¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

¡La Guillermocracia te llama a las filas! ¡Vota, expresa tu opinión, cuáles son los mejores artículos que se han publicado en estos (casi) siete años de vida en línea! La encuesta se encuentra en la parte inferior de esta columna. ¿Más detalles? Pincha aquí. ¡Haz oir tu voz!

domingo, 16 de febrero de 2014

Cinco trucos para pagar menos impuestos en Chile (2 de 5).


Veíamos en la entrega anterior de Cinco trucos para pagar menos impuestos en Chile, que una de las maneras por las cuales una persona interesada en pagar menos impuestos, podía hacerlo vía acogerse al beneficio del art. 14 bis, y si su empresa es demasiado grande, fragmentarla en sociedades más pequeñas para que cada una de ellas por separado se acoja al beneficio. Pero ésa no es la única manera en la cual una persona puede ahorrarse unos pesitos a la hora de extenderle el cheque anual a la Tesorería General de la República. Hay otras. Descubra usted a continuación otra manera en que se puede ahorrar el pago de impuestos en Chile.

2.- El impuesto de primera categoría que usted deba pagar en realidad es sólo un adelanto de lo que usted pagará en el global complementario.

Debido a la peculiar estructura del impuesto a la renta en Chile, producto de noventa años de planteamientos distintos, reformas y parches que han creado un sistema tributario Frankenstein, en Chile se supone que las empresas pagan el llamado impuesto a la renta de primera categoría, y las personas naturales pagan el impuesto global complementario; aunque en realidad, como lo mencionábamos a la pasada en el posteo anterior, la primera categoría grava rentas determinadas que más o menos coinciden con las utilidades de las empresas, de manera que no es tanto un impuesto a las empresas como un impuesto a las rentas mayoritariamente empresariales. Siempre en teoría, la diferencia entre primera categoría y global complementario importa: el impuesto de primera categoría es un impuesto de tasa fija de un 20% que grava todos los ingresos sin tramo exento, mientras que el impuesto global complementario es un impuesto de tasa variable y progresiva por tramos, con un tramo exento para quienes tienen pocos ingresos, y con una tasa de un 40% para el tramo superior.

Ahora bien, aquí viene lo bueno. La ley autoriza que frente al global complementario, se le aplique un crédito por lo pagado en primera categoría. Tiene lógica si se considera que el global complementario, como el nombre lo dice, es un impuesto global, o sea, grava la totalidad de las rentas sin que importen de qué fuente vienen. El impuesto de primera categoría por su parte, nuevamente como el nombre lo dice, siendo un impuesto de categoría grava algunas rentas determinadas. Por lo tanto, parece sensato permitirle al contribuyente un crédito de la primera categoría contra el global complementario, para evitarle que pague dos veces por una misma renta (en el impuesto de categoría primero, y en el global complementario después). ¿Qué podría estar mal aquí?

Podría estar mal que las tasas de los impuestos son diferentes. Si las tasas de los dos impuestos son iguales, no se afecta el resultado final. Es lo que pasa por ejemplo entre el impuesto de segunda categoría (que afecta las rentas del trabajo, típicamente salarios, remuneraciones y honorarios) y el global complementario. No es necesario pagar en el global complementario lo que se paga en segunda categoría. Pero resulta que el impuesto de segunda categoría no solamente es un impuesto progresivo por tramos, sino que los tramos (el nivel de renta) y la progresión (el porcentaje de impuesto asociado a cada tramo) siguen exactamente la misma tabla que el global complementario. Por lo tanto, el impuesto de segunda categoría no distorsiona el global complementario, y en los hechos se puede afirmar que no existe una segunda categoría separada del global complementario.

Pero la primera categoría no funciona así. La primera categoría no es un impuesto progresivo por tramos, sino uno de tasa fija al 20%. Así pues, en los tramos del global complementario inferiores a 70 UTA (casi 35 millones de pesos, algo más de 65.000 dólares), lo que usted paga en primera categoría resulta superior a lo que usted pagaría por global complementario, mientras que sobre las 70 UTA, usted pasa al tramo del 23% en el global complementario, y por lo tanto usted paga menos en primera categoría que en el global complementario. Así pues, que exista un crédito de la primera categoría contra el global complementario, implica que todos los ingresos por debajo de las 70 UTA pagan la primera categoría, pero no pagan global complementario porque se puede hacer valer el crédito de la primera categoría.

Las consecuencias son bastante interesantes. Porque asoma de inmediato el hecho de que los grandes perjudicados con este régimen son las pequeñas empresas, las que obtienen rentas inferiores a 35 millones de pesos anuales, mientras que las grandes empresas salen intactas de este asunto. Veámoslo con números para graficarlo bien.

Supongamos que usted se ha acogido al beneficio del art. 14 bis y ha retirado 10 millones de pesos de su empresa. ¿A cuánto asciende su global complementario? La UTA en Febrero asciende a 494.172 pesos, de manera que hasta 6.671.322 pesos (13,5 UTA) están cubiertos por el tramo exento, y no pagan impuestos. El resto, 3.328.678 pesos, están afectos al impuesto del tramo siguiente, un 4%, y por lo tanto deberían pagar 133.147 pesos y 12 centavos. Sólo que es brutalmente probable que la totalidad de los ingresos de su empresa sean de aquellos gravados con primera categoría, y por lo tanto caigan dentro de la tasa plana del 20%. O sea, usted tiene que pagar 2.000.000 de pesos de impuestos. De ellos obtiene un crédito contra el global complementario, pero es un magro consuelo: después de eliminar los 133.147 pesos y 12 centavos, ¿qué le queda por descontar? Absolutamente nada.

Para una gran empresa en cambio, una que tributa por cantidades de decenas de millones de pesos, su global complementario progresa y progresa. A ellos sí les conviene tener un crédito, y el que se les confiere por haber pagado en primera categoría un monto de dinero brutalmente superior al global complementario que habrían pagado por los primeros tramos, les viene de perillas para conseguir una rebaja substancial de impuestos.

El resultado concreto de todas estas maromas financieras es que las pequeñas empresas tienen un impuesto gravoso encima, mientras que las grandes empresas tienen un importante beneficio tributario. Lo que redunda en la competencia, por supuesto, ya que ésta es una manera significativa de ahogar, vía tributaria, cualquier embrión de futura competencia contra las grandes empresas ya establecidas. Porque los pequeños no solamente deben luchar contra la infraestructura ya montada de los más grandes, sino además con un impuesto brutalmente alto.

3 comentarios:

Lore dijo...

Umm...¿Y hay alguna forma de pagar menos impuestos para el ciudadano de a pie? ¿O solo funciona para las grandes empresas?

Tambien quiero comentarte que veo que hace rato estas cambiando las fuentes letras de los titulos del blog. Te puedo aconsejar que no uses esa fuente gótica, que es dificil de leer a primera vista y tiene varias letras que se confunden. Tampoco uses la comic sans, que es como firmar un contrato con un lapiz rosado fluor.

Si quieres destacar te puedo aconsejar la fuente impact. Pero el blog se ve mucho mejor con una letra lo más simple posible.

Guillermo Ríos dijo...

Sobre los impuestos, sólo diré que hay buenas razones por las que Chile se niega a bajar desde el 0,50 en el coeficiente de Gini de desigualdad económica (en una escala de 0 a 1, los países más igualitarios tipo Noruega están en 0,22 a 0,23, y los países más desiguales andan por 0,65). Parte importante de lo que hace a una nación más igualitaria en nivel de ingresos, es un sistema tributario que grave más o menos por igual a todo el mundo.

Respecto de la fuente para los títulos, se agradece el comentario porque me ayuda a tener una perspectiva de qué estoy haciendo, y no trabajar tan a ciegas. De todas maneras el cambio venía por iniciativa propia, porque a mí también me resulta más fatigoso de lo que pensaba, el leer los títulos con una fuente pseudo-gótica.

PAOLA Arte Cuadros dijo...

Ando media pewrdida deje algunos comentarios yahora no los encuentro necesito escribirle de manera personal este es mi email por favor es un poco urgente
paoalejjperez@hotmail.com

¡Vota por lo mejor de los primeros siete años de la Guillermocracia!

Related Posts with Thumbnails