¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

¡La Guillermocracia te llama a las filas! ¡Vota, expresa tu opinión, cuáles son los mejores artículos que se han publicado en estos (casi) siete años de vida en línea! La encuesta se encuentra en la parte inferior de esta columna. ¿Más detalles? Pincha aquí. ¡Haz oir tu voz!

martes, 17 de noviembre de 2015

Bastión Esperanza - Cinco maneras en que el argumento pudo ser diferente.

Ilustración por David A. Aguilar (fuente).
Cualquier escritor sabe que suele haber una diferencia bastante grande entre el primer concepto de una historia, y su resultado final. Existen escritores tan talentosos que son capaces de sentarse e improvisar una historia de principio a fin, sin tener idea de cómo va a terminar, pero ésos son los menos. La mayor parte debe recurrir a un plan previo para la historia en su conjunto. O si se trata de un folletín o soap opera, por lo menos tener una idea de cómo se va a desarrollar el arco argumental de turno, antes de alcanzar su final y ser reemplazado por otro arco sobreviniente. Nunca es buena idea meter a los personajes en problemas sin saber cómo se los va a sacar: es frecuente terminar acorralado, y sacando la historia por cualquier parte, con el consiguiente daño para la narrativa como un todo, y el consecuente y más que justificado fastidio del lector que, después de todo, ha invertido una cantidad de tiempo y energías en leer algo que al final no lo lleva a ninguna parte, o por lo menos, no de manera satisfactoria.

Pero por otra parte, no es menos cierto que una vez en escritura, la historia cambia. Por un lado, ciertas ideas que parecían interesantes, una vez desarrolladas de manera extensa no funcionan todo lo bien que deberían. Otras veces, ciertos personajes que iban a estar en la primera línea no se terminan de desarrollar del todo, y van quedando de lado, mientras que otros personajes que iban a ser secundarios, terminan resultando tan interesantes que pasan al primer plano. O la peor pesadilla de todas: ciertos detalles de lógica interna del universo narrativo que no fueron considerados porque se las arreglaban para permanecer ocultos en un primer análisis, al escribir e ir desarrollando la historia se hacen evidente y arruinan varios giros argumentales que, de la nada, se hacen imposibles o demasiado inverosímiles. O bien, tomándoselo con algo más de calma... simplemente llegan ideas mejores que reemplazan a las que ya existían de antemano, pero que requieren de algunos ajustes del argumento para que funcionen bien.

Bastión Esperanza, la gran serie que inauguramos en 2.015 acá en la Guillermocracia, no ha sido inmune a este proceso. Si bien he seguido el plan original con bastante fidelidad, no es menos cierto que han ocurrido algunos cambios significativos por el camino. Y ahora que ya hemos publicado algo más de una veintena de episodios, es una buena ocasión para preguntarse cómo hubiera sido Bastión Esperanza, si me hubiera ceñido al plan original en un ciento por ciento. Y la respuesta, es que al menos cinco puntos argumentales hubieran sido distintos. ¿Qué tanto? Pueden averiguarlo ustedes, leyendo a continuación. Sobra decir, el siguiente artículo se manda varios spoilers respecto del argumento, de manera que se asume que si usted sigue leyendo, es porque ha leído previamente la blogoserie hasta este punto, o bien, no tiene presupuestado leerla en el futuro próximo. Pero si la han leído y la han disfrutado, quedan entonces invitados a leer este pequeño especial, con lo que pudo haber sido y por una razón u otra no fue, en Bastión Esperanza:

1.- Los primeros capítulos iban a estar dedicados a las exploraciones internas en Ganímedes.-

En el proyecto inicial, los personajes iban a ser presentados mientras descubrían y exploraban el interior de Ganímedes. Iba a ser algo levemente similar a la película Prometeo de 2.012, sólo que con menos referencias a En las montañas de la locura, si es que quieren buscar una comparación. Dentro de este concepto, la invasión alienígena iba a producirse recién a la altura del segundo o tercer capítulo, y la principal tensión narrativa hasta el minuto iba a derivar de la pugna entre civiles y militares por hacerse del control de la investigación. ¿El problema? Luego de sentarme a escribir, y darme cuenta de que había escrito cinco capítulos sin llegar todavía a la invasión alienígena, y que además el grueso de esos cinco capítulos era un montón de información sobre la mitología de fondo de la serie, me di cuenta de que lo mejor era saltar a la invasión alienígena misma, y arrojar toda esa información en forma de exposiciones salpimentadas por aquí y por allá, dentro de la trama principal.

2.- Algunos personajes femeninos iban a ser inicialmente masculinos.-

En la versión original, los personajes de Lincopán y Sandrine iban a ser masculinos. No existía el matrimonio de Sandrine con White, ni la subtrama de la (probable) infidelidad de Sandrine. ¿Por qué razón? Por ninguna en particular, simplemente por esa inercia mental que es propia de nuestra cultura, y según la cual tendemos a concebir a los protagonistas siempre como hombres por defecto. Sin embargo, parecía poco probable que en una sociedad futurista recién salida de una guerra de exterminio casi completo de la Humanidad, y en un grupo de colonos aislados a 70 años luz de la Tierra sin viajes más rápidos que la velocidad de la luz, las mujeres quedaran relegadas a papeles secundarios. Hemos seguido en esto las tesis del historiador Arnold J. Toynbee, quien con muy buenos motivos postula que tratándose de emigrantes en una tierra extraña, dicha emigración obra como acicate para saltarse y destruir las convenciones sociales de su patria de origen, incluyendo los roles de género. De manera hilarante, hay un caso en contrario, de un personaje que iba a ser femenino y acabó siendo masculino. De esta manera, la Presidenta Kulkov acabó siendo el Presidente Kulkov; esto fue para evitar que los más suspicaces que andan leyendo entre líneas incluso aunque no haya un entre líneas, asociaran la serie de catástrofes y la sensación generalizada de impotencia frente a los alienígenas, con una Presidencia femenina.

3.- La Batalla de la Orbita iba a ser entre dos y tres capítulos más larga.-

La Batalla de la Orbita se inicia de lleno en el capítulo 2, se extiende hasta el capítulo 6, y hay una coda en el capítulo 7. Pero en el borrador inicial, iba a extenderse más o menos hasta el capítulo 10. El grueso del material adicional iba a detallar mucho más el combate contra los decápodos, a presentar y despachar a un montón de chaquetas rojas, y a desarrollar mucho más los personajes secundarios. Lo descarté porque la batalla iba a terminar siendo más eterna que los cinco minutos para que explote Namek en Dragon Ball Z, y transferí la presentación de personajes a los capítulos siguientes, construyéndolos alrededor de la larga espera antes de la siguiente batalla. Este enfoque puede haber sido la desesperación de quienes esperaban acción trepidante durante todos los capítulos sin excepción, pero a cambio, creo que contribuyó a crear la sensación de estar en una sociedad más grande y desarrollada, y por ende, a elevar el valor de lo que está en la estacada, durante la guerra.

4.- El conflicto entre civiles y militares iba a ser desarrollado de manera mucho más extensa.-

Como una manera de reflejar las tensiones de la juvenil y frágil sociedad de los colonos en Esperanza, iba a desarrollarse con cierto detalle el conflicto y los mecanismos institucionales que usaban civiles y militares para disputar sobre Ganímedes en particular, y el manejo de la guerra en general. Esto hubiera significado incorporar elementos argumentales que le hubieran dado a la historia un cierto aire a Fundación de Isaac Asimov, o Dune de Frank Herbert. Al final, si bien parte de ese material quedó en la versión final de la historia, fue enormemente simplificado, en particular eliminando algunos personajes trabajando tanto para el Gobierno como para los militares; el motivo es que la historia ya es lo suficientemente densa así como quedó en el resultado final, e introducir elementos de política maquiavélica que no están relacionados de manera directa con la invasión alienígena en sí, iba a desparramar demasiado la historia; esto es Bastión Esperanza y no Game of Thrones, después de todo.

5.- La estructura del interior de la computadora de Ganímedes iba a basarse en William Blake.-

En el borrador que detallaba a los varios programas presentes en el interior de la computadora de Ganímedes, y que iban a interactuar con Alba, se detallaba la relación de éstos con la filosofía de William Blake, y con los zoas creados por éste para su mitología particular. Pero este desarrollo fue desechado por dos razones. En primer lugar, iba a ser demasiado reminiscente a La segunda Enciclopedia de Tlön de Sergio Meier, novela que también hace un uso extensivo de William Blake en un entorno de realidad virtual. En segundo término, Blake es un autor lo suficientemente esotérico como para hacer poco probable que, dentro del universo narrativo, Alba lo hubiera leído, o siquiera conocido. De ahí que, en la versión final, Alba se encuentra no con un entorno similar a la mitología de Blake, sino con una versión (bastante peculiar) del Infierno de la Divina Comedia de Dante Alighieri. A la larga, esto representó una mejora significativa en otro respecto, porque fue el mecanismo argumental que permitió explorar los sentimientos de Alba, asociados a la pérdida de sus padres y a su propio pasado.

En adelante...

Como he comentado en otras ocasiones, hay un plan general para toda la historia de Bastión Esperanza, aunque trazado en líneas gruesas. Esto significa que el detalle, la sintonía fina, todavía puede ir cambiando a medida que se va escribiendo. De manera que es altamente probable que, en lo sucesivo, haya más posteos como éste, describiendo cómo algunos elementos de Bastión Esperanza pudieron ser de una manera, y al final terminaron siendo de otra. Y quedan por supuesto cordialmente invitados a seguir leyendo los episodios que vendrán en esta blogoserie, el gran éxito de la Guillermocracia en este 2.015 que ya se está acabando.

2 comentarios:

Cidroq dijo...

Vaya, como toda obra que se precie, hay a su alrededor anécdotas y cambios inesperados que si se recopilan todos son también muy interesantes.

Guillermo Ríos dijo...

Yo siempre he sido partidario de compartir estos datitos de trivia con los lectores, porque les ayuda a hacerse una idea más redonda de la obra. Por supuesto que la obra debe bastarse a sí misma, sin necesidad de que entre el autor a explicarla, y yo soy enemigo de esto último, pero compartir un poco qué cosas se tenían a la vista a la hora de escribir, siempre es algo grato.

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

Related Posts with Thumbnails