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domingo, 16 de marzo de 2014

Qué te pasó TCM tú antes eras chévere.

Hola. Me llamo Marilyn Monroe, y yo era importante para TCM cuando el canal era chévere.
Incluso en su fase de decadencia, Los Simpsons nos han dejado grandes frases. El capítulo Bart al futuro de 2.000, que alguna vez fue considerado el peor de la serie y ahora es casi uno normalito en vista de cómo ha salido el resto hacia adelante, nos entregó el irónico "qué te pasó, tú antes eras chévere"; en inglés es "you used to be cool", y creo que al español de España lo tradujeron como "tú antes molabas". Hoy en día, una de las maneras más sarcásticas de reirse de algo en decadencia es espetarle a la cara un "tú antes eras chévere". Como TCM.

El canal Turner Classic Movies es propiedad de Turner Broadcasting System; en Latinoamérica forma parte de un conglomerado integrado entre otras frecuencias por Boomerang, Cartoon Network, CNN, I-Sat, Warner Channel, Infinito, Space y TNT. Cuando surgió en 2.004, su concepto era exhibir cine y series de televisión entre los inicios del cine sonoro en la década de 1.930, hasta la década de 1.970. Es decir, sólo cine clásico. Aunque su época de verdadera gloria partió más o menos en 2.007 o 2.008, cuando adoptaron la política de exhibir sus películas sin cortes comerciales, y en idioma original con subtítulos. Ambas políticas que han ido en zigzag, por supuesto.

Durante tres o cuatro años, el canal tuvo una programación extraordinaria. Cine negro. Blaxplotation. Ciencia Ficción clásica. Terror clásico. Cine épico. Fueron tres o cuatro años en donde TCM lanzó a la parrilla un montón de películas consideradas con justicia entre lo mejor que ha salido de Hollywood en cualquier tiempo. Y también otras películas menores, no tan interesantes, pero que vale la pena ahora y siempre repasar. Actores como Cary Grant y John Wayne, actrices como Katherine Hepburn y Marilyn Monroe, directores como Alfred Hitchcock o Roger Corman, todos tuvieron espacio destacado, e incluso algunos especiales, dentro de la programación. Frente a un Cinecanal y un HBO que mostraban cada vez más dependencia de los blockbusters hollywoodenses de turno, TCM se transformó casi en la tabla de salvación del cable, al menos para todos los que piensan que el cine tiene cosas mejores que la Saga Crepúsculo. La guinda de la torta fueron las épicas maratones de diciembre en que, cada día del mes, exhibían dos películas absolutamente clásicas, dentro de los ciclos llamados 50 películas que tienes que ver antes de morir.

Pero como todo lo bueno, no iba a durar. La primera señal fue que empezaron a introducir publicidad. Tímidamente, cada media hora, pero publicidad. Al principio eran dos o tres avisos promocionando otras películas a exhibir; ahora ya van por los ocho o diez en cada tanda, incluyendo reclamos de productos comerciales. Hace poco ahora a inicios de 2.014 incluso, exhibieron todos los avisos publicitarios del mismo TCM y cuando volvieron al programa, entonces cortaron el programa para exhibir anuncios insertados de publicidad nacional. Esto probablemente no es culpa de TCM sino de los operadores de cable locales, pero no es menos cierto que el propio TCM abrió los fuegos al empezar ellos mismos a insertar publicidad motu propio.

Y después empezó la invasión de películas de la década de 1.980. Al principio con cierta cortedad de genio, intercalándolas un poco aquí y un poco allá. Hasta ahí nada negativo: incluso servía para darle un poco de variedad a la parrilla. Pero la invasión siguió hasta que el cine anterior quedó acorralado. Fue una purga estalinista en donde toda la programación clásica fue sacada del horario prime. Todas esas películas clásicas que exhibían en horario privilegiado, ahora quedaban desterradas a las seis de la mañana o a las tres de la tarde. En versión doblada al español y con propaganda. Y además, seleccionadas sin ton ni son, sin ningún criterio en particular, tanto que a veces podían despacharse El halcón maltés a las tres de la tarde, y un Western infame a las tres de la tarde del día siguiente. E incluso esos espacios para el cine clásico están desapareciendo, devoradas por series televisivas no siempre particularmente memorables.

El horario prime terminó invadido por películas de la década de 1.980 primero. Y luego, por películas de la década de 1.990. E incluso, llegaron a exhibirse películas ya del siglo XXI, como las dos secuelas de Matrix o Ray; para este mes de Marzo de 2.014 en horario prime se programaron Jinetes del espacio (Clint Eastwood, al menos) y Match Point (Clint Eastwood y Woody Allen, a lo menos), y de ninguna de ambas películas puede decirse que haya sido una olvidada dentro de la programación del cable en los últimos años. En cuanto a la década de 1.990, en algunos casos son buenas películas, pero en otros son esperpentos como Spawn o Armagedón, cuyos únicos méritos para estar en un canal que presume de exhibir cine clásico, es el tener década y media sobre sus hombros y ser buenas como lo es el común de los oficiales de un ejército: por pura y crasa antigüedad. Aunque en beneficio de TCM, digamos que este mismo Marzo al menos programaron algunas buenas películas de la década de 1.970, quizás para compensar (Maratón de la muerte, Fiebre de sábado por la noche).

Con esta política de programación, terminaron cargándose el elemento de exclusividad que tenía TCM. Porque al exhibir películas más recientes, su parrilla cinematográfica no se diferencia en nada de otros canales del conglomerado del que forma parte. En consecuencia, no es raro ver que la película exhibida con bombos y platillos como un clásico del cine en TCM, de manera justificada o no, dentro del mismo mes es exhibida dentro de Warner Channel o TNT, o incluso Infinito y Space. Un gancho importante de TCM, la sensación de exclusividad que tenía el espectador, el pertenecer a una liga diferente que aprecia un tipo de cine también diferente al exhibido en otros canales, se evaporó.

Las series televisivas son otro apartado. Inicialmente eran pocas y de corte más bien clásico. Hasta que empezaron a exhibir Los expedientes secretos X. Empezaron en la segunda mitad de 2.010, exhibieron tres o cuatro temporadas, luego repitieron capítulos, y luego a inicios de 2.011 prometieron exhibirlas todas de corrido del primer al último capítulo. Siendo una serie de 200 episodios, se pasaron la mayor parte del año en eso. Luego rellenaron el último mes con un especial de los mejores episodios elegidos por los espectadores, y luego... vuelta a empezar desde el episodio 1, pero ahora anunciándolo de lunes a viernes cuando en realidad la programación había pasado a sábado y domingo. Nadie duda de que Los expedientes secretos X es un clásico de la televisión, pero hay una diferencia entre traer de regreso un clásico, y hacerlo exprimiendo al máximo a sus sufridos fanáticos. Además, Los expedientes secretos X ya había sido exhibida a mitad de década por el canal Space, de manera que no era una serie que hubiera estado fuera del aire desde su último capítulo en 2.002 precisamente.

Afortunadamente, TCM se mantiene todavía con series clásicas. En 2.010 exhibieron la miniserie Los pilares de la Tierra, y luego exhibieron Atila el Huno, pero eso sería todo en lo referente a siglo XXI. Aunque uno puede preguntarse cuánto aguanta una serie como McGyver, que fue exhibida de principio a fin a lo menos tres veces si no más, hasta que la terminaron reemplazando por Miami Vice. O Bonanza, otra serie sobreexplotada hasta el punto que la publicidad del canal anuncia con bombos y platillos cada nueva temporada para que el espectador se entere de que los siguientes episodios no serán repeticiones. Considerando que Bonanza suma catorce temporadas...

Volviendo a las películas. El último gesto de agonía del TCM clásico fue la supresión definitiva del especial 50 películas que ver antes de morir. En 2.011, abandonaron la política de exhibir dos clásicos absolutos por noche durante diciembre, y pasaron el especial a sendas maratones en las tardes de los sábados y domingos. Y como cuatro fines de semana no dan para exhibir cincuenta películas, porque serían doce horas de programación cada sábado y otras doce cada domingo, lo acordaron a Películas que ver antes de morir, sin el número 50 añadido. En 2.012 el reemplazo fue una selección de grandes éxitos de la década de 1.980, que al menos cumplió con tener un cierto nivel a la hora de elegir películas de esa época, bien sea por la calidad de las mismas, bien sea por el valor icónico o generacional de éstas. Y en 2.013 el especial desapareció por completo, cambiado por un especial con el insulso título Grandes éxitos, dedicado a películas de las décadas de 1.980 y 1.990 que no se diferencian en nada de lo que exhiben el resto del año, ni son tan grandes tampoco, y muchas de ellas exitosas tampoco lo fueron. Porque ninguna maratón de películas puede llamarse grande si incluye cosas como Batman Forever, Spawn o Armagedón en vez de cine de calidad.

Así es que ahora del TCM que aprendimos a amar en la segunda mitad de la década anterior, ya queda solamente la carcasa o fachada. Hay un TCM de la tarde dedicado a series antiguas, y que parecen ver sólo la gente de la tercera edad. Hay otro TCM que es el del horario prime, y del cual ya no quedan rastros de aquello que hizo grande al canal TCM alguna vez. Para que luego se pregunten por qué la gente sigue prefiriendo descargar películas al computador en vez de sentarse a ver cable.

8 comentarios:

Lore dijo...

Otro canal que notable que perdió todo su encanto es boomerang. Me acuerdo que cuando empezó solo daban cartoons clasicos, después que estos fueran eliminados de la parrilla de Cartoon Network. Sin embargo, hoy es otro canal infantil con series insufribles.

Guillermo Ríos dijo...

La verdad es que ni me acordaba que existía el Boomerang. Haciendo zapping para hacer memoria, empiezo a preguntarme de verdad si alguien lo ve. Porque a veces me da la idea de que la empresa de turno vende un paquete de cinco a diez canales, y la empresa de cable o los compra todos o se queda sin ninguno. De otra manera no me explico cómo en el cable hay tanto canal clónico uno de otro... y de no muy buena calidad que digamos.

DENNIS dijo...

Estimado. tengo la misma opinion que usted. definitivamente el canal practicamente se perdio.
hoy solo cine HIT. similar SPACE-TNT.
es lamentable que TCM este hoy asi en dia. ver una pelicula en blanco y negro es milagro practicamente. otra cosa que mencionas es la publicidad por parte de cableoperadoras aca en chile VTR tira publicidad grotescamente. sin medir tiempos ni nada. al azar una asquerosidad total. en ocaciones la pelicula a empezado y ellos la tapan con la puta publicidad. yo llame para reclamar a VTR. y ellos culparon al canal TCM por aquello. sin duda unos caraduras ya que era publicidad nacional emitida por ellos. ya que la emitida realmente por el canal en la parte inferior de la pantalla dice: publicidad valida ( para cada pais en su caso)

ojala TCM retome su cine clasico. y salga del cine HIT del momento

Guillermo Ríos dijo...

La mejor parte es que después los mismos cableoperadores son los que se quejan de la piratería, y montan unas campañas de terror en la que poco menos que van a salir Escuadrones de la Muerte a clavarles balas en el cráneo a los piratas. ¿Cómo la gente no va a terminar decantándose por los caminos del parche en el ojo si los medios legales para ver películas y series andan tan a las tristes...?

Pedro dijo...

Comparto una opinión similar: TCM es uno de los mejores canales de cable, pero está perdiendo el rumbo escandalosamente. Ahora es un suplicio esperar que el canal se digne a transmitir una película clásica (sabiendo que el cine tiene más de 100 años), inunda la pantalla con películas de los 90 y de la década pasada (sin ánimo de hacer cuestionamientos, pero Angelina Jolie no tiene nada de "clásico" aún), y para qué hablar de los comerciales y los pseudo especiales donde se repiten las mismas cintas.
Es una decepción cada vez más grande. Por suerte FoxClassics ofrece una alternativa más seria para los amantes del cine de ayer.

Guillermo Ríos dijo...

Digamos que Angelina Jolie posee una anatomía clásica (insertar carraspera insidiosa aquí). Al final habrá que montar una campaña en Facebook o algo. De otra manera, no se me ocurre cómo volver a recuperar el TCM que aprendimos a amar y respetar.

rolando martinez dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo contigo, hoy envie un link a la pagina tcmla facebook reparandoles que existe otro tcm que es verdaderamente clasico, tcm.com , a mi modo de pensar tcmla está enfocado a un publico menor de 30 años dl tipo hipster, no se por qué. El tcm de USA es mucho pero muy superior que da envidia su programacion.
Ojala no me borren mi malestar que envie a la pagina de facebook de tcmla, saludos.

Guillermo Ríos dijo...

Supongo que esperaban captar una mayor cantidad de telespectadores entre los hipsters que añoran las décadas de 1.980 y 1.990, que entre los admiradores del cine verdaderamente clásico. Si es el caso, mis mejores deseos de que les vaya bien, pero que no cuenten conmigo. De hecho, creo no haber visto TCM ni una sola vez en lo que va del año.

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