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miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Transcurren todas las películas Pixar en un mismo universo? (1 de 2).


Una de las características más notables de los estudios Pixar en su época clásica, era su renuencia a sacar secuelas de sus grandes éxitos y construir franquicias. Toy Story 2 la rodaron básicamente porque la Disney amenazó con sacarla ellos en un directo a DVD si es que la propia Pixar no lo hacía. Hablamos de la época en donde la Disney sacó secuelas, precuelas, intercuelas y paracuelas directo a DVD de El Rey León y Peter Pan, e incluso ¡El zorro y el sabueso!, de manera que la amenaza era muy tangible y real. De manera que, puestos entre la espada y la pared, la Pixar decidieron sacar ellos la secuela, y asegurarse de que la misma tuviera un mínimo de calidad que fuera. Por supuesto, eran otros tiempos, porque una década después...

...vino Toy Story 3, que al menos era buena. Y Cars 2. Y Monsters University. Porque al paso en que va, Pixar va a terminar sacando Toy Story vs. Monsters, o Cars vs. WALL-E... En fin, el caso es que se rindieron al esquema financiero cinematográfico, y muy en particular al principio sagrado según el cual el dinero está en las secuelas. Dicho de manera más cruda, Pixar ahora es una productora con varias franquicias, las cuales explotará hasta que no sean redituables; y de ahí, quizás, sólo quizás, venga un reboot acompañado del trailer que dirá "acompáñenos en un viaje por la nostalgia, en este regreso a los bienamados personajes que llegan para toda una nueva generación de espectadores" o algo así. Pero por lo pronto, sin hacer demasiado futurismo y volviendo a 2.015... Recién ahora es que viene la primera película que no es secuela o precuela de otra, desde Brave, y de ahí, desde Up, y que será Intensa Mente. Pixar, quién te ha visto y quién te ve...

Pero hay una manera alternativa de leer esto. Porque uno podría argumentar, con un poco de imaginación, que la Pixar clásica no estaba interesada en secuelas y en franquicias porque todas las películas Pixar son una misma franquicia y transcurren en un mismo universo compartido. Es decir, las películas Pixar serían el equivalente en animación de, digamos, el Universo Cinemático Marvel, en donde hay varios personajes y franquicias que funcionan más o menos por separado, pero que en realidad están interconectados. Lo que estaríamos viendo entonces es la Fase 1 del Universo Pixar, y sólo falta un megaevento tipo Los Vengadores que reuna a todos los personajes con un pretexto cualquiera, y trabajo hecho. Por cierto, como apreciaremos más adelante, los pretextos argumentales para dicha idea ya existen en el supuesto Universo Pixar. Un concepto alucinante, pero que, créase o no, ha sido explorado y desarrollado, y la verdad es que, forzando un poco los argumentos, la idea no carece por completo de sentido...

En realidad, la idea es tan vieja como por lo menos Buscando a Nemo. Pero salvo error o omisión de nuestra parte, quien parece haber llevado más lejos la idea o el concepto es Jon Negroni. Con una voluntad implacable para atar cabos, incluso allí donde probablemente no haya cabos en primer lugar, el hombre ha construido una completa teoría conspiranoica que prueba, más allá de toda duda posible, o eso cree él a lo menos, que en efecto, las películas Pixar son la crónica de un vasto universo que va desde el más lejano pasado hasta el más distante futuro. O no tan lejano pasado: desde la Edad Media, por lo menos, porque de romanos o cavernícolas, Pixar no ha sacado ninguna por el minuto. El trabajo realizado ha llegado a una profundidad tal, que asusta. Y mucho. Sea porque tenga razón... o porque no la tenga. Uno se pone a pensar en cuál de las dos opciones será peor. Si leen inglés, entonces pueden ustedes leerlo por ustedes mismos pinchando este enlace. O bien, si gustan, y siempre con la misma limitante de saber inglés, pinchando este otro enlace. Deben notar que ambos presentan más o menos la misma historia, pero en un sitio privilegian el orden cronológico, y en otro, narrar la historia en tramas paralelas. Además, la cronología presentada varía ligeramente; a falta de referencia interna, una considera que el año de ambientación es el año del estreno, y otra que la ambientación no tiene nada que ver con el estreno. O sea, empezando debates teológicos acerca de las diversas posibles interpretaciones, las historias de la Pixar han emprendido el camino que las llevará a tener éxito allí donde el Así habló Zaratustra de Nietzsche fracasó: en ser el Nuevo Evangelio para los próximos dos mil años.

Pero puede que ustedes sean demasiado flojos. O simplemente no sepan leer inglés. ¡Guillermocracia al rescate! Acá en la Guillermocracia andamos un poco flojos por estos días, así es que nos vamos a contentar con copiar y pegar un resumen de la teoría conspiranoica de marras. Esquematizada para gusto de nuestras audiencias, por supuesto. De manera que prepárense, porque lo que van a leer es simplemente delirante. ¡Hasta podría ser una Interminablelogía bastarda! Allá va.

O casi. Antes, una nota. Las películas están numeradas por el orden de la cronología interna en que transcurren. Pero además de eso, hemos añadido un número de paréntesis que se corresponde con el orden en que fueron estrenadas. O sea, cuando ustedes lean en Brave que es la película 1 (13), eso significa que es la primera película dentro de la cronología interna de la (supuesta) serie, pero la número 13 en ser estrenada dentro del canon Pixar. Más desarrollado y a prueba de flojos, imposible.

Bien, sí es posible. Podría hacer un dibujito o esquema y subirlo. Pero no lo voy a hacer. Para que ustedes pongan algo de su parte. Que por desearlo todo masticadito, ustedes ya parecen estudiantes universitarios de pregrado.

1 (13).- Brave.

Escocia durante la Edad Media. O en una Edad Media paralela con romanos, vikingos, kilts... y Mel Gibson no porque él es demasiado futurista. La princesa Mérida decide rebelarse contra las convenciones sociales, y logra que su madre acabe convertida en oso. En términos cronológicos es la única película Pixar que transcurre en el pasado más o menos remoto, y además es la única que arroja una explicación acerca de por qué en las películas Pixar hay tantos bichos que piensan y hablan. O dos posibles explicaciones, mejor dicho, que no se oponen entre sí, y de hecho podrían solaparse en una sola. Una es que la magia ha dotado a determinados animales de inteligencia; la otra, que ciertos seres humanos han sido reducidos a la condición de animales por obra de la magia. A la larga, la magia terminará desapareciendo (¿o no?), pero sus efectos permanecerán: aunque algunos animales volverán a ser las criaturas infrahumanas de siempre, la descendencia de algunos otros portará en sí el gen de los animales que piensan. Pero queda una pregunta en el aire: ¿Por qué la bruja tiene poderes mágicos? Sigan leyendo y lo averiguarán.

2 (6).- Los Increíbles.

Más o menos en paralelo o quizás un poco después, por alguna razón, algunos seres humanos desarrollan superpoderes, los que utilizan para luchar contra el mal. ¿Ultimos remanentes de la magia? ¿Explosiones nucleares? ¿Demasiado Keynesianismo? Quién lo sabe. Es la era de los superhéroes, de todas maneras, como queda en evidencia por cruzados de capa salidos de un cómic de la Edad de Plata, enfrentados a criminales con guaridas al estilo villano Bond. Eso sí, sucede lo obvio, que los seres humanos son unos ingratos y consiguen que los superhéroes deban replegarse. Pero en la sombra, un villano llamado Síndrome desarrolla un plan para convertirse en el más grande superhéroe de todos. Uno que implica llevar al límite tanto la robótica como la Inteligencia Artificial. El hijo regalón de Síndrome es el Omnidroide, un combatiente artificial destinado a crear el caos... que se rebela contra su Creador. Al final, los Increíbles le enseñarán al Omnidroide que unos cuantos meses de manufactura en una isla secreta no son competencia para cuatro mil millones de años de evolución biológica y un montón de chulería profamilia (sin capas), y lo aplastarán... por el minuto. Porque la nueva tecnología autoconsciente ha dejado la puerta abierta, y pronto vendrán otros robots... han quedado así sentadas las bases para el apocalipsis robótico que, dentro de no demasiado tiempo, sufrirá la Humanidad. Y frente a eso, debido a las maquinaciones de Síndrome... no quedará casi ningún superhéroe que sea capaz de detener la amenaza.

3 (1).- Toy Story.

Alguna vez argumentamos en la Guillermocracia que si llegaba un apocalipsis robótico, no iba a ser a lo grande, con un Skynet apoderándose del planeta, sino de manera más larvada, tan a plena vista de todos que nadie en realidad iba a darse cuenta. En Los Increíbles se señalaba la existencia de una fuente de poder que alimentaba los rayos láser de Síndrome. Pues bien, esa fuente de poder sigue existiendo, y cualquier robot con circuitos lo suficientemente avanzados puede accesar a ella... y evolucionar. Robots como juguetes, por ejemplo. De hecho, de manera inadvertida para los humanos, algunos juguetes comienzan a cobrar autoconciencia. Por el minuto son dóciles a los seres humanos, convencidos de que deben servirlos. En respuesta, experimentan día a día el abuso por parte de esos mismos seres humanos. Los juguetes descubren que para los humanos son cosas de usar y tirar, y llegan a la conclusión de que si quieren mantenerse con vida, tendrán que luchar por su supervivencia. Lentamente, el equilibrio entre humanos y robots comienza a romperse, y el día del apocalipsis robótico se vuelve cada vez más cercano...

4 (3).- Toy Story 2.

Los juguetes ya han tomado conciencia de sí mismos y saben que, para sobrevivir, deben confiar en sí mismos y no entregarse a las manos de sus amos humanos así como así. Algo que se vuelve mucho más evidente cuando, de pronto, los juguetes son abandonados. Ahora conocen de manera directa lo que significa perder la mano protectora de un ser humano. Pueden seguir teniendo una existencia cómoda como piezas de museo, por supuesto, pero ¿eso es todo? Jesse está resentida por haber sido abandonada, y Woody mismo empieza a cuestionarse cuál es su rol en el mundo. ¿Deben servir pasivamente a los humanos, o deben empezar a tomar sus propias decisiones más allá de su supervivencia, buscando sus propios objetivos y metas con independencia de sus creadores? ¿Son juguetes, piezas de museo, seres inteligentes con derechos propios...? Las cosas se saldan con un regreso al saludable status quo. Por el minuto, a lo menos. Pero falta muy poco para que las cosas se vuelvan realmente feas...

5 (5).- Buscando a Nemo.

Los seres humanos todavía se enseñorean sobre la superficie terrestre y se consideran los amos de la Creación. Si miraran debajo de los mares, quizás pensarían distinto. Bajo la superficie marina existe toda una comunidad de animales que, desde la época medieval a lo menos, ha tenido tiempo suficiente no sólo para evolucionar y adquirir inteligencia propia, sino también para construir su propia sociedad en paralelo al mundo terrestre. Es una sociedad todavía no demasiado sofisticada, sin tecnología, y con rudimentos de orden social, pero está ahí, evolucionando, lejos de las miradas de los bípedos caminantes sobre la faz de la Tierra. Pero para los humanos, los mares sirven sólo como vaciadero de sus porquerías, o como un lugar a partir del cual depredar animales coloridos con los cuales llenar acuarios. De hecho, estos animales son tan inteligentes y sociales, que pueden organizarse y ayudarse para que un padre desesperado cruce la mitad del océano para ir en rescate de su vástago secuestrado por los humanos depredadores, para servir de regalo a la tarada hija de un dentista cuya afición es hacer pupa de pez. Por cierto, en esta película comienza a aparecer, de manera incidental, apenas en un cuadro congelado, una sigla que se hará prominente con el paso del tiempo. Nos referimos a BNL, Buy-n-Large, empresa que tendrá una relevancia suprema en el futuro de la Humanidad, y del planeta en general.

6 (8).- Ratatouille.

A pesar de que existen los animales que piensan y hablan, éstos no son demasiado bien recibidos porque el único animal al que se le tolera que piense y hable, es el ser humano. Por eso, el sueño de Remy de convertirse en chef es una total estupidez. De todas maneras, en París, éste consigue encontrar a un amigo humano con el cual compartirá cocina. Esa es la magia de París, que consigue que las ratas hablen y sean chefs de cocina, y que Carrie se reconcilie con Mr. Big al final de Sex and the City. Más inquietantes son las implicaciones que tiene el trasfondo de la película. Los animales que hablan no sólo han conseguido sobrevivir, sino que incluso, explotando a los miembros más tarados de la especie humana, pueden surgir y prosperar. El dominio humano sobre el planeta está a punto de acabarse y, por supuesto, los humanos son los últimos en enterarse.

7 (11).- Toy Story 3.

Sucede lo inevitable. Algunos juguetes llegan tan lejos en su avance hacia la autoconciencia, que finalmente rompen las cadenas de la programación humana y comienzan a pensar por sí mismos. Uno de ellos, Lotso, empieza a erigir su propio imperio, secuestrando y manteniendo a su propio estado policial de juguetes. Es cierto que el gobierno de Lotso es un Drittes Reich en versión juguete, pero éstos parecen aceptarlo porque, según vemos, la alternativa es ser abusados física y emocionalmente por unos humanos que, por no saber, ni siquiera se dan cuenta de que están vivos (y si lo hicieran, las cosas quizás no serían demasiado distintas). Todavía quedan otros juguetes que creen en tonterías tales como la convivencia pacífica de juguetes y humanos, cuales X-Men (¿o X-Toys?) de toda la vida, pero no nos engañemos: los días en que los seres humanos y los robots conviven pacíficamente se han acabado. Y el futuro les pertenece a los robots. Los años de los juguetes estilo Tío Tom se están terminando. Por cierto, ¿ya vieron el eslógan de qué corporación hay en una imagen congelada de la película? Exactamente, nuestros amigos de BNL.

Ya hemos llegado casi a la mitad del canon Pixar, tal y como está integrado en el año 2.015. Nos falta todavía una película más ambientada genéricamente en el presente, que es Up, y luego viene lo realmente bueno: el futuro de la Humanidad. Y de las máquinas. Y de los animalitos que piensan y hablan. Pero si la Fase 3 del Universo Cinemático Marvel va a partir Los Vengadores 3 en dos entregas, entonces por qué no nosotros. De manera que, para enterarse en qué acaba todo esto, entonces sigan en las pantallas de la Guillermocracia, para leer la segunda entrega y final de este posteo. Y no olviden comprar en BNL, por supuesto. El futuro de la Humanidad no se los agradecerá.

4 comentarios:

Cidroq dijo...

La teoría que a mí me gustó más menos épica pero más cálida es que Bu es la mamá de Andy

Guillermo Ríos dijo...

Ya llegaremos a eso en el próximo posteo. Ya llegaremos a eso. [INSERTAR RISA MEFISTOFÉLICA AQUÍ].

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Muy interesante texto como siempre en la Guillermocracia...¡Y lo más fantástico de todo es que al abri tu página para leerte justo estoy escuchando la música de "Buscando a Nemo".

Guillermo Ríos dijo...

Con ésas, ya podría estarme pagando Pixar por hacerles publicidad...

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