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jueves, 21 de mayo de 2015

Ver la Segunda Guerra Mundial (1 de 12): El camino hacia la guerra.



Con el presente posteo, y con ocasión de los setenta años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, le damos inicio a una nueva serie acá en la Guillermocracia, en donde haremos un repaso visual de la conflagración más devastadora que ha vivido la Humanidad. A lo largo de doce posteos, en cada uno de ellos rescataremos veinte imágenes que, en conjunto, conformarán una historia visual del conflicto que se llevó por delante las vidas de 60 millones de personas, más o menos el tres por ciento de la población total de la Humanidad en 1.939. De manera que, desde este Jueves y durante cada Jueves en lo sucesivo, quedan invitados a esta nueva serie, Ver la Segunda Guerra Mundial, acá en la Guillermocracia.

I.- Alemania aplastada.

El final de la Primera Guerra Mundial significó el desastre para Alemania. Los vencedores intentaron humillarla por todos los medios, haciéndola responsable de una guerra que, en estricto rigor, los alemanes no habían comenzado. Por el Tratado de Versalles, los alemanes se comprometieron a una indemnización económica que, de haber sido pagada, hubiera significado enviar a Alemania de regreso a la Edad Media. El antiguo régimen del Kaiser fue sustituido por la República de Weimar, que de inmediato debió contender con dos enemigos extremistas: los espartaquistas de izquierda por un lado, y los movimientos nacionalistas de derecha por el otro. La República pudo defenderse, pero lo tuvo más crudo frente a la economía. Para pagar la deuda, que se expresaba en marcos alemanes, devaluó la moneda, y desató una de las peores hiperinflaciones de la Historia. La década de 1.920 fue muy sombría para Alemania, y resultó el caldo de cultivo perfecto para el resentimiento y el revanchismo. Bastaba que surgiera un nuevo líder populista que les prometiera la venganza, el poder y la victoria, y los alemanes se embarcarían otra vez en la guerra frontal, directa y total en contra de sus enemigos. En las durísimas condiciones de victoria de la Primera Guerra Mundial, se habían sembrado las semillas para la Segunda Guerra Mundial.

1.- Edición en inglés de 1.919, del Tratado de Versalles. Los tratados posteriores a la Primera Guerra Mundial redibujaron los equilibrios geográficos, políticos, económicos y sociales de Europa, pero lo hicieron de una manera torpe y egoísta, sembrando así las semillas del revanchismo que, al germinar, iban a llevar a la Segunda Guerra Mundial.
2.- La firma de la paz en el Salón de los Espejos, en Versalles, el 28 de Junio de 1.919. Recreación pictórica de la firma del Tratado de Versalles, por Sir William Orpen.
3.- Afiche contra el movimiento espartaquista; la leyenda dice Espartaco en su trabajo, y muestra a un espartaquista asesinando a una familia. Después de la Primera Guerra Mundial, la extrema izquierda simpatizante del Comunismo cobró mucha fuerza, formando el movimiento espartaquista, contra el cual a su vez reaccionaron los grupos de extrema derecha como el Nacionalsocialismo.
4.- Un billete válido por un millón de marcos, en 1.923. La hiperinflación de Alemania, desatada por la devaluación de la moneda disparada para pagar las indemnizaciones de guerra, es una de las peores registradas en la Historia Universal.
5.- Fotograma de Metrópolis, de Fritz Lang. Entre otras cosas, esta película alemana de 1.927 representó la opresión de la vida moderna y mecanizada sobre los individuos. Irónicamente, aunque su director Fritz Lang huyó de Alemania al advenimiento del Tercer Reich, Hitler consideró a Metrópolis como una de sus películas favoritas.
6.- Ollas comunes para los desempleados durante la Gran Depresión en Berlín, 1.931. Esta en particular ha sido organizada por un templo protestante, y gestionada por soldados. La crisis económica jugó un rol fundamental en darle combustible al movimiento nazi, que se ofrecía como respuesta a todos los problemas de la época.

II.- El ascenso del Nazismo.

Durante la Primera Guerra Mundial, Adolfo Hitler había sido apenas un cabo dentro del ejército alemán. Con cierto talento pictórico, pero una formación intelectual deficiente, alimentada por libros seleccionados a través del filtro de su fanatismo nacionalista y antisemita, Hitler era apenas otro de los tantos fracasados que pupulaban durante la República de Weimar. Pero se las arregló para ingresar al movimiento nacionalsocialista, un grupo de derecha que aspiraba a instaurar una dictadura en Alemania, y que comenzaba a germinar en esos años. En 1.923, los nazis dieron su fracasado golpe de estado, el llamado Putsch de Münich; Hitler pagó su intentona con cárcel. Allí escribió su libro Mein Kampf, la Biblia del Nazismo. Con el paso del tiempo, la oratoria de Hitler y su avasalladora presencia le abrieron puertas. A inicios de la década de 1.930, en medio de la crisis económica provocada por la Gran Depresión, Hitler comenzó a perfilarse como un líder populista. La derecha conservadora le dio una oportunidad, pensando que iba a ser un monigote fácil de manipular. Estaban muy equivocados. Hitler ganó las elecciones para Canciller en 1.933. Poco después, aprovechando un artículo de la Constitución de Weimar, consiguió ser investido con poderes extraordinarios. Lo siguiente que hizo, fue abolir la Constitución, e instaurar el Tercer Reich.

7.- Tropas golpistas nazis durante el fracasado Putsch de Münich, el 9 de Noviembre de 1.923. Después del golpe, la alta cúpula nazi incluyendo a Adolf Hitler serían apresados, juzgados y encarcelados. En prisión, Hitler aprovechó el tiempo para escribir su manifiesto, el célebre Mein Kampf.
8.- El libro Mein Kampf (Mi Lucha) de Adolf Hitler, en una edición de 1.926 o 1.927. Escrito en la cárcel luego del fracaso Putsch de Münich en 1.923, el libro vertebra el pensamiento político de Hitler, y traza las líneas programáticas de lo que vendrá a ser la ideología nazi.
9.- Adolfo Hitler saludando a miembros del Sturmabteilung, el ala paramilitar del Partido Nazi, en Brünswick, en 1.932. El ascenso al poder de Hitler se verificó en general dentro de los mecanismos de la democracia, pero a su vez, Hitler se apoyó en unidades paramilitares para infundir el miedo en sus oponentes.
10.- Adolfo Hitler en 1.933, el año en que fue elegido Canciller de Alemania. Hitler llegó al poder por la vía democrática, aunque ayudó el hecho de que los comunistas y socialistas corrieran por separado en las elecciones, ya que ambos en conjunto obtuvieron más votos que Hitler.
11.- Adolf Hitler habla ante el Reichstag, el Parlamento de Alemania, a propósito de la Ley Habilitante que le concede poderes extraordinarios, el 23 de Marzo de 1.933. En la ocasión, Hitler prometió respetar al Parlamento, al Presidente Hindenburg, y a los poderes estatales en general. Pero después de la muerte de Hindenburg en 1.934, merced a sus poderes extraordinarios, Hitler abolió la República de Weimar, y asumió el poder absoluto en Alemania.
12.- Manifestación del Partido Nacionalsocialista en la ciudad de Nüremberg. Buena parte del prestigio del Nazismo surgía del uso adecuado de las armas de la propaganda, el gigantismo, y el manejo de las emociones del público a través del control de masas.
13.- Afiche de la película El triunfo de la voluntad, de Leni Riefenstahl (1.935). Presentada como un documental sobre el Congreso de Nüremberg de 1.934, la película fue pionera en el uso de modernas técnicas de propaganda audiovisual, al servicio de un mensaje de exaltación del Tercer Reich. En la actualidad, se considera a esta película como una de las más influyentes en la Historia del Cine.
14.- Quema de libros instigada por los nazis. El Tercer Reich buscó depurar la cultura aria, eliminando libros de procedencia judía, así como de doctrinas científicas y políticas consideradas perniciosas por el régimen.

III.- Lebensraum.

Las metas de Hitler podían agruparse en dos: por un lado, fortalecer de manera interna tanto la economía como la sociedad de Alemania, y en segundo lugar, buscar la expansión territorial. No sólo se trataba de rearmar a Alemania como superpotencia europea, sino además anexarse territorios que significaran recursos y hombres para la guerra que era vista como inminente, si Hitler seguía adelante con sus planes. A esto, el Tercer Reich lo llamaba el Lebensraum (hábitat, literalmente espacio vital), la esfera geopolítica a la que Alemania tenía derecho, con prescindencia de los pueblos que fueran sometidos a su férula, pueblos carentes de derechos, inferiores como eran a los alemanes, según la doctrina nazi. Las sucesivas anexiones del Sarre, de Austria y de los Sudetes en Checoslovaquia, fueron empujando a Europa cada vez más cerca de la guerra total. En 1.938, en la Conferencia de Münich, Inglaterra y Francia negociaron diplomáticamente con Hitler. Lo consiguieron, al precio de cederle parte de Checoslovaquia. Al año siguiente, Alemania y la Unión Soviética firmaron un pacto de no agresión. Una semana después de dicho pacto germanosoviético, Hitler invadía Polonia, dando inicio así a la Segunda Guerra Mundial.

15.- Afiche nazi refiriéndose al Lebensraum en Africa. La doctrina nazi se basa en la idea de la raza aria como suprema, y por ende, merecedora de un espacio vital más amplio, a costa de naciones y razas consideradas inferiores.
16.- Reasentamiento de alemanes desperdigados por Europa, dentro del Lebensraum de la Gran Alemania. Mapa producido por el Comisionado del Reich para la Consolidación de la Nacionalidad Alemana (Reichskommissar für die Festigung deutschen Volkstums).
17.- El Tercer Reich envió contingentes militares a luchar por el bando franquista en la Guerra Civil Española (1.936 - 1.939). Este memorial está en el Cementerio de la Almudena en Madrid. El texto en alemán dice: "Aquí descansan aviadores alemanes caídos en la lucha por una España libre".
18.- Policías alemanes y austríacos desmontan un puesto fronterizo entre ambos países, como parte del Anchluss, el 15 de Marzo de 1.938. El Anchluss fue la anexión de Austria al Tercer Reich, y duró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
19.- Neville Chamberlain, el Primer Ministro de Inglaterra, exhibe el papel firmado por Hitler y por él mismo en la Conferencia de Münich, a su regreso a Inglaterra el 30 de Septiembre de 1.938. Más tarde ese mismo día, con ingenuidad, Chamberlain proclamó: "Mis buenos amigos, por segunda vez en nuestra Historia, un Primer Ministro de Inglaterra ha regresado desde Alemania trayendo paz con honor. Creo que es la paz para nuestro tiempo. (...) Vayan a casa y descansen tranquilos".
20.- Stalin el Primer Ministro de la Unión Soviética, y Joachim von Ribbentrop el Ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, el 23 de Agosto de 1.939, luego de la firma del tratado de no agresión entre ambos países. Un protocolo secreto anexado a dicho tratado, incluía repartir a Polonia en dos esferas de influencia. Una semana después, Alemania invadió Polonia, y estalló la Segunda Guerra Mundial.

Próxima entrega: Los veinte protagonistas.

2 comentarios:

Cidroq dijo...

Parece que será una de las series del año en la guillermocracia

Guillermo Ríos dijo...

Por la cantidad de visitas, da la impresión de haber tenido una buena recepción. Esperamos mantener el tipo, y por supuesto que los lectores sigan llegando.

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