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domingo, 14 de diciembre de 2014

Synth80s - 1990.


A lo largo de todo este año 2.014, acá en la Guillermocracia nos hemos subido al carro de la nostalgia ochentera, llegando justo a tiempo para darle certificado de defunción, porque lo que se estila ahora con fuerza cada vez mayor, es la nostalgia noventera. Pero no importa. La Guillermocracia es un blog hecho con gravedad y con amor, y si hay algo que nos enseñó la película Interestelar, es que tanto la gravedad como el amor son fuerzas que trascienden todas las dimensiones del tiempo y del espacio. Christopher Nolan, enseñándonos que el piensa positivo tiene base científica, después de todo.

Pero volviendo a Synth80s. Esta es la última entrega de esta titánica saga que nos llevado a lo largo de 132 temas, y que con los doce actuales llegará a la mesiánica cantidad de 144, que como sabemos, es doce veces doce. Porque 1.990 es el último año de la década de 1.980, no el primero de la siguiente. Este es el año en el cual los sintetizadores, si bien todavía flotaban en el ambiente, ya se oían como algo cansino, y todo el mundo estaba a la búsqueda de lo nuevo y lo por venir. Aún así, la fascinación y el encanto de la década sobrevivieron por otros dos o tres añitos más, mientras se asentaba lo que venía; pero era apenas un canto de cisne, y nada más. Los teclados electrónicos ochenteros iban a partir para... ¿no volver?

De volver, volvieron. En la década de 2.000, qué era el Electroclash al estilo Fischerspooner sino Synth Pop ochentero al cual se le había dado un upgrade con las innovaciones posteriores. Y en 2.014, bandas como Cut Copy andan allá afuera dando la lata con más sintetizadores. Y eso por no hablar del underground, en donde el sonido Techno de Detroit y House de Chicago mutó casi imperceptiblemente en Trance, Goa, y lo que fuera que sonaba The Prodigy, mientras que el EBM mutó en Futurepop por un lado, que en el fondo es un híbrido de Synth Pop y Darkwave adaptado al gusto de las discotecas alternativas del siglo XXI, o en Hellektro y Aggrotech, que es la variante más abrasiva de la música electrónica, casi como regresando a sus orígenes industriales. Porque la música electrónica es como las cucarachas: no muere jamás, y heredará la Tierra. ¿O qué otra cosa creen ustedes que escucharán los robots del apocalipsis robótico, cuando la vieja carne y sangre biológicas se extingan y lleguemos a ser un mundo estilo Kraftwerk? Así es que, canten conmigo: Wir sind die Roboter...

Pero volviendo del futuro al presente de 1.990, he aquí los grandes hitos de este año en materia electrónica, en esta última entrega de Synth80s:

133.- MC Hammer - U Can't Touch This.



Partimos con el certificado de defunción oficial de la década de 1.980. Porque cuando el reciclaje de ideas alcanza a la misma década en que un tema suena, entonces es que esa década está oficialmente finiquitada. En este caso es MC Hammer robándole sampleos descaradamente a Super Freak de Rick James, de 1.981. En 1.990, MC Hammer fue un fenómeno enorme, pero mientras más brillante arde la luz, más rápido se consume, y un cuarto de siglo después, MC Hammer es casi una nota a pie de página de las excentricidades de la década. Con mucho ritmo funky, eso sí. Otro tanto hizo Vanilla Ice con su infame Ice Ice Baby, que sampleaba Under Pressure de Queen y David Bowie, el único tema bueno del a su vez también infame disco Hot Space de los mentados Queen. Lo dicho, la década ya estaba muerta, y la gente estaba tomando el mensaje. La canción decía: "Stop, Hammer time!", pero para sorpresa de no demasiada gente, la cosa acabó bastante rápido en un triste un "Go on, Hammer's gone!".

134.- The Beloved - Sweet Harmony.



Como ya preludiaba Pet Shop Boys con temas como West End Girls, el sonido de sintetizadores que había partido con cosas tan bizarras como Tomita haciendo un cover electrónico del compositor decimonónico Claude Debussy, o Kraftwerk anunciando la inminente invasión computacional, se estaba volviendo cada vez más sofisticado, adocenado y aburrido. Que se lo digan a Phil Collins y su Another Day in Paradise. The Beloved, todavía otro más del largo listado de one hit wonders de la década, aportó su granito de arena a la electrónica para aburridos bebedores de cocteles, con el tema Sweet Harmony. Nunca un videoclip con gente desnuda fue tan poco sexy. Y eso que aparece la muy mona Tess Daly en él. Porque las chicas guapas no eran monopolio del Hard Rock estilo Whitesnake, como puede apreciarse. En cuanto a The Beloved, no pasó demasiado con ellos después. La dulce armonía, la consiguieron una sola vez.

135.- New Kids on the Block - Step by Step.



En la década de 1.980 andaba rotando allá afuera una boy band llamada New Edition; tuvieron bastante éxito, pero les faltaba un gancho definitivo para llegar a toda clase de públicos: eran negros. No pasó demasiado tiempo antes de que algún productor avispado decidiera hacer lo que podríamos llamar la movida Elvis. O sea, así como en su tiempo Elvis Presley por ser un blanco grabando covers de cantantes negros hizo más o menos respetable la música negra, ahora también el estilo de sonido (¡e imagen!) de New Edition se hizo más respetable gracias a una banda cuyo principal emblema era un tipo de nombre tan comiquero como Jordan Knight, pero que hoy en día es la vieja vergüenza de... Donnie Wahlberg, mejor conocido hoy en día por ser el hermano mayor de Mark Wahlberg. Como sea, el exitazo de New Kids on the Block entre las adolescentes hiperhormonadas de la época consagró en definitiva el infragénero musical de las boys band, una de las pestes definitivas de la década de 1.990. Ya vendrían después Backstreet Boys, O-Zone, One Direction... en otra muestra de que la década de 1.980 estaba quedando atrás, y en consecuencia, el mundo en general iba a ser un lugar un poquito más triste.

136.- Kylie Minogue - Better the Devil You Know.



Ya mencionábamos a propósito de I Should be so Lucky, que Kylie Minogue era otro producto de los SAW, que se habían hecho reyes de la discoteca durante la última media década a punta de canciones electrónicas de fórmula, pero con mucho gancho. Pero los SAW eran otros a quienes, con la inminente muerte de la electrónica ochentera, el negocio estaba por cerrárseles. No queriendo repetir la fórmula para Rhythm of Love, el disco del que salió este corte, los SAW le quitaron a la Minogue su imagen de niña pija, y la sexualizaron un resto, porque hay que seguir vendiendo discos. El disco tuvo un éxito relativo, el suficiente como para pensar que Kylie Minogue iba a poder realizar adecuadamente la transición hacia la década siguiente. Pero si la década de 1.990 fue inclemente hasta con la mismísima Madonna, que pasó lo suyo para capearla, imagínense con Kylie Minogue. Hablamos de una época en donde Kylie Minogue... actuó como Cammy en la película Street Fighter. Lo que hace su resurrección con Can't Get You Out of My Head de 2.001, algo todavía más épico. Porque Kylie Minogue es tan estrella que su gancho incluso tuvo tirón suficiente como para izar al pedestal de la fama a...

137.- Dannii Minogue - Love and Kisses.



"Si mi hermanita mayor pudo, ¿por qué no yo?", debió decirse Dannii Minogue respecto de Kylie Minogue. Y ni corta ni perezosa, se compró su pasaje de tren, y a la fama los boletos. De hacerse famosa, se hizo famosa, aunque menos que su hermana, y por razones también algo más frívolas. Porque entre Dannii y Kylie, adivinen cuál de las dos hermanas fue la que en 1.995 se tomó fotografías para la edición australiana de Playboy. Parece ser que por estar muy deprimida luego de divorciarse de... Julian McMahon, sorpresa. Después de habernos extendido en este currículum, habrán adivinado que no tenemos mucho que decir de su música. Love and Kisses, single que es uno de sus temas más famosos, lo que permite intuir lo que queda para el resto, es todavía otra genérica imitación del estilo musical promovido por Madonna, pero con una actitud de niña sana y buena... y con menos busto que en sus fotos posteriores para Playboy, parece ser. El disco también se llama Love and Kisses, y fue lanzado al año siguiente, en 1.991. Dannii Minogue sería otra de las damnificadas por el cambio de gusto musical en la década de 1.990, pero sin problemas financieros que no los pueda arreglar el terminar siendo una de las juezas en la versión británica de The X Factor. Lo dicho, su música es lo que de menos hablamos aquí, y eso que esta es una serie de posteos sobre Música.

138.- Information Society - Think.



Aunque la música electrónica hacía esfuerzos descomunales por alejarse de sus orígenes más electrónicos precisamente, siempre había bandas que aspiraban a un hálito de regreso a los orígenes. Entra aquí Information Society. Bien mirada, Information Society en realidad es otra banda de música bailable de la época, sin demasiado brillo propio; por no tener un exceso de personalidad, la línea melódica de Think se parece de manera bastante sospechosa a It's a Sin de Pet Shop Boys, aunque con otro ritmo. En realidad, Information Society trató el casi imposible de mezclar pop sofisticado a lo Pet Shop Boys, los ritmos bailables que venían desde el Freestyle de inspiración Techno y House, y una cierta estética de tintes Cyberpunk, no demasiado para no espantar al personal, por supuesto. Y aunque nunca llegaron a ser una banda de primera fila o reconocida a nivel masivo, consiguieron hacerse un hueco en las discotecas alternativas electrónicas de lo sucesivo. Quizás haya sido para mejor: después de todo, es mejor ser cabeza de ratón que cola de león.

139.- Eric Serra - The Dark Side of Time.


Otro caso de gente corriendo por los palos. Eric Serra partió en la época de Vangelis y Jean Michel Jarré, practicando un estilo musical vagamente similar, pero no es tan famoso. Se dedicó a las bandas sonoras, sin llegar tampoco ni de lejos al nivel de reconocimiento de un Ennio Morricone, un Hans Zimmer o un James Horner. Pero su asociación con el director Luc Besson, es de las que hacen historia, y de hecho, Serra ha sido un asalariado de Besson a lo largo de casi toda su carrera. Las películas de Luc Besson tendrían una personalidad mucho menos marcada si no fuera por las idas de olla electrónicas del buen señor Serra; hablamos de películas como Azul profundo, El perfecto asesino o El quinto elemento, después de todo. Alguien pensó que era buena idea contratar a Eric Serra para darle un toque más moderno a la saga de James Bond, cuando fue relanzada con Pierce Brosnan en Goldeneye; la maniobra no salió todo lo bien que debería, porque el soundtrack de Serra es quizás el menos Bond de todos, y de hecho para la siguiente entrega contrataron a David Arnold, que se quedó a cargo por cinco películas al hilo. Pero entre medio, Eric Serra le puso sonido a las peripecias de la primera, original y única Nikita. Después vendrían Bridget Fonda, Peta Wilson y Maggie Q, pero Anne Parillaud le aportó a Nikita un físico desgarbado y una actitud lastimera que le dan un cariz mucho más oscuro que otras actrices o enfoques más típicos de Hollywood. Y pocas veces el personaje de Nikita ha sido capturado de manera tan perfecta como en la triste y existencialista The Dark Side of Time, interpretada por Eric Serra mismo. Con bases electrónicas, porque esto es Synth80s, después de todo.

140.- The Cassandra Complex - Nightfall (Over EC).


Mientras que en el mainstream los teclados ochenteros estaban a punto de pasar a los cuarteles de invierno, en el underground éstos iban a sobrevivir, e incluso a multiplicarse. El EBM que había nacido con Front 242 y Nitzer Ebb a comienzos de la década, iba a seguir bien vivo durante varios años más, y a su agotamiento, iba a mutar en Futurepop. Pero incluso dentro de ese escenario, The Cassandra Complex tuvo un éxito modesto, teniendo más estatus de banda de culto que siendo verdaderamente popular. Algo triste si se piensa que ellos andaban rondando desde 1.980. Hay que decir en su beneficio que han tratado de mantenerse fieles a sí mismos, y eso significa un híbrido entre Post Punk a lo Joy Division, electrónica EBM y algo de sonido punk para darle sabor a la mezcla; esto ha resultado que a veces sacan material notablemente bueno, y a veces... no tanto. Nightfall (Over EC), del disco humorísticamente llamado Cyberpunx con x final, es una buena muestra del ala más militarista que ha tenido el EBM a tramos de su carrera.

141.- Bigod 20 - The Bog.


Los covers de la década de 1.980 no son cosa del siglo XXI; de hecho, ya en 1.992 la banda Bigod 20 grabó un cover Darkwave de Like a Prayer de Madonna. Después de que el influjo germánico cristalizara en Inglaterra y estallara en un montón de música al último desechable, las pistas alemanas iban a retomar con fuerza la iniciativa en el underground. Bigod 20, banda surgida en 1.988, iba a ser de éstas. Su carrera es relativamente breve; de hecho tienen apenas dos álbumes (Steel Works! de 1.992 y Supercute de 1.994), más algunos singles y EPs. Tampoco se puede decir que hayan sido excesivamente influyentes. Pero son una buena muestra de lo que era el EBM de la época, y un pequeño clásico de lo que hoy día ya se denomina industrial old school.

142.- And One - Metalhammer.


Decíamos que la herencia del Synth Pop y del Darkwave ochentero iba a mantenerse, con un filo más agresivo, dentro del EBM, y luego del Futurepop. En pocos lugares se hace esto tan evidente como en el caso de And One. De hecho, en 2.009 sacaron un disco de covers en vivo llamado Bodypop 1½, y los covers son de... The Sun Always Shines on TV de A-Ha, It's a Sin de Pet Shop Boys, Big in Japan de Alphaville, The Great Commandment de Camouflage, Smalltown Boy de Bronski Beat, Blue Monday y True Faith de New Order, y Sometimes y Only You de Erasure, y hemos incluido las versiones originales de casi todos estos temas aquí en Synth80s, para que se hagan una idea. El primer material de And One parecía ir en otra dirección, como lo permiten apreciar los toques industriales y marciales de Metalhammer, incluido al año siguiente en su disco Anguish. And One se ha sacado de bajo la manga algunos discos bastante pesados para la audiencia promedio; Aggresor de 2.003 tiene bien ganado su nombre, e incluso el más o menos inocente Virgin Superstar tiene el militarista Panzermensch. Pero en general, es claro que en And One pesa más la nostalgia por el Synth Pop ochentero, que la influencia de la Neue Deutsche Härte que estaba creciendo a su lado, y que iba a rematar en Rammstein. Probando una vez más que por debajo de la imagen de chicos malos, muchas bandas en realidad son puro cariño y nostalgia, y de que al final del día, las canciones filosas no son sino otra manera de componer música como la que componía papá.

143.- Die Krupps - Germaniac.


Ya nos hemos referido incidentalmente a Die Krupps en Synth80s, acá en la Guillermocracia, a propósito de Propaganda y su canción Duel, debido a que el fundador de Propaganda era un miembro de Die Krupps que quería hacer música más popera. Die Krupps partió como una banda de ruido industrial directo a la vena con el disco Stahlwerksymphonie (1.981), título que puede más o menos traducirse como Sinfonía de la acerera, antes de desfilar hacia las aguas de un EBM bastante tosco y quizás no demasiado bailable. Germaniac es una canción algo más amistosa con el oído, en donde Die Krupps, banda reconocidamente izquierdista y antinazi, hace un profundo sarcasmo acerca de la imagen internacional de Alemania como cubil de nazis. Porque los germaníacos que describe Die Krupps, son los alemanes de caricatura que van a conquistar al mundo porque no son hombres sino relojes de precisión, tienen corazones de acero, etcétera. Como acreditando el final de una era, Germaniac es también la última gran entrada EBM de Die Krupps; en la banda golpeó muy fuerte la influencia del Thrash de Estados Unidos, hasta el punto de sacar un EP llamado A Tribute to Metallica, que son siete covers electrónicos de... Metallica, para sorpresa de nadie. Luego los discos I y II de Die Krupps, llamados así a pesar de no ser el primero ni el segundo, en conjunto con Sperm de Oomph!, se transformaron en los grandes fundadores de la Neue Deutsche Härte, antes de la llegada de Rammstein a escena. Die Krupps pasó por algunos años en el desierto luego de su mediocre Paradise Now de 1.997, pero con su disco The Machinists of Joy de 2.013 volvieron a sus orígenes EBM, con un disco claramente retro.

144.- Enigma - Sadeness (Part I).



Y rematamos tanto la entrada actual como toda la saga de Synth80s, con otro guiño hacia el futuro, además de tranquilizar a los espíritus después de tanto EBM descarriado. En 1.990, entre gallos y medianoche, salió un disco llamado MCMXC a.D. Para la época, el concepto era muy novedoso: mezclar cantos gregorianos con música New Age, bases electrónicas, y una tonelada de sampleos. Tantos sampleos, de hecho, que Enigma se ganó una demanda por derechos de autor. Con el tiempo se supo que Enigma era el chico listo de Michael Cretu, un tipo que había sacado música Synth Pop y New Wave a comienzos de la década de 1.980, sin mucho éxito, hasta que había encontrado su filón escribiendo y produciendo la música de Sandra, de quien ya incluimos tanto (I'll Never Be) Maria Magdalena como We'll Be Together acá en Synth80s. Y cuando nos referimos a filón, queremos decir no sólo comercial, porque también acabó llevándosela al tálamo, libreta de matrimonio de por medio, eso sí. ¿Las voces femeninas que se escuchan de fondo? Ella es Sandra, alejada del estilo chillón con el que cantaba en la década anterior, en otra prueba de que dicha década estaba terminada. Aunque hoy en día es casi de buen tono despotricar contra Enigma como música blanda y sin espinazo, lo cierto es que el proyecto ha tenido una influencia notable, abriendo el camino para otras bandas de electrónica gregoriana como Era o Gregorian, por no hablar de su influjo en lugares tan lejanos como Delerium (otro de los cinco millones de proyectos paralelos de Front Line Assembly, de quien incluimos su tema Digital Tension Dementia acá en Synth80s), e incluso hasta Sarah Brightman. Por no hablar de la polémica artificiosa que se armó por mezclar música religiosa con temáticas y gemidos sexuales, combinación siempre molesta para los carcamales reaccionarios de toda la vida, cuya única felicidad es negarle la alegría al prójimo. Todos han escuchado Sadeness (Part I) debido a su utilización a mansalva en cuanto comercial de automóviles hubo en la época, pero si no han escuchado nada más de Enigma, dénle la oportunidad al disco entero, que es una joyita. Y si les gusta, dénle una oportunidad a Le roi est mort, vive le roi, el tercer disco de Enigma, que es incluso mejor.

Y así es como hemos terminado el recorrido a través de los sintetizadores de la década de 1.980. Ha sido un largo periplo el de Synth80s, uno que nos ha tomado todo el año 2.014, y en el cual hemos recorrido en 144 temas, toda una increíble evolución musical, yendo desde la música más descaradamente comercial hasta algunas rarezas que, seguro, ustedes ni siquiera sabían que existían. El soundtrack de una década que ya no regresará, salvo en Los Goldbergs. Esperamos que los cuatro lectores regulares de esta serie se hayan divertido... dicho muy en serio, porque los posteos de música suelen ser de los menos leídos acá en la Guillermocracia. Pero no importa. Los escasos lectores tienen su recompensa, pudiendo presumir de conocer la génesis y evolución de tal o cual banda ochentera, o recitando por nombre de banda y canción los más prominentes one hit wonders de la época. No los hará más populares ni los convertirá en el alma de la fiesta, pero el conocer algo que otra persona no, siempre mejora la autoestima. Y para no perder la costumbre, en Enero de 2.015 publicaremos otro posteo musical diferente. Sigan en nuestra sintonía...

2 comentarios:

Seanna dijo...

No entendí ¿lo de Interstellar era una pulla?
Y bueno, como dice mi padre, hoy he aprendido algo. Sniff, casi quería llorar tras años de no haber escuchado "Come Rock me Amadeus", porque diablos, yo amaba esa canción pero nunca supe cómo se llamaba. Y también gracias por darme a conocer mi nuevo vicio que es Kraftwerk y poder presumir a mis amigos que la de Rammstein es un cover, mua ja ja ja.

Guillermo Ríos dijo...

Lo de Interestlar... Intrstalar... Nistralar... Esa cosa de Christopher Nolan, debió ser una pulla, si hasta tiene enlace al artículo de la Guillermocracia en donde ya eviscerábamos a discreción la mentalidad del piensa positivo y el universo entero conspirará a tu favor. Sin desmerecer la película, que me la disfruté mucho en el cine, pero es que hay cosas en el mundo que es demasiado fácil tomárselas a la chacota.

Bueno, me alegro de haber ayudado a reencontrarse a gente con canciones, a mí también me pasa que se han quedado canciones antiguas grabadas en la memoria y quisiera saber qué canciones eran, cómo se llamaban, o quién las tocaba, y nadie parece poder darme la información. Hasta que trasteando en la red, de un día para otro, ¡magia!, alguien la menciona y sabe, y uno, con lágrimas de emoción en los ojos, toma la canción y le dice: "Chiquita. A partir de ahora, tú y yo nunca nos separaremos". Hay una tonelada de canciones en Synth80s que me pasó lo mismo. Muchos años atrás, eso sí, porque la selección de canciones para la serie fue obrar a traición y sobre seguro, sin mucha improvisación.

Yo creo que Kraftwerk es un vicio para cualquiera que sepa dos palabras de música y le guste la electrónica. Para bien o para mal, le guste o no, prácticamente cualquier tipo que haga música electrónica hoy por hoy, le debe algo a Kraftwerk. Hace más de una década que me senté por primera vez a escuchar a Kraftwerk de manera consciente, o sea, no alguna canción o álbum aislado sino la discografía en pleno, y desde entonces la música electrónica para mí ha mejorado mucho, tanto en lo de apreciar a los buenos músicos, como en separar la inevitable morralla de sobrados que aparecen acá como en todas partes y rubros de la experiencia humana.

Y el cover que hizo Rammstein me parece impecable. Uno de los pocos covers que conozco, que puede pararse de tú a tú con el original, cada uno en su estilo, claro.

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

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