domingo, 4 de diciembre de 2016

Por qué aprender castellano es un infierno.

Todas las reglas que usted necesita conocer para hablar correctamente castellano, en uno dos tres tres tomos y medio.
He escuchado a varias personas quejarse por tener que aprender inglés. No sólo gente mayor de mentes encallecidas por los años, lo que sería explicable, sino también incluso jóvenes que, teóricamente, deberían tenerlo más fácil porque vivimos en la era de Internet, el grueso de la información circula en inglés, y por lo tanto, es casi el idioma virtual por defecto de los nativos digitales. O por lo menos, porque el inglés da un cierto pedigrí, un pedigrí snobbish, por supuesto, pero pedigrí. La queja principal en este rubro es que "el inglés es muy difícil". Ya saben: gente que se hace un lío con la pronunciación, o que odia tener que aprenderse un listado de falsos amigos. Por si no han oído el concepto: los falsos amigos son las palabras que se parecen traicioneramente en dos idiomas, pero que significan dos cosas completamente distintas en uno u otro. Como to translate en inglés, cuyo falso amigo en castellano es trasladar, pero no significa eso sino traducir, por ejemplo.

Pero no, señores. El inglés no es difícil. En realidad, comparado con el castellano, el inglés es un paseo de campo. Aprender castellano es jodido. Tanto, que mucha gente ni siquiera sabe hablarlo con propiedad; ahí tienen a los flaites, chómpiras y poligoneros hablando una triste parodia de nuestra bienamada lengua cervantina. Pero incluso ustedes, estimados lectores que se expresen de manera adecuada en castellano oral u escrito, la única razón por la que no les ha costado aprender a hablar la magna lengua de Nebrija, Quevedo y Corín Tellado, es que se trata de su idioma nativo, y por lo tanto, lo han ingerido sub pectus lac. O eso debería suponer, considerando que la mayor parte de los lectores de la Guillermocracia viene del mundo hispanoamericano en vez de Moscú o Kuala Lumpur, contador de visitas de Blogger dixit. Y es por eso que, acá en la Guillermocracia, vamos a probar que el castellano es un idioma muy difícil de aprender para los pobres angloparlantes que llegan a tierras hispanoamericanas armados de sus "mi hambrientou, ¿usted dandou almuerzou?". Prepárense a compadecerlos, y además, prepárense a maravillarse con las cosas que ustedes pueden llegar a aprender sin siquiera tener noción de ello.

1.- Ser y estar.

Cuando ustedes describen una situación, ¿se ponen a pensar en si usan el verbo ser o el verbo estar? Si ustedes quieren definirse a sí mismos como hambrientos, por ejemplo, ¿dudan entre decir "soy hambriento" o "estoy hambriento"? Probablemente no, mi estimado hispanohablante, porque es algo que lo tiene usted tan internalizado, que lo aplica de manera automática. Pero esa peculiaridad del castellano, no existe en inglés. Ellos, todo lo solucionan con el inefable "to be". ¿Resultado? Un angloparlante debe aprender a discriminar entre el verbo ser y el verbo estar. Y se pone mejor: no sólo ambos verbos son de los más importantes en todo el vocabulario castellano, prácticamente irreemplazables por otros, sino que además... ambos son irregulares. Y conjugar el verbo estar es más o menos fácil dentro de su traicionera irregularidad, pero conjugar el verbo ser es un parto por vía natural. Es tan irregular, de hecho, que algunas conjugaciones parecen palabras salidas de cualquier otra parte, menos derivadas del infinitivo ser: yo soy, tú eres, nosotros éramos, vosotros seréis...

2.- El castellano puede jugar malas pasadas con los géneros.

Los géneros en castellano en general son fáciles. Esto no es el alemán, que además de un género masculino y uno femenino tiene uno neutro, con su propia cohorte de artículos para sazonar. Y además, a veces los alemanes hacen gracietas como utilizar palabras y conceptos patentemente masculinos, y feminizarlos por vaya uno a saber qué razón. ¿Hay algo más masculino que el radiante, poderoso y salutífero Sol? Quizás no, pero su equivalente alemán Sonne es, en dicho idioma, femenino. En ese sentido, el castellano es un idioma relativamente obvio... Hasta que se descubren excentricidades como que mar puede ser masculino o femenino (el mar, o la mar), quizás porque los primeros gramáticos pensaban en el mar en calma y en la mar tormentosa. Además, ciertas terminaciones son masculinas, como -ón... hasta que dejan de serlo. Por ejemplo, tenemos el corazón, pero también la colación. O a la inversa, si termina en -a es femenino, salvo cuando no lo es, como por ejemplo el águila. Lo que explica cómo en la película Ghost Rider de 2.006, el pueblo que aparece se llamaba San Venganza en vez del más correcto castellano Santa Venganza; piénsenlo por un minuto y lo verán. Y eso por no hablar de que los angloparlantes más brutos simplemente le meten una letra o final a todo, para hacerlo sonar más castellanou. Como Bart Simpson cuando firmaba sus tropelías como El Barto.

3.- La condenada conjugación de los verbos.

Una de las partes sencillas de aprender inglés, es que los verbos apenas se conjugan. Los verbos regulares en infinitivo apenas se conjugan para la tercera persona con una -s final; por ejemplo, "yo te amo" es "I love you" con love sin -s final, y "él te ama" es "he loves you" con love usando -s final. ¿En castellano? Aquí viene lo bueno. Tratándose de los verbos regulares, en el puro y simple modo indicativo, debemos distinguir entre seis personas: el famoso yo - tú - él - nosotros - vosotros - ellos. Y cinco tiempos verbales simples: presente, pretérito imperfecto, pretérito perfecto simple, futuro y condicional. Lo que resulta de eso es que en el modo indicativo existen seis personas multiplicadas por cinco tiempos, o sea, treinta conjugaciones distintas... que a su vez se multiplican por otras tres, porque debemos considerar un juego de treinta para los verbos terminados en -ar, otro para los terminados en -er y otro para los terminados en -ir, hasta alcanzar sus prodigiosas noventa conjugaciones en total. Todos recordamos del colegio, la conjugación de amar, temer y partir, ¿verdad? Traten de enseñarle eso a un angloparlante sin que le reviente alguna vena del cráneo. Y eso es hablando únicamente del indicativo. Además tenemos el modo subjuntivo. Buena suerte con eso.

4.- Además cada país hispanohablante conjuga los verbos a su modo.

Lo que decíamos más arriba, vale para el castellano estándar. Pero todavía se pone mejor. Porque hay países hispanohablantes que reman al revés, y se han sacado de la manga sus propias conjugaciones verbales. Los campeones en esto son problamente los argentinos, ¿viste, ché...? Su manera de conjugar la segunda persona es tan característica, que se ha transformado en stock imperecedero para material de parodia. Porque ellos no dicen "tú tienes que aprender castellano" sino "vos tenés que aprender castellano", seguido de un "¿viste?", probablemente. Y por supuesto, cómo olvidarnos de que en Chile, la segunda persona plural ha desaparecido prácticamente por completo, porque el chileno ha reemplazado el pronombre respectivo ("ustedes" por "vosotros") y, en un alarde de ingenio para simplificar el idioma, ha subsumido la conjugación respectiva en la de la tercera persona plural. Así, un castellanohablante dice "vosotros leéis la Guillermocracia", pero un chileno de raza dirá: "ustedes leen la Guillermocracia". Un angloparlante, así, no sólo debe aprender a conjugar el castellano estándar, sino también complicarse la vida con las múltiples variantes regionales que el alarde de creatividad latinoamericano ha desatado con toda su furia sobre un planeta lingüísticamente virgen.

5.- El modo subjuntivo: El horror que mora más allá de la Gramática.

Todo hablante de castellano que tenga la cordura suficiente como para no ir a por un sillón en la Real Academia Española de la Lengua, puede preciarse de ignorante, tratándose del modo subjuntivo. Todos lo usamos como si tal cosa, pero pregunténle a alguien, o pregúntense ustedes mismos, qué es, y cómo se distingue del indicativo. Y si no pueden hacerlo... entonces traten de explicarle eso mismo a un angloparlante naufragando en la cuchilla que distingue a ambos modos. Una manera tradicional de explicarlo, es que el subjuntivo expresa deseos o expectativas y el indicativo expresa realidades concretas, pero si bien esto no es incorrecto, es también bastante inexacto. Porque el subjuntivo sirve para expresar voluntad, causa, dirección, valoración, frecuencia, etcétera. Si quieren detalles, consulten el punto 25.3.2 de la Nueva Gramática de la Lengua Española, y echen un vistazo a los puntos siguientes si les queda cordura para ello. Pero si lo hacen, por favor, se los suplico encarecidamente... no lo lean en voz alta. Hay rumores de que tales parrafadas, leídas en voz alta, son invocaciones dejadas por el Arabe Loco a su paso por Sevilla, para que Cthulhu despierte en su morada de R'lyeh, y el mundo ya está bastante mal con los acólitos de Cthulhu gobernándonos como para que además tengamos que aguantar al jefe. Los angloparlantes tienen, en cierta medida, el problema inverso: como no tienen un modo subjuntivo aparte, todo lo resuelven con el modo indicativo de toda la vida. ¿Cómo enterarse entonces de que se habla de algo concreto o de una expectativa? Simplemente del puro y simple contexto. Sí, señores, puede que estudiar el castellano sea complicado, pero el inglés tiene también sus propias trampas.

6.- Y para colmo están los verbos irregulares.

Todo lo anterior vale para los verbos regulares. El apellido mismo lo dice, son regulares, o sea, que siguen las reglas. Y luego vienen los verbos irregulares. Que son las palabras punk del castellano: no siguen tus condenadas reglas, asqueroso cerdo consumista capitalista. Estos peligrosos terroristas del lenguaje se conjugan a sí mismos como se les viene la real gana, porque son rebeldes contra el sistema. En algunos casos, se trata de ciertos cambios en la pronunciación, pero que mantienen la raíz del verbo reconocible. Por ejemplo, está más que justificado que el verbo pedir sea irregular, porque suena mucho mejor "yo pido" que "yo pedo", que es como deberíamos conjugarlo si fuera regular, aunque conjugarlo de manera regular ayudaría a mantener a raya a los pedigüeños y sanguijuelas varias con las cuales hay que lidiar en la sociedad. Pero luego están los verbos irregulares que se saltan a la torera incluso su propio infinitivo. ¿Primera persona singular del verbo "ir"? "Yo voy". Ninguna de las tres letras de "voy" se corresponde con el infinitivo "ir", salvo por un único fonema que se escribe con letra distinta ("y" por "i"). Y se pone incluso peor cuando descubrimos que son irregulares algunos verbos sin los cuales es simplemente imposible pasarse en castellano. El verbo ser, por ejemplo, y repetimos lo ya dicho más arriba, es irregular, y además, irregular de cargarse a su propio infinitivo: por ejemplo, la tercera persona singular de ser es él es.

7.- La maldición de la fonética.

En este caso, los angloparlantes sí juegan de local. Porque para un angloparlante es más sencillo aprenderse los casi treinta fonemas que usa el castellano, que para un hispanoparlante aprenderse los cerca de cuarenta y cinco fonemas distintos que usa el inglés. Recordemos, fonema no es lo mismo que letra. Las letras son los símbolos que usamos para escribir, y en castellano tenemos los mismos que el inglés, salvo por la adición de la muy distintiva letra eñe (ñ). Pero en castellano usamos una correspondencia casi de uno a uno entre letras y sonidos, mientras que en inglés... Todos sabemos la pesadilla que es afrontar una palabra en inglés y descubrir que tales o cuales letras pueden pronunciarse de una u otra manera, y para peor, el cómo se pronuncie distingue las palabras en el lenguaje hablado, cuando en el lenguaje escrito se escriben igual. En ese sentido, el angloparlante sí podría sentirse aliviado de aprender castellano... hasta que aparece la temible pesadilla que son los dialectos regionales. Porque el mismo maldito juego de veintisiete letras del castellano, lo pronuncian de una manera los argentinos, de otra los venezolanos, de otra los colombianos, de otra los mexicanos, de otra los bolivianos... Y ya en la península ibérica ni hablemos: gallegos, andaluces, catalanes... Ahí es donde tenemos la clásica caricatura del angloparlante pronunciado bien cerrado el castellano y terminando todo con u: "Jelóu, yo queriendou servirme un cafecitou, por favour"...

8.- Los modismos.

Todo idioma que crece lo suyo, termina desarrollando ciertos modismos regionales. Es inevitable. Y cuando hablamos de modismos regionales en el castellano, no nos referimos al castellano de cada país. Nos referimos casi, casi, al castellano de cada ciudad. Piénsenlo bien. Casi cada ciudad de todo un condenado continente que va casi desde el Trópico de Cáncer en el Hemisferio Norte hasta poco antes del Círculo Polar Antártico en el Hemisferio Sur, lleno de modismos propios, únicos e irrepetibles. Para ejemplo, uno dentro de un solo país: cierto tipo de pan, en Chile usted lo puede pedir como pan batido, pan francés, marraqueta... Y hablamos de un tipo de comida en un único país. En el mundo angloparlante, si usted habla un inglés más o menos de Oxford, puede hacerse entender un poco aquí y allá y en todas partes, salvo en el Bronx posiblemente. Pero, ¿hablar castellano de España para hacerse entender en Latinoamérica...? Buena suerte con eso. Además, en castellano, incluso hasta para pedir comida debe conocer algunos términos locales. Porque llamar melocotones o duraznos a una misma fruta, palidece frente a llamar frijoles, judías, alubias, habichuelas o porotos a una misma legumbre. Un doblaje al famoso castellano neutro que sea ciento por ciento neutro, terminaría siendo un doblaje de película muda, a fuerza de eliminar modismos regionales.

...por lo tanto...

...después de leer el presente posteo, ya se pueden sentir más sabios. No importa qué tan ignorantes sean ustedes, el caso es que ustedes pueden hablar castellano. Y además, pueden hablarlo sin pensar y sin usar un diccionario de traducción al lado. Siéntanse hercúleos por un instante, por la proeza.

10 comentarios:

Martín dijo...

Basta con escuchar a algunos lectores de noticias para comprobar lo difícil que es el castellano ("quemaron unas esfinges del presidente Obama" - "el segundo piso cayó sobre los cuatro primeros" - "falta determinar el ADN de las balas" - y cómo olvidar a nuestro inefable Carcuro: "el arquero se quedó paralogizado" - "con este resultado, Chile podría quedar como líder excluyente"). Ahora más en serio, sí es dificultoso el castellano, y el modo subjuntivo, ya ni recuero cómo era...
En otro ámbito, pensaba que un ejemplo más claro de falso amigo era bizarre - bizarro, que en inglés viene a significar algo así como estrafalario o raro, mientras que en español es valiente y además apuesto.

Guillermo Ríos dijo...

En mi caso, me sucede con escuchar bandas y cantantes de países no hispanohablantes que, por alguna razón, deciden ponerse cervantinos a la hora de escribir letras o cantarlas, con resultados... interesantes, digámoslo así. Pocas cosas en materia musical son tan hilarantes, en mi gusto personal, como escuchar a Till Lindemann luchar a brazo partido con el idioma de Nebrija en Te quiero puta de Rammstein... Algún día voy a tener que redactar un posteo de ésos, porque hay más ejemplos por ahí.

A la larga, bizarro va a dejar de ser un falso amigo, porque la definición inglesa parece estarse imponiendo de manera acelerada sobre la castiza hispánica.

Cidroq dijo...

Yo un par de años di clases en una universidad local, fue "interesante" por así decirlo revisar los trabajos escritos de los aspirantes a titularse.

Vaya que el español es difícil.

murinus2009 dijo...

Saludos desde Cd. de México.

Esta entrada va a estar en mi antologia, ya que la Lingüistica es de mis ciencias favoritas.

Darse a entender incluso en un mismo pais, estado, barrio e incluso dentro de la misma familia requiere que coincidan un montón de elementos como: dicción, tono, educación, riqueza de vocabulario, genero, nivel sociocultural, carácter, personalidad, la brecha generacional y sobre todo el Contexto.

En diferentes contextos una palabra quiere decir cosas distintas, por ejemplo la palabra "Piña" (me refiero a la fruta que en ingles es "pineapple", quizá en otros paises se le conozca de otra forma y no como piña) en el contexto de una cocina se refiere a la fruta:

"Preparen una ensalada de piña".

Pero en ciudad de México en el peligroso barrio de Tepito equivalente al Bronx de Nueva York, Piña se refiere a una pequeña estafa, ¡Advertencia se usa lenguaje altisonante!:

"Mira carnal para que no se vea la piña hay que distraer al güey ese".

Esto en "calo" el lenguaje de los barrios bajos en ciudad de México equivalente al "slang" estadounidense o al "flaites" chileno, quiere decir:

"Mira amigo para que no se descubra la pequeña estafa (vender un electrodomestico inservible como si fuera nuevo en este caso, real por cierto), hay que distraer al tonto ese".

Y esa es solo una palabra en dos contextos diferentes, en otro caso se puede referir a una persona y se cambia el genero de la palabra de femenino a masculino (es un caso real, alguien de la Secundaria se apellidaba así):
¿Donde esta el Piña?

Peculiar es el caso de neologismos, que a la fecha no se si son verbos sustantivos o algo intermedio, tras la Guerra contra el Narcotrafico comenzada en 2006 al verbo "levantar" le apareció uno de esos: "levantón" que quiere decir: un secuestro con fines no de pedir rescate, intercambio, o de simple retención, sino de ejecución, ejemplo:

"A ese Politico no lo secuestraron, nadie pidio rescate, fue un levantón aparecio muerto".

Antes ya existia "azotón" derivado de "azotar" cuyo significado aqui es: mover o levantar algo o a alguien y estrellarlo contra el suelo u otra superficie solida: "darle un azoton a la puerta", en otro contexto azotar quiere decir darle golpes a alguien con un latigo, cuerda, cinturon o similar, aqui parece que azotar se deriva de azote: "instrumento usado para golpear", un interesante caso de ¿que fue primero?, ¿azote o azotar?, ¿de cual se deriva azoton?.

Me es mas fácil entender cuando se crea un verbo a raiz de un sustantivo como en: "feisbuquear" "tuitear", "googlear" que se derivan respectivamente de Facebook, Twiter y Google.

Todos los anteriores ejemplos son solo del español usado en Ciudad de México, en cada estado de los 32 seguro hay ejemplos unicos, y no se diga en paises diferentes y hablamos solo de un idioma común que como dice Guillermo conocemos desde muy temprana edad, un angloparlante nativo pasaria años intentando distinguir las diferencias entre dialectos y contextos.

Creo que las entradas dedicadas al lenguaje dan por si solas para un blog exclusivo.

Esta entrada a mi juicio impulsa al lector a ser una persona mas preparada en lo que al lenguaje se refiere, yo no tenia idea de la existencia de los "falsos amigos",(interesante lo que dice Martin sobre "bizarro") junto con otra anterior en la que Guillermo habla del ingles como una lengua monosilabica poniendo de ejemplo la palabra "Mall" contra "centro comercial", una silaba contra 5, son de los mejores impulsos para aprender otras lenguas que yo haya visto.

Saludos a Cidroq no tenia idea de que tuvieras experiencia como Maestro Universitario, que bien.

Muy buen trabajo Guillermo, reitero, esta entrada ya es de mi antologia personal de la Guillermocracia.

Gracias y hasta pronto.





Gaby Fonseca dijo...

** iiñTeEreEzhAñTeE TeEmA, eEl cAzhTeEllAñ0o eEzh GeEñiiAl! eEzh iiñTeEreEzhAñTeE veEr l0o diifiiciil kueE eEzh, peEr0o Auñ Azhii l0o d0omiiñAm0ozh ^^
Muriiñuzh BueEñ c0omeEñTArii0o! MeExiic0o eEzh eEl pAiizh deE l0ozh ñeE0ol0oGiizhm0ozh, pAreEceE kueE HAy c0ompeETeEñciiA pArA veEr kuiieEñ eEñcueEñTrA meEj0oreEzh pAlABrAzh diifeEreEñTeEzh pArA AlG0o diizhTiiñT0o. Z

ZhAludiiT0ozh
zhr. GuiilleErm0o y A T0od0ozh ^^

murinus2009 dijo...

Gaby Fonseca (saludos Gaby y gracias por lo dicho) toca un tema muy actual de manera única, muy inteligente y casi encubierta por así decirlo, el tema del llamado "Lenguaje Semesiano", de S.M.S. (short message sistem), que es el lenguaje que usan las nuevas generaciones para comunicarse a traves de textos cortos y que es casi inteligible para los mas veteranos, se dice que incluso hay un manual para que los Padres entiendan lo que sus hijos tratan de decirse en sus mensajes.

Este Lenguaje Semesiano sería un obstaculo mas para que un angloparlante o dejemoslo en: un nativo no hablante del castellano( yo conozco 4: de Turquia Alemania, Finlandia y Tailandia -3 hablan español fluido- menos quien nació en Tailandia), hace todavía mas dificil entender nuestra lengua nativa, incluso supongo que en sus propias lenguas tendran problemas con esta nueva forma de comunicarse usando abreviaturas, simbolos y numeros en combinaciones, que seguro ya forman dialectos distintos entre si, según la comunidad: si otakus, raperos, goticos, freakies etc.

Lo de los neologismos da para hacer blogs completos, de 20 años para aca aparecieron en Politica:
"Globalifobicos": refiriendose a los manifestantes antiglobalizacion de Seattle en 1998.
"Chamaquear" en Mexico se le llama "chamacos" a los niños, quiere decir engañar a alguien ya adulto como si fuera un niño.
"Paniquear" o "Apanicar": entrar en panico.
"Tepocata": originalmente se refiere a un renacuajo de cabeza grande, una alimaña, una vivora venenosa del bosque, alguien cabezón, o una persona intrigosa, aqui se usa para referirse a los Politicos, aunque creo que solo un Maestro y yo la usamos habitualmente en ese contexto.

De 30 años para aca tan solo de las palabras "No" y "Si" existen los siguientes ¡Advertencia hay lenguaje altisonante a artir de aqui!:
Para No:
Nel
Naranjas
Ni maiz
nigüas
Nel pastel
Nelazo o Nelazo Jefazo
Ni madres.

Para Si:
Cincho.
Cilantro
A huevo.
A güiüi
Por su pollo.
Abuelita de Batman.
Clarin o Clarin corneta.
A Wilbur.
Ya vas.
Ya stas.
¡Eso chingá!

Y esas son solo 2 palabras, en México existe una publicación que creció hasta ser Editorial llamada Algarabía, creo que es altamente recomendable, (desconozco si llega a Chile o si en Chile hay algo similar) pero este... dejemoslo en Proyecto, -tiene incluso programas en radio, tv y supongo Internet- se dedica a recopilar todas las peculariedades del Español y en particular del que se habla en México el "mexicano", tiene incluso libros dedicados a una sola palabra como Chingón que quiere decir algo asi como: increible, bien hecho, superior, en ingles seria "Badass" o quiza "Fucking" ya que se deriva del verbo de origen creo precolombino Chingar, que quiere decir entre otras cosas: Violar, ganar algo, molestar , tener sexo. O el "Chilangolario" ("Chilango es como se le conoce de manera un tanto despectiva a los habitantes de la cd. de México"), que recopila los modismos de los barrios de la capital.

El caso de Usted es tambien digno de estudio, un Maestro explicaba que proviene de "Vuestra Merced" hace unos 300 años para diferenciarlo de "Vos", después cambió a "Vuested" o "Vuestred" y finalmente quedo en "Usted", que en Chile quieran volver a "vos" o "Vosotros" es una vuelta al origen creo yo.

Con todo lo anterior en cuenta definitivamente es un paso por los Nueve Circulos del Infierno para un no nativo del Español, aprenderlo a un nivel ya no digamos Lingüistico, sino fluido, o comunicativo intermedio y eso dependiendo del país hispanoparlante.


Reitero Guillermo este es un Gran Trabajo.

Hasta pronto.

Guillermo Ríos dijo...

OK, this will gonna suck... Here we go..

@Cidroq, ¿alguna anécdota que se pueda contar? Para hacernos una idea, digo yo.

@Murinus_2009, si la Lingüística es un favorito, entonces el posteo recién publicado sobre La llegada debería ser caviar y langosta, creo yo...

Lo del contexto, que me lo digan. Yo en la vida cotidiana hablo más o menos como escribo aquí. Ya se imaginarán la de veces que me miran como bicho raro.

Yo no suelo ver teleseries, pero si pillo alguna suelta, uno de los encantos para mí es escuchar a personajes de distintas extracciones sociales, hablar entre sí. No sé que tan bien los guiones o los actores plasman a esos personajes y sus respectivos lenguajes, pero me da una idea justo de eso, de las diferencias de contexto incluso dentro de un mismo país.

Los famosos mensajes de texto a estas alturas del partido son un lenguaje aparte por derecho propio, igual que lo es el lenguaje de banderas o los signos del tráfico.

@Gaby_Fonseca, bueno, sí, me gustan los duraznos en almíbar. Eso me estaban preguntando, si me gustan los duraznos en almíbar, ¿verdad? (modo troll nivel Dios).

Saludos igualmente.

Gaby Fonseca dijo...

Jajaja como que duraznos en almibar xD no se si en Chile tambien, pero asi escribian antes en paginas como metroflog y myspace xD parecia que era un concurso para ver quien escribia de manera mas ilegible jaja por suerte yo se de un traductor :P http://kinduff.com/googleflog/

Habia un libro que escuche en el radio una vez, que trataba sobre la palabra Madre (que es como el ejemplo que dio murinus) aqui esa palabra pasa a significar muchas muchas cosas que hasya ese libro que menciono le hicieron, se trata de investigar porque su uso y cosas por el estilo, porque por ejemplo "a toda madre" es que algo esta muy bien, pero "madres" y es como decir "rayos!", obvio dejando a lado su significado original y obvio xD eso pasa con muchas palabras aca.

El único contacto que tengo que el español chileno ha sido con 31 Minutos, y si hay palabras que a veces no entiendo (si aun lo veo cuando lo pasan en la television xD)

Cidroq dijo...

Hola a todos.

Pues ya hace rato de eso de que fui maestro, hará unos 10 años, pero de lo que recuerdo, eran anteproyectos que parecían hechos por niños de secundaria, deficiones de problemas de 1 hoja llena de supuestos argumentos interesantes, o conclusiones de 3 renglones, del tipo, "aprendí mucho con este trabajo", ya hace un buen rato de eso.

Guillermo Ríos dijo...

@Gaby_Fonseca, yo esas páginas las esquivaba como el demonio. Es como leer un libro de lógica simbólica... pero sin ninguna lógica.

Ya me gustaría que alguno de mis parroquianos en México le dedicara un posteo al asunto de las madres. Podría salir algo bueno de ahí.

Hubo una época, no sé ahora, pero en la década de 1.980 trataron de exportar las teleseries chilenas. Y se toparon siempre con la misma barrera: los actores hablaban todos a la manera de los chilenos, o sea, como ráfaga de ametralladora, y en otros países se quejaban de que no se les entendía nada. Al final, terminaban comprando los libretos y creando sus propios remakes nacionales, como La madrastra de Arturo Moya Grau, por ejemplo.

@Cidroq, mi sentido pésame. A los maestros les venden la idea de que los alumnos son curiosos y llenos de deseos por aprender, y luego, encontrarse con la realidad...

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