¡¡¡Blogoserie a la carta en la Guillermocracia!!!

No lo olvides. Durante Abril y Mayo está abierta la votación para que ayudes a decidir sobre el argumento y características de la blogoserie a la carta que estamos planeando publicar acá en la Guillermocracia. Vota en la parte inferior de esta página, o bien, pincha el enlace para mayores detalles.
- POR ORDEN DEL DIRECTOR SUPREMO DE LA GUILLERMOCRACIA.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

La Guillermocracia en 2.016: Discurso a la Nación.


Damas, caballeros, alternativos que no encajan en los anteriores constructos sociales... ¡¡¡GUILLERMÓCRATAS TODOS!!!

Henos aquí congregados un año más, para hacer balance y evaluación del año que se va marchando. Un año particularmente sembrado de catástrofes y desdichas, tanto que cuando publicamos un posteo acerca de Navidades catastróficas, y dos días después estábamos añadiéndole un addendum con cuatro desdichas más, todas del 25 de Diciembre de 2.016. Y no incluimos el fallecimiento de Vera Rubin, el mismísimo 25, simplemente porque no alcanzamos a enterarnos. ¿De quién? De la astrónoma que probó con datos empíricos la existencia de la materia oscura, nada menos, pero que en medio de una sociedad que desprecia tanto la ciencia a pesar de respetarla de boquilla, la noticia quedó enterrada debajo de las otras muertes del día. Y nos quedamos todavía más cortos: el mismo día de la publicación del posteo addendum, añadimos otra desgracia más, cual fue el prematuro fallecimiento de Carrie Fisher, la mítica Princesa Leia. Fue también un año en que lamentamos la muerte de varios insignes músicos, casi como El Año En Que La Música Murió: David Bowie, Black, Pierre Boulez, Glenn Frey, Prince, Isao Tomita, Juan Gabriel, Peter Burns y Leonard Cohen. Además, se fue al demonio el plan de paz para Colombia, vivimos el terremoto del Brexit, y ¡sorpresa!, Donald Trump ganó la elección presidencial en Estados Unidos. En el apartado positivo... veamos... a lo menos tuvimos una ración adicional de Macross, con el estreno de Macross Delta, sobre la cual ya comentaremos acá en la Guillermocracia. Algo es algo.

Primero que nada, menester es señalar que la Guillermocracia ha alcanzado máximos históricos, en términos de cantidad de visitas. Según las estadísticas que con tanta amabilidad proporciona Google, la Guillermocracia despegó bruscamente este año, cuando desde Julio de 2.016, y de manera ininterrumpida, ha sumado más de 10.000 visitas cada mes. Esas cifras, habían sido alcanzadas en algunos meses de 2.015, en Abril de 2.014, y en una racha entre finales de 2.012 e inicios de 2.013. El máximo absoluto estaba fijado en Diciembre de 2.012, con 15.079 visitas en dicho mes; este año, tal cifra fue pulverizada por las 16.216 visitas de Octubre de 2.016. Toda una sorpresa, en una era en que se insiste cada vez más en que la blogósfera está muerta. Quizás el flujo de información a través de los blogs sea mínimo por estos días, pero parece ser que los blogueros todavía tenemos algo que decir.

Esto se ha visto reflejado también en el índice de los diez posteos más leídos cada semana en la Guillermocracia. A diferencia de otros años, en los cuales los posteos más recientes subían por la novedad, para luego salir rápidamente a un costado y caer en las tinieblas del olvido, y en donde siempre se mantenían incólumnes y eternos algunos clásicos indiscutibles de la Guillermocracia como 10 historias románticas que terminan muy mal, 12 horripilantes mitos románticos y sexuales griegos, o 10 razones por la que "Los Simpsons" ya no tienen gracia, ahora los posteos nuevos de 2.016 han subido y se han mantenido porfiadamente arriba. Que en Diciembre de 2.016 haya alcanzado y se haya mantenido en el lugar número 1, un posteo tan complejo y exigente como la primera parte de Aristóteles: 2400 años, es motivo de orgullo supremo, porque quiere decir que la gente de visita en la Guillermocracia valora la cultura y a los clásicos. Lo que siempre hemos dicho: la Guillermocracia no es para tontos. Se puede ser inteligente y no gustar de la Guillermocracia por muchos motivos, algunos de ellos incluso razonables, pero es imposible ser tonto y disfrutarla. Que varios posteos de 2.016 se hayan mantenido en el tope de los diez más visitados, augura que varios de ellos pasarán con el tiempo a ser clásicos de la Guillermocracia, lo cual por supuesto habla muy bien de los niveles de calidad que hemos alcanzado por aquí.

También la Guillermocracia en 2.016 ha batido un nuevo récord en materia de cantidad de comentarios. El posteo Batman y Iron Man: ¿Panegíricos del liberalismo o crítica en su contra?, publicado por allá en 2.013 y que había caído en un relativo semiolvido, resucitó de las cenizas. Por alguna razón, un grupo de lectores confluyó en él, y lo que se entabló es el más divertido y endiablado debate político que ha visto la Guillermocracia, y que elevó la cantidad de comentarios a cerca de sesenta. No puedo decir que haya sido fácil. El debate a ratos ha sido bastante técnico y bizantino, y no ayuda mucho que algunos de esos lectores son algo desmañados en la redacción, lo que convierte en aún más difíciles de seguir, argumentos que ya de por sí son bastante densos. Pero el debate despertó el interés suficiente para que fuera citado como enlace, no por el posteo sino el debate en sí, en otra parte de la red. Todo lo cual es positivo, por supuesto. Falta debate la sociedad en que vivimos, y por debate quiero decir intercambio de ideas racionales, no ese eterno gritar de gallináceas en que todos los tertulianos quieren hablar y nadie escucha a nadie. Las redes sociales comunes y corrientes pecan un poco de eso, pero hasta el minuto la Guillermocracia se ha escapado; argumento de más para no redesocializar la Guillermocracia.

Lo interesante del caso, es que todo lo anterior es a pesar del triste hecho de que este año la Guillermocracia batirá un nuevo récord, pero hacia abajo: es el año con menor cantidad de promedio de posteos mensuales publicado. El presente mensaje que os dirijo, caros míos, el último de 2.016, es el posteo número 675 de la Guillermocracia en total; considerando que la Guillermocracia partió en Julio de 2.010, eso suma 78 meses en total, por lo que el promedio viene estando en 8,65 posteos al mes. O lo que es lo mismo, un posteo más o menos cada 3,47 días; o sea, cualquier año con un ritmo de posteos más breve que eso es de abundancia, y al revés, es de escasez. Pero el ritmo de publicación no ha sido constante, por supuesto. El año con más posteos fue 2.015, con 139, lo que hace un promedio de 11,58 posteos al mes, o lo que es lo mismo, un posteo cada 2,59 días. El año con menos posteos sigue siendo 2.010, con apenas 48, pero debemos tener presente que al comenzar en Julio en vez de Enero de 2.010, el promedio de posteos mensuales está clavado en 8, o lo que es lo mismo, un posteo cada 3,75 días; en realidad debería ser un poco más porque estamos contando todo Julio, cuando en realidad sólo el 30 de Julio hubo posteo, el primero de la Guillermocracia, por lo que deberíamos redondear a cinco meses. Así, el año con menor promedio mensual de posteos venía siendo 2.013 con un promedio de 7,17 posteos al mes, o lo que es lo mismo, un posteo cada 4,18 días. Pero ahora en 2.016, con el presente mensaje, sumamos 84 posteos, lo que significa 7 posteos clavados al mes, o lo que es lo mismo, un posteo cada 4,28 días. Esa es la tasa más floja de posteos en toda la historia de la Guillermocracia.

Parte de la crisis tiene que ver, por supuesto, con factores personales. Así como para el mundo, acá en la Guillermocracia pasamos un 2.016 bastante complicado. Proyectos personales que se caen, iniciativas que no prenden, asuntos que no funcionan... ya conocen el guión. Hay años en los cuales parece que el calendario lo ha meado un perro, y 2.016 fue uno de ésos. Y por supuesto, el hilo se corta por lo más delgado, o sea por lo que cuesta más tiempo y da menos dinero, y eso es... la Guillermocracia, para desgracia de sus cuatro cinco seis lectores. Esperemos que este 2.017 venga mejor aspectado, y eso redunde, por supuesto, en que la tasa de posteos vuelva a elevarse.

Eso no quiere decir, por supuesto, que hayamos descuidado el activo más importante de la Guillermocracia: su calidad. Ya lo hemos dicho, varios posteos del 2.016 tienen aspecto de ir pasando a convertirse en clásicos de la Guillermocracia. En el Ministerio de Manga y Anime, las cosas anduvieron algo flojitas, pero aún así, le dimos la partida al año con World Masterpiece Theatre: Occidente nunca se vio tan japonés, en donde le dimos un brevísimo repaso a una significativa serie de clásicos indiscutibles del anime old school. Nos pusimos un poco iconoclastas con Candy Candy: Siete razones no tradicionales para ver la serie. Y nos pusimos todavía más iconoclastas con Bola de Caballeros del Dragón del Zodíaco Z. Pero no sólo de antiguallas vive el otaku, así es que nos modernizamos un poquito, sólo un poquito, y publicamos Tengen Toppa Gurren Lagann: El universo no basta, sobre este clásico de 2.007. Para el año que viene, publicaremos sobre series más recientes, incluyendo sobre Macross Delta, eso prometido queda.

El Cine siempre ha tenido presencia importante en la Guillermocracia, y 2.016 no podía ser la excepción. De manera que abrimos los fuegos con Premios Oscar: Veinte a treinta años tarde, en donde nos referíamos al extraordinario conservadurismo de la Academia a la hora de otorgar las famosas estatuillas doradas; meses después, reflexionamos acerca de Las películas más malas de todas. Había quedado una cola de 2.015, cual era la serie de posteos Block40busters, en la cual hacíamos un repaso a los blockbusters más influyentes desde la mítica Tiburón de 1.975. Le prestamos por supuesto atención a los superhéroes, preguntándonos si acaso está saturado el tema con ¿La burbuja de los superhéroes?, y luego metiéndonos de lleno y sin paracaídas con el nuevo universo que tratan de hacer nacer, con Por qué no me gusta el Universo Extendido DC. Tratándose de películas en particular, hemos seguido la política tradicional de no hacer crítica cinematográfica propiamente tal en la Guillermocracia, pero sí que hemos dedicado posteos a películas particulares a propósito de tales o cuales circunstancias. Así es como publicamos "Rambo" y "Blade Runner": Parecidos razonables, La (falta de) ciencia tras "El día de la independencia", y "La llegada: De tiempo y lenguaje". Y, en fin, también hicimos un poco de crítica destructiva constructiva respecto de la experiencia de ir al cine, en el posteo Siete clases de espectadores insufribles en el cine.

En materia musical también estuvimos activos. Así, despedimos al insigne músico fallecido con David Bowie: La rareza espacial caminó entre nosotros; eso sí, quedó por el camino, postergado hasta nuevo aviso, un repaso de la Música del maestro. La siguiente despedida fue al maestro Isao Tomita, en どうもありがとう, 冨田様 (Dōmo arigatō, Tomita-sama). Las bandas sonoras también tuvieron su lugar, con Siete grandes bandas sonoras del cine bíblico primero, y con Tributo a Basil Poledouris después, en homenaje a los diez años del fallecimiento del maestro. Batimos también otro récord, siendo la primera vez que dedicamos posteos enteros a canciones en particular, en vez de una banda o asunto general; lo hicimos primero con "Iron Man" versus "Iron Man", en donde establecíamos un paralelo entre las canciones de ese nombre, de Black Sabbath y de Die Krupps, y reincidimos después con Yo mío de mí, acerca de la mítica canción I Me Mine de George Harrison.

En materia de cómics sí que anduvimos algo flojos. Alguna polémica levantamos con Por qué no leo comics de superhéroes del siglo XXI... para luego comentar un cómic de superhéroes del siglo XXI, en Tom Strong: Un pulp para el siglo XXI. A veces la consecuencia falla incluso en la Guillermocracia. Por su parte, estuvimos también muy poco apegados a la televisión este año, por un motivo u otro. Quizás porque los seriéfilos a estas alturas ya han pasado a ser una verdadera peste, como lo dejamos caer en "Tengo pendiente...": La esclavitud de ser un seriéfilo. Pero aún así, dejamos caer algunos comentarios. Ahí está "Los Goldbergs": Tenía que llegarle el turno a los ochentas, o La versión chilena de "Los años dorados": Bullying desde la tercera edad. También, importado desde Tribu de Plutón, republicamos Finales de temporada: La tercera de "Héroes" y la séptima de "24". Y en atención a los diez años de su fallecimiento, publicamos también Aaron Spelling: El Emperador de la televisión, en dos partes porque el hombre se lo merecía,
y otros dos a repasar completa y capítulo a capítulo, la mítica serie animada "Erase una vez el hombre": Repaso de la serie episodio a episodio, también en dos partes porque así de grande era la serie en cuestión.

La Historia ha sido siempre cliente agradecida acá en la Guillermocracia, y en 2.016 no podía ser menos. Incluso, cuando de manera extraordinaria sometimos a votación el contenido de la minimaratón de posteos de Julio, la gente se decantó mayoritaria y sorpresivamente por... posteos de Historia. La primera sangre en 2.016 fue con William Orpen: El pintor de la guerra. En materias más políticas, publicamos Despotismo Ilustrado: Todo para el pueblo pero sin el pueblo. También cumplimos un viejo y sentido anhelo, el hablar del Imperio Hitita, lo que hicimos en Hititas: La superpotencia olvidada. También le dimos espacio a la cuestión de por qué los españoles conquistaron a los amerindios y no al revés, en ¿1.492: Los amerindios a la conquista de Europa? Y nos preguntamos acerca de si en verdad la Historia Universal marcha más rápido, en La aceleración de la Historia Universal. No desatendimos la Edad Media, y ahí es en donde encajamos Los cátaros: El camino de los perfectos, sobre la secta de marras. Y tema tan ciclópeo como el de 10 intentos por ser más grandes que Jesucristo, no podía menos que ser publicado en dos partes. Pero no sólo de antiguallas vive el historiador, y también cuenta como Historia algo sucedido hace veinte años atrás, en concreto lo que era ser un internauta en esos años, en el posteo Cómo se navegaba en la edad heroica de Internet en doce viñetas. Aún así, la joya de la corona es probablemente la primera parte del posteo Aristóteles: 2400 años, cuya segunda parte será publicada ahora en Enero de 2.017. Y por frivolizar un poco, publicamos ¿Te habías dado cuenta de los breves que fueron?, y Arte e injuria: Seis movimientos artísticos bautizados por quienes los insultaron... y ese intento de frivolidad que fue Diez Navidades de espanto en la Historia, y que acabó en la tragedia de publicar la secuela de posteo más rápida en toda la Historia de la Guillermocracia.

También por alguna razón, nos pusimos un poquito más políticos este año. Lo que dio paso a varios posteos acerca del acontecer internacional. Así, le dedicamos dos posteos al proceso de paz entre las FARC y el Gobierno de Colombia, que son La Guillermocracia felicita a la hermana nación de Colombia, y Los días decisivos de Colombia. Por supuesto que el otro gran terremoto de 2.016 fue la elección presidencial en Estados Unidos, y al asunto le dedicamos dos posteos: 10 viñetas sobre la elección presidencial de 2.016 en Estados Unidos, seguido de ...y Donald Trump es el nuevo Presidente de Estados Unidos. En la otra trinchera, reflexionamos un poco acerca de la muerte del líder cubano más importante de todos los tiempos, para bien o para mal, en Fidel Castro: El legado color verde olivo. Y también, en lo que de política pueda caber, mencionemos De vivas y vivos, en donde reflexionamos un poco sobre el movimiento de protesta feminista actual, y sus alcances. Y por qué no, hablamos de Política y Ciencia Ficción en Los políticos del futuro: La frontera final.

En ese ámbito más vago e impreciso que es el análisis social, partimos con Blogoselfies, una reflexión acerca de qué significa ser bloguero. Y para seguir la tradición de los posteos antirrománticos del Día de los Enamorados, he ahí 12 señales de que deberías estar arrancando de tu pareja, posteo sobre el cual nos preguntamos cuántas relaciones ayudó a romper, y cuántas víctimas desesperadas ayudó a salvar. Le dimos algo de caña a la Astrología con El horóscopo misántropo: Tu parte negra que tu astrólogo no quiere revelarte. También le dimos un par de varapalos a la gente con actitud de Speak English or die!, en el posteo Snobbish, y seguimos hablando acerca de Castellano e Inglés en Por qué aprender castellano es un infierno. Argumentamos también acerca de por qué la Guillermocracia no se integraba más a las redes sociales, en (No) redesocializando la Guillermocracia. Nos cuestionamos una vez acerca del rol de la Ciencia Ficción, en Las venas ilustradas de la Ciencia Ficción. Hablé un poco de los fanfics en Yo me negué a ser escritor de fanfics. Celebramos por supuesto con Los 50 años de Star Trek... para a continuación dar un poco de caña con Si el universo de Star Trek estuviera poblado por chilenos. Y que por parodias no nos quedemos, ahí publicamos Una entrevista para el censo 2.017 en Chile, breve relato de ficción satírica que, por algún motivo ignoto, rompiendo la tradición de que el material de ficción es el pariente pobre de la Guillermocracia, llegó al Top Ten, salió de él, y volvió a reingresar después para mantenerse una buena cantidad de tiempo.

Pero aparte de todo eso, en la Guillermocracia dimos otro paso en el vacío. Desde siempre, la producción de ficción ha sido el pariente pobre de esta nación. Por regla general, suelen tener una acogida menor que los posteos de no ficción. Pero puestos a experimentar, en 2.015 le dimos luz verde a la blogoserie Bastión Esperanza, que fue recibida de manera cálida por los lectores. Aunque Bastión Esperanza quedó interrumpida, de todas maneras regresará ahora en 2.017. Por el minuto, los esfuerzos fueron dirigidos a una empresa más ambiciosa: traer de regreso a las clásicas blogoseries Corona de Amenofis, Infra Terra y Marbod el Bárbaro, que en su día pasaron sin pena ni gloria, pero tenían la suficiente substancia como para merecer un regreso en forma.

De esta manera, a partir de Diciembre de 2.016 iniciamos la publicación de sendas miniblogoseries, cuyo propósito es reinstalar estos universos narrativos en el ojito de los lectores. Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta es un reboot en toda forma de Corona de Amenofis, mientras que Infra Terra: Entronización es una precuela de Infra Terra, y Marbod el Bárbaro: Imago Dei es una secuela de Marbod el Bárbaro: Roma prevalecerá. En los tres casos, las miniblogoseries fueron escritas para funcionar de manera más o menos autónoma, sin que los lectores tengan necesidad de recurrir al material anterior para entender el argumento. Y en los tres casos, la recepción ha sido positiva por parte de los lectores, lo que abre las puertas para que, más temprano que tarde, estos universos narrativos sigan presentes en la Guillermocracia. Y un pequeño anuncio al respecto: el éxito de las mismas también abre la posibilidad de reflotar High Fantasy Manga, así como de darle una posible blogoserie a Los Masacroides, que fueron protagonistas de un relato de Ciencia Ficción satírica por allá por 2.011.

Por su parte, esto ya lo decíamos, salvo caso de accidente realmente extraordinario... es definitivo que Bastión Esperanza regresa con nuevos episodios en 2.017. La historia quedó en suspenso, en un punto muy importante del argumento, y será retomada desde ese mismo lugar en que quedó interrumpida. De manera que, aunque tuvieron que esperar un año completo, los lectores de Bastión Esperanza son más afortunados que los de las novelas de Canción de Fuego y Hielo, o de Canción de Hielo y Fuego, nunca recuerdo el título con exactitud, cuya historia la disparó George R.R. Martin en 1.996, y dos décadas después, no da mayores visos acerca de cuándo terminará.

Y con esto damos por cerrado el año 2.016. Uno difícil y de catástrofes a diestra y siniestra, pero ya saben para qué sirven las catástrofes. Para perseverar y fortalecerse. Tenemos toda la intención de seguir adelante con la Guillermocracia, y que 2.017 sea un año sólido para la misma. Nuevas series de posteos, más blogoseries, y la misma acostumbrada calidad en los artículos, todas esas cosas están esperando la llegada de su tiempo. El próximo Domingo 01 de Enero abriremos los fuegos con un posteo acerca de un pequeño y quizás medio olvidado clásico de la televisión animada, y el 04 de Enero viene el segundo episodio de Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta. ¡Quieran los espíritus de nuestros ancestros, los defensores del humanismo y la racionalidad, seguir iluminando nuestro camino! Y quieran los espíritus de nuestros ancestros, los defensores del humanismo y la racionalidad, acompañaros en vuestro camino, lectores de la Guillermocracia, a lo largo de este 2.017 que está a punto de principiar. Saludos, y sed bien recibidos.



martes, 27 de diciembre de 2016

Navidad de 2.016: La realidad supera a la Guillermocracia.


Sólo acá en la Guillermocracia pasan estas cosas. Siempre fieles a un cierto espíritu chusco que nos lleva a tomarnos muchas cosas a broma para bajarlas de su pedestal de solemnidad, tuvimos la genial idea de reirnos un poco de ese fanatismo ayatólico que ponen las gentes en la felicidad navideña. Por supuesto, nada de malo con la felicidad navideña en sí. Lo que haga feliz a las personas, que sea hecho de común acuerdo y no haga daño a nadie, está bien y nadie tiene por qué meterse o criticar. Pero una cosa es que la gente quiera o aspire a ser feliz en Navidad, lo que está bien, y otra muy distinta que debamos tolerar esa enorme presión social para elegir entre seguir la corriente y ser felices en Navidad, aunque sea con una sonrisa de esposa de Stepford, o bien que le graben a fuego la letra G de "Grinch" en la frente, para que todo el mundo pueda sindicarlo a uno como el hereje, apóstata o relapso que reniega de la Navidad. Lo que no es el caso. Es más bien renegar de los pesados que lo etiquetan a uno como hereje, apóstata y relapso que reniega de la Navidad. Es muy distinto.

¿Y qué fue lo que hicimos? Publicamos un posteo llamado Diez Navidades de espanto en la Historia, en donde hicimos un pequeño recuento de mutilaciones, naufragios, asesinatos, terremotos, latrocinios, masacres y chapucerías en la exploración espacial, todas acontecidas en alguno de los algo más de dos mil 25 de Diciembres que han pasado desde que, se supone, nació un tal Jesús de Nazaret en un pesebre, o en un portal, en una familia de Belén, o de Nazaret venida a Belén, o quién sabe. Los cálculos de Dionisio el Exiguo al respecto no fueron todo lo precisos que se gustaría.

Lo publicamos el 25 de Diciembre de 2.016, y... el mundo se encargó de regalarlos no una, no dos, no tres, sino cuatro desgracias más, cuéntenlas porque son cuatro, para sumar al listado, todas ellas el mismísimo 25. Eso es rapidez para quedar desactualizado, y no los posteos sobre cómo van marchando los cómics de la Marvel o de DC Comics.

La primera desgracia, fue otro terremoto. Que golpeó en la costa sur de la isla de Chiloé, en el sur de Chile. Poco antes del mediodía, o sea, ni siquiera un par de horas después de que hubiéramos publicado nuestro propio posteo en la Guillermocracia. Lo dicho, desactualización express. Por suerte, las cosas no pasaron a mayores. Hubo una alerta de tsunami, pero la sangre no llegó al río, ni las olas a las costas. Hubo desgracias patrimoniales que reparar, pero moderadas, y no hubo pérdida de vidas humanas que lamentar. Nada mal para un terremoto magnitud 7,6, lo que en otras partes del mundo calificaría para genocidio por parte de la Madre Tierra, pero que en Chile hace soltar algunos "meh" de indiferencia, porque si hay tres cosas que un chileno de buen corazón sabe desafiar y derrotar con éxito como un campeón, esas tres cosas son los terremotos, las ganas de hacer las cosas con responsabilidad, y la tentación de hablar bien del prójimo.


La segunda desgracia fue una muerte en el ámbito cinematográfico. Me refiero al director Eliseo Subiela, uno de los más destacados de la primera época de la democracia argentina. El hombre saltó al panorama internacional con la muy aclamada Hombre mirando al sudeste, de 1.985. Para ser sincero, en su minuto dicha película no me llamó demasiado la atención, aunque mirando en retrospectiva, es probable que sea una cuestión de expectativas. La historia de un lunático que quizás, sólo quizás, sea un extraterrestre, tiene un tratamiento más propio del Realismo Mágico que de una ficción de corte asimoviano, lo que en esos años me hubiera dejado más satisfecho. No es culpa de la película, por supuesto, pero ahora que estoy más maduro, no he podido verla de nuevo para formarme un juicio más justo. Por su parte, nunca vi K-Pax, y eso que actuaba Kevin Spacey, pero los que la han visto y saben, me han comentado que es un fusilamiento en toda regla de la película de Subiela.

Luego vino El lado oscuro del corazón, a la que le tengo un cariño especial porque vine a verla en la edad impresionable en la cual estas historias de romanticismo perdido calan muy hondo en el miocardio. Otra vez, no he vuelto a verla, y no sé qué tan bien habrá envejecido; que muchos culturetas allá afuera se las den de sensibles recitando la poesía cursi de Mario Benedetti tampoco le hace mucho favor, así es que miedo me da repasarla y decepcionarme. El que sí envejeció fue Subiela, a quien el corazón le falló el pasado 25 de Diciembre, con 71 años. Descanse en paz, señor Subiela.


La tercera desgracia, fue todavía otra muerte más, ahora en la farándula musical, como si ya no hubiera pocas en el 2.016. El año, recordemos, partió con el funeral de David Bowie y poquito después con el de Black, el tipo que cantaba Wonderful Life y Everything's Coming Up Roses, y ahora se cierra con la muerte de George Michael. Lo que nadie se lo veía venir. Después de todo, tenía apenas 53. Bueno, Pete Burns el cantante de Dead Or Alive tenía 57, los mismos que Prince cuando se despachó en Abril, y a ambos terminamos enterrándolos también en 2.016.

En lo personal, George Michael en Wham! o en solitario me dejaba más bien frío; nunca me motivó demasiado ese estilo musical que los anglosajones llaman Blue Eyed Soul, que viene a ser como el Soul de toda la vida, pero alivianado un resto e interpretado por chicos guapos en vez de Ray Charles o Steve Wonder. En materia de Blue Eyed Soul le doy un pase a Paul Young porque el hombre se lo toma con un relajo digno del personaje que interpretaba Hugh Grant en la película Letra y música, pero no mucho más allá. No digo que el Blue Eyed Soul esté mal; sólo que mis gustos van por otros lados, eso es todo. Pero por otra parte, sería una injusticia tremenda el desconocer lo muy grande que fue George Michael en sus mejores días. George Michael fue el rostro del Blue Eyed Soul en la década de 1.980, y aunque no tan señero como el Synth Pop, el Hi NRG, el Italo Disco, la New Wave o el AOR de la época, el Blue Eyed Soul tiene esa característica de infiltrarse invisible en todos los eventos del recuerdo, de darle sabor y enjundia al resto de la música de la década. Prueben a fingir ser DJ de una fiesta ochentera por un día y construirse una lista de reproducción, y no meter ningún tema de Blue Eyed Soul; seguirá siendo una lista de reproducción ochentera, pero algo faltará. Así es que, en homenaje, vayan buscando en YouTube los clásicos temas Careless Whisper, I Want Your Sex, Faith, Wake Me Up Before You Go-Go o Freedom! '90, y empiecen a armar su fiesta ochentera. Descanse en paz, señor Michael.


Y por Faith, quiero decir el original de George Michael. No... esa cosa... que fue el cover grabado por Limp Bizkit.

David Bowie, Pete Burns y George Michael. Mirándolo bien, fue un pésimo año para los músicos del arco iris...

Y nos queda la cuarta. Mencionábamos un avionazo en 2.012, ¿no? Cuatro años después, tenemos otro avionazo de los bestias. Que hizo noticia porque en el interior del mismo iba un granado grupo de cantantes pertenecientes al mítico Coro del Ejército Rojo. El avión era un Tupolev Tu-154 de la Fuerza Aérea Rusa, que iba en ruta desde Rusia a Siria, en donde iban a dar un concierto de beneficiencia. Pero no llegaron a Siria sino al fondo del Mar Negro, luego de que el avión se viniera abajo por las consabidas causas que se investigan. ¿Accidente? ¿Fallo humano? ¿Terrorismo? Por el minuto, misterio. En cualquier caso... descansen en paz, 92 señores del Tupolev Tu-154.


Todo lo anterior, a propósito del reciente posteo Diez Navidades de espanto en la Historia, ¿no? Bueno, ya tienen con qué añadir la Navidad de espanto número once.

Estaba planificando la posibilidad de escribir un posteo para 2.017, ahora con catástrofes y desdichas del día 24, no del 25. Pero después de esto, me lo voy a pensar bien. Yo que ustedes, si me daba por redactar otro posteo de éstos, ya iba poniendo los pies en polvorosa, y sobre todo, me mantendría lejos de los aviones. En realidad, yo que yo mismo, si me da por redactar otro posteo de éstos, voy a poner los pies en polvorosa antes que ustedes, y sobre todo, me mantendré lejos de los aviones. Por si acaso.



domingo, 25 de diciembre de 2016

Diez Navidades de espanto en la Historia.


La Navidad es una fecha hermosa para todo el mundo. La familia se reúne, se descorcha champaña vino espumante, se abren regalos, se ve alegre al tío que ya está medio chocho y neurótica a la señora que está mandando a todo el mundo como parte de su deber de organizar el caos, se ven películas como El Grinch, Santa Claus o Santa Claus conquista a los marcianos... y en general, todos son felices. ¿Todos? No, porque la Historia no se detiene, y a veces, la fatalidad llega justo en el día 25, ni antes ni después. ¿Por qué? Porque el calendario es un malparido, por eso.

Así es que, un poco siguiendo la estela de los míticos posteos nihilistas para el Día de los Enamorados aquí en la Guillermocracia, es que por única vez, aprovechando que este año 2.016 el día 25 de Diciembre cae un Domingo, publicaremos un recuento de diez Navidades catastróficas. No para todo el mundo, por supuesto. Pero los involucrados, seguro que no quieren volver a recordarlas. Supuesto de que hayan sobrevivido, porque varios de ellos no consiguieron llegar vivos al respectivo siguiente día 26. Así es que a continuación, sin mayor preámbulo... Diez Navidades de espanto en la Historia.

1.- Navidad es un buen día para mutilar (1.261).

Uno de los aspectos más significativos de la política del Imperio Bizantino, es su alegre afición por las mutilaciones. El Imperio Bizantino era una teocracia que esperaba la perfección física en sus Emperadores; de ahí que una manera muy efectiva de hacerles perder favor popular o nobiliario, era cegarlos, desnarigarlos, castrarlos... además de conseguir que no pudieran liderar batallas o engendrar descendencia, por supuesto. En la época no existía un Imperio Bizantino propiamente tal, porque los soldados de la Cuarta Cruzada habían saqueado Constantinopla y se habían repartido el imperio como botín entre varios reinos, principados, despotados, y feudos en general. Uno de ellos era Nicea, en donde el Emperador era Juan IV Láscaris, que había nacido exactamente en la Navidad de 1.250. A mediados de 1.261, Miguel VIII Paleólogo, que había intrigado hasta conseguir nombrarse co-Emperador, consiguió la captura de Constantinopla; no queriendo compartir el poder, ordenó que Juan IV se quedara en Nicea, lo que no es difícil considerando que el pobre tenía apenas diez años. Pero Juan IV seguía siendo el Emperador legítimo, y no realmente Miguel VIII. De manera que Miguel, para el cumpleaños número once de Juan, le envió un precioso regalo: mandó a que sus hombres lo cegaran. Miguel VIII Paleólogo se transformó así en amo absoluto del Imperio Bizantino y fundó la dinastía que lo gobernaría hasta la caída de Constantinopla en manos turcas, algo menos de dos siglos después, mientras que Juan IV acabó relegado a un monasterio, en donde murió de muerte oscura, tan oscura que ni siquiera sabemos con precisión el año en que dejó sus penas terrenales el pobre hombre, ciego desde la Navidad que fue también su cumpleaños número 11.

2.- El primer naufragio europeo en el Nuevo Mundo (1.492).

El 12 de Octubre de 1.492, la alegre banda de rufianes bajo el mando de Cristóbal Colón, arribó a alguna isla perdida de la mano de Dios en el Caribe, y con ello, la Historia Universal dio un vuelco inesperado: los amerindios perdieron para siempre su oportunidad de medirse de tú a tú con los europeos. Las tres naves de la expedición, las famosas Niña, Pinta y Santa María, se dieron algunas vueltas más por los alrededores, a ver qué podían encontrar, y muy en particular, para ver si aparecía en alguna parte el famoso Gran Khan de Cathay al que venían a buscar. Por supuesto, estaban equivocados de año, porque China no tenía Khanes desde 1.368, y además estaban equivocados de continente por añadidura, pero eso, ni Colón ni los suyos lo sabían. La nave más grande y también la más lenta del trío, era la Santa María, cuyo dueño era Juan de la Cosa, que era vecino de... un pueblo llamado Santa María en España. En la noche del 24 al 25 de Diciembre, Colón se fue a dormir, y el subordinado que había quedado a cargo, demostrando una enorme falta de profesionalismo, hizo lo propio; la labor de vigía recayó en un chico inexperto que no fue capaz de olfatear unos posibles bancos de arena, y... Feliz Navidad, señor Colón, y naufragio como regalito de fiestas. La nave ya no se podía reparar, pero las maderas todavía eran útiles, de manera que Colón ordenó desarmar la nave, y usar el tablado para construir un fuerte, el primero en el Nuevo Mundo, que de manera muy creativa, fue llamado Fuerte Navidad. Por cierto, antes de ser bautizada como Santa María, la nave en cuestión se llamaba La Gallega porque había sido construida en Galicia, y no voy a hacer chistes de gallegos porque eso es de mal gusto, aunque ya estoy pensando en algunos para mi capote. Y ustedes también, aunque no quieran confesarlo.

3.- El único conquistador bueno es el conquistador muerto (1.553).

Exactamente 61 años después del naufragio de la Santa María, la pequeña banda de españoles que andaba dando vueltas como gallinas sin cabeza por unas islas de mala muerte, se habían transformado en una implacable aplanadora que había molido a todas las grandes civilizaciones amerindias desde las tierras mexicas hasta Sudamérica meridional. Pero quedaban varias tribus que, ayudadas por el terreno, estaban dispuestas a plantar cara al invasor. Como los mapuches en el sur de Chile, por ejemplo, quienes habían aprendido a guerrear contra los españoles gracias a que uno de los suyos, Lautaro, había sido cautivo español durante seis años antes de fugarse. Pedro de Valdivia, el conquistador español a cargo de la colonización del territorio, había cometido el error fatal de subestimar a los indígenas, creer que bastaba un puñado de brutos para mantenerlos a raya, y multiplicar los fuertes y las ciudades para expandir la esfera de hegemonía española. Craso error. Lautaro y los suyos lo sorprendieron en el Fuerte de Tucapel, en 1.553, más en concreto en... la Navidad, que de eso va este posteo. Lo que pasó ahí, nadie lo sabe con certeza, porque españoles que contaran el cuento, no sobrevivió ninguno; algunos yanaconas, los indios auxiliares de los españoles, parecen haber conseguido librarse de la muerte, pero sus testimonios son imprecisos en el mejor de los casos. Tampoco nadie sabe cómo murió Pedro de Valdivia, más allá de que parece haber sido ejecutado por los mapuches, y la dispersión de testimonios se debe en parte a que cada historiador trató de contar la mejor versión del cuento: uno dice que lo mataron de un lanzazo, otro que no fue así, sino que lo torturaron primero, otro le añade que no sólo lo torturaron sino que derritieron oro y le hicieron tragar oro fundido... Como sea, en esa Navidad se acabaron las posibilidades de expansión española a costa de los mapuches; habrían lances posteriores, e incluso un salvaje retroceso con la gran rebelión mapuche de 1.602, pero sería recién a mediados del siglo XIX, o sea, más de tres siglos después, que los mapuches serían sometidos, por los chilenos y no por los españoles.

4.- Terremoto en Gansu (1.932).

Que no falten catástrofes naturales en Navidad. Aunque ésta no sucedió en el mundo cristiano, así es que, a saber si estaban festejando Navidad o no. China a lo largo del siglo XX fue en realidad una zona de desastres: la caída del decadente Imperio Manchú primero, guerras civiles después, invasión japonesa entre medio, y dictadura comunista desde 1.949. Amenizado con inundaciones y terremotos, porque las desdichas, que nunca falten. Changma, en el borde norte de la Meseta del Tíbet, es un villorrio tan poca cosa, que es famoso por sólo una razón: por haber sido el epicentro de un dantesco terremoto en 1.932. Uno tan dantesco, que alcanzó una magnitud de 7,6. En el pueblo mismo se reportaron 270 muertos, y la cifra es un poco superior si se consideran además los muertos en localidades vecinas, y eso por no hablar de la cantidad de heridos, que fue mayor, y los daños materiales que subieron a 1.167 casas según el catastro oficial... que está lejos de ser completo por la época, lo apartado del territorio, y porque China en ese tiempo era esencialmente un caos político y militar. Gracias a este terremoto, la Sismología como ciencia dio un paso importante en la comprensión de cómo se rompen las fallas geológicas en un terremoto, incluso descubriendo la posibilidad de que varias de ellas colapsen al mismo tiempo; es una tragedia que este notable descubrimiento científico, se haya conseguido a cambio de la desgracia de la pérdida de tantas vidas y propiedades.

5.- El robo de la piedra de Scone (1.950).

La realeza es una mina inagotable de rituales sin mayor sentido, sobre los cuales es mejor no preguntarse mucho, so pena de acabar gritando que el monarca va desnudo. Uno de éstos, es que los monarcas escoceses debían ser coronados mientras estaban sentados sobre un pedazo de roca de 152 kilogramos, llamado la Piedra de Scone. ¿De dónde salió ésta? Nadie tiene la menor idea; hay varias leyendas sobre su origen, y ninguna certeza histórica. Como sea, en 1.296 los ingleses bajo el mando del rey Eduardo Zanquilargo invadieron Escocia, y en el saqueo subsiguiente, se llevaron la dichosa piedra como botín de guerra; a este Zanquilargo, ustedes lo conocen como el malvado monarca inglés de la película Corazón valiente de 1.995, por más señas. En adelante, los monarcas ingleses adoptaron la costumbre de coronarse a sí mismos sentados sobre la roca, como una manera de manifestar el dominio que, según ellos, tenían sobre Escocia, lo cual muestra más tino político que escupir o mearse en la piedra, por ejemplo, que eran otras tantas posibilidades de irritar a los escoceses. El caso es que, en Navidad de 1.950, después de seis siglos y medio de que la roca estuviera en manos inglesas, un grupo de estudiantes que eran escoceses separatistas, se la robó. Para que la cosa parezca más sainete que thriller de suspenso, la roca en cuestión se cayó al suelo en algún minuto y se rajó en dos. La policía acabó capturando a los estudiantes, pero desde las altas esferas se decidió que un juicio público podría significar problemas e incluso revueltas entre los nacionalistas escoceses, de manera que todo el asunto fue archivado como un vulgar acto de vandalismo, y se liberó a los estudiantes tras el equivalente a un par de nalgadas en el trasero. La roca, que no tiene ningún atributo en particular más allá de ser justo eso, una roca como la que usted puede encontrarse en un campo cualquiera, fue reparada con todo mimo y amor, y llevada de regreso a la Abadía de Westminster, en donde fue usada algunos años después, en 1.953, para la coronación de la reina Isabel II de Inglaterra. Al momento de escribir estas líneas, la señora tiene 90 años cumplidos, Inglaterra votó el Brexit, y algunos escoceses quieren independizarse de Inglaterra y seguir en la Unión Europea; en ese ambiente, a saber qué va a pasar con la siguiente coronación real, quizás inminente.

6.- Nace el hombre al que Estados Unidos le debe ocho años de George W. Bush (1.950).

En la misma Navidad de 1.950 en que un grupo de estudiantes escoceses hacía la gamberrada de llevarse una piedra de 152 kilogramos desde Inglaterra a Escocia, en una guardería de Denver, Colorado, Estados Unidos, venía al mundo Karl Rove. ¿Quién? El personaje que aparece en este video de American Dad, en el capítulo en que Stan Smith quiere ser elegido diácono en el templo al que va todos los Domingos, y consigue que Karl Rove lo asesore:



O como lo expone Hayley: "¡Espere, yo lo reconozco...! ¡Usted es el titiritero amoral detrás de George W. Bush!". Ante lo cual, Karl Rove responde, halagado: "¡Gracias!". Este personaje nació en la Navidad de 1.950, ya lo decíamos, y creció para ser un joven nerd y poco cool, combinación letal que siempre ha sido caldo de cultivo para gentes nunca ciento por ciento ajustadas a eso que llaman vivir en sociedad. Ya en 1.972, su transición hacia el lado oscuro estaba en proceso: se había hecho republicano, y trabajó para la campaña presidencial de Richard Nixon. Pronto se especializó en gestionar campañas políticas. ¿Quieren culpar a alguien por los ocho años de George W. Bush? Karl Rove es el hombre. Piénsenlo: si en esa aciaga Navidad de 1.950 no hubiera nacido Karl Rove, es posible que Al Gore hubiera llegado a ser Presidente de Estados Unidos en la elección de 2.000, y quizás, en vez de sufrir los alfilerazos de las bombas cayendo sobre Irak y Afganistán, el planeta Tierra se hubiera refrescado gracias al inicio de la industria de los automóviles eléctricos, o algo similar. De oportunidades perdidas está hecha la Historia.

7.- Que no falten masacres en el listado (1.968).

Para ser la democracia más grande del planeta, India puede ser a veces un país muy poco democrático. Lo que nosotros los occidentales brutos e ignorantes echamos en un solo saco y llamamos India, en realidad es un muy complejo caleidoscopio social que es herencia de una civilización ancestral en donde conviven un montón de castas sociales, tribus diversas, cerca de ochocientos idiomas nativos, algunos tan grandes que tienen sus propias industrias fílmicas separadas del mundo anglosajón, y dos religiones que se odian a muerte, el Hinduísmo y el Islam, además de varias religiones minoritarias atrapadas en el fuego cruzado de ambas, sólo para amenizar un poco la mezcla. En 1.968, la región asiática que más llenaba las noticias era Vietnam, por supuesto, pero eso no quiere decir que en otras partes no se estuviera moviendo el mundo. En los últimos años, la India estaba experimentando un crecimiento sostenido gracias a la llamada Revolución Verde, pero los beneficios de la misma se los llevaban en lo principal los grandes latifundistas. En este medio ambiente, grupos marxistas intentaron convencer a los intocables que trabajaban sembrando y cosechando para los latifundistas, de organizarse para protestar y movilizarse por mejores salarios. La respuesta de los latifundistas: enviar matones para hacer el trabajo sucio. En la aldea de Kizhavenmani, los matones cargaron contra los manifestantes, y mientras los hombres respondían con piedras, la única arma a su disposición, 44 mujeres y niños se protegieron metiéndose en una cabaña. Allí, los matones las encerraron y le prendieron fuego a la cabaña; los 44 ocupantes murieron carbonizados. Los matones y varios latifundistas fueron llevados a juicio por la llamada Masacre de Kizhavenmani, pero las penas aplicadas fueron bajísimas, en los casos en que éstas de verdad llegaron a dictarse. El líder de la Asociación de Productores de Arroz fue enjuiciado por su posible responsabilidad en planear la masacre, pero fue absuelto, lo que al final acabó por no servirle de nada: una muchedumbre indignada lo agarró y linchó en 1.980. Por supuesto, el grueso de los protagonistas de esta historia no eran cristianos y por lo tanto la palabra de Jesucristo seguro les debe resbalar, pero si se piensa que en la Navidad se celebra también el nacimiento de este hombre que enseñó que no puede haber paz sin justicia social...

8.- El triste fin de un hombre que nos llenó de alegría (1.977).

Mientras más blanco un humorista, mejor recibido, pero si el humorista se pone pesado, y en particular usa su humor para hacer crítica social, las cosas se ponen difíciles. Un humorista en estas condiciones no sólo se pone en la mira de los poderosos que suelen ser el blanco eterno de la crítica social, sino también de todos los majaderos de medio pelo que son oprimidos por el mismo sistema, pero que prefieren estar en la buena con éste y acogerse a la seguridad de las cadenas, que hacer un poco de mea culpa e intentar hacer su parte para mejorar las cosas. Y eso fue un poco lo que pasó con Charles Chaplin. El hombre nació inglés, pero emigró a Estados Unidos en una época anterior a la que hubiera sido echado a patadas por Donald Trump; en Estados Unidos, Chaplin hizo carrera con el personaje del Tramp, el Vagabundo, a través del cual disfrazó con humor y slapstick un discurso profundamente contestatario, de denuncia de las injusticias sociales de su tiempo. Pero los tiempos cambian. En la década de 1.930 llegó el New Deal de Franklin Delano Roosevelt, la economía mejoró algo, luego mejoró otro poco con el incremento de la producción durante la Segunda Guerra Mundial, y de pronto, una nación de unos pocos capitalistas millonarios versus un montón de obreros proletarios que vivían con lo justo el día a día, se transformó en otra con una floreciente clase media que, en consecuencia, no quería oir hablar de crítica social. Además, el propio Chaplin recibió de muy mala manera la innovación del cine sonoro, que tuvo el efecto de matar su estilo de humor; Chaplin le dio un digno final al Vagabundo haciéndolo protagonista de su película Tiempos modernos de 1.936, luego se hizo indeseable cuando criticó a Hitler en El gran dictador, y estrenó Monsieur Verdoux y Candilejas, en donde seguía retratando las miserias de la sociedad de Estados Unidos. Si ya Chaplin se hacía antipático a muchos en Estados Unidos, su tendencia a casarse con jovencitas que rondaran los dieciocho acabó por fastidiar a la siempre puritana moral del país del águila calva. ¿Resultado? Chaplin murió en Suiza, en un autoexilio, alejado durante muchos años del cine... y casado con una chica 36 años menor que él, y que lo sobrevivió otros catorce.

9.- Mal día en el planeta Marte (2.003).

La NASA había programado el descenso de la sonda Viking en Marte para el 4 de Julio de 1.976, transformando la ocasión en un festejo astronáutico para el Bicentenario de Estados Unidos; un poco de sentido común hizo que cambiaran la fecha, sólo por si el asunto acababa en bochorno, lo que al final no fue el caso... pero podría haber sido. La Agencia Espacial Europea no tomó nota de esto, y en 2.003 sí pisó el palito, al hacer coincidir la primera transmisión de la sonda Beagle 2 con la Navidad de ese año. La misma formaba parte de la misión Mars Express, que constaba de dos partes: un vehículo orbital llamado el Mars Express Orbiter, y una sonda de descenso a la superficie marciana que es la mencionada Beagle 2. El Mars Express Orbiter funcionó y de hecho sigue funcionando de maravillas, y salvo imprevistos futuros, tiene combustible suficiente como para operar sin problemas hasta el año 2.026 inclusive. El Beagle 2 es otra historia. Se desprendió del Mars Express Orbiter el 19 de Diciembre, tal y como estaba programado, y se esperaba que dirigiera su primera comunicación a la Tierra el día 25, luego de su amarizaje. Se esperaban grandes cosas del Beagle 2, una sonda diseñada específicamente para buscar señales de vida en la superficie marciana, y... la comunicación nunca llegó. El destino final del Beagle 2 fue un enigma durante muchos años, hasta que la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, de la NASA, resolvió el misterio en Enero de 2015. Fotografías tomadas desde la órbita por el mencionado vehículo de la NASA, muestran que la Beagle 2 arribó exitosamente a suelo marciano, sin estrellarse ni ser agarrada por una de esas violentas tormentas de arena marciana... y luego, parece ser que dos de los cuatro paneles solares no se desplegaron, la antena quedó bloqueada, y una sonda especial sin antena operativa para transmitir es una sonda especial que no sirve para nada en lo absoluto. El bochorno es todavía mayor si se piensa que hubo ocho entes públicos y privados, incluyendo a la Universidad de Leicester y a la Universidad de Gales, que estuvieron metidos en el diseño de la sonda. Quizás esto no es tan espantoso como otras Navidades que hemos reseñado en este posteo, porque lo perdido fue dinero y una sonda especial robótica, en vez de vidas humanas, o la vista como el pobre Juan IV Láscaris, pero seguro que quedaron botellas de champaña sin abrir en la Agencia Espacial Europea, en esa Navidad...

10.- Y cerramos con un avionazo (2.012).

Los accidentes aeronáuticos no conocen sábados, domingos o festivos, y la única manera de evitar que ocurra uno alguna vez en alguna fecha especial con un ciento por ciento de certeza, es interrumpir el tráfico aeronáutico planetario por completo, lo cual por supuesto es inviable. Y por supuesto, dénles suficientes Navidades al tiempo, y llegará una en que sucederá un avionazo. El que nos ocupa ocurrió en Kazajistán, y su protagonista fue un avión Antonov An-72. El mismo volaba con una tripulación de 27 personas, desde Astaná la capital de Kazajistán, hasta una ciudad llamada Shymkent, cerca de la frontera sur de dicho país: de los 27, siete eran personal a bordo, y los veinte restantes eran pasajeros que pertenecían al Servicio de Guardia Fronteriza de Karajistán. Parece que el accidente fue un cóctel de fatalidades: falla del piloto automático, del altímetro, y una pobre visibilidad en el aeropuerto en el cual debían aterrizar. El caso es que el Antonov An-72 se vino abajo como un plomo y estalló en llamas, de las cuales quedaron sólo algunos fragmentos del fuselaje. De las veintisiete personas a bordo, no se salvó ni una. Pero qué otra cosa se podía esperar de un año como 2.012, que se abrió con el accidente aeronáutico de... un globo aerostático que se incendió luego de chocar con unos cables de alta tensión en Nueva Zelandia, el 7 de Enero. El mundo puede ser así de extraño.

Después de todo este alegre rosario de mutilaciones, avionazos, muertes, robos y accidentes en la investigación espacial, cualquier Navidad es una buena Navidad, probablemente, de manera que... tengan los lectores de la Guillermocracia unas felices fiestas. El próximo Miércoles 28 de Diciembre, el acostumbrado Discurso a la Nación, y luego... tengan todos un Feliz 2.017. Nos lo hemos ganado, a cuenta de como salió este 2.016, creo yo...



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Marbod el Bárbaro: Imago Dei - Episodio 1.


Tranquila y serena vive Roma, la ciudad que es ama y señora del Mare Nostrum, bajo el gobierno de Tiberio Emperador. Y tranquilo en Roma vive Marbod el Bárbaro, en la herrería de Tulio, trabajando para éste, alejado de su vida anterior de aventuras. Tulio es un hombre viejo, que ya no tiene fuerzas para sostener un martillo o golpear un yunque, y por tanto, el trabajo de la herrería recae ahora íntegramente en el guerrero germano.

Un legionario se aproximó a la herrería, le echó un vistazo a Marbod el Bárbaro, que lucía su torso desnudo con unos broncíneos pectorales bajo una fina película de sudor, producto del calor del trabajo y la cercanía de la fragua, y caminó hacia él con paso decidido.

– ¿Vos sois Marciano? – preguntó el legionario.

Debéis saber, pequeñuelos, que Marciano es un nombre perfectamente aceptable, y que no se refiere a las criaturitas del planeta Marte, sino al culto del dios Marte, nombre muy apropiado para un orgulloso guerrero bárbaro, aunque no lo veamos muy guerrero en el inicio de la presente historia. Esto amerita una explicación: después de sus portentosas y señaladas fazañas, Marbod el Bárbaro ha preferido cambiarse el nombre, y adoptar uno romano para esconderse. Lo ha hecho con reluctancia, porque eso ha significado renunciar a su orgullo bélico, pero es la mejor manera que ha encontrado para proteger a Tulio y a Drusila, la hija del herrero. Hubiera sido prudente también cambiar de lugar la herrería misma, pero como en la época no se venden mapas con las casas de las estrellas, muy en particular considerando los precios abusivos que se cobran por un vulgar pergamino, no parece una precaución realmente necesaria.

De manera Marbod el Bárbaro, interpelado como Marciano, respondió asintiendo con la cabeza.

– Estuve metido en… bueno… una riña de bar… y mira como han dejado mi escudo.

Marbod el Bárbaro le echó un vistazo al escudo. Eso no era realmente un escudo, parecía más bien una escultura tridimensional en la cual algún matemático podía inventarse alguna nueva teoría topológica, supuesto de que los antiguos romanos hubieran sabido lo que era la Topología.

– Me han dicho que usted obra milagros, señor Marciano, y necesito el trabajo ojalá para mañana, porque si me presento con esto al cuartel, va a ser una bronca de llevarme a patadas de aquí hasta el limes germánico y de ahí al Ponto y a los númidas, y no hay ser humano que aguante un baile así. Sé que, considerando el estado de esto, a lo mejor mañana es mucho, quizás tenga trabajo pendiente, y…

Marbod el Bárbaro suspiró, cogió el toroide o la forma topológica que fuera ese pobre escudo, lo examinó con detención por un instante, girándolo con lentitud de aquí para allá y de allá para acá, y luego le aplicó cuatro secos martillazos, unus-duo-tres-quattuor, y asunto arreglado, el escudo parecía escudo otra vez. ¿Y por qué es esto posible? Porque él es… ¡¡¡MARBOD EL BÁRBARO!!!

Marbod el Bárbaro cobró entonces el precio, que el legionario se apresuró a sacar de su faltriquera, impresionado con el trabajo hecho y la alegría de que no iban a darle una bronca de llevarlo a patadas de Roma hasta el limes germánico y de ahí al Ponto y a los númidas. Y mientras se iba, con una terrible falta de dignidad legionaria, entre gritó y balbuceó:

– Y… bueno… gracias… si me necesitas… pregunta por Multum Bibere Bonum, ¿eh? ¡Adios!

Marbod el Bárbaro suspiró. Por un instante, una punzada de angustia lo invadió. El recuerdo de sus grandes y gloriosas aventuras lo invadió. Miró hacia el horno, y estuvo a punto de enviarlo todo al demonio y salir a alguna parte, a cualquier parte. Pero miró hacia el segundo piso del edificio, en donde estaban las habitaciones de Tulio y Drusila, y suspiró. El viejo y su hija lo necesitaban. Particularmente su hija, que había sangrado hacía algunos años ya, y por lo tanto, era blanco fértil para toda clase de buitres malamente disfrazados de águilas, que necesitaban ser desplumados.

– ¿Marbod?

Irreflexivamente, por estar perdido en sus sueños, Marbod el Bárbaro volvió la cabeza, traicionando así por supuesto que su nombre era Marbod y no Marciano.

Este episodio se titula: “La nueva vida de Marbod el Bárbaro”.

– ¡Mira, es Marbod el Bárbaro! Ya lo sabía – dijeron unos tipos, jóvenes todos ellos, hombres y mujeres, con cara de adoración. – ¡Marbod, eres el hombre que se resucitó a sí mismo!

– Yo no soy Marbod. Me llamo Marciano – dijo el aludido, con hosquedad.

– ¡No, tú eres Marbod! ¡Tu fuiste crucificado en Palestina, y te resucitaste a tí mismo! ¡Todo el mundo habla de eso allá! Bueno, no todo el mundo. En realidad, una secta. Ya sabes. Pero… ¡Oye, mira lo que te traemos! ¡Oro! ¡E incienso! ¡Y mirra! ¡Venimos a adorarte! ¡Salve, mesías!

– ¡Oye, Marbod! – dijo otro de los fanáticos. – Mira, te vamos a construir un templo, y te vamos a adorar… ¡Y nos llevarás a vivir en paz y prosperidad, en el Eterno Reino de Dios…!

– ¿En paz y prosperidad? – preguntó Marbod el Bárbaro. – ¿Así es que, según ustedes, soy una especie de… Dios de paz?

– Pues… sí…

Marbod el Bárbaro giró la cabeza hacia un costado para destensar el cuello, luego entrelazó los dedos y extendió los brazos, hizo un par de flexiones con las rodillas en el suelo, y se levantó, adoptando la postura completa del guerrero. Y luego, con una sonrisa irónica, dijo:

– Se equivocaron de Marbod. Yo no soy un hombre de paz.

Alrededor de Roma habían varios árboles frutales, en los cuales de pronto se vieron frutos de un tipo muy inusual para la temporada y especie vegetal respectiva: un montón de fanáticos adoradores aterrizando en trayectoria parabólica, arrojados por encima de las murallas de Roma. Bajo uno de esos árboles, había un campesino que contemplaba un tierno brote que estaba naciendo en el suelo. Al sentir el barullo, levantó la vista, para ver a uno de esos pesados aterrizar en un árbol: luego, éste cayó desde el árbol al suelo, encima del brote, aplastándolo.

– ¡Maldito idiota, mira lo que has hecho! – gritó el campesino. – ¡Esto era el brote de un nuevo árbol frutal que acabamos de importar desde China! ¿Tienes una idea de lo que cuestan las importaciones, con los sobornos a las aduanas, permisos de cultivo, y estudios de impacto ambiental? ¿Ah? ¡Idiota, acabas de retrasar el desarrollo de la Fruticultura durante el siguiente milenio!

Y así fue. Las naranjas, porque de naranjo era el brote asesinado por aplastamiento, fueron producidas a gran escala en Europa recién durante la Edad Media, cuando los moros las introdujeron en España.

Pero, volvamos a la herrería. Marbod el Bárbaro, furioso, ingresó al comedor, subió las escaleras, y entró a la habitación de Tulio, quien estaba postrado y enfermo en la cama.

– Me voy, Tulio. No lo aguanto más. Tener que vivir escondido, y… Además, los pongo en peligro a ustedes, estando aquí. Tengo mis enemigos, después de todo, y…

– No, Marbod – dijo Tulio, con calma en la voz. – Marbod… soy un hombre enfermo. Ya no me queda mucho tiempo. Y entonces, ¿qué va a ser de mi hija, de mi Drusila? Ya ves, salió un poco casquivana, sale con un patán un fin de semana y otro patán diferente el siguiente, y yo no puedo cuidarla, y…

– No hables así, viejo – dijo Marbod el Bárbaro. – Estás enfermo, pero te vas a recuperar.

– Y si me recupero… ¿qué? Ya soy un viejo, Marbod. Diabetes, artrosis, deformaciones musculares por el trabajo, falta de dientes, tengo todos los achaques propios de la ancianidad. Después de todo, ya tengo 46 años, ¡he sobrepasado en dos años la esperanza de vida al nacer según las estadísticas oficiales del Imperio! Me refiero a las estadísticas corregidas para población adulta, excluyendo la mortandad infantil, claro. Así es que, Marbod… prométeme que cuando yo no esté, cuidarás de Drusila. Eres como un hijo para mí, así es que… ¡prométeme que te casarás con mi hija!

– Pero, Tulio… Sí, yo no soy pariente de ella, pero aún así… No podría… Quiero decir… ella es como familia, y eso de casarse en familia… eso es lo que hacen los reyes, no nosotros, ¿no?

– ¿Y acaso no somos reyes en nuestro propio hogar, Marbod?

– Eh, bien, sí, pero… No sé… No quiero hablar mal de su hija, los dioses saben cuán preciada es para mí, pero… Tulio… Ya has visto que a ella le gustan los buenos para nada. En la lista de pretendientes está el borracho, el apostador de cuadrigas, el tahúr, el psicópata paranoide con delirios mesiánicos, el asesino serial, la dominatrix de burdel, el zoofílico, el cambista de monedas, el político, el poeta… ¡La semana pasada salió con un economista, por el amor de Odín! ¿Cómo vas a esperar que yo le guste?

Y entonces Drusila, que había estado escuchando toda la conversación desde el pasillo, entró y, con su mejor cara de chica dolida, dijo:

– ¿Es que acaso no te das cuenta, Marbod? ¿Es que acaso no ves que salgo con todos esos inútiles porque en realidad soy una adolescente mimada que quiero llamar tu atención? Marbod, eres el primer hombre que conocí en mi vida, y además… bueno… estás guapo, y eres tres onzas y media de puro músculo, y además eres bueno conmigo, me haces reir, no me riñes cuando la comida está demasiado caliente o demasiado fría, te relames con el pan que preparo aunque a veces se me queme un poco en el horno comunal, y además me gusta cuando me proteges de esos patanes… ¿Te acuerdas de cuando le rompiste la mandíbula de un puñetazo al pretendiente ése que sustraía opio desde los templos sagrados y lo vendía a los niños? Nos reimos todo el resto de la semana, cuando el desgraciado, los fierros que le tuvieron que poner, tuviste que forjarlos tú, y además le cobraste el triple… Así es que, Marbod… ya que no te quieres proponer, lo haré yo. ¿Quieres casarte conmigo?

– Bueno, yo… Ay, Drusila… Está bien. Yo te voy a cuidar y te voy a proteger.

– Y yo te voy a servir el almuerzo. Bueno… a veces demasiado caliente, a veces demasiado frío, y a veces con pan requemado. Pero… con cariño.

– Bueno, Tulio, viejo… se salió con la suya. Ahora lo puedo llamar suegro, ¿no?

Unos días después, comenzaron las ceremonias para contraer matrimonio. Primero fueron a hablar al templo de Juno Moneta, para que los sacerdotes de Juno prepararan el cronograma; entenderse en un tema tan delicado y espiritual, por encima del ruido de las monedas acuñadas en el templo, fue algo difícil, pero al final lo consiguieron. Los sacerdotes prepararon un cronograma de ritos, sacrificios, ceremonias y taurobolios que iba a prolongarse más o menos por el siguiente año y medio, pero luego de que Marbod el Bárbaro y Drusila explicaran que eran una familia de herreros, los sacerdotes se miraron entre sí, carraspearon, y ofrecieron entonces el programa económico, sin taurobolios (“esas innovaciones persas, tenemos que tenerlas porque los ricos… ya saben ustedes cómo son, si uno no las ofrece como parte de los servicios, capaz de vayan a casarse por el rito de Mitra, los muy herejes”), y tarjando más de la mitad del cronograma, se quedaron con un calendario compacto de apenas ocho meses. Luego, uno de los sacerdotes de Juno preguntó si había alguna clase de apuro, en particular ginecológico, y luego de que Drusila contestara de manera indecisa que lo más probable era que no, entonces terminaron acordando los ocho meses en vez de tres semanas. Esa noche, una fumata de opio salió desde el Templo de Juno Moneta, dando por inaugurados los rituales de matrimonio, pero esa fumata es parte del ceremonial sagrado, así es que, estimados lectores, no piensen otra cosa, ¿bien?

Enviar los partes matrimoniales tuvo sus propias complicaciones. Un pobre desgraciado tuvo que oficiar de correo imperial, cruzar el limes y adentrarse en Germania, para entregarle el parte matrimonial a Dragonópterix, ignorando por supuesto que éste era un dragón más amigo de la Filosofía que de engullir seres humanos. Dragonópterix generalmente sabía que rondaban humanos allá afuera, por el olfato: era casi inevitable que los visitantes hicieran notar su terror dejando heces fecales por los alrededores. De manera que salió de su gruta, vio el parte, se emocionó por la noticia, y se aprestó a viajar hacia el Imperio Romano. En el Medio Oriente, el Simurgh también recibió una invitación, pero como el Simurgh es Omnipotente a condición de que no haga nada, e ir a un matrimonio cuenta como hacer algo, decidió no ir; tampoco envió ninguna excusa, porque enviar excusas es también hacer algo.

Estos eventos en realidad son un poco pedestres: estamos hablando de un guerrero que ha renunciado a las guerras, de un herrero que ya está viejo, y de su guapa hija. Pero por suerte para nuestra historia, aunque para mala fortuna de Marbod, otros eventos de escala imperial inclusive, sucedían en otras partes. No en Roma, en realidad, sino en Capri, en donde el Emperador Tiberio había radicado su corte hacía muchos años; desde ahí se dedicaba la mitad del tiempo a seguir atendiendo los asuntos administrativos del Imperio, y la otra mitad a chapotear en piscinas con muchachitos y pescaditos. Y en estos menesteres, porque el tiempo no pasa en vano, cayó enfermo.

La recuperación era incierta. A ratos parecía que se recuperaba, y ahí iban los cortesanos a llorar la desgracia de la enfermedad a su lado, y a ratos parecía morirse, y allí se marchaban los cortesanos a tratar de hacerse con la mayor cantidad de tesoros posibles y a intrigar por ver quién obtenía el cargo más alto. En medio de todo esto se adelantó un joven de pelo corto y ondulado, y mirada insolente, llamado Cayo Julio César Augusto Germánico, sobrino nieto de Tiberio, quien declaró con voz sonora y melodramática:

– Terminemos con esto, tío abuelo…

Y Cayo Julio César Augusto Germánico tomó una almohada entre las manos, avanzó con paso suave hacia la cama.

– Sobrino nieto… No…

Cayo Julio César Augusto Germánico posó la almohada con mucha suavidad en el rostro de Tiberio, y luego, con lentitud, para disfrutar cada segundo del acto, empezó a apretar con fuerza cada vez mayor, mientras el Emperador comenzaba a bracear inútilmente.

– Podías haberme tenido a mí, tío abuelo… pero no. Querías más a esos efebos y a esos pececitos – dijo Cayo Julio César Augusto Germánico, y ahora posó todo el peso de su tronco en las manos, que a su vez aplastaban la almohada, que a su vez asfixiaban al viejo Emperador. Finalmente, éste dejó de manotear. Cayo Julio César Augusto Germánico retiró la almohada.

– Cayo… Julio… César… Augusto… Germánico… ¿está… muerto…? – balbuceó el jefe de los pretorianos, la guardia personal del Emperador, quien acababa de quedar como un incompetente, y además, peligraba su puesto por el posible cambio de jefe.

– Cayo Julio César Augusto Germánico ya no es más – dijo el hombre, con voz ominosa, y luego, con perfecto dominio de la teatralidad escénica, declamó: – Puedes llamarme… ¡¡¡CALÍGULA!!!

– Uh… ¿Botita? ¿En serio? – preguntó el jefe de los pretorianos, porque Calígula significa “Botita” en latín.

– ¡Me llamaban así de niño, y me gustaba! ¡Así es que… Calígula, y si no te gusta, a los leones!

– Eh… Sí, sí me gusta. Me gusta más llamaros Calígula que terminar en los leones, si me preguntan.

Rayos y truenos se oyeron en los lejos, porque la naturaleza tuvo a bien comportarse de manera empática con el dramatismo de la escena. No todos los días muere un Emperador romano, después de todo, y menos luego de haber sido asfixiado por su sobrino nieto.

– ¡Ah, Zeus! ¿Eso es todo lo que tienes para mí? ¡¡¡MUESTRA TU PODER, O TEME EL MÍO!!! – gritó Calígula. Y como los rayos cesaran, añadió, jadeando de placer: – Sí. Sí… ¡¡¡SÍ!!! Ahora YO soy el Emperador. Y soy más que un Emperador. ¿Acaso esperaban encontrarse con un loco, y se encontraron con un dios…? Porque eso soy, eso he sido y eso siempre seré. Un dios, no un loco. Tengo que explicarlo todo, montón de inútiles. Pero, ¡ah!, es sabido que hay otro que pretende ser un dios, y Roma no será gobernada por dos dioses. Ese es Marbod el Bárbaro, que se vanagloria de haberse resucitado a sí mismo de entre los muertos. Por eso, mi primer acto oficial de gobierno es… ¡¡¡DECRETO LA PENA CAPITAL… SOBRE… MARBOD… EL BÁRBARO!!!

Y remató su sentencia con una carcajada satánica, porque siempre una carcajada satánica ayuda a verse más malvado, y la gente respeta más a los malvados que a los buenos.

Próximo episodio: "El día de Marbod el Bárbaro".

martes, 20 de diciembre de 2016

Doce preguntas sobre "Marbod el Bárbaro: Imago Dei".


Ya le hemos dado el vamos a Corona de Amenofis: Arquitectura Oculta, la miniblogoserie que es un reboot de la legendaria blogoserie Corona de Amenofis, y a Infra Terra: Entronización, que es la precuela de la mítica Infra Terra. Ahora ha llegado el turno de Marbod el Bárbaro: Imago Dei, la secuela de Marbod el Bárbaro. Y para ir preparando el terreno, es que ahora publicaremos algunas preguntas que los lectores quizás se estén haciendo sobre MeB:ID. Es lo mismo que hicimos con CdA:AO, presentando la miniblogoserie a través de algunas preguntas básicas sobre ella. Así es que, sin más preámbulos, vamos a las doce preguntas que de seguro te estás haciendo sobre MeB:ID.

1.- ¿Qué es Marbod el Bárbaro?

Marbod el Bárbaro es una franquicia integrada por una blogoserie que es Marbod el Bárbaro, rebautizada después como Marbod el Bárbaro: Der Ubermensch (MeB:DU o MEBDU), una secuela llamada Marbod el Bárbaro: Roma prevalecerá (MeB:RP), y un spin-off que es Tecnófilo: Conquistador de Marte (T:CdM). MeB:ID es así la siguiente adición en la franquicia. Su protagonista es Marbod el Bárbaro, un guerrero germano que se dedica a guerrear por el bien y la justicia, dentro del Imperio Romano.

2.- ¿Qué es "Marbod el Bárbaro: Imago Dei"?

MeB:ID es la secuela de MeB:DU y MeB:RP. Es decir, esta historia se ambientará en la misma continuidad que el material anterior.

3.- ¿Debo haber leído material anterior de Marbod el Bárbaro para entender esta secuela?

Tanto MeB:DU como MeB:RP eran historias más o menos cerradas, y se ambientaban en la época del Emperador romano Tiberio. MeB:ID se ambienta por el contrario en la época de su sucesor Calígula. El salto temporal justifica el construir una historia autocontenida, que contiene guiños al material precedente, pero que no necesita la lectura del mismo para que su argumento pueda ser entendido.

4.- ¿Por qué no se llamó "Imago Dei" a secas?

Para remarcar que se encuentra en la misma continuidad que las historias precedentes.

5.- ¿Por qué se llama "Imago Dei"?

Imago Dei significa Imagen de Dios en latín. Es una expresión usada en el Génesis, cuando refiere que Adán fue creado a imagen y semejanza de Dios. El tema de la divinidad va a ser clave en MeB:ID, ya que plantea el enfrentamiento entre Marbod el Bárbaro, que es adorado como dios por una pequeña secta, versus Calígula, que pretende ser adorado como dios de manera universal.

6.- ¿Qué tan histórica es la ambientación de MeB:ID?

A pesar de sus múltiples guiños a la realidad histórica, esta franquicia no ha temido nunca sacrificar el rigor histórico a cambio de momentos de buena y sana diversión, y también diversión de piernas y brazos volando por los aires, que no es buena ni sana, pero sí divertida. Es por eso que, por ejemplo, veíamos a los faraones egipcios reinar todavía en la época de Tiberio, algo que no tiene base histórica alguna... pero que sí fue una de las historias más memorables de Marbod. O que en el universo de Marbod el Bárbaro existan los dragones o los hechiceros. MeB:ID seguirá en la misma línea. En MeB:RP, la entrada inmediatamente precedente, el villano era Sejano, y aquí veremos la entronización de Calígula; en términos históricos eso significa un salto en el tiempo de unos seis años aproximadamente, pero en la cronología interna del universo de Marbod el Bárbaro... quién sabe.

7.- ¿Qué cosas de las entregas anteriores veremos aquí?

Algunos personajes principales, en lo fundamental. Aparte de Marbod el Bárbaro, figurarán Tulio y Drusila como personajes prominentes, aunque por supuesto, el tiempo ha pasado para todos ellos. También Dragonópterix hará una aparición.

8.- ¿Veremos cosas diferentes de las entregas anteriores?

El estatus de Marbod el Bárbaro ha cambiado un poco. En el paso de los años, se da a entender, ha ido creciendo un pequeño culto religioso a su alrededor. Sin embargo, para Marbod, esto representará más un problema que una satisfacción. Ser adorado como dios en un mundo en donde los Emperadores se creen dioses, puede ser algo muy peligroso. Aparte de eso... las cosas siguen más o menos como siempre.

9.- ¿Vendrán más secuelas, o será lo último que veremos de Marbod el Bárbaro?

Depende de la recepción que tenga MeB:ID entre los lectores de la Guillermocracia. La premisa da todavía para mucho de sí, y es posible escribir varias secuelas y spin-offs ambientadas en este universo narrativo. Pero si los lectores no tienen mayor interés, entonces no tiene caso.

10.- ¿Y el material antiguo, dónde puedo leerlo?

De minuto... en ninguna parte. No por medios legales, a lo menos. Salvo por algunos episodios publicados acá en la Guillermocracia. Dependiendo de la recepción que tenga MeB:ID, evaluaré su republicación acá.

11.- ¿Qué es el material que vi publicado acá en la Guillermocracia?

Son los nueve primeros episodios de Marbod el Bárbaro, la blogoserie original, retitulada Marbod el Bárbaro: Der Ubermensch. Por brevedad, en los títulos de los posteos hemos usado la sigla MEBDU. Si quieren echar una leída a ese material:

  1. Vida de bárbaros.
  2. El Gran Dragón del Río Rhin.
  3. Orbe Terrarum.
  4. El inicio de las invasiones bárbaras.
  5. Saturnales.
  6. Marbod esclavo.
  7. ¡¡Paraíso, ahora!! (Ciudad del Sol, Primera Parte).
  8. La República del Sol (Ciudad del Sol, Segunda Parte).
  9. La ira de las uvas (Ciudad del Sol, Tercera Parte).

12.- ¿Puedes adelantar algo respecto del argumento?

Soy remiso a los adelantos porque éstos, de una manera u otra, siempre terminan constituyendo spoilers. Pero puesto a resumir de la manera más aséptica posible... Han pasado los años, y Marbod el Bárbaro se ha mantenido lejos de las aventuras. Sin embargo, el eco y fama de las mismas ha corrido, y se ha generado un pequeño culto religioso a su alrededor. Lo suficiente como para despertar la ira de Calígula, el nuevo Emperador, que pretende él mismo ser adorado como un dios, sin competencia alguna. Ahora, Marbod el Bárbaro deberá luchar una vez más contra todo el poderío del Imperio Romano, y también deberá defender a aquellos a quienes ama, culpables del crimen de ser las personas más cercanas a él mismo...

Así es que, no lo olviden. Mañana Miércoles 21 de Diciembre de 2.016, el primer episodio de "Marbod el Bárbaro: Imago Dei", aquí en la Guillermocracia. Quedan cordialmente invitados a leerlo.

Related Posts with Thumbnails

¡Blogoserie a la carta!: ¿De qué género quieres que sea el o la protagonista?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuántos protagonistas quieres que sean?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál será la ambientación?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Contra quién se enfrentan el o los héroes?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál es la motivación del protagonista?