¡¡¡Blogoserie a la carta en la Guillermocracia!!!

No lo olvides. Durante Abril y Mayo está abierta la votación para que ayudes a decidir sobre el argumento y características de la blogoserie a la carta que estamos planeando publicar acá en la Guillermocracia. Vota en la parte inferior de esta página, o bien, pincha el enlace para mayores detalles.
- POR ORDEN DEL DIRECTOR SUPREMO DE LA GUILLERMOCRACIA.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La Guillermocracia felicita a la hermana nación de Colombia.

La ceremonia de la firma de la paz, en Cartagena de Indias en Colombia, el 26 de Septiembre de 2.016.
Y he aquí que, luego de interminables años de dolores y sufrimientos, ha llegado la esperanzadora noticia de la suscripción de un acuerdo de paz definitivo entre las FARC por un lado, y el Gobierno de Colombia por el otro, el pasado 26 de Septiembre de 2.016. Se abre así la esperanza de que la paz arribe por fin a la hermana nación de Colombia, poniendo término a más de medio siglo de las conflagraciones intestinas que tanto han hecho por hundir a dicha nación en la tragedia.

Todas las naciones modernas aceptan como principio básico de convivencia, la necesidad por parte de todos sus habitantes, de respetar los puntos de vista, opiniones, deseos e intereses del prójimo, y la exigencia de compatibilizar los mismos, cuando son dispares, a través de procesos de diálogo y negociación pacíficos, haciendo concesiones y renuncias mutuas entre las partes para, de esta manera, sacrificando un resto el interés individual, sea posible construir un colectivo que sea más grande y fuerte respecto de la suma de las partes que lo componen. Tales respetos y negociaciones conforman la base misma de lo que entendemos como vivir en democracia, en la vida política nacional e internacional moderna.

Es de aplaudir y celebrar que los hermanos colombianos, después de haber vivido por un otro motivo alejados de tales principios de convivencia, hayan reencontrado por fin el sendero para construir una paz que puedan considerar como justa y adecuada para sus propios intereses nacionales.

La paz ni ahora ni nunca ha sido, por supuesto, el final feliz de una historia de conflictos, como suele serlo en la ficción, sino que es un permanente estado de vigilancia en el cual hombres y mujeres de buena voluntad se comprometen para mantenerse erguidos como centinelas frente a la amenaza presente ahora y siempre, de las fuerzas disolventes de la sociedad. Así, pues, este es el final de una etapa de luchas y querellas intestinas, cierto es, pero también es el comienzo de otra nueva etapa, que vendrá preñada de nuevos dolores y dificultades, que son los propios de ajustarse a un nuevo estilo de vida, de abandonar ideas preconcebidas acerca de cómo se deben hacer las cosas y tratar a las personas, y acostumbrarse a la idea de que determinadas maneras de resolver los conflictos deben quedar enterradas, para ojalá nunca más volver.

Es un camino difícil el que espera a los hermanos colombianos, así como es difícil para todas las personas de buena voluntad que existen en el mundo, y que luchan batallas grandes o pequeñas, para ayudar, sea a escala de barrio, ciudad, país o el mundo, dentro de la medida de las fuerzas de cada uno, a construir una mejor Humanidad dentro de la cual vivir. Pero no me cabe la menor duda de que a la hermana Colombia, la Patria de los poderosos chibchas, de Pedro Claver el defensor de los esclavos negros, del sueño latinoamericano de la República de Nueva Granada, y del gigantesco Gabriel García Márquez, entre tantos otros hitos respecto de los cuales siempre debemos hacer memoria, no le faltarán recursos ni sapiencia para arrostrar los obstáculos venideros y salir adelante, triunfante sobre ellos.

Es por eso que desde la Guillermocracia, en conjunto con felicitar a la hermana República de Colombia por haber alcanzado el necesario y bienvenido acuerdo de paz, les deseamos también los mejores parabienes para los días futuros, y que así la paz arribe por fin a tan castigada nación. Que así sea.

GUILLERMO RÍOS, Director Supremo de la Guillermocracia.

4 comentarios:

Gaby Fonseca dijo...

Jijijiji todo un discurso politico, no cabe duda que la Guillermocracia es todo un Estado establecido :P

Bien por los Colombianos, no quiero pelear ni nada, pero solo como comentario, aqui en Mexico esa noticia aparecio en las principales de los noticieros y periodicos como un gran avance, creo que hasta nuestro Presidente estaba ahi, pero aqui seguimos teniendo una guerra civil y nadie hace nada :/

Saluditos!

Guillermo Ríos dijo...

A estas alturas, que la Guillermocracia es un país virtual hecho y derecho no debería ser motivo de asombro para nadie. Digo yo.

Lo de México, a mí en lo personal me da una pena enorme. El país es la cuna del complejo de civilizaciones más rico de América (con perdón del Perú), y luego asiento de un importantísimo Virreinato, y... luego vino Santa Anna, y cuando Benito Juárez intenta hacer un gobierno más progresivo llegan los franceses primero y el Porfiriato después, y cuando logran sacudírselo con la Revolución Mexicana viene la dictadura perfecta del PRI, y ahora están metidos de lleno en todo el lío del narcotráfico y los carteles... Ninguna nación en la Tierra se merece tanto castigo, y menos aún, una con tanta prosapia como la venerable civilización mexicana, creo yo.

A rogar porque México por fin consiga salir de su marasmo. Y saludos igualmente.

Gaby Fonseca dijo...

Bueno es que yo apenas tengo poco de conocer esta Nacion virtual jijiji donde se saca la visa? :P

Y si, mejor resumen no pudiste haber escrito, pero solo se te olvidaron las MANOTAS de Estados Unidos, tantas intervenciones de su parte y olvidadas por la historia.

Ojala sea pronto, pero por el curso en el que vamos en el pais, la veo dificil.

Ah y justo cuando escribo esto mire en las noticias que las personas en Colombia votaron por el NO O.o

Guillermo Ríos dijo...

Bueno, ya que eres una comentarista regular, supongo que te podemos considerar como ciudadana honoraria o algo por el estilo. Ya habrá que pensar en un protocolo al respecto.

Lo del plebiscito en Colombia, me desayuné vivo al verlo. Yo entiendo que haya gente que vote por el NO, por una serie de razones: porque consideran que el acuerdo no es justo, o no es suficiente, o porque quieren ver a los de las FARC linchados por las calles. Son reacciones humanas y atendibles, más allá de si están bien o mal. Lo que ya me explico menos, es que la opción NO haya triunfado con dos tercios de los ciudadanos con derecho a voto, absteniéndose de ir a las urnas. A mí se me ocurre que, viviendo en un estado de guerra civil crónica durante cincuenta años, y dándole a la ciudadanía de ir a pronunciarse, irían en masa a votar. Y que una mayoría votaría que SI porque por regla general, vale más un mal acuerdo que un buen pleito. Y cuando ese pleito es una guerra civil...

En fin, los colombianos sabrán mejor que uno, y no seré yo quien les diga qué deben hacer o no, o si estuvo bien o mal. Obraron como una nación democrática, y la nación decidió en democracia, así es que no hay nada más que decir. Pero eso sí, me haría feliz si algún lector colombiano explicara la situación tal y como se vive desde el propio país, para entender un poquito mejor qué fue lo que sucedió.

Related Posts with Thumbnails

¡Blogoserie a la carta!: ¿De qué género quieres que sea el o la protagonista?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuántos protagonistas quieres que sean?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál será la ambientación?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Contra quién se enfrentan el o los héroes?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál es la motivación del protagonista?