domingo, 1 de enero de 2017

Erase una vez... "Erase una vez... el espacio".


Hace un tiempo atrás tuve ocasión de ver la serie de animación llamada Erase una vez... el espacio. Por primera vez en la vida, ya que no recuerdo que se haya exhibido en los televisores de mi época; tengo entendido que sí se exhibió en España, o al menos esa impresión da porque la vi doblada al español, gracias a algún alma caricativa que subió sus 26 episodios a YouTube. La verdad es que le tenía muchas ganas a la serie, por ser la siguiente obra de Albert Barillé, el hombre que de manera previa había creado la magnífica Erase una vez... el hombre. En algunas partes me había encontrado con que Erase una vez... el espacio era una especie de secuela a Erase una vez... el hombre, y tenía mucha curiosidad acerca de cómo iban a tratar el tema, considerando que el argumento de Erase una vez... el hombre es la Historia Universal, y por lo tanto no podían inventarse nada o casi nada, mientras que acá es el futuro, y por lo tanto, tenían que inventárselo prácticamente todo.

Recapitulemos un poco. Erase una vez... el espacio, cuyo título original en francés es Il était une fois… l'Espace, es la segunda serie creada por Albert Barillé, después de Erase una vez... el hombre, y fue estrenada en 1.982. A la larga, sería la única serie de Barillé directamente de narrativa de ficción; con posterioridad crearía otras series en las que volvería a darle primacía al factor didáctico, entre las que destacan Erase una vez... la vida y Erase una vez... las Américas. Eso sí, la serie intenta conservar un cierto valor didáctico, incluyendo cosas que podríamos calificar de trivia astronómica para condimentar un guión por completo de ficción.

El argumento en general, gira en torno a las peripecias de la policía galáctica que protege a una federación de mundos y de razas alienígenas entre las cuales se encuentra la Humanidad. La principal amenaza con la que deben lidiar, es la militarista nación de Casiopea, que parte la serie integrando la federación, para después separarse e intentar confrontarla y doblegarla por la fuerza; andando los capítulos, eso sí, surge otra amenaza en el horizonte incluso más grave, y que pone a la federación al borde mismo de la destrucción. En general, los primeros capítulos tienden a ser autoconclusivos, refiriendo aventuras aisladas de los patrulleros y con muy poca continuidad, mientras que a mitad de la serie, empiezan a surgir arcos argumentales de varios capítulos que a su vez arrastran consigo algunos elementos presentados en los primeros episodios, y que van a rematar en el inevitable gran final.

Los personajes son, en general, aquellos ya presentados en Erase una vez... el hombre, pero en otros roles, y con los protagonismos algo cambiados. Mientras que Erase una vez... el hombre era protagonizada por el binomio conformado por Pedro y el Gordo, aquí es su hijo Pedrito quien toma el relevo, emprendiendo misiones con una nueva compañera llamada Kira, así como con un robot llamado Metro primero y apodado Copito después, y que es una versión quejumbrosa y pedante del Maestro, quien aquí es su creador. En cuanto a Pedro y el Maestro, ambos aparecen como figuras de importancia en la policía galáctica y en el mundo científico de la federación respectivamente, pero en general pasan a ser secundarios de lujo. El Gordo por su parte es degradado casi a la categoría de cameo glorificado, lo que por supuesto es una lástima. También aparecen el Tiñoso y el Enclenque, ahora en el rol de mandos militares supremos en Casiopea; mientras que en Erase una vez... el hombre su rol era más bien el de villanos de comedia, aquí representan una amenaza mucho más seria, y en algunos momentos resultan ser tan fanáticos y ambiciosos que incluso dan miedo. Y en la serie anterior podían suscitar muchas emociones, pero miedo no solía ser una de ellas.


Lo que nos lleva a la cuestión de si esta serie es una secuela de Erase una vez... el hombre. Frente a eso, la respuesta es ambigua, y se puede interpretar como sí o como no. La serie se ambienta en un lejanísimo futuro en donde la Humanidad se ha extendido por toda la galaxia, e incluso envía expediciones de exploración a galaxias vecinas. Pero en un episodio se revela algo de la historia humana entre el siglo XX, y ese futuro lejanísimo; dicho episodio calza bastante bien con la historia del siglo XXI que describe el último episodio de Erase una vez... el hombre, obviando algunas discrepancias en los detalles. Pero aunque este episodio da pie para considerar a esta serie como una secuela de la anterior, otro episodio diferente revela que la Atlántida de verdad existió, lo que está bien en términos de ficción, pero que desde luego no es una verdad histórica desde ningún punto de vista, de manera que si aceptamos la tesis de que es una secuela, entonces deberíamos considerar a Erase una vez... el hombre no como una narración de la Historia Universal sino como una ficción histórica sobre eventos muy parecidos a los del pasado de nuestra civilización.

La serie en sí, revela bastante influencia de lo que eran los tópicos de la Ciencia Ficción a caballo entre la Nueva Ola y la segunda oleada campbelliana del género. Esto se vuelve obvio en la inclusión de varios elementos New Age muy en la línea del discurso ángeles ayer, extraterrestres hoy. En varios capítulos vemos que los seres adorados como dioses por humanoides de un mundo cromañón, o de un mundo parecido a la antigüedad grecorromana, o a los incas, en realidad son astronautas de la Tierra. Y a la inversa, se revela que las leyendas sobre la Atlántida son ciertas. Más aún, la serie incorpora elementos paranormales como por ejemplo la percepción extrasensorial, o la reencarnación y las vidas pasadas, todos tópicos muy de moda en la época de su producción. A ratos, la serie luce como un híbrido entre el cómic europeo autoconsciente de Ciencia Ficción de la época, y las cosmologías de Jack Kirby. Con algo de Star Trek arrojado en el medio, para condimentar. Incluso el final mismo de la serie, sin ser idéntico ni mucho menos, puede verse como un guiño a 2001: Odisea del espacio, película que en la época era el non plus ultra en materia de Ciencia Ficción. En lo personal me pregunto si el señor Barillé en las fechas de escribir los guiones había visto Mobile Suit Gundam, ya que el personaje de Kira con sus poderes extrasensoriales parece más que un poco inspirado en una chica similar en el mencionado anime japonés, aunque existen diferencias suficientes entre ambos personajes como para que no se trate de un plagio directo, si fuere el caso.

Uno de los aspectos más decepcionantes de la serie, es justamente su pretensión de tener valor didáctico, al igual que Erase una vez... el hombre. Y en esto, la serie lisa y llanamente no cumple. Algunos datos científicos sobre el Sistema Solar y el Universo son arrojados aquí y allá, un poco a desgana, tratando de darle espesor científico a la narrativa, pero luego, todo ese esfuerzo se va al caño por la incorporación de otros elementos. Está la mencionada inclusión de aspectos New Age en la narrativa, por supuesto, pero hay otros. Es claro que los guiones carecen de sentido de la escala, porque en algunos capítulos se demoran lo suyo en viajar a través del Sistema Solar, mientras que en otros viajan sin problemas hasta galaxias vecinas, así y como si nada. También está el hecho de que las diversas potencias que integran la federación se agrupan por constelaciones, cuando en realidad las mismas no existen como entidades en el espacio, y ni siquiera son cúmulos de estrellas, sino apenas reuniones ficticias de ellas que hacemos no según su posición absoluta en el cosmos, sino según cómo se ven desde la Tierra. Es cuando la serie intenta ponerse didáctica, que pierde la mayor cantidad de enteros, dentro de lo que por otra parte es un viaje muy disfrutable.

En lo que la serie brilla incluso para los estándares actuales, es en el aspecto estético. El diseño de las naves, estaciones espaciales y ciudades tiene un acabado simplemente impresionante. Pareciera ser que los dibujantes recogieron todos los conceptos de ingeniería espacial que eran lo más de avanzada en la época de la serie, y los vertieron en dibujos absolutamente gloriosos. Esto ayuda por supuesto a que parezca que estamos viendo un cómic de Ciencia Ficción europeo en movimiento. La estética de esta serie recuerda mucho a la película El quinto elemento estrenada década y media después, lo que no es casualidad considerando que dicha película era, muy en el fondo, un tributo a las mismas fuentes de las que debe esta serie animada. Pero lo que El quinto elemento planteaba en tono de broma, aquí va muy en serio, lo que por supuesto hace más espectacular el diseño de las naves y ciudades.


La serie puede parecer un poco ingenua para los estándares de hoy en día. Por supuesto que estamos frente a un producto infantil, y eso implica algunas limitaciones de cara a los niveles de sexo y violencia, aunque algún capítulo se sale con la suya mostrando a Kira en ropa interior, o exhibiendo el exterminio de bestias salvajes a disparo limpio de láser. Por otra parte, la serie es anterior a la revolución que significó el Cyberpunk, y por lo tanto, la informática y la robótica que presenta son ridículamente obsoletas, para los estándares actuales. También su estética es bastante brillante, en comparación a la moderna tendencia del género que es mostrar futuros con máquinas y ciudades gastadas, oscuras y herrumbrosas. Pero se le perdona porque, como es obvio, eran las tendencias de la época.

En lo que sí la serie resulta enormemente actual, es en los valores. Al igual que Erase una vez... el hombre, esta serie pone un énfasis supremo en ese conjunto de valores que más o menos podemos llamar humanismo. La federación, o sea los buenos, tratan siempre de resolver los problemas mediante la diplomacia, las negociaciones, la aplicación de la ciencia, y en general las vías pacíficas. La federación sí está dispuesta a usar la fuerza allí donde sea preciso, pero por regla general, se deja la misma como recurso de última instancia. Los villanos, en cambio, o son imperialistas que viven por y para el militarismo, o bien, como ocurre con la confrontación final, son entes transhumanos cuya meta final incluye la asimilación y extinción de todo aquello que podemos llamar la identidad individual humana. El tratamiento del transhumanismo puede resultar un tanto primitivo, considerando que hablamos de una serie anterior al Cyberpunk, pero aún así se las arregla para clavar de manera muy aguda sus garras en las implicancias morales del tema. La resolución final de estos conflictos puede pecar de un tanto optimista, quizás, pero es de celebrar que la serie prefiera terminar con una nota de esperanza, en vez del síndrome del temor al futuro que pareciera ser la tónica de muchas producciones apocalípticas de hoy en día.

Aunque un tanto obsoleta en varios respectos, Erase una vez... el espacio es una serie a reivindicar, y no debería haber caído en el gris olvido en que yace hoy en día. Por debajo de su pátina de Ciencia Ficción, es una potente serie acerca de valores humanistas, y eso es algo que deberíamos realzar, en estos tiempos cínicos y descreídos en que vivimos.



4 comentarios:

murinus2009 dijo...

Saludos desde Ciudad de México.

De esta serie no sabía ni de su existencia, hasta que la mencionaste en las Entradas pasadas dedicadas a "Erase una vez el hombre...". Sera buen momento para observarlas por primera vez, (si aun siguen en Internet).

Yo soy de los que piensan que esta es una continuación de "Erase una vez el Hombre..."mi idea parte de que: en el comienzo de la serie (el llamado "opening" o "intro") en cualquiera de las 2 versiones, con la Toccata y Fuga de Bach, o la canción aquella del "planeta chiquito", ya al final del opening se ve a Pedrito corriendo hacia un Cohete Espacial, detras de el va una multitud que parece agresiva, entre esta multitud van el Tiñoso y el Enclenque , Pedrito sube al Cohete, este despega e incinera a la multitud que lo perseguía,(me pregunto si alguien no hizo escandalo por este arranque de programa "tan violento") lo que sigue es la visión de varias Naves y Estaciones Espaciales en la Orbita Terrestre.

Respecto a lo que comentas surgen varias incognitas.
Los autores crearon una especie de Space Opera por lo que narras, inspirada en Star Trek, particularmente en la guerra contra el imperio Klingon, aunque después mencionas que se enfrentan a una amenaza mayor, del tipo Transhumano, eso me recuerda a los Borg y ya en historias mas modernas, las historias derivadas del videojuego Halo, con la Federacion Terrestre, enfrentandose al Covenant y después incluso aliandose a estos, contra el Flood.

Uno esperaría tras la serie anterior una serie mas del estilo Kim Stanley Robinson con su Trilogia de la Terraformacion del planeta Marte, después de todo ya en esos tiempos, había Planes de crear una serie de Estaciones Espaciales que servirían de pasos intermedios para llegar a los demás Planetas del Sistema Solar y que segun, yo le daría un tono mas acorde con el sentido racional y didáctico de la serie que le antecedía.

Por otra parte la idea de que toda la serie anterior sea en realidad (dentro de la Serie Claro) no la Historia Universal de la Humanidad que conocemos, sino de otra alterna, (una especie de Ucronia) es también para tener en consideración, y resuelve todo el problema, o problemas de dar explicación, a de donde surgierón tantas Civilizaciones en tantos planetas y como se desarrollo toda la Tecnologíaa para lograr todo lo que aparece, desde la Supervivencia y Colonización en el espacio, hasta la creación de Naves Interestelares e incluso Intergalacticas.

Me parece raro que se haya dejado de lado al personaje del Gordo y a su hijo, siendo que la Serie trata de las aventuras de una Policía Intergaláctica y estos personajes habrían aportado el músculo que siempre aparece en toda Serie Policiaca.

El tema de la Exploracion Espacial tiene un montón de temas de debate desde los que dicen que es el siguiente paso en la Evolucion Humana, hasta los que dicen que es un Despilfarro de Recursos.

Creo que es muy bueno Guillermo, que des a conocer esta gran Serie, por lo que se, solo la Guillermocracia se ha dedicado a revisitar estas Obras de la Animación dedicadas al Humanismo.

Gracias por este Buen Trabajo que abre el año 2017, un año mas de la Guillermocracia.

Hasta pronto.

RECOMENZAR dijo...

Saludos desde Miami me gusta lo que he leído

Cidroq dijo...

Buena forma de arrancar el año.

Yo de esta serie en particular no recordaba mucho, recuerdo un poco más de eras una vez las Américas, es un muy buen análisis de la serie, me gustan esas series donde tratan a los niños con respeto y no los encasillan ni les imponen censuras preconcebidas de lo que es bueno o no para ellos.

Un poco al margen del tema, recuerdo unas revistas del tema astronómico que compró mi papá de corte juvenil, (supongo a nosotros de niños) que cuando las leí, mostraba un optimismo que ahora se antojaría un tanto ingenuo del futuro cercano de la exploración espacial, hablaba de un futuro cercano (de hace 30 y pico de años) en las que habría campamentos lunares, y estaciones espaciales que permitirían albergar la vida humana, con gravedad artificial, presurizadas, climatizadas, etc.

No se si aún existan, si las encuentro, las releeré para recordar viejos tiempos.

Saludos.

Gaby Fonseca dijo...

Desde el post anterior mire unos capitulos de Erase una vez el hombre y me gustaron, se me hicieron entretenidos, e intente mirar esto y no fue lo mismo xD, creo que es porque me gustan las series educativas y la otra si tocaba esos temas, en esta es mas ciencia ficcion, aunque sea una caricatura para niños eso la hace como que no la tomes taaaan enserio como Erase una vez el hombre.

Y se me hace interesante como la muchacha Psi no es blanca xD

Saluditos ^^

Correo electrónico oficial de la Guillermocracia

Correo electrónico oficial de la Guillermocracia

Twitter oficial de la Guillermocracia

Twitter oficial de la Guillermocracia
Related Posts with Thumbnails

@Guillermocracia en Twitter

¡De pie! ¡El Himno de la Guillermocracia! (letra en trámite):