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domingo, 7 de diciembre de 2014

Batman 75 años (6 de 6): Su legado.


76. Si Superman no fuera el más icónico de los superhéroes, entonces dicho rol debería corresponderle a Batman, sin lugar a dudas. En conjunto con Superman, Batman es el único superhéroe que tuvo una adaptación cinematográfica que puede considerarse como digna, hasta la década de 1.990; y en conjunto con Wonder Woman y Flash, el único que tuvo un producto televisivo digno y en forma, si exceptuamos el mundo de los dibujos animados. En la actualidad, es además el carro que tira de la producción del Universo DC. Tanta presencia hace sospechar, y con razón, que Batman debería haber dejado una frondosa parentela por detrás. Y examinando la historia de los superhéroes posteriores a Batman, es fácil adivinar su legado. Cualquier tipo con mallas e identidad secreta que sea menos idealista y más pragmático, menos luminoso y algo más oscuro, no tan equilibrado psicológicamente y con sus dosis de traumas y cuestionamientos personales, le debe un punto a Batman, el primero de los superhéroes que presentó tales características de una manera clara y reconocible. En muchos sentidos, puede afirmarse que los superhéroes de la oscuridad y de la noche son, de una manera u otra, Batman con modificaciones. Algo curioso, si se piensa que Batman es, a su vez, un personaje que bebe del legado de Superman, que es prácticamente su opuesto; es decir, Batman fue el primer gran personaje que puede considerarse como legado de Superman, y dejó su propio legado, a su vez.

77. La manera más sencilla de encontrarse con un nuevo superhéroe, es simplemente cambiarle el sexo. Como ya hemos visto, eso ha ocurrido con Batwoman y Batgirl. A diferencia de Supergirl, que apareció con cierta reluctancia porque la editorial no tenía claro si el personaje iba a ser aceptado, hubo una mayor inclinación hacia Batwoman y Batgirl por un motivo adicional: DC Comics debía luchar contra las acusaciones de que Batman fuera un personaje gay, propagadas muy en particular desde el nefasto libro La seducción de los inocentes de Fredric Wertham, publicado en 1.954. De ahí entonces que, mientras Supergirl ha sido por regla general pariente de Superman, no ocurre lo mismo con ninguna Batwoman ni ninguna Batgirl. Aunque para no romper la regla de los parientes, en algunas encarnaciones del mito de Batman, Batgirl ha sido Barbara Gordon, la hija del Comisario Gordon; excepción hecha por supuesto de la horrorosa versión de Batman y Robin en que trataron de colarnos a Alicia Silverstone como Batgirl, y en donde ella era pariente de... Alfred.

78. Pero no se detiene ahí. Batwoman y Batgirl, por el solo hecho de vestirse de murciélagos, siguen estando un poco a la sombra de Batman. Dentro del Universo DC, el gran equivalente femenino de Batman que ha conseguido zafarse de la sombra del murciélago, es muy probablemente Black Canary. A diferencia de Batman, Black Canary sí que tiene superpoderes, ya que en la mayor parte de las encarnaciones a lo menos, es capaz de soltar un grito ultrasónico como arma. Sin embargo, el personaje ha conseguido trascender la condición de superhéroe de un solo truco; o los varios personajes que han sido Black Canary, ya que su identidad depende mucho del momento presente de la continuidad dentro del Universo DC. Probablemente Black Canary no sea tan efectiva como detective, y tampoco tiene los recursos de Bruce Wayne a su disposición, pero sí posee varias cosas en común con Batman: una personalidad recia y bien afirmada, y un bien asentado pragmatismo. Los aspectos más oscuros de Black Canary se vieron potenciados al máximo con su incorporación a Birds of Prey, el equipo formado por Oracle. Esta Oracle es, por supuesto, Barbara Gordon después de haber colgado el manto de Batgirl, luego de haber sido dejada como minusválida por Joker; tanto Oracle como Black Canary comparten una perspectiva bastante cínica acerca de la ética en la lucha contra el crimen.

Black Canary.
79. Con todo, el hecho de no formar parte de la Batifamilia ha permitido jugar un poco más con la vida sentimental de Black Canary. Parte importante del mito en varias encarnaciones, es su relación con Green Arrow; esto distancia por supuesto a Black Canary de Batman, ya que este último, de una manera u otra, al final siempre se las arregla para ser un eterno solterón. Esta pieza fue agregada al imaginario DC ya en la Edad de Bronce, y sirvió como un interesante comentario social acerca de la eterna guerra de los sexos. Después de todo, pesar de todo su ideario progresista, muy en el fondo Green Arrow seguía siendo un varón a la antigua usanza, mientras que Black Canary era una chica de la nueva época, liberada y más o menos autosuficiente; la conflictiva relación entre ambos sirvió un poco de trasunto para la realidad social que empezó a vivirse en ese entonces, el de mujeres que venían empoderándose por la ola feminista relativa a los derechos civiles de la década de 1.960, versus los varones que no terminaban de adaptarse del todo al nuevo balance de fuerzas en las relaciones de género. A según la época, esta relación ha sido llevada de manera más ligera o más dramática. En dibujos animados, esta relación fue escenificada en Liga de la Justicia Ilimitada.

80. Resulta irónico observar que la pareja de Black Canary, Green Arrow, ha sido visto también a veces como otro clon de Batman. En algún caso, en manos de malos escritores, ése ha sido el caso: así, Oliver Queen alias Green Arrow no sería sino un Batman con perilla, o un Batman que le gusta el verde en vez del negro. No en balde, ambos son millonarios dedicados a combatir el crimen. Las cosas llegaron a un punto ridículo durante la Edad de Oro, cuando Green Arrow tenía su propio Flechaauto, su propia Flechacueva... Y su propio Robin, en concreto Speedy. Las cosas por suerte evolucionaron mucho cuando Green Arrow fue pareado con Green Lantern, en su breve pero célebre período vagando por Estados Unidos, en la década de 1.970; al poner a ambos héroes en contacto, quedó mucho mejor perfilado el ideario progresista de Green Arrow. Porque en eso, Batman y Green Arrow se diferencian, y mucho: Green Arrow no pierde nunca de vista que las personas forman parte de una sociedad que a veces los empuja en un sentido u otro, mientras que Batman tiende a descansar toda su ética en una concepción atomística de la misma, y por ende deja caer todo el peso de las decisiones éticas única y exclusivamente en el individuo. Así, Batman prefiere luchar contra la delincuencia a razón de un delincuente cada vez, mientras que Green Arrow, si bien lucha contra la delincuencia, preferiría luchar más bien contra las causas estructurales de la misma dentro de la sociedad. El punto queda muy de manifiesto en un episodio de Liga de la Justicia Ilimitada, concretamente Panic in the Sky, en donde Lex Luthor consigue incriminar a la Liga de un acto terrorista que en realidad es de su autoría; en el episodio mencionado, mientras que Green Arrow opera como conciencia moral del grupo, los llama al orden, y al final se rinde con ellos, confiando en que el sistema termine por aclarar las cosas, Batman se desentiende por completo del resto de los héroes y conduce su propia investigación en paralelo, que llevará finalmente a la exoneración de la Liga.

81. Muchas veces se ha argumentado que el equivalente de Batman en el Universo Marvel sea Iron Man, al tratarse de un genio multimillonario que lucha contra el crimen. Podría funcionar si nos preguntamos qué pasaría si Batman fuera alcohólico, por supuesto pero es posible que haya otro personaje que cuadre mejor con el modelo de héroe pragmático y que se mueve en las sombras. Y éste es... otro personaje femenino: Black Widow. Su carrera principió cuando, siendo una espía al servicio de los soviéticos, fue enviada para seducir a Tony Stark. Pero el largo y la dureza del... capitalismo... de Iron Man, debieron ser suficientes para convertirla, porque ella se redime y termina como superheroína. A pesar de no tener un trasfondo tan rico como Batman, los métodos de Black Widow recuerdan mucho a los de éste: carece de superpoderes, usa el talento gimnástico por sobre la fuerza bruta, se mueve en las sombras, confía en el factor sorpresa, prefiere la inteligencia por encima de los recursos más físicos... y además su nombre en código pertenece a una especie animal, por supuesto, aunque ella no se disfraza directamente de araña, a diferencia por ejemplo de Jessica Drew. También en su vida sentimental, ambos personajes se parecen: han tenido un desfile de parejas, pero encerrados dentro de sus propios sentimientos y manteniendo la frialdad y estoicismo propios del mundo de los trabajos a la sombra, terminan por no concretar nada con nadie.

Black Widow.
82. Yendo un poco más lejos en las variaciones sobre el tema, uno puede preguntarse por ejemplo, qué pasaría si Batman fuera cristiano. La respuesta nos la dio Frank Miller, porque antes de dibujar al mismísimo Batman en las seminales The Dark Knight Returns y Batman: Year One, éste se pasó una temporada al servicio de la Marvel, a cargo de Daredevil. Hasta la fecha, el personaje nunca había sido excesivamente popular, en primer lugar por haber llegado más o menos tarde en la gran Explosión Marvel de superhéroes, y en segundo término porque su carácter más bien alegre o bromista, y sus superpoderes no demasiado vistosos en términos de fuerza bruta o potencial, lo hacían ver como un clon barato de Spiderman, y si era por eso, las audiencias preferían al original. Algo en lo que habían fallado todos los que habían trabajado con Daredevil antes de Frank Miller, es en haber creado villanos memorables; como hemos visto, un punto de Batman es que los villanos sí conseguían conectar con el protagonista de una manera u otra. Frank Miller tuvo el talento de traer a Kingpin, villano de Spiderman, como némesis de Daredevil, y consiguió justo eso: darle a Daredevil un villano que al mismo tiempo tuviera una conexión emocional con el personaje. Así, frente a Daredevil, el héroe idealista que se mantiene en pie contra todo y contra todos, Kingpin es el jefe criminal demasiado poderoso como para caer. En definitiva, Kingpin el rey del crimen es la sombra de Daredevil en su identidad civil como abogado que persigue el crimen justamente. Y en Bullseye, Miller consiguió diseñar un villano que era la sombra de Daredevil en su identidad superheroica, un tipo con habilidades acrobáticas, en este caso para disparar, utilizadas con sociopatía.

83. Pero por la puerta grande entró también al mito de Daredevil otro componente muy propio de Batman: la culpa. La muerte de Elektra Natchios, el interés romántico de Daredevil, hizo mucho por borrar la identidad alegre de Daredevil y convertirlo en un personaje más oscuro y atormentado. Como Batman. La muerte de Elektra tuvo así para Daredevil un componente muy cercano a la muerte de los Wayne para Batman. En forma adicional, empezó a cobrar importancia el disfraz de Daredevil. Hasta la fecha era apenas un truco para, digámoslo así, crear una identidad corporativa; todo ello recubierto por el viejo resorte batmanesco de transformarse en una criatura misteriosa para asustar a los criminales. Pero andando el tiempo, la identidad de Daredevil como un sustituto del demonio, así como Batman es un sustituto del murciélago, fue explotada en una dirección diferente: el hombre que se disfraza del mal para luchar contra el mal. Es decir, Daredevil termina afrontando el mismo dilema moral que Batman: luchar contra el mal con un arma específica del mal, que es el miedo; no en balde Daredevil el demonio es también el Hombre Sin Miedo. Por desgracia, el kilometraje de Frank Miller a cargo de Daredevil dejó la vara tal alta, que no siempre los guionistas posteriores han estado a la altura; no pocos se han quejado de que Daredevil pasó de ser un Spiderman de rebajas, a ser un Batman de rebajas. Pero la influencia de Batman en Daredevil sigue estando ahí.

84. Uno de los más interesantes personajes que pueden verse como un legado de Batman, es The Spirit. Este personaje es la obra maestra de Will Eisner, uno de los más importantes dibujantes de cómics de todos los tiempos gracias a esta creación en particular. Curiosamente, Eisner había sufrido en carne propia la primera demanda por plagio en la historia del cómic de superhéroes, cuando su personaje Wonder Man fue echado abajo después de sólo un número, acusado en 1.939 por DC Comics de ser una copia de Superman; fue para mejor, porque Eisner quedó con las manos libres para crear The Spirit. El personaje en realidad es Denny Colt, un investigador privado que, tras ser dado erróneamente por muerto, decide que las cosas queden así de manera oficial, para luchar contra el crimen en la sombra. Resulta muy interesante observar que, así como Batman funciona como una deconstrucción de Superman, a su vez The Spirit funciona como una deconstrucción de Batman. The Spirit no tiene la capacidad superheroica de Batman, ni por magia, ni por ciencia, ni por recursos económicos, ni por entrenamiento infernal; es simplemente un tipo de puños duros y mucha suerte, que vive aventuras de bastante realismo. Es casi como si Eisner hubiera tomado al modelo de Batman y lo hubiera devuelto a sus orígenes pulp relacionados con el noir, más propios de The Shadow que del cómic de superhéroes al uso. Comparar a The Spirit con Batman pone un tanto en ridículo las pretensiones de que Batman es el más realista de los superhéroes, porque The Spirit es, en ese sentido, aún más realista; como si fuera realista que un millonario traumado se vistiera con mallas y se disfrazara de murciélago para combatir el crimen a puño limpio en vez de, digamos, transformarse en donante recurrente de Paz Ciudadana. Sin embargo, el interés de Eisner no estaba puesto tanto en el personaje como en el lenguaje mismo del cómic; The Spirit no trascendió tanto como personaje, sino como campo de experimentación visual a partir del cual bebieron muchos otros dibujantes y guionistas después. En sus últimas peripecias, Eisner parece haber perdido casi todo interés en The Spirit como personaje, y en no pocos casos, Eisner refiere historias separadas del personaje, en donde la aparición de éste es meramente testimonial o circunstancial. En 2.008, Frank Miller dirigió una adaptación del personaje para el cine que como falta de respeto al material de base, está cerca del Batman y Robin de Schumacher, lo que es decir.

The Spirit.
85. ¿Qué pasaría si Batman cruzara la línea moral que representa su famosa única regla, y se dedicara a faenarse a los villanos por base regular? Varios personajes siguen más o menos esta línea de acción, pero quizás el más destacado es Punisher. Este en realidad es Frank Castle, un antiguo veterano de Vietnam que, a resultas de un lío de la mafia, pierde a su familia en un tiroteo (las variantes particulares varían de versión en versión). Frank Castle entonces desaparece, y aparece Punisher. Al igual que Batman, Punisher es un tipo pragmático que se toma los ideales heroicos bastante en solfa. Sin embargo, hay una diferencia radical entre ambos: Punisher ya no es capaz de sentir compasión, y por lo tanto se transforma en un asesino brutal. Ya que párrafos más arriba hablábamos de Daredevil, resulta interesante observar que varios escritores en un minuto u otro los han enfrentado debido a sus métodos. Una pieza maestra en este sentido es Child's Play, de 1.982, en la cual tanto Daredevil como Punisher persiguen a un mismo criminal; sin embargo, llegada la hora de la verdad, Punisher prefiere ejecutarlo, mientras que Daredevil quiere salvarlo. La gracia de este comic es que está narrado de manera paralela, de modo si uno lee la versión de Daredevil, se encuentra con la historia de un criminal que, muy en el fondo, es víctima de un sistema social mucho más grande que él, y que no por ser un criminal deja de ser un humano con derechos, mientras que si uno lee la versión de Punisher, se encuentra con la historia de una víctima que también tiene derechos, y cuya muerte podría quedar impune si se trata al criminal con mano blanda. Es el viejo debate acerca de cómo protegemos a las víctimas del delito, sin dejar de lado que el delincuente también es persona y tiene derechos, un delicado equilibrio encima del cual Batman siempre debe sostenerse, y no siempre con éxito. Así se lo espeta Jason Todd a Batman, cuando éste descubre que el hombre murciélago no ha matado a Joker después de los eventos del cómic A Death in the Family en que el propio Todd fue la víctima. Este equilibrio, en Child's Play lo encontramos dividido entre dos personajes que podemos verlos como sucesores de Batman: uno sucesor del Batman atormentado pero compasivo que es Daredevil, y el otro sucesor del Batman riguroso con el crimen y duro con el criminal que es Punisher.

86. El punto entero de Batman es ser el héroe normal llevado al límite de su Humanidad para transformarse en la encarnación de la justicia, entendida un resto como venganza. Pero, ¿qué sucedería si es que Batman fuera de verdad un ente sobrenatural, la encarnación misma del Dios bíblico, o una divinidad muy parecida, que dijera algo en la línea de "mía es la venganza"? En este punto podemos encontrarnos con The Spectre. Inicialmente, éste era el detective Jim Corrigan, asesinado por criminales; en vez de simplemente fingirse muerto y abandonar su identidad civil como The Spirit, Corrigan de verdad se ve poseído por una especie de espíritu de la venganza, transformándose literalmente en la Mano de Dios sobre el mundo. The Spectre es justo lo que sería Batman, si su cruzada para destruir la injusticia que representa el crimen, fuera llevado a extremos que involucraran la participación divina en el mundo. Por supuesto que los guionistas tuvieron que hacer muchas veces mano mora de sus superpoderes para que Superman y el resto tuvieran algo que hacer (¿para qué molestarse siquiera en combatir al mal, si al lado existe un poder casi divino con la capacidad, la voluntad y la disposición para hacer el trabajo por uno?). Pero el personaje fue deconstruido de manera muy certera en Kingdom Come, el comic de 1.996 en donde The Spectre pide a un pobre sacerdote que juzgue a la Humanidad por él, y le muestra eventos futuros para decidir el curso a seguir; el cómic juega con un punto ético que ya había sido establecido un resto por Batman, cual es si el superhéroe es verdaderamente efectivo como juez o no, y de cómo la fuerza no hace el derecho per se.

87. Siguiendo con los epígonos de Batman de índole sobrenatural, podemos mencionar a Spawn. A través de una historia sobrenatural, el cómic explora varios temas ya insinuados en Batman como personaje. Spawn es un antiguo asesino de la CIA que es traicionado por su jefe y muerto; para volver a la Tierra, debe firmar un pacto con entes diabólicos, en donde se compromete a liderar las legiones infernales contra la Tierra y el Cielo. Pero Malebolgia, el demonio en cuestión, lo traiciona y aprovechando un resquicio del pacto, lo envía a la Tierra varios años después, cuando su esposa ha reconstruido su vida con su mejor amigo. Puede parecer una maniobra estúpida por parte del infierno, darle poderes a alguien para después darle motivos para rebelarse en su contra, pero tiene su lógica: lo que en realidad buscan las fuerzas infernales es empujar a Spawn al límite de su desesperación, para que éste acabe de perder toda su humanidad. Es, con medios sobrenaturales, más o menos la misma dinámica psicológica de Batman, empujado a ser un vengador del crimen por la muerte de sus padres, y siempre lidiando con la tentación de ir a tomarse justicia con sus propias manos, a sabiendas de que el día en que lo haga hasta las últimas consecuencias y rompa su única regla, perderá su alma; la diferencia es que Batman se perderá de manera metafórica, mientras que Spawn se perderá de manera literal, rosquisándose en el infierno. Por su parte, habida cuenta del universo en que vive Spawn, en donde la Humanidad es apenas el jamón del sandwich entre un Cielo y un Infierno a cual más indiferente con la raza humana, es comprensible que Spawn sea harto más proclive a cargarse personas que Batman. Y por cierto, toda la parrafada anterior es sin mencionar la imaginería gótica que es consubstancial a Spawn, y que con el tiempo se ha transformado también en parte del paisaje para Batman. Para quien le interese, hay un cross over llamado Spawn/Batman de 1.994, escrito por Frank Miller y dibujado por Todd McFarlane, menos memorable de lo que cabría esperar, considerando la sumatoria de los autores claves en los respectivos personajes.

Spawn y Batman.
88. ¿Hay lugar para un personaje como Batman, en un futuro distópico? Descontando el Batman rebelde contra los soviets de Hijo Rojo, hay dos cómics tratan de responder la pregunta. Uno de ellos es, por supuesto, The Dark Knight Returns, de Frank Miller, del cual ya hemos hablado a propósito de la ética de Batman. El otro es V de Vendetta, de Alan Moore. En la obra de Moore, descubrimos un futuro de estilo orwelliano en el cual se realizan experimentos con seres humanos. Uno de esos experimentos termina horriblemente mal: es el V que consigue escaparse y liderar una rebelión anarquista contra el gobierno. Nuevamente encontramos el mismo problema de Batman, el tener que asumir una posición individualista para luchar contra el mal con las armas del mal, y desde la periferia de la legalidad porque, en este caso, la legalidad entera es maligna. El cómic original balancea muy bien las opciones morales, con un V que es presentado de manera ambigua, tanto como un héroe en contra de la opresión del sistema, como un lunático que da la casualidad de estar del lado correcto. Si es que el lado correcto es el suyo; el cómic deja bien en claro que la legalidad es maligna, pero al menos aporta orden, mientras que la única solución de V es la anarquía y la guerra civil. ¿Por qué bando deberíamos abanderizarnos? El cómic tiene el buen gusto de dejar al lector pensando en estos temas y dejarle tomar su propia alternativa; no tanto así la versión cinematográfica, que siendo muy buena en varios respectos, comete el error de plantear el conflicto desde una óptica más tradicional de héroes contra villanos, eliminando buena parte de la ambigüedad que hacía valer la pena al cómic original en primer término.

89. Y no podemos dejar fuera a la que probablemente es la deconstrucción definitiva de Batman como personaje: Rorschach de Watchmen. Al igual que, dentro del mismo cómic, el Doctor Manhattan funciona como una deconstrucción de Superman, el ataque no va dirigido tanto contra el personaje en sí, como a su propio núcleo, el sistema moral que lo sustenta. La pregunta es: ¿qué clase de personaje tendría una ética similar a la de Batman, una que pretende reemplazar una legalidad más o menos opaca por una individualidad que, en última instancia, puede ser tanto o más arbitraria que dicha legalidad? La respuesta de Watchmen es: uno que no esté demasiado cuerdo. Al igual que Batman, Rorschach está profundamente marcado por un trauma de la infancia relacionado con los padres, pero en este caso no es la pérdida de ellos, sino que la madre es una psicótica de cuidado. El propio Rorschach ve el mundo en blanco y negro, y esto tiene una inesperada ramificación en su visión de las mujeres, a quienes ve como madonnas o rameras sin más, sin términos medios. Rorschach es tan pragmático como Batman en luchar contra el crimen, pero en este caso, pragmático significa matar o mutilar sin remordimientos cada vez que proceda. Con todo, subversión aquí, se revela al final que su pragmatismo esconde una visión idealista del mundo, cuando se niega a aceptar el compromiso con el plan del villano; al darse cuenta de que está derrotado, prefiere no vivir en un mundo así, y comete literalmente suicidio por policía, empujando al Doctor Manhattan para que lo mate y silenciarlo respecto de la conspiración de los superhéroes. Así como el Doctor Manhattan es la ética del superhombre llevada a su extremo lógico, la del desasimiento respecto de todo lo que implica ser humano, Rorschach es la ética del vengador justiciero llevada también a su extremo lógico, a la del tipo incapaz de transigir con la idea de que la realidad no es, después de todo, en blanco y negro.

90. Si en manos de buenos guionistas, Superman plantea una serie de cuestiones y problemáticas acerca de lo que significa ser un héroe en términos puros e ideales, Batman plantea también una serie de cuestiones y problemáticas acerca de cómo ser un héroe en la vida práctica. Batman es un superhéroe de la oscuridad porque la propia realidad es menos clara o luminosa de lo que quisiéramos. A veces debemos tomar decisiones morales grises, y a veces para llegar a fines socialmente deseables, no se puede elegir demasiado entre los medios. A veces, la línea entre el bien y el mal no está del todo clara, y dependiendo de cómo interpretemos el bien, un personaje a medio camino como Batman puede caer a un lado u otro de la línea. Pero, al final del día, ¿no hacemos nosotros mismos ese ejercicio todos los días, cuando clasificamos a las personas a nuestro alrededor en gente OK y desgraciados miserables? ¿No es lo mismo que hace Batman, y los sucedáneos de Batman? Batman es, ha sido y probablemente será un personaje popular porque ha sabido pulsar esa cuerda en particular. Batman puede ser presentado así como un dechado de heroísmo, o como un personaje por completo reprobable, y de hecho así ha sido, porque entre el Batman de Adam West y el de Frank Miller existen océanos de distancia. Desde luego que es difícil esbozar una respuesta a estos problemas, pero es muy posible que para esto existan los mitos como Batman en primer lugar: para plasmar de una manera manejable, problemas que de maneras más intelectuales no seamos capaces de abordar con eficiencia, e incluso ni siquiera seamos capaces de plantear de una manera adecuada.

Batman en 1.939.

9 comentarios:

Seanna dijo...

Jamás lo había visto de ese modo, aunque sabía de los parecidos entre DD y Batman, nunca se me pasó que Punisher pudiese tener influencias suyas... Y yo que pensaba que el clon de Batman era Moon Knight.
Y ya que estamos, me parece que ésa es la razón de la popularidad inmensa de Batman hoy en día, esa zona gris de la moralidad tan suya, y tan nuestra después del fracaso de nuestros idealismos.
Vaya, un post excelente. He visto a mucha gente a mi alrededor que, a raíz de la peli de TDK, no sabían ni quién era Hiedra Venenosa, pero luego se pusieron a dar cátedra sobre Bats como si lo conocieran de toda su vida, así que siempre es de agradecer el análisis de alguien realmente conocedor.

Guillermo Ríos dijo...

En términos de mitología pura y dura, Moon Knight es efectivamente una especie de Batman sobrenatural, y si se quedó fuera de este posteo, fue únicamente por motivos de espacio. Consideré más interesante referirme a Punisher porque creo que él representa, dentro del Universo Marvel, la ética de la justicia entendida como venganza, llevada hasta su último extremo. Quizás Punisher es menos Batman que Moon Knight en términos comparativos, pero en la ética de Punisher, tal y como por lo general solemos entender al personaje, hay mucho del enfoque criminalístico de Batman, sólo que sin la famosa única regla.

Creo lo mismo, que Batman hoy en día es popular porque logra combinar dos cualidades en apariencia irreconciliables, cual es un cierto relativismo moral a la hora de defender al bien, y el fundamentalismo necesario para ser un ancla moral de, justamente, el bien. Ahora bien, en manos de buenos escritores, esto puede sacar joyas magníficas. En manos de escritores que no terminan de entender bien esta dinámica, en cambio, nos encontramos con el Batman fascista, destructivo, etcétera. He defendido que hay muchos Batmen distintos, muchas interpretaciones diferentes... pero algunas son mucho más ricas en implicancias morales que otras.

Y gracias por las felicitaciones, me alegra que el trabajo haya quedado bien hecho. Saludos.

Walter Gonzalez dijo...

Otro personaje influenciado por Batman sería Constantine: es un tipo atormentado que lucha en solitario contra las fuerzas infernales, en un mundo intermedio del cielo y el infierno (en esto recuerda a Spawn) pero sin superpoderes, solamente su habilidad innata para detectar los "híbridos" como él los denomina, que es más una maldición que algo deseable. Aunque su papel de exorcista está un poco alejado del superhéroe clásico.

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Toda una grata sorpresa para mí leer esta última entrega de tu serie dedicada al Señor Oscuro, pues he disfrutado mucho con tu revisión sobre superhéroes influenciados por Batman y la verdad es que me esperaba le ibas a dar otra orientación al texto. En lo único que no concuerdo contigo, es en lo de que tras la partida de Miller en su colección, el personaje ha tenido altibajos en sus guiones, pues por algo sus cómics año a año ganan importantes premios.

Elwin Álvarez Fuentes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cidroq dijo...

Vientos Guillermo, gran trabajo, como nos tienes acostumbrados, batman tiene mucha tele de donde cortar, y creo que pusiste lo indispensable para quien se interese por este personaje.

Guillermo Ríos dijo...

@Walter Gonzalez, si entendemos que el superhéroe es en el fondo una revisión del viejo héroe del bien con poderes o habilidades extraordinarias para luchar contra el mal, entonces Constantine sí calificaría como superhéroe. Por otra parte, si superhéroe es sinónimo de superpoderes, ni siquiera Batman lo sería. El tema da para largo, por supuesto.

@Elwin Alvarez Fuentes, me pregunto qué orientación pensabas que le iba a dar al texto. En cuanto a la partida de Miller, ¿hablamos de cuando partió desde Daredevil, o después de sus clásicos Return of the Dark Knight y Batman: Year One? Y qué bueno hayas disfrutado la serie, alabanzas que son tanto mejor recibidas en cuanto vienen de un conocedor del personaje.

@Cidroq, gracias por las felicitaciones, y me alegra que el trabajo pueda leerse como una introducción al personaje. En realidad, supongo que interesará a lectores algo más avanzados, pero si tiene valor introductorio, es que la exposición es clara, algo en lo que siempre me esfuerzo a la hora de redactar los posteos.

Walter Gonzalez dijo...

Muy cierto, Guillermo. Muchos superhéroes y antihéroes (como Van Helsing o El Zorro, por ejemplo) se valen de tecnología y habilidades físicas, respectivamente, en su particular cruzada contra el mal.

En el caso anterior, comparaba a Constantine con Spawn. Excelente blog.

Guillermo Ríos dijo...

Esto de los legados en materia cultural es como un árbol genealógico, el personaje que le debe algo a un personaje anterior, también le debe a quienes fueron los papis del personaje anterior. Si al final viene a ser que todo lo inventaron en Mesopotamia, hasta lo que no sabemos que lo inventaron allá...

Gracias por las felicitaciones, y saludos.

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