¡¡¡Blogoserie a la carta en la Guillermocracia!!!

No lo olvides. Durante Abril y Mayo está abierta la votación para que ayudes a decidir sobre el argumento y características de la blogoserie a la carta que estamos planeando publicar acá en la Guillermocracia. Vota en la parte inferior de esta página, o bien, pincha el enlace para mayores detalles.
- POR ORDEN DEL DIRECTOR SUPREMO DE LA GUILLERMOCRACIA.

domingo, 27 de marzo de 2016

Siete grandes bandas sonoras del cine bíblico.


Hace ya casi un año atrás, en El Cubil del Cíclope, con ocasión de la publicación de un posteo referido a la película La Pasión de Cristo, salió al ruedo el tema de la banda sonora de la misma. Dos comentaristas, yo incluido, nos referimos a ésta, seguramente el mejor trabajo de John Debney. Lo que me hizo reflexionar. El cine es una combinación de numerosos medios; de hecho, es quizás la combinación definitiva de otras artes. Es un teatro filmado, pero también tiene un sentido plástico que se relaciona con la Pintura y la Escultura. Y también incluye música. Desde que se inventó el cine sonoro, la idea de una película sin banda sonora parece un absurdo. Hay casos, por supuesto. Woody Allen por ejemplo sólo incluye canciones aquí y allá, pero una banda sonora compuesta ex profeso para sus figuritas en movimiento, el mencionado no utiliza casi nunca. Pero lo de Woody Allen en realidad es una excepción; la regla es que toda película venga con su musiquita de fondo, y además, que la misma salga en formato CD, para los que todavía los compran.

Y luego está el cine bíblico. Uno puede aproximarse de muchas maneras a la Biblia, incluyendo desde las más religiosas y circunspectas a las más blasfemas y sacrílegas, pero para el cine pareciera haber sólo una: la épica. Hablamos de un libro tan grande, después de todo, que es inadaptable en una película promedio de dos horas. Hubo un intento de adaptarla entera en varias películas, en concreto La Biblia de 1.966, pero el asunto no pasó de la primera cinta, que iba desde la Creación hasta el (casi) sacrificio de Isaac, y digo cinta porque en esa época todavía se rodaba en éstas, en vez de digital. Pero volviendo a la épica: de cada película bíblica, uno espera que sea más grande que la vida. Por eso dan pena las películas bíblicas hechas para televisión, con cuatro extras, cuatro palmeras de fondo, a veces en macetero, y en general, cuatro dólares de presupuesto. Porque una película bíblica como el Creador del Universo manda, es una apoteósica, para que sintamos en nuestras carnes cómo el Plan de Dios busca Tu Salvación.

Y eso incluye a las bandas sonoras, por supuesto. Toda banda sonora de película bíblica debe ser épica. Grandilocuente. Y en eso, no cabe duda de que los compositores se han esforzado, y mucho. No siempre, por supuesto. La banda sonora de Exodo: Dioses y reyes de Ridley Scott, por ejemplo, da pena. Así como la película entera, por lo demás, dicho con la tristeza que nos da ver al señor Scott arrastrarse como lo hizo. Pero hay otras bandas sonoras que son para enmarcarlas en bronce. Como las siete que incluimos aquí. De manera que si son fanáticos del cine, fanáticos de la épica, o fanáticos de la Biblia, y no se han agenciado estas horas de buena música, ya están perdiendo tiempo. Porque buscad y encontraréis, llamad y os abrirán, casaos y os desplumarán. Ya sabéis, la Biblia con música entra. De manera que, sin más preámbulos, acá en la Guillermocracia los dejamos con siete estupendas bandas sonoras que han acompañado a películas bíblicas:

1.- Los diez mandamientos (Elmer Bernstein).



Los diez mandamientos es, qué duda cabe, la obra cumbre del gran cineasta Cecil B. DeMille. Un nombre pasado en puntillas en muchos manuales de la Historia del Cine debido al imperdonable pecado de haber rodado películas brutalmente comerciales en vez de haber tenido eso que suele llamarse pretensiones artísticas. Pero sus aportes al cine son innegables, siendo probablemente el gran fundador del cine épico moderno. En 1.923, DeMille había rodado una película llamada Los diez mandamientos, la cual envejeció un tanto mal debido a que era cine mudo, y además estaba rodada de acuerdo a las convenciones de la época, que incluían un prólogo y un epílogo ambientado en los tiempos modernos. De manera que Cecil B. DeMille decidió rodar una especie de remake sobre su propia película, que es la majestuosa Los diez mandamientos de 1.956, con el gran y único Charlton Heston como Moisés, y Yul Brynner como Ramsés. Aunque la película es algo básica y tosca para las audiencias actuales, los escenarios y efectos especiales siguen manteniéndose muy bien. Parte importante de la fuerza de la película radicó en el trabajo de un compositor llamado Elmer Bernstein, al que no debemos confundir con el director de orquesta Leonard Bernstein, con el que no tiene nada que ver. En la época, Elmer Bernstein andaba en sus medios treintas, y había compuesto música para películas de perfil más o menos promedio. Los diez mandamientos representó su salto a las ligas mayores, que ya no abandonaría, siendo el responsable de bandas sonoras como Los siete magníficos, Matar a un ruiseñor, Y dónde está el piloto, Los cazafantasmas y Cabo de miedo, y obteniendo de yapa catorce nominaciones para el Premio Oscar... y ganándolo una sola vez, en una de las injusticias de la Historia. Pero volviendo a Los diez mandamientos. El tema de la apertura de las aguas del Mar Rojo, ustedes lo conocen aunque nunca hayan visto la película o hayan oído hablar del señor Bernstein: se lo fusiló Chespirito para el opening de El Chapulín Colorado. Chespirito sabía dos décadas antes lo que los ZAZ después: que una música seria mejora cualquier comedia.

2.- Rey de Reyes (Miklós Rózsa).



El caso de Miklós Rózsa es diferente al de Bernstein. Rózsa era un compositor húngaro que había vivido una existencia un tanto nómade entre Alemania, Francia e Inglaterra. Su verdadera vocación era ser compositor serio, y parece que miraba un poco en menos eso de componer musiquita para películas. Pero después de que le comentaran acerca de lo bien que se pagaba en las películas, decidió probar suerte. Compuso así para películas en Inglaterra, y luego viajó a Hollywood. Su primer trabajo, la magnífica banda sonora para El ladrón de Bagdad de 1.940, le valió una nominación al Oscar. Y en 1.945 se llevó de hecho un Oscar para la casa, por Spellbound, aunque fue su única colaboración con Alfred Hitchcock, que odió su trabajo y había prescindido de su compositor habitual Bernard Herrmann sólo por un tema de agenda. El caso es que Rózsa se transformó en uno de los grandes nombres de Hollywood. De hecho, en 1.959, cuando Ben Hur batió todos los records y se llevó once Oscares para la casa, record después igualado por Titanic y El regreso del rey, pero no superado hasta la fecha de escribir esto, la banda sonora de Rózsa para dicha película fue una de las premiadas. Por eso, su arribo a Rey de Reyes de 1.961 supuso uno de los puntos altos de una película que, por otra parte, resultó un tanto irregular. La crítica en su día la hizo pedazos, aunque el paso del tiempo ha hecho mucho por revalorizarla, y por qué no decirlo, con mucha justicia. En cualquier caso, el tema principal de la película, con una letra simple y efectiva, que se limita a repetir "hosanna" una y otra vez, es una maravilla que presenta todo lo que se supone debe transmitir una película sobre Jesús de Nazaret: un sentido de grandeza, de majestuosidad. Escenas como la curación del ciego o el envío de los apóstoles a predicar a las naciones, filmadas con una fotografía exquisita que es la perdición de los ramplones cineastas modernos, se ven muy realzadas por la melodía de fondo que les ha puesto Rózsa.

3.- Jesucristo Superestrella (Andrew Lloyd Webber).



Vale. Estamos haciendo trampa aquí. Porque la música de esta película no es original para el cine, sino que estamos frente a la adaptación de un musical de Broadway. Pero de todas maneras, y con un montón de polémicas encima, lo cierto es que Jesucristo Superestrella de 1.973 es una película monumental en muchos sentidos. Y uno de ellos es la impecable música, precisamente, apoyada por unos intérpretes muy grandes. El musical en sí, es una especie de deconstrucción o desmitificación del mito de Jesucristo, presentándolo como lo que dice el título, o sea, como una especie de superestrella rock, aprovechando el lance para poner el dedo en la llaga sobre numerosos aspectos cuestionables de los Evangelios. No es el espacio para analizar este punto más en detalle, pero sí que lo mencionamos porque la música, precisamente por ese afán iconoclasta, no responde a los cánones de la música orquestal de toda la vida, sino que es una rabiosa Opera Rock, aunque lo de rabioso era más ajustado en su época, en la cual todavía había gente que pensaba que el Rock era satánico, algo un tanto risible ahora que estamos acostumbrados a personajes como Marilyn Manson dando vueltas por ahí. Una de las fortalezas de la película es haberse traído desde Broadway a varios intérpretes del musical, por lo que tenemos a auténticos cantantes lanzando todos sus pulmones a la arena, en vez de actores guapos haciendo gorgoritos en la ducha. Por cierto, hace muchos años que no veo la versión en español del musical, pero hasta donde tengo entendido, en la traducción al español le rebajaron bastante el filo crítico de las letras originales, algo lógico si se piensa la deprimente situación política que el grueso de las naciones hispanoamericanas atravesaban por los años del musical y la película, a un lado y otro del Atlántico.

4.- La última tentación de Cristo (Peter Gabriel).



¿Martin Scorsese dirigiendo un biopic acerca de Jesucristo? Sí sucedió, y esa película es La última tentación de Cristo. La enorme diatriba acerca de cómo en la película se ven imágenes de Jesucristo dándose un recreo carnal con María Magdalena, opacó de lleno los méritos de una película que, admitámoslo, es bastante irregular, pero también muy valiente a la hora de poner varios tópicos conflictivos sobre el tapete. Pensemos por ejemplo en una de las primeras escenas de la película: vemos a Jesucristo confeccionando cruces para las crucifixiones. ¿Hereje y sacrílego? Quizás, pero, si Jesucristo era el carpintero del pueblo entonces, ¿quién más las iba a confeccionar? Son puntos que la narrativa bíblica no menciona ni para confirmar ni para desmentir, y que la película se encarga de escarbar para que el espectador piense un poquitito. Pero pasando a lo que nos interesa, o sea la banda sonora, resulta bastante interesante observar que ésta debe ser la primera gran realización acerca de Jesucristo en la cual se intenta usar lo que en efecto debió ser la banda sonora del mismísimo personaje histórico en cuestión: música oriental. Y el encargado de la misma es Peter Gabriel, de manera inesperada para quienes lo conocen por su material pop como Sledgehammer o Big Time, aunque quizás no tanto para quienes saben que el hombre partió en el Rock Progresivo, como vocalista de Genesis. De todas maneras, si intentan agenciarse con este trabajo, un pequeño apunte: lo que Peter Gabriel publicó de este trabajo no es exactamente la música de la película, sino lo que podríamos llamar una versión final en la que introdujo algunos cambios y arreglos aquí y allá, de manera que el resultado tiene algunas diferencias con lo escuchado en la película. El disco en cuestión se llama Passion, y fue lanzado un año después de la película. También ganó un Grammy, pero que esto no les espante: a pesar de haberse llevado un Grammy, el disco vale la pena escucharlo, y mucho.

5.- El príncipe de Egipto (Hans Zimmer).



A finales de la década de 1.990, los estudios DreamWorks entraron de lleno a transformarse en un major de Hollywood, al nivel de la Fox, la MGM o la Warner, apostando fichas por varios blockbusters de alto presupuesto, y también con una división de películas animadas que pretendía competir tanto con Disney como con Pixar, usufructuando del Renacimiento Disney la primera, y enfilando hacia lo alto del firmamento la segunda. De esta manera, apostaron una enorme cantidad de fichas en una rareza: una película animada de alto presupuesto basada en el libro del Exodo. Porque parece que es más fácil venderles la Sirenita, Hércules, Pocahontas o Tarzán a los niños, que Moisés. El resultado es una de las películas bíblicas más espectaculares de todos los tiempos, con un guión magnífico, una animación descollante, y una banda sonora épica tanto en la música instrumental como en las canciones interpretadas por el elenco. Los primeros siete minutos de película, que son una especie de gigantesco videoclip en donde escuchamos el tema Deliver Us, son seguramente de lo más brutal que se ha hecho en materia de animación, no cortándose casi en nada para mostrar el horror de la masacre de los niños hebreos, así como el dolor de la madre de Moisés al tener que dejarlo partir en una cesta Nilo abajo. Ayudado por una interpretación musical descollante de la cantante israelí Ofra Haza como la madre de Moisés, que además se tomó la molestia de cantar ella misma su rol en dieciocho idiomas distintos, en los respectivos doblajes para otras naciones distintas al mundo anglosajón. Las letras de las canciones y la melodía principal pertenecen a Stephen Schwartz, mientras que los arreglos, así como los temas instrumentales, fueron compuestos por un Hans Zimmer que en esos años estaba consolidándose como el gran referente en materia de soundtracks que iba a terminar siendo a comienzos del siglo XXI, principalmente a través de los muchos alumnos suyos que después despegaron en solitario. Pocos temas de películas sugieren tanta esperanza como Through Heaven's Eyes, o tanto dramatismo como The Plagues, o tanta alegría como When You Believe, de manera que si no tienen este soundtrack, ya están perdiendo en agenciárselo. Aunque en los dos últimos temas hayan metido sus maullidos los tipos de Boyz II Men, quizás con la filosofía persa de que toda alfombra debe ser tejida con alguna imperfección a propósito, para no ofender así a Dios que es el único bueno y perfecto.

6.- La Pasión de Cristo (John Debney).



Y llegamos por fin a la película que abrió este posteo: La Pasión de Cristo. Esta película fue, desde luego, el proyecto dorado de Mel Gibson, que no satisfecho con las versiones de Hollywood acerca de Jesucristo en las cuales se trata de no ofender a nadie para que así nadie boicotee la película, decidió rodar su propia versión del cuento, una que acorde a sus dogmas religiosos se transformó en la versión más ultramontana posible, una que hubiera hecho enormemente felices a los sacerdotes tridentinos de la Contrarreforma y su afición barroca por las cruces, las llagas y la sangre. Uno puede estar de acuerdo o no con el mensaje de la película, y considerarla una adecuada recreación del calvario de Jesucristo, o por el contrario, un festival de morbo y sangre, pero lo que nadie puede negar, es que se trata de una de las películas más honestas y consecuentes, y con menos concesiones a la galería, que se han rodado sobre el personaje. Y una vez más, mucho de la película se ve realzado por la banda sonora de John Debney, que sigue un poco los pasos de Peter Gabriel década y media después de La última tentación de Cristo, mezclando sones orientales con arreglos orquestales clásicos para producir una banda sonora prácticamente impecable de principio a fin. En una de las injusticias notorias en los Oscares, Debney fue postulado a la Mejor Banda Sonora, pero perdió ante la mucho más adocenada Buscando el País de Nunca Jamás. Y si no me creen, pregúntele a Nightwish, la banda finlandesa de Power Goth Epic Woman Over-The-Top Metal, que cuando estaban de gira con el disco Dark Passion Play bajo el brazo, utilizaban el tema Resurrection de esta película como opening para sus conciertos, al igual que Metallica utiliza The Ecstasy of Gold de Ennio Morricone para abrir los suyos. Cosa que atestiguamos los cuatro gatos que fuimos a verlos en la época en que todos se bajaban de ese barco porque cantaba Anette Olsen en vez de Tarja Turunen.

7.- Noé (Clint Mansell).



Después de algunos años aletargado, en la década de 2.010 el cine bíblico parece estar levantando cabeza otra vez. Ahora en 2.016 se estrenó La resurrección de Cristo, y viene un epic basado en la infancia de Jesús que a su vez está basado en... una novela de Anne Rice, de todas las posibilidades estrambóticas que podían ser. Pero previo a eso, en 2.014 tuvimos dos grandes epics bíblicos: la más o menos fracasada Exodo: Dioses y reyes de Ridley Scott, y la más o menos exitosa Noé de Darren Aronofsky, con énfasis en el más o menos, en ambos casos. El trabajo de Aronofsky es cualquier cosa, menos ortodoxo. Se toma una enorme cantidad de libertades con el texto bíblico original, hasta el punto que a ratos parece más un trabajo de fantasía épica que una adaptación rigurosa de la Biblia, aunque la idea de presentar a Noé como una especie de veterano de Vietnam, quebrantado por el horror de ver morir ahogada a toda la Humanidad, y el sufrimiento de llevar el peso de su supervivencia sobre los hombros, es un enfoque ciertamente novedoso acerca del personaje. Discutible, por supuesto, pero nadie puede negarle originalidad o atrevimiento a la propuesta. A cargo del soundtrack estuvo Clint Mansell, colaborador habitual de Aronofsky, que tomando un poco ideas que andan rondando en materia de bandas sonoras desde el ascenso del Imperio Zimmer, a saber melodías simples, reiteraciones y mucha percusión, compone una banda sonora enormemente claustrofóbica y agobiante, la clase de música que en efecto probablemente llegues a escuchar desde los coros celestiales si algún día a Dios se le ocurre inundar al mundo estando tú en el fondo de la tina. Desde la época de Tiburón que dos simples notas musicales no sonaban tan angustiosas. La banda sonora remata con el tema Mercy is, interpretado por Patti Smith, que utiliza las mismas omnipresentes dos notas para construir un tema sombrío y melancólico... y sin embargo, extrañamente consolador. Una impecable banda sonora para una película que, buena o mala, no se le puede negar el valor de la originalidad y el riesgo.

7 comentarios:

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Yo echándote de menos en el Cubil y me encuentro con que una vez más me honras mencionándome directamente en la Guillermocracia (la primera vez me subiste el ánimo tras mi estancia en la clínica durante julio ¿Recuerdas?).
Pues yendo de lleno al tema que escogiste, bastante interesante, debo contarte que aparte de que me encanta la banda sonora de "La Pasión de Cristo", los casos de Peter Gabriel, Hans Zimmer y Clint Mansell que aquí mencionas me fascinan y los tengo en mi colección (en MP3, claro. para qué gastar plata demás).
En su momento estuve muy tentado de escribir sobre "Noé", que la verdad para mí es una genial fantasía épica basada en el texto bíblico, que de religiosa no la encuentro para nada (Dios aparece como indolente frente a sus hijos). Al final me han ganado otros temas que han acaparado mi atención.

Seanna dijo...

Vaya, de lo que uno se entera, la música de Los Diez Mandamientos es tema de El chapulín colorado! La música de El Príncipe de Egipto me encanta. Y por cierto, qué te pareció la de Noé? Es que... fue tan rara, que todavía no sé si me gustó o no.

Cidroq dijo...

Tal vez no este al nivel de las que mencionas, pero en cuanto leí el título, mi cabeza se llenó de sonidos y melodías de la película de Ben-Hur, la de Charlton Heston

Guillermo Ríos dijo...

@Elwin_Alvarez_Fuentes, al Cubil no me he metido porque los artículos son larguitos, y como se me han acumulado unos cuantos, quiero hacerlo relajado y con calma y tranquilidad. Y sí, me acuerdo de esos días.

Noé me parece, en efecto, más una reinterpretación del mito bíblico que una adaptación, y creo que por eso desconcertó tanto a las audiencias acostumbradas por lo general a un cine bíblico más... bíblico, digámoslo así. En cualquier caso, considerando que parece ser que eres creyente, hubiera sido interesante leer un artículo tuyo desde ese punto de vista, para comparar notas. Bueno, todavía estás a tiempo...

@Seanna, sorpresa, sorpresa, y mejor ni te digo a qué famoso compositor del siglo XIX le pertenece la música del Chavo del Ocho (dicho absolutamente en serio). El príncipe de Egipto es una película monumental desde prácticamente todo punto de vista, una obra maestra como una casa. En cuanto a Noé, la película me pareció interesante en sus planteamientos, quizás un poco árida de ver, pero me gustó que hubiera tenido la osadía de plantear al personaje bíblico desde un nuevo ángulo. En cuanto a la música, es también un poco rara y pesada de escuchar, pero es el tipo de música justo que le conviene a la película que musicaliza, a mi gusto.

@Cidroq, no incluí Ben-Hur porque técnicamente no es cine bíblico, ya que no está basada en la Biblia, sino en la novela del bueno de Lew Wallace, que toma elementos de los Evangelios pero que los usa como trasfondo para una historia de su propia inventiva. Pero la banda sonora del Ben-Hur de 1.959 es un clásico. Ahora estoy cruzando los dedos para que el marrón que se aproxima ahora en 2.016 quede simplemente en olvidable, y no degenere hasta el nivel de bazofia inmunda en que amenaza convertirse. Porque tenerle fe al remake, pues poquita poquita, qué más puedo decir.

Seanna dijo...

Ehhh, Beethoven?

Cidroq dijo...

Pues habra que apostar cual apesta menos de entre Ben -hur y los (las) cazafantasmas.

Guillermo Ríos dijo...

@Seanna, el mismo que viste y calza. Y vieran lo que me sorprendí cuando, siendo niño, y estando en un lugar en donde los residentes escuchaban la radio de música clásica, de repente empezaron a tocar cierta tonada de piano y yo de inmediato reaccioné con un: "¿Y por qué están tocando la música del Chavo ahí?". Siendo el niño que era, me miraron con una enorme cara de comprensión. Uno cuando es niño y no se entera de nada...

@Cidroq, la de Ben-Hur no puede salir tan mala, aunque sea porque siendo una película épica, con que las escenas de acción transmitan algo de espectacularidad, algo se salva del dinero. En cambio la de las Cazafantasmas, juro que estaba dispuesto a darle una oportunidad de la manera más desprejuiciada posible, diciéndome que "si las actrices son simpáticas, actualizan bien la premisa y los chistes me hacen reir, me doy por satisfecho". Pero luego de haber visto el primer trailer y no hacerme la menor bendita gracia las chicas, que se antojaron todas chillonas, yo soy lo más de lo más e insoportables, pues, ya estoy mirando los buitres girar en círculos arriba de la taquilla...

Related Posts with Thumbnails

¡Blogoserie a la carta!: ¿De qué género quieres que sea el o la protagonista?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuántos protagonistas quieres que sean?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál será la ambientación?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Contra quién se enfrentan el o los héroes?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál es la motivación del protagonista?