miércoles, 12 de octubre de 2016

¿1.492: Los amerindios a la conquista de Europa?


Año 1.532 d.C. En Toledo, España, ocurre un evento histórico capital. Huáscar, uno de los generales de un lejanísimo señor imperial llamado Atahualpa, monarca todopoderoso del Imperio Inca, se entrevista con un monarca local llamado Carlos. Este monarca recibe a Huáscar con grave dignidad, escoltado por sus soldados y por sus inquisidores, y escucha con atención sus palabras. Huáscar exhorta a Carlos a aceptar que los incas han recibido un mandato divino por parte del mismísimo Viracocha, el dios del Sol, para expandir la Verdadera Fe desde su centro sagrado en Coricancha, a los cuatro rincones de la Tierra; Viracocha ha decretado que todos los reyes, incluyendo a Carlos, deben rendirse ante Atahualpa. Carlos mira con desinterés, hace un gesto de fastidio, y esto colma la paciencia de Huáscar, cuyos hombres de inmediato, gritando palabras en quechua, toman por asalto a Carlos, lo arrestan, y de esta manera, ponen de rodillas, en un solo acto, al Imperio Español. A partir de ahora, la conquista de los españoles por parte de los incas es un hecho consumado; la suerte de los españoles está echada.

Por supuesto, sabemos que las cosas no fueron exactamente así. En realidad, fue más bien como lo siguiente:

Año 1.532 d.C. En Cajamarca, Imperio Inca, ocurre un evento histórico capital. Francisco Pizarro, uno de los generales de un lejanísimo señor imperial llamado Carlos, monarca todopoderoso del Imperio Español, se entrevista con un monarca local llamado Atahualpa. Este monarca recibe a Pizarro con grave dignidad, escoltado por sus soldados y sus sacerdotes, y escucha con atención sus palabras. Pizarro exhorta a Atahualpa a aceptar que los españoles han recibido un mandato divino por parte del mismísimo Dios Cristiano, para expandir la Verdadera Fe desde su centro sagrado en Roma, a los cuatro rincones de la Tierra; el Dios Cristiano ha decretado que todos los reyes, incluyendo a Atahualpa, deben rendirse ante Carlos. Atahualpa mira con desinterés, hace un gesto de fastidio, y esto colma la paciencia de Pizarro, cuyos hombres de inmediato, gritando palabras en español, toman por asalto a Atahualpa, lo arrestan, y de esta manera, ponen de rodillas, en un solo acto, al Imperio Inca. A partir de ahora, la conquista de los incas por parte de los españoles es un hecho consumado; la suerte de los incas está echada.

Para nosotros, la sola idea de que los incas o aztecas hubieran podido poner de rodillas a los europeos de una manera tan aplastante como los españoles lo hicieron con las civilizaciones de un continente entero en apenas medio siglo, se nos antoja ridícula, más allá de la simpatía teñida de romanticismo que pueda despertarnos su causa perdida. ¿Cómo iban los aztecas o incas a lograrlo sin caballos ni armas de fuego...? Y sin embargo, cosa curiosa, existe un subgénero de historias alternativas en las cuales los amerindios han logrado resistir a los europeos, e incluso devolverles la mano. Este subgénero no es ni de lejos tan popular como las historias alternativas con Hitler ganando la Segunda Guerra Mundial o los sudistas ganando la Guerra Civil de Estados Unidos, pero de que existen obras en esa línea, existen. Es casi como si hubiera una cierta fascinación mórbida en la idea de castigar simbólicamente a los europeos por la salvajada de exterminar a aztecas, incas, y un enorme tonelaje de otros pueblos amerindios por el camino. ¿Pero es sólo eso? ¿Fascinación mórbida y nada más...?

Lo que pudo haber sido...

En las obras con amerindios resistiendo exitosamente a los españoles hasta el punto de frustrar la conquista europea de América, parece existir una cierta conciencia de lo improbable del escenario. Quizás por eso, no hay demasiadas obras en las cuales los aztecas o los incas hayan invadido Europa. Y cuando se plantean, los escritores recurren a los trucos habituales para hacer creíble el escenario. O sea, dejar muy vagos los detalles acerca de cómo ocurrió, rogando porque el lector no pregunte demasiado, y centrarse en la actualidad de la Historia Alternativa de marras. O bien atribuirlo a una concatenación inverosímil de eventos. O bien alterando de manera grosera los equilibrios de poderes para que los aztecas e incas hayan tenido algo siquiera parecido a una mínima oportunidad.


Alan Moore coqueteó con la idea en uno de los primeros números de Tom Strong. Por supuesto, tratándose de Tom Strong, se trata de un elegante guiño a las ficciones de amerindios de épocas pretéritas tomando por asalto nuestra civilización occidental, una premisa no muy explotada pero sí presente en la era pulp. ¿El giro de guión? Ellos vienen de un universo paralelo en donde, cuando los europeos aparecieron en el Imperio Azteca, ellos estaban esperándolos con ametralladoras. Resultado: los aztecas no sólo han conquistado el mundo, sino que están expandiéndose por universos paralelos. Los aztecas, de hecho, llegan a fabricar una supercomputadora llamada Quetzalcóatl 9. Lo que pasa después, lean el cómic.

Un ejemplo particularmente elaborado es The Aztec Century de Christopher Evans, novela de la cual ignoro si hay traducción al castellano. Dicha novela se ambienta en la década de 1.990... en la que el Imperio Azteca invade Inglaterra, luego de dominar y controlar cerca de la mitad de Europa Occidental, en otra muestra de la prototípica paranoia jamesbondesca de los ingleses por describirse a sí mismos como el último bastión de la libertad. ¿Cómo es que el Imperio Azteca llegó a sobrevivir hasta el siglo XX? Simplemente, Hernán Cortés traicionó a los españoles y se pasó de bando, y esto sumado a tales o cuales otros eventos, llevó a que el Imperio Azteca sobreviviera y además se transformara en superpotencia mundial.

El mítico juego de rol GURPS propone otro escenario de aztecas convertidos en superpotencia, en el suplemento GURPS Alternate Earths. Dicho libro complementario es, como lo dice el título, una colección de escenarios de Historia Alternativa en las cuales ambientar campañas de GURPS. Uno de dichos escenarios es Ezcalli. En el mismo, los cartagineses arriban a América, creando de manera accidental un mundo globalizado similar a los imperios coloniales modernos, pero con tecnología de la Edad del Hierro. Los amerindios, inmunizados ahora contra las enfermedades europeas, logran superar la brecha tecnológica con Europa, más angosta entonces que en la época renacentista, mientras que el Imperio Romano se divide porque sus regiones occidentales prefieren comerciar con América en vez de con Egipto, hasta el punto que las invasiones germánicas lo hunden por completo. ¿Resultado? Un siglo XIX de vena algo Steampunk con una Europa repartida entre aztecas y mongoles, y en donde el Imperio Azteca está desarrollando la Revolución Industrial. Y por supuesto, un Manhattan controlado por la superpotencia iroqui que no es Manhattan sino Mananna, llamado así por los inmigrantes irlandeses de cultura céltica que han llegado hasta ahí... Diversión garantizada, si quieres jugar una partida de rol con un personaje que ayuda a expandir su imperio con máquinas de vapor para hacer sacrificios humanos arrancándole el corazón a tus enemigos para ofrendarlos a los dioses. GURPS puede ser así de alucinante.

Y eso, por no mencionar a los videojuegos de tipo controla tu propia civilización, como el mítico Civilization de Sid Meier, en el cual, de manera muy realista, tu civilización estaba muy complicada si es que inventaba la Equitación y descubría que en su territorio no había caballos con los cuales entrenar jinetes, o si se inventaba la Metalurgia y no aparecía hierro. En Civilization de Sid Meier podías controlar a los aztecas, y si por puro azar en territorio azteca aparecían los benditos caballos y el siempre agradecido hierro, tenías una oportunidad de literalmente reescribir la Historia, en versión videojuego a lo menos. Aunque no conozco a nadie que haya querido controlar a los aztecas, considerando que los diseñadores retrataban a Moctezuma II cada vez más sidítico en cada nueva entrega. En Age of Empires III por su parte fueron un poco más despectivos: sólo podías jugar con potencias europeas. Pero con el pack The WarChiefs, podías jugar también con los iroquis, los lakotas o los aztecas. Felices sueños conquistando el mundo. Y de Europa Universalis y su menú de doscientas naciones del siglo XV para elegir, incluyendo algunos oscurísimos cacicazgos africanos o asiáticos, mejor no hablemos.


...pero no fue...

Por supuesto, como hemos visto, el escritor de ucronías que intentan invertir el flujo de conquistadores en el intercambio colombino, tiene el enorme problema de explicar y justificar cómo es que imperios que en lo tecnológico estaban en la Edad de Piedra, y además fueron masacrados por enfermedades como la viruela o la peste, consiguieron resistir a los europeos primero, derrotarlos después, e incluso volver en su contra la invasión al último, si a tanto llega el entusiasmo del narrador. En no pocos casos, ya lo decíamos más arriba, esto lo resuelven con coincidencias, con magia pura y simple, o con viajeros del tiempo que regresan al pasado con tecnología del presente para ayudar a los amerindios. Pero esos son recursos literarios que nada tienen que ver con la Historia, por supuesto. Porque sin abandonar lo histórico y realista, en su libro Armas, gérmenes y acero, Jared Diamond lo plantea en términos crudos e inequívocos: "¿Por qué no fueron los incas los que inventaron las armas de fuego y las espadas de acero, los que montaron en animales tan temibles como los caballos, los que portaban enfermedades para las cuales los europeos careciesen de resistencia, los que desarrollaron buques capaces de cruzar los océanos y organizaciones políticas avanzadas, y los que fueron capaces de basarse en la experiencia de miles de años de historia escrita?".

A esto, Diamond lo llama la pregunta de Yali. Estando en Nueva Guinea, Jared Diamond conversó con un político local llamado Yali, quien en el curso de una conversación, le hizo una pregunta bastante cruda: "¿Por qué vosotros, los blancos, desarrollasteis tanto cargamento y lo trajisteis a Nueva Guinea, pero nosotros, los negros, teníamos tan poco cargamento propio?". En el vocabulario de Nueva Guinea, cargamento se refiere a la tecnología y la civilización, asociadas en la mentalidad neoguineana a las cosas que los europeos traían en las bodegas de los barcos por motivos obvios. Pero la pregunta no es nueva. El historiador Niall Ferguson en su libro Civilización, la llama la pregunta de Rasselas, citando a Samuel Johnson, quien en 1.759 publicó La historia de Rasselas, príncipe de Abisinia. En palabras de Johnson, citado por Ferguson, Rasselas le pregunta al filósofo de la corte, respecto de los europeos: "¿Por qué, dado que ellos pueden viajar a Africa y Asia tan fácilmente por razones de comercio o de conquista, no pueden los asiáticos y africanos invadir sus costas, establecer colonias en sus puertos, y dar leyes a sus príncipes naturales? El mismo viento que a ellos les lleva de vuelta nos conduciría ahí a nosotros".

Las respuestas de Diamond y de Ferguson parecen diferir entre sí, pero en realidad, a pesar de que Ferguson trata a Diamond con algo de condescendencia, ambas respuestas son más complementarias que diferentes. El matiz está en la amplitud del panorama. Armas, gérmenes y acero de Diamond intenta una explicación de la Historia Universal como un todo, desde el inicio del Holoceno hasta la actualidad, mientras que Ferguson prefiere limitarse al predominio europeo desde el Renacimiento hasta la actualidad. Así, la respuesta de Diamond radica en factores ambientales. Desde el inicio de la historia civilizada, los pueblos eurasiáticos tuvieron recursos que los amerindios no: una mayor variedad de cereales que cultivar, más animales disponibles que usar como ganado, y el caballo, por supuesto. Con esto mejoró su alimentación, facilitando un crecimiento demográfico más sostenido que llevó a la concentración más temprana en ciudades, y a la generación de tecnología y civilización. Además, el contacto con el ganado hizo que numerosos gérmenes del mismo saltaran a los humanos, como por ejemplo la viruela que saltó desde el ganado bovino, y por lo tanto, éstos desarrollaron inmunidad... sólo en Eurasia, y no en América, por lo que cuando se produjo el contacto de los dos mundos, en materia de inmunidad, los amerindios tenían las de perder.


Ferguson por su parte describe un escenario diferente, aunque él se inscribe dentro del gran salto adelante que representó el paso de la Edad Media al Renacimiento. Según Ferguson, Occidente se impuso por la conjunción de seis factores: la relativa disgregación política y la consecuente competencia mortífera por ser los más eficientes, la libertad de los científicos respecto de la religión para crear nueva ciencia y tecnología, el principio de la preservación de la propiedad individual, la Medicina moderna respaldando a los soldados de los ejércitos coloniales, el abrazo de la sociedad de consumo como estímulo para la industria y el comercio, y la ética protestante del trabajo. Dentro de este panorama, resulta claro que la batalla de los aztecas e incas en contra de los españoles estaba perdida desde el día uno, como que eran imperios centralizados, faltos de libertad intelectual, sin verdadera propiedad privada individual, con una Medicina cavernaria, sin gran consumo interno y con una ética basada en un brumoso misticismo fatalista. Y si esa era la situación de aztecas e incas, entonces qué quedaba para los pueblos y tribus menos desarrollados en América.

...¿pero podría llegar a ser...?

De manera que, en el siglo XVI, Occidente se lanzó a la invasión del mundo y se impuso de manera decisiva. ¿Para siempre...? Quizás no. Porque puede ser que el último episodio de esta historia no se encuentre escrito todavía. Arnold J. Toynbee observaba, en algún rincón de los diecisiete tomos de su monumental Estudio de la Historia, que la civilización del Medio Oriente había tardado un milenio completo para obtener su revancha respecto de los invasores grecorromanos; ésa es la cantidad de tiempo que pasó entre la conquista del Imperio Aqueménida por Alejandro Magno en el siglo IV a.C., y el contragolpe de los musulmanes contra bizantinos y sasánidas en el siglo VII d.C. En ese milenio bajo dominación de una cultura extranjera, la grecorromana, la civilización del Medio Oriente que había alcanzado su culminación en el tolerante y ecuménico Imperio Aqueménida no fue destruida, sino sólo sumergida. Y siguió viva en el enorme caldero popular de pueblos y razas sometidos a la administración de los imperios griegos primero, y del Imperio Romano después. Ese impulso fue tan grande que, de hecho, una religión indígena del Medio Oriente, el Judaísmo, consiguió abrirse paso hasta el Imperio Romano adoptando elementos y creencias propios del mundo grecorromano, para transformarse en el moderno Cristianismo. ¿Puede entonces considerarse que las civilizaciones amerindias han sido aniquiladas por completo, después de apenas medio milenio transcurrido desde la invasión europea contra América?


En toda América al sur del Río Grande, existe una poderosa tradición cultural autóctona en abierto desafío a Occidente. Entre los pueblos andinos, siguen celebrándose fiestas de origen incaico, tal y como si el Tahuantisuyo, el Imperio Inca, siguiera vivo. Es apenas una costumbre folclórica, un retablo pintoresco en donde los turistas occidentales pueden tomar fotos... por ahora. En México, por su parte, numerosos elementos culturales de la tradición maya y mexica siguen bien vivos. Tanto, que un cineasta como el mexicano Alfonso Cuarón pudo salirse con la suya incluyendo un autobús con adornos de calaveras de clara tradición mexicana, en una película tan occidental y tan británica como Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Latinoamérica tiene también una larga tradición de pueblos autóctonos rebelándose contra el régimen político y social impuesto por las oligarquías de raigambre occidental. En términos históricos tenemos la rebelión de Tupac Amaru en 1.780, o la Revolución Mexicana de 1.910. Pero en tiempos contemporáneos existen los zapatistas de México, las FARC de Colombia, Sendero Luminoso en Perú, los mapuches en la Araucanía... La Música misma en Latinoamérica es una mezcla de tradición cultural occidental con samba, salsa, cumbias, y un largo etcétera de ritmos que son una mezcolanza de importaciones europeorrenacentistas, música africana y folclor latinoamericano. Y si están pensando en el Pop, el Rock, la Música Electrónica o el Metal como Música Occidental, piénsenlo de nuevo: todos esos ritmos tienen como raíz el Rock and Roll al estilo de Elvis Presley, que a la vez desciende de la música folclórica tradicional de los inmigrantes coloniales... y de los ritmos tribales africanos. Bajo la cultura occidental predominante en Latinoamérica, hoy en día existe un volcán folclórico que podría entrar en erupción en cualquier momento.

Y se pone mejor. Hoy por hoy, los sudacas, llamados cariñosamente también espaldas mojadas, están infiltrando a Estados Unidos, la más grande nación anglosajona de América, hasta el punto que son una fuerza política a contar en las elecciones presidenciales. Miami o Los Angeles tienen barrios enteros en donde la cultura latina ha desterrado a la anglosajona. Incluso, tipos como Ricky Martin o Jennifer Lopez pueden triunfar presumiendo de su identidad más o menos latina, por no hablar de los actores latinos en Hollywood. Si lo piensan bien, esta clase de infiltración pacífica la hemos visto antes: es la misma infiltración que los germanos llevaron a cabo en el Imperio Romano durante cerca de tres o cuatro siglos, hasta rematar en las grandes invasiones del siglo V d.C. La infiltración de los latinos en Estados Unidos lleva apenas un siglo, pero eso ha sido tiempo suficiente para introducir cambios. Es la venganza de Latinoamérica contra Estados Unidos, que ha presumido ahora y siempre de ser una especie de reencarnación del republicanismo del Imperio Romano en nuestros días.

Las observaciones de Toynbee, efectuadas a mitad del siglo XX, en una época en donde la invasión latina contra Estados Unidos estaba en mantillas, se han visto agudizadas en el último tiempo. Samuel Huntington, en su obra Choque de civilizaciones, se vio obligado a acreditar a Latinoamérica como una civilización por derecho propio. Y Niall Ferguson en su libro Civilización, que mencionamos más arriba, escribe su obra precisamente porque pone el dedo en la llaga, en el hecho de que civilizaciones no occidentales, incluyendo potencialmente Latinoamérica, han alcanzado finalmente a Occidente y amenazan con dar vuelta las tornas. En ese sentido, puede que los amerindios hayan perdido el primer round, cuando empezó la invasión europea en 1.492. Pero el match de boxeo sigue ahí, y quizás en una época no demasiado lejana, los descendientes de esos amerindios, marchando en nombre de cultos redivivos a Quetzalcóatl o Viracocha, crucen el Atlántico, sometan a Europa, y se transformen en el centro del mundo. De posibilidades está hecho el futuro, y ése es un futuro que yo, en lo personal, no me atrevería a descartar. ¿No son acaso las ficciones acerca de un 1.492 inverso en donde los amerindios conquistan Europa, menos una exploración de los caminos no recorridos, que un anticipo de los caminos posiblemente aún por recorrer...?

¿Un vistazo al futuro...? (fuente).

19 comentarios:

Cidroq dijo...

Interesante tema el que planteas. Los aztecas estuvieron a punto de derrotar a Cortés, que de haber sucedido, quien sabe cuanto tiempo hubiera retrasado la conquista española, pero como mencionas, el exagerado sentimiento religioso derrotista de Moctezuma les dió una segunda oportunidad a los españoles, que aprovecharon perfectamente.

Saludos.

Gaby Fonseca dijo...

Vaya nunca me espere un post asi, super interesantes las imagenes!!

Me gustaria comentar 2 cosas: aqui en Mexico, la guerra de conquista fue ganada por los españoles en gran parte por ayuda y traciones de otros pueblos aparte de los Aztecas (una de las muchas cosas tragicas en la historia de nuestro pais). Si no hubiera sido por estas alianzas, los Españoles no hubieran vencido tan facil al Imperio Azteca. No recuerdo cifras exactas, pero las fuerzas expedicionarias de Cortez y las que llegaron despues no se comparaban con las decenas de miles de soldados de los ejercitos de pueblos vecinos o hasta subyugados de los aztecas.

La otra cosa es que en Mexico el racismo y la discriminacion contra las personas con origenes indigenas (los verdaderos mexicanos, pues) es demasido alta :( no veo, entonces, como ellos podrian levantarse contra el mismo sistema que los oprime (dentro del pais) para luego ir a oprimir a otro pais xD

Se que no estableciste ninguno de los 2 puntos, pero solo los comparto para ti y los demas que los lean.

Saluditos desde la ex-Tenochtitlan!

Martín dijo...

Bueno, aquí en Chile se señalan como causas de la inusitada y extendida (en el tiempo) resistencia mapuche a los españoles su falta de unidad política y el terreno, que facilitó mucho la táctica de emboscadas de los mapuches, al tiempo que dificultó en extremo la estrategia de conquista de los españoles... En fín.
A todo esto, ¿no era en una película de Snake Plissken cuando Sendero Luminoso y Cuba iban a invadir los EEUU?

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, la campaña de Cortés es una historia de vértigo, con un millón de cosas que pudieron haber salido mal para los españoles: si no hubiera estado Malinche de por medio, si Tlaxcala no se hubiera pasado a su lado, si Moctezuma no hubiera sido víctima de presagios y oráculos, si Cortés hubiera perdido contra Pánfilo de Narváez, si en la Noche Triste los hubieran pillado... Lo suyo es mitad audacia y mitad pura y simple suerte. Lástima que después se le agotó, cuando tuvo que enfrentarse a la tradicional ingratitud monárquica española...

@Gaby_Fonseca, como decía más arriba, Cortés venció por una mezcla de audacia al cuadrado o al cubo, con una suerte loca, en mi opinión por lo menos. Por otro lado, es cierto que los españoles eran poquitos, pero tenían caballos y armas de fuego. Después, los nativos aprendieron a usar ambas cosas, pero para esas fechas, ya los españoles habían infligido golpes demasiado decisivos. Por otra parte, si Cortés hubiera fracasado, de todos modos los aztecas ya habían quedado expuestos a las epidemias europeas, y además, las noticias de un rico imperio habrían llegado a Cuba, Panamá, España y otras naciones europeas, de manera que, creo yo, la suerte del Imperio Azteca estaba prácticamente echada de todos modos.

Precisamente porque en México así como en otros lugares de Latinoamérica hay racismo y discriminación, es que el riesgo de rebelión es alto: porque no hay nada que perder en rebelarse.

Por otra parte, el proceso de infiltración de los latinos en Estados Unidos que describí es lento, de muchísimas generaciones. Piénsese por ejemplo en que debió transcurrir más de un siglo entre que Patrick Kennedy, miembro de un grupo de ciudadanos de segunda clase que eran los irlandeses en el siglo XIX, llegara a Estados Unidos escapando de la hambruna de 1.848 en Irlanda, hasta que su descendiente John F. Kennedy llegara a la Casa Blanca en 1.961. Y hablamos de un irlandés, o sea, un caucásico; otras etnias lo tienen más difícil. Pero es cuestión de tiempo. Piénsese que los invasores germanos contra el Imperio Romano en el siglo V d.C., eran descendientes de más de medio milenio después, de los invasores cimbrios y teutones que intentaron la misma hazaña más o menos en el año 90 a.C. Si mi tesis es correcta, entonces estamos viendo las primeras fases de la infiltración, un proceso histórico que si sigue ese curso, debería tardar algunos siglos más hasta llegar a su fase final.

Guillermo Ríos dijo...

@Martín, los mapuches tuvieron a su favor dos grandes elementos. Uno es el terreno, justamente, y que suele ser el gran aliado de las bandas fronterizas en contra de los asentamientos civilizados. Lautaro viene a ser así, salvando las distancias históricas por supuesto, el equivalente mapuche de Arminio, que le infligió a los romanos la aplastante derrota de Teutoburgo en 9 d.C. Y el segundo elemento fue que Chile era un país pobre, y por lo tanto, a los españoles les convenía más el mantener una línea de fortificaciones en los límites del territorio araucano y explotar las tierras más fértiles, que intentar anexarse a los mapuches de una. Por supuesto, eso cambió con las nuevas tecnologías agrícolas del siglo XIX, la disponibilidad de emigrantes desde Europa, y la invención del ferrocarril, y entonces ya sabemos lo que pasó con los mapuches.

Me parece recordar que en Escape de Los Angeles se veía eso. Pero tengo recuerdos muy nebulosos de esa película, así es que no lo doy como dato cierto.

Gaby Fonseca dijo...

Jijiji el ejemplo de Kennedy muy bueno xD y es cierto, si han pasado como 200 y pico años desde la fundacion de Estados Unidos y ya tienen un presidente Negro xD no veo por que no uno latino, de familiares mexicanos xD pero aun asi, hay que ver que por el simple hecho de que un afroamericano llegara al poder del pais mas poderoso del mundo todos los afroamericanos tuvieran mejor papel en la politica o en la sociedad, creo que es meh, igual que Kennedy no aumento la figura de los Irlandeses en Estados Unidos solo por que fuera presidente. Como sea, entiendo tu punto, solo hago esos comentarios ^^ Estados Unidos es un pais formado por personas de todo el mundo, ya hubo una ola de personas de Europa talvez haya otra de personas de latinoamerica y esta dandose en estos momentos.

Y lo de los Aztecas, es cierto, si no eran los españoles, serian otros :( que mal!

Martín dijo...

¿No se supone que las coincidencias de la llegada de Cortés con las creencias religiosas aztecas eran tan... increíbles, que Frank Herbert las tomó como base para su figura de la Missionaria Protectiva (plantar una idea religiosa en mundos que no están bajo control, para después aprovecharse de ellas?)

Guillermo Ríos dijo...

@Gaby_Fonseca, yo veo un Presidente de raíces latinas en la Casa Blanca durante la próxima generación, o sea, más o menos en los próximos treinta años. El voto latino en Estados Unidos es simplemente demasiado importante, va a serlo cada vez más en los próximos años, y basta que surja un descendiente de latinos con el carisma de Obama, para que suceda.

Respecto de que los aztecas y los amerindios en general estaban sentenciados desde el día uno, recomiendo vivamente el libro Armas, gérmenes y acero de Jared Diamond, que explica con todo lujo de detalles por qué las civilizaciones amerindias se retrasaron tanto respecto de las eurasiáticas, con los resultados de todos conocidos.

@Martín, la verdad ignoro en qué se habrá inspirado Frank Herbert para inventar la Missionaria Protectiva. Pero menuda sorpresa me llevé cuando leí la novela, habiendo visto la película de David Lynch antes, y como lo que en la película es misticismo hollywoodense al uso con un mesías que es el elegido y etcétera, en la novela es parte de una materialista operación de ingeniería social por parte de la Bene Gesserit. La omisión de la Missionaria Protectiva en la película altera bastante el significado que tiene la religión en el universo de Dune, respecto de la novela, por supuesto.

Erika Dellafrancesca dijo...

Este era el enlace que estaba buscando, no me acordaba donde estaba. Bueno, a lo mejor en la Guillermocracia tomamos la idea para blogoserie a la carta.

Personalmente me inspiran desconfianza esos "estudios" de porquè paso esto o aquello; todos tienen el mismo defecto del marxismo: saltarse los casos en que las cosas no son como dice tu teorìa y soltar parrafadas en donde sí se cumple lo que tú dices. (Lo científico de verdad es lo contrario; explicar primero porque hay casos en que no se cumple, y luego torizar sobre los que sí). Veamos, "los pueblos eurasiáticos tuvieron recursos que los amerindios no: una mayor variedad de cereales que cultivar, más animales disponibles que usar como ganado, y el caballo, por supuesto. Con esto mejoró su alimentación, facilitando un crecimiento demográfico más sostenido que llevó a la concentración más temprana en ciudades, y a la generación de tecnología y civilización. Además, el contacto con el ganado hizo que numerosos gérmenes del mismo saltaran a los humanos, como por ejemplo la viruela que saltó desde el ganado bovino, y por lo tanto, éstos desarrollaron inmunidad... sólo en Eurasia."

Los Arábes Chinos y Mongoles tenían todo eso. Y mejor tecnología, mayor riqueza, ejércitos más numerosos, Imperios màs grandes con mayores recursos...y no conquistaron Europa. No se puede decir que porque no pudieran; España (precisamente España) fuè conquistada por los musulmanes fácil. Los otomanos tomaron Bizancio (la parte más rica, culta, y poderosa de todo Occidente)y si los Chinos hubieran querido habrían podido tomar Europa fácil también. De hecho, Solimán el Magnífico puso sitio al imperio de Carlos V casi al mismo tiempo que Cortès a los aztecas y fuè básicamente por suerte que Carlitos se salvó. La moraleja es que el factor suerte juega mucho en la historia...más de lo que les gustaría a algunos teóricos. De hecho, creo que Bayaceto el rayo estaba a punto de conquistar Europa cuando Tamerlàn le hizo la puñeta...y esa es otra "suerte loca" que tuvieron los europeos. En todo caso, no esta claro porquè no fueron los grandes imperios asiáticos los que conquistaron Europa en el renacimiento.

Sobre Kennedy/Obama/y-el-latino-que-venga, pues eso demuestra sólo algo que a muchos les disgusta mucho admitir: que el liberalismo anglosajon clásico sí mantiene, a pesar de lo que digan muchos socialistas, cierta igualdad de oportunidades para todos, después de todo. O de lo contrario nunca hubieran podido llegar al poder, ni Kennedy ni Obama ni el latino que esperamos algùn dìa.

Oliverio Graelent dijo...

Yo creo más bien que los imperios amerindios estaban demasiado divididos entre sí. Atahualpa venía de terminar una guerra civil cuando llegó Pizarro y a los aztecas los odiaban a muerte muchos de sus propios vasallos (había que hacerlo para pasarse al bando español, pero tampoco olvidemos que Francisco I se alió con Solimán el Magnifíco contra Carlos V justamente entonces) y ese fue el factor decisivo.

Es interesante comparar con los japoneses del siglo XIX (los de Samurai X y El último Samurai de Tom Cruise) a primera vista también podríamos decir que "la lucha contra los europeos estaba perdida para ellos antes de empezar" y sin embargo, lograron modernizarse copiando la tecnología occidental, y derrotar a los rusos en Puerto Arturo primero, anexionarse la Corea después, aliarse con los británicos contra los alemanes en la I guerra mundial y luego con los alemanes contra los americanos en la segunda, o sea, que se convirtieron en una superpotencia. Y por cierto que no lo hicieron lloriqueando "que mala es la cultura occidental que nos pisotea y aliena" (al estilo latinoamericano, que no sabemos decir otra cosa) sino "Vamos a hacer como ellos: capitalismo y armas pa´ poder ganarles" (más o menos lo mismo que después de Hiroshima; y no les fué mal, si tomamos en cuenta toda la competencia que les han hecho a los americanos después de que perdieron la guerra; cada vez que oigo a un latinoamericano lloriquear su antinorteamericanismo "el imperialismo nos tiene así" me dan ganas de gritarle que pruebe a hacer como los japoneses: clonar la tecnología y la economía capitalista para combatirlos con sus propias armas y que se deje de boberías. Bueno, para ser justos, los brasileños han hecho algo de eso, no mucho, pero algo sí).

Desde luego, hubiera sido interesante que Solimán conquistara el imperio de Carlos V y luego se quedara con las colonias españolas en América. Así, habríamos tenido un imperio musulmán culturalmente más avanzado que el español dueño del mundo. ¿No hubiera sido mejor para la humanidad así? ¿Y porqué NO ocurrió así? Porque también parecía durante el asedio de Viena que "los europeos tenían perdida la lucha contra el imperio otomano antes de empezar" ¿O no?

Preguntas interesantes...

Ludovico Luchesi dijo...

En realidad, no sólo los Euroasiáticos tenían ventaja: los africanos también. Egipto y el norte de Africa, (Marruecos, Egipto, Libia, etc) eran ricos y muy cultos estados musulmanes. Toda España fué conquistada por ellos, y si no fuera por Carlos Martel, también Francia. En cierto modo lo que impidió que toda Europa fuera conquistada por los africanos como lo fué por los hunos de Atila, fué que en la edad media no había una red de caminos como la que construyeron los romanos para facilitar el comercio, (que era muy rentable pero les daba la llave del imperio a cualquier invasor) y la combinación biotecnolóciga de clima, castillos y armaduras. El clima era un problema, porque sin caminos para transitar no podías atravesar grandes distancias antes de que te llegara el invierno, y en invierno tenías que paralizar las acciones militares. Los castillos estaban hechos adrede para que los invadidos tuvieran cobijo y los invasores no, y eran dificíles de ocupar. (Maquiavelo ya señalaba todavía en pleno renacimiento que las ciudades alemanas eran muy libres para obedecer o no al emperador porque sitiarlas exigía por lo menos un año, y a ver quién era el guapo que envejecía conquistandolas una por una) y las armaduras hacían que los ejèrcitos europeos fueran débiles en el ataque pero durísimos en la defensa, porque minimizaban las bajas, aunque a costa de quitarles velocidad en la maniobra. Muchos dicen sin embargo, que Tamerlán y Carlos Martel le hicieron mucho daño a Europa, ya que una conquista por los mucho más avanzados africanos musulmanes era lo mejor que le hubiera podido pasar a la oscurantista Europa medieval.

Ciertamtente el capitalismo fué un factor crucial para que fueran las civilizaciones renacientistas las que se expandieran. Y los japoneses dieron en el clavo al clonar el capitalismo como arma contra occidente. Curiosamente, todos los despueges ecónomicos del tercer mundo (Japón, Tawián, Singapur, etc) sin excepción se han debido a la mentalidad de "vamos a clonar el capitalismo para combatir a los países desarrollados con sus propias armas" y NO al plañidero y lastimoso "vamos a preservar y defender nuestra cultura contra todo ese capitalismo y occidentalismo extranjero que nos roba nuestra identidad nacional".

Es interesante plantearse que hubiera pasado si Cortés al regresar a la metrópoli, se hubiera encontrado conque Solimán el Magnífico había conquistado el imperio de Carlos V y ahora América les pertenecía a los otomanos...

Guillermo Ríos dijo...

@Erika_Dellafrancesca, tengo muy presente el concepto, pero no para una blogoserie sino para otra cosa. Eso sí, a armarse de paciencia. Supuesto de que siga adelante, a estas alturas será para 2.018 como mínimo.

Diamond apunta en su libro que su teoría explica por qué los eurasiáticos conquistaron el resto del mundo, pero no por qué tales o cuales eurasiáticos (europeos, mongoles, musulmanes, chinos...) se impusieron y no otros, ya que los factores ambientales que él detalla en Armas, gérmenes y acero se le pueden adjudicar a todos los eurasiáticos más o menos por igual.

En mi opinión estrictamente personal, los mongoles eran mucho menos fuertes de lo que se piensa: hábiles guerreros en la estepa y todos los territorios colindantes, sí, pero una vez asentados en dominios sedentarios, o dejaban de ser mongoles o jamás iban a poder gobernar en paz. Lo suyo es un caso de morir por exceso de éxito. En cuanto a los musulmanes, probablemente tuvo mucho que ver el hecho de que la invasión mongola de 1.258 aniquiló los canales de regadío en Irak, infligiéndole un severo golpe a las redes comerciales musulmanas. Luego, en 1.348-1.352, el exterminio masivo de europeos durante la Peste Negra provocó una reestructuración de la industria y el mercado laboral, porque la mayor escasez de trabajadores llevó a un alza sostenida de salarios y del nivel de vida de los supervivientes, lo que cristalizó en las grandes rebeliones sociales (los ciompi, los wycliffitas) de 1.375-1.390, y a la larga, en una mayor competitividad de Europa.

Lo de la igualdad de oportunidades, sigue siendo relativo. Un Obama llegó a la Casa Blanca, es cierto, pero hoy por hoy, los actores y actrices más rentables del mundo siguen siendo en su mayoría blancos, y probablemente los ejecutivos de grandes empresas también lo sean. Cosas tales como las redes, los contactos o las influencias, las políticas liberales no las barren sino que por el contrario, diría que las exacerban. Nadie en su sano juicio duda de los beneficios del liberalismo, pero también debe tenerse en cuenta la otra cara.

Guillermo Ríos dijo...

@Oliverio_Graelent, la guerra civil del Imperio Inca fue un factor importante, es cierto, pero no el único. También, la presencia española en los alrededores de Tumbes en 1.527 desató una epidemia de viruela en el Imperio Inca, ante la cual pereció el propio Sapa Inca, y cuyos efectos son bastante difíciles de cuantificar, pero deben haber sido un golpe bastante recio para la estructura económica y social incaica. Además, debemos tener en cuenta que los españoles, para gobernar los antiguos dominios incas, reclutaron a muchos miembros de la antigua administración indígena, los yanaconas, por lo que el régimen virreinal no fue exactamente un corte abrupto con el pasado.

El caso de los japoneses no es comparable a los amerindios porque ellos estaban más avanzados, y les era más fácil saltar la brecha tecnológica. En el siglo XVI, los japoneses dominaban el caballo y las armaduras y espadas de hierro, y por lo tanto, eran más difíciles de conquistar que amerindios combatiendo a pie y en cotas de cuero y con mazas. En cuanto a la cultura de la quena y el charango... comparto la crítica.

Aunque los otomanos eran un gran imperio, en realidad eran más débiles de lo que parece a primera vista. La conquista de Constantinopla en 1.453 fue un hecho simbólico, cierto, pero en términos prácticos casi no tuvo relevancia, más allá de la emigración de algunos eruditos bizantinos a Italia. Luego los otomanos desembarcaron en Otranto e intentaron conquistar Italia en 1.481, y eso remató en una derrota bochornosa para ellos. Ni siquiera fueron capaces de liquidar las islas independientes occidentales que iban quedando en el Mediterráneo hasta el siglo XVI. En esas condiciones, pensar en un asalto frontal a España era imposible, por mucha historia alternativa que le pongamos. Mejores perspectivas tenían buscándose una salida hacia el Océano Indico, pero conquistaron Egipto recién en 1.517, y para cuando las naves otomanas empezaron a surcar el Indico, ahí estaban los buques portugueses para cerrarles el paso. La única alternativa real en que el Imperio Otomano hubiera sido un contendiente real, es si hubieran salido antes a Egipto, se las hubieran arreglado para conquistar a lo menos parte de la India, y usado sus tesoros para financiar a su ejército e industria, como lo hicieron los ingleses en el siglo XVIII, pero por supuesto, eso no sucedió así.

@Ludovico_Luchesi, de acuerdo en el análisis de lo difícil que era conquistar la Europa feudal, pero yo añadiría un factor más. La propia falta de cultura en la Europa feudal, en donde apenas los clérigos sabían leer y escribir, significaba que durante siglos fue imposible construir una administración en forma. Lo que hoy en día llamamos una burocracia gubernamental, resurgió en Europa recién durante el siglo XI, entre los clérigos formados al alero de la Reforma Gregoriana por un lado, y los funcionarios de las ciudades libres italianas por el otro. A medida que la expansión de la industria y el comercio llevaron también a la consolidación de esas burocracias gubernamentales en Europa durante los siglos XII a XVII, es que pudo pasarse de una Europa feudalizada en señoríos y ciudades libres, a una reunida en un piño de monarquías más o menos absolutas. En esas condiciones, lo realmente bonito para un invasor musulmán era la conquista, sí, pero después de eso, de dónde sacar los contingentes humanos para administrar los nuevos dominios.

Ludovico Luchesi dijo...

Siempre es grato ver que sigues actualizando tus entradas. Es interesante lo que dices de los musulmanes y lo que hubieran logrado en caso de conquistar la India, pero eso plantea un problema: ¿Cómo explicamos que los británicos sí lo hubieran logrado...justo después de perder los Estados Unidos? Otro detalle: ¿Y si hubieran conservado los Estados Unidos y perdido la India, entonces qué?

Discrepo sobre los japoneses; estaban algo más adelantados, sí, pero también tenían que clonar una tecnología ya de suyo más compleja y adelantada (no es lo mismo la técnica del siglo XIX que la del XVI) y eran más vulnerables ante los ejércitos europeos. Recordemos cómo los ejércitos clásicos Samurai terminaron aplastados contra el moderno ejército equipado con ametralladoras y jusiles en El Ultimo Samurai, y eso realmente ocurrió, no es inventado por los guionistas. Tuvo mucho mérito la manera en que clonaron las armas y la economía occidental casi de cero. (Estaban el plena edad media cuando lo hicieron).

En cuanto a las redes, contactos e influencias, basta un elemental repaso a la historia gerencial de la URSS (o más simple todavía: el putinato actual) para ver que una política no liberal no las combate mucho que digamos, nos guste o no, es la brutal necesidad de tener al mejor empleado, porque si no pierdes TU dinero (no el del estado) lo que obliga, quieras que no, a mantener cierta igualdad de oportunidades...por puro interés creado.

De todos modos, creo que se te pasó responder qué hubiera pasado si (supongamos que por pura suerte loca) Solimán hubiera conquistado el imperio de Carlos V justo cuando Cortés regresa de américa, y los americanos pasan a ser súbditos turcos...je je. ¿Y entonces? Supongamos por un segundo que así fuera...

Ludovico Luchesi dijo...

Por cierto, sobre el Putinato actual en Rusia, aquí tienes un artículo muy interesante:

http://www.revistadelibros.com/articulos/el-putinato

Y sobre la política anti racista a favor de las minorías, hay un libro muy interesante del economista negro estadounidense Thomas Sowell que...se opone a las medidas anti racistas diciendo que un estudio empírico de las mismas revela que producen resultados opuestos a los deseados.

http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?blog=372



Carlos Pelliser dijo...

Interesante lo de la burocracia en la Europa medieval. Pero difiero de lo de que el liberalismo exacerbe cosas como las influencias; habría que empezar por revisar sistemas no liberales. Se ha dicho que Europa atravesó una fase de decadencia militar con el feudalismo porque los generales tenían que ser todos nobles y no podía surgir un Napoleón plebeyo hasta después de la revolución francesa, cosa que con las democracias grecorromanas no pasaba. (eso sólo ya es un argumento contra la teoría de que sociedades no liberales sean mejores incluso en cosas vitales para ellas mismas como tener buenos generales) pero las sociedades esclavistas antes del feudalismo tuvieron muchos generales que llegaron al cargo sólo por ser hijitos de papá (Alejandro Magno, Anibal Barca, César, Pompeyo, Escipión, y un largo etc) así que tampoco había mucha igualdad de oportunidades en el esclavismo. El colmo fueron los socialismos reales: En la URSS se elegían burócratas de bajo nivel entre los hijos de los mujiks con tests psicólogicos que (ahora lo sabemos) estaban diseñados adrede para elegir a los peores y menos imaginativos. La razón era muy simple; eran los más perrunamente fieles al sistema, los que menos se rebelaban, y como también los más pobres, se les podía pagar sueldos bajos y brindarles la opción de ser pilares del sistema como "progreso social" para ellos. (Justo como con Federico de Prusia ser soldado era para el campesino un progreso; salia barato para el rey, y le daba solidez al sistema tener ese ejército de funcionarios plebeyos dispuestos a defender el régimen, porque, ¿Que sería de ellos si caía?). Uno no puede menos que pensar que los marxistas clonaron la burocracia religiosa medieval adrede de forma tal que así como en la edad media si nacías plebeyo la única manera de no ser un muerto de hambre era ser un clérigo ciegamente fiel al Statu Quo, así en la URSS ser un pequeño burócrata era la única manera de no ser un muerto de hambre...y los hijos de los miembros de la alta Nomenklatura siempre estaban en la cima, así como los hijos de los nobles medievales. Por comparación, el liberalismo anglosajón era el paraíso. (menos para los que no hacen la comparación, claro). Por supuesto, lejos de la perfección, pero mucho mejor que los otros sistemas.

En cuanto al hecho de que los mejores actores sean blancos, no es muy sorprendente si los mejores estudios de cine están en países donde estos son la mayoría. Vete tú a preguntarles a los chinos cuantos actores africanos tienen...ninguno. Y si averiguamos cuanto actor chino hay en los estudios de cine en Africa... ni uno. Pero ni a los chinos ni a los africanos hay nadie que les llame racistas por eso. Vamos, incluso entre nosotros los latinoamericanos...¿Cuántas películas latinas hay protagonizadas por chinos? Ni una. (Y ni se nos pasa por la imaginación que seamos racistas, pero si se trata de criticar a los gringos...) Cierto, en Bollywood a veces aparece algún inglés cuando hay que filmar una película en que la acción transcurre cuando los ingleses estaban en la India, pero en general los actores son Hindúes. ¿Los vamos a considerar racistas por eso?

Carlos Pelliser dijo...

Y Vaya pájaro que es el tal Putin: según parece tiene más dinero que Trump (cuarenta mil millones de dólares) y nomás hay que mirar las muertes "accidentales" de los opositores a su régimen: Transparencia Internacional estima que el coste anual de los sobornos en Rusia se eleva a trescientos mil millones de dólares, equivalentes al total del Producto Interior Bruto danés o treinta y siete veces mayor que los ocho mil millones de dólares que Rusia gastó en 2007 en proyectos de prioridad nacional, tales como la salud, la educación o la agricultura. La fuga de capitales, que oficialmente ha llegado a los trescientos treinta y cinco mil millones de dólares desde 2005, equivalentes al 5% del PIB, ha engordado las arcas de los bancos occidentales, pero ha convertido a Rusia en la más desigual de todas las economías emergentes, en la que ciento diez billonarios controlan el 35% de la riqueza del país. No hace falta añadir que esos ciento diez son amigos y, por tanto, fieles seguidores de Putin. Las relaciones de Putin con sus amigos eran de reciprocidad: les facilitaba el acceso a la generosidad estatal bajo de la forma de permitir sus incursiones en negocios privados, facilitando a sus compañías contratos a dedo, y permitiendo a los tribunales legalizar sus actividades y criminalizar las de sus adversarios. A cambio, ellos le garantizaban su presencia en el poder; se convirtieron en el fundamento de su base; le ayudaban a financiar y asegurar sus victorias electorales; no le criticaban en público; hacían desaparecer de la escena a sus enemigos y le abonaban el correspondiente tributo. Fue también en San Petersburgo donde comenzaron a producirse acciones violentas, en no pocas ocasiones con resultado de muerte, o fallecimientos inexplicables e inexplicados, o persecuciones judiciales sin fundamento, con la rara coincidencia de que todos ellos encontraban como víctimas a personas que habían osado mostrar su disconformidad con las prácticas de Vladímir Putin o de sus asociados. El catálogo es largo. Tan significativo como algunos de los casos, que sólo sirven de muestra: Iuri Shutov, que trabajó en la alcaldía de San Petersburgo con Sobchak y más tarde escribió un libro sobre las irregularidades del alcalde y de Putin, arrestado varias veces, murió en la cárcel, aparentemente de un ataque al corazón, en diciembre de 2014; Anatoli Levin-Utkin, periodista, que había denunciado en varias ocasiones las ilegalidades de Putin, fue asesinado el 24 de agosto de 1998 en la entrada de su vivienda, en San Petersburgo; Galina Starovoitova, parlamentaria crítica con el Gobierno, asesinada en su apartamento en San Petersburgo en noviembre de 1998; Igor Domnikov, Serguéi Novikov, Serguéi Ivanov y Adam Tepsurgaiev, periodistas de investigación, asesinados a lo largo del año 2000; Serguéi Yuschenko, del partido Rusia Liberal, miembro de la comisión parlamentaria que investigaba los ataques con bomba contra apartamentos en Moscú, asesinado en abril de 2003; Iuri Schcekochikin, parlamentario, miembro de la misma comisión, envenenado en julio de 2003; Mijáil Jodorkovski, «oligarca», dueño de la compañía petrolera privada Yukos, detenido, sometido a juicio en 2005 y encarcelado hasta este mismo momento, mientras la compañía ha sido disuelta y repartida entre afines al régimen1; Nikolái Gerenko, profesor de Etnología, activista de los derechos humanos, asesinado en Moscú en junio de 2004; Paul Klebnikov, director de la publicación financiera Forbes Russia, asesinado en Moscú en julio de 2004; Víktor Yúshchenko, candidato a la presidencia de Ucrania, deformado por envenenamiento masivo en septiembre de 2004; Andréi Kozlov, vicepresidente del Banco Central de Rusia, asesinado en Moscú en septiembre de 2006; Galina Politkovskaya, escritora y periodista crítica de las acciones bélicas llevadas a cabo por Rusia en Chechenia, asesinada en Moscú en octubre de 2006

Erika Dellafrancesca dijo...

En realidad en el feudalismo sí hubo generales plebeyos, pero fueron muy pocos: Juana de Arco, Zizka el tuerto, y creo que William Wallace. (el de Mel Gibon). En las democracias Grecorromanas, casi todos eran de familias poderosas. El más proletario era el romano Mario, y fue el menos demócrata, ya que inició las dictaduras militares. La manera en que se clono a la burcoracia feudal en Rusia es asombrosa, el partido se convirtió en cada uno de los países en donde se impuso, en la única vía de ascenso social. Se llenaron de arribistas, oportunistas y utilizó las prácticas clientelistas con total arbitrariedad, estableciendo un régimen de apartheid en el que sus principales figuras, la nomenklatura, tenía acceso a comida, ropa, viviendas y autos de calidad comparable a la occidental, en tanto que el resto de la población sobrevivía penosamente. Esto fomentó sociedades corruptas en las que todos acababan robando al Estado -dueño de todos los medios de producción- para poder tener un poco de comida. Es deprimente ver cómo eso le daba estabilidad al régimen, ya que el pueblo suele ponerse de parte de los peores opresores siempre que le den su plato de lentejas seguro y garantizado antes que libertad real, como en el feudalismo. Nadie en su sano juicio consideraría las democracias liberales como perfectas, pero para hacer afirmaciones tajantes como "las influencias y esas cosas las políticas liberales no las barren sino las excacerban" hay que hacer la comparación con otras sociedades para ver si allí eran realmente menores...o mayores todavía. Digamos también que en el feudalismo se creaban verdaderas marañas de redes e influencias/alianzas: así surgió precisamente el imperio de Carlos V.
Putin es un personaje muy cinematográfico, y sería interesante ver una película sobre su colorida vida. Me gustaría ver a Dan Craig en el papel. Sería divertido ver al 007 haciendo de ex KGB. Y creo que además se parece un poco.

Erika Dellafrancesca dijo...

Por cierto, aquí te dejo este divertido link:

http://www.fotogramas.es/Peliculas/Spectre/Daniel-Craig-Los-rumores-sobre-mi-futuro-me-importan-una-mierda.

No tiene desperdicio la entrevista a Craig en que le preguntan si le gustaría hacer el papel. Hilarante. Aunque si haces click en imágenes de Google y pones Craig/Putin te sale bastante.

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