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martes, 15 de septiembre de 2015

Es que yo no leo en el computador...

Si me dieran un centavo de dólar por cada vez que he escuchado la excusa de que "yo no leo en el computador", yo sería una persona... con algunos dólares más en mi caudal monetario. Porque a numerosas personas les he escuchado esa expresión. Si un texto es demasiado largo en Internet, se aburren. Lo dejan de lado. No lo leen. Pasan a otra cosa. Es demasiado largo, la vista cansa, se termina con el cuello de tortuga de tanto pegarse a la pantalla, etcétera. Internet pareciera ser el reino de la inmediatez, del youtube del gatito gracioso, del meme feliz.

Pero ésas son pamplinas. Pamplinas, excusas baratas, baratas como vino de caja.

Sin embargo, aunque baratas, son excusas que he escuchado a propósito de numerosas situaciones. Incluyendo algunas personas que opinan que la Guillermocracia postea artículos demasiado largos. La Guillermocracia. En donde si un posteo se extiende por veinte párrafos, lo cortamos en dos y lo publicamos en dos partes para que nuestros lectores no se fatiguen en exceso. Mismos lectores que, seguro, no serían capaces de remontar un posteo de Vicisitud y Sordidez, por no hablar de la extensión veterotestamentaria de los artículos con letra de pulga de La Realidad Estupefaciente. Pero no es en balde que he escrito un posteo llamado Cinco razones para NO tener un blog. Una de esas razones es que no deberías esperar que tus conocidos en el mundo real lean tu blog. Nadie es profeta en su tierra, era una realidad en los tiempos de Cristo, y sigue siéndolo en el siglo XXI.

Es cierto que leer en un computador o en un tablet es algo complicado. La pantalla suele ser brillante, y su brillo bombardeando los ojos, a la larga cansa. Existen medios para morigerar esto, incluyendo la manipulación del contraste en la pantalla, pero por supuesto, el grueso de la gente ni se toma la molestia de ver el manual, ni de meterse a la carpeta de personalización de su propio equipo. Un equipo no personalizado a las medidas del usuario que lo maneja es un equipo mucho menos óptimo, pero el grueso de la gente quiere encender el computador y que esté todo listo. Si los antiguos cavernícolas hubieran tenido esa misma filosofía, los homínidos jamás habríamos salido, y es probable que nos habríamos extinguido, en la Garganta de Olduvai. ¿Se los imaginan? Yo los veo diciéndose: "Sí, hemos descubierto el fuego, podemos asar las carnes, iluminar nuestros campamentos y defendernos de los leones dientes de sable, pero... ¡tenemos que hacerlo! ¡Tenemos que frotar una piedra contra la otra! ¡Qué flojera! ¡Ojalá viniera el fuego ensamblado desde Japón y listo para usarse!". El descendiente del Homo Erectus debería llamarse Homo Flojus.

Pero volviendo al tema de leer en el computador. En mi propia experiencia personal, todo tiene que ver con el valor del material. Si el material es bueno, uno se siente y lo lee de pe a pa. Si tiene 1.260 páginas, uno se lee las 1.260 páginas. Teniendo costumbre de leer y sabiendo seleccionar lo bueno de lo malo, uno desarrolla el instinto para saber en qué dirección van las cosas, y si vale la pena el sacrificio de sentarse a leer el grueso de páginas que vienen por delante. De páginas impresas o de entradas en un blog, vale lo mismo para ambos.

Piensen por ejemplo en los videos. El grueso de la gente se pregunta por qué leer, si es que pueden ver un video en YouTube. Y la respuesta a eso es: ¿han visto ustedes todos los videos hasta el final, los que han pinchado en YouTube? Probablemente no. Algunos son interesantes y algunos son grandiosos, pero si el video va por el minuto tres y es una estupidez, y el largo total es de nueve minutos con cincuenta y nueve segundos, ¿no han simplemente dejado de lado el asunto para nunca más volver?

Yo no leo en el computador, ¿me lo pueden pasar impreso, por favor...?
En definitiva, el tema de no leer textos largos en el computador tiene que ver con algo muy diferente: la relación entre costo y beneficio. Leer un texto largo es un costo: la letra pequeña, la interminable barra lateral, las ideas que se atropellan unas sobre otras... Pero también un beneficio: las ideas, los argumentos, y el factor diversión también, porque a nadie le pagan por leer en computador, ¿no? Ahora bien, los beneficios pueden ser percibidos con mayor facilidad por una mente preparada. Es decir, por una mente acostumbrada a leer. En definitiva, el argumento de que una persona no lee tal o cual posteo porque no lee en el computador, revela una de dos posibilidades: que el posteo en sí no valía la pena, o bien, segunda alternativa... que la persona misma no está acostumbrada a leer. Y esa persona que le echa la culpa al computador, en realidad tampoco habría leído el texto si se lo pasan impreso encima de papel.

En definitiva, el tema de "yo no leo en el computador" en realidad es otro síntoma de nuestra sociedad cada vez más iletrada y analfabeta. Disponemos de una cantidad de información mayor a cualquier otra civilización de la Historia, pero el grueso de esa información está en línea, y eso significa que, o se lee en el computador, o se gasta un galón de tinta para impresoras al mes. En definitiva, el "yo no leo en el computador" se transforma en otra excusa para no leer en lo absoluto.

Porque a pesar de vivir en la sociedad más letrada de la Historia, la gente es más estúpida y bruta que nunca. Toda la gente dice que lee, pero los que de verdad leen, son pocos. Y para eso se inventaron las excusas: tengo mucho trabajo pero en vacaciones seguro que leo, estoy de vacaciones pero estoy cansado pero en el año seguro que leo... Aunque, admitámoslo, a veces la excusa es válida. Después de todo, si uno trabaja en turnos de doce horas como a mí mismo me tocó hacerlo en una ocasión, no hay fuerzas ni para encender el televisor. Pero un poco de honestidad exige no mentirse a sí mismo, ni menos a los demás. Si no se lee, no se lee y punto. O sea, el "yo no leo en el computador" no es sino la prolongación del viejo "voy a leer cuando llegue el verano y esté descansando". Mentira. La gente que lee, lee en invierno y en verano. Y la gente que lee, lee en libros o lee en el computador. Todo lo demás son excusas y zarajandas.

Sé que no eres uno de ésos que usan la excusa en cuestión. Después de todo, si estás leyendo esto, no necesitas parapetarte en la patética excusa del "yo no leo en el computador". Felicitaciones por ti. Es una desgracia que los principales destinatarios de este posteo, sean precisamente quienes no van a leer este posteo porque ellos no leen en el computador...

La época en que se acabará el fastidio de leer en el computador, o leer del todo en realidad.

3 comentarios:

Cidroq dijo...

Buen posteo, y tristemente de mucha relevancia, la lectura es cada vez un recurso más escaso, justo en estos tiempos que hay tanto material y de tan fácil acceso para leer, pero así es la naturaleza humana, solo quiere y le interesa lo que no puede acceder, lo demás lo desprecia.

Martín dijo...

Así no más es. De hecho a mí me ha pasado, y aunque tengo la excusa que tengo mucho material impreso en mi hogar que no he leído, en realidad soy bastante flojo para leer. Y en el computador, sólo he leído un libro ("Berlín. La Caída"), a pesar de decenas de libros que me interesaría leer, y que no tengo oportunidad alguna de encontrar en papel y tinta. Así que me siento bastante tocado por el posteo. Ojalá que me sirva de acicate.

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, por lo mismo es que me parece bueno denunciar y hablar de estas cosas, porque si no se hace, se genera la complacencia de dejarse arrastrar por la masa, etcétera.

@Martin, a veces hay libros que sólo se pueden leer en el computador, simplemente porque no se han editado en castellano, y no hay otra manera de conseguírselos. Por cada libro de un tema determinado en castellano, hay cincuenta o cien en inglés, que no son ni van a ser traducidos tampoco, de manera que, bueno, de qué otra manera uno los puede leer...

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