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miércoles, 9 de noviembre de 2016

"Erase una vez... el hombre": Repaso de la serie episodio a episodio (2 de 2).


Y sucedió otra vez. En su minuto publicamos un posteo acerca de la mítica serie televisiva Erase una vez... el hombre, que se terminó transformando en un pequeño clásico de la Guillermocracia. De manera que reincidimos, comenzando un repaso episodio a episodio de la serie, y con éxito mucho más clamoroso esta vez. Lo que nos dice dos cosas. En primer lugar, hacen falta más series históricas, tanto animadas o para niños, como de las otras. Y no me refiero a culebrones cuya ambientación histórica con personajes reales es un pretexto para mostrar a Natalie Dormer sin ropa, por muy agradable que sea esa panorámica, como Los Tudor por ejemplo, sino a verdaderas series históricas que enseñen y reflexionen sobre el pasado. Y en segundo lugar, los posteos de relleno funcionan de maravilla acá en la Guillermocracia existe una genuina voluntad por seguir manteniendo la Historia viva, lo que es es positivo porque por vía de cuestionarnos nuestro pasado, podemos entender un poquito mejor nuestra posición en el presente.

Erase una vez... el hombre, ya lo decíamos, es una serie animada en 26 episodios que fue estrenada en 1.978, como una producción francesa ambientada en Japón y financiada con dineros de una cantidad obscena de países, el grueso de ellos dentro de la entonces existente Comunidad Económica Europea. Fue la primera entrada en una franquicia de series creada por Albert Barillé, que recicló personajes para producciones posteriores ambientadas en el espacio, en el cuerpo humano, y en más pasado histórico. Y como ya hicimos un repaso de los primeros trece episodios en el posteo anterior, ahora toca hacerlo con los trece siguientes. Y sin más preámbulos...

14.- El Quattrocento.
  • Hilo conductor del episodio: Leonardo da Vinci.
El Renacimiento, lleno de tipos tan aburridos como los pintores y escultores, es difícil de vender a los niños que prefieren ver espadachines, piratas o caballeros andantes. El guión arregla este problema de una manera muy ingeniosa: en la trama principal vemos la biografía de Leonardo da Vinci, y en una trama secundaria, vemos al Tiñoso y al Enclenque por una vez no aliados, sino como enemigos y rivales de dos gremios de asesinos, un poco en plan Assassin's Creed pero sin la parte ninja del cuento. En la primera parte del episodio vemos a Leonardo da Vinci joven, y esto lo aprovecha la serie para mostrarnos a Lorenzo el Magnífico por un lado, y algo de la vida cotidiana en Florencia por el otro, más una breve inclusión de ese simpático loquito que fue Savonarola. En la segunda parte del episodio, éste se centra de manera definitiva en Leonardo da Vinci, en sus intentos por encontrar la modelo adecuada para la Mona Lisa, y en sus invenciones, muy en particular sus intentos por crear una máquina voladora, intentos que serán revisitados once episodios después. Es un capítulo algo triste de mirar, porque vemos todo el genio e inteligencia de Leonardo da Vinci, cierto, pero también toda la incomprensión que el pobre hombre debió sufrir por ser un adelantado a su época. Y aunque el título alude a los años 1.400 en Italia, se cierra con la muerte de Leonardo da Vinci... que sucedió en el siglo siguiente, en 1.519, y en Francia. Sin lugar a dudas, uno de los mejores episodios de la serie.
  • El momento para enmarcar: Cada uno de los golpes que se lleva Salaíno por parte del Gordo, merecidos y muy satisfactorios todos del primero al último.

15.- El Siglo de Oro Español.
  • Hilo conductor del episodio: El impulso conquistador español del siglo XVI.
Este es uno de los episodios más ambiciosos de la serie. Tanto el periplo de Colón como la conquista de México y la del Perú hubieran dado cada uno para un capítulo entero, pero el episodio decide amalgamarlos a todos en una única entrega. Lo extraordinario es que la misma, contra todo pronóstico, resulta muy exitosa. El episodio se abre con una brevísima referencia al final de la Reconquista española, aderezado después con apuntes de la vida cotidiana del pueblo sencillo en la España de la época. Uno de los grandes aciertos del episodio será el contrapunto entre la vida cotidiana española, por un lado, y las empresas conquistadoras en América, por el otro. Vemos una relación bastante breve, pero muy bien ejecutada, del viaje de Cristóbal Colón a América, y más adelante en el episodio vemos algo de la conquista española. El episodio se cierra con una mención atropellada, para variar un poco, del apogeo y el inicio de la decadencia del Siglo de Oro Español. El único punto deplorable del episodio, es el poquísimo espacio que se le dedica a las civilizaciones amerindias, una de las omisiones más monstruosas de toda la serie; vemos apenas un poco de la vida cotidiana bajo el Imperio Azteca por escasos minutos, y eso es todo. De los incas no llegamos a ver nada. Lo que resulta más criminal si se piensa que hubiéramos podido prescindir de los episodios dedicados a Marco Polo o a la Guerra de los Cien Años para ver a Itzcóatl o a Pachacútec, por ejemplo. ¿Y hubiera sido mucho pedir que le hubieran dado al Quijote algo más que una simple mención escueta, acaso no se merecía Miguel de Cervantes siquiera un par de fotogramas mostrándole en Lepanto o en Argel, o publicando su novela?
  • El momento para enmarcar: Uno para soltar lagrimita. A finales del episodio vemos a un Pedro muy anciano en el muelle y mirando al mar, todavía esperando el regreso de su hijo Pedrito, que a mediados del capítulo se ha ido a América para buscar su fortuna y, queda implícito, ha terminado haciendo su vida allá y ha olvidado sus raíces.

16.- La Inglaterra isabelina.
  • Hilo conductor del episodio: El viaje alrededor del mundo de Francis Drake.
Premio al capítulo más superfluo de toda la serie. No es un mal episodio, pero si era por escenificar un viaje alrededor del mundo, Hernando de Magallanes hubiera servido para el mismo propósito, y además Magallanes lo hizo primero. O su piloto, Juan Sebastián Elcano, porque a Magallanes lo mataron en el camino. El grueso del episodio está dedicado a narrar el viaje de Francis Drake alrededor del mundo, y tiene un talante más aventurero que el resto de la serie. Al menos, con eso cumple. El problema es que a la propia Reina Isabel se la menciona a la pasada, lo mismo que a Shakespeare o a la Armada Invencible, que probablemente son personajes y eventos mucho más importantes. Y si pensamos que de haber suprimido este episodio hubieran podido dedicarle un capítulo a personajes fuera de Europa en los siglos XVI o XVII, como Solimán el Magnífico, o Abás el Grande, o Akbar, o Tokugawa Ieyasu... No es un mal episodio, repito, aunque sea porque su carácter aventurero supone un cierto respiro del densísimo episodio anterior, pero no es mi favorito de ningún modo, porque no aporta demasiado en términos de contenido a la serie.
  • El momento para enmarcar: La hilarantemente mal documentada secuencia del ataque a la isla Mocha, con mapuches dibujados y comportándose como pieles rojas de Estados Unidos.

17.- La Edad de Oro de las Provincias Unidas.
  • Hilo conductor del episodio: Las Provincias Unidas en rebelión contra España.
Mi impresión personal es que este episodio es una pequeña concesión al mercado belga y holandés, con el cual el mercado francés en general se lleva bien. Si ése es el caso, entonces es necesario admitir que no se nota demasiado. El episodio se abre con un retrato de los inicios de la Guerra de los Ochenta Años (1.568 a 1.648) en que los holandeses trataron de sacudirse el yugo del Imperio Español. Cosa que, el episodio no lo menciona, lograron sólo a medias: en 1.648 el norte siguió siendo libre y el sur quedó sometido a España, sembrando así la semilla para la división actual de los antiguos Países Bajos en Holanda al norte y Bélgica al sur. Pero volviendo al capítulo. Después de dedicarle una cantidad quizás excesiva de tiempo a los lances bélicos y la guerra de guerrillas, poniendo a los españoles como los tontos un poco en plan legionarios de Asterix y Obelix, el episodio se centra en la vida cotidiana de los holandeses en la época. Aquí, de manera muy acertada, aprovecha de injertar la invención de los lentes, que llevará a su vez al desarrollo del telescopio. El episodio termina con una pintoresca descripción de la fiebre de los tulipanes. Por desgracia, aunque se le da espacio a la pintura, en el episodio no vemos ni a Rembrandt, ni a Rubens, ni a ninguno de los grandes pintores del Barroco holandés, cuando podrían haberle dado tribuna de la misma manera que en el episodio del Renacimiento vimos a Leonardo y Miguel Angel; tampoco vemos a Huygens, Van Leeuwenhoek u otros importantes científicos holandeses. Todo lo cual es triste si se piensa que la mayor contribución del Siglo de Oro Holandés fue justo la pintura por un lado y la ciencia por el otro. También se barre por debajo de la alfombra las truculentas prácticas comerciales de la Compañía de las Indias Orientales, quizás porque le hubiera dado una imagen negativa a los holandeses. El episodio en general está bien, pero podría haber sido más completo.
  • El momento para enmarcar: La broma pesada de los tulipanes negros.

18.- El gran siglo de Luis XIV.
  • Hilo conductor del episodio: La vida cotidiana en tiempos de Luis XIV.
La serie acá da un pequeño salto temporal, saltándose toda la primera mitad del siglo XVII salvo por la breve inclusión de Holanda del capítulo anterior, y vamos directamente a la época del Palacio de Versalles, cuya construcción vemos en este capítulo. Para bien o para mal, Luis XIV es desde luego uno de los más importantes monarcas franceses de todos los tiempos y quizás el punto álgido de Francia como superpotencia mundial, pero por desgracia, el episodio ni siquiera se digna de mostrarlo, con una aprensión digna de los musulmanes evitando retratar a Mahoma. Mucho de las motivaciones para construir Versalles, incluyendo la Fronda o su pugna de poder con Nicolas Fouquet, se mencionan a la pasada pero no se escenifican. Uno de los puntos fuertes del episodio es que nuestro núcleo de amigos defienden la ciencia en contra de la charlatanería y la superstición: Pedro y el Gordo trabajan para el Maestro, un médico tan sabio y erudito como humanitario, y por ende, un modelo a seguir. Frente a ellos tenemos al Tiñoso como un aristócrata un tanto petulante, y al Enclenque como un médico estúpido y sádico, cuya máxima felicidad es recetar sangrías para sus pacientes. El episodio pretende ser una descripción de la vida cotidiana de la patria nativa de la serie televisiva durante la segunda mitad del siglo XVII, y esto lo consigue bien, pero queda la impresión de que podría haber sido mejor.
  • El momento para enmarcar: El Maestro y el Enclenque peleando por el mejor tratamiento médico para el Tiñoso.

19.- Pedro el Grande y su época.
  • Hilo conductor del episodio: La empresa occidentalizadora de Pedro el Grande.
Para retratar la primera mitad del siglo XVIII, la serie acá da un salto hacia el mundo ruso; resulta interesante la elección de Pedro el Grande como personaje, habida cuenta de que no es uno excesivamente popular más allá de los ámbitos académicos. El episodio realiza una muy adecuada mezcla entre la historia de Pedro el Grande por un lado, haciendo grandes menciones a ella sin entrar en detalles demasiado complicados, y los efectos que sus reformas tuvieron en el nivel de vida de la gente. Como ha sucedido en otros episodios, el retrato que se hace de Pedro el Grande es un tanto idealizado, y se centra en él como patrón de las ciencias y el racionalismo; lo que el episodio omite en cambio es que también era un hombre irascible y violento, y el sobrenombre de Anticristo que le puso con propósitos propagandísticos la reaccionaria Iglesia Ortodoxa Rusa, no era del todo injustificado, atendido a que su temperamento podía ser bastante demoníaco. La primera mitad del capítulo se centra en la vida cotidiana y en Pedro el Grande como personaje, y la segunda mitad, en la construcción de una nueva capital para Rusia, San Petersburgo. No el mejor episodio de la serie, uno mejorable en algunos aspectos, pero sí bastante satisfactorio en el retrato de su protagonista, así como en dar atisbos de un mundo que en ese entonces corría apartado del resto de la Historia de Europa.
  • El momento para enmarcar: El Gordo le pega por accidente al propio Pedro el Grande, todo el mundo contiene el aliento, y...

20.- El siglo de las luces.
Uno puede preguntarse qué tan necesario era un episodio acerca de la Europa de la segunda mitad del siglo XVIII, la posterior a la Guerra de los Siete Años, considerando que 26 episodios de 22 minutos no dan para mucho, pero puestos por la labor, debe celebrarse que los guionistas eligieron muy bien cómo hilvanarlo todo: Pedro y su gente, Tiñoso y Enclenque incluidos, forman parte de una compañía teatral que viaja por Europa. Así vemos parte de la realidad de la época en Francia, Austria, Inglaterra, Rusia y Prusia. Bonus erudito porque la obra teatral que montan es Las bodas de Fígaro, más famosa hoy en día porque Mozart la adaptó algunos años después como ópera, y que en su tiempo fue muy controversial porque era una profunda crítica a la sociedad absolutista de su tiempo. El gag recurrente del grupo esquivando en todas las posadas a los reclutadores que emborrachan a la gente para hacerla firmar su ingreso al Ejército, resulta bastante gracioso. No de los episodios más emblemáticos de la serie, o de los más indispensables, pero sí uno muy agradable y relajado de ver, en particular porque viene el densísimo capítulo dedicado a Estados Unidos, y luego el de la Revolución Francesa.
  • El momento para enmarcar: El asesinato del Zar Pedro III de Rusia (no el Pedro protagonista de la serie), mostrado en glorioso gore en pantalla, en un programa televisivo infantil.

21.- América.
  • Hilo conductor del episodio: Estados Unidos desde el Mayflower hasta la Guerra Civil.
Este episodio intenta la hazaña hercúlea de meter toda la Historia de Estados Unidos desde la colonización de América por parte de los primeros indígenas, hasta la Guerra Civil de 1.861. Y lo interesante del caso... es que lo logra. Reduciendo todo al mínimo esencial, por supuesto, pero centrándose tanto en la colonización del territorio como en la construcción de civilización, el episodio termina saliéndose con la suya. El capítulo decide partir por la expedición del Mayflower, lo que es una buena opción considerando el carácter icónico que la misma tiene para la cultura de Estados Unidos. Luego detalla los primeros encuentros de los colonos con los indios, y aprovecha el lance para mostrar un brevísimo destello acerca de la vida de los indios en Estados Unidos. A continuación, luego de mostrar un poco de la vida colonial, ofrece una reconstrucción en general bastante buena de la Guerra de Independencia. El episodio se cierra con una brevísima mención a la pasada de Estados Unidos después de la independencia. El capítulo podría haber resultado un fracaso debido a lo ambicioso de su narrativa, pero una adecuada elección de sus temas, la extraordinaria concisión que muestra, y un retrato decididamente progresista de los indios para la época en que fue creada la serie, lo convierten en un ganador.
  • El momento para enmarcar: Otro de esos momentos de la serie que no intenta escamotear la crueldad y la estupidez de las personas, en concreto la descripción gráfica y descarnada de los abusos de los colonos en contra de los indios por lo que en definitiva es el intento de violación en contra de una india que iba pasando por ahí.

22.- La Revolución Francesa.
  • Hilo conductor del episodio: La Revolución Francesa, obviamente.
¿Alguien dudaba de que una serie televisiva histórica de Francia iba a dedicarle un episodio entero a la Revolución Francesa? A diferencia de otros capítulos que muestran una narrativa bastante panorámica, éste se centra en exclusiva en los eventos entre 1.789 y 1.795; el contexto ya viene un poco dado por el retrato de la Europa prerrevolucionaria que se hizo en el episodio El Siglo de las Luces, de manera que es justificado. El capítulo se abre con el Maestro viajando como diputado por el Tercer Estado a París, para participar en los Estados Generales; como sabemos, la convocatoria a los mismos precipitó la serie de eventos que llevaron a la Revolución Francesa. El capítulo invierte una buena parte del mismo mostrándonos la atmósfera anterior al estallido revolucionario, haciendo así muy comprensible las motivaciones para la Toma de la Bastilla, evento que por desgracia se nos escamotea con un truco narrativo barato, uno de los poquísimos marrones del episodio. El capítulo sigue a grandes rasgos pero con fidelidad el desarrollo de la Revolución Francesa, incluyendo una escueta mención a la fuga de Varennes, y luego a la formación de la Convención y el Terror. Se apunta el asesinato de Marat, y detalle erudito y muy positivo aquí, se le da relevancia a Olympie de Gougues como una pionera en el tema de los derechos de las mujeres. Un interesante montaje de inspiración digna de Einsenstein, el mostrar una máquina de cortar puros como sucedáneo de la guillotina, nos permite mostrar todo el horror de las ejecuciones masivas, sugiriéndolo sin necesidad de gore. El capítulo se cierra con una breve secuencia a cargo del surgimiento como caudillo de Napoleón Bonaparte. Puede parecer un poco demasiado, dejar fuera la totalidad del Imperio Napoleónico, pero es una opción razonable para evitar el problema de algunos otros capítulos, de sobrecargar los mismos con información. En suma, uno de los puntos altos de la serie.
  • El momento para enmarcar: El Enclenque haciendo negociados, vendiendo los restos de la Bastilla.

23.- La primavera de los pueblos.
  • Hilo conductor del episodio: El ferrocarril y la cuestión obrera industrial.
Este episodio sortea con éxito un problema mayúsculo: ¿cómo meter la totalidad del siglo XIX sin que la narrativa se descarrile? La respuesta: mostrarlo a partir de la expansión del ferrocarril. De esta manera matamos varios pájaros de un tiro. Por un lado, a través de la evolución de la máquina de vapor y su aplicación a los trenes, el capítulo nos muestra la atmósfera general de optimismo y fe en el eterno progreso científico, lo que será la base del llamado Positivismo europeo decimonónico. Por el otro, el capítulo no se ahorra comentarios acerca de los no demasiado positivos cambios sociales de la época: el desempleo creciente, la migración a las ciudades, la explotación de los obreros, el trabajo infantil. Fiel a la vocación humanista de la serie, este es uno de los episodios con mayor carga social de la misma, remachando una verdad que no deberíamos olvidar: el progreso científico hace mucho por mejorar la calidad de la vida de las personas, pero aplicado sin conciencia social, puede generar problemas y tensiones sociales incluso mayores de las que resuelve. Eso sí, el episodio debe sacrificar el arte de la época, lo que significa dejar afuera tanto al Romanticismo como al Realismo y al Impresionismo; hubiera sido bonito incluirlos, pero no se puede tenerlo todo, y en este caso, la exclusión sí que está justificada por motivos de concisión narrativa. El final del episodio es la acostumbrada mención atropellada de eventos de la segunda mitad del siglo XIX, con una brevísima y agradecida referencia a Charles Darwin.
  • El momento para enmarcar: El Tiñoso, villano como de costumbre, atacando por un lado el progreso científico y por el otro... ¡defendiendo ideas neoliberales! El Tiñoso, tenía que ser.

24.- La Belle Epoque.
  • Hilo conductor del episodio: El automóvil.
¿Era necesario dedicarle un episodio completo al período del cambio de siglo? ¿No hubiera quedado mejor tratar las guerras mundiales en un único episodio, y dejar el capítulo libre para algún otro pasaje de la Historia? Considerando que la guerra en sí apenas la tratan, era una opción. Quizás influyó que la serie data de 1.978, y en esa época, el paso al siglo XX era todavía la época de nuestros abuelos. En cualquier caso, la serie tiene la inteligencia de renunciar a escribir una historia lineal de la época, y so pretexto del automóvil, prefiere centrarse más bien en lo que era la vida cotidiana del período. Es decir, un capítulo más costumbrista que histórico, aunque sea costumbrismo de época. El comienzo es algo obtuso, con una carrera de automóviles en donde participa el Tiñoso con una actitud digna de Pierre Nodoyuna, y con idénticos resultados, pero luego mejora bastante. El capítulo además tiene el buen gusto de evitar un retrato excesivamente romántico o idealizado de la época; vemos por qué se llama la Belle Epoque, sí, pero también se menciona el colonialismo, el trabajo en las factorías, etcétera. La última parte del capítulo presenta un serio cambio de ánimo, muy acorde con lo que pretende retratar. No llegamos a ver los horrores de las trincheras porque es una serie para niños, pero sí vemos cómo la Primera Guerra Mundial representó en efecto la destrucción del bienestar de toda una generación. El capítulo se cierra con una relación breve y resumida del inicio de la Revolución Rusa, y enfatiza que la misma no fue producto de la maldad abyecta de un grupo de rojos empeñados en comerse a la Humanidad, ni tampoco las maniobras de un hechicero del tres al cuatro como en Anastasia de 1.997, sino que terminó siendo la consecuencia lógica de la sufrida condición del pueblo ruso de la época, en términos no demasiado diferentes a como la serie retrató antes la Revolución Francesa.
  • El momento para enmarcar: Toda la secuencia de la Revolución Rusa.

25.- Los Años Locos.
  • Hilo conductor del episodio: La aviación.
Lo que comentábamos más arriba: dedicarle dos episodios a la primera mitad del siglo XX en una serie de veintiséis capítulos, produce resultados esquizofrénicos como éste. En el episodio anterior entreveíamos la Primera Guerra Mundial desde las trincheras, y lo que veíamos era el horror, mientras que aquí partimos con la Primera Guerra Mundial desde el aire, con los biplanos batiéndose en duelos de acrobacias y metralletas, y el espectáculo oscila entre lo divertido y lo cool. Viendo esto, casi da pena que se acabe la guerra. El resto del episodio, sigue más o menos la tónica del anterior, en cuanto a tono. Vemos los problemas laborales que afrontan los recién llegados desde la guerra, el progreso de la aviación, y a Florcita como una flapper. Detalle interesante este último, si se piensa que en 1.978, el año de la serie, una chica de la edad de Florcita como flapper aún podía estar viva, aunque en su ancianidad. La serie se atreve incluso a una crudeza, considerando que es para niños: el aviador novio de Florcita desaparece sin dejar rastro a mitad de camino, como otra víctima de la edad heroica de la aviación. Al igual que el episodio anterior, experimentamos un cambio de feeling al final. La serie evita los pormenores de la Segunda Guerra Mundial, pero a cambio nos regala una serie de estampas que son bastante apocalípticas, considerando lo ya dicho, o sea, que es para niños. Si es por audacia, se atreven incluso a introducir una brevísima estampa de prisioneros en un campo de concentración, de un patetismo expresionista que no estaría fuera de lugar en una obra de Edvard Munch.
  • El momento para enmarcar: Josephine Baker bailando en topless, sin censura de ningún tipo. En un programa infantil.

26.- Erase una vez... la Tierra.
  • Hilo conductor del episodio: La crisis ecológica y demográfica, y la amenaza nuclear.
Al momento de la serie habían pasado treinta y tres años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, o sea, menos tiempo que el transcurrido desde el estreno de la serie hasta los días de escribir estas líneas. Darle cohesión a este material se veía como empresa difícil, de manera que la serie decide concederse a sí misma una licencia artística. El capítulo se abre con una nave espacial tripulada volando en el año 2.150, y a partir de ahí, reconstruyendo la hipotética historia de los dos últimos siglos. La serie no alude a evento histórico alguno, con la muy visible excepción de la Conferencia de Estocolmo de 1.972. En vez de ello, el capítulo se centra en una profunda denuncia de la expansión del consumismo, y del consiguiente abuso de la Humanidad sobre el medio ambiente de la Tierra. A manera de una historia del futuro pasado, vemos como la explosión demográfica, la mantención de este régimen de vida, y la proliferación descontrolada de la basura, llevan finalmente a que el Tiñoso y el Enclenque cometan la villanía más grande de toda la serie: desatar la guerra nuclear total. Podría haber significado la extinción de la Humanidad, pero la presencia de humanos en la Luna y en estaciones orbitales permiten la supervivencia de la raza. El final del episodio nos presenta una segunda vuelta de tuerca que queda muy bonito en términos de llegar al corazón, pero que en términos narrativos, se siente como algo gratuito.
  • El momento para enmarcar: Cuando el planeta Tierra finalmente se va al demonio por culpa del Tiñoso y del Enclenque, uno de los momentos más oscuros de toda la serie.

Luego de Erase una vez... el hombre, Albert Barillé reincidió con nuevas series. La siguiente se saldría de los temas históricos para centrarse en el espacio. Sería Erase una vez... el espacio, sobre la cual hablaremos en su minuto. Incluyendo el eterno debate que trae de cabeza a los cuatro majaretas que hemos visto ambas series y nos hacemos esa clase de cuestiones: ¿es esta segunda serie una secuela de la primera, o no? Responderemos a esta cuestión en un posteo futuro que ya está en preparación, acerca de Erase una vez... el espacio.



8 comentarios:

Cidroq dijo...

Muy buen recorrido. Ese final trágico fue uno de mis primeros golpes en la infancia jeje, (bueno, y la muerte del profesor mori mori en mazinger)

Martín dijo...

Y tengo entendido que eso del cuero cabelludo se lo enseñaron a los indianos de Norteamérica los... franceses.

Saltándome un poco del tema, Cidroq... ¿En México dieron Mazinger completa? Porque acá en Chile la dieron más cortada...

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, para mí fue mucho más espeluznante la guerra inútil del Gordo contra la basura. La guerra nuclear podía ser o no ser, pero la basura está ahí afuera, y la idea de que cobre vida, y que ni siquiera el todopoderoso puño del Gordo pudiera hacer algo en su contra... eso me dio escalofríos.

@Martin, desconocía el dato. Estaría gracioso, considerada la fama de dandys que con el tiempo desarrollaron los franceses... desde el siglo XIX, eso sí.

Cidroq dijo...


Tambien a mi me impresionó, pero en el caso de mazinger, fue la primera vez que toco ver que uno de los personajes buenos moría, no es que no haya visto ya muerte de personajes en otros episodios de la misma serie (o en otras), pero no eran personajes principales, y el caso de la mamá de bambi, lo vi hasta después de ambas series.

@Martín, si si la pasaron completa, aunque hasta una retransmisión posterior, por cierto esta serie me golpeó dos veces ahora que me acuerdo, aunque es común en mangas y ánimes, fue la primera vez que me tocó ver al personaje principal de la historia caer tan trágicamente al final. Por cierto grand mazinger pasó demasiado desapercibida en México.

murinus2009 dijo...

saludos desde México.

Ahora que terminas la segunda parte del recuento me doy cuenta de que hay mucho mas que no recuerdo,la serie esta llena de un monton de datos eruditos, buen momento para revisionar la serie, seran de gran ayuda estos dos repasos, de lo que recuerdo esta lo siguiente:

Si no me equivoco, en el capitulo de la Revolución Francesa creo que al "Maestro" lo decapitan en la guillotina que acababa de inventar(creo que eso le paso al verdadero inventor de apellido Guillotine).

También recuerdo el capitulo final, con el Tiñoso y el Enclenque desatando la Guerra Nuclear Total, concuerdo contigo un capitulo muy sombrío quizá de la tv. en general, Tal vez por eso el Final Alterno y la Vuelta de Tuerca, aunque viendo el final de la entrada hay algunas pistas: "Pedro" huye de una multitud hacia un Cohete Espacial, entre ellos va creo el Enclenque y al despegar el Cohete incinera a los perseguidores.

No recuerdo la batalla del Gordo contra la Basura, pero si te impresionó mas que la Guerra Nuclear ya imagino porque, la Basura es uno de los peores problemas de la Humanidad y quizá uno insoluble y no tanto por la falta de tecnologías,sino por un montón de cuestiones, literal existen libros y libros sobre el problema.

Aunque me falta ver de nuevo la serie, creo que ya se puede hacer un recuento de las series que pueden introducir a la gente principalmente niños (menores de 6 años), a la Historia Universal y el Pensamiento Racional Ilustrado, serian según yo las siguientes:

Erase una vez el Hombre.
Crónicas Antrópicas.
Planeta Milagro.

De ellas comentaré en 2 o mas partes, problemas con la conexión no admiten extenderse mucho.

Fin de la primera parte.

Hasta la siguiente.


murinus2009 dijo...

Saludos de nuevo, aquí va la segunda parte del comentario.

De las tres series mencionadas quizá la mas ambiciosa es Planeta Milagro, creí que la habia soñado,pero en you tube hay una serie de ese titulo y parece que es la misma que enliste, aunque la recuerdo mas extensa.

Esta serie calculo fue hecha hace entre 5 y 10 años parece una cooproducción de varios paises.

La serie esta hecha a manera de documental con buenas animaciones y la intervencion de cientificos que explican lo que se ve en la serie.

Esta serie comienza con la formación del, Sistema Solar (no se si incluya la muerte de la estrella que al morir dejo una mas pequeña llamada Sol), incluso muestra un Evento del que se habla poco: el choque de un Cuerpo Celeste contra la Tierra que casi la rompe, que es el Evento que formó El Sistema Tierra-Luna, fundamental para la posterior aparición de la Vida, aquí a ese Cuerpo Celeste le llaman "Orfeo" es la única serie en que escucho ese nombre.

Es de las pocas series que hablan de las aventuras de nuestros antepasados desde antes de la aparición del hombre (desde que eran microorganismos) y los millones de catástrofes y problemas que tuvieron que afrontar hasta nuestros días, entre ellos la congelación de la tierra hace como 600 millones de años, (tu colega General Gato tiene una entrada al respecto en su blog sigloscuriosos.blogspot.mx), las grandes extinciones del Pérmico, de los Dinosaurios, pasando por sortear depredadores como el Escorpion Marino Gigante, Los Artropodos, los Dinosaurios y hasta la aparicion del Hombre.

La serie hace recuentos cada cierto tiempo de como nuestros antepasados han ido evolucionando y adaptándose a cada cambio, desde Microbios Unicelulares, Primeros Vertebrados y hasta la aparición de los Hominidos.

En ese punto la serie muestra el desarrollo de las mas importantes civilizaciones y sus alcances, recuerdo como una de las Dinastias Chinas creo la primer arma compleja fabricada en serie con piezas intercambiables: una Ballesta, y así hasta llegar a la Época Actual (antes haciendo un recuento una vez mas de toda la Evolución de la Vida), hace unos 5 años en que se explica que el mayor problema de la Humanidad es: El cambio Climático en ese capitulo aparece el Lingüista y Activista estadounidense Noam Chomsky.

Sobre "Erase una vez el Hombre", aqui en la guillermocracia se ha hecho el que quiza sera el mejor Analisis de la serie en años y quizá para el futuro.

A mi juicio Las Crónicas Antrópicas de la guillermocracia son quizá el esfuerzo mas impresionante hecho hasta ahora por introducir a la gente a la Historia y el Pensamiento Racional Ilustrados, y quiza la única que hace enfásis en como la Humanidad ha buscado diferentes métodos para almacenar información y la importancia de este hecho fundamental ,desde las Pinturas Rupestres, Tablillas de Arcilla, Pergaminos,Libros, Sistemas Electrónicos Analógos, y hasta el Internet, sobre todo por que son un esfuerzo hecho por una sola persona, las otras series son cooproducciones de varios paises.

Es buen momento para que quien no las conozca comience a visitarlas comienzan el 1 de Enero de 2012, en ellas encontraran cosas que yo no he visto en otros lugares como:
Que los antiguos Griegos conocían el Yoga y llamaban a los que lo practicaban "Gimnosofistas".
La Era Axial.
El Concepto Numérico Hindu del Kalpa.
Los Esfuerzos por crear Sistemas de Educación Masiva.

Fin de la Segunda Parte del Comentario, falta, espero, una mas y ya.

Hasta entonces.

murinus2009 dijo...

Saludos una vez mas.

Solo resta agregar las series que también se recomendarón aquí en la entrada pasada:

El mundo de Brakman.

Las siguientes son recomendaciones de @Gaby Fonseca (saludos Gaby):

Cantinflas Show y Cantinflas y sus Amigos.
Historias Horribles.
Diseño Ah!
Serie Desconocida de origen francés.

La siguiente es recomendación de @Cidroq (saludos Cidroq):

El Autobús Mágico.

A lo que pregunta @Martin, yo vi Mazinger Z en 1987 en tv. abierta canal 5 de Ciudad de México, según yo si la pasaron completa sin censura, se veía toda la carnicería que hacían los Monstruos Mecánicos del Dr. Hell: gente aplastada ,quemada viva, disuelta en acido, hasta el capitulo final en que, Spoiler: Mazinger Z es destruido, aparece el "Gran Mazinger" y destruye a los Monstruos Mecanicos, queda un final abierto en que se habla de que el nuevo enemigo son: "Las Fuerzas Oscuras del Emperador Mikene", y en que el "Gran Mazinger" será el relevo en la Nueva Guerra.
En esa epoca que yo supiera nunca sacaron la serie del "Gran Mazinger", la vi hace un año en you tube, estaba incompleta de 56 capitulos había como 30,yo solo vi 15, hace como un mes, (en septiembre de 2016) que la busque ya no estaba, o no la supe buscar.

Gran trabajo esta entrada Guillermo, según yo, has creado otro Clásico más de la guillermocracia, y quizá la mejor reseña de "Erase una vez el Hombre" que habrá en cualquier medio.

Fin de la Tercera parte del Comentario y Ultima.

Gracias por todo y hasta la Próxima.


Guillermo Ríos dijo...

Lo breve, si bueno, dos veces bueno.

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