¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

¡La Guillermocracia te llama a las filas! ¡Vota, expresa tu opinión, cuáles son los mejores artículos que se han publicado en estos (casi) siete años de vida en línea! La encuesta se encuentra en la parte inferior de esta columna. ¿Más detalles? Pincha aquí. ¡Haz oir tu voz!

domingo, 30 de noviembre de 2014

Quebrando una lanza por Saal.

Este posteo es sobre esta película, pero no es acerca de ninguno de ellos cinco.
Hacía tiempo, quizás años, que no me gustaba tanto un blockbuster. No terminaba de tenerle fe a Guardianes de la Galaxia, por muy película Marvel que fuera, pero el equipo de cinco adorables perdedores que le planta cara a Ronan el Acusador y salvan a la galaxia, ha sido una de las grandes sorpresas de la temporada fílmica 2.014. Todos quienes han visto la película tienen su héroe favorito, que usualmente es Rocket o Groot. Por si no han visto la película: el mapache que habla o el árbol que habla. Es esa clase de película. Por mi parte, habiéndole tomado mucho cariño a tales personajes, a la hora de repasar la película, me quedo con Saal, el héroe más grande e ignorado del reparto. Tanto, que rompiendo la costumbre de la Guillermocracia sobre no postear de películas o libros puntuales, haremos un breve comentario sobre el pobre Saal.

¿Quién?

A eso me refiero, cuando utilizo la palabra ignorado.

Lo que viene a continuación, está plagado de spoilers sobre la película. Si no han visto Guardianes de la Galaxia, ni se tomen la molestia de leer este posteo. Lo único que conseguirán es arruinarse la diversión. Y lo digo en serio: esta película es realmente divertida, de manera que arruinársela por mano propia es lo más cercano a un crimen fílmico susceptible de ser perpetrado por un espectador que se me ocurre.

La película entera gira en torno a la mala tirria que le cobra Ronan el Acusador al planeta Xandar porque dicho planeta son los buenos y Ronan el Acusador es el villano, lo que en una película de estas características, exime de profundizar mayormente en los posibles resortes psíquicos detrás de tanta bondad o maldad. Entre los defensores de Xandar están los Nova Corps, una especie de cuerpo policíaco planetario o interplanetario que, como todos los cuerpos policíacos planetarios o interplanetarios en las películas de estas características, son notorios por su ineficiencia, para que así los verdaderos héroes puedan lucirse parándole pies al mal. Y dentro de dicho cuerpo aparece el Denarian Saal, interpretado por Peter Serafinowicz. Y que, vayámoslo diciendo desde el comienzo, no es uno de los Guardianes de la Galaxia, o sea, no es en principio uno de los personajes llamados a ser tu nuevo grandioso y mejor amigo.

El Denarian Saal. No tan apuesto como Star-Lord, no tan sexy como Gamora, no tan aplastante como Drax, no tan gracioso como Rocket ni tan simpático como Groot, está condenado a jamás de los jamases llegue a ser tu héroe.
La película parte retratando a Saal como una especie de burócrata obstructivo, el que siempre debe existir en una de estas películas para que haya tensión dramática. En una de las pocas escenas en que aparece, está actuando con el policía bueno interpretado por John C. Reilly, y se muestra despectivo y sarcástico frente a los Guardianes. Es un pesado, es cierto, y es la opción narrativa clásica para que le cobremos antipatía porque le hace las cosas difíciles a nuestros héroes, pero... resulta que el grupo en cuestión está formado por un saqueador de tumbas estilo Indiana Jones, un mapache demasiado amigo de resolver los problemas a balazo limpio, un árbol cuya inocencia infantil no le impide sembrar muerte y destrucción a su paso, un ropero de tres cuerpos conocido por eliminar con gusto a criaturas muscularmente inferiores, y una fulana conocida por trabajar para El Malo. Es decir, Saal tiene toda la razón del mundo en adoptar la actitud prepotente que adopta: no en balde lo que tiene delante no son héroes sino escoria de lo peor del universo.

Después de varias peripecias, Ronan el Acusador se apodera del Artefacto Mágico de la Destrucción Infinita, cualquiera sea su nombre en esta película, y lanza su ataque contra Xandar, con una gigantesca nave espacial. Saal decide que, dadas las circunstancias, lo mejor es confiar en los Guardianes de la Galaxia, y bajo la mirada atenta de la mandataria de Xandar, se coordina con los Guardianes para una ofensiva desesperada contra Ronan el Acusador y su nave. No sin antes decir algo en la línea de que "para el registro, yo desaconsejo que ustedes intervengan en esto", o algo similar; nuevamente, después del caos que han desatado los mentados Guardianes, Saal tiene toda la razón del mundo. Al final, esto da lugar a uno de los momentos más hilarantes de la película: Rocket le está dando instrucciones, y Saal suelta un irónico y resignado "estoy recibiendo órdenes de un hamster". Es cómico, hasta que uno repara en la humillación suprema que sufre Saal. El es un miembro de alto rango de los Nova Corps, se supone que ha llegado hasta ahí siendo eficiente y haciendo carrera, y de pronto se encuentra con que la ofensiva final para la salvación del planeta que debe defender, está en las manos de un forajido cazarrecompensas a quien él mismo, en responsable cumplimiento de su trabajo, se ha encargado de tratar de pegarle y ojalá aplastarle con carpetazo.

Saal y los suyos, en uno de los momentos más épicos de la película, forman una red alrededor de la nave con sus propias navecitas pequeñas, atajándola un resto. A diferencia de los Guardianes de la Galaxia, que sacan su fortaleza de sus propias individualidades y de la suma de sus habilidades, y de saber sobrellevar su sinfín de taras psicológicas, todo sea dicho, los Nova Corps sacan su fortaleza justo de lo contrario: de su entrenamiento, su espíritu de equipo, su camaradería, y su entrega para colocarse en posición para actuar juntos y de manera coordinada contra el enemigo. No lo vemos, pero por el aspecto militarizado que tienen los Nova Corps, es algo que puede inferirse sin dificultades. Y todo ello, mientras los Guardianes hacen el trabajo de infiltración en la nave de Ronan, buscando cómo cargárselo.

Sólo que los Guardianes se demoran demasiado, lo que le da tiempo a Ronan para montarse un contraataque. La red empieza a fallar, gracias al poder desmesurado de Ronan. Lo que aconseja la estrategia militar entonces es retirarse, reagruparse, y buscar una táctica diferente para detener al rival. Pero Saal y su gente de los Nova Corps son héroes. No los héroes protagonistas de la película, no los héroes cuyos muñequitos van a pedir los niños en su Cajita Feliz... pero héroes de todos modos. Y Saal no cede su posición. Corre riesgo de muerte ante un poder vastamente superior a sus fuerzas, pero no se moverá simplemente porque hay demasiado en juego, y es su trabajo colocarse entre el peligro externo y la seguridad de los habitantes de Xandar.

Ves a los actores y sabes de inmediato cuál te va a simpatizar.
Y el riesgo se concreta, en una de las muertes más inmerecidas y crueles del Universo Cinemático Marvel. Hablamos de una franquicia en donde las muertes son algo reservado para los villanos o sus esbirros, porque hasta Bucky Barnes, que parecía muerto en Capitán América, resucita en Capitán América y el Soldado del Invierno. Es en esta franquicia en donde al final todos viven salvo en villano, en donde Saal, contra toda esperanza, junto a los suyos, mantiene la red porque cada segundo que detienen la nave de Ronan es un segundo ganado para Xandar, y para que los Guardianes culminen su misión. Pero el poder de Ronan comprime a las naves pequeñas, a sus cabinas... y a sus tripulantes. Y allí es en donde el pobre Gaal muere aplastado y triturado dentro de su propia cabina, antes de que su caza en sí explote. Ni siquiera se da el lujo de lanzar una última frase épica para la posteridad, su última palabra es un grito desesperado por ayuda: "¡Rocket...!".

El grupo de los Guardianes son tipos con variopintas taras psicológicas, pero también con vastas habilidades que sirven para compensar: el humano tiene interesantes recursos tecnológicos e ingenio para usarlos, el ropero de tres cuerpos es justo eso, un ropero de tres cuerpos, la guerrera letal es también eso, una guerrera letal, el mapache tiene implantes cibernéticos y el árbol ambulante es capaz de regenerarse. En cambio, Saal es un pobre tipo como tú o como yo, sin ninguna habilidad especial, que sólo depende de su entrenamiento militar para sobrevivir. Tiene mucha más gallardía enfrentarse al mal y plantarle cara siendo un pobre diablo, que teniendo habilidades o poderes por encima del promedio. Las reacciones de Saal son también muy humanas; mientras que los Guardianes muchas veces confían en la audacia para salirse con la suya, Saal es más prudente y analítico. Es todo un mérito que a pesar de ser más cerebral y por lo tanto calcular mejor los riesgos, Saal sea también un valiente capaz de arriesgar y finalmente entregar la vida en la línea del deber.

Y su gran recompensa por todo lo anterior es que casi nadie, y tú tampoco, se acuerde del pobre diablo. La vida a veces es injusta.

Un detalle de trivia. Se supone que el Denarian Saal en realidad es Garthan Saal, un Nova Corps que en los cómics, después de recibir una infusión de superpoderes, se vuelve loco. O algo así. Pero como la película no lo menciona por nombre, cabe la duda sobre si es él, es un pariente, o el apellido es un mero alcance. Denarian es un título y un rango militar dentro de los Nova Corps, no un nombre personal, aunque la película no menciona este detalle. Queda abierta así la cuestión sobre si el Denarian Saal es la versión fílmica del Garthan Saal de los cómics, o se están guardando el personaje para más adelante. Como sea, el Denarian Saal es uno de los grandes héroes de la película Guardianes de la Galaxia, y se merece más respeto y reconocimiento. Por el lado positivo, no están sepultando su popularidad a memes en Tumblr, como a Groot o a Rocket. Porque si aparece otra persona a hacer el enésimo meme de "I am Groot", le reviento el laptop en la cabeza. El suyo, no el mío. Porque el mío me costó dinero, por supuesto. Saal es un héroe, yo no.

Podrá no ser muy simpático, pero con esa cara de malas pulgas, definitivamente quieres que al combatir, lo haga de tu lado.

5 comentarios:

Cidroq dijo...

Es el destino fuel del soldado de a pie, y el mejor ejemplo de lo que puede pasar si los humanos comunes acompañaran a los héroes de las películas en sus aventuras

Seanna dijo...

¡Hurra! ¡Alguien más que defiende esta película y que no soy yo! Uf, visto de este lado de la pantalla... Tienes toda la razón. Creo que el motivo de ello es que, los que nos gustan más este tipo de pelis, buscamos identificarnos con los héroes o con los villanos. Porque nos da una sensación de poder que normalmente no tendríamos. En una historia tú eliges a quién quieres apoyar, siendo así, ente Batman y el Joker ¿quién querría ponerse al lado de Alfred o del comisionado Gordon? Aunque admito que es muy, muy infantil. Un signo de que no hemos madurado, pues la madurez pasa por acabar aceptando que lo más probable es que jamás vayas a ser un súper héroe; y que si de casualidad te toca la oportunidad de ser un héroe normalito, también es muy probable que salgas corriendo.
Lamento no pasarme más a menudo. Leo los post, pero qué voy a comentar, si no sé casi nada de alguna cosa.

Guillermo Ríos dijo...

@Cidroq, Saal no es exactamente un soldado de a pie, sino un oficial de tan alto rango, que comanda de manera personal la ofensiva contra una nave terrorista a punto de estrellarse en su capital. Claro que, por supuesto, igual que en las películas policíacas en donde el tipo de la policía no ve una para que el detective aficionado pueda lucirse, el pobre Saal termina siendo el bueno que muere en acción para que veamos que la cosa va en serio.

@Seanna, no estoy seguro de que sea un signo de infantilismo, en parte porque no estoy de acuerdo que madurar o crecer signifique necesariamente volverse más cínico, desapegado o egoísta; tampoco lo contrario, porque ambas cosas van por carriles separados. Identificarse con el héroe no implica que vamos a ponernos una capa y salir volando por la ventana a luchar contra supervillanos, por supuesto, pero sí que podemos tomarlos de ejemplo para lo cotidiano. Después de todo, una persona que compra y recibe vuelto de más y lo devuelve en vez de quedárselo, es tan heroico como un superhéroe que le da la paliza de rigor al villano, en términos comparativos y según las capacidades de cada cual, ¿no?

Seanna dijo...

Bueno, sería algo muy positivo si de verdad tomáramos a los súper héroes por ese lado. Pero hablando por lo que yo he visto, a la gente le mola más el poder del héroe o del villano, que las implicaciones éticas y tal de ser un súper héroe (o un villano). Quizás me expresé mal, crecer no significa volverse cínico o indiferente, sino comprender las propias limitaciones.

Guillermo Ríos dijo...

Desgraciadamente, es muy cierto que los villanos son más populares que los héroes. Pero eso es casi inevitable porque el bien, por ser el bien, por lo general debe ceñirse a un cierto código de normas, aunque sea tan breve como la famosa única regla de Batman, mientras que el mal por lo general está libre de ataduras éticas y morales; por eso los villanos suelen ser más atractivos que los héroes. Porque, siendo bien honestos, ¿quién querría ser un tipo apaleado por la vida y que le cuesta un mundo llegar a ser poderoso, como Luke Skywalker, cuando podría ser Darth Vader, y con el beneficio de un pasado trágico que lo hace ser tan querible...? En El Imperio contraataca lo ponen en una excelente línea de diálogo, que iba más o menos así: Luke Skywalker pregunta si el Lado Oscuro es más fuerte, y Yoda responde que no... que es más rápido, fácil y seductor. Parte importante del progreso de los personajes en Guardianes de la Galaxia, volviendo a la película, es justamente aprender a dejar de ser autoindulgentes y egoístas, y empezar a trabajar como un equipo, por una responsabilidad superior a ellos mismos, y Saal es un héroe justamente porque trabajar por esa responsabilidad es su punto de partida como personaje en la película.

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

Related Posts with Thumbnails