domingo, 26 de enero de 2014

"The Critic": Una joyita olvidada cumple veinte años.


Hace veinte años atrás, el 26 de Enero de 1.994, se emitió el primer capítulo de The Critic, una joyita de la televisión de su década que hoy en día yace de manera injusta en el olvido. Porque es cierto que la serie ha envejecido un tanto, y muchas de sus referencias están un tanto pasadas de moda, pero aún así, sigue siendo una serie muy digna y una excelente comedia. En su tiempo fue promocionada como una serie de los creadores de Los Simpsons, colgándose del éxito de lo que los siúticos llaman la familia amarilla de Springfield, pero más allá del estilo de dibujo, en realidad ambas series se parecen más bien poco. Tampoco es de autoría de los creadores de Los Simpsons, si bien sus productores venían de haber hecho equipo en dicha serie, aunque Matt Groening, creador de Los Simpsons, ofició de todas maneras como productor ejecutivo aquí. The Critic fue también la primera sitcom en horario estelar en Estados Unidos, cuyo grupo de protagonistas no era una familia, cosa que sí fueron Los Picapiedras y Los Simpsons. Fue también una serie muy castigada, y se acabó con apenas dos temporadas y 23 episodios en total. Hubo después algunos webisodes, que como no hemos visto, no podemos opinar; aunque los comentarios sobre los mismos no son exactamente positivos.

En realidad, The Critic fue el chico listo de Al Jean y Mike Reiss. Estos dos personajes habían conformado equipo por primera vez en 1.981, al ser contratados por la revista National Lampoon. En el transcurso de la década extendieron sus dominios hacia los guiones de series televisivas, incluyendo Alf y Sledge Hammer. En 1.989 fueron contratados como guionistas para la primera temporada de Los Simpsons; en aquellos años la idea de una sitcom animada era tan bizarra que nadie quería tomar el trabajo, pero Jean y Reiss estaban familiarizados con el trabajo de los creadores Matt Groening, James L. Brooks y Sam Simon, y aceptaron con entusiasmo. Para la tercera temporada de Los Simpsons, Jean y Reiss fueron ascendidos a show runners (es decir, resposables últimos de la marcha del programa en el día a día, con poder incluso sobre los mismísimos directores de los episodios); no debe ser casualidad que la edad de oro de Los Simpsons se considere como iniciada justo en la tercera temporada. Aún así, después de dos años y dos temporadas, Jean y Reiss abandonaron el programa para iniciar su propia aventura: The Critic. La primera temporada del programa fue emitida en ABC.

La premisa de The Critic es relativamente sencilla. El protagonista es Jay Sherman, un treinteañero calvo, gordo y perdedor que conduce un programa de críticas de cine. Su frase típica es "¡Apesta!" (It stinks! en el original inglés). A su alrededor hay una florida galería de personajes más o menos disfuncionales: su vieja y ácida maquilladora Doris, su jefe yuppie triunfador, su muy excéntrica familia, su neurótica ex esposa y su hijo tierno y perdedor. Las historias suelen girar en torno a la vida personal de este adorable perdedor a quien todo le sale mal, pero que siempre se las arregla para encontrar el optimismo necesario para seguir arrostrando una vida que sólo le acarrea disgustos. El primer episodio es casi una declaración de intenciones: Jay Sherman consigue una cita con una guapísima actriz, sólo para terminar siendo pateado después de ceder a la rectitud moral de criticar la siguiente película de dicha actriz de la manera atroz que, francamente, dicha película se merecía.

Jay Sherman: Integridad artística por encima de encamarse con una guapa de Hollywood.

Otros episodios notables de la primera temporada de trece episodios, incluyen un intento por transformarse a sí mismo y al programa en un winner vacío de contenido, sus peripecias en Los Angeles cuando le ofrecen escribir la tercera parte de una franquicia llamada Ghostchasers, o el episodio en donde por circunstancias de la vida se hace amigo de Doris y llega a sospechar incluso que ella podría ser su madre. Mención especial merece un episodio en el cual Jay Sherman se enreda con una admiradora que resulta ser una acosadora sicópata, en una parodia de la película Misery tan oscura, que la cadena televisiva dudó en emitirla; era el segundo episodio, pero fue aireado como el cuarto, siendo restaurado como segundo en formato DVD.

El programa cosechó un gran éxito con la crítica, aunque ellos echaron de menos algo más de cine, elemento que debería haber figurado más si se considera que el protagonista es un crítico de cine. Es cierto que aparecen parodias de películas tanto clásicas como que en su tiempo eran los últimos grandes estrenos, pero la mayor parte de los guiones tienden a centrarse más en la vida personal de Jay Sherman, que en su relación con el mundo del cine, y su trabajo como crítico tiende a transformarse en una subtrama secundaria. Jay Sherman es definido más por su vida personal que por su labor profesional, y esto es un arma de doble filo. Por un lado, la vida personal de Jay Sherman resulta ser una rica cantera de humor; por la otra, quienes esperen ver mucho comentario cáustico acerca del mundo del cine, pueden sentirse un poco decepcionados.

En los hechos The Critic no tuvo demasiado éxito de público, debido a su deliberada caricaturización de un muy reconocible estereotipo humano: el snob elitista de la costa este de Estados Unidos. Es decir, el mismo medio ambiente que Woody Allen ha estado retratando durante décadas, incluyendo la locación misma de Nueva York. El propio tema musical de la serie, compuesto por un compositor entonces desconocido y que después se ha apuntado algún que otro éxito, un señor llamado Hans Zimmer, es un evidentísimo homenaje a ese híbrido de música selecta y jazz que es el Rhapsody in Blue de Gershwin. El retrato de ese temperamento entre melancólico y resignado es muy certero y agudo, pero por supuesto que para el grueso público, dicho estilo de humor se pierde. The Critic es un programa sofisticado, y esa suele ser la perdición de cara a las audiencias.

Los 90s fueron tan hip.
 En ese sentido, ahondando en lo mismo, The Critic hace todo lo posible por distanciarse de Los Simpsons. El estilo de dibujo es muy reminiscente, eso sí, pero ahí acaban las semejanzas. Incluso el color de piel de los personajes huye del amarillo chillón de Los Simpsons y adopta un mucho más natural color carne; aunque debemos considerar que The Critic aspira a ser más naturalista, mientras que en Los Simpsons eligieron deliberadamente el tono amarillo por lo chocante que resultaría para la audiencia. También se distancia en las locaciones: mientras que Springfield es la ciudad promedio de Estados Unidos, que podría estar en cualquiera de los cincuenta estados, The Critic se ambienta en Nueva York hasta un punto tal, que la serie no sería lo mismo en otra ciudad. Sus protagonistas también son distintos, ya que los Simpsons representan a la familia clase media estándar, mientras que Jay Sherman proviene de un estrato acomodado. El estilo de humor es también distinto, mucho menos dependiente del golpe y porrazo, y mucho más cerebral y analítico. Los Simpsons por lo general trata de arrancar carcajadas, sin perjuicio de meter más de algún comentario malicioso entre líneas, mientras que The Critic aspira más bien a la sonrisa cómplice y tranquila, y las carcajadas abiertas son más bien ocasionales. Incluso en un episodio se dan el lujo de satirizar a Los Simpsons; una familia promedio de Estados Unidos se aburre con el programa de Jay Sherman y cambia de canal, sintonizando Los Simpsons a tiempo para ver el siguiente diálogo: "D'ouh" y "¡Ay, caramba!". ¿Resultado? El espectador promedio celebrando que éste sí es un programa que entiendo. Habrá que esperar hasta Frank Grimes para encontrarse con otro comentario tan corrosivo contra Los Simpsons.

Al final de la primera temporada, The Critic fue cancelada. Por una vez en la vida, y sin que sirva de precedente, FOX llegó al rescate, un poco para emitirla a la par de Los Simpsons. La serie misma fue retrabajada un tanto para hacerla más atractiva ante las audiencias. El cambio más gigantesco fue la introducción de Alice, una chica que se transformó en el interés romántico de Jay Sherman. A lo largo de la segunda temporada de diez episodios asistimos al romance de Jay Sherman y Alice, evolucionando de manera natural y fluida, sin que se transforme en una teleserie que necesite la consabida frase "previously on" para entender la trama. Jay Sherman sigue siendo un perdedor, pero al menos teniendo a Alice a su lado sale a flote su lado más tierno, y el personaje se hace un poco más querible, inspirando más ternura que patetismo. En definitiva, la segunda temporada de The Critic podría haber sido la de consolidación, y hubiera sido interesante ver hacia qué rumbos hubiera derivado la serie en una tercera.

Por desgracia, la FOX nunca mostró mayor interés en The Critic, y si bien no hizo nada para perjudicarla, tampoco le otorgó mayor promoción. Uno de los peores movimientos fue Una estrella estrellada (A Star is Burns), un capítulo de Los Simpsons en el cual se monta un festival de cine en Springfield, y en donde Jay Sherman fue invitado especial; cómo reconciliar esto con que en la primera temporada Los Simpsons es un programa ficticio de televisión dentro del universo de Jay Sherman, es algo que nadie nunca se tomó la molestia de responder. Pero lo peor es que el Jay Sherman presentado en Los Simpsons no es el Jay Sherman de The Critic; el intelectual siempre ninguneado y jamás reconocido de The Critic es transformado, para Los Simpsons y por puro propósito de marketing, en un triunfador que llega a Springfield como una celebridad sobre alfombra roja. Además, Jay Sherman en Los Simpsons no es pintado color carne, sino tan amarillo como los otros personajes de Springfield. La maniobra no tuvo mayor resultado, y no puede decirse que Una estrella estrellada sea el capítulo más popular de Los Simpsons.

It stinks!

Finalmente, después de la segunda temporada, la serie acabó siendo cancelada. Tuvo una nueva resurrección, ahora como webepisodios en 2.001, que pasaron sin pena ni gloria. El último episodio de la serie propiamente tal, webepisodios y otros pegotes aparte, resulta algo triste, porque por un pretexto cualquiera, lo que hacen es recopilar el grueso de las sátiras de películas de episodios anteriores y emitirlas como un clip show. Jay Sherman volvió a tener una nueva aparición adicional, en Los Simpsons de nuevo, y en concreto en el episodio Huracán Neddy, el episodio en donde Flanders pierde su casa por un huracán y se acaba internando en un asilo para dementes; es en dicho asilo en donde aparece Jay Sherman, gritando de manera monomaníaca "¡Apesta, apesta!", con el loquero contestándole de manera conciliadora que sí, señor Sherman, que todo apesta. Bueno, un mundo en donde The Critic fue cancelado a la segunda temporada y a Los Simpsons se los ha mantenido con respirador artificial, es un mundo que ciertamente apesta.

Hoy en día, el programa ha envejecido un resto. Por un lado, las parodias de películas de la época en su minuto eran muy actuales, pero hoy en día ya no lucen tanto. O bien se trata de películas parodiadas hasta la saciedad y por lo tanto ya no tan graciosas de satirizar (El silencio de los inocentes, Parque Jurásico), o bien se trata de filmes semiolvidados o que sólo permanecen en la memoria del cinéfilo más compulsivo (La mansión Howard, Misery). En cuanto a las parodias al cine clásico, lo que consideramos clásico ha evolucionado un tanto en veinte años, y por lo tanto películas que eran clásicas para la generación de 1.990, muchas veces ya no lo son tanto para la de 2.010.

Con todo, la mayor fortaleza del programa son sus personajes. De alguna manera, los guiones consiguen el milagro de que Jay Sherman, a pesar de ser un perdedor patético, sea de todas maneras un personaje entrañable. Al mismo tiempo, los personajes alrededor de Jay Sherman por lo general tienen todos algún momento en que los vemos en su faceta más humana, lo que aparta al programa de la sátira de brocha gorda y termina transformándolo en una especie de comedia de costumbres. Resulta curioso que este aspecto, el que menos conexión con el grueso público puede generar, es justo el que permite que The Critic siga siendo una pequeña joyita, en vez de terminar cargando con el triste rótulo de ser una serie muy de su tiempo. Si nunca han visto The Critic y les gusta el cine, dénle una oportunidad. Con sus defectos y flaquezas, que los tiene, The Critic se merecía haber tenido más éxito del que finalmente logró.

Autocrítica.

4 comentarios:

Cidroq dijo...

Esta serie la pude ver poco, pero si vale mucho la pena, si le hallas el modo.

Guillermo Ríos dijo...

La dieron en su tiempo y si la han vuelto a emitir de nuevo, nunca me he enterado. De todas maneras alguien subió todos los capítulos a YouTube, en inglés con subtítulos en castellano, así es que ya no hay excusa. ;-)

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Yo veía esta serie y me encantaba; me encantaría tenerla la verdad, para disfrutarla completa. A diferencia de ti, el crossover con "Los Simpsons" me encanta. Lo único que no te perdono, es que trates de "olvidada" esa joyita de "Misery".

Guillermo Ríos dijo...

Lo dicho, la serie está en YouTube, o por lo menos estaba hace dos o tres meses atrás. Hay que apurarse a verlos porque después los bajan por reclamos por copyright, pero mientras estén ahí, hay que aprovecharlos.

El capítulo respectivo de Los Simpsons no está mal a mi gusto, aunque tampoco me parece de los mejores. La mejor parte del capítulo a mi gusto es la película del señor Burns, hilarante de tan exagerada que es, incluyendo a Charlton Heston diciendo "En verdad... eres... el Rey de Reyes". Pero es irritante que Jay Sherman aparezca tan distinto.

A menos que consideremos, y entramos en el terreno de la especulación biliosa aquí, que en su serie regular Jay Sherman es un perdedor porque está en Nueva York, mientras que en Springfield es un triunfador porque es un famoso de la gran ciudad que viene a provincias. Si es verdad mi teoría de que vemos a un Jay Sherman distinto no porque el pez sea diferente sino porque lo cambiaron de mar abierto a una pecera, entonces sería otro muy corrosivo comentario acerca de Los Simpsons, o al menos, del tipo de sociedad y cultura provinciano que representa Springfield dentro de la serie.

En estricto rigor, Misery es en efecto una película olvidada. Salvo dos o tres retransmisiones más o menos recientes en TCM, la película parece haberse desvanecido por completo de la cultura popular, y no es tan icónica de la década de 1.990 como su contemporánea El silencio de los inocentes, por ejemplo. Dicho lo anterior sin desmerecerla. No he leído la novela original, pero entre las películas que las promocionan con la etiqueta de basada en una de Stephen King, Misery me parece francamente de las mejores.

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