martes, 18 de abril de 2017

Los 12 personajes de mayor impacto en la Historia Universal (2 de 3).


Si recuerdan de la entrega anterior de esta serie de posteos... supuesto de que la hayan leído, por supuesto... partimos con cuatro de los doce personajes que consideramos como más influyentes en la Historia Universal. Y de esos cuatro, nos encontramos con dos líderes religiosos, Isaías y Pablo de Tarso, más otro más que sin serlo, realizó una obra política y militar que también tuvo consecuencias religiosas: Alejandro Magno. Sólo Tucídides escapa por completo del ámbito religioso, al fundar la moderna Historiografía tal y como la conocemos, y haciendo esto mientras ignoraba a la religión y los dioses como causa suprema de la vida, el universo y todo lo demás. ¿Seguirá esta tendencia ahora que hemos avanzado desde la cabeza al vientre de nuestra relación? Y peor aún, ¿seguiremos con esta analogía de la cabeza y el vientre para la tercera entrega, hasta sus últimas escatológicas consecuencias...? Por lo pronto, el quinto miembro de nuestra lista sí que forma parte del mundo religioso. Veníamoslo presagiando desde el posteo anterior, vamos. Así es que, sin más preámbulos, los dejo con el único. El incomparable. El sin igual. Mahoma.

5.- Mahoma.

Hora de darle la razón a Lamartine, de quien transcribíamos una cita al inicio del posteo anterior y de esta serie entera. En la actualidad, uno de cada cinco habitantes de la Tierra profesa la fe del Islam, que se extiende de manera mayoritaria por un extensísimo cinturón de países que van desde Marruecos hasta Indonesia, por no hablar de las cabezas de puente que el Islam está construyendo en Estados Unidos y Europa. Vale que mucho del influjo del Islam viene de que es la religión mayoritaria del grueso de países que controlan el petróleo mundial, el licor sagrado del industrialismo moderno, pero aún así. Y todo partió con un personaje llamado Mahoma, que predicó su doctrina en el siglo VII d.C. Porque antes, los árabes no pintaban nada en el mapa del mundo. Y después... más o menos lo mismo. Los árabes conquistaron todo un imperio desde España hasta el Asia Central en apenas un siglo, pero después, los pueblos conquistados fueron escalando posiciones dentro del imperio árabe hasta suplantar a los mismísimos árabes, que volvieron a ser nómades de la península arábiga. Hasta el descubrimiento del petróleo árabe y la fundación de ARAMCO en 1.933, por lo menos. Pero eso es otra historia.

Como suele pasar con los predicadores religiosos, cuyas biografías tienden a ser recogidas por acólitos que las adornan lo suyo, no sabemos nada excesivamente preciso acerca de los orígenes de Mahoma. Partió siendo caravanero, ascendió posiciones gracias a un matrimonio muy conveniente, aprendió sobre el Cristianismo y el Judaísmo en sus viajes, y hacia el año 610 se puso a predicar. En sus inicios, Mahoma predicaba un monoteísmo de cuño relativamente pacífico. Esto lo puso en la mira de los comerciantes de la ciudad de La Meca, que profitaban lo suyo del tráfico de fieles a los templos politeístas en la ciudad sagrada, y que veían como una potencial conversión de los fieles al Islam podía arruinarles el negocio. Porque mientras más dioses, más ofrendas y más dinero en juego, algo que sabe bien cierta religión monoteísta que solucionó este problema instaurando el culto a los santos. El caso es que, volviendo a la Arabia del siglo VII, Mahoma temió ser asesinado, y huyó a la ciudad de Medina, en 622; este evento es llamado la Hégira (هِجْرَة‎‎, o sea, Hijra) y representa el inicio del Calendario Musulmán. En Medina, Mahoma se fortaleció militarmente hasta el punto de regresar a La Meca con un ejército y conquistarla. De esta manera, el Islam se configuró como una religión militante, con un lugar destacado para la Guerra Santa. Cuando Mahoma murió en 632, casi toda Arabia estaba en manos del Islam. Un siglo después, en 732, los árabes se estaban liando con los francos en la Batalla de Poitiers. Eso es cambiar la faz del mundo civilizado, y lo demás, agua de borrajas.

Pero el influjo del Islam no se agota en haberle dado exotismo al folclor hispánico, o haber inspirado el primer EP de Moonspell. Porque los seguidores del Corán, al entrar en contacto con la tradición filosófica helénica y amalgamar las dos en un único cuerpo de conocimiento, hicieron mucho por sentar las bases del Racionalismo moderno. Y éste, aunque acabó de extinguirse en el mundo musulmán por la presión de los intolerantes de siempre, de todos modos vía los traductores musulmanes en España, pasó después a Europa y ayudó a cimentar el desarrollo de la ciencia moderna. Y volviendo al terreno religioso, el Islam sirvió de inspiración para varios otros iluminados que fundaron sus propias religiones; quizás el Sijismo fundado en la India del siglo XVI como un híbrido del Islam y el Hinduísmo, sea el ejemplo más destacado. Y esta historia todavía no se acaba. Lo decíamos más arriba, la quinta parte de la Humanidad hoy en día es musulmana, y con esas cifras, resulta claro que ésa es una fuerza que no puede ser ignorada en el devenir inmediato de la Historia Universal. Porque nosotros sabemos que el dominio de Occidente bien puede no ser tan eterno como creemos... pero Alá el Omnisciente, sabe más.

6.- Giotto.

Ya decíamos más arriba que no íbamos a incluir a Leonardo da Vinci en este listado, y más de algún amable lector habrá respingado la nariz ante semejante indelicadeza. ¿Leonardo, uno de los genios más grandes de todos los tiempos, el más célebre ejemplo de hombre universal, y modelo del Humanismo renacentista, defenestrado con tanta falta de ceremonia? ¿Es que nos hemos vuelto locos...? No, no es el caso. O eso espero, por lo menos. Leonardo, ya lo decíamos más arriba, siendo el genio que era, tuvo una repercusión casi nula en el mundo científico, ya que sus increíbles avances, observaciones y diseños, cuando fueron descubiertos de nuevo, habían sido inventados otra vez y por separado. Y en cuanto a su labor pictórica, aunque Leonardo nos legó obras maestras absolutas como la Gioconda o la Ultima Cena... su obra en realidad viene siendo la proyección lógica y hasta sus últimas consecuencias, del legado que fue creado por otro pintor que lo antecedió en dos siglos completos. Nos referimos a Giotto, el más importante artista del Trecento, y que falleció en 1.337. Porque Leonardo da Vinci es uno de los más importantes artistas del canon pictórico de Occidente, pero Giotto prácticamente fue el creador del canon pictórico de Occidente, tal y como lo conocemos. Al César lo que es del César, y a Giotto lo que es de Giotto.

Resumiendo mucho, las artes plásticas antes de Giotto eran góticas, y eso significaba obras muy simbólicas, algo caricaturescas, y despojadas de casi todo naturalismo. Dicho lo anterior sin afán de crítica, valga la aclaración, porque hubo artistas góticos, hoy en día casi desconocidos por desgracia, que hicieron maravillas con las limitaciones de su técnica y estilo. Por ejemplo, un pintor llamado Cimabue, que perteneció a la generación inmediatamente anterior a Giotto. Y lo mencionamos porque Cimabue fue el maestro de Giotto. Pero en este caso, siendo de todas maneras Cimabue un grande, el discípulo superó de largo al maestro. Porque el contraste entre el gótico de Cimabue el maestro y el estilo nuevo de Giotto el discípulo, es una de las más grandes brechas artísticas en toda la historia del arte occidental, y por la influencia del mismo en el resto del planeta, en todo el arte mundial del último milenio. Giotto fue el primero que se preocupó y tuvo algún éxito en plasmar sus personajes y paisajes en escenarios que intentaban ser naturalistas... y tenían un éxito increíble, para lo que eran los estándares de la época. No intentó realzar a los personajes más importantes, como reyes o santos, simplemente pintándolos de mayor tamaño como era la costumbre, sino que los pintó a todos más o menos por igual de estatura, y jugó a darles mayor o menor preeminencia a según su lugar en la composición. Todo esto, en arquitecturas que por primera vez tenían éxito en intentar reflejar cosas tales como posición en el espacio, volúmenes, etcétera, en vez de ser simples decorados de apariencia teatral, como era el estándar en las miniaturas góticas. ¿Y qué tiene todo esto de novedoso?, se preguntarán ustedes. Es lo que se ve todos los días. Cualquier animador de película hecha en CGI sabe de estas cosas, hay programas computacionales que diseñan personajes moviéndose en espacios confeccionados en 3D, detallados casi pelo por pelo... y eso es cierto, hoy en día no es una novedad, pero hoy en día no es una novedad porque Giotto lo hizo primero y abrió el camino para todos los que vinieron después.

Visto desde la actualidad, la obra de Giotto todavía está verde. No es su culpa: Giotto desconocía un montón de técnicas que hoy en día forman parte del repertorio habitual de los artistas. Las leyes de la perspectiva, en particular la perspectiva ortogonal, por ejemplo, que tanta serenidad y equilibrio le dan a las obras de los pintores del Quattrocento. O la técnica del sfumatto desarrollada por Leonardo, que consiste en borronear las figuras del fondo para que las veamos como más lejanas. O el trabajo con las atmósferas, la iluminación, el vapor en el ambiente, etcétera, que en su día fueron la carne y festín de los pintores venecianos, románticos, impresionistas... Pero no es menos cierto que, insistimos, todos esos refinamientos posteriores se hicieron sobre la labor pionera de Giotto. Al final del camino abierto por Giotto en el siglo XIV nos encontramos con el Hiperrealismo de pintores como Richard Estes, Audrey Flack o Claudio Bravo, que usan todas estas técnicas para imitar la realidad en sus lienzos a nivel casi fotográfico. Incluso a caballo entre los siglos XIX y XX, cuando las vanguardias se rebelaron contra el realismo pictórico y buscaron jugar con los efectos de la iluminación ambiental como el Impresionismo, desdibujar las formas como el Post Impresionismo, exagerar la realidad como el Expresionismo, jugar con colores falsos como el Fauvismo, o directamente violar las leyes de la perspectiva como el Cubismo, lo que estaban haciendo era darle la vuelta a conceptos de una tradición pictórica que arranca directamente de la obra de Giotto. O de cómo, parafraseando a los tipos que dicen que "soy ateo gracias a Dios", estos vanguardistas muy en el fondo eran antigiottistas gracias a Giotto.

7.- Enrique el Navegante.

¿Dejar fuera a Cristóbal Colón del listado? ¿En serio? ¿El hombre que conectó los dos mundos más importantes del planeta, el eurasiático y el amerindio, en una única civilización a partir de entonces literalmente mundial? El viaje de Colón en 1.492 cambió la Historia Universal para siempre, por supuesto, para desgracia de mayas, aztecas e incas que sufrieron el genocidio demográfico y cultural, como las víctimas que fueron de las armas de fuego y las epidemias. Pero Colón no fue exactamente un pionero. Por el contrario, él desarrolló su obra en medio de una enorme efervescencia por los viajes a largas distancias... efervescencia que fue el producto de la obra de un adelantado anterior, que llevaba tres décadas muerto cuando Colón le hizo una visita de cortesía a los nativos de las Antillas. Este adelantado es Enrique el Navegante, un príncipe portugués que cuenta como uno de los grandes visionarios de la Historia Universal. A inicios del siglo XV, la sociedad europea tenía todavía un regusto feudal, y más todavía en una región periférica como lo era Portugal en la época. En ese tiempo, los aristócratas se preocupaban de su reino o feudo, y si miraban hacia tierras distantes, era hacia Jerusalén, el blanco de las cruzadas más respetables de todas. Algunos burgueses como Marco Polo, de tarde en tarde decidían buscarse nuevas oportunidades comerciales explorando el ancho mundo, pero éstos de todas maneras no eran más que un puñado, y no debemos exagerar su importancia en la Historia Universal, por mucho que Marco Polo mismo se haya ganado un capítulo en Erase una vez el hombre.

Enrique el Navegante en cambio decidió pensar a lo grande. Y miró hacia la India, hacia la posibilidad de abrirse camino a través de los mares hasta crear una nueva ruta comercial para Portugal, que abasteciera de las muy valoradas especias prescindiendo de los intermediarios turcos, que siempre echaban a perder el comercio con sus peregrinas pretensiones de obtener ganancias capitalistas gracias a su monopolio sobre las únicas rutas comerciales conocidas hacia Oriente. Hacia 1.415, Enrique el Navegante fundó así la Escuela Náutica de Sagres, en que se construyeron escuadras enteras de carabelas, nuevos navíos de autonomía muy superior a las antiguas galeras, y en donde se entrenaron generaciones completas de marinos cuya obra consistió en dibujar la práctica totalidad de las costas del continente africano sobre los mapas. Cómo es que HBO no le ha dedicado una miniserie a una historia tan épica, no tengo idea. El caso es que cuando Enrique el Navegante falleció en 1.460, los navegantes portugueses ya habían alcanzado el Ecuador, y exploraban las costas australes de Africa; el ansiado paso hacia la India fue descubierto recién en 1.487 porque hubo algunos años de pausa después de la muerte de Enrique el Navegante, pero no por falta verdadera de potencial. Y además de eso... también debemos mencionarlo... los portugueses ya habían inaugurado el moderno tráfico de esclavos negros. Lo que todo buen capitalista debe justificar, por supuesto, ya que de alguna manera debían financiarse los viajes, después de todo, y... ¿que el Estado prohiba la esclavitud? ¿En qué cabeza puede caber una intromisión semejante en el libre comercio...? Por supuesto, aunque sea uno de los mayores baldones de toda la Historia Universal, el tráfico de negros a través del Atlántico es uno de los fenómenos históricos más importantes de todos los tiempos. Si no lo creen, díganselo a Barack Obama, Condoleezza Rice, Colin Powell, Michelle Nichols y otros destacados miembros de la comunidad afroamericana, por ejemplo.

La influencia de Enrique el Navegante es incalculable, por supuesto. En 1.498, un epígono suyo llamado Vasco de Gama llegó a la India, y con esto, Europa y el Oriente quedaron conectados a nivel comercial por rutas marítimas hasta el día de hoy. Pero más importante aún resultó que, siguiendo el ejemplo de Enrique el Navegante, un tal Cristóbal Colón propuso una expedición hacia las Indias navegando hacia Occidente, y todos sabemos lo que sucedió con esto: que los amerindios perdieron cualquier posibilidad que les quedara para invadir Europa, y además, la primera Navidad trágica del Nuevo Mundo. Y aún más en el futuro todavía, a sabiendas o no, pero siempre siguiendo el ejemplo de Enrique el Navegante, es que exploradores de las grandes naciones europeas de la época se abocaron en el siguiente medio milenio, a explorar hasta los más oscuros y recónditos escondrijos del mapamundi. Roald Admundsen, el primero en llegar al Polo Sur en 1.911, y Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna en 1.969, en muchos sentidos son descendientes espirituales de esos exploradores que Enrique el Navegante enviaba allá afuera para cartografiar lo desconocido. La Escuela de Sagres hoy en día ya no existe, destruida por las hordas de brutos capitaneadas por el corsario inglés Francis Drake en 1.587, pero en su lugar existe la NASA, cuyo objetivo ya no es el descubrimiento de una nueva ruta hacia la India, sino la exploración de nuevos mundos hasta los límites de nuestro Sistema Solar, e incluso más allá, en una empresa de exploración humana en la cual Occidente no se ha detenido ni un solo segundo, desde los días de ese príncipe portugués que partió como un segundón del que nadie parecía esperar demasiado en sus propios días.

8.- Miguel de Cervantes.

Es un lugar común en la cultura moderna, en particular la que viene desde el mundo anglosajón, rendirle loores a la figura de William Shakespeare, creador de indiscutibles obras maestras como Romeo y Julieta, o Hamlet. Y sin embargo, hay otro escritor que probablemente llegó incluso más lejos que Shakespeare, en lo que a influencia literaria se refiere. Nos referimos al español Miguel de Cervantes, que quizás en conjunto con Homero y los anónimos redactores de la Biblia, es el hombre de letras más influyente de todos los tiempos. Con la ventaja de que, a diferencia de los otros mencionados, sí sabemos cosas a ciencia cierta de la biografía de Cervantes, mientras que de Homero no sabemos siquiera si existió o si es mera leyenda, y de los escritores bíblicos mejor no hablemos, porque incluso quiénes o cuántos fueron, o dónde y cuándo vivieron, es asunto sometido a controversia. En cualquier caso, entre Cervantes y Shakespeare, el inglés fue un antes y un después para las letras inglesas como un todo... pero el español lo fue para toda la Literatura Occidental en su conjunto. Veremos cómo.

Hombre azotado por una serie de calamidades, Cervantes desató toda su amargura ante la existencia en una novela llamada El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Cervantes escribió en varios géneros literarios: novela bizantina (Persiles y Segismunda), sátira de costumbres (Novelas ejemplares), poesía... todas cosas que hoy en día, admitámoslo, nadie lee. Pero con Don Quijote, fue diferente. En principio, la misma era una parodia sangrante de las novelas de caballería, pero por el camino, se transformó en mucho más. Cervantes introdujo o al menos codificó una serie de técnicas literarias que hoy en día forman parte del manual básico del novelista: así, su obra es la primera que se divide por capítulos a la manera moderna, es la primera que mezcla de manera extensiva temas elevados con temas de estofa popular, es la primera épica satírica, y... en su intención de parodiar absolutamente todo lo que se ponga a su alcance, es la primera que cuestiona abiertamente la omnisciencia ficticia del narrador, introduciendo la idea del narrador no del todo confiable y la hipótesis de que el autor no es el escritor de la obra, sino apenas el escribano que transcribe una obra (ficticia) anterior, por vía de crear al personaje de Cide Hamete Benengeli como supuesto verdadero autor de la novela. Así, paradójicamente, Cervantes es el primer escritor occidental realmente postmoderno... en el instante mismo en que la Modernidad literaria estaba siendo inventada.

Todos los novelistas posteriores, absolutamente todos, por el solo hecho de estar escribiendo novelas en la Modernidad o en la Post Modernidad, están siguiendo el camino trazado por Cervantes, lo quieran o no, incluso sean conscientes de ello o no. Se ha dicho, de manera un tanto impropia, que toda la Filosofía son notas a pie de página de Platón; esta afirmación es cuestionable, por supuesto, pero sería mucho más exacto decir que toda la Literatura en la actualidad son notas a pie de página de Cervantes. Cervantes es el escritor aludido por Borges cuando escribe su cuento Pierre Menard, autor del Quijote, una profunda disquisición acerca de nuestra relación con los textos literarios que es muy postmoderna... y en donde el propio Borges es frente a Cervantes un poco como éste frente a Cide Hamete Benengeli. Vladimir Nabokov, uno de los más grandes escritores del siglo XX, dedica tres libros a autores en particular: uno a Nikolai Gogol, elección obvia tratándose de un autor ruso, otro al Ulises de James Joyce y por lo tanto indirectamente a éste, y otro a... Cervantes, ya lo veníamos diciendo. Y por si fuera poco... un admirador lunático de Cervantes, el anónimo escritor de El Quijote de Avellaneda, no inventó pero sí le dio forma a la moderna industria del fanfic tal y como la conocemos, creando de paso el primer conflicto moderno de propiedad intelectual del que tenemos noticia.

Y con esta entrega, ya hemos avanzado a través de la Edad Media y hemos llegado hasta la Temprana Modernidad. ¿Quiénes serán los últimos cuatro llamados para la fama? Les daré una pista. El noveno que viene en la lista, se relaciona con el mundo científico. Si no lo ven venir... Si no se hace la luz... Si no les cae la manzana... Eso es de gravedad. Y no puedo telegrafiarlo todavía más sin decir el nombre del personaje en cuestión. Pero si no lo adivinan... la respuesta en la siguiente entrega, y final, de esta serie de posteos. O en los comentarios, porque no va a faltar quien escriba abajo de estas líneas: "¡Oiga, si es fácil! ¡El personaje ése es...!".

3 comentarios:

murinus2009 dijo...

El gran genio de Mahoma fue, creo, yo inventar el gobierno fascista perfecto, ya que el islam es una forma de gobierno totalitario (la dictadura de Dios) mas que una religión, eso y que según algunas teorías entre el 80 y 95% de la población son seguidores naturales, es decir están listos para seguir instrucciones y no saben que hacer si se les deja solos sin una dirección, hacen que su expansión sea acelerada.
Algunos historiadores aseguran que no fue tanto Mahoma, sino el trabajo de sus seguidores los llamados "12 Grandes" los que en verdad lograron expandir el Islam.
De que el islam esta expandiéndose en Occidente Desarrollado, se debe mas a la baja tasa de reproducción de los occidentales desarrollados, que a los "beneficios" de este sistema de gobierno, en lo personal, creo que el Islam es una cultura para zonas de escasez, donde se justifica su sistema medieval, al expandirse en occidente lo que lograran sera llevar las zonas Ilustradas y Modernas, de regreso a una etapa retrograda, a menos que se encuentre una formula para "occidentalizar" al islam como en Turquía donde también se están echando atrás reformas modernistas.
Quizá lo que ocurra con el islam en Occidente sea lo que pasó en la India, que los indios cedieron parte de su territorio a zonas de mayoría islámica, dando lugar a Pakistán, que después, a su vez se separo en 2, dando vida a Bangladesh, mas recientemente una división así se dio en Sudán, creo en 2014, hoy, hay 2 Sudán, del Norte y del Sur, aun no me que da claro cual es el islámico y el no islámico.

De Giotto lo primero que supe de el fue hace unos 30 años y es que... era el nombre de una calle donde yo andaba mucho, ya después supe que fue uno de los pintores del Renacimiento, en la película Esfera, basada en libro de Michael Chrichton, un personaje menciona que en alguna ocasión Giotto: "dibujo a mano alzada... un circulo perfecto", gracias a esta Entrada me entero de que ha impulsado el Arte Grafico hasta el moderno 3-D (¿que sería de los videojuegos sin el?) y lo que se vaya acumulando, impresionante.

Enrique El Navegante, es un personaje del que nunca había escuchado hasta esta Entrada definitivamente su aportación cambio el mundo de forma nunca vista, por lo que cuentas Guillermo, antes de el nadie se interesaba mucho en la exploración marítima, se dice que los chinos llegaron incluso a Brasil en 1421 o algo así, hasta hay un libro así titulado: "1421 china descubre el mundo", pero no he investigado que tan veraz sea la historia, de serlo es irrelevante, pues se dice que al regresar el encargado de esa exploración un tal Cheng Ho (era un general eunuco) sus descubrimientos fueron destruidos, pues el gobierno en China, ya era otro.
la influencia de Enrique el Navegante es monumental, (¿como nadie ha hecho una pelicula o serie de su vida?) incluso por lo que mencionas Guillermo, en la Ciencia Ficción, series como Star Trek, deben mucho al trabajo e impulso de este personaje, si la humanidad no se extingue y continua su exploración mas allá de la atmósfera terrestre, mucho se deberá a este personaje del que reitero no sabia nada hasta esta Entrada.

De Cervantes solo sabía que era el creador de la Novela Moderna incluso de la Literatura Moderna como la conocemos, pero no mucho mas, (aun no leo el Quijote) también sabía que su vida fue increible, llena de aventuras, incluso que participó en la Batalla de Lepanto y perdió un brazo en esa batalla.

Gran Entrada Guillermo de la serie de Entradas hechas para impulsar al lector a ser alguien mas informado, respecto de la siguiente parte no diré quien es para no lanzar Spoiler ¿Sera que su nombre empieza con...?.

Guillermo Ríos dijo...

No descarto que en un futuro surja una religión que sea una especie de Islam adocenado para la gente occidental, así como el Cristianismo en los inicios de su expansión por el Imperio Romano fue un Judaísmo depurado para hacerlo accesible a los gentiles. Y qué decir, eso sería interesante de ver. No sé si de vivir, pero sí de ver.

La tesis de que los chinos habrían arribado a América en el siglo XV, no parece tener asidero por ninguna parte. No hay registros en las crónicas chinas, lo que es raro porque los chinos registraban hasta los pasos del cometa Halley desde el siglo III a.C., no hay testimonios en las leyendas americanas, no hay vestigios genéticos... nada. Incluso hasta la brevísima estancia de los vikingos dejó restos arqueológicos que hoy en día estudiamos, así es que la idea de que los chinos visitaron América, hoy por hoy, pertenece al campo de la Pseudohistoria.

La mejor aventura de Cervantes fue cuando, de noche, le mataron a un pobre diablo en la puerta de su casa, le acusaron del muerto (no fue él), y lo echaron con los huesos a la cárcel. O de cómo Cervantes pudo haber sido el Richard Kimble del siglo XVI...

murinus2009 dijo...

"La mejor aventura de Cervantes" como la llamas aquí, le paso a un antepasado mio.
Fue a una fiesta con un amigo, se embriago hasta quedar tirado, al despertar su amigo estaba muerto encima de el, (tampoco fue el, el asesino) y lo acusaron del muerto, también fue a dar con sus huesos a la cárcel, salio luego de algunos años.

Lo extraño es que quizá sin ese episodio, la encarnación de murinus2009 quien suscribe estas letras, no existiría y no estaría escribiendo en la Guillermocracia.

¡Vaya casualidad!, tampoco conocía esta anécdota del Gran Cervantes.

Gracias de nuevo Guillermo.

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