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domingo, 8 de junio de 2014

Synth80s - 1984.


George Orwell creyó en un 1.984 deprimido por la guerra y con un inescapable tufillo a música chicharreante de discos de vinilo. Estaba trágicamente equivocado por supuesto. El 1.984 real fue un mundo deprimido por la guerra (y la hambruna de Etiopía) con un inescapable tufillo a sintetizadores. Los cuales ahora ya eran algo normal dentro del panorama, cada vez más sofisticados, que sonaban de manera armónica con el resto de la canción en vez de ser (por lo general) un punchi-punchi en colisión con todo el resto de la música. Rock, electrónica, baladas, música para el cine, todo estaba coludiéndose alrededor de la electrónica.

1.984 vio también el nacimiento de un gran hito musical, que iba a definir todo el resto de la década. Si no son enteradillos en la materia, seguro que la sigla SAW no les dice nada. O nada que no esté relacionado con cierta saga moderna de torture porn. Pero presten mucha atención. SAW es una sigla que va a acompañarnos muchas veces a lo largo de lo que resta de Synth80s, y aquí es donde hacen su gloriosa primera aparición. ¿Qué o quién es SAW? Sigan leyendo para enterarse, aquí en Synth80s, en la Guillermocracia.

61.- Russ Ballard - Voices.



La omnipresencia de las bases electrónicas por todas partes en la década de 1.980 frecuentemente nos hace olvidar algo que hemos tratado de reivindicar tanto como hemos podido, a lo largo de esta mastodóntica saga de la Guillermocracia que hemos llamado Synth80s: que los sintetizadores también se tomaron por asalto al rock, y a lo bestia. Uno de los que intentó comerse un pedazo del pastel fue Russ Ballard, un rockero progresivo de segunda fila que había tenido algún éxito discreto con la banda Argent, antes de seguir tocando más o menos la misma música, pero como solista. Voices es probablemente su mayor éxito, aunque la parte de hit se quede algo corta en la frase one hit wonder. Su otro gran éxito fue una sentida balada de la década anterior llamada God Gave Rock and Roll to You. Este es el punto en donde ustedes se preguntan: "¿No es ésa una canción de Kiss?". Y yo les respondo: "No. La canción de Kiss en realidad es un cover de un tema de Russ Ballard, de su época junto con Argent". Pobre tipo. No será el mejor rockero de la Historia, pero este tipo debería tener un poquito más de reconocimiento. Aunque sea porque levanta el ánimo escuchar esta canción de letra feeling fine que los invita a sentirse bien con ustedes mismos, ¿no?

62.- Queen - Radio Ga Ga.



En la década de 1.970, Queen se enorgullecía de que, a diferencia del mainstream progresivo contemporáneo, en sus discos ellos no incluían teclados porque ellos eran una banda de rock. Era más fácil presumir de ello en ese tiempo, pero vino el cambio de década, y en conjunto con el viraje de la moda musical, Queen (así como otras bandas, como The Rolling Stones) descubrió que eso de los teclados no estaban mal. Se desquitaron por todo lo alto con las pegajosas secuencias de teclados del soundtrack de Flash Gordon en 1.980. Con Hot Space de 1.982 trataron de reinventarse como una banda disco / funk / dance / pop / rock, en una época en donde lo disco / funk estaba ya muerto, lo dance tenía prestigio cero, y lo pop, algo por el estilo. Hot Space es, no por nada, el disco más odiado de Queen, y sólo Under Pressure, una colaboración con David Bowie, ha sobrevivido la debacle para la posteridad. Pero, ¡milagro!, Queen arregló el problema con The Works, un disco de 1.984 que por fin combinó de manera adecuada el rock y la electrónica. Radio Ga Ga es uno de los grandes himnos de la banda, y The Works es su última obra maestra antes de algunos discos que son buenos, pero no tanto... hasta llegar a Innuendo, con toda seguridad uno de los mejores discos de la Historia del Rock a secas, pero que ya no es ni electrónica a lo bestia en el rock, ni pertenece a la década que nos ocupa.

63.- Talk Talk - It's my Life.

 

La historia de Talk Talk es complicada. Partieron como una banda un poco en la línea de Duran Duran, antes de estallar en la escena con su segundo disco, llamado It's my Life igual que su canción insignia. Para su tercer disco siguieron pop, pero rebajaron aún más los elementos New Wave hasta hacerlos casi desaparecer. Luego... se transformaron en una de las primeras bandas Post Rock de la Historia. Lo dicho, la historia de Talk Talk es complicada. It' my Life se transformó en una de las sandías caladas de Talk Talk, hasta que No Doubt grabó un cover que para las nuevas generaciones es quizás mucho más conocido que el original.

64.- Jean Michel Jarre - Ethnicolor.

 

Quien oye por primera vez o de manera casual a Jean Michel Jarre, lo asocia de inmediato con la exploración electrónica de finales de la década de 1.970 y comienzos de la siguiente. Hace falta interiorizarse un poco más para descubrir otra dimensión en su música: la incursión en lo étnico. La que entró por la puerta grande con el disco Zoolook de 1.984. El disco mismo es una mezcla de musique concrète, el subgénero de la Música Selecta experimental desde donde salió la electrónica, y lo que en ese entonces empezaba a conocerse como World Music, que es el cajón asignado por el imperio cultural anglosajón para cualquier manifestación musical que no sea rock, pop, jazz o selecta. Esta experimentación de electrónica étnica, que anticipa algunos desarrollos de la música ambient en la década siguiente como Deep Forest y similares, fue seguida por el propio Jarre en su disco Revolutions de 1.988.

65.- Miami Sound Machine - Dr. Beat.

 

La música étnica puede ser abordada para el mercado anglosajón de una manera muy culterana, tal y como lo hizo Jean Michel Jarre en Zoolook, o como... esto. De manera campechana y radio-friendly. Gloria Estefan partió en una banda tropical llamada Miami Sound Machine. Década y media de la famosa invasión hispana, ya el submundo de Estados Unidos estaba entusiasmándose por ese sonido que venía del sur, y subiéndose al carro, Miami Sound Machine sacó el disco Eyes of Innocence, que es más o menos una reconversión de material que venía de un disco anterior llamado A toda máquina, ahora para el mercado anglo. Con un estilo musical reminiscente de Madonna pero con el toque étnico de rigor que la propia Madonna copiaría después y a la pasada, la banda se hizo pronto de un nombre. O mejor dicho, Gloria Estefan. Hasta el punto que después pasó a ser Gloria Estefan y Miami Sound Machine. Para terminar en Gloria Estefan a secas, al último. Un caso de le band c'est moi, llevado hasta sus últimas y lógicas consecuencias.

66.- Alphaville - Big in Japan.

 

¿Alguien piensa que la buena y vieja Europa iba a quedarse tranquila mientras los bárbaros se tomaban los castillos musicales al asalto? Nones. En 1.984, la hidra de la Neue Deustsche Welle engendró una nueva cabeza: Alphaville y su disco Forever Young. Por si son demasiado jóvenes y sólo les suena de One Direction: el tema Forever Young de ellos es un cover de Alphaville, precisamente. El disco Forever Young es un baturrillo de cosas, que escuchado en secuencia es casi un resumen de la evolución de la música electrónica alemana hasta la fecha. Sus primeros temas son un Darkwave oscuro y muy deudor del Krautrock de la década anterior. Big in Japan es un tema ya más propio de su época. Forever Young es la inevitable balada romántica que todo disco de la época y de cualquier época debe tener. Y el disco cierra con algunos temas más suaves y juguetones que no hubieran desentonado al lado de las primeras cosas que grababa Soda Stereo. Alphaville nunca volvió a conocer un éxito tan grande como aquí, pero al menos con Big in Japan y Forever Young son un two hit wonder. Entre las notas frikis de esta canción está el hecho de que siendo cantada en inglés por una banda alemana, hay un cover llamado Japan ist Weit y cantado en alemán el mismo año... por Sandra Cretu, un año antes del lanzamiento de su disco debut, al que, alerta de spoilers, llegaremos en la entrega de 1.985 de Synth80s.

67.- Dead Or Alive - You Spin Me Round (Like a Record).



Lo prometido. Entra en escena la sigla más temida y temible de toda la historia de la electrónica ochentera: S.A.W. Que significa Stock Aitken Waterman. Si ustedes vivieron la década de 1.980, o a lo menos han escuchado casualmente la música con más vocación mascachicles de la segunda mitad de la década, ¿no les suena a que toda ella suena más o menos igual? No es coincidencia. La tríada de productores conformada por Mike Stock, Matt Aitken y Peter Waterman estuvo detrás de una tonelada de gente de ésas... sin que ustedes lo supieran. Decenas de marionetas, sólo tres titiriteros. El listado de gente producida en algún minuto por los S.A.W. incluye a Bananarama, Mel and Kim, Sabrina Salerno, Samantha Fox, Sigue Sigue Sputnik, Gloria Gaynor, Jason Donovan, ¡Judas Priest! (para el disco Ram It Down de 1.988, aunque estos temas no llegaron a ser incluidos en dicho álbum), Donna Summer, una primeriza Kylie Minogue, La Toya Jackson, Laura Branigan, Rick Astley... y Dead Or Alive. La parrafada anterior es para mencionar que You Spin Me Round (Like a Record) es el primer gran tema producido por los S.A.W., el exitazo que los puso sobre el mapa y les abrió las puertas para todo el resto. Eso, y también que es el one hit wonder de Dead Or Alive. Algo debe decir que dedicamos más tiempo a hablar de los productores de la canción, que de la banda misma. Por lo que, por algo de compasión, dediquémosle algún datito. Este tema aparece en el disco Youthquake, lanzado al año siguiente en 1.985.

68.- Laura Branigan - Self Control.



La canción más popular de Laura Branigan... no es de Laura Branigan. Entre este tema y Gloria, que es un cover de Umberto Tozzi, la Branigan hizo su fortuna igual que tanta gente desde la Edad Media: saqueando Italia. El tema original es de Raf, el nombre artístico de Raffaele Riefoli; Self Control había sido un exitazo en Europa Central, pero fue Laura Branigan quien lo posicionó en los charts internacionales. Para el videoclip no se anduvieron con chicas, y llamaron nada menos que a William Friedkin para dirigirlo; el hombre que dirigió las películas Contacto en Francia y El exorcista, por más señas. El videoclip fue considerado calentorro para los estándares de una época en donde t.A.T.u. todavía no se daban de morros en pantalla, así es que MTV solicitó, digámoslo así, algunos cortes aquí y allá. La canción no se trata por supuesto de buscar más autocontrol, como podría sugerir su título, sino por el contrario, de que la chica se deja perder en los decadentes meandros de la vida nocturna, con el inevitable complejo de culpa que en esa época toda chica de bien debía tener por dejarse arrastrar a la tentación y la lujuria. Eran otros tiempos, definitivamente.

69.- Bronski Beat - Smalltown Boy.



Entramos nuevamente en las procelosas aguas de la relación entre la electrónica ochentera y el mundo gay. Como señalábamos aquí y allá en otras entregas, el carácter underground que tuvo la música electrónica a comienzos de la década lo hizo refugio ideal para la comunidad gay que, pasados los felices y destapados años de la fiebre disco, una vez más debían replegarse bajo los estándares de la homofobia reaganiana o tatcheriana, a según el país. En medio de este panorama es que Bronski Beat lanzó su disco The Age of Consent, que ya desde su título aludía al hecho de que en toda Europa se estaba rebajando la edad de consentimiento para la homosexualidad a los 16 años, mientras que en su Inglaterra nativa seguía manteniéndose porfiada y homofóbicamente a los 21. En la canción, el chico pueblerino mencionado en el título está escapando del mismo porque está siendo sometido a un intenso bullying por parte de vecinos y la propia familia; la canción no lo afirma directamente, pero es bastante transparente que el motivo de la caza de brujas en su contra son sus inclinaciones homosexual. Nada de raro que la canción se haya transformado en un verdadero himno gay. Por desgracia, el tema que aborda la misma sigue siendo de plena actualidad, porque todavía hay gente cuyas prioridades no están calibradas de acuerdo a lo que debe ser en una sociedad democrática y respetuosa de los derechos humanos, y que se escandaliza más por lo que dos personas hagan en la intimidad de su alcoba y sin hacerle daño a nadie, en vez de por cómo la clase media se hace más pobre cada día, en medio de un quizás inminente apocalipsis ecológico que, igual que los zombis de Juego de Tronos, nadie quiere detenerse a parar.

70.- Philip Oakey y Giorgio Moroder - Together in Electric Dreams.



Y nos vamos a despedir de 1.984 con una tríada de entradas de peliculas. Ya habíamos hablado de las bandas sonoras en entregas anteriores, pero ahora, lo instrumental electrónico cede paso cada vez más a las canciones con letra y voz. Hay una olvidadísima película de 1.984 llamada Sueños eléctricos, y que describía un triángulo amoroso entre Lenny Von Dohlen, Virginia Madsen y.... un computador. Para la banda sonora de la misma reclutaron a dos colosos de la electrónica, por falta de uno. Philip Oakey era la cabeza de The Human League; ya referimos esa embrolladísima historia a propósito de Being Boiled, y no nos repetiremos acá. Giorgio Moroder también tenía trayectoria en esto de musicalizar películas, teniendo a estas alturas incluso un Oscar en la repisa por Expreso de medianoche. El resultado fue un clásico menor de la década, que tuvo éxito suficiente como para que al año siguiente saliera un disco, Philip Oakey & Giorgio Moroder precisamente, para capitalizar el éxito en donde importa: el dinero que entra por la venta de discos. El tema en sí, sigue siendo parte del repertorio de The Human League hasta el día de hoy.

71.- Limahl - The NeverEnding Story.



Pregúntenle a cualquier persona que haya sido niño o joven en la década de 1.980, acerca de las aventuras de Atreyu rescatando a la Emperatriz de Fantasía montado en Falkor el dragón blanco y verán, en el rostro de un hombre encallecido o una mujer endurecida por la vida, un par de ojos que de pronto se dulcifican y retroceden a la tierna infancia en donde el mundo era todavía nuevo y existían todas las millones de posibilidades por delante. La película dirigida por Wolfgang Petersen es un raro caso de fantasía medieval con música de sintetizadores de fondo, cortesía de Klaus Doldinger. La canción principal, The NeverEnding Story, fue interpretada por Limahl, el antiguo vocalista de Kajagoogoo, banda que ya apareció en Synth80s a propósito de su clásico Too Shy. Si bien la película misma se tomó un montón de libertades respecto de la excelente novela original de Michael Ende, y no sólo por adaptar apenas la primera mitad de la misma, se le perdona por la excelente banda sonora de fondo y su tema principal. ¿Quién compuso el tema? A estas alturas del partido, el nombre no debería resultar una sorpresa. Giorgio Moroder, una vez más. Aprovéchenlo si les simpatiza, porque pronto la estrella del señor Moroder comenzará a declinar, y se desvanecerá de Synth80s para ceder paso a progenies más revoltosas e irrespetuosas con los maestros.

72.- Harold Faltermeyer - Axel F.



Cuesta acordarse hoy en día, después de verlo en mugre sí y mugre también, pero hubo una época en donde Eddie Murphy era grande, gigantesco como figura pública y no gigantesco como en El profesor chiflado o Norbit. La película que lo lanzó a la fama fue Un detective suelto en Hollywood. Con la banda sonora de Harold Faltermeyer, que se hizo de un nombre entre esta película y el Top Gun Anthem de adivinen qué filme. Harold Faltermeyer partió a las órdenes de, una vez más, Giorgio Moroder, e incluso trabajó en los arreglos de la música de Moroder para Expreso de medianoche. Y aunque Harold Faltermeyer no es un nombre de primera fila en la música, ni siquiera en la música electrónica, su mano invisible se las ha arreglado para estar detrás del sonido de varios hitos de la década, aunque sea de manera mínima. Por lo que es una lástima que Axel F, por ser un tema tan cool, haya sido utilizado hasta la saciedad y requemado en el proceso, hasta el punto que hoy en día es más conocido por haber sido parodiado en la banda sonora de Los Simpsons, que por venir de una de las películas más taquilleras de su década.

Próxima entrega: 1.985.

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