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domingo, 12 de octubre de 2014

Synth80s - 1988.


Hemos emprendido un largo camino desde que esos humildes orígenes de los sintetizadores en el pop de la década de 1.970, hasta su entronización en la escena comercial de la década de 1.980... pasando a estas alturas de esta serie de posteos, a encontrarse omnipresente por todas partes. casi como parte del paisaje. Casi por saturación, era inevitable que más tarde o más temprano, el rock volviera por sus fueros, incluso en la música pop. En la trastienda ya se estaba larvando el Grunge, que se encargará de barrer con todos estos sintetizadores cuando llegue su hora. Pero mientras el terremoto se acerca, las estrellas de la música de sintetizadores siguen lanzando disco tras disco tras disco. Muchos de los nombres acá incluidos no pasarán a la siguiente década. O bien, como el caso de cierta cantante que incluiremos aquí, ya llegado el siglo XXI se tomarán fotografías subidas de tono para Playboy, como una manera de mantenerse vigentes (¿quién será? ¡sigan leyendo, sigan leyendo!). De cualquier manera, acá llega la entrega 1.988 de Synth80s, con la cual empezamos a despedir esta maratónica serie de posteos en la Guillermocracia. Quedan dos entregas, después de todo. Y después de mí... el diluvio. Que la década de 1.990, otra cosa no fue.

109.- Erasure - A Little Respect.


Dentro de lo que podemos llamar el pop electrónico elegante, para distinguirlo de los rebuznos comerciales de los SAW, mientras que Depeche Mode se encargaba de mostrarnos el lado más sombrío y melancólico de esta corriente, Erasure integrado por Vince Clarke que es un antiguo Depeche Mode, nos mostraba su rostro más festivo y amable. The Innocents, su tercer disco, que data de 1.988 precisamente, fue su primer álbum número 1 en Inglaterra, y por lo tanto, podríamos decir que representa el pináculo de su fama, o al menos el inicio de su período más dulce. Que duraría más bien poquito, no en balde la década estaba por acabarse y el Synth-Pop alegre iba a ceder paso a esa depresiva música que venía de Seattle. O a bandas pseudoretro como Oasis o saltimbanquis como Blur. En cuanto a la canción en sí, presenta la peculiaridad de una mezcla prominente entre guitarra acústica y sintetizadores a tope, una rareza en una época en donde todavía tendía a separarse la guitarra del sintetizador. La época de la fusión de ambas pertenecía aún al futuro, de manera que en ese sentido, esta canción es una pionera.

110.- Sandra - We'll Be Together.



Es una lástima que en los anales de la música electrónica, Sandra cuente como apenas una one hit wonder por (I'll Never Be) Maria Magdalena, o two hit wonder si es que se cuenta In the Heat of the Night, ambos del mismo disco (The Long Play). Vale que no era ella quien escribía sus propias canciones sino su entonces marido Michael Cretu, pero aún así, si es por buscar pop electrónico del bueno, los primeros discos de Sandra suelen ser una gran opción. Irónicamente, We'll Be Together es una de las poquísimas canciones en donde Sandra efectivamente metió mano en la composición. Forma parte del disco Into the Secret Land, el tercero de su carrera y probablemente el mejor de todos, con joyitas tales como Secret Land, Heaven Can Wait, Crazy Juliet, La Vista de Luna (sic) y Celebrate Your Life. Si no lo han escuchado y les gusta el pop electrónico ochentero, ya están perdiendo tiempo.

111.- Kylie Minogue - I Should Be So Lucky.


Era inevitable. Si han seguido los posteos de Synth80s aquí en la Guillermocracia, hasta este punto, sabían que era inevitable encontrarnos con todavía otra ahijada de los SAW. En esos años promovieron a una joven y desconocida cantante australiana cuyo nombre quizás les suene. Nos referimos a Kylie Minogue, por más señas. Siguiendo el esquema clásico de los discos chicle para adolescentes, llamaron al disco únicamente Kylie (años después sacaría otro disco que se llamaría... Kylie Minogue). La chica de hecho venía de actuar en un culebrón australiano, y por lo tanto, ponerla detrás del micrófono era en realidad la maniobra comercial para exprimir el fenómeno mientras estuviera en caliente. Aunque hablar de caliente tratándose de Kylie Minogue en esta época es demasiado, considerando que Stock Aitken y Waterman la promocionaron más bien como una chica pija que no rompe un huevo. Mirando su etapa posterior a Can't Get You Out Of My Head, o sea ya en el siglo XXI cuando todos la daban por muerta y resucitó (incluso contra un cáncer de mama, eso es determinación), etapa en donde se puso a hacer varios bailes sensuales con ropa apretada, estos primeros tanteos resultan casi ridículos en su pudibundez.

112.- Tiffany - All This Time.


Los primeros en meterse a esa cosa rara del Synth-Pop habían sido tipos rupturistas protestando contra la sociedad de consumo, contra el Tatcherismo, contra la robotización de la sociedad, gentes venidas del Post Punk o sitios incluso menos recomendables... Pero andando el tiempo, al convertirse en the next best thing, los sintetizadores se hicieron respetables. Y con ellos surgieron fenómenos como Tiffany, otra de las niñas bonitas que cantaban un pop insubstancial pero pegajoso, apto para adolescentes con alma romántica para quienes las salidas de madre de Madonna pudieran ser demasiado. O de cómo crear cantantes de laboratorio que recogieran la herencia madonnesca depurándola de esos feos elementos tropicales (música de latinos) o soul (música de negros) para vender música aria para escuchas arios. Por alguna razón, Laibach se perdió de haberse burlado de esto en alguno de sus covers de la época. Tiffany fue una de estas cantantes. Como en esta balada inocua para adolescentes pijas, por ejemplo. La pobre quedó tan marcada por el estereotipo, que una vez acabada la década, su carrera no pudo remontar. De manera que ya en 2.002, transformada en toda una MILF a su treintena, hizo el movimiento inverso a Samantha Fox: pasó de la música a las fotografías de ésas, en una gloriosa sesión para la revista Playboy. Al final, su aventura como playmate no ayudó demasiado a su carrera musical, pero nos dejó algunos momentos muy estimulantes para la masculinidad.

113.- Paula Abdul - Straight Up.


Aunque se las ha arreglado para mantener una cierta presencia escénica, en particular gracias a formar parte del jurado de American Idol desde 2.002, lo cierto es que se ha olvidado bastante lo telúrica que fue Paula Abdul en sus días. Antigua cheerleader y bailarina eximia, se las arregló para hacerse un lugar en el ojito de los adolescentes de la época con sus pasos de baile y su figura provocativa, ocupando el nicho de las que no eran tan zafadas como Madonna o tan atrevidas como Samantha Fox, pero aún así con más picante que chicas que no quiebran un huevo como Kylie Minogue o Tiffany. El estilo de Straight Up es un interesante cruce entre música de sintetizadores para la pista de baile por un lado, y un estilo que se estaba haciendo popular en la época, que se llama New Jack Swing, y que es una especie de mezcla entre R&B y hip hop desarrollado para la discoteca. Uno de los puntos más pegadizos de la canción es que la trompeta estilo música de negros... es en realidad un sintetizador Roland D-50, usado previamente en Tell it to my Heart de Taylor Dayne. La canción se fue recto al primer lugar del ranking de Billboard, ayudado por un videoclip coreografiado por la propia Paula Abdul, que se llevó cuatro premios MTV en la ceremonia de 1.989. ¿Su director? Un nombre que quizás les suene conocido, un tal David Fincher, que en las décadas siguientes iba a dar el salto al cine dirigiendo un puñadito de películas de culto. Quizás lo conozcan de alguna parte.

114.- Milli Vanilli - Baby Don't Forget My Number.


Con el más grande escándalo musical de la década hemos topado. En 1.988, esta banda (¡ejem!) lanzó su disco debut. Su estilo musical seguía más o menos el mismo patrón del New Jack Swing del que hablábamos acerca de Paula Abdul, es decir, hacer un R&B bailable con sintetizadores. Y casi como parodiando lo contra natura de esta mezcla, es que al final, después de cuatro singles que resultaron gloriosos en su éxito capitalista, se descubrió la verdad de la milanesa: todo era obra de un productor llamado Frank Farian, que ni siquiera era estadounidense sino... alemán. El hombre había trabajado con Boney M y con dicha banda había sido pionero en la técnica de poner a chicos bonitos en escena para interpretar en playback las canciones que venían pregrabadas de antemano. Lo que para Boney M resultó de maravillas, para Milli Vanilli no funcionó demasiado bien. Boney M fueron grandes, pero Milli Vanilli eran todavía más grandes, en lo que a éxito se refiere porque la calidad musical es otra cosa... pero por eso mismo era mucho más fácil que se descubriera el desaguisado. Como se descubrió, al final. Con lo cual todo se fue al demonio. Porque los modelos y chicos bonitos contratados para ser la cara visible de Milli Vanilli después fueron a los tumbos, mientras que los verdaderos cantantes grabaron más material como The Real Milli Vanilli... pero no funcionó porque no eran chicos bonitos. Ni siquiera por esas pintas de desastrados que se gastaban, y que eran la onda en esa época: incluso para ser desastrado, hay que ser bonito. Además, esta canción está pasada de moda: en primer lugar hoy en día no se pide el número sino el guasáp, y en segundo lugar, almacenado todo como está en las memorias de celulares, tablets, discos duros y la nube, nadie recuerda los datos de nadie. Para eso está el Gran Hermano Google/Facebook: para recordar por ti. Y ellos recuerdan.

115.- Front 242 - Headhunter.


Para 1.988, toda la música electrónica se había rendido al pop. ¿Toda? ¡No! Una pequeña banda belga sigue resistiendo ahora y siempre al invasor. En el transcurso de la década, y desde su arcaico Body to Body, Front 242 se había ido transformando poco a poco en la banda seminal del sonido que ha venido en llamarse, gracias a ellos precisamente que fueron quienes bautizaron a la criatura, como Electronic Body Music o EBM para abreviar. Esencialmente, para finales de la década el EBM se había transformado en la versión más áspera y agresiva del Synth-Pop, sin perder un cierto filo bailable. Headhunter es quizás la canción más icónica de Front 242, banda belga que a pesar de todo lo influyente que llegó a ser, acabó por desperfilarse y casi perderse de vista en la década siguiente, llevados por una voluntad experimental demasiado salida de madre, mientras que sus imitadores y clones surgían como callampas en la escena underground. Lo de Headhunter no está nada mal para una canción de letra muy poco popera, que habla acerca de un cazador de hombres que va tras un pobre pringado porque sus genes son especialmente valiosos para el ominoso grupo de seres humanos que va tras suyo. Resulta increíble que esta canción no la hayan utilizado todavía para algún documental sobre transgénicos o sobre Monsanto. Por cierto, si el videoclip les parece similar en estilo a los contemporáneos de Depeche Mode casi hasta el punto de la copia, no es casual: el director es el mismo Anton Corbijn que ha dirigido cerca de una veintena de éstos para David Gahan y compañía.

116.- Front Line Assembly - Digital Tension Dementia.


¿Qué se obtiene cuando el sonido más áspero de los canadienses Skinny Puppy, pioneros en el sonido industrial de su tiempo, se mezcla con los ritmos más bailables procedentes de Bélgica, estilo Front 242? Un canadiense llamado Bill Leeb estaba dispuesto a averiguarlo, y después de tocar un rato con Skinny Puppy, se largó para formar su propio proyecto: nació así Front Line Assembly en 1.987, uno de los nombres de cabecera en la escena EBM e industrial. Porque quizás ninguna otra banda ha conseguido un feeling tan Cyberpunk en su sonido, estética y letras como Front Line Assembly. Como adelanto de su disco Gashed Senses & Crossfire de 1.989, lanzaron el single Digital Tension Dementia, reflejo del sonido más crudo de su primera etapa, antes de pulirse un poquito y hacerse un resto más bailable. Por cierto, a pesar de contar con apenas un par de añitos de carrera al lanzar Gashed Senses & Crossfire, éste es el quinto disco de la banda, después de The Initial Command, State of Mind, Corrosion y Disorder. Porque no se puede menos que sentir piedad de un completista de Front Line Assembly, banda que ha bajado el pulso en estos últimos años y saca discos a una velocidad decente, uno cada dos o tres años, pero que en su tiempo no solamente sacaba discos y singles todos los años, sino que además trabajaba en una tonelada de proyectos paralelos: Conjure One, Delerium, Equinox, Fauxliage, Intermix, Noise Unit, Pro > Tech, Will... Corpus musical que en su conjunto debe sumar algo así como una cincuentena de álbumes, sin contar los singles. Desde Canadá con amor... bon apetit.

117.- Jean Michel Jarre - Revolutions.


Jean Michel Jarre es asociado principalmente con la música electrónica setentera, a pesar de que el grueso de su obra más importante es de la década siguiente. Ya ha salido al ruedo en Synth80s a propósito de Oxygène Part II, y de Ethnicolor. Para 1.988, profundizando en la veta más étnica que ya había incursionado con Zoolook, lanza el disco Revolutions. Que sólo por hinchar al personal, tiene un tema que se llama Industrial Revolution, y otro que se llama Revolutions... que en otras versiones aparece como Revolution, Revolutions, que por supuesto no son ambas versiones exactamente la misma, faltaba más. El problema es que Jean Michel Jarre sampleó a un músico turco llamado Kudsi Erguner, quien no se dejó aplastar como un tercermundista cualquiera, sino que contraatacó, y de hecho obtuvo una pequeña indemnización de perjuicios, por violación de propiedad intelectual, y que sacaran el sampleo de la mezcla final y de las versiones de conciertos en vivo. Y ahora, un dato para meditar: el grueso del disco fue grabado en un sintetizador Roland D-50. El mismo sintetizador que le puso esas trompetas plásticas a Straight Up de Paula Abdul de las que hablábamos más arriba. Tomen o interpreten este dato como quieran.

118.- Enya - Orinoco Flow.


Existen categorías dentro de la música electrónica. Lo más prestigioso es ser un Cool Cultureta Corporativo que escucha Pet Shop Boys porque es refinado, elegante, y toda esa clase de adjetivos con los cuales quieren hacernos creer que sus traseros huelen mejor que los nuestros, y que suelen aburrir al personal con electrónica contemporánea. Luego vienen los que escuchan one hit wonders electrónicos ochenteros. Más abajo, los que escuchan electrónica underground, principalmente EBM, porque mal que le pese a los góticos de discoteca que pupulan allá afuera, Blutengel no es popular. Y finalmente, más allá del círculo polar y alrededor del nadir del mundo electrónico, viene la New Age preludiada por Kitaro, y seguida entre otros por Enya. Su primer disco solista es de 1.985, pero no pasó mucho con él por ese entonces. Entonces en 1.988 lanzó Watermark, su segundo disco, y Orinoco Flow (Sail Away) la propulsó a la fama. Siendo un tema amado y odiado a partes iguales, en parte por la sobreexposición al mismo que se vivió en la década de 1.990. Sea como sea, Watermark permanece como el disco más importante de su carrera, y Orinoco Flow (junto con Only Time), su canción más característica. Bueno, podemos contar también May It Be, para cierta saga de elfos y enanos que ha hecho insanamente ricos a un buen puñado de gentes y a cierto estudio cinematográfico que después no pudo capitalizar su éxito con bien. Pero eso es otra historia.

119.- Ofra Haza - Im Nin'alu (Remix).


Esta es una entrada triste dentro de Synth80s, debido a la prematura muerte de Ofra Haza en 2.000, con apenas 42 años, víctima de una neumonía que la atacó como una complicación del siempre maldito SIDA. Aunque oficialmente israelita, procedió de familia yemení, en otra muestra de que las divisiones entre semitas son en el fondo una estupidez suprema. Su caballito de batalla fue la canción Im Nin'alu, un poema hebreo del siglo XVII que musicalizó a finales de la década de 1.970 en una versión más bien folk que ronda por YouTube si se dan la molestia de buscar, y que después grabó varias veces con sones más pop. Las primeras palabras del poema, en hebreo, para registro: "Incluso si las puertas de los ricos están cerradas, las puertas del Cielo nunca estarán cerradas". En 1.988 lanzó su álbum más exitoso, Shaday, que entre otros temas incluye una versión remix de Im Nin'alu. El otro momento glorioso en la carrera de Ofra Haza... ¿Vieron ustedes la película El príncipe de Egipto? ¿Recuerdan ustedes la épica canción que abre la película, en donde la madre de Moisés despide a su hijo río abajo para que pueda ser libre? Ofra Haza, señoras y señores, interpretando a la madre de Moisés en uno de los mejores roles de cinco minutos de la historia del cine.

120.- WINK - Amaryllis.


Y culminamos con una cierta mirada hacia el futuro... con un tema retro. Porque mientras el mundo ya estaba saliéndose de la electrónica ochentera, Japón seguía sumergido en un cierto feeling de balada setentera, algo que es bien patente en el animé de la época. Menos Robotech, cuya banda sonora fue grabada en Estados Unidos, por supuesto; prueben a comparar cualquier canción del soundtrack de Robotech con el opening original de Macross y su setentero grito "¡MAAA-KU-ROS...!", buscándolo en YouTube, y ya me entenderán. Dentro de este panorama surgió WINK, una de las primeras bandas japonesas que encarnó lo que va a ser la explosión del J-Pop en la década siguiente. WINK sigue teniendo un sonido fuertemente retro, pero ya hace un esfuerzo por ponerse al día con la música de sintetizadores. Para el registro, su primer single fue un cover de The Rubettes de ¡1.973!, su segundo single el tema Amaryllis precisamente, y ya para el tercero, un cover de Kylie Minogue, poniéndose en onda rápidamente. Los japoneses fueron prestos para ponerse al día en la electrónica e invadieron de computadores y minicomponentes a Occidente... y en la electrónica musical también, invadiéndolo de J-Pop. A través de WINK y su engañosa melancolía por la década anterior cuando ya acababa la suya propia, atisbamos el futuro. Japón dominará la música. Y el universo. No en balde, cuando en American Dad! quisieron mostrarnos música futurista, lo que escuchamos fue Monochrome Effect de las chicas japonesas de Perfume...

Próxima entrega (y penúltima de Synth80s): 1.989.

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