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domingo, 19 de febrero de 2017

6 posibles directores para una película de James Bond.


En los últimos años, hemos afrontado un fenómeno inédito en las películas Bond: el director ha crecido en importancia. Un poquito. No demasiado. Pero algo. Tradicionalmente, en las películas Bond el director era apenas un paniaguado puesto ahí para la labor técnica y artesanal de rodar la película en sí, pero todas las decisiones que podríamos considerar como creativas, venían directamente desde el escritorio en la oficina de producción del señor Albert Broccoli primero, y su hija Barbara Broccoli después. ¿Alguien recuerda por ejemplo que la primera película Bond fue dirigida por Terence Fisher, que también se hizo sus pinitos rodando cine de terror para la Hammer? ¿O que todas las películas Bond de la década de 1.980 fueron rodadas por un tal John Glenn? ¿No? Eso es por un motivo.

Pero a partir de la resurrección casi literal de la franquicia con Goldeneye, la película que en 1.995 inauguró la era Brosnan, el director ha ido cobrando importancia creciente. Martin Campbell le infundió una energía a su dirección que después llevaría a Casino Royale, y fuera de la franquicia, a La máscara del Zorro y la por otra parte fallida Linterna Verde. Lee Tamahori venía de rodar El sonido y la furia en Nueva Zelanda, antes de rodar El mañana nunca muere. Michael Apted también tenía una carrera no diremos como buen director, pero sí como artesano respetable antes de rodar El mundo no es suficiente. Y así sucesivamente.

Con Skyfall y Spectre, vimos algo inédito desde la década de 1.980: dos películas Bond al hilo rodadas por el mismo director, en este caso Sam Mendes. Desde John Glenn, sólo Martin Campbell se había repetido el plato, y eso, en dos películas Bond no consecutivas, que fueron Goldeneye y Casino Royale, los inicios de las andaduras de Pierce Brosnan y Daniel Craig como James Bond, respectivamente. Se opine lo que se opine de las películas como resultado final, lo cierto es que Sam Mendes supo darle a su dirección una cierta aura de elegancia, trayendo consigo todas sus técnicas como cineasta artístico, que ya había mostrado en películas como Belleza americana o Camino a la perdición. El Bond de Craig sigue siendo un bruto en un mundo de increíble brutalidad, como en las dos películas inmediatamente anteriores a las de Mendes, pero esa brutalidad nunca se vio tan elegante como bajo su dirección. Lo que hace buena la cuestión de si realmente las películas Bond se beneficiarían de que las rodara un director con pedigrí, y no solamente un mercenario puesto ahí para ejecutar de manera mecánica las órdenes que lleguen desde la producción. En particular porque Sam Mendes ya declaró que no iba a repetirse el plato. Y que con Spectre ha vencido el contrato de Sony para distribuir las películas, por lo que MGM podría dirigirse a otra productora, lo que a su vez podría significar más cambios en la franquicia. Acá en la Guillermocracia haremos uno de esos posteos especulativos que nadie lee, pero que sirven de perillas para rellenar un poquito entre posteo serio y posteo serio, y nos preguntaremos qué pasaría si algún director de prestigio se sentara en el sillín de la dirección de las eventuales películas Bond por venir. Por desgracia, todo este posteo es una pura lista de deseos, sin que a la fecha de dejarlo programado en la cola de publicación hayan noticias al respecto. Pero soñar es gratis y bonito, así es que... adelante con esto.

Christopher Nolan.

No me cabe duda de que una película Bond dirigida por Christopher Nolan sería algo asombroso de ver. Por debajo de su pátina artística, Nolan ha demostrado comprender a la perfección los resortes narrativos de los héroes pulp. No sólo con la Trilogía del Caballero Oscuro, sino también con su experimento noir que fue Memento, con la extravagancia Steampunk que fue El gran truco, o con el homenaje al cine de ladrones en clave Cyberpunk que fue El origen. Y James Bond, no debemos olvidar, es en muchos sentidos heredero del héroe pulp, tal y como lo escribió Ian Fleming en un comienzo, a lo menos. Nolan tiene mucho sentido de la estética, que calza de manera espectacular con el universo Bond, muy en particular con la versión del mismo que hemos visto en las películas de Daniel Craig. Nadie mejor que él para mostrar a un Bond con esmoquin, en escenarios de elegancia modernista o postmodernista, viviendo trepidantes escenas de acción, y con cierto cinismo otoñal en la propuesta.

Clint Eastwood.

Esta es difícil, muy difícil. Si el rodaje de la nueva Bond fuera en 2.017, pillaría a Clint Eastwood con patriarcales 87 años. El señor Eastwood sigue dirigiendo, eso seguro, pero ni siquiera el Pistolero Sin Nombre es inmortal, y en cualquier momento podríamos encontrarnos con su obituario en los diarios. Pero digamos que aún así, lo contratan para rodar una película Bond. Eso sería algo digno de verse. Pocos directores han sabido plasmar en imágenes e historias lo que es la masculinidad tradicional como Clint Eastwood. Su cine es, lo diremos de manera directa, un cine para machos, y eso es justo lo que necesita Bond. Por supuesto, mucho del cine de Eastwood gira no sólo en torno a la glorificación del espíritu del macho, sino también en torno a una cierta deconstrucción, a cómo los valores tradicionales de la masculinidad pueden convertirse en una camisa de fuerza para los varones, muy en particular en sus últimos filmes. Películas como Gran Torino o Sully, por ejemplo, cada una en su propio registro narrativo, muestran lo que pasa machos tradicionales termina como náufragos en un mundo cuya propia mecánica social tiende a superarlos. No me cabe duda de que una película Bond rodada por Clint Eastwood, mostraría a un James Bond un tanto indulgente en su propio machismo, pero luchando a las patadas por ciertos valores superiores que parecen estar quedando en el olvido, en medio de un mundo cada vez más caótico y sin sentido. Es decir, sería la continuación natural del Bond de Craig, retratado en sus cuatro películas como un hombre en lucha no sólo contra amenazas terroristas exteriores al sistema, sino incluso con traidores dentro del mismo sistema, o que habiéndolo integrado, se han pasado al exterior.

Steven Spielberg.

Ya lo decíamos, soñar es gratis. Después del fiasco de El hombre de la pistola de oro en 1.974, como medida desesperada para salvar la franquicia de la extinción, se barajó el nombre de un tal Steven Spielberg, que había rodado un trepidante thriller llamado El duelo en 1.971, y que parecía ser justo lo que la franquicia necesitaba para inyectarle nuevas energías. Pero los productores decidieron esperar a ver qué pasaba con el actual proyecto de Spielberg, una cierta película sobre un escualo comiendo, nadando y criando escualitos, y... Tiburón resultó un éxito tan apoteósico, que Spielberg de pronto resultó demasiado caro como para ser contratado. La respuesta de Spielberg: aliarse con George Lucas para crear una especie de James Bond arqueólogo, que acabó siendo Indiana Jones. Ahora en el Diciembre de 2.016 que acaba de pasar, Steven Spielberg cumplió setenta años, pero si la salud le acompaña, podría seguir rodando películas durante un buen tiempo más. Y entre la marejada de proyectos que lo ocupan, ¿qué pasaría si le dedicara tiempo a 007? Si directores como Nolan o Eastwood podrían profundizar en las constantes del personaje en sus últimas películas, Spielberg por el contrario podría darle un golpe de timón. De pronto, podríamos encontrarnos con un James Bond de regreso a su época más ligera, la era de las películas de Roger Moore con su vena de entretenimiento para toda la familia. Considerando que parte clave de la supervivencia de Bond como personaje en el cine es su capacidad para irse transmutando con los tiempos, ¿vendría mal una película Bond rodada un poco con el espíritu de la aventura ligera de la década de 1.980? Spielberg es un especialista en esas materias, y podría darnos una sorpresa. El único lunar que se me ocurre: los villanos seguro que terminaría siendo una célula neonazi que ha conseguido sobrevivir desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente, o algo así. Y es que a Spielberg se le nota demasiado su herencia, al final del día.

Ridley Scott.

Otro que ya está casi en la ochentena: pasa la década en Noviembre de 2.017. Y uno cuyas últimas películas, todo hay que decirlo, y con la visible excepción de Misión rescate, han resultado algo decepcionantes. Pero Scott tiene en general buena mano para rodar acción, cuando no se le va el exceso de cámara en mano. Además, algunas constantes del cine scottiano calzan de maravillas con el Bond de Craig. Muchos personajes de Scott son metafóricamente huérfanos rechazados o abandonados por sus padres, lo que cuadra con el trasfondo de James Bond; además, muchos héroes scottianos se mueven en un mundo de fuerzas económicas y sociales que son ciegas y más allá de su alcance, lo que por supuesto es la premisa misma de que Quantum y Spectre ya no son terroristas fuera del sistema, sino que se han infiltrado en plan Heil HYDRA!!! hasta el punto de que han estado al borde de transformarse en el mismísimo sistema. Todos estos tópicos, Scott los maneja de maravillas, y además, el hombre es uno de los mejores cineastas en materia de usar fotografía y música para sus películas, por lo que una película Bond rodada por él, sería algo digno de verse. Si además de eso consiguiera que se hiciera cargo de la banda sonora algún viejo colaborador suyo como Vangelis, Hans Zimmer o por último Marc Streitenfeld, que no tiene tanto cartel pero lo hizo bien a las órdenes de Scott, ya tendríamos el full de ases completo para reventar la casa.

Denis Villeneuve.

Un director más joven que los anteriormente mencionados, en Octubre de 2.017 va a cumplir sólo 50 años. Su carrera ha sido de relativo bajo perfil hasta la fecha, y vino a dar de qué hablar en el mainstream recién con La llegada, estrenada a finales de 2.016, todo eso a la espera de ver cómo sale Blade Runner 2049, la secuela de la mítica película de 1.982. Villeneuve ha demostrado hasta la fecha un tacto único para crear personajes frágiles metidos en un mundo durísimo de vivir y enfrentados a situaciones que parecen irremontables sólo con decencia y un poco de buen espíritu individualista. Si quisieran profundizar en esa vena desesperanzada que tienen las películas Bond de Daniel Craig, entonces Villeneuve debería ser el director ideal. Además, parece ser que Villeneuve rueda las películas dentro de ciertos plazos y presupuestos, y además lo hace barato, lo que es otro punto a favor. No todo va a ser creatividad artística, después de todo. Curiosamente, rodar Blade Runner 2049 lo dejó sin tiempo en la agenda para dirigir Soldado, la secuela de su película Sicario que, a partir de la premisa, hubiera tenido un cierto aire de familia con el James Bond retratado por Craig...

Sylvester Stallone.

Esto puede parecer una sorpresa para muchos... pero no debería serlo. Stallone es más conocido por ser Rocky Balboa y John Rambo, pero a sus 70 años recién cumplidos en 2.016, es también un director bastante fino, al que no se le da todo el crédito que se merece. Su dirección en la década de 1.980 tendía a ser bastante camp, como lo vimos en las secuelas de Rocky, pero con el paso de los años se refinó bastante. Dirigió Rocky Balboa, que fue una estupenda despedida del personaje hasta CreedRambo: Regreso al infierno que es la mejor secuela de la Rambo original, y Los indestructibles que es un estupendo homenaje al cine de acción cochambroso de la década de 1.980, y muy superior a sus dos olvidables secuelas. Parte importante de la dirección de Stallone, o al menos del Stallone maduro, es beber de los clásicos. No tenerle miedo a las escenas con contenido emocional, ir directo al grano, ahorrarse florituras, todo ese estilo de cine simple, sencillo y directo que va contra la corriente de directores cada vez más manieristas y barrocos, como un Michael Bay que no puede rodar una vulgar batalla con robots aporreándose sin cargarse el disco duro de los computadores en donde está procesando el CGI (true story). Así, Stallone se ha mostrado un digno heredero de directores como John Ford y Howard Hawks. En lo que sí podría fallar Stallone, es en retratar la atmósfera de glamour de decadente aristócrata inglés que debería tener James Bond como personaje. Pero en todo lo demás, alguien debería pensar en darle una oportunidad. Después de todo, si le dieron un rol en la todavía por estrenarse Guardianes de la Galaxia 2, entonces... ¿por qué no?

2 comentarios:

Gaby Fonseca dijo...

No me esperaba ni a Eastwood o a Stallone en la lista xD pero si al Senor Espielbergo, ese chiste sobre los Nazis me hizo reir y tiene sentido xDD

Entre Eastwood y Stallone creo que yo escogeria a Stallone, creo que tiene mas experiencia en peliculas de accion mas al estilo de las peliculas de 007, aunque ver una pelicula de 007 con algunos tintes de western seria interesante, o quien sabe, aunque tambien pense en Cowboys vs Aliens, guacala !xD

Interesante tema y creo que volvere para leer todos los demas posts, la escuela me mata T.T

Saluditos

murinus2009 dijo...

De los directores enlistados arriba definitivamente me gustaría ver un James Bond de Nolan (¿una trilogía quiza?), lo que si, un critico de cine en Mexico, decía que Nolan no es un director "sensual", quien sabe si eso impactaría y que tanto en las chicas Bond.

Coincido con Gaby Fonseca (saludos Gaby) que Stallone haría una buena pelicula de acción y al estilo "vieja escuela" además.

De Ridley Scott tambien me gustaría ver un James Bond, sería una narración muy ágil y visualmente impresionante..

Lo mismo Deniss Villeneuve, aunque solo he visto de el "La Llegada".

De Eastwood y Spielberg no se que pensar.

Eastwood es mas contenido, recuerdo poca acción en sus cintas, creo que sería mucha preparación para un gran final como en "Fire Fox".

Spielberg tiene secuencias de acción de vertigo y muy emocionantes, aunque si se le ocurre hacer algo estilo "Salvando al soldado Ryan", no se va a entender nada, como dicen pasó en Quantum que copió ese estilo, lo de los enemigos se le ocurriría una combinación de Spectre con Hydra y una "Conspiración Neonazi Extraterrestre".

Personalmente me gustaria ver tambien cintas de james Bond dirigidas por:

George Miller el de Mad Max.
Michael Mann de "Fuego contra Fuego", que creo ya murio.
Antoine Fuqua el de "Tirador".

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