sea. Por eso la falta de compresión y las búsquedas de un culpable a su frustración.
29- se pide confianza en una premisa...no basta con tener una idea sino implementarla coherentemente.
30- ya se sabe que las multinacionales utilizan la superficialidad de internet para controlar a las masas sometiéndolas con cualquier producto o servicio. El mundo polarizado.

murinus2009 dijo...

De esta tanda de cintas:

Ben-Hur.
La clásica es una de las primeras películas que recuerdo ver en el cine, fue un acontecimiento ir a verla, luego no he podido verla completa de nuevo, salvo la escena de las Galeras y la Carrera lo demás me aburre, a esta nunca pensé darle oportunidad.

Kubo y la busqueda del samurai.
Otra que se me paso por dilatar la compra del boleto, ahora a comprar el DVD original, espero de algo sirva a los creadores.

Manos de piedra.
De boxeadores nada como Rocky 1, esta no creo que la vea ni en tv.

La luz entre los océanos.
No soy muy partidario del Romance, quizá para un día en tv.

Morgan.
La vi anunciada, vi que era del hijo de Ridley Scott, leí la sinopsis y se me hizo predecible, no la vi, otra para quizá ver un día en tv.

Snowden.
Recuerdo los tiempos en que Oliver Stone era Grande, aunque esta suena bien, el hombre arriesgando todo contra el Sistema, no me pareció muy interesante para verla, respecto a "Tirar el Sistema", ¿ya pensaron en el día después de la caída del Sistema?, si se da, lo que lo remplace, no creo que sea mejor, en siglos o nunca.

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

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