¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

¡La Guillermocracia te llama a las filas! ¡Vota, expresa tu opinión, cuáles son los mejores artículos que se han publicado en estos (casi) siete años de vida en línea! La encuesta se encuentra en la parte inferior de esta columna. ¿Más detalles? Pincha aquí. ¡Haz oir tu voz!

domingo, 26 de febrero de 2017

Prescindiendo de los universos expandidos.

Deja de usar esa lengua para defender lo indefendible, fanático.
Existe un cierto tipo de ciudadano que me irrita su resto. En realidad, confesémoslo, existen varios tipos de ciudadanos que me irritan su resto, porque soy un cascarrabias. Ahí están los automovilistas vociferantes, los irresponsables personales, los usuarios detestables de Facebook, los espectadores insufribles del cine, o los yo no leo en el computador, por ejemplo. Ahora vamos a sumar otro más al listado de algo que, mirándolo bien, va camino a transformarse en una sección permanente de la Guillermocracia, y que podríamos llamar los ciudadanos que me irritan. En este caso, el elegido para la infamia es el erudito que cita al universo expandido.

Repasemos un poco la mecánica de cómo funcionan las modernas mitologías. En la actualidad, las mismas se construyen alrededor de franquicias. Es decir, existe un personaje o un grupo de personajes que forman la base. Luego, alrededor de ellos, se construyen obras para venderlos. Así, tenemos las películas para el Universo Cinemático Marvel, que son derivados de los héroes sesenteros de la Marvel, pero que integran su propia continuidad. O La guerra de las galaxias, para Star Wars. O las novelas de Harry Potter, o las películas de Harry Potter, que según me han dicho de estas últimas, son casi su propia continuidad aparte de la base literaria. O las películas de James Bond. O las series televisivas y las películas de Star Trek. Ya me están entendiendo el concepto.

Y luego, resulta que estos universos mitológicos se venden como pan caliente. La gente se los pelotea. O peor aún: un puñado de frikis se los pelotean, y serán pocos, pero están convencidos y son fanáticos. Y los ejecutivos deciden entonces que sacar nuevas obras del mismo calado será difícil y tomará tiempo, pero algo hay que hacer, porque hay una gallina poniendo huevos de oro allá afuera, y si puede arrancársele más huevos vía papanicolau, digámoslo así, entonces por qué no. Entra entonces... el universo expandido.

Por definición, existe una cierta barrera entre el universo básico y el universo expandido. El universo básico está contenido en un corpus narrativo que es el paquete para todo el mundo. Tomemos el caso de Star Wars, por ejemplo. Más o menos se presupone que, para tener un conocimiento básico de la franquicia, como mínimo debes haber visto la Trilogía Original (La guerra de las galaxias, El Imperio contraataca, El regreso del jedi). Para un conocimiento algo más acabado, debes añadirle la Trilogía Precuela (La amenaza fantasma, El ataque de los clones, La venganza de los sith). Y para adentrarte en lo que viene, debes haber visto además El despertar de la Fuerza. Sobre lo que venga después, respecto de los Episodios VIII y IX, además de los spin-offs, es demasiado temprano para decidir, al momento de escribir estas líneas. Pero se supone que si inviertes catorce horas de tu vida en ver esas siete películas, ya tienes un conocimiento más o menos general acerca de qué se trata todo el asunto.

Y luego vienen los universos expandidos. Volvamos al ejemplo de Star Wars. Aquí tenemos series televisivas (Droides, Las guerras clones), dos películas sobre los ewoks de canonicidad dudosa incluso antes de que Disney declarara el material antiguo como fuera de la continuidad, y un montón de novelas, cómics, videojuegos, etcétera. ¿Qué canonicidad tiene todo este material? ¿Es necesario que lo abordes para entender de qué se trata Star Wars? Teóricamente no. Por eso se llama Universo Expandido: porque está ahí para quienes quieran saber más del asunto, pero no para el público general para quien, en teoría, deberían bastarle las siete películas mencionadas.

Y aquí es donde entra en escena el fulano irritante de los universos expandidos. Porque en el material básico, a veces se producen problemas. Ningún narrador es ciento por ciento perfecto, y a veces se cuelan errores de continuidad. O bien, hay aspectos del argumento que se insinúan sin desarrollarse, y quedan como hilachas sueltas que afean la totalidad del tejido. O se producen problemas de lógica interna cuando, dados los postulados sobre los cuales se sustenta la mitología, tales o cuales situaciones no deberían haberse producido, o de haber sucedido, se habrían resuelto de una manera distinta. O simplemente se está adaptando un material de base desde el cual se han retirado un montón de acotaciones por un tema de continuidad, produciendo agujeros de guión, lo que sucede más que a menudo entre las novelas y las películas de Harry Potter.

Cuando esta situación se produce, lo que tenemos es un error en toda regla. Lo que corresponde entonces es apuntarlo. No hay deshonor en esto. Apuntar un error es de inteligentes, y reconocerlo es de valientes, y ambas cosas son honorables. Pero aquí entran los fanáticos que, valiéndose del universo expandido, dicen que ese error o problema lógico no se produce, porque se explica de tal o cual manera en el mencionado universo expandido. Esto significa: el material de base que sirvió para construir la adaptación, como sucede con Harry Potter, o el material adicional que llegó después del trabajo original, como sucede con Star Wars.

Hace un tiempo atrás, en el posteo Los cinco pilares de la sabiduría narrativa, publicado aquí mismito en la Guillermocracia, argumentábamos que toda obra narrativa debe ser autosuficiente, sea que hablemos de una novela, de una obra de teatro, de una película, etcétera. La obra narrativa en sí, es una oferta que hace el narrador a sus lectores o espectadores: "tengo esta bonita historia y quiero compartirla contigo". Y una oferta que no contiene todos los elementos para entenderla, es una oferta deshonesta. De ahí entonces, lo fastidiosos que son los fanáticos que vienen con el material de base. Me refiero a los que dicen cosas como las siguientes: "Para entender esto en la película de Harry Potter debes tener presente que en la novela original se explica que...:", o "Para entender esto en esta película de Star Wars debes tener presente que en estas novelas adicionales se explica que...". La gran pregunta aquí es: "¿Por qué para entender un aspecto quizás crucial de la obra narrativa, tengo que acudir a otra obra narrativa diferente?". Y la respuesta es una sola: "Por ninguna razón. Si yo me embarqué con esta obra en particular, es porque me interesa este cacho de historia, y el resto del universo no me interesa. Si me engancha y me pica la curiosidad, entonces iré a ver el resto, pero por decisión propia, no porque esté obligado por la incompetencia o derecha mala fe del narrador que me vendió una obra con problemas lógicos internos".

Por supuesto, esto no quiere decir que las obras narrativas no puedan ser elaboradas con una determinada continuidad, de manera que los sucesos de una obra dentro de un universo narrativo, tengan repercusiones en otra obra distinta dentro de ese mismo universo. De hecho, eso es exactamente lo que hace a tales obras compañeras de un mismo universo narrativo, insertas en una misma continuidad. Pero de hacerse esto, lo honesto es explicar los aspectos de la otra obra que yo debería conocer, para entender la obra que estoy abordando. A lo mejor de manera somera, porque si la idea es vender la otra obra, entonces un resumen completo mataría el propósito de tener la otra obra en primer lugar, pero por lo menos la explicación debe estar ahí, y además ser suficiente para entender el meollo del asunto.

Voy a proponer dos ejemplos sacados de las películas de Harry Potter. Estoy en el entendido, porque no he leído las novelas ni tengo planes para ello, que en las mismas se explican dos colosales problemas de guión de la saga. Por un lado, el tema de por qué no se usan las máquinas del tiempo para arreglar la saga entera, algo que en las películas queda tan en el aire, que la gente tras How It Should Have Ended se dio un festín al respecto. Por el otro, por qué Harry Potter al final se queda con Ginny, cuando en las películas parecía mucho más razonable que se quedara con Hermione o Luna, por mencionar a dos chicas que aparecen como mucho más cercanas a él. Tengo entendido que en las novelas, ambos aspectos se desarrollan mucho más y quedan explicados, pero yo no tengo ninguna obligación de leérmelas. El fanático que me diga eso mismo, que debo leerlas para entender las películas, en realidad lo que está haciendo es esconder la deshonestidad de las películas al vender un producto incompleto. Es como ir a la tienda y comprar un juego de cubiertos para mesa, y una vez en la casa y abrirlo, descubrir que están las cucharas y tenedores pero que faltan los cuchillos, y para tener los cuchillos que hacen juego, debo ir a comprarlos por separado. Eso es deshonesto: si yo me compré un juego de cubiertos, es porque esperaba que estuvieran completos. Un juego en esas condiciones, yo puedo devolverlo a la tienda: por desgracia, no puedo hacer lo mismo con el precio de una novela o la entrada de una película.

La desgracia es que ahora, los dueños de las franquicias parecen haber notado que el negocio está en explotar a los fanáticos que prefieren seguir siendo fanáticos en vez de reconocer la deshonestidad. Mientras que antes era posible encontrar una canonicidad primaria para el grueso público y una secundaria para los fanáticos, ahora los dueños de franquicias están haciendo todo lo posible para que todo sea primario, de manera que, o compras el paquete completo, o mejor ni te metes con ese universo narrativo. Ya parecen idos los tiempos en que para estar dentro de un universo narrativo tenías que ver una serie televisiva de 13 o 22 episodios al año, o una película cada dos o tres años. Ahora, estar dentro de un universo narrativo supone estar viendo a veces dos o tres series televisivas de manera simultánea, estar viendo el estreno de dos películas anuales en el cine, y además estar adquiriendo los benditos tie-ins: novelas y cómics adicionales. El Universo Cinemático Marvel va por ese camino, las series televisivas de DC están intentándolo, y Star Wars y Star Trek, hábiles en ramificar sus universos expandidos, están yendo a la caza de nuevo público con una nueva generación y un nuevo universo expandido en un caso, y un reboot en el otro. Y mi respuesta personal, y sospecho que la de muchas otras personas, es más o menos la siguiente: flojera, mucha flojera.

De manera que, para recapitular un poco, voy a insistir en el nervio del presente posteo: toda obra narrativa debe ser autocontenida. Puede permitirse guiños al resto del universo narrativo, y de hecho eso es deseable si se quiere construir una continuidad, pero los aspectos principales del argumento deben quedar claros y bien claros dentro de la misma obra. Si no se hace, entonces la obra es incompleta o engañosa, lo que en todos los círculos decentes recibe el nombre de estafa. Afirmar que se debe recurrir a los universos expandidos en estos casos es ser estafado, y además, defender a los estafadores. Y no, señores, aquí no hay nada que defender: una obra con vacíos de continuidad o errores fundamentales de lógica, no es una obra que deba ser entendida a la luz de otros materiales sino lisa y llanamente una mala obra, y punto final. Lo otro es pura y simple ceguera.

7 comentarios:

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Interesante y original post como bien nos tienes acostumbrados. En cuanto a lo que dices, en mi caso y como ñoño ya viejo, je, la verdad es que me gustan los llamados "Universos Expandidos" y los sigo bastante. Es cuestión de gustos, claro.
Leyéndote, no puedo dejar de expresar mi opinión respecto a las supuestas fallas de guión de las pelis de HP (noooo, no es la sigla de Hijo de...), pues yo que me lei y vi todos los libros, bien puedo decir que el ejemplo que mencionas sobre con quién se quedó Harry, está más que bien resuelto en el desarrollo de la historia (pues a medida que avanza, se ve cómo comienza a nacer a relación entre ambos personajes y esto es desde "La Cámara Secreta").
Por otro lado, no estoy de acuerdo en eso de que las obras deben ser "autocontenidas", pues entonces qué queda para muchas series que sé bien tú sigues o seguiste en su momento (como "24" o "Got"). Claro, deben poseen sus propios lineamientos argumentales, pero se trata de historias hechas en extenso, así como existen otras breves.
Pregunta...¿Te desencantaste de UCM? (Universo Cinemático Marvel). Espero que no, mi estimado colega bloguero.
Anoche me vi "La Llegada", por fin, así que más rato me leo completo tu post al respecto.
A ver si te pasas por el Cubil, que hace tiempo que no me honras dándote una vueltecita.
Saludos.

Cidroq dijo...

Interesante entrada, yo pienso que un universo expandido debe ser siempre algo opcional para quien desee profundizar más en el tema, no algo forzoso si quieres comprender lo básico de la historia.

Por cierto, tal vez mi cerebruto se satura pronto pero el párrafo que empieza con "Por supuesto, esto no quiere decir que las obras narrativas no puedan ser ...", me acabo empelotando con tantas apariciones de la palabra obra.

Saludos.

Gaby Fonseca dijo...

Malditas estafas de Hollywood xD solo sacan cosas por sacar, para seguir exprimiendo a la gallina de los huevos de oro, es asqueroso... pero...

Better call Saul! xD me encanta y creo que esa serie entra en lo mencionado en este post, o me equivoco? jaja T.T diganme que me equivoco que me encanta!

Víctor Herbonniere dijo...

Saludos, Guillermo. Algo me decía que ésta entrada sería publicada tarde o temprano, viendo los antecedentes :D

Normalmente, los fanáticos de las novelas de Harry Potter, entre los que me incluyo y muy fuerte (lo admito, je) recomendamos los libros antes que defender las películas, con especial aborrecimiento a las de David Yates. De hecho, mi desconfianza hacia ese director hizo que me negara a ver en cines Animales Fantásticos, la película que ahora es una saga dentro del universo expandido de las novelas. Me han dicho que no está mal, pero lo juzgaré dentro de poco.

Esto último me lleva a mencionar al otro tipo de "fanáticos", aquellos que rechazan in extremis todo tipo de obra posterior o complementaria a su muy amada franquicia, sin juzgarla previamente. Esos conforman un contra ejemplo de los que te refieres en tu entrada, y puedo decir por experiencia personal que son igual de irritantes.

Allí tenemos el caso reciente de Mad Max: Fury Road, que es un "sí pero no" reinicio de la franquicia pero con elementos de las películas originales que dan a entender que técnicamente sí es una secuela. Sus principales detractores y sembradores del boicot que sufrió en su momento son los amantes de las películas originales; lo que en castellano quiere decir: sólo de la segunda, porque "a las otras que las borren también" (en fin...); y a fin de cuentas no es sino otra interesante película que muestra la visión del ahora entrañable director George Miller, y que posiblemente sea superior en muchos aspectos a sus predecesoras.

Creo que en aquellos casos en los que la franquicia derivada es igual de autoconclusiva o a lo sumo mínimamente dependiente de su original, considero igualmente válida su recomendación, que no su imposición. No se necesita haber visto la Star Trek original para disfrutar de La nueva generación o del reboot de las películas recientes; o ver Breaking Bad para disfrutar Better Call Saul, porque en ambos casos se establecen las reglas para entender su visionado individual. Caso contrario de las de Star Wars, cuyas nuevas entregas intentaron separarse lo más posible de las anteriores tomando en cuenta a los niños que las verían en cines, pero cuyos elementos principales no pueden entenderse del todo sin haber visto las originales.

En la animación igual. Estando en el mismo universo, no hace falta ver Batman: La serie animada para disfrutar de La liga de la justicia, aunque la diferencia de calidad haga superior a la primera; a diferencia de series como La Leyenda de Korra, cuya primera temporada (o "primer libro" como lo llaman sus creadores) depende de un elemento perteneciente a su serie madre Avatar, la cual es lo suficientemente autoconclusiva como para prescindir de cualquier secuela, siendo ambas recomendables.

Otro tema son las obras que "técnicamente" pertenecen a un universo expandido, pero cuya popularidad supera con creces a su original. Ahí tenemos el mítico caso de Frasier del que se dice es muy superior a Cheers en casi cualquier aspecto, a tal punto que que mucha gente da por sentado que no es una serie derivada, por ejemplo. Lo que me lleva a preguntarme, ¿no se convertiría así la original en el "universo expandido" de su propio spin-off?

Un saludo.

murinus2009 dijo...

En lo personal lo que busco es que una historia sea entretenida, si lo es y el tal Universo Expandido promete mas buen entretenimiento, vale la pena darle un visionado, si la obra principal es aburrida, no vere nada mas, si es necesario ver el tal "Universo..." para entender partes de la pelicula o serie, entonces coincido en que es una historia incompleta, una estafa, peor si aparte es aburrida.

Por lo que mencionas Guillermo, no me pierdo nada sin ver Harry Potter, que lo he intentado pero sus libros se me indigestan, (nunca he avanzado de la pagina 1) y sus peliculas prefiero ignorarlas, si alguien mas las ve, asi sera unos 5 años al menos.

He disfrutado "Voyager" por ejemplo, del Universo Star Trek, "Rogue One" de Star Wars, en general, si aparece algo que me sea entretenido, bienvenido sea, si hace falta ver: 5 peliculas, 10 series, 8 novelas,pagar una membresía especial de fanatico, para entender el argumento, eso ya suena a saqueo a los bolsillos.

Creo que algunas... "Organizaciones Espirituales" usan un esquema parecido una pequeña cuota para entrar y luego aumentan los "niveles de dificultad" y el Gasto, a medida que el interesado requiere volverse mas "Espiritual" o "Puro", ¿me pregunto que fue primero?.

Saludos a Elwin, Gaby Fonseca y Cidroq, gracias Guillermo por esta Entrada que previene de las Estafas y hasta pronto.

CESAR_55 dijo...

El último párrafo me hizo sentir la injusticia cósmica... ¿No es exactamente lo que ocurrió con “Los Mitos de Cthulthu" y “Conan"?
Pogre Lovecraft, su horrible universo quedó en las sombras mientras que Schwatzeneger blandía su espada.
Y lo peor es que Conan es una ¿secuela? ¿spinn-off? de Atlante, que es una historia creada en el Universo Expandido del Círculo de Lovecraft.TT

Víctor Herbonniere dijo...

Interesante el comentario de Cesar, no tenía idea de lo de Conan y Lovercraft. Aunque me parece que Conan se sustenta bien por sí misma en su contexto (tampoco es que sea muy fan del personaje). Por casos como este es que sigo defendiendo que algunos universos expandidos pueden llegar a tener más reconocimiento (y , ¿por qué no? mayor calidad) que la obra de la cual derivan. ¿O acaso El señor de los anillos es inferior a El Hobbit?

Un saludo.

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

Related Posts with Thumbnails