domingo, 9 de agosto de 2015

Los cinco animes que definieron al mecha.


La Ciencia Ficción en Japón ha tocado muchas teclas, probablemente todas, pero si hay un producto que asociamos sin lugar a dudas con dicho género y país, es el mecha. La palabra misma puede verse como una importación recursiva, ya que Occidente envió la palabra inglesa mechanical (mecánico), de la cual los japoneses sacaron mecha, y la reenviaron ya como un producto acabado. En general, el mecha es un artefacto mecánico de forma y movimientos humanos, o al menos humanoides, controlado por un piloto, sea a distancia como en el caso de Iron Man 28, o dentro de una cabina, como el caso de Mazinger Z. La característica más básica es que tenga miembros que sobresalgan desde cuerpo principal; principalmente alguno que haga las veces de piernas para caminar o brazos para manipular el entorno, aunque en algún caso se han visto mechas cuyos brazos no terminan en manos sino en cañones, u otras cosas más raras. Por otra parte, nadie discute que un mecha controlado por un humano es eso, un mecha, pero respecto de los robots que piensan y se mueven de manera autónoma, ya existe menos acuerdo. Por otra parte, hay quien dice que el mecha es un tipo de robot, relación de género a especie, y otros establecen una distinción rígida entre robot y mecha. Pero como sabemos, la precisión lingüística no es una característica de la Ciencia Ficción, precisamente, como que el propio género ha sido llamado de cincuenta maneras distintas.

En sentido estricto, los mechas anteceden con mucho al género nipón en comento. Si aceptamos la tesis (discutible y de hecho discutida, eso sí) de que Herbert George Wells sería el primer autor de Ciencia Ficción propiamente tal, entonces deberíamos considerar que el mecha es incluso anterior a la Ciencia Ficción misma. Quizás el primer mecha sea el elefante mecánico propulsado a vapor de la novela La casa de vapor, de Julio Verne (1.880), y que por lo general suele ser considerado como un ancestro literario del tanque. La guerra de los mundos del mencionado Wells, novela seminal del género allí donde las haya, además de darle forma moderna a la trama de la invasión alienígena, de paso nos legó a los trípodes marcianos, otro ancestro de los mechas. Y deteniéndose en las portadas de revistas pulp de la Edad de Oro, como Amazing Stories o Astounding Stories, en algunas de ellas aparecen mecanismos que quizás puedan ser considerados como mechas.

Pero por alguna razón, el mecha prendió de manera definitiva cuando fue adoptado por los japoneses. Fueron el manga y el anime japoneses quienes le dieron forma actual al mecha, tal y como lo conocemos. Los diversos y sucesivos programas de televisión llegados desde Japón, fueron los responsables de meter el concepto en la conciencia popular, tal y como los conocemos y conceptualizamos. De hecho, al ir mencionando nuestro listado, es posible que el lector se quede con gusto a poco. Porque de una manera u otra, estos cinco programas que mencionaremos son, para el espectador actual, aburridos festivales de clichés ambulantes. Pero eso no es muestra de que los programas fueran un fracaso; por el contrario, sus ideas fueron tan exitosas que después fueron imitadas hasta la saciedad, dejando la impresión de que los originales eran... poco originales, dicho en bruto. Y ahora sí, acá en la Guillermocracia examinaremos brevemente los cinco programas de televisión japoneses, o anime, mejor dicho, que crearon al mecha actual, tal y como lo conocemos, y que se han transformado en la fuente y referente a calcar por una horrorosa cantidad de imitadores posteriores.


1.- Tetsujin 28-go (1.956).

En el taller mecánico. Es posible que ustedes conozcan a este mecha como Iron Man 28, que viene a ser más o menos la traducción del título al castellano. El manga data de 1.956, y el anime original de 1.963. Hay un remake de 1.980, que recibió una secuela de 1.992 que fue exhibida en Latinoamérica en su día. En Estados Unidos le pusieron el título más genérico de Gigantor; si se están preguntando por la posible relación con el Gigantour de Megadeth, es porque David Mustaine es un fanático de Iron Man 28.

De qué se trata. En un futuro más o menos cercano, la tecnología ha avanzado lo suficiente como para construir el primer mecha. Después de veintisiete intentos, Iron Man 28 termina siendo por fin un robot completamente funcional. Debido al deseo de su creador de que Iron Man 28 sea dedicado a luchar por la paz, es que el robot en cuestión carece de armas. Por otra parte, el piloto del robot es el hijo de su creador, pero, algo raro hoy en día, lo maneja desde el exterior y a control remoto.

Por qué cambió la Historia. Aunque, como decíamos, la distinción entre mecha y robot es complicada, Iron Man 28 tiene el honor de ser el primer mecha de gran tamaño que invadió la pantalla chica. Algo difícil de conceptualizar hoy en día, en particular si se conoce a Iron Man 28 sólo por el remake. De una manera u otra, todos los robots de gran tamaño le deben algo a Iron Man 28, desde los varitech de Macross hasta los robots policías de Patlabor. Este manga y anime tienen así el honor de haberle dado vida a un subgénero completo de la Ciencia Ficción.


2.- Mazinger Z (1.972).

En el taller mecánico. Hoy en día, cuando se piensa en shonen, lo primero que se viene a la mente es Dragon Ball o Saint Seiya, o más recientemente, Bleach o Naruto, es decir, shonen de pelea. Pero Mazinger Z también es un shonen. Su creador, Go Nagai, adoraba a Astro Boy y a Iron Man 28, pero no encontraba una manera de darle vuelta al concepto, hasta que llegó a la idea de que el robot en cuestión fuera controlado por el piloto en su interior. Una idea hoy en día obvia, pero que en su minuto era revolucionaria. Mazinger Z partió como manga en 1.972, y recibió casi de inmediato su adaptación al anime. Tuvo tanto éxito, que fue seguido de otras dos series posteriores con las cuales forma una trilogía: Great Mazinger, y Grendizer. Eso, por no hablar de series posteriores que más o menos depredan los conceptos de Mazinger Z.

De qué se trata. Kouji Kabuto es un joven cuya mayor virtud es ser un cabeza caliente; un día, su hogar es atacado por los esbirros del Doctor Hell. Kabuto descubre entonces que su abuelo ha construido un gigantesco robot a partir de la clásica aleación indestructible de rigor; muchos años atrás, el abuelo y el Doctor Hell eran colegas en una expedición arqueológica y descubrieron la tecnología para fabricar los robots entre las ruinas de una civilización destruida. En adelante, el Doctor Hell enviará a bestia mecánica tras bestia mecánica para apoderarse del mundo, y el robot Mazinger Z será la última línea de defensa contra la maldad y la destrucción.

Por qué cambió la Historia. Si Iron Man 28 es el primer mecha moderno, Mazinger Z es el codificador, el modelo a seguir e imitar por todos los que vendrán después. Mazinger Z es el primer mecha controlado desde su interior en una cabina. Es también el primer mecha que posee un surtido repertorio de armas, y pondrá de moda el clásico resorte narrativo de activar las armas a través del protagonista gritando el nombre de los ataques hasta dejarse la garganta en la batalla. También le dará forma definitiva al esquema del monstruo de la semana en materia de mechas, en este caso la bestia mecánica de la semana, que ya era propio de Iron Man 28, pero que aquí se hace todavía más evidente porque el villano final es siempre el mismo y no varios, como ocurría con su predecesor. Interesantemente, Mazinger Z es una serie mucho más cruda que varios de sus imitadores, que se quedaron con los aspectos relativos al mecha, pero más o menos expurgaron varios tópicos tocados por la serie original: la dimensión genocida del villano, la importancia de mantener a la opinión pública del lado propio, la dificultad de aprender a controlar el robot, y la inteligencia del supervillano para investigar siempre nuevas estrategias con las cuales destruir al robot de los buenos. Mazinger Z fue el gran codificador del género del mecha, pero también, visto en retrospectiva, funciona casi como una parodia o comentario malicioso acerca de sus propios imitadores.


3.- Mobile Suit Gundam (1.979).

En el taller mecánico. En 1.979 se estrenó de manera discreta todavía otro anime de robots. Y era otro anime acerca de un chico que termina más o menos de casualidad metido dentro de un mecha gigante y marchando a la batalla. En esos años, el mercado del anime estaba saturado de clones de Mazinger Z, de manera que otra historia que parecía más o menos similar, no llamó mucho la atención. Además, el piloto ni siquiera era el héroe del día, porque era apenas uno entre muchos. Es decir, era una serie tontorrona, estúpida y aburrida, pensaron los espectadores, que le dieron la espalda en masa, hasta el punto que la serie fue abreviada de 52 episodios a 43. Pero después, el mercadishing hizo el milagro, y vinieron secuelas y series. Hoy en día, Gundam es una de las más vastas franquicias del anime japonés. No en balde se ha comparado a Gundam con Star Trek, aunque sea por su habilidad para mantenerse a flote en medio de ratings deprimentes.

De qué se trata. Amuro Ray es un joven común y corriente que por vueltas del guión, termina pilotando su propio mecha. Sólo que en este caso, su mecha no es la única y última barrera contra el enemigo, sino parte de un ejército de mechas que está librando la batalla contra otro ejército de mechas. Porque estamos en la Tierra del futuro, luchando a brazo partido contra la rebelión del Principado de Zeon. Además, para añadir tonos de grises, la Federación de la Tierra no es exactamente ciento por ciento bondad, y el Principado tiene más que buenos motivos para sublevarse, aunque después resulta que el Principado son un montón de terroristas y genocidas de la peor calaña. Por cierto, el villano Char Aznable acabará convertido en el personaje más popular de la franquicia. Seguro que debe haber una sopa de letras con su figura, porque de aparecer hasta en la sopa, aparece.

Por qué cambió la Historia. En su esfuerzo por distanciarse del modelo impuesto por Mazinger Z, imitado en esos años y después hasta la saciedad, de un gigantesco robot único luchando contra el enemigo, Mobile Suit Gundam trató de una manera diferente a sus mechas. Dentro del universo Gundam, los aparatos en cuestión no son un modelo único, sino que se fabrican en serie, igual que en nuestro mundo se fabrican los tanques, los jets de combate, las armas de destrucción masiva, o los políticos. De esta manera, Mobile Suit Gundam acabó creando todo un nuevo subgénero de mechas, en donde éstos ya no son algo único sino apenas una herramienta de trabajo sin demasiado de especial; aunque en Occidente habría que esperar hasta Robotech y sus varitech, para que el concepto se popularizara. Al final de esta ruta nos encontramos con Patlabor, en donde los mechas ya ni siquiera aparecen como máquinas de combate, sino apenas como tecnología al servicio de la policía, la construcción, etcétera.


4.- Beast King GoLion (1.981).

En el taller mecánico. Es altamente improbable que el lector conozca a Beast King GoLion por referencia. En el propio Japón, el anime pasó más bien sin pena ni gloria, siendo visto como apenas otro programa de mechas en la vena de Mazinger Z. Pero luego, vino la exportación. En Estados Unidos, el programa fue combinado con otro distinto llamado Armored Fleet Dairugger XV, para formar uno nuevo: Voltron. Como pueden ver, Robotech no fue la primera serie que mezclaba varios animes anteriores en una única trama a ratos sin patas ni cabeza. En Occidente, Voltron encontró un éxito enorme y se transformó en todavía otro modelo más para imitar.

De qué se trata. Estamos en el futuro, en el año 1.999. La Tercera Guerra Mundial ha golpeado a la Humanidad, pero los sobrevivientes no tienen tiempo para lamentaciones: algunos de ellos son secuestrados y llevados a otro planeta, en donde deberán librar una guerra contra un malvado imperio galáctico. ¿El arma? Cinco robots con forma de león que, combinados entre sí, forman un robot gigantesco: Voltron Golion.

Por qué cambió la Historia. Beast King GoLion no es el primer anime que usa robots combinables. En forma anterior, Getter Robo se basaba en el mismo concepto; vale la pena señalar que Getter Robo fue creado por Ken Ishikawa, hombre que había colaborado con Go Nagai en Mazinger Z, lo que explica algunas cosas. Pero al ser incluido dentro de Voltron, Beast King GoLion fue el programa que se llevó el palo al agua. El robot Voltron (Golion, por supuesto, pero ustedes saben a qué me refiero) se transformó en el gran referente en Occidente de todo lo que tiene que ver con mechas que se combinan entre sí para formar un mecha más grande. Al final del camino, por esta ruta, nos encontramos por supuesto con Tengen Toppa Gurren Lagann, que presenta el robot combinable más descacharrante de la Historia, y sobre el cual no hablaré para no mandarme un spoiler.


5.- Neon Genesis Evangelion (1.995).

En el taller mecánico. ¿En qué estaba pensando Hideaki Anno cuando creó Neon Genesis Evangelion? El caso es que los estudios Gainax, si bien exitosos, estaban en un brete por una cadena de, no diremos fracasos, pero sí de proyectos que no habían encontrado el éxito clamoroso necesario para mantener a flote a la compañía. Eso, sumado a los demonios personales del sr. Anno, que batallaba en paralelo con una profunda depresión, los llevó a crear una serie de robots bastante poco convencional. Presentada inicialmente como otro programa de corte clásico acerca de robots, en la vena de Mazinger Z, poco a poco evolucionó en direcciones imprevistas, transformándose en uno de los animes más influyentes de la Historia.

De qué se trata. Veinte años después de un evento conocido como el Segundo Impacto, Tokio 3 es atacado por misteriosas criaturas alienígenas (¿o no?) llamadas los ángeles. La última línea de defensa es NERV, una organización secreta que ha construido unos mechas llamados EVA. Shinji Ikari, un chico tímido y retraído, es reclutado para pilotar uno de estos mechas. Lo que parte con batallas de corte episódico, con monstruos de la semana al estilo Mazinger Z, evoluciona poco a poco en un argumento en el cual no todo es lo que parece, NERV es en realidad un tarro de gusanos podridos, hay una conspiración humana que tiene mucho más que ver con los ángeles de lo que parece, y los propios pilotos debido a sus experiencias en batalla empiezan a sufrir traumas de combate que poco a poco los van quebrando psicológicamente. Todo eso, hasta llegar a un final que bien podría ser el de los personajes, o el de la mismísima Humanidad.

Por qué cambió la Historia. Neon Genesis Evangelion se hizo notar por haberle dado vuelta a prácticamente todos los conceptos de los mecha en el anime, muy en particular a Mazinger Z, y en menor medida a Mobile Suit Gundam. Frente al piloto cabeza caliente que suele protagonizar el género, estilo Kouji Kabuto, Shinki Ikari es un personaje con toneladas de problemas psicológicos debido al abandono parental, problemas que no hacen sino incrementarse cuando se ve expuesto al trauma de luchar una guerra contra lo que son en esencia criaturas lovecraftianas. Porque, en otro aspecto que es una deconstrucción, los alienígenas en Neon Genesis Evangelion lo son tanto, que su poder, mentalidad y objetivos terminan por resultar incomprensibles para los humanos. Los robots pueden ser fabricados en serie, estilo Mobile Suit Gundam, pero cada uno cuesta una millonada tanto por la tecnología involucrada, como por la enorme dificultad de encontrar pilotos que sean capaces de sincronizar con ellos para pilotarlos. Si bien el grueso de los animes de mecha, incluyendo algunos tan lacrimógenos como Macross, al final del camino tienden a ser optimistas e incluso idealistas, Neon Genesis Evangelion es feo, triste y depresivo, en el sentido artístico del término. Porque muy en el fondo, así son las guerras: feas, tristes y depresivas, no una bonita parada militar llena de heroísmo, coraje, determinación, hermosos uniformes y gloriosas banderas.


En conclusión...

Por supuesto que este posteo es bastante primario. Ningún género narrativo se desarrolla en un vacío, y muchas obras revolucionarias en realidad son la sumatoria de conceptos que de manera inadvertida se estaban acumulando en obras anteriores, sin que nadie hubiera hecho la conexión entre ellos. Al lado de cada uno de estos proyectos hay varios otros que ayudaron a darle forma al género, tal y como lo conocemos. Hay también algunos mechas posteriores a Neon Genesis Evangelion que pueden ser considerados revolucionarios, pero con menos de dos décadas de vida, es difícil todavía determinar cuán profundamente influyeron en el género, por no hablar de que muchos de ellos han retomado conceptos antiguos, sea como homenaje directo (Aquarion) o como parodia desmadrada (Tengen Toppa Gurren Lagann). Después de todo, hay tanto mecha suelto allá afuera, que es materia más para un libro que para un humilde posteo. O, en la mejor tradición mecha, para un libro que sean varios libros transformables que se ensamblan entre sí.


9 comentarios:

Cidroq dijo...

Muy buen muestraario, y es inegable la aportación de cada uno de ellos, a mi en lo particular, la visión de esclaflowne está dentro de mis series de mechas favoritas.

Frankly Alexander Padron Perez dijo...

Al principio cuando comenze a leer me dije que si no mencionaban a Neon genesis Evangelion me oirian gritar hasta Japon, pero se salvaron Buen post.

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, Escaflowne nunca tuve la ocasión de verla completa. Aunque ahora que lo pienso, quizás en YouTube...

@Frankly_Alexander_Padron_Perez, como se puede apreciar, no fue necesario que la sangre llegara al río, ni los gritos hasta Japón.

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

¡Me encantan tus listados! Pues no solo me entretienen, sino que también aprendo harto. De estos animés solo fuí gran fanático de "Mazinger Z" (que me marcó de niño) y ya universitario de "Evangelion" (hasta que la jodieron con su pésimo final en la primera versión de la serie y luego con las dos primeras pelis).

Guillermo Ríos dijo...

Curiosamente, Mazinger Z vine a verla bastante tardecito, aunque quizás eso me ayudó a apreciarla de una manera más distanciada y ecuánime. En cuanto a Evangelion, recuerdo que en su minuto me pareció detestable por lo mismo, por su final, pero andando el tiempo, me he ido reconciliando con la serie. Los remakes modernos, eso sí, no los he visto.

Martín dijo...

Las dos primeras películas no jodieron a Evangelion (que a todo esto, ya debería estar terminada la tetralogía, pero el cochino dinero...), sino que la tercera, que no tiene ni patas ni cabeza, y que además consiguió lo que parecía imposible: hacer del detestable de Shinji, un sujeto aún más detestable.
No tiene que ver con el tema, ¿pero es cierto que el creador de Mazinger ideó a Sayaka con una pila de defectos (en el sentido que iban contra las tradicionales actitudes de la mujer japonesa), para que fuera odiada por la audiencia, pero que por lo mismo se transformó en un símbolo para las jovencitas niponas?

Guillermo Ríos dijo...

Sobre las películas recientes de Evangelion, ni idea, ni las he visto ni me he interesado porque me huelen a zarpas sarmentosas metiéndose a sacarme las monedas de los bolsillos; si alguien tiene una opinión diferente al respecto, se agradece el comentario. En cuanto a Shinji... nunca pude empatizar con el personaje, en realidad, aunque tampoco nunca lo detesté. Por otra parte, como ya dije, no he visto la tercera película...

Lo de Sayaka, primera noticia que tengo al respecto. Pero no me extrañaría. Después de todo, el carácter abiertamente beligerante de Sayaka no se parece mucho al modelo de yamato nadeshiko estilo la manopla de hierro envuelta en el guante de seda que se supone que toda mujer japonesa tradicional preoccidental debe tener como personalidad.

Gustavo dijo...

Me gustó mucho el informe, no conocía este blog y la verdad que me parece interesantísimo. Escribes de forma envidiable, y con conocimiento. Con respecto a Evangelion... perdón que traiga esta polémica pero soy de pensar que los personajes de esta serie que se supone son mechas en realidad son otra cosa; es decir, el concepto de mecha que yo conozco es que siempre, pilotados o a control remoto tienen que ser robots y los Evas no lo son. Al menos es lo que leí por ahi que son una especie de gigantes con vida a los que se les ha extraído "quirúrgicamente" su cerebro para reemplazarlo por un sistema artificial de control de su estructura anatómica. Aclaro que no llegué a ver la serie y no soy quién para desacreditarla pero no me interesa verla por el momento. Es solo que esto del género mecha es mi favorito dentro de la ciencia ficción y que se cuente entre sus exponentes (y nada menos que entre los mas importantes) a la serie en cuestión me resulta confuso y hasta algo impuesto por la fuerza. En fin, es lo que quería comentar y me sería muy grato si alguien me supiese responder de un modo esclarecedor sobre este tema. Saludos!

Guillermo Ríos dijo...

Técnicamente sí, se supone que un mecha es un artefacto robótico, y el nombre mismo deriva de la palabra inglesa mechanic, convenientemente japonizada por supuesto. Pero en términos funcionales, estos entes biológicos o cyborgs, a según el punto de vista, que vienen a ser los EVA, cumplen exactamente la misma función narrativa que un mecha en cualquier ficción clásica de mechas. Es como las aventuras de Thor en el Universo Marvel: se supone que no es un superhéroe sino un dios, pero en términos prácticos, se comporta y sigue los patrones clásicos del superhéroe, así es que lo consideramos como tal.

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