domingo, 6 de diciembre de 2015

8 detalles dignos de reflexión en "Intensa mente".


Uno de los grandes sucesos fílmicos del año 2.015 que ya termina, es la película Intensa mente (Del revés en España, traducción más o menos literal del original inglés Inside Out). La película ha sido recibida con aclamación casi universal, y salvo los cenizos de siempre, el rango de críticas va desde quienes la encontraron aceptable, hasta quienes la saludan como una obra maestra. Y no es para menos. Desde Up, su última gran película hasta 2.015, la Pixar andaba dando botes, con la infumable Cars 2, la aceptable pero sólo aceptable Brave, y la más bien anodina Monsters University. Intensa mente es uno de los pocos blockbusters del 2.015 que, en realidad, gana con revisitarla; la historia parece bastante sencilla y lineal, pero viéndola una segunda o una tercera vez, comienzan a aflorar los detalles y golpes de genio que la convierten en una película llena de ideas y conceptos de mucho interés. Pero si fue el caso que la viste sólo una vez... aquí comentaremos algunas ideas y nociones que pueden parecer banales o sencillas, pero que analizadas un poco más al fondo, muestran una profundidad pocas veces vista en el mundo de los blockbusters actuales. De manera que, a continuación acá en la Guillermocracia, ocho detalles que sirven para reflexionar un poco, en torno a los planteamientos de Intensa mente. Por supuesto, valga la advertencia, esta película analizará varios detalles del argumento, incluyendo su final, de manera que el artículo entero cuenta como zona de spoilers. Si no la viste y la quieres ver, entonces no leas nada de lo que viene a continuación. Dicho lo cual... vamos a por esos ocho detalles que consideramos como dignos de reflexión en Intensa mente.

1.- Alegría comanda a una niña que nunca ha tenido preocupaciones.

Al inicio de la película, vemos que la chica protagonista ha tenido una vida relativamente regalada. Ha crecido en el interior de Estados Unidos, en una ciudad más o menos tranquila y con un ritmo reposado. Es la regalona e hija única de una familia que claramente la quiere. Destaca en todo lo que emprende, y de paso se ha ganado el aprecio de sus compañeros de curso. La película pareciera querer abrirse con una moraleja: la vida es mejor cuando la afrontamos con alegría. Aunque, bueno, la misma va a ser brutalmente subvertida, claro está. Pero en su comienzo, la película plantea una cierta retroalimentación: Alegría está a cargo, por lo que la vida de la chica es feliz y se ha hecho más o menos sencilla, por lo que Alegría sigue a cargo, por lo que la vida de la vida sigue siendo más o menos sencilla... La película nos plantea un escenario parecido a la cuestión de qué fue primero, si el huevo o la gallina: ¿la chica tiene una buena vida porque Alegría está a cargo, o Alegría está a cargo porque la chica tiene una buena vida? Por supuesto, la manera en que se desarrolla la película aclarará de manera rotunda esta cuestión.

2.- Alegría es insensible y busca ante todo conservar el status quo.

Dentro de la película, el trabajo de Alegría es servir de refuerzo positivo para la chica, fomentando sus buenos momentos, y tratando en la medida de lo posible que pase por sobre los malos como por encima de un bache. Pero esto tiene una consecuencia: Alegría es una feroz defensora del status quo. Cuando comienzan a estallar los problemas alrededor de la chica, la única receta de Alegría es más de lo mismo. A la chica, tener que mantenerse sonriente para que sus padres no se preocupen le causa un daño enorme, pero Alegría decide que ése es el camino a seguir, porque el optimismo inquebrantable todo lo puede. Quizás no parezca tan serio, hasta que uno repara en que, y escenario terrorífico viene aquí, Alegría es una defensora de la doctrina del pensamiento positivo, que ya en su minuto nos encargamos de desacreditar acá en la Guillermocracia, como la profunda herejía que es. Para Alegría, si piensas positivo, todo se resolverá. El problema es que eso llevará a la chica a convertirse en una cáscara vacía, en una chica obligada a sonreir únicamente para satisfacer a los demás. Porque a veces, para el bienestar propio, es necesario pasar por un período de tristeza que permita asimilar los golpes, o por un disgusto que empuje lejos las cosas tóxicas, o por una pizca de miedo que mueva a la reflexión, o por un golpe de ira que lleve a modificar el status quo. Ese mismo status quo que con tanto celo defiende Alegría.

3.- Tristeza es la más sabia de todas.

Alegría está tan preocupada de que la chica esté, bueno... alegre... que cuando Tristeza anda dando vueltas, Alegría la pone a leer libros. A la larga, esto le confiere a Tristeza un conocimiento del que Alegría carece, y cuando ambas se ven atrapadas en el laberinto de la mente, serán los conocimientos de Tristeza los que le permitan salir adelante. Además, aunque Alegría es la que toma la iniciativa para regresar al control maestro, y tiene algunas ideas descabelladas que al último resultan muy buenas, por otra parte las sugerencias de Tristeza no dejan de ser sensatas, hasta el punto que Alegría tiene éxito más porque es una película infantil que debe terminar de manera optimista, porque en términos realistas, planes como el generar clones del amor romántico en Canadá simplemente no pueden funcionar con un mínimo de realismo. Y en la vida real, aunque le duela a muchos, suele suceder igual: la gente triste tiende a ser más sabia que la gente alegre. El impulso de la gente alegre es mantenerse en ese estado de alegría, y por ende tienden a defender un status quo, mientras que el impulso de la gente triste es justamente aplicarse a cambiar el status quo para dejar de estar tristes, sea que esto signifique modificar el entorno, o cambiar de ambiente, o ajustar las costumbres personales, etcétera. Por encima de esta película planea la larga sombra del dramaturgo Esquilo, quien en Agamenón escribía que "Justicia otorga, a los que han sufrido, conocimiento". No es un mal consejo, en una era como la actual en donde tienes que ser feliz a la fuerza porque si estás triste eres un perdedor, y además una mala persona porque le arruinas la felicidad a los demás.

4.- Quién está a cargo del padre de la chica es Ira.

Todos nosotros tenemos nuestra saludable dosis de frustraciones en la vida. De hecho, vivir en sociedad es justamente vivir frustrado: tenemos que restringirnos en nuestros gustos, deseos y apetitos a fin de que otras personas no se sientan pasadas a llevar, y la vida en sociedad degenere en guerra civil. Pero por supuesto, por mucha solidaridad civil que se predique, al final cada uno mira por sí, y por ende, es necesario ponerle frenos a las pasadas de rosca de los demás, para que la tolerancia no termine transformándose en abuso. Según muestra la película, es el padre de la chica quien tiene el mayor peso en la mantención del hogar, y por ende, la persona más susceptible de ser perjudicada por un eventual pasar a llevar de los demás. ¿Y quién está a cargo del padre, que es un ser muy racional y controlado? Ira, por supuesto. El padre de la chica tiene muchas buenas razones para estar enojado, porque en definitiva es quien se lleva la carga mayor. ¿El problema? Ira es muy buena para defender los derechos de la persona, pero muy mala para ponerse en el lugar de los derechos de los demás. Y al último, eso significa que el padre es tremendamente insensible ante las necesidades emocionales de su hija, que entretanto está colapsando, y a la vista de ambos.

5.- Quién está a cargo de la madre de la chica es Tristeza.

Del trío familiar, la persona más empática es la madre. ¿Y quién está a cargo de la madre? Sorpresa: es Tristeza. Frente a la caricatura habitual de que una persona proclive a la tristeza es un egoísta que anda buscando la atención de los demás, este detalle nos muestra un retrato completamente diferente. En la madre, Tristeza ha crecido hasta desarrollar una batería de recursos sociales que consideraríamos como habilidades blandas, tales como la empatía y la comunicación. Una escena resulta clave en esto: cuando la madre trata de conversar con la hija para que ambos apoyen al padre. Es tremendamente insensible por parte de la madre, que una hija a mitad de un proceso de colapso sea forzada a seguir pensando en las necesidades de los demás, pero bien mirado, no hay mala intención por parte de la madre. Lo que ella está haciendo, es justamente usar la empatía para tratar de convencer a la chica de seguir actuando como una familia unida, al mismo tiempo que ella misma se está tragando su propia frustración, todo para apoyar a un padre que, lo intuye, está haciendo lo imposible por darle un mejor nivel de vida a su familia. El error de la madre está en no sopesar la magnitud de la crisis para la chica, pero dadas las circunstancias, es un error absolutamente entendible dentro del contexto, máxime si se piensa que la chica no dice nada al respecto, simplemente porque no tiene las herramientas psicológicas para expresar otro sentimiento que no sea el de aceptación... porque Alegría está a cargo, sorpresa otra vez.

6.- Ira y Tristeza tienen conceptos distintos de lo que significa un desastre.

Es una escena de pestañear y perdérsela, pero ahí está. Cuando ocurre la discusión en la mesa del comedor, los objetivos de los tres miembros de la familia son distintos. La chica se siente pasada a llevar, y se rebela. El padre, controlado por Ira, siente que ante todo debe imponer su autoridad, y lo hace. La madre, controlada por Tristeza, siente que debe buscar una manera en que todos se serenen y actúen como una familia unida. Por supuesto, cuando la chica se para y se larga, Ira en el padre lo considera un triunfo, y Tristeza en la madre como un desastre. Parece un chiste cualquiera, pero tiene cola. Pensemos por un minuto. El punto fuerte de Ira, es la justicia: la Ira existe para corregir situaciones que se perciben como injustas. El punto fuerte de Tristeza, es la misericordia: la Tristeza existe para empatizar con la miseria y el sufrimiento de los demás, y que los demás empaticen con la miseria y el sufrimiento propio. Lo que nos retrotrae a un viejo debate intelectual: ¿en la vida, debemos ser justos o debemos ser misericordiosos? En Teología se ha planteado el viejo problema del Dios Castigador versus el Dios Padre Amoroso. Esto significa que una misma situación puede calificar como afortunada o desastrosa, según se mire desde el ángulo de la justicia o de la misericordia. ¿Es justo que la chica se subleve de esa manera contra sus padres, en particular considerando que ella no ha expresado primero y por otros medios más pacíficos su molestia, y por tanto sus padres no pueden tener mayores luces de lo que le está pasando? Y de manera correlativa, no pudiendo menos que darse cuenta de lo que ocurre, ¿es justo que el padre de pronto sea tan autoritario e insensible? ¿Qué papel debieron haber jugado la misericordia y la empatía aquí? Esta escena está descrita en clave de comedia, pero es una mina fértil de reflexión para un debate de antigüedad literalmente milenaria e incluso con profundos ribetes teológicos. La próxima vez en que uno podría sentirse tentado a descargar todo el infierno de la justicia, o soltar toda la dulzura de la misericordia, esta escena proporciona bastante material para pensar.

7.- La chica está afectada por una depresión en camino de volverse endógena.

Aunque de manera más o menos ligera, esta cinta logra el tour de force de, siendo una película infantil, describir en profundidad lo que es en verdad una depresión clínica en toda regla. O al menos, un episodio depresivo, que no es exactamente lo mismo que una depresión, pero que puede conducir hacia allá... exactamente como en la película. Clínicamente, un episodio depresivo surge cuando una situación sobrepasa todos los mecanismos de control emocional de una persona, de manera que dicha persona no ve salida alguna para su situación... aunque la haya. Si esta situación se mantiene, dicho estado se vuelve crónico, y el episodio depresivo se transforma en depresión clínica completa. El drama dentro de esta película estalla igual que un episodio depresivo: cuando desaparecen los refuerzos emocionales. La chica se ve trasplantada a un nuevo medio ambiente, que resulta ser bastante... deprimente, justamente, y de pronto, no teniendo herramientas emocionales para lidiar con esta situación, no encuentra cómo comunicarle su estado emocional a sus padres, porque ha sido educada e incluso condicionada toda su vida para complacerlos y satisfacerlos, en parte porque siempre Alegría ha estado a cargo. Lo que sobreviene es el apagado emocional: Alegría y Tristeza, que son los estados emocionales más permanentes, desaparecen, y quedan sólo los estados emocionales más transitorios, que son Ira, Disgusto y Miedo. Poco a poco, la psique de la chica empieza a derrumbarse, y el tablero de mando se desactiva. Existe una creencia popular pero profundamente errónea, de que la depresión es simplemente estar triste. Y eso no es cierto. Estar triste es sufrir una emoción: estar triste, justamente. En la depresión, en cambio, casi no hay emocionalidad: la depresión es en realidad el apagado emocional casi completo de la persona, que si logra seguir funcionando, lo hará como una cáscara vacía o como un robot, sin verdadero goce por nada en la existencia. Esta película debería hacer mucho por desterrar algunos falsos conceptos sobre la depresión. La depresión no se soluciona simplemente teniendo más ánimo, porque la persona deprimida simplemente no tiene desde dónde sacar ese ánimo adicional. La depresión no es sólo estar triste, porque la persona deprimida está incluso más allá de la mera tristeza. Y sobre todo, la depresión no es un simple llamar la atención. Y todo eso, esta película lo explica maravillosamente bien, en su manera metafórica.

8.- Tristeza es la única que puede extraer la idea negativa.

La primera vez que vi la película, la solución final me pareció de una idiotez suprema, indigna de la enorme brillantez mostrada por todo el resto del guión hasta el minuto. La ampolleta está atascada, y ninguna emoción puede sacarla, hasta que llega Tristeza al rescate, la saca, y todos tan alegres. Nunca mejor dicho. Así de fácil. En general, me pareció una salida narrativa digna de abuchearse, una solución armada para que al final todos quisiéramos a Tristeza y la saludáramos como la heroína del día. Y sin embargo, viéndola una segunda vez... tiene todo el sentido del mundo. Todos sabemos que las emociones en realidad no desaparecen. Es posible no vivirlas ni experimentarlas, pero las emociones siguen estando ahí. Si uno reprime las emociones, éstas se acumulan hasta estallar: estallidos de ira, estallidos de tristeza... estallidos de alegría no, porque el común de la gente tiende a reprimir poco la alegría. Pero me entienden el concepto. El caso es que a lo largo de toda su vida, la chica ha estado reprimiendo su tristeza, porque dentro de su mente, Alegría le ha aplicado bullying sistemático a Tristeza para que no meta sus garras azules allí donde no le importa. Quienes se han llevado toda la acción son las otras cuatro emociones, desgastándose en el proceso, mientras que Tristeza se ha visto obligada a economizar sus fuerzas, simplemente porque no la han dejado hacer nada. Por lo tanto, cuando hay que aplicar fuerza para sacar la ampolleta y eliminar la idea fija en cuestión... Tristeza es la única que cuenta con ese poder. Esta idea se encuentra en línea con el concepto de que todas las emociones son necesarias, por supuesto: cuando se requirió un despliegue adicional de fuerzas para eliminar la idea fija, tuvo que ser la emoción más reprimida de todas dentro de la mente de la chica, la que hizo el trabajo.

Resumiendo...

Lo que decíamos. Que Intensa mente es una de las películas más ricas que ha salido de la Pixar, y por extensión, del cine del siglo XXI en general. Pero por supuesto, yo no he trabajado ni la mitad que otros sujetos. Por ejemplo, la gente tras la Teoría Pixar, que según piensan, Intensa mente también encaja con el resto de las películas Pixar...

4 comentarios:

Cidroq dijo...

Da gusto ver que Pixar volvió a sacar una película memorable, y tienes razón en tus comentarios da mucho para reflexionar después de verla.

Supongo que da una pista del porque la adolescencia es tan problemática, no se esta preparado para lidiar con todas las emociones que se le vienen al adolescente cuando comienza a recibir los impactos de la vida real sin el cobijo de los padres.

Guillermo Ríos dijo...

Bueno, la edición en DVD de la película trae un corto que se llama algo así como La primera cita de Reily. Por desgracia, le dan más protagonismo al padre de la chica que a la chica misma. Pero está simpático (en YouTube, alguien lo subió con subtítulos en español).

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Me encantó este filme y ya lo he visto dos veces. Te puedo contar que para mí tiene un sentido muy especial, pues fue la primera película que vi en el cine tras mi regreso de dos semanas internado en la clínica y como que sus temas me vinieron como anillo al dedo. Por otro lado, hace rato que deseo escribir sobre los filmes de Pixar, que me gustan demasiado (salvo esas dos de "Cars" que no me interesan). Hace poco me vi su último filme, "Un Gran Dinosaurio" y también me gustó demasiado ¿La has visto? Respecto a tu texto mismo, tus ideas las encuentro geniales y me ayudan a ver con nuevos ojos esta joyita.

Guillermo Ríos dijo...

Me alegra que el posteo haya sido un aporte, creo que Intensa mente es justo esa clase de película, la que uno puede sentarse a analizarla por horas, señal de lo bien hechita que está, por supuesto.

Un gran dinosaurio me pareció una película estupenda, y me da pena que, así como va, pasará a la Historia como la película que le hizo perder dinero a Pixar. No me pareció una obra maestra ni mucho menos, pero se nota que le pusieron cariño al hacerla. Creo que a Un buen dinosaurio la perjudicó mucho el venir apenas unos meses después que Intensa mente, que le dejó la vara demasiado alta; de haber sido el único estreno Pixar del año, habría tenido una recepción mucho más favorable, y habría recaudado más.

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