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martes, 25 de abril de 2017

2.016: El año de las Summer Bomb Busters (4 de 9).


El negocio del cine en Estados Unidos está tan elaborado y codificado, que casi es posible adivinar más o menos cómo viene la mano con tal o cual película, partiendo simplemente desde su fecha de estreno. Si la misma se estrenó en Enero o Febrero... lo más probable es que sea una mugre. Todas las productoras y estudios siguen la política malthusiana de rodar más películas que las potencialmente triunfadoras en taquilla, para no poner todos los huevos en una misma canasta. Eso significa que entre tantas películas, más de alguna huele. Pero no la van a dejar sin estrenar porque ya gastaron en ella, y por lo tanto, si se salda con pérdidas, por lo menos que no sean tan catastróficas como las que absorberían de no haberla estrenado en primer lugar. Además, en una de esas suena la flauta, por qué no. Pero puestos a elegir fecha para estas miasmas hechas cine... que sea Enero o Febrero. Los meses en que medio Estados Unidos están cubiertos de nieve y todo el mundo está trabajando o estudiando, o sea, nadie va a las salas. ¿A alguien le sorprende que hayamos visto tantos fiascos en la entrega anterior de esta serie de posteos?

Pero ahora vienen Marzo y Abril. Los meses en los cuales las productoras meten las películas que no son tan recias como ir mano a mano contra los blockbusters, pero que de todas maneras, sea por la premisa, sea por los actores, sea porque el material de base es una novela, cómic o videojuego que se vendió bien, o por tratarse de una secuela o reboot de una franquicia que es sandía calada en el cine, a lo mejor sí tiene alguna posibilidad de hacer caja. Por lo que a diferencia de la entrega anterior, en que las películas tendían a ser más aburridonas o de bajo perfil, ahora sí que tenemos los inicios de la carnaza bonita y regular. Entre las seis películas que vienen a continuación, hay dos secuelas que se rompieron los dientes contra el pavimento. Y dos adaptaciones de libros de relativo éxito, que podrían haber tenido éxito apelando al nicho de mercado que son las gentes con conciencia política sobre el Medio Oriente. Y... lo que sea que haya intentado ser Dioses de Egipto. Película que, parece ser, pretendía ser el inicio de una franquicia respecto de la cual en la actualidad nadie parece interesado en una secuela. No es un spoiler, si después de todo Dioses de Egipto fue uno de los fracasos más sonados de 2.016, y además ya lo veníamos diciendo más atrás, a propósito de Londres bajo fuego: Gerard Butler. Así es que, ahora vamos con algunos fracasos más en esa hilera de cadáveres que dejó el Año de las Summer Bomb Busters en Hollywood.

7.- Zoolander 2 (Zoolander 2).
  • Estreno en Estados Unidos: 12 de Febrero de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 50 millones de dólares.
  • Recaudación total: 56 millones de dólares.
El 28 de Septiembre de 2.001, Ben Stiller estrenó Zoolander. En efecto, se estrenó una película sobre un atentado terrorista planificado en el este de Asia, y una comedia para colmo, a menos de un mes del atentado contra las Torres Gemelas, planificado en el oeste de Asia. Mal timing en su peor forma. De todos modos, la película consiguió algún éxito en los cines, aunque sin ser un taquillazo, pero se transformó en un fenómeno de culto en DVD, el cable, etcétera, lo suficiente como para que ya a finales de la década pasada se estuviera hablando de una secuela. Que llegó en 2.016. Zoolander 2 vuelve a reincidir en protagonistas supermodelos, cuando ya ni siquiera las chicas de Victoria's Secret tienen el mismo estatus que las supermodelos de la década de 1.990, no importa qué tan bien le quede el bikini a Kate Upton. Con chistes y referencias ochenteros en una época en la cual la década de 1.980 está una vez más demodé. Con Penélope Cruz, que consigue éxitos en España, eso seguro, pero que en Estados Unidos se estrella en taquilla de manera más repetida que Rick Hunter cargándose sus aviones transformables, mencionado esto sólo por el amor de meter una morcilla ochentera aquí. Respecto de la Cruz, podríamos excluir la cuarta de Piratas del Caribe, pero en ésa, la mitad del rol lo hacía su hermana Mónica Cruz como doble de cuerpo... Los propios estudios parecían no tenerle mucha confianza a Zoolander 2, de manera que la relegaron al temible mes de Febrero... lo ya dicho. Resultado: recaudó menos que la primera. Un poquito menos, pero menos. Luego de haber costado cerca de un 60% más. No parece que vaya a haber una tercera de Zoolander, y admitámoslo, aunque la primera es más o menos un clásico de la comedia en el cine, nadie echa realmente de menos otra más. Porque sabes que una franquicia está muerta y bien muerta, cuando un comentarista como yo tiene que meter referencias a Piratas del Caribe y Robotech para rellenar unas cuantas líneas de espacio, y que esto parezca un menestrone en vez de sopa de agua con pan...

8.- Dioses de Egipto (Gods of Egypt).
  • Estreno en Estados Unidos: 26 de Febrero de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 140 millones de dólares.
  • Recaudación total: 151 millones de dólares.
La gente tras Horas contadas pensó que en los meses de nieve en Estados Unidos, la gente quiere ver una película sobre tormentas, y se dieron un estrellón a lo grande en la taquilla. La gente tras Dioses de Egipto, por el contrario, pensó que en esos meses la gente quiere ver una película sobre climas cálidos y veraniegos... y se dieron otro estrellón a lo grande en la taquilla. Para que luego digan que nadie sabe mejor lo que la gente quiere, que la gente misma. Por supuesto, no ayuda que esos paisajes cálidos y veraniegos sean más CGI mal hecho que paisaje. Como sea, Dioses de Egipto era la crónica de un fracaso anunciado. Partiendo por las acusaciones de whitewashing, en las cuales el elenco principal de dioses y humanos egipcios, iba a ser interpretado no por actores negros como el ébano y el carbón, sino por actores tan caucásicos que hubieran sido el orgullo de Donald Trump... a pesar de que los habitantes de Egipto en su mayoría no eran de raza negra. Luego, el trailer daba la impresión de estar frente a una especie de mezcla entre Saint Seiya con Power Rangers de bajo presupuesto, lo que tiene más gracia si se piensa que en 2.017, en efecto, se estrenó en cines un reboot de esta última franquicia. O que dirigiera Alex Proyas, tipo que una vez la hizo de oro dirigiendo clásicos de culto como El cuervo o Ciudad en tinieblas, y que desde entonces se lo critica con acidez cada vez que su nueva película resulta no ser un nuevo El cuervo o una nueva Ciudad en tinieblas. Tiene chiste también contratar como villano a Gerard Butler, casi como en un guiño a su rol de héroe en 300, aunque esto se volvió un poco más trágico si se piensa que unos días después teníamos a Butler en Londres bajo fuego, que a duras penas consiguió salvar los mimbres en la taquilla, como comentamos en el primer posteo de esta serie. Y más chiste tiene que la película era el debut a lo grande como protagonista del actor Nikolaj Coster-Waldau, famoso por ser uno de los chicos malos arranca suspiros entre las acólitas de Game of Thrones, por lo que el fracaso de esta película, es posible que haya hundido sus posibilidades de llegar a las grandes ligas, quizás para siempre, porque el hombre ya no es un jovencito, está a algunos añitos del medio siglo de vida, y no es como que tenga todo el tiempo del mundo para esperar por otra oportunidad a lo grande. En fin, ahora en Junio de 2.017 se estrenará el remake/reboot de La momia, sólo para que no nos quedemos sin nuestra ración de Egipto en los cines. Y... ¿para cuándo un biopic de Hosni Mubarak...?

9.- Reporteras en guerra (Whiskey Tango Foxtrot).
  • Estreno en Estados Unidos: 4 de Marzo de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 35 millones de dólares.
  • Recaudación total: 25 millones de dólares.
Por si no pescan el chiste del título original. En el lenguaje fonético de la OTAN, Whiskey Tango Foxtrot es la sigla de WTF. Y no necesito decirles qué significa eso en inglés. Acá en castellano deberían haberla traducido como Quebec Mike o algo así, pero ahí sí que nadie hubiera pescado el chiste. Cualquiera hubiera dicho que una película protagonizada por Tina Fey y Margot Robbie se hubiera debido vender por sí misma, no a niveles de blockbuster, pero sí al menos como para salvar los muebles. Pero no. Porque esta película es una especie de comedia dramática basada en el libro más o menos autobiográfico de una periodista a quien le tocó cubrir la Operación Libertad Duradera en Afganistán. La pesadilla del departamento de publicidad de la distribuidora, por decirlo más claro. Con Reporteras en guerra se verificó una vez más lo que el cine de la última década ha confirmado de manera cansina una y otra vez: las invasiones militares de Estados Unidos contra Afganistán y contra Irak después del Atentado de las Torres Gemelas, son veneno para la taquilla. Da lo mismo si son buenas o malas, simplemente nadie en Estados Unidos ni en el mundo quiere ver esas películas. En Estados Unidos porque le recuerdan los tiempos del duro despertar en que creían ser los amos del mundo, y descubrieron que no eran necesariamente los gallos con más espolones en el corral. En el resto del mundo, porque eso mismo que las películas tratan de pontificar, los demás ya lo sabíamos. Y en fecha de estreno, iba contra Londres bajo fuego, para mayor humillación, porque ya comentamos de manera previa lo que sucedió con esa película. Lo chistoso del caso, y decimos chistoso en el sentido sarcástico y triste del término, es que aquí ocurrió la inversa de otras películas, que son un desastre en Estados Unidos pero se salvan haciendo caja en los mercados internacionales. En Estados Unidos recaudó cerca de 23 millones. En el resto del mundo, no hizo ni apenas dos millones de dólares. Una situación casi bordeando lo... Foxtrot Uniform Bravo Alpha Romeo, digámoslo así. Diviértanse un ratito descifrando lo que eso significa.

10.- Divergente la serie: Leal (The Divergent Series: Allegiant).
  • Estreno en Estados Unidos: 18 de Marzo de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 110 millones de dólares.
  • Recaudación total: 179 millones de dólares.
Tardó una década completa, pero la infección moda parece que acabó por remitir. Sea buena o mala como película, el caso es que Crepúsculo de 2.008 hizo historia en el cine, aunque sea desde una trinchera menor, poniendo de moda las películas de temática sobrenatural protagonizadas por adolescentes metidos en triángulos amorosos; desde Los juegos del hambre de 2.012, lo sobrenatural fue reemplazado por lo distópico, pero el concepto básico es más o menos el mismo. El primer golpe fue La quinta ola, ya lo decíamos antes en esta serie de posteos. El siguiente y en apariencia definitivo, fue éste, el fracaso de la nueva entrega de Detergente Divergente. La primera película fue un éxito discreto que recaudó casi 300 millones de dólares, una cantidad satisfactoria para un filme que costó apenas 85. La fórmula por supuesto era ahorrar en las estrellas principales, con una entonces más o menos desconocida Shailene Woodley a cargo, y montar a actores de pedigrí en roles secundarios. En la segunda entrega se hizo cargo Robert Schwentke, en cuyo currículum se cuentan películas quizás no para el bronce, pero que al menos resultan bastante simpáticas de ver, como Plan de vuelo, Te amaré por siempre y RED. Y entonces, dos decisiones catastróficas. Una, la consabida tónica de dividir la última novela en dos partes, inventada con la saga de Harry Potter y que como recurso para sacar los centavos de los bolsillos del público, ya resulta bastante cansador. Y dos, el señor Schwentke decide seguir a cargo en vez de quitarse del camino del desastre anunciado. ¿Resultado? Al momento de corregir este posteo y dejarlo para publicación, el destino de la cuarta parte y final de la trilogía estaba en el limbo más absoluto, para desesperación de los cuatro gatos que venían siguiendo la saga. Se anunció que no se iba a rodar. Se anunció que sí se iba a rodar, pero como telefilme. Se anunció que Shailene Woodley sólo se interesaría si el asunto va a cines, así es que si va como telefilme, habría que hacer un nuevo casting del personaje principal. Y yo para mis adentros, suerte que no me subí a esta cosa. No hablo por ustedes porque ustedes tienen su propia opinión al respecto, pero por mí... Será que tengo una mentalidad arcaica, pero yo me quedé en la época de las películas que tenían inicio, medio y final, y esta moda moderna de contar una única historia serializada en varias películas que, muy en el fondo, ya no son películas con una historia definida sino apenas embutidos cortados por cualquier parte, como que me supera. Lo que significa que cuando por fin estrenen la película de los Vengadores contra Thanos, mi potencial reacción bien podría ser: bostezo...

11.- Mente implacable (Criminal).
  • Estreno en Estados Unidos: 15 de Abril de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 32 millones de dólares.
  • Recaudación total: 39 millones de dólares.
Sobre el papel, parecía una buena idea. Un guión acerca de un criminal a quien le implantan las memorias de un agente de la CIA muerto, con la mira de destruir la amenaza terrorista del día. No es un concepto nuevo. El vengador del futuro y Johnny Mnemonic también iban de memorias implantadas. Y por estos días se estrenó Ghost in the Shell, la versión 2.017 del clásico anime Cyberpunk en el cual también existe la posibilidad de hackear la mente de una persona. Pero aún así, estas películas no son muy abundantes, y menos aún ambientadas en el presente en vez de algún próximo futuro Cyberpunk. O a lo mejor el Cyberpunk es el presente, y todavía no terminamos de acusar recibo. Y además... échenle un vistazo al elenco. Kevin Costner. Tommy Lee Jones. Gary Oldman. Alice Eve (a quien aludíamos a propósito de Mala conducta, ejem). Gal Gadot. Antje Traue, que con Michael Shannon era el único personaje con algo de vidilla en El Hombre de Acero de 2.013. Que por casting no se quede. Y... decepción. Fiasco total. Iba a estrenarse en el tradicional mes mortal de Enero, pero los estudios decidieron subirle el pelo y la postergaron para Abril. Y no pasó absolutamente nada. La crítica la hizo pedazos. Uno de los peores estrenos de Kevin Costner, en lo que a taquilla se refiere. Claro, es lo que tiene ir contra El Libro de la Jungla, uno de los grandes leviatanes fílmicos de 2.016. La película después hizo tan poco ruido, que ni siquiera para los Razzies le alcanzó. ¿Era realmente tan mala? Yo, ni idea. Si alguno de ustedes, estimados contertulios, hizo el sacrificio de verla, entonces que comparta sus opiniones con nosotros. Gracias.

12.- Un holograma para el rey (A Hologram for the King).
  • Estreno en Estados Unidos: 22 de Abril de 2.016.
  • Presupuesto estimado sin publicidad: 35 millones de dólares.
  • Recaudación total: 7,8 millones de dólares.
Tom Twyker en la dirección y Tom Hanks en el protagónico, ambos en una película basada en una novela con buenos comentarios. ¿Qué podría salir mal? Tom Twyker es el hombre que se hizo un lugarcito gracias a Corre Lola, corre en 1.998, y luego ha mantenido una cierta reputación. Hasta Cloud Atlas por lo menos, estrellón conjunto con los hermanos Wachowski, hermanas Wachowski en la actualidad, que los dejó a ambos al borde de la cornisa. Aunque ambos lograron un lugarcito después en el mundo de la televisión de culto con Sens8, en lo que a cine se refiere, las Wachoswski terminaron de caer con El destino de Júpiter, y Twyker, con esta película. El argumento: un vendedor de Estados Unidos viaja al Medio Oriente para vender un sistema de teleconferencias con hologramas. O algo así. Y no, con ese argumento, tampoco tuve ganas de verla en el cine. La película abrió un 2.016 bastante mediocre para Tom Hanks, en el cual estrenó tres películas. De éstas, Sully funcionó bien, en parte a la dirección y reputación de Clint Eastwood. Inferno más o menos funcionó, pero terminó por no ser el exitazo de taquilla que se esperaba, razón por la cual la incluimos antes en esta serie de posteos, entre las películas que no fracasaron a la hora de recaudar, pero que pasaron sin mayor pena o gloria por los cines. Y ésta... digámoslo así. Se la considera el peor fracaso de taquilla de Tom Hanks desde... 1.986. O sea, desde cuando él todavía se vendía como comediante gamberro, en la era anterior a que lo tomaran en serio por Filadelfia y Forrest Gump. No me voy a tomar ni siquiera la molestia de preguntar cuántos de ustedes vieron esta película por algún medio, ni menos para cuántos de ustedes, ese medio fue el cine. La pregunta en este caso más bien será: ¿cuántos de ustedes sabían que esta película existía, antes de leer el presente comentario aquí en la Guillermocracia...?

Y hasta aquí, la cuarta entrega de esta serie de posteos. Para la próxima entrega se viene incluso mejor, porque ya entramos derechamente en la época de los blockbusters. Que una película de bajo presupuesto acabe atropellada es algo que puede dar risa o pena a según las circunstancias, pero cuando se trata de un blockbuster en que la productora dice con absoluta confianza que va a ser la mejor experiencia fílmica de tu vida, la película que marcará un antes y un después, te inunda de publicidad no deseada, la ves en todas partes, y después va y se estrella... qué puedo decirles, los antiguos griegos tenían palabras muy bonitas para esto, tal y como hybris y némesis. Y para que el dolor sea con injuria, la próxima entrega abrimos los fuegos con una secuela que no mucha gente esperaba, y desde luego que casi nadie pidió. Así le fue. Veremos cuál, como ya decíamos, al inicio de la próxima entrega de esta serie de posteos aquí en la Guillermocracia.

domingo, 23 de abril de 2017

"Rokka no Yuusha": Un policial paranoico de Fantasía Epica.


En 2.015, un poco al estilo guerrillero que es característico del anime japonés del siglo XXI, se estrenó Rokka no Yuusha (六花の勇者, Héroes de las seis flores, o Los valientes de las seis flores). En doce capítulos, porque aparte de One Piece y Detective Conan, parece que los animes de cincuenta o cien o interminables capítulos son cosa del pasado, para fortuna de todos nosotros. Incluso hasta Pokemon tiene el buen gusto de reiniciarse cada cierto tiempo. En lo personal, agradezco los animes cortos. Siendo lo cortos que son, deben ir directo y a la substancia, dejando de lado todo el relleno que infecta a tantos otros animes. A ustedes los estoy mirando, gente tras Dragon Ball Z. Rokka no Yuusha es así de corto, los doce capítulos mencionados, y gracias a ello se deja ver con agrado. Está basado en un manga que comenzó su publicación en 2.012, y todavía sigue allá afuera, hasta donde llegan mis noticias, de manera que Rokka no Yuusha parece estar basado en un primer arco argumental. El final del anime, de hecho, y no sé si cuente como spoiler... deja la trama de fondo sin resolver, aunque su arco argumental principal sí que queda bien cerrado. Probablemente cuente como spoiler, ya lo dije, pero creo que es de lealtad avisar al espectador, para que no se sienta decepcionado con el final, si es que esperaba algo perfectamente cerrado.

He definido a Rokka no Yuusha como un policial paranoico de Fantasía Epica, y creo que eso conjuga bien los elementos. Porque Rokka no Yuusha viene a ser una especie de híbrido entre Agatha Christie, John Carpenter y Michael Moorcock, todo en clave de shonen de pelea, y ambientado en un mundo que podríamos calificar como de estética mesoamericana. ¿Demasiado extraño? Referiré la historia, y me entenderán.

Rokka no Yuusha parte un poco a la manera tradicional de los shonen de pelea. En un mundo de fantasía con una arquitectura vagamente reminiscente de Tenochtitlán y el mundo mesoamericano en general, aparece un adolescente alegre y optimista cuya ambición es transformarse en el hombre más fuerte del mundo. Hasta ahí, tenemos el enésimo héroe shonen prototípico, a medias ingenuo y a medias jactancioso. Las cosas se complican cuando se descubre que un mal ancestral está a punto de destruir al mundo, y debe montarse una expedición para destruirlo. En dicha expedición deben participar seis guerreros elegidos por el Destino, porque esto no es una democracia participativa, y el Destino se revela a sí mismo a través de unos tatuajes en forma de flor de seis pétalos. Según la tradición, igual que la leyenda de la resurrección del rey Arturo en la hora de mayor necesidad de Inglaterra, los seis guerreros resucitarán cual Campeón Eterno de Michael Moorcock. De manera que el gran mal resucita, y los portadores de los tatuajes mágicos al descubrir que su misión es plantarle cara, emprenden su camino cada uno por separado, hasta el punto de encuentro en donde todos ellos se conocerán y unirán fuerzas.


Cuando llegan al punto de encuentro, descubren que son siete. ¿Conclusión? Uno de ellos debe ser un traidor que ha sido infiltrado por las fuerzas del mal, y cuyo cometido es por supuesto destruir a los héroes desde la retaguardia. El resto del anime es la investigación estilo Agatha Christie, o quizás estilo Detective Conan, mejor dicho, para descubrir quién de los siete es el traidor. Un poco al estilo de La cosa de John Carpenter, en donde todos los humanos se miran con sospecha porque uno de ellos es el alienígena, pero nadie sabe quién es quién y cualquiera podría ser. O como Estación Polar Zebra, en donde todos los humanos se miran con sospecha porque uno de ellos es el comunista, pero nadie sabe quién es quién y cualquiera podría ser, por tener una referencia un poco más realista, si se quiere.

Hasta ahí, el planteamiento es muy interesante. El problema es que la narrativa deja un poco que desear. Es un tema de oportunidades desperdiciadas, por decirlo claro. De partida, la ambientación. Acá esquivamos el viejo cliché del mundo fantástico pseudomedieval estilo Tolkien, porque no vemos castillos ni catapultas, por ejemplo, sino pirámides aztecas que le confieren un ciento aire que podríamos llamar pseudoamerindio; pero luego, el argumento no explora la potencial riqueza de una nueva ambientación, y se queda en lo puramente estético. Agradable de ver, sí, pero no hay nada más allá que eso. En el fondo es otro mundo con reinos de tecnología de la Edad del Hierro y con magia, sólo que con estética mesoamericana en vez de germánica. Como gran cosa, aparecen armas de fuego primitivas, estilo mosquete, pero eso sería todo.

Otro pequeño problema es que los capítulos están cortados un poco por donde caiga la marca de los veinte y algo minutos que corresponda. Es como si hubieran querido rodar una especie de gigantesca película animada, y luego hubieran dejado caer la guillotina ahí donde mejor hubieran podido. Al menos, cada capítulo queda con algunos buenos continuará, lo que hace interesante seguir viendo. Pero debido a su estructura, es mejor ver la serie en maratón, de una o dos sentadas, que capítulo a capítulo.


Los personajes, por su parte, no dejan de comportarse un poco a la manera del shonen clásico. Tenemos el héroe optimista que va de listillo por la vida y que sería insufrible de no ser porque muy en el fondo tiene un buen corazón, la heroína optimista pero buena para la pelea, el clon de Rei Anayami que luce bien por todas partes pero que es fría como el hielo por este o este otro motivo, el petulante que le agarra mala al protagonista porque él jamás será el número uno mientras esté el protagonista interfiriendo, la niñita irritante, la mujer sabia... No estaría mal si el anime se lo tomara en clave de parodia, como lo hacía la comedia Crimen por muerte de 1.976, que reunía a un grupo de estereotipos de detectives privados, a saber el chino sabio, la pareja de socialités, el refinado detective europeo, el detective de novela negra y la anciana entrometida, y luego los parodiaba en un homenaje afectuoso a las ficciones detectivescas de toda la vida. Pero por desgracia, el anime los presenta con una seriedad desarmante, que chirría mucho porque al final es difícil saber si estamos viendo una historia policíaca o un shonen de pelea.

De todas maneras, a pesar de las críticas anteriores, lo cierto es que Rokka no Yuusha se deja ver con agrado, si no se le exige demasiado. El argumento tiene lo que esperamos en una historia de estas características, o sea, una serie de gambitos apilados unos sobre otros para obtener la mano ganadora sobre los potenciales enemigos, y los ejecuta bien. También, la sola idea de combinar materiales tan dispares es en sí misma una muestra de originalidad. Puede que Rokka no Yuusha se quede al debe en algunos respectos, pero estoy seguro de que ustedes no han visto demasiados remakes de La cosa de Carpenter o de Estación Polar Zebra combinados con un argumento digno de Crimen por muerte, en un mundo de Fantasía Epica de ambientación pseudoamerindia, ¿verdad? ¿No? Me lo suponía.

En general, recomiendo Rokka no Yuusha si les gustan las historias con muchos giros argumentales y personajes pensando mucho y a toda velocidad para complotar o evitar ser víctimas de un complot. La acumulación de gambitos no llega a los extremos de Death Note, por ejemplo, pero cumple bien en ese rubro. Si les gusta el shonen de pelea, en cambio, es posible que les resbale un poco. Como historia policíaca es algo tramposa, pero se beneficia de verlo dos veces: por una vez en la vida, los guionistas son más o menos honestos y dejan caer todas las pistas, o al menos el grueso de ellas, de manera que es posible adivinar la identidad del traidor de antemano... si se sabe mirar bien. En eso, Rokka no Yuusha funciona. O sea, podía haber sido mejor. Pero podía haber sido peor. Y al menos cumple con entretener, que ya es algo.



jueves, 20 de abril de 2017

Marbod el Bárbaro: Imago Dei - Episodio 5.


En la ciudad de Pompeya, cerca de la Bahía de Bayas, estaba decidiéndose el destino de toda la Humanidad, nada menos. Calígula, el hombre que quería ser dios, versus Marbod el Bárbaro, el… ¿dios, semidiós, mesías, profeta, fantasía vicaria…? …que sólo quería ser hombre. Uno de los dos acabaría fundando una religión que iba a conquistar el mundo entero, o eso aparentaba ser luego del espantoso descubrimiento que hiciera Bertolt Kaluza, de que la realidad en el siglo XXI no era una sino dos, ambas luchando y superponiéndose entre sí, una en la cual Calígula iba a acabar siendo adorado como un dios, y otra en la cual Marbod el Bárbaro, otro tanto.

Pero en el siglo I, estaba por desatarse otra lucha, entre dos mujeres, las compañeras de nuestros candidatos a dioses. Drusila, la esposa de Marbod el Bárbaro. Y Drusila, la hermana de Calígula.

Este episodio se titula: “Drusila contra Drusila”.

La gente alrededor de la Bahía de Bayas comenzó a inquietarse. Todos ellos habían visto a Marbod el Bárbaro y Calígula caer juntos al agua, y ninguno de los dos había vuelto a emerger. Hacía no demasiado tiempo que el Emperador Tiberio había muerto, y ahora, ¿nuevamente el Imperio había quedado acéfalo?

Los legionarios se reunieron en las barcazas, pero dudaban acerca de si lanzarse al agua o no. Eso puede ser algo contraproducente cuando se viste una armadura completa, la cual pesa un poquito a la hora de nadar. De manera que agarraron a unos cuantos esclavos y los arrojaron al agua, para que hicieran el empeño de descubrir al Emperador, y rescatarlo si es que se podía. Algunos, los más obedientes y atentos al régimen de obligaciones jurídicas que les correspondía en su calidad de esclavos, regresaron a la superficie tras algunos minutos, reportando que no habían descubierto nada, lo que así era en efecto porque, como hemos mencionado en el episodio anterior, Calígula y Marbod el Bárbaro estaban ambos en una burbuja de aire dentro de un naufragio. Los legionarios los mataron por las molestias, para que sirvieran de escarmiento en caso de que los esclavos estuvieran flojeando en hacer su labor de rescate. Otros esclavos, más inteligentes y conocedores de la naturaleza humana, aprovecharon para sumergirse, nadar un poco bajo el agua, y emerger en cualquier otro sitio. Por supuesto, en los días sucesivos, varios de ellos fueron recapturados, y no lo pasaron demasiado bien. Pero algunos sí consiguieron la libertad. Uno de ellos incluso logró alcanzar las costas de la Hélade, se convirtió a las doctrinas de los estoicos, y fundó una pequeña empresa de tratantes de esclavos en donde oprimió a los que antaño hubieran sido sus congéneres; pero sin experimentar placer en ello porque, ya lo hemos dicho, se había convertido en un estoico.

En su propia litera, Drusila, la hermana de Calígula, sonrió con cierta malicia. A Drusila, la esposa de Marbod el Bárbaro, tal gesto no le pasó inadvertido. ¿Acaso es que Drusila, la hermana de Calígula, tenía un plan…? Si era el caso, entonces Marbod el Bárbaro estaba incluso en más peligro del que Drusila su esposa pensaba. De manera que esta última empezó a moverse.

En realidad, Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro había malinterpretado el gesto de Drusila la hermana de Calígula. No había ningún plan. Drusila la hermana de Calígula simplemente pensaba en la siguiente treta de su morral. Mandó llamar a algunos esclavos, pidió que le trajeran un pequeño brasero, y algunas substancias que había mandado en un arcón. ¿Su bienamado hermano estaba hundido en la bahía? No hay problema. Nada que un poco de brujería no pueda resolver.

Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro, por su parte, empezó a moverse entre la multitud. Tenía que encontrar la manera de abrirse paso hasta la hermana del Emperador. Llegó hasta el cordón de pretorianos que custodiaban a Drusila, y entonces tuvo una idea inspiradora.

– Oigan, chicos… me han dicho que no hay legionarios más legionarios que los pretorianos, ¿eh?

Los pretorianos se miraron entre sí.

– Oigan… yuju… ¿Se la pueden los pretorianos con una loba?

Ahora sí que los pretorianos se miraron con preocupación. ¿Acaso la chica foránea estaba haciendo una alusión velada a la Loba Capitolina? ¿Acaso la chica en cuestión estaría coaligada de algún modo con el bárbaro salvaje que había atacado al Emperador?

Los pretorianos se movieron, mientras uno de ellos mascullaba lo desafortunado que era tener como símbolo de la Roma Imperial a una Loba Capitolina, especie de animal que por supuesto le había dado nombre a los lupanares. Más de algún esclavo extranjero, luego de aprender latín, había soltado alguna risilla falta de respeto acerca del tema.

– Oiga, jovencita… no hay nada que mirar aquí. Circular, circular.

– ¡Oh, vamos! Señor pretoriano, tan fuerte y tan fornido… Seguro que tiene muy satisfecho a su señora, ¿no? ¿O acaso prefiere los caracoles a las ostras…?

– ¡Te voy a… enseñar…! ¡Maldita loba! – gritó el pretoriano. (“Lupa” es la palabra latina para “loba”). Y el pretoriano agarró por el pelo a Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro y la arrastró consigo. Los otros pretorianos miraron la escena, e incluso se adelantaron brevemente para ello.

El pretoriano se llevó a Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro al interior de una tienda. La arrojó sobre unos cojines, se levantó el faldellín, y se lanzó sobre ella, dispuesto a mostrarle lo que era todo un pretoriano. En mala hora. Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro, ya lo hemos dicho, había recibido lecciones de defensa personal por parte de su marido. Un par de movimientos ejecutados con destreza, y el pretoriano acabó con el dolor más intenso de su vida, tirado en posición fetal sobre el suelo, y masajeándose su dolorido caracol. O lo que quedaba de él.

Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro salió de la tienda y miró hacia los pretorianos.

– ¡Holaaa…! ¡Yujuuu…! Este no se la pudo. ¿Algún otro pretoriano que sea hombre, por acá?

Los pretorianos se miraron entre sí. Dos o tres de ellos avanzaron, picados en su amor propio.

Minutos después, en la tienda, los dos o tres pretorianos estaban picados, pero ya no en su amor propio. También encontraron muy confortable la posición fetal, para sobarse lo suyo.

Dos o tres veces repetida esta maniobra, y al final, todo el cuerpo de pretorianos había sido puesto fuera de combate. Ahora aparecieron algunos legionarios regulares, preocupados por lo que ocurría, pero no pudieron hacer nada: repentinamente, el bajo pueblo había agarrado a Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro, y la estaba llevando en andas.

De manera que Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro acabó pasando hacia la presencia de Drusila la hermana de Calígula, con completa impunidad.

– ¿Y tú quién eres, plebeya? – dijo Drusila la hermana de Calígula, mirando a Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro con condescendencia.

– Soy tu tocaya. Esposa de Marbod el Bárbaro. E hija del hombre que tu marido mandó a matar.

– ¿Mi marido?

– Calígula. Uh… ¿Botita?

– Sí, le gusta que le digan Botita. Y no es mi marido, es mi hermano.

– Una cosa no impide la otra. Es lo que se rumorea por las calles de Roma.

Drusila la hermana de Calígula sonrió de manera torva.

– Te lo estás buscando. ¡Poderes del inframundo, yo os conv…!

Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro simplemente avanzó y le dio una recia patada al brasero. El mismo cayó, las brasas inflamaron lo que estuviera cerca, cortinas de la litera incluida, y Drusila la hermana de Calígula se quedó demudada.

– ¡Pretorianos! ¡A ella!

Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro miró alrededor, más por darse el gusto de un semblante irónico que porque de verdad esperara la aparición de algún pretoriano.

– Ahora somos tú y yo, Drusila.

– Así es que eres una loba peleadora, ¿no? – replicó Drusila la hermana de Calígula, sonriendo de manera salvaje. – Qué bien. Me gustan las lobas peleadoras.

– Todo es parte de un plan, ¿no? Un plan para emboscar a mi marido.

– ¿Un plan? ¿Qué? ¡Por supuesto que no! ¿Es tu marido el que se peleó con mi hermano en la bahía?

– Sí.

– Bueno, qué mal. Porque aunque pateaste mi brasero, el hechizo ya está en camino. Pronto, mi hermano volverá aquí sano y salvo. Y tu marido se quedará ahí, en el fondo de la Bahía, ahogándose como un pez… un pez… fuera… del agua, sí, eso es, ahogándose como un pez fuera del agua.

– Eso lo veremos. ¡Si puedes sacar a Calígula del agua, entonces te obligaré a sacar a mi marido!

– ¡Oblígame!

– Pues… eso es lo que acabo de decir que haré. Así es que… ¡No me obligues!

– Un momento, me estás confundiendo… ¿Me vas a obligar o no me vas a obligar? En cualquier caso, estoy deseando que lo hagas. Me gustan las lobas fieras, me gustan las dentelladas, y…

…y no pudo seguir porque Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro se le arrojó encima. Ambas forcejearon. Drusila la hermana de Calígula tenía experticia con la hechicería, pero en términos de combate físico, Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro llevaba las de ganar. Casi de inmediato, la segunda arrojó al suelo a la primera. Ambas seguían forcejeando, jadeando sudorosas mientras luchaban por reducir a su adversaria.

Los legionarios miraban la escena.

– Y… no sé… ¿intervenimos? Es la hermana del Emperador…

– ¿Estás loco? ¿Cuándo fue la última vez que viste a un par de éstas agarrándose así?

Drusila la hermana de Calígula había conseguido agarrar a Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro por el cabello, y se lo tiraba con todas sus fuerzas.

– ¡Golfa!

– ¡Mujerzuela!

Los legionarios seguían mirándose.

– Le voy a la hermana del Emperador – dijo el primer legionario que había hablado. – ¿Cuánto? ¿Un denario, dos…?

– Te acepto los dos denarios, y voy con tres denarios a la golfa.

– Yo voy por la hermana del Emperador – dijo un tercer legionario. – Dicen que ese cinto aguanta hasta un alfanje parto.

– Sí, pero, ¿ya le viste la tonicidad de la golfa? Buena musculatura, se ve que hace ejercicio todos los días. Además, mira su flexibilidad. ¿Será espartana? Dicen que las espartanas… entrenan. Apuesto que ha tomado lecciones con los gimnosofistas. No sé ustedes, pero yo le voy a la golfa.

Por “flexibilidad” y “lecciones con los gimnosofistas”, el legionario se refería a como Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro había conseguido impedir que su oponente la azotara contra una pared, abriendo las piernas casi en línea recta una respecto de la otra y apoyando la pierna superior en dicha pared para impedir el golpe. Luego, aprovechándose de que Drusila la hermana de Calígula estaba asentada en el lugar, Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro se apoyó en ella para correr por la pared, darse una vuelta sobre la cabeza de su oponente, y derribarla al suelo con su brazo en el cuello de ella.

Drusila la hermana de Calígula, medio ahogada por el brazo de su oponente en el cuello, intentó moverse, pero Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro la arrastró unos centímetros para impedírselo. La gasa roja en la que la hermana de Calígula estaba vestida, hacía rato que estaba hecha jirones; con el desplazamiento de esos centímetros, el bustier se arrastró en el suelo, lo suficiente como para que un pecho se saliera del mismo.

– ¡Te lo dije! – comentó un legionario a otro a su lado, refiriéndose a una apuesta que habían hecho meses atrás. – Aureola grande, Drusila tiene aureola grande, y tú decías que tenía aureola pequeña. Gané la apuesta, págame mis dos denarios.

– ¡Oh, voto al Hades! – dijo el otro, pateando el suelo de manera infantil. – Yo estaba seguro…

Mientras tanto, Drusila la hermana de Calígula hizo un gesto conciliador con la mano. Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro aflojó un poco el abrazo en el cuello.

– ¡Está bien! ¡Está bien! Me rindo. ¡Por los dioses, eres una luchadora nata! – dijo Drusila, la hermana de Calígula. – Tu marido tiene mucha suerte con haberte llevado al tálamo, de eso no cabe duda. Está bien, voy a traerlo de regreso junto con mi hermano. Te lo has ganado.

Ambas se sentaron, jadeando, sudorosas, mientras Drusila la hermana de Calígula se daba cuenta de que su pecho aún seguía fuera de su bustier. Miró a los legionarios embobados, se arregló el pecho de un movimiento seco y brusco, y luego los recriminó por no haber intervenido.

– ¡Es que temíamos tocarla por accidente! – gimió un legionario.

– ¡Eso! – dijo Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro. – ¡Como soldados, son un montón de inútiles fanfarrones! ¡Parecen personajes de Plauto! ¿Cierto, mi nueva mejor amiga?

– Cierto, mi nueva mejor amiga – dijo Drusila la hermana de Calígula. – Vamos a traer de regreso a tu marido junto con… maldita sea, pateaste mi brasero. Eso significa que debemos empezar el ritual de nuevo. ¡No tenemos tiempo, ellos deben estarse ahogando! ¡Rápido, ayúdame a arreglar todo esto!

En un santiamén, ambas chicas habían puesto el brasero en su sitio, y Drusila la hermana de Calígula se aprestaba para volver a ensamblar el ritual, cuando de pronto se miraron la una a la otra, y se descubrieron cada vez más traslúcidas.

– ¡Qué está pasando! – dijo Drusila la esposa de Marbod el Bárbaro, mientras se miraba la mano ahora traslúcida.

– ¡Rompiste el ritual, pero no lo interrumpiste! ¡En vez de eso, hiciste que saliera mal! – soltó Drusila la hermana de Calígula, cada vez más asustada.

Y ambas terminaron por transparentarse del todo, y desaparecer.

Ahora, un mundo nuevo entero, grande, cosmológico, metropolitano, estaba alrededor suyo. Casas, edificios, construcciones más allá de cualquier sueño de Vitruvio, en tamaño, en monumentalidad. Un mundo que sólo iba a llegar existir siglos después del Imperio Romano… en el siglo XXI.

Próximo episodio, y último de “Marbod el Bárbaro: Imago Dei”: “Gott mit Uns”.

martes, 18 de abril de 2017

Los 12 personajes de mayor impacto en la Historia Universal (2 de 3).


Si recuerdan de la entrega anterior de esta serie de posteos... supuesto de que la hayan leído, por supuesto... partimos con cuatro de los doce personajes que consideramos como más influyentes en la Historia Universal. Y de esos cuatro, nos encontramos con dos líderes religiosos, Isaías y Pablo de Tarso, más otro más que sin serlo, realizó una obra política y militar que también tuvo consecuencias religiosas: Alejandro Magno. Sólo Tucídides escapa por completo del ámbito religioso, al fundar la moderna Historiografía tal y como la conocemos, y haciendo esto mientras ignoraba a la religión y los dioses como causa suprema de la vida, el universo y todo lo demás. ¿Seguirá esta tendencia ahora que hemos avanzado desde la cabeza al vientre de nuestra relación? Y peor aún, ¿seguiremos con esta analogía de la cabeza y el vientre para la tercera entrega, hasta sus últimas escatológicas consecuencias...? Por lo pronto, el quinto miembro de nuestra lista sí que forma parte del mundo religioso. Veníamoslo presagiando desde el posteo anterior, vamos. Así es que, sin más preámbulos, los dejo con el único. El incomparable. El sin igual. Mahoma.

5.- Mahoma.

Hora de darle la razón a Lamartine, de quien transcribíamos una cita al inicio del posteo anterior y de esta serie entera. En la actualidad, uno de cada cinco habitantes de la Tierra profesa la fe del Islam, que se extiende de manera mayoritaria por un extensísimo cinturón de países que van desde Marruecos hasta Indonesia, por no hablar de las cabezas de puente que el Islam está construyendo en Estados Unidos y Europa. Vale que mucho del influjo del Islam viene de que es la religión mayoritaria del grueso de países que controlan el petróleo mundial, el licor sagrado del industrialismo moderno, pero aún así. Y todo partió con un personaje llamado Mahoma, que predicó su doctrina en el siglo VII d.C. Porque antes, los árabes no pintaban nada en el mapa del mundo. Y después... más o menos lo mismo. Los árabes conquistaron todo un imperio desde España hasta el Asia Central en apenas un siglo, pero después, los pueblos conquistados fueron escalando posiciones dentro del imperio árabe hasta suplantar a los mismísimos árabes, que volvieron a ser nómades de la península arábiga. Hasta el descubrimiento del petróleo árabe y la fundación de ARAMCO en 1.933, por lo menos. Pero eso es otra historia.

Como suele pasar con los predicadores religiosos, cuyas biografías tienden a ser recogidas por acólitos que las adornan lo suyo, no sabemos nada excesivamente preciso acerca de los orígenes de Mahoma. Partió siendo caravanero, ascendió posiciones gracias a un matrimonio muy conveniente, aprendió sobre el Cristianismo y el Judaísmo en sus viajes, y hacia el año 610 se puso a predicar. En sus inicios, Mahoma predicaba un monoteísmo de cuño relativamente pacífico. Esto lo puso en la mira de los comerciantes de la ciudad de La Meca, que profitaban lo suyo del tráfico de fieles a los templos politeístas en la ciudad sagrada, y que veían como una potencial conversión de los fieles al Islam podía arruinarles el negocio. Porque mientras más dioses, más ofrendas y más dinero en juego, algo que sabe bien cierta religión monoteísta que solucionó este problema instaurando el culto a los santos. El caso es que, volviendo a la Arabia del siglo VII, Mahoma temió ser asesinado, y huyó a la ciudad de Medina, en 622; este evento es llamado la Hégira (هِجْرَة‎‎, o sea, Hijra) y representa el inicio del Calendario Musulmán. En Medina, Mahoma se fortaleció militarmente hasta el punto de regresar a La Meca con un ejército y conquistarla. De esta manera, el Islam se configuró como una religión militante, con un lugar destacado para la Guerra Santa. Cuando Mahoma murió en 632, casi toda Arabia estaba en manos del Islam. Un siglo después, en 732, los árabes se estaban liando con los francos en la Batalla de Poitiers. Eso es cambiar la faz del mundo civilizado, y lo demás, agua de borrajas.

Pero el influjo del Islam no se agota en haberle dado exotismo al folclor hispánico, o haber inspirado el primer EP de Moonspell. Porque los seguidores del Corán, al entrar en contacto con la tradición filosófica helénica y amalgamar las dos en un único cuerpo de conocimiento, hicieron mucho por sentar las bases del Racionalismo moderno. Y éste, aunque acabó de extinguirse en el mundo musulmán por la presión de los intolerantes de siempre, de todos modos vía los traductores musulmanes en España, pasó después a Europa y ayudó a cimentar el desarrollo de la ciencia moderna. Y volviendo al terreno religioso, el Islam sirvió de inspiración para varios otros iluminados que fundaron sus propias religiones; quizás el Sijismo fundado en la India del siglo XVI como un híbrido del Islam y el Hinduísmo, sea el ejemplo más destacado. Y esta historia todavía no se acaba. Lo decíamos más arriba, la quinta parte de la Humanidad hoy en día es musulmana, y con esas cifras, resulta claro que ésa es una fuerza que no puede ser ignorada en el devenir inmediato de la Historia Universal. Porque nosotros sabemos que el dominio de Occidente bien puede no ser tan eterno como creemos... pero Alá el Omnisciente, sabe más.

6.- Giotto.

Ya decíamos más arriba que no íbamos a incluir a Leonardo da Vinci en este listado, y más de algún amable lector habrá respingado la nariz ante semejante indelicadeza. ¿Leonardo, uno de los genios más grandes de todos los tiempos, el más célebre ejemplo de hombre universal, y modelo del Humanismo renacentista, defenestrado con tanta falta de ceremonia? ¿Es que nos hemos vuelto locos...? No, no es el caso. O eso espero, por lo menos. Leonardo, ya lo decíamos más arriba, siendo el genio que era, tuvo una repercusión casi nula en el mundo científico, ya que sus increíbles avances, observaciones y diseños, cuando fueron descubiertos de nuevo, habían sido inventados otra vez y por separado. Y en cuanto a su labor pictórica, aunque Leonardo nos legó obras maestras absolutas como la Gioconda o la Ultima Cena... su obra en realidad viene siendo la proyección lógica y hasta sus últimas consecuencias, del legado que fue creado por otro pintor que lo antecedió en dos siglos completos. Nos referimos a Giotto, el más importante artista del Trecento, y que falleció en 1.337. Porque Leonardo da Vinci es uno de los más importantes artistas del canon pictórico de Occidente, pero Giotto prácticamente fue el creador del canon pictórico de Occidente, tal y como lo conocemos. Al César lo que es del César, y a Giotto lo que es de Giotto.

Resumiendo mucho, las artes plásticas antes de Giotto eran góticas, y eso significaba obras muy simbólicas, algo caricaturescas, y despojadas de casi todo naturalismo. Dicho lo anterior sin afán de crítica, valga la aclaración, porque hubo artistas góticos, hoy en día casi desconocidos por desgracia, que hicieron maravillas con las limitaciones de su técnica y estilo. Por ejemplo, un pintor llamado Cimabue, que perteneció a la generación inmediatamente anterior a Giotto. Y lo mencionamos porque Cimabue fue el maestro de Giotto. Pero en este caso, siendo de todas maneras Cimabue un grande, el discípulo superó de largo al maestro. Porque el contraste entre el gótico de Cimabue el maestro y el estilo nuevo de Giotto el discípulo, es una de las más grandes brechas artísticas en toda la historia del arte occidental, y por la influencia del mismo en el resto del planeta, en todo el arte mundial del último milenio. Giotto fue el primero que se preocupó y tuvo algún éxito en plasmar sus personajes y paisajes en escenarios que intentaban ser naturalistas... y tenían un éxito increíble, para lo que eran los estándares de la época. No intentó realzar a los personajes más importantes, como reyes o santos, simplemente pintándolos de mayor tamaño como era la costumbre, sino que los pintó a todos más o menos por igual de estatura, y jugó a darles mayor o menor preeminencia a según su lugar en la composición. Todo esto, en arquitecturas que por primera vez tenían éxito en intentar reflejar cosas tales como posición en el espacio, volúmenes, etcétera, en vez de ser simples decorados de apariencia teatral, como era el estándar en las miniaturas góticas. ¿Y qué tiene todo esto de novedoso?, se preguntarán ustedes. Es lo que se ve todos los días. Cualquier animador de película hecha en CGI sabe de estas cosas, hay programas computacionales que diseñan personajes moviéndose en espacios confeccionados en 3D, detallados casi pelo por pelo... y eso es cierto, hoy en día no es una novedad, pero hoy en día no es una novedad porque Giotto lo hizo primero y abrió el camino para todos los que vinieron después.

Visto desde la actualidad, la obra de Giotto todavía está verde. No es su culpa: Giotto desconocía un montón de técnicas que hoy en día forman parte del repertorio habitual de los artistas. Las leyes de la perspectiva, en particular la perspectiva ortogonal, por ejemplo, que tanta serenidad y equilibrio le dan a las obras de los pintores del Quattrocento. O la técnica del sfumatto desarrollada por Leonardo, que consiste en borronear las figuras del fondo para que las veamos como más lejanas. O el trabajo con las atmósferas, la iluminación, el vapor en el ambiente, etcétera, que en su día fueron la carne y festín de los pintores venecianos, románticos, impresionistas... Pero no es menos cierto que, insistimos, todos esos refinamientos posteriores se hicieron sobre la labor pionera de Giotto. Al final del camino abierto por Giotto en el siglo XIV nos encontramos con el Hiperrealismo de pintores como Richard Estes, Audrey Flack o Claudio Bravo, que usan todas estas técnicas para imitar la realidad en sus lienzos a nivel casi fotográfico. Incluso a caballo entre los siglos XIX y XX, cuando las vanguardias se rebelaron contra el realismo pictórico y buscaron jugar con los efectos de la iluminación ambiental como el Impresionismo, desdibujar las formas como el Post Impresionismo, exagerar la realidad como el Expresionismo, jugar con colores falsos como el Fauvismo, o directamente violar las leyes de la perspectiva como el Cubismo, lo que estaban haciendo era darle la vuelta a conceptos de una tradición pictórica que arranca directamente de la obra de Giotto. O de cómo, parafraseando a los tipos que dicen que "soy ateo gracias a Dios", estos vanguardistas muy en el fondo eran antigiottistas gracias a Giotto.

7.- Enrique el Navegante.

¿Dejar fuera a Cristóbal Colón del listado? ¿En serio? ¿El hombre que conectó los dos mundos más importantes del planeta, el eurasiático y el amerindio, en una única civilización a partir de entonces literalmente mundial? El viaje de Colón en 1.492 cambió la Historia Universal para siempre, por supuesto, para desgracia de mayas, aztecas e incas que sufrieron el genocidio demográfico y cultural, como las víctimas que fueron de las armas de fuego y las epidemias. Pero Colón no fue exactamente un pionero. Por el contrario, él desarrolló su obra en medio de una enorme efervescencia por los viajes a largas distancias... efervescencia que fue el producto de la obra de un adelantado anterior, que llevaba tres décadas muerto cuando Colón le hizo una visita de cortesía a los nativos de las Antillas. Este adelantado es Enrique el Navegante, un príncipe portugués que cuenta como uno de los grandes visionarios de la Historia Universal. A inicios del siglo XV, la sociedad europea tenía todavía un regusto feudal, y más todavía en una región periférica como lo era Portugal en la época. En ese tiempo, los aristócratas se preocupaban de su reino o feudo, y si miraban hacia tierras distantes, era hacia Jerusalén, el blanco de las cruzadas más respetables de todas. Algunos burgueses como Marco Polo, de tarde en tarde decidían buscarse nuevas oportunidades comerciales explorando el ancho mundo, pero éstos de todas maneras no eran más que un puñado, y no debemos exagerar su importancia en la Historia Universal, por mucho que Marco Polo mismo se haya ganado un capítulo en Erase una vez el hombre.

Enrique el Navegante en cambio decidió pensar a lo grande. Y miró hacia la India, hacia la posibilidad de abrirse camino a través de los mares hasta crear una nueva ruta comercial para Portugal, que abasteciera de las muy valoradas especias prescindiendo de los intermediarios turcos, que siempre echaban a perder el comercio con sus peregrinas pretensiones de obtener ganancias capitalistas gracias a su monopolio sobre las únicas rutas comerciales conocidas hacia Oriente. Hacia 1.415, Enrique el Navegante fundó así la Escuela Náutica de Sagres, en que se construyeron escuadras enteras de carabelas, nuevos navíos de autonomía muy superior a las antiguas galeras, y en donde se entrenaron generaciones completas de marinos cuya obra consistió en dibujar la práctica totalidad de las costas del continente africano sobre los mapas. Cómo es que HBO no le ha dedicado una miniserie a una historia tan épica, no tengo idea. El caso es que cuando Enrique el Navegante falleció en 1.460, los navegantes portugueses ya habían alcanzado el Ecuador, y exploraban las costas australes de Africa; el ansiado paso hacia la India fue descubierto recién en 1.487 porque hubo algunos años de pausa después de la muerte de Enrique el Navegante, pero no por falta verdadera de potencial. Y además de eso... también debemos mencionarlo... los portugueses ya habían inaugurado el moderno tráfico de esclavos negros. Lo que todo buen capitalista debe justificar, por supuesto, ya que de alguna manera debían financiarse los viajes, después de todo, y... ¿que el Estado prohiba la esclavitud? ¿En qué cabeza puede caber una intromisión semejante en el libre comercio...? Por supuesto, aunque sea uno de los mayores baldones de toda la Historia Universal, el tráfico de negros a través del Atlántico es uno de los fenómenos históricos más importantes de todos los tiempos. Si no lo creen, díganselo a Barack Obama, Condoleezza Rice, Colin Powell, Michelle Nichols y otros destacados miembros de la comunidad afroamericana, por ejemplo.

La influencia de Enrique el Navegante es incalculable, por supuesto. En 1.498, un epígono suyo llamado Vasco de Gama llegó a la India, y con esto, Europa y el Oriente quedaron conectados a nivel comercial por rutas marítimas hasta el día de hoy. Pero más importante aún resultó que, siguiendo el ejemplo de Enrique el Navegante, un tal Cristóbal Colón propuso una expedición hacia las Indias navegando hacia Occidente, y todos sabemos lo que sucedió con esto: que los amerindios perdieron cualquier posibilidad que les quedara para invadir Europa, y además, la primera Navidad trágica del Nuevo Mundo. Y aún más en el futuro todavía, a sabiendas o no, pero siempre siguiendo el ejemplo de Enrique el Navegante, es que exploradores de las grandes naciones europeas de la época se abocaron en el siguiente medio milenio, a explorar hasta los más oscuros y recónditos escondrijos del mapamundi. Roald Admundsen, el primero en llegar al Polo Sur en 1.911, y Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna en 1.969, en muchos sentidos son descendientes espirituales de esos exploradores que Enrique el Navegante enviaba allá afuera para cartografiar lo desconocido. La Escuela de Sagres hoy en día ya no existe, destruida por las hordas de brutos capitaneadas por el corsario inglés Francis Drake en 1.587, pero en su lugar existe la NASA, cuyo objetivo ya no es el descubrimiento de una nueva ruta hacia la India, sino la exploración de nuevos mundos hasta los límites de nuestro Sistema Solar, e incluso más allá, en una empresa de exploración humana en la cual Occidente no se ha detenido ni un solo segundo, desde los días de ese príncipe portugués que partió como un segundón del que nadie parecía esperar demasiado en sus propios días.

8.- Miguel de Cervantes.

Es un lugar común en la cultura moderna, en particular la que viene desde el mundo anglosajón, rendirle loores a la figura de William Shakespeare, creador de indiscutibles obras maestras como Romeo y Julieta, o Hamlet. Y sin embargo, hay otro escritor que probablemente llegó incluso más lejos que Shakespeare, en lo que a influencia literaria se refiere. Nos referimos al español Miguel de Cervantes, que quizás en conjunto con Homero y los anónimos redactores de la Biblia, es el hombre de letras más influyente de todos los tiempos. Con la ventaja de que, a diferencia de los otros mencionados, sí sabemos cosas a ciencia cierta de la biografía de Cervantes, mientras que de Homero no sabemos siquiera si existió o si es mera leyenda, y de los escritores bíblicos mejor no hablemos, porque incluso quiénes o cuántos fueron, o dónde y cuándo vivieron, es asunto sometido a controversia. En cualquier caso, entre Cervantes y Shakespeare, el inglés fue un antes y un después para las letras inglesas como un todo... pero el español lo fue para toda la Literatura Occidental en su conjunto. Veremos cómo.

Hombre azotado por una serie de calamidades, Cervantes desató toda su amargura ante la existencia en una novela llamada El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Cervantes escribió en varios géneros literarios: novela bizantina (Persiles y Segismunda), sátira de costumbres (Novelas ejemplares), poesía... todas cosas que hoy en día, admitámoslo, nadie lee. Pero con Don Quijote, fue diferente. En principio, la misma era una parodia sangrante de las novelas de caballería, pero por el camino, se transformó en mucho más. Cervantes introdujo o al menos codificó una serie de técnicas literarias que hoy en día forman parte del manual básico del novelista: así, su obra es la primera que se divide por capítulos a la manera moderna, es la primera que mezcla de manera extensiva temas elevados con temas de estofa popular, es la primera épica satírica, y... en su intención de parodiar absolutamente todo lo que se ponga a su alcance, es la primera que cuestiona abiertamente la omnisciencia ficticia del narrador, introduciendo la idea del narrador no del todo confiable y la hipótesis de que el autor no es el escritor de la obra, sino apenas el escribano que transcribe una obra (ficticia) anterior, por vía de crear al personaje de Cide Hamete Benengeli como supuesto verdadero autor de la novela. Así, paradójicamente, Cervantes es el primer escritor occidental realmente postmoderno... en el instante mismo en que la Modernidad literaria estaba siendo inventada.

Todos los novelistas posteriores, absolutamente todos, por el solo hecho de estar escribiendo novelas en la Modernidad o en la Post Modernidad, están siguiendo el camino trazado por Cervantes, lo quieran o no, incluso sean conscientes de ello o no. Se ha dicho, de manera un tanto impropia, que toda la Filosofía son notas a pie de página de Platón; esta afirmación es cuestionable, por supuesto, pero sería mucho más exacto decir que toda la Literatura en la actualidad son notas a pie de página de Cervantes. Cervantes es el escritor aludido por Borges cuando escribe su cuento Pierre Menard, autor del Quijote, una profunda disquisición acerca de nuestra relación con los textos literarios que es muy postmoderna... y en donde el propio Borges es frente a Cervantes un poco como éste frente a Cide Hamete Benengeli. Vladimir Nabokov, uno de los más grandes escritores del siglo XX, dedica tres libros a autores en particular: uno a Nikolai Gogol, elección obvia tratándose de un autor ruso, otro al Ulises de James Joyce y por lo tanto indirectamente a éste, y otro a... Cervantes, ya lo veníamos diciendo. Y por si fuera poco... un admirador lunático de Cervantes, el anónimo escritor de El Quijote de Avellaneda, no inventó pero sí le dio forma a la moderna industria del fanfic tal y como la conocemos, creando de paso el primer conflicto moderno de propiedad intelectual del que tenemos noticia.

Y con esta entrega, ya hemos avanzado a través de la Edad Media y hemos llegado hasta la Temprana Modernidad. ¿Quiénes serán los últimos cuatro llamados para la fama? Les daré una pista. El noveno que viene en la lista, se relaciona con el mundo científico. Si no lo ven venir... Si no se hace la luz... Si no les cae la manzana... Eso es de gravedad. Y no puedo telegrafiarlo todavía más sin decir el nombre del personaje en cuestión. Pero si no lo adivinan... la respuesta en la siguiente entrega, y final, de esta serie de posteos. O en los comentarios, porque no va a faltar quien escriba abajo de estas líneas: "¡Oiga, si es fácil! ¡El personaje ése es...!".

domingo, 16 de abril de 2017

"Macross Delta": J-pop versus prusianos del espacio.


En medio de lo que fue el muy caótico año 2.016, tuvimos uno de los regresos más inesperados de todos: la franquicia Macross engendró una nueva serie. Acá en Occidente, Macross es esa gran desconocida, en buena medida por problemas de derechos. Todo el mundo ha visto la primera serie, la celebérrima Super Dimension Fortress Macross de 1.982, gracias a que fue ensamblada como la Primera Generación de Robotech. Pero esa misma incorporación originó un berenjenal con los derechos, que ha impedido a Occidente el ver material adicional de Macross... por medios legales, por lo menos. De esta manera, Super Dimension Fortress Macross es una serie que actualmente integra dos continuidades diferentes. Por un lado, la continuidad de Robotech, conformada por la serie de televisión de 1.985 de la cual a su vez Super Dimension Fortress Macross es parte, más la película Los Centinelas que fue el resultado de una abortada segunda serie de Robotech, y la película Las crónicas de la sombra de 2.006. Por el otro lado está la continuidad oficial de Macross, conformada por cuatro series (Super Dimension Fortress Macross, Macross 7, Macross Frontier, y ahora Macross Delta), más un puñado de OVAs. Poco, si se piensa que la franquicia ya tiene tres décadas y media de vida. En ese tiempo, la otra gran Space Opera japonesa que es Gundam, ha sacado más del doble de series, y se ha sacado de la manga varias continuidades y reboots. Pero como sea, ahora en 2.016 pudimos ver Macross Delta. En YouTube, gracias a los anónimos y esforzados tipos que las fansubtitulan para que nosotros no suframos mientras tenemos que lidiar con el idioma japonés.



Al respecto, debo hacer algunas precisiones de índole personal. Mi conocimiento de Macross se limita a la primera serie, que la vi primero como parte de Robotech, y después la pude ver en versión original, en japonés y con subtítulos. He visto algún que otro episodio de Macross 7 y algún OVA, pero para efectos prácticos, debería quedar claro que Macross Delta es la primera serie que veo completa desde la original, y por lo tanto, lo que hay de por medio en mi caso es una enorme laguna. Es muy posible por lo tanto que muchas afirmaciones que aquí hago, nazcan desde la ignorancia. Si alguien ha visto Macross 7 o Macross Frontier de manera íntegra, ya puede ir dejando sus comentarios, que son bienvenidos. Hecha esta aclaración, vamos con Macross Delta.

La serie se ambienta en la segunda mitad del siglo XXI, o sea, varias décadas después de la Super Dimension Fortress Macross original. La Humanidad, que en la serie original estaba todavía confinada en la Tierra, ahora se ha expandido por la galaxia. Colonos humanos se han instalado en varios planetas de una región remota de la Vía Láctea llamada el Cúmulo Brisingr. Técnicamente, los colonos humanos están bajo la vigilancia y tutela del Nuevo Gobierno Unido, una especie de federación galáctica que controla el sector humano de la galaxia, pero en los hechos, el Cúmulo está demasiado lejos y la Humanidad se ha expandido demasiado aprisa, por lo que estos planetas deben arreglárselas más bien por sí mismos. Hace algunos años atrás, los humanos consiguieron imponerse en el Cúmulo después de aplastar militarmente al reino de Windermere, el principal oponente que han encontrado en tal lugar. Los habitantes de Windermere son alienígenas, pero fieles a lo que es la continuidad de esta franquicia, son humanoides igual que lo eran los zentraedi, porque en la mitología de Macross, la primera civilización galáctica que es la Protocultura, sembró varios planetas con forma de vida humanoides, incluyendo a la Tierra por supuesto. Si no lo sabían y se lo están preguntando: protocultura es algo completamente diferente en Robotech.

La vida en el Cúmulo se complica por la conjunción de dos motivos. Por un lado, estalla una epidemia llamada el Síndrome Var. La misma hace entrar a los humanos en una especie de berserk, lo que por supuesto acarrea consecuencias muy graves si es que ellos están a cargo de maquinaria pesada, o peor aún, de aviones varitech. Para peor, Windermere está volviendo a levantar cabeza, y organiza una serie de ataques en contra de los mundos colonizados por los humanos; su propósito parece ser iniciar una guerra de liberación, ya que consideran a los humanos como conquistadores y opresores. Por supuesto, no todo es lo que aparenta a simple vista. En el cuadrilátero conformado por la coalición humana y zentraedi, por Windermere, por el síndrome Var, y por la Protocultura cuya civilización extinta todavía arroja sombra sobre la galaxia, todos están relacionados de manera más estrecha y sombría de lo que parece a simple vista.



Una serie de Macross no es tal si no incluye tres elementos característicos: gloriosas batallas con aviones que se transforman en robots, un triángulo amoroso llevado al centro y al frente del protagonismo, y el Poder de la Música. Macross Delta no es la excepción. En cuanto a los aviones, éstos se pueden transformar, pero en la serie, los pilotos tienden a mantenerlos como aviones, y su forma robótica es algo que vemos más bien de tarde en tarde. El resultado es mucho más parecido a un dogfight que en la serie original, lo que es un punto a favor o uno en contra según la opinión. Al menos, las peleas de avión contra avión están bien resueltas en la serie, en general.

La música en este caso corre a cargo no de una idol, sino de un grupo de cinco de ellas. Las mismas se hacen llamar Walküre, y son manejadas por una especie de empresa contratista militar privada, con un propósito muy específico: contrarrestar el síndrome Var. La música de Walküre, en efecto, es la cura contra el síndrome Var; el por qué de esto, se revela cuando la serie lleva marchando una cierta cantidad de episodios, aunque no es difícil de adivinar. En este respecto, Macross Delta cumple muy bien. La música es puro J-Pop y J-Rock a la vena. El nivel de las canciones oscila entre lo simplemente decente o cumplidor por un lado, y lo glorioso por el otro. El opening de los primeros episodios es Ichido Dake no Koi Nara (一度だけの恋なら), que funciona de manera excelente. Algunos temas son bastante curiosos, como Ikenai Borderline, un energético tema electrónico reminiscente de la música de la invasión latina de la época de Ricky Martin o Jennifer Lopez, ahora que la década de 1.990 se ha puesto parcialmente de moda otra vez. La balada Giraffe Blues, por su parte, es usada con gran efecto en la serie. En general, parte importante de que la música funcione, consiste en que la serie la utiliza de manera muy apropiada, enfatizando así muy bien las escenas de acción y las más dramáticas.

El triángulo amoroso de rigor se encuentra establecido por Hayate, que por esta o aquella razón termina reclutándose como piloto de combate. A su alrededor giran dos chicas. Una es Freyja, una habitante de Windermere que ha salido de su reino para buscarse una carrera como idol, y que por supuesto acabará reclutada en Walküre. La otra es Farina Jenius, una piloto dura que se exige el máximo a sí misma y a los demás, que es descendiente de Max y Milia Jenius; si los nombres no les suenan, ellos fueron adaptados como Maximilian Sterling y Miriya en Robotech. Para ser sinceros, el triángulo amoroso tiende a no funcionar demasiado bien en los primeros capítulos, porque los personajes son presentados de manera algo detestable; sin embargo, a medida que avanzan los episodios, y los personajes van madurando a resultas de sus experiencias en combate, se hacen más queribles. Ayuda mucho que el triángulo amoroso al final sí se resuelve, no voy a decir cómo para no soltar un spoiler aquí, pero mencionaré que eso sucede... de una manera un tanto agridulce.


Mientras veía los videos en YouTube, me encontré con una enorme cantidad de comentarios expresando su odio hacia Macross Delta, particularmente en los primeros episodios. Con franqueza, no los culpo. El comienzo de Macross Delta es increíblemente débil. El primer episodio en particular hace un esfuerzo notable por ponernos rápidamente en situación, pero no lo hace del todo bien. Así, establece el triángulo amoroso en una situación increíblemente forzada, mientras que se gasta sus buenos minutos en una batalla interminable que parece más un videoclip de Walküre que otra cosa. Si alguien ve el primer episodio y no pasa de ahí porque lo encuentra un fiasco, no puedo culparlo por la mala impresión que le cause la serie en general. La inclusión de Walküre como cantantes que se cambian de ropa usando hologramas, y que además usan la música para curar el síndrome Var, es casi como si quisieran hacer un cruce entre Macross y tu serie estándar de guerreras mágicas estilo Sailor Moon. En general, Macross apela a dos públicos diferentes, los que gustan de la Ciencia Ficción militarista por un lado, y los que sacan pañuelitos con las cuitas románticas de los protagonistas; es lógico entonces que con este primer episodio, Macross Delta se gane el odio de ambos, porque queda a medio gas de ambos. Estoy en el entendido también de que Macross Frontier, serie que como decía más arriba no he visto, parece haber dejado la vara alta, por lo que las expectativas eran altísimas.

Pero la cosa mejora su resto andando los capítulos. No llega a los niveles de Super Dimension Fortress Macross, la serie original, pero se convierte en una secuela digna. Hayate se revela demasiado rápido como una especie de piloto milagroso, lo más de lo más, lo que lo convierte en un peligroso Mary Sue, pero la serie deja bien establecido que hay una justificación, debido a su sincronización mental con la música que canta Freyja. Asimismo, a medida que pasan los capítulos, la serie adquiere algunos grados de oscuridad, no demasiado, pero sí los suficientes como para remontar un primer episodio demasiado ligero y banal para su propio bien. De particular importancia resulta un episodio en el cual se hace un extenso flashback que nos revela la historia previa de Walküre, y que deja bien en claro que, a pesar de la ligereza del material, esto sigue siendo Macross, y por lo tanto, incorpora su cuota de drama al asunto.

Un aspecto en el cual la serie desmerece un poco, son los villanos. Mientras que en otras series de Macross veíamos a los humanos enfrentados contra alienígenas que, aunque humanoides, tenían civilizaciones distintas a la humana, acá Windermere es... demasiado humano. Si tuviera que describirlos en cuatro palabras, los llamaría prusianos en el espacio. Sólo que en versión bishounen, como corresponde a un anime japonés. Windermere es una monarquía, su estética tiene muchos aires germánicos, y los principales oponentes de la misma son una especie de aristocracia guerrera no demasiado lejana a los junkers prusianos. Esto no está mal por sí mismo, pero desde luego que no encaja demasiado con Macross, y palidecen en comparación a los zentraedi, por ejemplo. Aún así, la serie se las arregla para sacarle un cierto partido. Por un lado, algunas escenas individuales en Windermere son notables, incluyendo el discurso que se manda uno de los personajes, que es muy reminiscente a los discursos del Nazismo invocando la superioridad racial germánica como pretexto para conquistar el universo; en mi opinión personal, esto parece ser un homenaje deliberado a una escena muy similar que acontece en Mobile Suit Gundam, la serie que inauguró la franquicia de Gundam en 1.979. Por el otro, la gente de Windermere tienen un cierto pathos trágico, muy wagneriano si me preguntan, debido a que biológicamente están condicionados para vivir apenas unos treinta años, lo que explica su obsesión por cosas como la gloria, el honor, o la ambición de conquista, y en general, toda la mentalidad que en última instancia los empuja a ser los villanos de la historia en primer lugar. Además, a medida que avanza la serie, la misma empieza a configurarse en tonos de gris, en particular con cierta revelación acerca de lo sucedido en la primera guerra del Gobierno Unido con Windermere, por lo que ni los héroes ni los villanos son tan de una cosa u otra.


Disfrutar Macross Delta va muy condicionado a las expectativas. Si se espera encontrar un potente drama bélico de pasiones desatadas como la original Super Dimension Fortress Macross, la decepción va a ser mayúscula, porque Macross Delta es una serie deliberadamente más ligera en este respecto, por no hablar del enorme ejercicio de retrocontinuidad que hace respecto de los zentraedi y las razones por las cuales el canto de Minmei los puso en situación de vulnerabilidad en su día. Pero Macross Delta sí funciona como una actualización de Macross a la mentalidad de inicios del siglo XXI. El tono es en general más ligero, y la historia no es especialmente mala, aunque a ratos se siente un poco forzada y tratando de conectar los puntos preestablecidos. Disfrutar la música viene condicionado a si los gustos personales van por ese Electropop con autotune en que ha devenido el J-Pop en los últimos años, por supuesto, pero si es el caso, Macross Delta cumple a cabalidad. Creo que hubiera sido mejor recibida si es que se hubiera estrenado como una serie aparte con guiños y homenajes a Macross, que como parte de una franquicia a estas alturas legendaria. Al final, Macross Delta es un caso de vaso medio lleno o medio vacío: funciona si se la mira de manera relajada, porque tiene bastantes puntos fuertes, pero le resbalará por completo a quienes insistan en sus defectos, que también los tiene y en cierta cantidad.

Eso, si es que no les enternece los gatos foca que andan dando vueltas por ahí. Muy en serio. El gato foca que se roba un pescado en el episodio 3, acaba siendo de lo más querible en su bribonería.




jueves, 13 de abril de 2017

Infra Terra: Entronización - Episodio 5.


Aunque eran apenas un puñado de soldados, los expedicionarios de la OTAN tenían todavía el factor sorpresa de su lado. Además, habían volado las barracas con fusiles de teranergio, y con eso, habían conseguido sembrar el caos entre las tropas del Palacio y de Kriegsburg. El Brigadier Catroux, líder de la expedición, estaba apostándolo a un arriesgado gambito: lo primero que harían los soldados de Kriegsburg es organizarse para proteger al Kaiser Lama en contra de un eventual golpe de estado, y esto haría más fácil la fuga.

De pronto, uno de los soldados, que llevaba un equipo de comunicaciones en la espalda y un par de auriculares en los oídos, se dirigió al Brigadier Catroux.

– ¡Señor, tiene que escuchar esto!

El soldado pasó sus auriculares al Brigadier, quien se los puso.

Se trataba de Fronzoni y Xylouris, dos soldados bajo su mando cuya misión era dar con Vignard y Marshall, y extraerlos; en esto habían fallado, pero a cambio, reportaron haber dado con un intento de asesinato en contra de Kriegsweltz III. Y como la orden era evitar incidentes con el Kaiser Lama mismo a toda costa, habían aprovechado el elemento sorpresa y habían masacrado al grupo de conspiradores; luego se habían llevado a Kriegsweltz III con su gente, poniéndolo a salvo.

El Brigadier Catroux meditó la situación por un instante. Aquello lo cambiaba todo. Si el Príncipe Kriegsweltz de verdad había movido sus fichas para derrocar a su padre y había fracasado, entonces todavía podía quedar una opción de salvar la situación, incluso de conseguir el ansiado tratado. Imposibilitados de comunicarse y actuando por su cuenta, Fronzoni y Xylouris lo habían puesto sin querer en una excelente posición diplomática. Todo dependía de que Kriegsweltz III saliera con vida del trance. Si lograban presentar al Príncipe Kriegsweltz como un golpista, y a ellos mismos como salvadores de la situación, podía haber un futuro para la expedición de la OTAN.

– Fronzoni, mantenga la posición a toda costa y hasta el último hombre. Denos su posición exacta, vamos de regreso a apoyarlos – ordenó el Brigadier Catroux. Fronzoni y Xylouris así lo hicieron, y luego cortaron la comunicación. El Brigadier se dirigió entonces al resto: – ¡Muy bien, señores! ¡Cambio de planes! Volveremos al Palacio y defenderemos al Kaiser Lama en contra de un golpe de estado. Teniente Ibáñez… Si todo esto sale mal, necesitaremos gente que vaya hacia el mundo exterior y reporte sobre todo lo que ha ocurrido acá abajo. Llévese a cuatro hombres con usted, y escolte a Spengler y a… la chica… fuera de Kriegsburg, y de regreso a la superficie terrestre. ¡Becker! Usted viene conmigo. Ahora más que nunca voy a necesitar de un traductor.

Wolfgang Spengler avanzó hacia Reinhard Becker y le estiró la mano; ambos se la estrecharon con respeto y amistad, pero no hubo tiempo para más, porque el Brigadier Catroux dio la orden de marcha. Ambos hombres, antiguamente maestro y discípulo, unidos por la Lingüística, y ahora hermanados por el fuego, se miraron por última vez sin saber si volverían a verse algún día.

– ¡Santana! ¡Velásquez! ¡Lepe! ¡Oyarzo! ¡Ustedes conmigo! – vociferó el Teniente Ibáñez. Luego, señalando en la dirección a las calles de Kriegsburg, añadió: – Spengler, Darma, en marcha.

Este episodio se titula: “Avance por las calles de Kriegsburg”.

Mientras el grupo de expedicionarios se separaba, Volnia había conseguido hacerse un torniquete en el brazo, más o menos deteniendo el sangrado. Se sentía muy débil por la sangre perdida, pero siguió adelante. De manera que alcanzó un intercomunicador, y abrió contacto con el Príncipe Kriegsweltz.

– Señor… la operación falló. Cambio.

– ¡Estúpida! ¡Si el viejo sobrevive, es el fin para todos! ¡Reune más gente, y anda y termina con él!

– Sí, señor – dijo Volnia, y cerró las comunicaciones.

Mientras tanto esto ocurría en el Palacio de Kriegsburg, en sus calles se vivía otro espectáculo. Al escucharse la explosión, la gente había acudido a averiguar qué ocurría. Pero luego, al ver corriendo a los soldados de la ciudad, en particular metiendo a las personas en las casas de muy malos modos en el mejor de los casos, o tiroteándolas en el peor, el grueso de la gente había desaparecido.

Además, desde la explosión de las barracas habían saltado varios fragmentos incendiarios, que habían ido a caer sobre varias casas de Kriegsburg. Las paredes de éstas tendían a ser ignífugas, construidas con barro, adobe o piedra, pero muchos techos eran de paja ligera, material muy adecuado para una caverna subterránea en la cual, cuando mucho, podía formarse niebla con la humedad del ambiente, pero casi nunca lluvia. Y a través de esa paja ligera, el fuego comenzaba a propagarse.

El Teniente Ibáñez descubrió que uno de estos incendios estaba escapándose de control, y se encontraba más o menos en su ruta hacia los monorrieles.

– Nos vamos a desviar un poco del camino – dijo. – Iremos por esas calles de ahí, el incendio cubrirá nuestro flanco derecho, y tendremos una pequeña ventaja.

Los siete hombres avanzaron rápidamente por las calles, turnándose para apuntar a las casas, calles y techos para cubrirse mientras el resto corría. El Teniente Ibáñez por su parte sacaba afiebrados cálculos mentales, recordando que la estación de monorrieles se encontraba más allá de la gran explanada que servía como plaza; justamente quería evitar dicha plaza, para no ser pasto de francotiradores.

En ese minuto, algunos rayos de teranergio cruzaron el aire. El grupo entero se cubrió, tratando de descubrir la dirección exacta de los disparos. Al descubrirlos, el Teniente Ibáñez vociferó:

– ¡Lepe! ¡Granadas! ¡Maldición, Lepe, le estoy habland…!

El cuerpo de Lepe estaba tirado, parapetado a medias, con el ojo cauterizado por un rayo de teranergio que le había cruzado el cráneo de parte a parte.

– Maldición – dijo el Teniente Ibáñez, al darse cuenta de la irreparable situación de Lepe. Luego habló a los suyos que estaban vivos: – Están allá arriba. Oyarzo, granadas. Santana, Velásquez, traten de avanzar allá y desalójenlos. Desde allá arriba podremos ver mejor la situación.

Oyarzo sacó una granada, y la arrojó. Por las ventanas del segundo piso de la construcción desde la cual estaban disparando los enemigos, el brillo de la detonación de la granada salió de improviso con un ruido ensordecedor. Velásquez y Santana corrieron a toda prisa, mientras el Teniente Ibáñez los cubría con uno de los fusiles de teranergio que se había robado desde la barraca de Palacio, antes de hacerla volar. Los fusiles de teranergio eran una maravilla: mismo poder de fuego e incluso más que un fusil o una metrallera convencional, casi sin necesidad de recarga.

Velásquez y Santana entraron al edificio y se abrieron paso a través del humo creado por la explosión. Encontraron las escaleras y se aprestaron a subir, cuando de pronto varios disparos de teranergio los recibieron. Velásquez, de reflejos certeros, se hizo a un lado a tiempo, pero Santana fue alcanzado por uno en la pierna, cayó, no se pudo mover, y ahí mismo fue acribillado sin piedad. Su cuerpo humeante por las quemaduras de carne cauterizada, quedó tirado inerte al pie de la escalera. Desesperado, y contra toda lógica, Velásquez sacó una granada y, exponiéndose brevemente, la arrojó arriba, rogando porque la misma no rebotara, se devolviera escalera abajo, y lo lanzara al Reino Celestial.

La granada reventó. El suelo mismo del segundo piso crujió, y una parte del mismo se desplomó. En medio del caos, Velásquez pudo subir corriendo los peldaños, y gritando por la adrenalina bombeando con furia en su sangre, disparó durante una cantidad de tiempo que podía haber sido segundos o siglos.

Poco después, el Teniente Ibáñez, seguido de Oyarzo, Darma y Wolfgang Spengler, subían escalera arriba, hasta las ruinas del segundo piso. Lo que quedaba del piquete enemigo era una pila de unos cuatro, cinco o siete soldados; era difícil calcularlo con exactitud a partir de los cuerpos calcinados, muñones sangrantes, miembros mutilados y huesos astillados. Velásquez estaba tirado a un lado, quieto y jadeando pesadamente. El Teniente Ibáñez sacó un par de binoculares, y contempló la situación.

– Tenemos que avanzar en esa dirección. Miren esas bodegas, es posible que no haya tantas ventanas en donde pueda haber francotiradores – dijo el Teniente Ibáñez. Y luego, viendo a Velásquez sentado en el suelo y con la mirada perdida, le dijo con tono firme, pero sin reproche: – Levántese, soldado.

Velásquez miró al Teniente Ibáñez, medio embobado, mientras éste y los suyos empezaban a caminar. Tardó todavía algunos segundos en volver a la realidad, se levantó con pesadez, y retomó el ritmo.

Los cinco supervivientes siguieron moviéndose por las calles, con cierta celeridad a pesar de estar todo el tiempo vigilando y apuntando. En un minuto apareció otro piquete de soldados enemigos patrullando las calles, pero consiguieron atisbarlos antes, se pusieron a cubierto, y no fueron advertidos. Una vez que el piquete se hubo marchado, el grupo del Teniente Ibáñez se puso en movimiento otra vez.

El grupo finalmente alcanzó las bodegas. Al costado de ellas había una callejuela lateral que llevaba directamente a la estación de monorrieles, pero al frente de éstas había una hilera de edificios de dos y tres pisos que aparentemente servían como habitaciones miserables a algunos pobres desgraciados que formaran parte del proletariado de Kriegsburg. Y en ellos había ventanas. Muchas ventanas.

El Teniente Ibáñez le hizo una señal a Velásquez, para que se moviera a la entrada de las bodegas, y atisbara en su interior. Obedeciendo la orden, éste hizo el reconocimiento, y luego dijo:

– Despejado.

El Teniente Ibáñez, seguido por los otros tres, se movió a la entrada de la bodega. En su interior había una enorme cantidad de maquinaria, y en un cuarto sellado, un símbolo que señalaba claramente la presencia de baterías de teranergio. Y al otro lado, una puerta. De manera que podían cruzar la bodega, a cubierto de disparos enemigos, y emerger por el otro lado, directamente en la estación de monorrieles.

Empezaron a moverse con celeridad a través de la bodega, la cual estaba absolutamente desierta. Consiguieron llegar al otro lado. Sólo para descubrir en la calle, entre la puerta de la bodega y la estación de monorrieles, un piquete de soldados en alerta. Y a la cabeza de ellos, Enhurtz.

El Teniente Ibáñez examinó la pared trasera de la bodega. Se veía delgada. Un vehículo lanzado a toda  velocidad quizás pudiera atravesarla, aunque era una gran interrogante el qué tan operativo quedaría el vehículo después del impacto. Entre la maquinaria había en efecto lo que sería equivalente a un camión en el mundo subterráneo, y ordenó a Oyarzo y Velásquez inspeccionarlo. El resultado fue positivo.

– Muy bien, chicos – dijo el Teniente Ibáñez. – Velásquez, al volante. Vamos a cruzar esa pared con todo lo que tenemos, vamos a llevar el vehículo tan cerca de la estación como podamos, y todo eso disparando como condenados. Spengler, Darma, apenas el vehículo se detenga, ustedes se bajan y entran a la estación de monorrieles, y se atrincheran ahí. ¿Alguna pregunta?

Como no hubiera ninguna, procedieron. Velásquez en el volante, hizo retroceder el vehículo lo que pudo, contando con tener una línea recta hasta la pared trasera de la bodega. Luego lo hizo arrancar, y lo aceleró al máximo posible. Como el Teniente Ibáñez esperaba, la pared era delgada y cedió, aunque fragmentos de la misma se clavaron en partes de la maquinaria del vehículo; éste desaceleró con brusquedad, y Velásquez perdió el control del mismo. Con todo, se las arregló para embestir a parte del pelotón de soldados, pillados por sorpresa, arrollando a dos o tres de ellos; el grupo oyó el seco sonido de huesos crujiendo. Finalmente, el vehículo volcó.

– ¡Disparen, idiotas, disparen! – gritó Enhurtz, mientras se arrastraba tras un parapeto para ponerse a cubierto, luego de lo cual extendió el brazo para recoger su fusil de teranergio, que se le había caído.

Aprovechando la sorpresa, Darma y Wolfgang Spengler se bajaron a toda prisa, mientras que Oyarzo intentaba arrastrarse fuera del vehículo, y el Teniente Ibáñez se dedicaba a disparar. Desde su posición, Oyarzo vio como, un par de calles a lo lejos, otro piquete de soldados avanzaba hacia la estación de monorrieles, seguramente atraído por el ruido.

– Al diablo – dijo Oyarzo, pálido, y emprendió la carrera por cualquier calle lateral a la mano.

Oyarzo corrió y corrió, sin saber bien en qué dirección lo estaba haciendo, considerando perdida la situación, cuando de pronto, deteniéndose por un segundo en una esquina para decidir la dirección a seguir, recibió el golpe de algo seco en la parte trasera de la cabeza, quizás un ladrillo o algo similar, trastabilló, perdió el equilibrio, y terminó en el suelo. Cuando levantó la cabeza, se encontró con una horda de gente claramente humilde, que venía gritando y ululando. Intentó ponerse en pie y correr, pero la motricidad de sus piernas, probablemente afectada por el golpe y la caída, le falló. Se mareó, tropezó, y la horda de proletarios le cayó encima. Llovieron las patadas y los golpes, y lo que algunos minutos antes había sido Oyarzo, acabó siendo un guiñapo informe y ensangrentando, arrastrado por las calles con gritos de júbilo por parte de una multitud ignorante de a quién y por qué habían matado.

El Teniente Ibáñez, por su parte, al descubrir la llegada del nuevo piquete de soldados, disparó hacia Enhurtz, el último enemigo que quedaba en pie. No lo pudo alcanzar debido al parapeto, pero lo obligó a mantenerse agachado, y con ello consiguió meterse de nuevo a la bodega. Enhurtz, enfurecido, levantó la cabeza, y luego emprendió la carrera. Pero se detuvo cuando vio a Velásquez tratando de arrastrarse fuera del vehículo, obviamente malherido. Avanzó hacia él.

– Por favor – dijo Velásquez, cubierto entero de su propia sangre, y en castellano. – Por favor… – repitió, y consciente de su situación, sintió que las lágrimas saltaban a sus ojos.

Enhurtz levantó su fusil, y enceguecido de ira, disparó un tiro a la pierna, otro a la otra pierna, luego tres o cuatro al abdomen, y al último, cuando Velásquez estaba retorciéndose por el dolor de los disparos, apuntó a la cabeza. Velásquez movió la cabeza negativamente, gimoteando. Enhurtz disparó tres veces, sediento de venganza por sus hombres, y le atravesó el cráneo con los tres disparos.

En el intertanto, el piquete llegó. Enhurtz reportó que quedaba uno en la bodega, y encabezando al grupo, entró en la misma. El piquete de soldados empezó a mirar en todas direcciones.

El Teniente Ibáñez había aprendido que una batería de teranergio no revienta como el combustible de una bomba molotov, pero sí que puede explotar sobrecargándola con una corriente eléctrica de altísima intensidad. La de un motor generador como los presentes en la bodega, por ejemplo. Y dentro de la bodega existía el cuarto lleno de baterías de teranergio. Cuando Enhurtz y su piquete sorprendió al Teniente Ibáñez cerca de la puerta, abrió los ojos vivamente, mientras el Teniente Ibáñez esbozaba una sonrisa salvaje.

– Viva Chile, mierda – dijo el Teniente Ibáñez, y activó el interruptor del circuito que había armado.

– ¡Hijo de…! – gritó Enhurtz, en su idioma, pero no alcanzó a terminar la frase: la bodega entera saltó por los aires, con el Teniente Ibáñez, Enhurtz y los soldados de Freilande encerrados en su interior.

En la estación, Wolfgang Spengler y Darma descubrieron que estaban operando sólo con la energía de reserva: las luces estaban bajas, y en las pantallas no se veía movimiento de monorrieles.

– Se suponía que un grupo de soldados iba a apoderarse de los mandos de los monorrieles – dijo Wolfgang Spengler, temiendo lo peor. E inspeccionando los controles de la oficina principal, descubrió que, en efecto, el sistema seguía operativo, pero sólo en calidad de emergencia. – Estamos varados.

– No – dijo Darma, buscando entre los archivos hasta descubrir un manual de operaciones. – El sistema está programado para ser desconectado desde el Palacio, pero eso… no funciona de manera íntegra. No puede, porque el sistema sigue teniendo un soporte descentralizado. Sirve para que si alguien hace justo lo que acabamos de hacer, aún así los leales al Kaiser Lama puedan operar las estaciones para traer tropas a Kriegsburg. Acá en el manual debe decir cómo.

Y efectivamente decía cómo. Un operario debía activar un circuito especial desde la oficina principal, y eso servía para echar a andar el monorriel.

Wolfgang Spengler y Darma se miraron mutuamente, entendiendo con claridad la situación. Si alguien debía operar el circuito desde la oficina principal de la estación para echar a andar el monorriel, entonces alguien debía quedarse atrás, sin subir al mismo. Y sólo quedaban ellos dos para operarlo.

– No tenemos alternativa – dijo Darma, con voz queda. – Debeis iros. Yo me quedo.

Próximo episodio, y último de Infra Terra: Entronización: “El ascenso de Kriegsweltz IV”.

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