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domingo, 1 de noviembre de 2015

¿Hay Marvel después de los Vengadores?

Tus nuevos mejores amigos desde hace casi una década.
El Universo Cinemático Marvel es una de las cosmologías narrativas más grandes que ha construido el cine. En la actualidad, a finales de 2.015, existen franquicias con una mayor cantidad de películas, o que han recaudado más dinero, pero ninguna se tiene mejor ganado el calificativo de universo narrativo. Franquicias como James Bond han sido más longevas, pero se basan en las peripecias de un único personaje; o como Star Wars que es una saga generacional, pero que gira siempre más o menos en torno al mismo conflicto entre los Jedi y los Sith; o como Star Trek que presenta un universo densamente interconectado de películas y series televisivas, pero siempre dentro del contexto específico de la Ciencia Ficción. El Universo Cinemático Marvel, por el contrario, sigue la pista a numerosos personajes protagonistas, abarca varias generaciones, y dentro de unos lineamientos comunes, ha abarcado una buena variedad de géneros, incluyendo la Ciencia Ficción (Iron Man), la Fantasía Espacial (Thor), el cine bélico (Capitán América), el thriller conspiranoico (Capitán América y el Soldado del Invierno), la Space Opera (Guardianes de la Galaxia), el cine clásico de robos (Ant Man), etcétera. Eso, sumado a un ojo clínico para desarrollar historias con gancho, y explotar de manera adecuada a sus personajes, la ha convertido en quizás el gran referente a seguir para el moderno cine de franquicias.

Y sin embargo, al terminar la Fase 2, sea que consideremos como término a Avengers: La era de Ultrón que es la opción más lógica, o a Ant-Man que es la versión oficial de los productores, el Universo Cinemático Marvel corre el riesgo de ahogarse, de ser víctima de su propio éxito. Hasta Ant-Man, todas las películas Marvel, cual más o cual menos, han resultado exitosas. Algunas, no tanto como para que sus personajes engendren secuelas, muy en particular con Hulk, al que sólo hemos visto participar después como parte de los Vengadores, olvidándonos por el minuto de una incursión suya en solitario, para el cine a lo menos. Pero he aquí una buena cuestión: ¿hasta qué punto las películas del Universo Cinemático Marvel son, en general, de un héroe en solitario?

La franquicia partió de manera muy humilde, con la película Iron Man en 2.008. Recordemos un poco el panorama de lo que era el cine de superhéroes en esa época. Los modelos a seguir eran X-Men y Spider-Man, en términos de darle a los superhéroes un tratamiento serio, aunque sin renunciar del todo al camp más o menos inherente al género. Después de todo, no puede ser ciento por ciento serio un género que va en lo esencial de justicieros que se visten con uniformes o ropas chillonas o vistosas para luchar contra el crimen, en vez de la opción más sensata y razonable de pasar tan desapercibidos como se pueda, siendo muy en el fondo los vigilantes al margen de la ley que son. La siguiente revolución ya se había esbozado con Batman inicia en 2.005, pero fue el mismo 2.008 que vino The Dark Knight, película con la cual el camp fue erradicado del cine de superhéroes. Dentro de este contexto, el Iron Man de 2.008 todavía es bastante camp, máxime si se compara a la película con las secuelas, y con otras inserciones del Universo Cinemático Marvel. Habrá que esperar hasta Guardianes de la Galaxia para que el camp reaparezca, y lo hará en una dirección muy diferente.

Y como eran pocos, invitaron a los Guardianes de la Galaxia y a Ant-Man a la fiesta.
En la época, la idea de presentar a varios personajes en sendas películas, y después unirlas en otra película que los amarre a todos, parecía una ridiculez. No es que no se hubiera hecho antes, como lo ejemplifican crossovers como Alien versus Depredador, Freddy versus Jason, o incluso la jurásica Abbot y Costello contra los monstruos. Pero esas películas habían sido el resultado de unir franquicias que habían nacido por separado. En el Universo Cinemático Marvel, la idea era partir desde el comienzo con miras a la unificación. Algo que se esbozó muy tibiamente en Iron Man, quizás con la filosofía del vendedor de droga: dar una primera probada gratis, y luego ir subiendo el grado de adicción. Así, la primera Iron Man no presenta el universo desde el comienzo, sino una aventura aislada, que despierta la curiosidad por eventuales secuelas... en donde todo el desarrollo estalla en la cara.

El eje de la Fase 1 era Los Vengadores. Nuevamente, parecían no haber planes a futuro. Es decir, siempre existió el espíritu de exprimir la franquicia hasta donde se pudiera, pero en aquellos años, nadie sabía a ciencia cierta si el experimento iba a resultar. De cualquier manera, poner una película que uniera a todos los personajes en una determinada fecha fue un movimiento inteligente, porque le dio a la franquicia una especie de término anticipado. Es como las películas de Harry Potter, que se sabía de antemano que iban a acabar en la adaptación de la séptima novela porque en ella culmina la saga literaria que les servía de base. Sin embargo, tratándose de Harry Potter había un material anterior al que sujetarse, y por lo tanto el deadline estaba prefijado; en el Universo Cinemático Marvel en cambio, habiendo plena libertad para desarrollarse hacia adelante, ellos mismos decidieron de motu propio ponerse una fecha de término, de manera tal que si la franquicia seguía hacia adelante, lo haría como un ciclo aparte, construido sobre las bases del primer ciclo. Así, el Universo Cinemático Marvel se transformó en la primera franquicia cinematográfica con fases bien definidas. Nuevamente, no es que los arcos argumentales entre películas no existieran de antemano: ahí está la Trilogía de Spock en Star Trek (La ira de Khan, En busca de Spock, y Regreso a casa), o la duología del reboot de James Bond (Casino Royale y Quantum of Solace, y al momento de escribir esto, estamos a la espera de ver si SPECTRE sigue esa historia, la de Skyfall, o introduce una completamente diferente). Lo diferente es que tales arcos argumentales nacieron de manera casual, un poco por improvisación, mientras que en el Universo Cinemático Marvel, tal planificación fue deliberada. En términos de intención, lo más audaz que se había hecho era rodar back-to-back dos películas por el precio de uno, como por ejemplo las segundas y terceras partes de Volver al futuro, de Matrix o de Piratas del Caribe; pero aquí, la ambición era ir mucho más allá de una tercera parte, además de hacerlo con películas que, en sentido estricto y por primera vez, no eran secuelas unas de otras, sino técnicamente spin-offs.

Que todo este audaz operativo haya resultado, fue una ganancia para todos: para el público, que ha tenido un universo narrativo bastante vasto, variado y complejo, y para los productores por supuesto que han dormido con las billeteras bien provistas por estos días. Pero la parte negativa de ello es que el Universo Cinemático Marvel terminó amarrándose al esquema de fases. A la Fase 2 seguirá una Fase 3, y es de suponer que a la misma seguirá una Fase 4, y así sucesivamente. Es decir, los espectadores estarán amarrados a ciclos completos que pueden durar varios años. Los seguidores de Harry Potter o Crepúsculo aguantaron esto porque había un deadline prefijado, pero la cuestión es cómo hacer que los fanáticos del Universo Cinemático Marvel lo hicieran. La respuesta fue que cada fase rematara con una película de unión a través de Los Vengadores.

Hay más trabajo para los amigos aquí, que en el Gobierno de Chile.
Lo que generó dos nuevos problemas. Por un lado, amarrarse a los Vengadores implica que el propio Universo Cinemático Marvel debe constreñirse a contar la historia de los mismos. En la Fase 1 sólo vimos héroes de los Vengadores. En la Fase 2 vimos a personajes alternativos, en concreto a los Guardianes de la Galaxia y a Ant-Man, pero yendo quizás demasiado por libre; esto es una ventaja si se quiere variedad, pero una desventaja si se es un fanático interesado en el espinazo principal conformado por las peripecias de los vengadores, sea en solitario o en conjunto. Y esto puede terminar hundiendo la originalidad narrativa del Universo Cinemático Marvel. Incluso Agentes de SHIELD, yendo más o menos dentro de su propia historia, al final terminó un tanto esclavizada a los sucesos del Universo Cinemático Marvel en el cine.

Una posibilidad es la fuga hacia adelante. Es decir, ir enrevesando la historia de manera tal, que al final se convierta en un idioma propio con su propio esquema de referencias. Algo que se hizo especialmente agresivo con Avengers: La era de Ultrón, película absolutamente incomprensible para cualquiera que no haya visto las entradas anteriores de la franquicia. En ese sentido, Avengers: La era de Ultrón como película autónoma simplemente no funcionaba, ya que requería haber visto por lo menos Los Vengadores y toda la Fase 2 para entender qué estaba pasando en la pantalla.

Y esto origina el problema mayúsculo de qué sucederá cuando los fanáticos empiecen a bajarse. Parece imposible, dado el éxito de la franquicia, pero es un riesgo mayor del que parece. En la actualidad, a finales de 2.015, la Marvel ha anunciado una tercera entrega de los Vengadores en dos partes, para 2.018 y 2.019; por qué no las anuncian como tercera y cuarta, más allá del gancho comercial, es algo que se me escapa. Se supone que en 2.019 se cierre la trama de las gemas del infinito, abierta ya en la Fase 1. Para esas alturas, habrán pasado siete años desde la primera película de los Vengadores, y once desde el inicio de la franquicia en total. ¿Y por qué esto debería ser un problema? Simplemente por la base demográfica.

Para nadie es un misterio que el Universo Cinemático Marvel apunta en lo principal a los niños y adolescentes. Hay público adulto que la sigue, incluyéndome, pero somos quizás los menos; el Universo Cinemático Marvel sigue la tendencia muy en boga de vender el máximo de entradas y mercadishing a los menores de edad. Esto no es Pixar, con películas de doble lectura, una para los niños y otra para los adultos. Esto es aventura infantil, pura y dura. Bien hecha por lo general, pero infantil al final del día: los héroes contra los villanos, y el mundo en la estacada de por medio. Y el problema es que la base demográfica envejece.

La base demográfica cambió lo suficiente como para no recordar que ellos fueron los agentes de SHIELD originales...
En los once años desde Iron Man, los niños de 2.008 se habrán hecho adolescentes para 2.019, y los adolescentes se habrán hecho adultos. En la psicología del adolescente, hay un rechazo hacia toda su infancia. El adolescente se avergüenza de las cosas que le gustaban cuando niño porque está en proceso de construir su propia individualidad, y hay como una percepción de que las cosas que gustaban de niños, eran más simplonas o venían impuestas por los adultos desde el exterior. Después, llegada la treintena, cuando ya no tiene que probarle nada a nadie, y la vida empieza a hacerse dura, empieza a mirar de nuevo con nostalgia hacia un pasado más simple, el de su niñez. Pero en el intertanto, lo que siente por esa película de su niñez es vergüenza. Y en cuanto al adolescente, el que se maravilló con éstas, al hacerse adulto, empieza a mirarlas como algo infantil, como una indulgencia de la etapa de crecimiento. Es decir, para 2.019, el público objetivo del Universo Cinemático Marvel puede muy bien empezar a volverle la espalda. Si por debajo llegan nuevas generaciones de reemplazo, la franquicia podrá mantenerse... pero esas nuevas generaciones deben echarse entre pecho y espalda una decena de películas a lo menos, si no contamos las series televisivas. No deja de ser un legado pesado de abordar. Puede que lo hagan, pero si de manera simultánea está naciendo una franquicia nueva a la que cueste menos esfuerzo integrarse simplemente porque la cantidad de material a revisar para ponerse al día es menor, es posible que prefieran pasarse allá. En ese sentido, el Universo Compartido DC tiene muchas más posibilidades de éxito de lo que a primera vista parece, simplemente por la manera en que funciona la demografía de las audiencias de cine.

Dentro del Universo Cinematográfico Marvel, hay como una conciencia de esto. Ya en la Fase 2, anunciaron que el final de la misma no iba a ser Avengers: La era de Ultrón, sino Ant-Man. En términos de narrativa pura y dura, esto no hace sentido. Ant-Man es una película que cuenta la historia de origen de un héroe hasta el minuto no presentado, y no hace avanzar la trama principal presentada en el grueso de las otras películas, salvo por el detalle, si hacemos fe del stinger, de que en esa película se cimenta una potencial alianza entre Ant-Man y Falcon. Es, por lo tanto, más un inicio de la Fase 3 que un final para la Fase 2. Es casi como si consideráramos a Una nueva esperanza, la película Star Wars de 1.977, no como el inicio de una trilogía segunda en términos cronológicos, sino como el final de una supuesta tetralogía (no trilogía, desde este punto de vista) precuela.

Entre las películas anunciadas para la Fase 3, resulta claro la voluntad de la Marvel por desmarcarse de los Vengadores. A diferencia de las dos fases anteriores, compuestas por seis películas cada una, la Fase 3 vendrá compuesta por once, contando las dos partes de Avengers: Infinity Wars por separado. De las once, seis son secuelas directas de subfranquicias anteriores: Capitán América: Guerra Civil, Guardianes de la Galaxia vol. 2, Thor: Ragnarrok, Ant-Man and the Wasp, y las dos partes de Avengers: Infinity Wars. En la Fase 2, por su parte, cuatro eran secuelas directas de la Fase 1: Iron Man 3, Thor: Un mundo oscuro, Capitán América y el Soldado del Invierno, y Avengers: La era de Ultrón. Pero seis de once no es lo mismo que cuatro de seis: en la Fase 2, el porcentaje de secuelas directas era de un 66%, mientras que en la Fase 3, dicho porcentaje baja hasta un 55%. Y dos de ellas, Guardianes de la Galaxia vol. 2 y Ant-Man and the Wasp, representando entre las dos un 18% de la Fase 3, son secuelas de personajes presentados en la Fase 2, no en la Fase 1. Todo lo anterior, contando a Ant-Man dentro de la Fase 2 y no dentro de la Fase 3, como podría argumentarse y de hecho ya comentamos. En la Fase 2, la cuota de películas con protagonistas nuevos era de un 33% (Guardianes de la Galaxia y Ant-Man), mientras que en la Fase 3 subirá a un 45% (Doctor Strange, la película de Spider-Man, Black Panther, Captain Marvel, e Inhumans). Y antes del anuncio tardío de Ant-Man and the Wasp en Octubre de 2.015, que estableció el actual 45% de secuelas versus el 55% de personajes nuevos, los porcentajes estaban parejos a 50 y 50.

Sana diversión para toda la familia.
Podrá notarse también que varios personajes nuevos de la Fase 3, no están muy relacionados con los Vengadores. En los cómics, el Doctor Strange suele correr con colores propios, Spider-Man pertenece más bien al ámbito de los héroes urbanos junto con Daredevil o el Caballero Luna, Black Panther se balancea entre los 4 Fantásticos por sus tiras y aflojas con el Doctor Doom y con los X-Men por su relación con Storm, Captain Marvel también va un poco a su aire, y los Inhumans suelen relacionarse con los 4 Fantásticos. Es decir, los nuevos protagonistas de la Fase 3 tienden a ampliar el Universo Cinemático Marvel de una manera tal, que los Vengadores, el centro gravitacional del mismo durante las Fases 1 y 2, irán quedando desdibujados de manera progresiva.

Es decir, diera la impresión de que el Universo Cinemático Marvel está preparándose para una eventual estampida de fanáticos hacia afuera que en el intertanto se hayan aburrido de los Vengadores, poniendo en línea a varios otros personajes que tomarán el relevo de los anteriores. Si con las dos partes de Avengers: Infinity Wars llega a ser que termine por fin la gran trama de las Gemas del Infinito, para la eventual Fase 4 que vendría después de 2.019 podría presentarse un nuevo conflicto que sirva de espinazo a la franquicia en su conjunto, y a dicho conflicto se integrarían los personajes que resulten más exitosos de la Fase 3. Parece claro que no habrán más películas por separado de Iron Man, y el futuro de Capitán América y Thor parece un poco en entredicho; a saber qué ocurrirá de paso con los Guardianes de la Galaxia, el exitazo revelación de la Fase 2, con Ant-Man que acabó siendo un interesante caballo tapado, y con Spider-Man, que parece ser el héroe más esperado de la Fase 3.

Lo que sí parece verse en el horizonte, es que la Fase 4 podría girar hacia un sucedáneo del conflicto mutante. Al momento de escribir estas líneas, la Marvel tiene todavía fuera de su órbita a dos grandes valores de la casa, que son los 4 Fantásticos y los X-Men. El futuro de los 4 Fantásticos está en el aire por el minuto, incluso después del colosal desastre que significó el reboot de 2.015. En cuanto a los X-Men, parece poco probable que vuelvan a la Marvel, debido a ser quizás la franquicia más rentable de la FOX, y muy en particular después del éxito de X-Men: Días del futuro pasado. De esta manera, y entramos en especulaciones aquí, es posible que el gran reemplazo de los Vengadores terminen siendo los Inhumanos. Tradicionalmente se han vinculado a éstos con los 4 Fantásticos, de manera que a través de ellos puede presentarse el espíritu de aventura científico de Reed Richards y compañía, además de ser superhumanos que buscan esconderse de la sociedad, lo que los convierte en sucedáneos aceptables de los X-Men. Si fuera éste el caso, entonces tendríamos que la base de fanáticos del Universo Cinemático Marvel hacia 2.020 podría estar fraccionado en dos grandes grupos: los fanáticos old school que crecieron con los Vengadores, y los fanáticos de la nueva ola que serían atraídos hacia los nuevos héroes que protagonizarían la Fase 4. Para cualquier fanático del cine, el espectáculo de lo que está por venir entre la demografía del Universo Cinemático Marvel es, sin lugar a dudas, un experimento inédito en la Historia del Cine.

Con un poco de suerte y algo de mano mora para negociar los derechos, aparecerán en la Fase 11 por allá por 2.044...

4 comentarios:

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Espero con ansias estas nuevas películas, si bien el nuevo (y segundo) reboot de Spider-Man en el cine me viene "como patá en la guata", por la falta de respeto que me parece a sus seguidores y más todavía porque tan solo el año pasado, nos dejaron esperando a los 6 Siniestros tras su última película.

Guillermo Ríos dijo...

Bueno, lo de Spiderman hay que tomárselo más como versión alternativa que como reboot, creo yo, porque después de todo, ahora no corre en solitario, sino que integrado al Universo Cinemático Marvel. Ojalá que para bien; hasta el momento Marvel y Disney han sabido hacerlo bien, pero cada nueva película es poner los dados en el cubilete otra vez. A mí me da lo mismo si me cuentan una misma historia varias veces, lo importante es que me la cuenten bien. La trilogía original de Spiderman estuvo bien para la época, y ha envejecido en algunas cosas y en otras no, en mi opinión, mientras que la duología con Andrew Garfield no me pareció mal, pero sí demasiado seria y solemne para su propio bien. En fin, ya veremos cómo sale eso.

Cidroq dijo...

Vaya, parece que Marvel también en el cine sufrirá de la "bendita" continuidad que tanto arrastra en los cómics, habrá que ver si renuevan al equipo de los vengadores como hacen cada cierto tiempo en el cómic, o jubilan al equipo y como dices tu lo reemplazan con alguna agrupación nueva.

Guillermo Ríos dijo...

El tema de la continuidad siempre es difícil. Demasiada continuidad, se fideliza a la gente pero termina cerrándose la puerta a nuevos espectadores; lo que pasó con Star Trek antes del reboot de 2.009. Demasiado poca, y la gente entra confiada en que no tendrá que ver la película con conocimientos enciclopédicos, pero al primer traspiés se saldrá; lo que pasó con James Bond en la década de 1.970. No se me ocurre ninguna franquicia cinematográfica que realmente haya conseguido dar en la diana, de equilibrarse lo justito en una cantidad de continuidad que genere espectadores fieles, pero que no impida a los foráneos ingresar a la misma.

No sé por qué tengo el presentimiento de que terminada la saga de las Gemas del Infinito en la Fase 3, la Fase 4 va a ver una estampida de espectadores en masa hacia afuera, no tanto que las películas pasen a ser un fracaso, pero sí con muchas más dificultades para recaudar de 600-700 millones para arriba, de manera que la Fase 5 quizás acabe siendo un reboot. Los propios tipos se pusieron como fecha tope para su universo, los veinte años de la franquicia en 2.028...

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