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jueves, 6 de agosto de 2015

Ver la Segunda Guerra Mundial (11 de 12): La sombra nuclear.

"El enemigo ha comenzado a emplear una nueva bomba aún más cruel, el poder de la cual para dañar es en verdad incalculable, segando muchas vidas inocentes. Si siguiéramos luchando, no sólo resultaría en el colapso definitivo y la aniquilación de la nación japonesa, sino que también llevaría a la completa extinción de la civilización humana" - El Emperador japonés Hirohito, en discurso radiofónico a su nación, el 15 de Agosto de 1.945.
En Mayo de 1.945, la Segunda Guerra Mundial en Europa terminó. Pero quedaba todavía otro frente abierto: Japón. A esas alturas, el Imperio Japonés estaba prácticamente desarticulado. Pero los altos mandos militares japoneses, llevados por un sentido suicida del orgullo nacionalista, estaban dispuestos a resistir hasta el último hombre. Estados Unidos sentía que la paz negociada no era una opción, y sólo quedaría satisfecho con la rendición incondicional de Japón. Comenzó así la planificación de la Operación Downfall, el ataque militar supremo contra el mismísimo territorio japonés. De haber llegado a concretarse, Downfall hubiera sido la más grande operación militar de toda la historia humana hasta la fecha; el mismísimo desembarco en territorio japonés hubiera superado incluso en escala a Operación Overlord, el desembarco en Normandía. Pero en el intertanto, el ahora Presidente Harry Truman, que en Abril había reemplazado al fallecido Franklin Delano Roosevelt, se enteró de un proyecto militar hasta entonces inédito: aprovechar el poder del átomo para fabricar un nuevo tipo de explosivo, con una potencia de detonación nunca antes alcanzada. Enterado, y luego de evaluar la situación, Truman dio la autorización para el uso del arma nuclear sobre Japón. La primera operación bélica con uso de armas atómicas estaba en camino, y con ella, la Historia de la Humanidad iba a cambiar para siempre.

XXVIII.- Objetivo: La bomba atómica.

Mientras los soldados luchaban y morían en el campo de batalla, un grupo de científicos libraba su guerra en un frente bélico diferente. En 1.938 se había demostrado la existencia de la fisión nuclear como fenómeno, y a partir de ahí, se abrió la posibilidad de desencadenar la energía del átomo, bien fuera de manera controlada en un reactor nuclear, bien sin control en una bomba atómica. En 1.939, el Presidente Roosevelt recibió una carta firmada por Albert Einstein, en donde se le urgía a acelerar la investigación del tema nuclear. En respuesta, y luego de algunas averiguaciones, el Presidente le dio luz verde al Proyecto Manhattan, cuyo objetivo era la obtención de una bomba atómica para Estados Unidos. En términos de logística y secretismo, el Proyecto Manhattan resulto más grande que todo lo anteriormente intentado en la Historia, en materia de ciencia aplicada al mundo militar. El resultado final fue que se abrió la puerta para un nuevo y desconocido tipo de poder, uno que a la larga, permitiría crear armas con un poder de aniquilación suficiente para arrasar varias veces con la Humanidad, hasta su completa extinción inclusive, si algún día llegare a usarse en todo su potencial.

201.- Albert Einstein a la izquierda, junto a Robert Oppenheimer a la derecha, en una fotografía de entre 1.947 a 1.950. En 1.939, y aterrado ante un eventual triunfo del Eje, Einstein dirigió una carta al Presidente Franklin Delano Roosevelt para urgirlo al desarrollo de la bomba atómica para su uso militar. Haciendo caso de la recomendación de Einstein, Roosevelt lanzó el Proyecto Manhattan; Oppenheimer fue nombrado como jefe científico del mismo.
202.- El General Leslie Groves (1.896 - 1.970), líder militar del Proyecto Manhattan. De carácter duro, terco y prepotente, tales cualidades personales le permitieron llevar a cabo con éxito una de las empresas tecnológicas más grandes de la Historia; pero estas mismas características le hicieron caer en desgracia luego de la guerra. En 1.948 renunció al Ejército, y aprovechando su experiencia previa, entró a trabajar en el mundo privado, en la gerencia de una empresa electrónica.
203.- Reunidas, las dos grandes cabezas del Proyecto Manhattan: a la izquierda el General Leslie Groves, líder militar, y a la derecha el doctor Robert Oppenheimer, líder científico.
204.- La Pila Atómica de Chicago. Este fue el primer reactor nuclear de la Historia, y entró en operaciones el año 1.942. Su construcción fue parte del proyecto para generar material fisionable que a la larga pudiera ser utilizada en una bomba atómica. Fue de carácter netamente experimental, y no fue destinado a los usos comunes que los reactores nucleares comerciales tienen hoy en día.
205.- Trabajadores cargando uranio en el reactor de grafito X-10, en Oak Ridge, Tennessee. X-10 fue el segundo reactor de la Historia, después de la Pila Atómica de Chicago, y el primero en ser diseñado para funcionar de manera continua. En esencia, X-10 fisionaba átomos de uranio 235 para generar neutrones que eran usados para bombardear átomos de uranio 238, y transformarlos en plutonio 239. Después de la guerra, fue destinado a fabricar isótopos para usos pacíficos.
206.- La planta de enriquecimiento de uranio K-25 en Oak Ridge. La planta fue construida entre Junio de 1.943 e inicios de 1.945, con el propósito de proporcionar uranio al Proyecto Manhattan. 12.000 obreros de todo Estados Unidos trabajaron en el lugar, una cifra ligeramente inferior a la población misma del pueblo de Oak Ridge. La planta fue finalmente desmantelada en 2.014.
207.- Trabajadores en Hanford Site cobrando su cheque en una oficina de Western Union. Hanford Site fue una de las varias instalaciones construidas en Estados Unidos para llevar a cabo las investigaciones relacionadas con el Proyecto Manhattan.
208.- Preparando a Gadget, el nombre de la bomba nuclear detonada en la prueba cuyo nombre clave fue Trinity. Foto del 15 de Julio de 1.945 (fuente).
209.- Detonación Trinity, la primera bomba nuclear detonada en la Historia. Gadget, la bomba detonada, tenía un carácter  experimental. La detonación ocurrió en Alamogordo, Nuevo México, el 16 de Julio de 1.945 (fuente).
210.- Robert Oppenheimer y Leslie Groves, inspeccionando lo que quedó de la torre en la cual fue colocada Gadget, en el sitio de pruebas de Trinity. Ambos llevan protectores sobre sus zapatos para protegerse de los desechos nucleares en el suelo.

XXIX.- Amanecer nuclear.

Para Octubre de 1.945, Estados Unidos había planificado el lanzamiento de Olympic, la primera parte de la Operación Downfall, consistente en utilizar Okinawa para capturar la isla de Kyūshū, la más austral de las islas mayores del archipiélago japonés. Luego, aprovechando las bases capturadas en la Operación Olympic, en el primer semestre de 1.946 se hubiera lanzado la Operación Coronet, consistente en el uso de las bases capturadas como plataforma para la invasión de todo el resto del archipiélago. Los japoneses por su parte, a sabiendas de que no existía posibilidad de una victoria, prepararon la Operación Ketsugō para causar bajas tan prohibitivas a los Aliados, que se pudiera llegar a un armisticio en vez de la derrota completa. En definitiva, considerando la desesperada defensa que los japoneses habían montado en las islas de Iwo Jima y Okinawa, ambos bandos esperaban que la invasión militar contra Japón fuera un baño de sangre. En su condición de Vicepresidente, Harry Truman ignoraba la existencia del Proyecto Manhattan; una vez Presidente, se le informó de la alternativa de la nueva arma que podía usarse contra Japón. Dado los prospectos de Downfall, un bombardeo nuclear parecía una opción casi humanitaria, aunque este tópico ha sido discutido hasta la saciedad en el debate posterior sobre la moralidad de los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki. Otro factor importante para tomar la decisión, era la entrada de la Unión Soviética en el frente pacífico, con las manos libres desde la caída del Tercer Reich, y la posibilidad de que ella emprendiera su propio ataque contra Japón. Como sea, el día 6 de Agosto de 1.945, un bombardero B-29 llamado Enola Gay lanzó la bomba atómica Little Boy sobre Hiroshima, y el 9 de Agosto, otro hizo lo propio con la bomba Fat Man en Nagasaki. El arsenal nuclear de Estados Unidos de momento se había agotado, pero los japoneses ignoraban esto; ante ellos por tanto se abría el prospecto de la incineración completa de su país y su civilización. Hubo enconados debates en el seno del alto mando japonés acerca de si era mejor rendirse para proteger a la población civil de una guerra perdida, o seguir hasta el último para honrar a las tradiciones militares ancestrales. Predominó la opción pacifista, no sin antes aplastar un intento de golpe de estado del ala más radical de los militares. El Emperador Hirohito se dirigió por primera vez a sus súbditos a través de la radio, y lo hizo para anunciarles que debían "soportar lo insoportable, y tolerar lo intolerable"; el 15 de Agosto, Japón se rindió de manera incondicional, terminando así en definitiva la Segunda Guerra Mundial.

211.- La tripulación del Enola Gay, el bombardero pesado B-29 que arrojó la bomba nuclear sobre Hiroshima. El nombre del avión deriva de doña Enola Gay Tibbets, la madre de Paul Tibbets, piloto del avión a la vez que comandante del 509th Composite Group, el escuadrón asignado a la misión de arrojar las bombas nucleares sobre territorio enemigo.
212.- La bomba atómica Little Boy, esperando a ser cargada a bordo del bombardero Enola Gay para ser arrojada sobre Hiroshima. Su potencia total era de aproximadamente 15 kilotones.
213.- El piloto estadounidense Paul Tibbets saluda desde la cabina del Enola Gay, minutos antes de que dicho bombardero despegara para su misión de arrojar la bomba nuclear sobre Hiroshima.
214.- La detonación nuclear de Hiroshima, el 6 de Agosto de 1.945. Este fue el primer uso militar de la bomba atómica, y el primer bombardeo nuclear sobre una población civil. Harry Truman, Presidente de Estados Unidos, justificó la medida como una manera de evitar la muerte de millones de soldados en una eventual invasión a Japón.
215.- La nube atómica sobre Hiroshima, captada desde la Escuela Básica Honkawa, quizás unos 30 minutos después de la explosión, y unos 6 kilómetros al este. Es muy probable que, debido a la escasa distancia, el anónimo fotógrafo haya muerto después de cáncer o envenenamiento de radiación.
216.- Enola Gay, el bombardero pesado B-29 que arrojó la bomba nuclear sobre Hiroshima, de regreso en la pista de aterrizaje luego de su misión.
217.- El lugar de Hiroshima en donde más o menos detonó la bomba nuclear del 6 de Agosto de 1.945, arrasado casi hasta no quedar literalmente piedra sobre piedra, días después del bombardeo (fuente).
218.- Fat Man, la bomba nuclear lanzada sobre la ciudad de Nagasaki. Este modelo de bomba tenía una potencia explosiva total de unos 21 kilotones.
219.- El 9 de Agosto de 1.945, Estados Unidos lanzó el segundo ataque nuclear de la Historia, sobre la ciudad de Nagasaki. Esta imagen de la nube atómica sobre Nagasaki fue captada por Hiromichi Matsuda.
220.- Víctima de Hiroshima, enferma de envenenamiento por radiación, fotografiada en septiembre de 1.945 (fuente).

Próxima entrega: El día de la victoria.

5 comentarios:

Cidroq dijo...

Siempre será difícil tratar de analizar este tema sin involucrar los sentimientos, pero yo soy de la idea de pese lo terrible, dantesco y horroroso que resultó, fue lo mejor que le pudo pasar al mundo, guardando todo el respeto y compasión a las víctimas de estas dos bombas, el hecho de que se hayan lanzado detuvo la masacre de no se cuantos cientos de miles de hombres, tuvo un efecto fulminante que horrorizó a todo el mundo en general, creo que esto fue lo que ha evitado hasta el momento un invierno nuclear, de no haberse detonado estas bombas, se hubieran detonado varias, no solo 2, mucho más potentes en el siguiente conflicto militar importante, como la guerra de Corea.

Para acabar creo yo que de no haber sido por este hecho, hoy en día el mundo sería un lugar mucho muy diferente, y mucho peor de lo que es.

Seanna dijo...

Bueno, admitamos Hieoshma, pero ¿y Nagasaki? En mi opinión no había necesidad alguna de arrasar también con Nagasaki.

Seanna dijo...

Hiroshima, perdón.

oswaldoRMA dijo...

Exelentes articulos sobre la segunda guerra mundial!!!!!!!!!!!!
espero con ansia el final

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, no deja de ser un argumento interesante, que el arrojar las bombas nucleares sirvió para concientizar al mundo sobre la nueva tecnología que se venía encima. Aunque por otra parte, creo que arrojar las bombas tuvo también su punto de darle una advertencia a la Unión Soviética, dentro del mundo de postguerra que estaba empezando a labrarse.

@Seanna, creo que todo el asunto era en realidad un bluff. Si lanzaban una bomba, era una bomba, pero si lanzaban dos, era la posibilidad de que hubiera más en la línea de reserva (lo que no era el caso, y no lo iba a ser hasta 1.946, pero los japoneses qué iban a saber de eso). Lo divertido es que si Japón no se lo hubiera tragado, o hubiera optado por una resistencia suicida... se habrían salido con la suya, quizás a través de una paz pactada, porque después de todo, Estados Unidos no quería a la Unión Soviética invadiendo Japón desde el norte. Sin perjuicio de que hubiera sido mucho más humanitario detener la guerra y negociar la paz desde el comienzo, por supuesto.

@OswaldoRMA, gracias por las felicitaciones, y ya vamos a por el final.

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