domingo, 12 de marzo de 2017

Un montón de buenos propósitos educativos.


He conversado con más de algún profesor, que tienen todos ellos más o menos la misma queja: los alumnos no prestan atención, y no hacen ningún esfuerzo por prestarla tampoco. Claro que eso ha sido el mal de todas las generaciones que han tratado de educar a la siguiente, pero hoy en día el asunto parece haber empeorado: resulta que esos alumnos flojonazos se están saliendo con la suya. El resultado es que la generación que está ingresando a la universidad en forma contemporánea a escribir estas palabras, carece incluso de un vocabulario elemental, desconoce las reglas de la gramática o la ortografía, y muchas veces no son capaces de hilar un pensamiento coherente detrás del otro. Porque de pensar, piensan, o de lo contrario serían vegetales; el punto es ser capaz de emprender operaciones mentales tales como seguir un argumento, ir a las bases del mismo, o atacar un argumento con otro argumento y no con una falacia, tales cosas parecieran estar más allá del alcance de los alumnos promedio de hoy en día.

Hay muchas razones para esto. Que los profesores en no pocas ocasiones son apenas poco más que los alumnos es una de ellas. Se me cae la cara de espanto, por ejemplo, cuando recuerdo a una profesora de castellano que es fanática no de Mozart ni de alguna buena banda de rock, sino de... La Noche. Porque todo el mundo tiene derecho a tener sus gustos, pero hay gustos y gustos. Habrá quien le guste la gastronomía fina y otro las papas fritas con gaseosa, pero todos sabemos cuál es el plato más elaborado.

Que no hay refuerzos en los hogares es otra razón. Que ahora con Internet es fácil hacer los trabajos con copiar y pegar, es una más. Pero sin embargo, existe una causa incluso más profunda: la desidia que es producto de los modelos que les damos a los jóvenes.

Una cuestión importante es preguntarnos para qué educamos a nuestros hijos. Hasta hace mucho tiempo, la idea era que fueran buenos ciudadanos. En consecuencia, debían tener conocimientos de muchas áreas humanistas y científicas, tener opinión y crítica, y también espíritu cívico. Pero desde hace algún tiempo a esta parte se ha extendido un modelo educativo que considera a ésta ya no desde el punto de vista social, el aperarse de buenos ciudadanos que mantengan funcionando la sociedad, sino desde un punto de vista individual, el tratar los contenidos educativos como recursos para escalar en la pirámide social a través de una competencia darwiniana pura y dura. O sea, el conocimiento en sí ya no es para formar seres humanos completos y funcionales, con capacidad crítica y de raciocinio, y que apliquen ésta para fortalecer a la sociedad mediante redes de civismo, sino por el contrario, para proporcionar herramientas cuyo valor viene dado por su aplicabilidad inmediata.

Y peor aún. Como esta idea de competencia darwiniana choca con el ideal democrático de que deberíamos darle igualdad de oportunidades a todos, eso lleva a la creación de instituciones educativas que funcionan como factorías de alumnos, economizando el enorme costo de producción que significa darle educación a todos, vía estandarizar la enseñanza. El resultado final de todo esto es una educación pasada por agua, descafeinada, en la cual el alumno sabe conociendo unas cuentas cuestiones técnicas, pero sin la capacidad de análisis para procesarlas, para pensar fuera de los esquemas establecidos. Esta pobreza ha llevado a enfatizar, a su vez, el valor del título por encima del proceso educativo; es decir, hemos llegado al absurdo de que da lo mismo cómo se eduque a la gente, lo importante es que al final, dicha gente tenga un cartón que lo acredite. Esto va muy en contra del principio de la Universidad de Salamanca: "lo que natura non da, Salamanca non presta". Pero en la educación moderna, se pretende que los establecimientos educaciones presten lo que el alumno no tiene, y además, en muchos casos ni se toma la molestia de esforzarse por tener. Dentro de este contexto tiene mucha lógica, y además es muy destructiva, la práctica de que los profesores inflen las notas de los alumnos, los hagan pasar de curso a como dé lugar, de que los padres reclamen contra el profesor si el alumno se lleva una mala nota, etcétera.

¿Y no podrían los propios alumnos preocuparse por estudiar? La respuesta corta es: para qué. Porque resulta que los modelos más exitosos de personas que vende la sociedad, son gente que no estudia. El joven enciende la televisión o se conecta por Internet, y descubre que un futbolista gana en un mes más que un profesor en todo un año. Para las mujeres se les ofrece el atajo fácil de ponerse siliconas y venderse a algún programa de televisión, y ganar dinero además de fama y glamour, en vez de quedarse en alguna oscura oficina como secretarias. En los barrios bajos, el que gana más dinero no es el que trabaja en la construcción o como empaquetador de mercancías en el supermercado, sino el que trafica con droga. En nuestra sociedad monetaria que sólo evalúa aquello que puede contabilizarse en dinero y transarse en Bolsa, ese futbolista que apenas articula dos palabras, esa modelo con siliconas que prefiere hablar de la moda en zapatos que de Constitucionalismo, o ese narcotraficante cuyo negocio implica envenenar gente y además no pagar impuestos, ellos son triunfadores, mientras que el profesor es un pobre idiota que se quemó las pestañas durante años en la Universidad, y ahora aguanta a un regimiento de Zerglings indisciplinados en el salón de clases, todo eso por un salario de miseria.

Tampoco es que los padres ayuden mucho. Porque los padres son los primeros enfermos de exitismo, y se matan trabajando por obtener los mejores sueldos del mundo con los cuales compensar a sus hijos por la falta de atención. Siempre resulta más cómodo para muchos padres comprarle un juguete gordo al niño en Navidad, que prestarle atención en el día a día. De esta manera, los padres tampoco funcionan como muralla de contención frente al mundo de fantasía que se les inocula a los jóvenes a través de los medios de comunicación, en que la gente feliz de los comerciales son las chicas voluptuosas y los chicos carilindos que no trabajan. Es más, los padres devorados por el consumismo a menudo suelen ser prisioneros del mismo mundo de fantasía que sus hijos.

Y en el camino de toda esa avalancha están el ala de profesores que de verdad siente vocación por su trabajo y se esfuerza en meterles conocimientos, destrezas y habilidades a sus alumnos. Tarea desde el comienzo casi perdida. En verdad seguir haciendo ese trabajo, y hacerlo por vocación, es la versión secular y contemporánea del heroísmo de los grandes titanes históricos. Pero aún así, todo esto no es más que un montón de buenos propósitos educativos. Y de buenos propósitos está empedrado el camino hacia el infierno.

2 comentarios:

Gaby Fonseca dijo...

Por eso los jovenes de hoy en dia son unos changos que nada mas piensan en youtubers y en "memes" D=

En vez de generarles que piensen por ellos mismos y creen cosas, lo que hacen las escuelas actuales es que hagan siempre lo mismo, repitiendo, repitiendo y repitiendo, como en una fabrica!

Por lo menos aqui en Mexico es asi, aun hay escuelas "normales" donde las materias son mas humanistas por asi decirlo y cosas de ciencia (afortunadamente yo estuve en puras de esas) pero las mas populares son las escuelas tecnicas, en donde desde los 12 anios se les ensena a unos ninos una profesion tecnica como reparador de computadoras o de equipos de computos, ingles empresarial, turismo y carpinteria y soldadura. Y como bien tu dices, no importa lo que aprendieron, sino que al final del curso tienen una hoja que acredita que supuestamente son tecnicos en ese trabajo, pero la verdad es que no, porque el mismo sistema educativo en Mexico no permite reprobar a los alumnos (por lo menos hasta la Universidad). Eso si que es estar mal, y ah sobre todo, no se alla en su pais pero aqui en Mexico se recorta constantemente el presupuesto educativo, pues en el gobierno piensan que no es una prioridad xD.

Puros corajes con la Guillermocracia, jajaja no es cierto.

Saluditos ^^

murinus2009 dijo...

El problema que planteas es insoluble.

Por una parte el Mundo tal como esta constituido actualmente, requiere la Eliminacion de la Gente, una forma de hacerlo es negandoles una educación que les ayude a superar la barrera de la indigencia, la miseria y la pobreza, con eso en buena parte se eliminan solos.

Por el otro los Sistemas de Produccion actual, con todas sus injusticias, son necesarios para el mantenimiento de la población actual, que ademas crece a pasos acelerados en su parte mas pobre, se dice que el 90% de la sobrepoblacion proviene de la parte mas pobre de la humanidad, que es entre el 80 y el 95% según la fuente, esos sistemas requieren cada vez menos y menos gente para operar.

Por otro lado, actualmente no es necesario para prosperar un tipo de Educación...sino al menos 3, esto tiene que ver con lo que mencionas del chico que no quiere estudiar, porque ve que futbolistas ignorantes llegan a ganar millones, a veces sin ir a la escuela, esas educaciones son:

Educacion Escolar
Aquella que nos dará las habilidades basicas para poder entender cosas mas complejas cada vez: aprender las letras, para despues leer, para despues comprender significado de palabras, luego de frases, luego de parrafos, luego prosa, poesia, otros idiomas... Conocer los numeros para: saber contar, luego hacer aritmetica basica, luego mas compleja, luego fracciones, luego geometria, luego algebra, calculo etc.

Educación profesional
Aquella que nos dará las habilidades para tener un conocimiento especializado que nos permitirá obtener unas patente (Una Licencia) para poder cobrar ese conocimiento y obtener asi una forma de ganarnos la vida, como: Abogados, Ingenieros, Medicos, Chefs, Carpinteros, Tecnicos, hacer Aportes a la Ciencia, ser gente mas educada, conocer gente a su vez mas educada para relacionarnos, ser profesores universitarios.

Educación Financiera (yo le llamo Habilidades Monetarias).
Esta nos dará las conocimiento y habilidades, para saber usar la herramienta mas importante con la que se mueve el mundo: El Dinero, el futbolista ignorante a nivel lingüistico y educativo del que hablaste Guillermo, llega a tener millones, por ser alguien que sabe explotar su Genio (entre otras cosas) que en este caso, es saber jugar soccer, (Inteligencia Fisica se le llama), esta, es solo una de 11 maneras, entre legales e ilegales, de obtener Riqueza Económica, es un Tema que da para mucho por si solo.

Aquí en Mexico como menciona Gaby Fonseca (saludos Gaby) ya no reprueban alumnos, cuando yo iba en Primaria (hace mas de 25 años) a los alumnos se les reprobaba de año y tenían que repetir, había alumnos que salian de 15 o 16 años en vez de 12, pero luego de alguna "reforma" todos pasan de año sea como sea, no solo eso, tambien hace 25 años mi generación fue la ultima en tener clases de Civismo, hoy creo no lo hay, los recortes al presupuesto lo que mas afectan es Educación y Salud, nunca Partidos Politicos o Altos Funcionarios.

Las nuevas tecnologías son solo herramientas que segun su uso, favorecen o perjudican, alumnos poco educados solo las usarán para entretenerse o para hacer cyberacoso, no van a resolver el problema, su potencia mal empleada puede empeorar todo, ahora hay "adiccion al smartphone" por ejemplo.

Aunque no sabemos que hacer con este problema al menos es muy bueno creo yo, que pese a todo el fallo de la educación que al parecer es Mundial (Carl Sagan se quejaba en algún libro de que la ignorancia crecía en Estados Unidos) de alguna manera existen espacios como la Guillermocracia, espacio dedicado a lo mas grande del Intelecto Humano, y parece que tambien en el sector de los mas jovenes, hay Intelectos que sobrepasarón los problemas, como Gaby Fonseca.

Hasta pronto.


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