jueves, 1 de octubre de 2015

007x25 (1 de 5) - James Bond Rises.

Bond. James Bond.
Probablemente, una de las películas más esperadas del año ha sido SPECTRE, la entrega oficial número 24 de las películas de James Bond. Y decimos oficial porque esa es la suma de las clásicas de Eon Productions, dejando afuera así tres producidas por banda externa: la adaptación de Casino Royale para un telefilme de una hora en la serie televisiva Climax de 1.954, la Casino Royale de 1.967, y Nunca digas nunca jamás de 1.983. SPECTRE llega en un año cargadito de espías, como que ha visto el estreno, con mayor o menor fortuna, de Kingsman: El servicio secreto y El agente de CIPOL, mientras que Misión Imposible: Nación secreta recuperaba a un villano clásico de la serie televisiva, el Sindicato. SPECTRE es la cuarta película de Daniel Craig como el agente 007, el actor que prácticamente redefinió al personaje en el cine, dándole una presencia y personalidad bastante más parecidos al de las novelas originales, en donde James Bond era más bien un brutazo medio decadente, más que el tipo finolis y seductor eternamente de smoking que pretendió vendernos el cine después.

Es por eso que en la Guillermocracia aprovecharemos el lance para hacer un repaso por la historia de la franquicia en el cine. Ya lo habíamos hecho, en las dos partes de la Interminablelogía titulada 50 años de James Bond en el cine, con ocasión del estreno de Skyfall en 2.012 (si quieren repasar: parte 1 y parte 2). Pero no es mala idea hacerlo de nuevo, ahora de manera más extendida incluso que antes, porque he estado corto de tiempo y otras series de posteos en desarrollo todavía están a medio camino lo que me obliga a reciclar ideas antiguas porque James Bond el agente secreto 007 al servicio de Su Majestad es uno de los personajes más icónicos del cine, y por lo tanto, se lo merece. De manera que repasaremos una por una las películas clásicas de James Bond en el cine, las veinticinco de ellas. ¡Momento!, dirá aquí el lector perspicaz. ¿Acaso no son veinticuatro oficiales, incluyendo SPECTRE? Sí, lo son, y esperamos repasar las veinticuatro; para cuando termine esta serie de posteos, esperamos haber visto SPECTRE, y por lo tanto contamos con incluirla en la última entrega. Pero además añadiremos Nunca digas nunca jamás, que algunos fanáticos consideran como parte de la franquicia a pesar de no haber sido producida por Eon Productions, debido a que pese a su calidad irregular, tiene algunos puntos fuertes que la ponen muy por encima del pobre y televisivo episodio de Clímax, o de la horrorosa Casino Royale de 1.967, una memez esta última sin ton ni son que no hay por donde agarrarla, una tontería tan grande que en esa película el villano Bond es... Woody Allen. Así como lo escribo. Es por eso que, aquí en la Guillermocracia, a lo largo de cinco posteos, repasaremos cinco películas Bond en cada uno, para sumar las veinticinco en total, batidas y no revueltas. Bienvenidos sean entonces a este innecesario reciclaje que prueba cómo se le acaba la creatividad a la Guillermocracia esta serie de posteos acerca del agente secreto más famoso del cine, y que no es Tom Cruise.

1.- Dr. No (1.962).
  • Títulos varios: El satánico Dr. No en Argentina y México, Agente 007 contra el doctor No en España, y No necesitamos un doctor, que es como se iba a llamar en Japón hasta que descubrieron que No es el apellido del doctor de marras, en lo que hubiera sido una metida de pata memorable.
En medio del mundo de las novelitas baratas pulp de la década de 1.950, emergió un nuevo personaje: James Bond. Este poseía las características del héroe pulp clásico: era rudo, machista, se movía en un mundo sofisticado, y luchaba contra enemigos cada vez más estrambóticos. Pronto vino la idea de adaptarlo, y alguien compró los derechos de la primera novela, Casino Royale, para adaptarla como un episodio de Climax, una serie televisiva antológica de suspenso que adaptaba una novela diferente en cada capítulo; tengan presente este dato acerca de los derechos sobre Casino Royale en lo sucesivo, porque traerá tela. Poco después, emergió la idea de una serie televisiva basada en James Bond, que no llegó a ninguna parte, pero de donde salió el argumento de una novela, Thunderball (Operación Trueno), y tengan presente también este dato para más adelante porque también traerá tela. El caso es que en el intertanto, el popular Presidente John F. Kennedy dijo que le gustaban las novelas de James Bond, y listo: las mismas empezaron a venderse como rosquillas. De manera que la sociedad formada por los productores Albert Broccoli y Harry Saltzman compraron los derechos ya no sobre una novela, sino sobre el personaje en sí, salvo por Casino Royale, cuyos derechos ya estaban en otra parte, como hemos dicho. Como no tenían la primera novela a la mano, adaptaron la que les pareció más barata en términos de presupuesto, decantándose por Doctor No debido a que transcurre en una única locación, en concreto Jamaica, mientras que otras novelas son más saltarinas en lo geográfico. Para el rol protagónico llamaron a un tal Sean Connery, actor y fisicoculturista que en la época había pasado levemente la treintena. Ian Fleming odió el casting, porque su Bond literario era un educado inglés de clase alta y Sean Connery un rudo proletario escocés; luego, al ver la película, cambió de opinión hasta el punto que en una novela posterior escribió que Bond sí tenía herencia escocesa. Aún así, una temprana alopecia obligó a Sean Connery a usar bisoñé... Para el soundtrack llamaron a un tal Monty Norman, pero algo sucedió de por medio, que los productores llamaron al compositor John Barry para terminar la faena, por lo que el mítico James Bond Theme, con su guitarra al estilo del Surf Rock de la época, aparece acreditado a Monty Norman, pero el soundtrack a John Barry, quedando como un misterio para las edades cuánto del trabajo de cada uno hay al final en el mismo.


Admiro su valor, ¿señorita...?” (primeras palabras de 007 en el cine), “Trench. Sylvia Trench. Yo admiro su suerte, señor...” (la respuesta de ella, la primera chica Bond de la pantalla), “Bond. James Bond” (la primera vez que se oye la mítica frase en el cine).
La película se abre cuando un agente británico en Jamaica es liquidado por unos enigmáticos asesinos. Para resolver el misterio, el Servicio Secreto británico envía a su mejor hombre, el agente 007. Este hombre no es trigo limpio, porque fuma, bebe como un cosaco, y además... antes de salir a una misión, le falta al honor de una dama que se arroja para ser poseída por el macho Connery. Una vez en Jamaica, 007 descubre que el probable responsable del asunto es el Doctor No, el pater familias de una progenie de doctores con preposiciones y conjunciones de tipo Doctor Sí, Doctor Tal Vez, Doctor Quizás, Doctor Por Ahí No y Doctor Me Duele La Cabeza, y que es un tipo recluso en una isla en la que supuestamente vive un dragón; por supuesto, al final la explicación del dragón es bastante mundana y obvia, aunque por ser la primera película Bond, es posible que el público se imaginara cosas porque no sabía todavía qué esperar de una de 007. Después de investigar un poco aquí y allá, James Bond decide viajar a la isla en cuestión, en donde se encuentra con el volcánico bikini blanco de Honey Ryder, interpretada por Ursula Andress. Y descubre que en realidad, todo el asunto gira en torno al plan del Doctor No para crear interferencias electromagnéticas que destruyan los lanzamientos estadounidenses desde Cabo Cañaveral. Eran los años del comienzo de la carrera espacial, debemos recordar. El primer villano Bond, por cierto, es interpretado por Joseph Wiseman, después de que lo rechazaran Christopher Lee, primo de Ian Fleming, Max von Sydow, quien estaba esperando interpretar a Jesucristo en La más grande historia jamás contada, y Noel Coward, este último porque el personaje usaba prótesis mecánicas en vez de manos.

La película tuvo un impacto tremendo. La idea de un agente secreto con licencia para matar a quien quiera, donde quiera y cuando quiera, como rezaba el tagline, que se daba además licencia para agarrarse a cuanta falda y bikini se le cruzara, en una época llena de héroes impolutos, castos y sobrios, cayó como un rayo. El mismísimo Vaticano se dignó de condenar a 007 como un tipo inmoral, declarando como censurable que cualquier católico viera esa clase de cine. Pero la película tuvo el bendito efecto de poner sobre el mapa a James Bond, que quedó asociado de manera sempiterna a los rasgos de Sean Connery, por mucho reemplazo que viniera después. La película marca también las primeras apariciones de Bernard Lee como el inolvidable primer M, y de Lois Maxwell como la inolvidable primera Moneypenny. Por lo que resalta aún más el hecho de que esta primera película Bond todavía no se siente demasiado Bond. Por no tener, no tiene canción propia, como no consideremos como tal Underneath the Mango Tree, entonada en varias partes aquí y allá, la brevísima secuencia de precréditos es apenas el asesinato del otro agente secreto, sin mucha acción, y en los créditos no vemos las clásicas siluetas de chicas desnudas. El presupuesto espartano tampoco ayuda, y de hecho, luce más parecida a un thriller de espías rodado por Hitchcock, que a las extravaganzas de alto presupuesto a las que la franquicia nos ha acostumbrado después. Por cierto, y esto ayuda a explicar algunas cosas, que el primer villano Bond sea un científico loco fijó un patrón para las siguientes películas Bond, en donde siempre los villanos más mundanos han lucido como un poco de medio pelo frente a los supervillanos con planes científicos y malvados, genios en su locura, cuando en realidad las primeras novelas de Bond eran thrillers de espías, y los villanos de pulp tipo Fu Manchú en realidad son una adición posterior a la saga literaria... comenzando con Dr. No, precisamente.

2.- From Russia With Love (1.963).
  • Títulos varios: Desde Rusia con amor en España, De Rusia con amor en Argentina, 007: Desde Rusia con amor en el DVD para México, y El regreso del agente 007 tanto en México como Perú.
El exitazo de Dr. No hizo que Albert Broccoli y Harry Saltzman se embarcaran de inmediato en el rodaje de otra película Bond. Eligieron adaptar la novela Desde Rusia con amor, lo que resulta irónico si se piensa que dicha novela termina con un cliffhanger que se resuelve en... Doctor No. Es decir, lo mismo que pasó con Robert Langdon, que El Código da Vinci es secuela de Angeles y demonios, pero para adaptarlas al cine, lo hicieron al revés; ni en eso son originales esas películas de Tom Hanks, como puede verse. En paralelo se embarcaron en una película llamada El amo de la selva (Call me Bwana), y para promocionarla, incluyeron un afiche de la misma en Desde Rusia con amor. Como la misma tuvo un éxito apenas discreto, Eon Productions se abocó en lo futuro a producir sólo películas Bond, para su distribución a través de United Artists. John Barry fue llamado para el soundtrack, ahora trabajando de manera exclusiva, por lo que Desde Rusia con amor cuenta como su primer soundtrack íntegro para una película Bond; Barry terminaría trabajando en once de estas producciones, y crearía no sólo el sonido Bond definitivo, sino también a través de las imitaciones, el sonido del cine de espías definitivo. De paso, John Barry compuso la primera canción Bond propiamente tal, From Russia with Love, que interpretó Matt Monro. Tatiana Romanova, la agente de la KGB que es la chica Bond principal fue interpretada por Daniela Bianchi, que tenía como gran crédito el haber sido Miss Italia; con todo, sus diálogos fueron doblados en inglés, debido a su acento. Lotte Lenya por su parte interpretó a la atosigadora villana Rosa Klebb, con lo que probablemente es la única actriz en una película Bond que nació en el siglo XIX, por cuanto la Lenya nació en 1.898; por cierto, ella fue esposa de Kurt Weill, famoso por componer Alabama Song, a su vez mejor conocida por el cover de The Doors, en una retorcida versión del famoso juego de seis grados de separación de Kevin Bacon.


Doce segundos. Uno de estos días tenemos que inventar un veneno que trabaje más rápido” (Blofeld, viendo morir a uno de sus subordinados que ha tenido el atrevimiento de fallarle).
En esta película, a pesar del título, James Bond no viaja a la Unión Soviética. La trama gira en torno a Número 1, el hombre a cargo de la misteriosa organización SPECTRE, y para quien trabajaba el Doctor No, según reveló la película anterior (no así en la novela, ojo, ya que en la misma, el Doctor No trabaja por su cuenta). Número 1 quiere vengarse de James Bond por la muerte del Doctor No, y planifica una elaboradísima venganza en donde una bella espía de la KGB, Tatiana Romanova, pedirá ayuda para defeccionar hasta Occidente, llevándose consigo una máquina descifradora, el Lektor. Ahora, James Bond deberá poner todo de su parte para salir vivo de Constantinopla, a bordo del Expreso del Oriente, y regresar vivo hasta Inglaterra junto con el Lektor y con la espía, en ese orden de prioridades por supuesto, porque el Bond de la época era bastante misógino. Por cierto, aunque la película adapta de manera bastante fiel la novela, cambia la identidad del villano. En la novela, los malos eran SMERSH, el brazo de la KGB destinado al contraespionaje, mientras que en la película, Tatiana Romanova piensa que trabaja para la KGB, pero en realidad está siendo utilizada como un peón de SPECTRE. Esto, porque en la época del guión y rodaje nadie sabía muy bien qué iba a pasar con la Guerra Fría por el asunto de la Crisis de los Misiles de 1.962, y los productores consideraron más prudente sacar a los soviéticos del primer plano, rebajándolos de villanos sociópatas y maliciosos, a apenas tontos útiles y manipulables. Repetimos: ni en esta novela, ni tampoco en la novela Doctor No, se menciona a SPECTRE por ninguna parte, ya que dicha organización aparece más adelante en la saga literaria.

Desde Rusia con amor probó que El satánico Dr. No era más que un mero accidente, y que James Bond había llegado para quedarse. La película fue tremendamente exitosa, e hizo mucho por cimentar el perfil de lo que después iba a ser una película Bond, incluyendo las primeras escenas de acción que realmente generan la adrenalina que uno esperaría de la saga. Además, es la primera película Bond en donde aparece el líder de SPECTRE, mostrando sólo sus manos en un sillón y acariciando su mítico gato blanco; con el tiempo, SPECTRE y su líder se transformarán en los villanos más recurrentes de James Bond, además de la fuente de una infinidad de parodias más o menos logradas a según el caso. Para la trivia, aparece un catfight entre dos gitanas, una de las cuales es interpretada por una antigua Miss Israel, siendo la otra Martine Beswick, que tendría una aparición más substanciosa en Operación Trueno, siendo así una de las poquísimas chicas Bond que se repitió plato. Y en cuanto a Daniela Bianchi, tuvo una discretísima carrera actoral posterior, incluyendo Operación hermano menor de 1.967, otra de las incontables películas de espías siguiendo la moda Bond, y que venía interpretada por... Neil Connery, hermano menor de Sean Connery.

3.- Goldfinger (1.964).
  • Títulos varios: Dedos de oro en Argentina, James Bond contra Goldfinger en España, 007 contra Goldfinger en México.
A fin de darle variedad a la franquicia, los productores decidieron dejar descansar a SPECTRE un rato, y recurrieron a otra novela diferente: Goldfinger. La novela era ideal en su búsqueda de ir a más, porque durante buena parte de la misma James Bond en realidad se la pasa capturado, y eso ayuda un montón a mantener el presupuesto bajo, que se puede así aprovechar de mejor manera para la colosal batalla final que es el asalto del villano Goldfinger en contra de Fort Knox. Ahora aparecen de manera definitiva los famosos créditos con siluetas de chicas desnudas, contra la interpretación que Shirley Bassey hace del tema Goldfinger, uno de los más famosos de la saga; nuevamente John Barry repite en el soundtrack, y se luce en el mismo. Por cierto, a pesar de que la película es la primera en que vemos a James Bond viajando a Estados Unidos, todas las escenas de Connery en dicho país fueron rodadas en Inglaterra... Para el resto del casting, no se anduvieron con chicas. Para el rol de Goldfinger querían a Orson Welles, pero como este reclamaba un salario altísimo, terminaron decantándose por el actor alemán Gert Fröbe... que también exigió (y este sí cobró, claro) un salario altísimo, en otro ejemplo de saltar de la sartén para caer al fuego. Y entre las chicas Bond, Pussy Galore es interpretada por Honor Blackman, que con sus 39 años a la fecha tuvo el récord de ser la chica Bond más veterana de todas, hasta ser desbancada por el medio siglo de Monica Bellucci en SPECTRE en 2.015; por cierto, la Blackman en esos años estaba al tope de la bandera, por ser estrella de la serie televisiva Los Vengadores.


¿Acaso espera usted que yo hable?” (James Bond a punto de ser cortado en dos por un láser acercándose a sus partes pudendas). “¡No, señor Bond! ¡Yo espero que usted muera!” (la muy lógica respuesta de Goldfinger).
El mercado internacional del oro está convulsionado, ya que un importante magnate llamado Auric Goldfinger está adquiriendo importantes cantidades de metal. Intrigados, y oliendo que todo puede ser alguna clase de intriga internacional, James Bond es enviado a investigar. El primer lance de Bond con el villano se salda de una manera icónica: la chica del villano, que luego de ver los pectorales de Sean Connery decide pasarse a su lado, termina siendo ejecutada por un método bastante inusual, cual es ser desnudada y cubierta de pintura dorada, lo que la mata por asfixia al no permitirle la respiración cutánea. Pasarían años antes de que Mythbusters echara abajo este mito, pero en fin. El caso es que James Bond se embarca en persecusión de Goldfinger, ya que las cosas alrededor del magnate están cada vez más turbias, y termina descubriendo cuál es su plan maestro (aviso de spoilers después de los dos puntos): lanzar un asalto a gran escala contra Fort Knox para detonar un artefacto nuclear táctico, volver radioactivo todo el oro de la Reserva Federal de Estados Unidos, disparar el precio del metal hasta las nubes... y él, que ha estado comprando oro a lo bruto, hará el negocio del siglo.

Una película de un argumento tan estrambótico sólo podía ser rodada en la década de 1.960, ya que poquito después, en 1.971, Estados Unidos abandonó el padrón oro, y por lo tanto, éste perdió su punto de valor como divisa internacional. Hay como un pitorreo de este concepto en la segunda temporada de House of Cards, en donde una de las principales crisis se desata no por el tema de las reservas de oro, sino las de... samario. Aparte de eso, Goldfinger es realmente la cinta que codificó las películas Bond, en donde vemos todos sus elementos estructurados y en orden por primera vez. Además de generar un par de escenas que hoy en día son meméticas: la chica asfixiada con pintura dorada, por supuesto, y también la escena en que el jovencito está amarrado a una plancha y a punto de ser cortado por un rayo láser en dos, casi como una versión moderna y secular de El pozo y el péndulo de Edgar Allan Poe, porque en el fondo, el primitivo James Bond era puro pulp clásico con un upgrade a la segunda mitad del siglo XX. Es también la primera película Bond en donde 007 utiliza el Aston Martin, asociación que quedará tan clavada al personaje, que tres décadas después, la sola idea de cambiarlo generará incluso una sesión de debates en el Parlamento de Inglaterra, como si de un asunto nacional se tratara. Nada mal para una cinta que, en estricto rigor, comparte el mismo pecado que la cuarta de Mad Max: que el protagonista termina siendo un secundario dentro de su propia película, y se la pasa capturado, inútil e impotente (en el sentido no sexual del término, valga la aclaración) durante la mitad del argumento.

4.- Thunderball (1.965).
  • Títulos varios: Operación Trueno.
A mediados de la década de 1.960, el público esperaba su ración anual de James Bond igualito a como el de casi medio siglo después esperaba su ración anual de Jigsaw en El juego del miedo y secuelas. Pero habían vientos de tormenta. ¿Recuerdan ustedes que, más arriba, comentábamos acerca de que hubo una serie televisiva sin producir acerca de James Bond? Pues uno de los argumentos no utilizados fue transformado por Ian Fleming para una novela llamada Thunderball. En la misma, dentro de la saga literaria, aparecen por primera vez dos conceptos claves: la organización terrorista SPECTRE, y su director, Ernst Stavro Blofeld. El problema es que el concepto e historia original fueron creados a medias entre Ian Fleming y un tal Kevin McClory, este último trabajando para la abortada serie televisiva. Resultado: McClory demandó a Fleming no sólo por el uso del material relacionado con Operación Trueno, SPECTRE y Blofeld, sino por el mismísimo James Bond como personaje inclusive, porque el papel lo aguanta todo, y el de las demandas judiciales también. En medio de todas estas tormentas, sin que la sangre llegara al río todavía, Broccoli y Saltzman produjeron la versión fílmica de Operación Trueno. Y lo hicieron a lo grande, con un presupuesto bastante más dispendioso que las películas anteriores. Sólo el Disco Volante, el yate del villano, costó un millón de dólares, la cuarta parte del presupuesto... y una cifra equivalente a la totalidad del presupuesto que los productores habían invertido en Dr. No. Buena parte del presupuesto se fue también en las recreaciones de batallitas submarinas entre buzos, siendo la película Bond más Jacques Cousteau de todas. Para interpretar a Sebastian Largo, el villano principal, brazo derecho de Blofeld, y dueño de la infaltable y ahora cliché piscina con tiburones, llamaron a Adolfo Celi, un actor de cierta enjundia en la época. Para chicas Bond llamaron a Claudine Auger como Domino Petacci, que para seguir la tradición, había sido Miss Francia en 1.958. En el argumento, ella era la amante de un hombre viejo... igual a como la actriz, con dieciocho años, se casó con un tipo de 41. Pero aparte de la otra chica Bond, Luciana Paluzzi como la asesina Fiona Volpe, merece mención Martine Beswick por haber sido una de las gitanas peleando en el clásico catfight de Desde Rusia con amor, y ahora elevada a agente secreto ella misma; la Beswick después se haría un nombre como curvilínea de serie B en la época. La música, a cargo de John Barry como ya era prácticamente habitual. El tema Bond iba a ser Mr. Kiss Kiss Bang Bang, con Shirley Bassey regresando a cantar, pero luego regrabaron el tema con Dionne Warwick, lo que generó problemas legales con Bassey... y al final, después de descartar un pintoresco Thunderball de Johnny Cash, terminaron quedándose con Thunderball de Tom Jones. Con todo, acordes de Mr. Kiss Kiss Bang Bang pueden escucharse aquí y allá, en la banda sonora definitiva.


"SPECTRE es una fraternidad dedicada cuya fuerza yace en la absoluta integridad de sus miembros" (Blofeld, líder de SPECTRE, poco antes de cargarse a uno de sus subordinados).
James Bond es un hombre con problemas de salud, y es enviado a una clínica de rehabilitación. Allí comienza a descubrir extraños sucesos que involucran a una enfermera, así como a un paciente que parece ser un piloto de la RAF. Sin querer, está involucrado en la punta de la madeja de una compleja operación de SPECTRE. Sebastian Largo, el brazo derecho de Blofeld, está a cargo de una operación para secuestrar un avión militar cargado con dos bombas nucleares. La operación tiene éxito, y ahora SPECTRE chantajea al mundo libre con la detonación de las mentadas bombas, si no se le paga una cantidad obscena de dinero. James Bond, después de su paso por el hospital, es el único que parece tener una pista, y viaja hasta las Bahamas. Allí, poco a poco, irá relacionándose con Largo, así como con su amante Domino Petacci, la hermana del piloto de la RAF en cuestión. Todo coreografiado con una enorme cantidad de escenas submarinas.

Operación Trueno resultó un éxito masivo. Incluso se llevó un Premio Oscar a los Mejores Efectos Especiales. No es para menos. Es la primera película Bond que incursiona más allá de las aguas del cine de espías convencional, del modelo hitchcockiano seguido en las dos primeras entregas y todavía seguido en ciertos respectos por Goldfinger, para centrarse de lleno en la amenaza terrorista mundial a gran escala. En la película, nos enteramos por primera vez que el nombre del líder de SPECTRE es Blofeld, y volvemos a verlo sin que se nos muestre el rostro, y acariciando su infalible gato blanco. Con todo, es una película que ha envejecido un tanto mal. Después de todo, por muchas piscinas con tiburones que se incluyan, es difícil sacar adrenalina de una escena de acción cuando éstas son protagonizadas por buuuzooos queee seee mueeeveeen muyyy leeentaaameeenteee deeebaaajooo deeel aaaguaaaa...

5.- You Only Live Twice (1.967).
  • Títulos varios: Sólo se vive dos veces en España, 007: Sólo se vive dos veces en México.
Frente a la política anterior de sacar una película de James Bond cada año, esta vez para Sólo se vive dos veces, los productores se tomaron dos, porque tenían el desafío de superarse a sí mismos cada vez más. Algo hilarante en una era como la actual, en donde las secuelas tienden a sacarse una vez cada tres años en promedio. O los cuatro años que pasaron desde Quantum of Solace hasta Skyfall. Y eso en un mundo ahora plagado de toneladas de imitaciones de James Bond, incluyendo la mencionada Casino Royale de 1.967, que pudieron lanzar a que, como dijimos más arriba, los derechos de dicha novela se habían vendido por separado del personaje y con anterioridad. Pero volviendo a las películas Bond. La trilogía de SPECTRE en las novelas sigue el siguiente orden: Operación Trueno, Al Servicio Secreto de Su Majestad, y Sólo se vive dos veces, pero después de adaptar la primera, los productores decidieron seguir con la tercera. Aunque adaptar es un decir, en este caso. Porque el Blofeld acosado y perseguido de la novela, es reemplazado por un megalómano en la cúspide de su poder. Y el castillo a orillas del mar con un jardín de plantas venenosas, es reemplazado por una de las bases de villano más icónicas y parodiadas de todas: el cráter de un volcán apagado. Por quinta vez, Sean Connery es James Bond, aunque a estas alturas del partido, el hombre ya estaba cansado del personaje, y después de tener que soportar a los fanáticos, anunció que no volvería a interpretar al personaje. Otro que regresó es John Barry, componiendo una banda sonora que incluye la mítica Space March; la canción Bond de turno es You Only Live Twice, interpretada por Nancy Sinatra. Para el registro queda el que esta película incluye las primeras chicas Bond asiáticas, en concreto Akiko Wakabayashi y Mie Hama, además de la alemana Karin Dor; tanto la Wakabayashi como la Hama tenían currículum previo no como misses, como solía ser el caso, sino como actrices dentro del cine japonés, aunque salvo por su rol como chicas Bond, no son muy conocidas más allá del archipiélago del Sol naciente. Pero la guinda de la torta es que en esta película, Blofeld muestra por primera vez su rostro, y lo hace con los rasgos de Donald Pleasence, especialista en interpretar malos malísimos en la época.


Oh, las cosas que hago por Inglaterra” (James Bond, a punto de servirse a Helga Brandt; la frase se la fusiló Vin Diesel como Xander Cage en la película xXx de 2.002).
Se ha producido la desaparición de una cápsula espacial. Todo el mundo sospecha juego sucio. Ahora bien, resulta que sólo Estados Unidos y la Unión Soviética tienen tecnología espacial, de manera que por fuerza, razonan los halcones de ambos bandos, debe ser un acto de sabotaje enemigo. El asunto es tan serio, que eventualmente se puede desatar la Tercera Guerra Mundial. Pero 007, después de morir y resucitar emergiendo de las aguas como un Moisés cualquiera (larga historia) sigue una pista diferente, arriba a Japón, y entra en contacto con el servicio secreto japonés. En Japón, Bond se lo pasa del uno: los varones japoneses son todos correctos y leales, mezcla de bushido, zaibatsu y zen, pero las chicas japonesas son todas féminas dispuestas a llevar su espíritu de geisha al máximo para satisfacer al macho occidental Bond, en la que es una de las películas de 007 más misóginas de todas, y vaya que el señor Bond tiene algunos récords en esto. Finalmente, Bond descubre que en realidad hay un tercer jugador en el asunto de las cápsulas espaciales: Blofeld y su organización terrorista SPECTRE, quienes están tratando de llevar a las dos superpotencias a una guerra nuclear total, para... lo de siempre, una vez que se aniquilen entre sí, SPECTRE gobernará la Tierra. Qué años ingenuos esos en que se creía que alguien iba a sobrevivir a la aniquilación termonuclear...

La película en general tiene algunas escenas clásicas, incluyendo toda la secuencia relacionada con la Pequeña Nellie, que es de verla para creerla, así como la muerte de Akiko, una de las más crueles de toda la franquicia. Pero en general, fue recibida con algo más de displiscencia que las anteriores. En general, tanto el público como la crítica opinaron que las películas Bond empezaban a adocenarse dentro de una fórmula, en general a estancarse, y claro, habiendo tantas otras películas de espías imitando con mayor o menor fortuna a Bond, allá afuera... No ayudó, por supuesto, que Sean Connery decidiera no rodar más películas Bond, aunque en definitiva después haría dos más, como veremos más adelante. En muchos sentidos, Sólo se vive dos veces es el final de una era, el de las películas clásicas de 007 con el Bond de Connery. En adelante, la franquicia iba a andar a sus buenos tumbos, con películas que iban a oscilar entre lo promedio y lo directamente calamitoso. Porque en la siguiente década iban a hacer nada menos que tres agentes 007, algunas de las películas Bond peor consideradas, y en general, una cierta sensación de que la franquicia estaba llegando hasta sus últimos días, que ya no iba a dar más de sí, y que iba a seguir el mismo curso que las películas del agente Flint. ¿De qué agente Flint estoy hablando, se preguntan ustedes? Exactamente a eso es a lo que me refiero.

Próxima entrega: James Bond quizás no regresará.

2 comentarios:

Cidroq dijo...

Esta sera una muy buena forma de conocer la historia de James Bond. Mi primer contacto con la saga fue Goldeneye.

Guillermo Ríos dijo...

Bueno, ése es el concepto básico, y espero que esta serie de posteos sirva para eso.

Mi primer contacto con la saga fue el James Bond de Timothy Dalton, que a mi gusto fue una mejora sobre el Bond de Roger Moore, pero que hoy en día, por desgracia, parece olvidado. En fin, ya llegaré hasta allá y ayudaré a reivindicarlo un poquito...

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