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domingo, 12 de enero de 2014

Synth80s - 1.979 y antes.


Hubo una época en donde los cavernícolas eran felices aporreando piedras y troncos, y con el ruido resultante componían música. Cavernícolas más modernos utilizan el doble pedal, y un tono de voz similar al de un pobre troglodita siendo devorado por un dinosaurio (Power Metal), o del dinosaurio mismo (Death Metal). Pero en el intertanto se desarrolló una enorme variedad de instrumentos musicales: el koto, la trutruca, el clavicémbalo, la viola da gamba... y luego está el temido, abucheado y detestado sintetizador.

En realidad los instrumentos electrónicos venían existiendo desde por lo menos finales del siglo XIX, aunque en etapa experimental. Que los instrumentos electrónicos dependieran de la electricidad y ésta no abundara en una época en donde todavía nadie pensaba en construir HidroAysén, no era una ayuda para el progreso de la tecnología. Pero aún así, algunos personajes decidieron arriesgar sus pellejos, reputaciones y sanidad mental, y se adentraron temerariamente en las posibilidades que podía entregar el sacarle sonidos a la materia electrocutándola. Había quienes amaban la electricidad por la electricidad, pero lo suyo era música experimental algo cacofónica, y cuya única aplicación con algo de gancho comercial fue su uso por parte de bandas sonoras de películas Atompunk como El día en que la Tierra se detuvo o Planeta prohibido. Por el otro lado estuvieron los que desde el comienzo dijeron que la electrónica era el futuro, y por lo tanto no iban a estar replicando el sonido del pasado, por lo que imitar el sonido de instrumentos musicales no electrónicos era un sinsentido. Así, en la década de 1.970 empezó a surgir lo que actualmente es la música electrónica moderna.

Entre la década de 1.970 y 1.980 se produjo el tránsito desde el antiguo y aparatoso sintetizador analógico, al moderno sintetizador digital. La facilidad de trabajar el sonido por computadora marcó una revolución, abriendo un sinfín de posibilidades que los músicos se lanzaron a explorar con avidez. El resultado fue la llegada del Synth-Pop y la New Wave, géneros musicales impensables si no hay sintetizadores revoloteando. La relación entre Synth-Pop y New Wave no termina de estar del todo clara, y en los hechos muchas bandas y cantantes se solapan entre ambos géneros; en líneas generales puede defenderse que el énfasis del Synth-Pop está en los teclados y sintetizadores, relegando a la guitarra a un rol secundario o haciéndola directamente desaparecer, mientras que la New Wave es más bien rock con sintetizadores. Aunque como hemos dicho, muchos intérpretes pueden oscilar entre un género y otro, a veces dentro de un mismo álbum.

Pero no sólo el pop se vio invadido por el kudzu electrónico. El rock e incluso el muy respetable Heavy Metal en algún minuto llegaron a coquetear con el uso de sintetizadores. Luego vino la década de 1.990, el Grunge puso de moda otra vez la guitarra de palo y la sonoridad estilo The Beatles y Black Sabbath, y los sintetizadores quedaron relegados a la pista de baile. O a la música para invadir Polonia.

Acá en la Guillermocracia, haremos un repaso de la década en que el sintetizador, el teclado electrónico y los ruiditos de máquinas llegaron a su apogeo. Serán doce posteos en donde incluiremos doce temas por año. Y aunque se llama Synth80s, incluiremos también un posteo con material de la década de 1.970, y otro posteo especial para 1.980, que suele contarse entre los 80s, pero que técnicamente es el último año de la década anterior. El último posteo de esta serie será dedicado, naturalmente, al último año de la década de 1.980 que es 1.990.

Cada entrada incluirá el video respectivo inmediatamente por debajo del título, para que ustedes puedan darle al play mientras presumiblemente se toman la molestia de leer el texto explicativo inferior. O tomarse un café mientras juegan al Angry Bird o al Candy Crash con música electrónica retro de fondo. O deciden que esto es una estupidez y prefieren irse a mirar imágenes de chicas con poca o ninguna ropa. Pero si deciden resistir las tentaciones y seguirnos, trataremos de hilvanar a lo largo de los textos algo de la evolución de los sintetizadores y teclados electrónicos. Con ejemplos un tanto eclécticos. Porque hemos mezclado clásicos indiscutibles con temas más de segunda fila, privilegiando la variedad por encima del espíritu 40 Principales. O incluyendo algún material que a más de alguien le parecerá herejía. Es lo que tiene seguir un camino hasta el final: en algunas ocasiones hay más de algún charco de fango por el que hay que cruzar.

Y sin más preámbulo, comenzamos con la historia de la década de los teclados y sintetizadores con lo que llamaríamos el prólogo o la precuela, con temas anteriores a la década, que de alguna manera fueron preparando el terreno.

1.- Isao Tomita - Clair de Lune (1.974).



Podemos considerar a Tomita como un músico de transición. Aunque tiene obra original propia, Tomita es mejor conocido por sus versiones electrónicas para piezas de música selecta. No es el primero en intentarlo, ya que Jean-Jacques Perrey había utilizado la Marcha Turca de Beethoven para su propio tema The Elephant Never Forgets en su disco Moog Indigo de 1.970 (ustedes no conocen ese tema de Perrey por nombre, pero lo han escuchado cincuenta millones de veces: es la "música del Chavo del Ocho"). Pero volviendo a Tomita. Durante la década de 1.970 produjo varias versiones de temas de música selecta, traducidos a música electrónica. Con resultados a veces muy buenos, y a veces no tanto, como suele suceder con la música experimental. Uno de sus aciertos fue haber versionado a Debussy (el Clair de Lune que presentamos aquí, pero también el Arabesque nº 1), en parte debido a que la experimentación emprendida por el propio Debussy en materia de tonalidad musical, lo convierte en un músico idóneo para ser adaptado a música electrónica. Sólo Johann Sebastian Bach con su fijación enfermiza por las matemáticas podía ser más apropiado, y Tomita compuso The Sea Named Solaris basado en Bach, y presentado de manera prominente en el programa televisivo Cosmos de Carl Sagan, de 1.980 (no el tema principal, que es de Vangelis. Y hablando de...).

2.- Vangelis - Alpha (1.976).



El griego Evangelos Odysseas Papathanassiou, mejor conocido por su seudónimo de Vangelis, es un nombre fundamental en la evolución de la música electrónica. Al igual que los alemanes de Kraftwerk, de quienes ya hablaremos, Vangelis partió componiendo rock progresivo, para luego entusiasmarse con las posibilidades de los instrumentos electrónicos. Engendrando por el camino híbridos tan extraños como el disco Albedo 0.39 de 1.976, que incluye elementos tanto progresivos como electrónicos, y del que salió Alpha, entre otros temas de los más conocidos de Vangelis. Por cierto, el título del disco hace referencia al albedo de la Tierra; el albedo es el porcentaje de luz que un cuerpo celeste, en este caso la Tierra, refleja al espacio, de manera que a mayor albedo, más claro es dicho cuerpo. O de cómo la música electrónica sirve para aprender sobre materias científicas que quienes llegaron hasta este posteo buscando arte jamás pensaron inocularse a la vena. Es lo que tenían los chalados por la primera música electrónica, que les chiflaba por el componente científico. Es una lástima que los pinchadiscos posteriores en su vasta mayoría hayan perdido de vista toda ciencia que no tenga que ver con la Bioquímica. La Bioquímica de las pastillas químicas para encontrar el espinazo necesario para soportar una fiesta rave, eso es.

3.- Jean Michel Jarre - Oxygène Part II (1.976).



Imagínenselo. Ustedes son productores musicales ansiosos por encontrarse con el siguiente gran éxito que los va a empapelar de billetes. Y de pronto a la puerta aparece un sujeto que todavía no ha tenido ningún gran exitazo, con un disco de música electrónica bajo el brazo, género que no ha demostrado todavía su potencial, que además los temas son instrumentales y por lo tanto sin una letra que los escuchas puedan cantar a voz en cuello en la ducha, y para colmo sin otro título que los números de track. O sea, el track 1 del disco Oxygène es Oxygène Part I, el track 2 es Oxygène Part II, y así hasta Oxygène Part VI. De todas maneras un productor se arriesgó, y el resto es historia. Jean Michel Jarre saltó a la fama y se transformó en uno de los popes de la música electrónica. Apoyado en buena medida por presentaciones escenográficas futuristas, incluyendo un arpa láser que tocaba con los dedos enguantados para no quemarse las manos, riesgo que ni Paganini con su violín ni Chopin con su piano corrieron jamás. Andando el tiempo, Jarre se las arregló para evolucionar e incorporar otros elementos a su estilo, algo bastante evidente cuando incorporó música étnica a la fórmula. De todas maneras, el disco Oxygène permanece como uno de los momentos álgidos de la música de Jean Michel Jarre.

4.- Meco - Star Wars Theme (1.977).



Quizás han tenido ocasión de escucharlas. Circulan allá afuera dos versiones de electrónica disco setentera, así como suena, del tema principal de La guerra de las galaxias, contemporáneas a la película naturalmente. Una de ellas es la que el ya mencionado Isao Tomita presentó en su disco Kosmos. La otra es el cover de Meco, cuyo verdadero nombre es Domenico Monardo, y que a pesar de su nombre no es italiano como Giorgio Moroder (nombre que aparecerá poco más adelante) sino estadounidense. Meco produjo varios éxitos de música disco, aunque más por ganarse el pan que por otra cosa, debido al grado de estancamiento que empezaba a experimentar el género, incluso antes de su masificación gracias a Fiebre de sábado por la noche. Y entonces, reza la leyenda, vio La guerra de las galaxias. Más de una vez. En su día de estreno. El resultado fue su propia versión electrónica del tema de John Williams, y un disco llamado Star Wars and Other Galactic Funk. Meco encontró su veta de oro y empezó a producir versiones disco con arreglos electrónicos de varias otras bandas sonoras, incluyendo un nuevo asalto a John Williams, ahora tras los temas de Superman. A diferencia de Giorgio Moroder (ya llegaremos a él), Meco no consiguió sobrevivir a la debacle generalizada de la música disco, y aunque siguió produciendo más discos, lo hizo en la semioscuridad.

5.- Donna Summer - I Feel Love (1.977).



Algo triste de remontarse hacia atrás en el tiempo de la música, es empezar a encontrarse con artistas muertos. Como Donna Summer, quien falleció en 2.012 a los 63 años de edad, después de lo que el cliché periodístico llama perder la batalla contra el cáncer de pulmón. Pero en la década de 1.970, Donna Summer fue la reina indiscutible de la música disco. Debido en parte a que tuvo la inteligencia suficiente para no constreñirse a los cánones de la música disco. Partió con un entrenamiento en R&B, y de ahí derivó a la música disco. Luego de lo cual hizo una sociedad de esas que hacen leyenda, con el compositor y productor Giorgio Moroder, ínclito pionero de la música electrónica popera que reaparecerá después en esta serie. El movimiento fue revolucionario, porque en la época no demasiada gente pensaba aplicarle electrónica a la música disco que, recordemos, tuvo su origen en el funk. El disco I Remember Yesterday de 1.977 resultó un exitazo, y engendró el megahit I Feel Love. La filosofía del disco es muy Moroder: mezclar música disco con elementos retro de la música del siglo XX, y dotarlo todo de una cobertura electrónica. El orden de los temas en I Remember Yesterday es fundamental, porque van en orden cronológico desde el lejano pasado (la década de 1.920, toda una era geológica en términos de música popular) hasta el futuro. El tema del futuro es I Feel Love, por supuesto, y la profecía se cumplió: sigue siendo uno de los temas más reconocidos de la discografía de Donna Summer, y de la música disco en general.

6.- Giorgio Moroder - (Theme From) Midnight Express (Instrumental) (1.978).



¿Recuerdan que dijimos en el párrafo anterior que Giorgio Moroder reaparecería? No bromeábamos. Giorgio Moroder se ha dedicado a escribir canciones, producirlas e interpretarlas, y por lo tanto se las ha arreglado para dejar su sello repartido en varias partes. En plena era disco, estaba más interesado en introducir elementos electrónicos a la mezcla, encontrando el éxito absoluto ubicándose detrás de Donna Summer en I Feel Love, ya hablamos sobre esto. La película Expreso de Medianoche, de la que presentamos aquí su tema principal, le dio otro enorme triunfo, ya que la banda sonora compuesta por Moroder se empinó con el Premio Oscar a la Mejor Banda Sonora, ganándole a Jerry Goldsmith, Ennio Morricone... y a la música de Superman por John Williams, nada menos. De todas maneras, a Moroder le faltó la chispa creativa que inspiró por ejemplo a un Vangelis o a un Jean Michel Jarre, y nunca pudo sacarse por completo el legado disco de encima, algo que en la década de 1.980 terminó pasándole la cuenta. Exitos posteriores no le faltaron, incluyendo su colaboración para Take my Breath Away (la canción de la película Top Gun), pero el ámbito natural de Moroder pareció ser las pistas de baile europeas, en medio del ítalo disco. Considerando que Giorgio Moroder es italiano, parece algo natural. De hecho, puede considerarse que Giorgio Moroder es el padre fundador del moderno arte del DJ pinchadiscos de discoteca; aunque considerando como le han salido algunos de sus vástagos, hubiera sido de agradecer un padrino más firme con la disciplina.

7.- Kraftwerk - Das Model (1.978).



Kraftwerk es tan fundamental en el desarrollo de la música con sintetizadores, que debería haber aparecido mucho más arriba, incluso en primer lugar, considerando que el gran disco en donde giraron de su mediocre estilo de rock progresivo y fumado inicial, a su más característica música de ruidito con máquinas, fue el fundamental Autobahn de 1.974. Pero el tema más conocido de su discografía es Das Model (The Model en su versión en inglés), de manera que era inevitable incluir éste y no el otro. Junto con Yellow Magic Orchestra, es seguro afirmar que Kraftwerk inventó el moderno Synth-Pop tal y como lo conocemos, años antes de que Depeche Mode lanzara su emblemático Just Can't Get Enough. Parte importante de la onda de Kraftwerk radica por supuesto en su obsesión con la robótica, la computación, y la vida industrial en general, la que expresaron curiosamente a través de una estética retro inspirada en el futurismo soviético de la década de 1.920. Das Model es quizás su mayor éxito en el mundo anglosajón al menos porque la letra de la canción se aleja de los tópicos kraftwerkianos de siempre (computadores, robots) y habla acerca de una modelo; lo más tecnológico que aparece en la letra es la cámara fotográfica ante la cual posa la modelo. Aunque la canción resultó profética porque el fenómeno de las supermodelos, lejos de atenuarse o ser reemplazadas por modelos robóticas, en la década siguiente llegó al paroxismo. Por cierto, Rammstein hizo un cover de este tema en 1.997, en la época en la cual Rammstein todavía eran buenos.

8.- Yellow Magic Orchestra - Firecracker (1.978).



Menos conocidos, pero en la sombra tan influyentes como Kraftwerk, resultaron los japoneses de Yellow Magic Orchestra. Porque si hablamos de electrónica, no podía faltar un japonés subiéndose al ruedo, u otro más porque ya habíamos tenido a Tomita metido de por medio. Como de costumbre, mucho de su sello distintivo resultó por accidente. El asunto iba a ser un proyecto solista, pero los músicos de sesión contratados resultaron tan afines entre sí, que siguieron como un proyecto único. Grabaron un cover de un tema de música exótica llamado Firecracker, únicamente para burlarse de los estereotipos musicales manejados por la industria de Estados Unidos, y para hacer más prominente la burla, utilizaron cuanto arreglo electrónico se les puso al alcance. Y llamaron Yellow Magic Orchestra a su disco debut y a la banda de paso como una burla a la oleada de fanatismo por la magia negra que sacudía a Japón por las fechas. El resultado es un disco que se anticipó en tres años al concepto de álbum musical sobre computadoras que fue el Computerwelt de Kraftwerk. Además, dieron con un sonido que encontró ramificaciones no sólo en el Synth-Pop japonés y europeo, al otro lado del mundo, sino también en el mundo del chiptune, ese subgénero musical especializado en crear canciones que suenen a música de videojuego ochentero.

9.- Ganymed - It Takes Me Higher (1.978).



Esta es una banda oscurísima de la que ustedes es muy posible que nunca hayan oído hablar. Ni siquiera porque Falco haya sido bajista de Ganymed, y eso que a Falco le dedicamos el posteo Desde Austria con amor acá en la Guillermocracia. En fin. ¿Qué se obtiene de la mezcla de Star Wars con la electrónica disco funk de la época? Lo que algunos llaman Space Disco. Es decir, música disco con arreglos electrónicos más atmosféricos. Subgénero musical que en realidad no llegó demasiado lejos, en buena medida porque nació bastante tarde en la década de 1.970, y después de la famosa Noche en que la Música Disco Murió en 1.979, quedó relegado a los antros pata de elefante en las noches europeas. Ya sabemos que en Europa, la década de 1.970 no murió sino hasta la década de 1.990. El caso es que Ganymed sacó tres discos. El primero es Takes You Higher, el más space de la trilogía, y del que salió el corte que presentamos acá. El segundo, Future World, es una mezcla de Space Disco con Funk más tradicional. El tercero trató de subirse al carro de la música disco funk... en 1.981, cuando la música disco funk ya no vendía nada. Con lo que esta banda quedó como una rareza musical, buen exponente de su subgénero de música, eso sí. Como Falco, desde Austria con amor.

10.- Siouxsie and the Banshees - Hong Kong Garden (1.978).



Este tema, el primer single de Siouxsie and the Banshees, tiene un cierto valor histórico como prueba de los fenómenos musicales de su tiempo, sobre los cuales hablamos lato y tendido en el posteo Post Punk: Institucionalizando la rebelión musical, acá en la Guillermocracia. El Punk nació como reacción contra el alambicamiento de la música progresiva de su tiempo, pero la fórmula del Punk, al agotarse, dio paso al Post Punk. La experimentación del Post Punk incluyó entre otras cosas, sorpresa, los teclados. Aunque inscritos dentro del Post Punk en sus inicios, Siouxsie and the Banshees tendrían una influencia extraordinaria entre otro de los géneros musicales paridos desde el Post Punk: el Rock Gótico. Aunque esta banda misma se volvió más ligera en la década de 1.980, creando un híbrido entre New Wave, Darkwave y sonido gótico. Nuevamente: la New Wave salió del Post Punk, heredando el uso de teclados y llevándolo no a los extremos del Synth-Pop, pero casi. Por cierto, si les suena la canción, Hong Kong Garden fue utilizada de manera prominente por Sofia Coppola en una escena de fiesta en la película María Antonieta, personaje histórico dos siglos anterior a Siouxsie y la Coppola.

11.- The Human League - Being Boiled (1.978).



La historia de The Human League tiene su embrollo. De hecho, los dos fundadores de The Human League terminaron formando Heaven 17 junto con el primer vocalista que tenían considerado para The Human League, y que por un motivo u otro no pudo asumir el puesto. O sea, Heaven 17 es en realidad The Human League tal y como sus creadores lo proyectaron, y The Human League es lo que quiere que sea Philip Oakey, su vocalista y único miembro permanente, que técnicamente no fue miembro fundador porque fue invitado por los dos fundadores que después emigraron a Heaven 17... Pasando al terreno musical, quien conozca a The Human League por temas romanticones como Human, o éxitos bailables como Don't You Want Me, pueden llevarse un shock al escuchar la primerísima versión de Being Boiled. Porque The Human League partió como un proyecto Post Punk definitivamente oscuro y tétrico. La letra misma de Being Boiled (Siendo hervido o Ser hervido en inglés) es bastante tétrica: "Escuchen a la voz de Buda diciendo que detengan su sericultura", etcétera. Por si no se entiende, para producir seda, es necesario echar los capullos de seda en agua hirviendo, lo que por supuesto rosquisa viva a la infortunada larva en su interior. La letra también es alusiva a la explotación infantil en la industria de la seda. No se puede decir que la canción haya resultado un exitazo en su día, pero en el underground tuvo influencia suficiente, ya que es uno de los primeros temas de música pop arregladas por completo con instrumentos electrónicos. No será el último, por supuesto. Dicho eso para bien y también para mal.

12.- Gary Numan - Cars (1.979).



En la época resultaba claro que había mucho futuro en la música electrónica, pero nadie parecía dar con la fórmula mágica para crear un producto netamente electrónico que al mismo tiempo fuera atractivo para una audiencia más masiva. Hasta Gary Numan. Este partió dentro del cardumen del Post Punk, hasta entusiasmarse con los instrumentos electrónicos, lo que a estas alturas del presente posteo es casi una constante matemática. Partió con una banda llamada Tubeway Army, que técnicamente cuenta como un one hit wonder (Are 'Friends' Electric?), y que a pesar de inscribirse dentro del Post Punk, mostraba una marcada inclinación hacia la electrónica. Gary Numan decidió inclinarse todavía más a la electrónica, se salió de Tubeway Army, y luego contrató a la gente de Tubeway Army como su propia banda de apoyo... Otra historia embrollada de músicos. El caso es que Cars es el one hit wonder de Gary Numan, aunque ha conservado después un estatus como músico de culto. Como sea, Cars es el verdadero primer gran hit masivo de la música electrónica, y el heraldo de la avalancha de sintetizadores, teclados, sampleos y otra clase de desmadres varios con los cuales los músicos se tomarían por asalto la década de 1.980.

PRÓXIMA ENTREGA: 1.980.

6 comentarios:

Cidroq dijo...

Buen inicio del tema. Por cierto aprovechando que comentaste lo de la "musica del chavo del 8", es cierto, los elefantes nunca olvidan, porque mucho tiempo usaron la música para el programa sin pagar derechos ni regalías, y estuvieron desestimando reclamos, hasta que les cayó el chahuistle y tuvieron que pagar a fin de cuentas al autor.

Guillermo Ríos dijo...

Sin ánimo de justificar el uso sin pagar derechos de música ajena para el lucro personal, en la época del Chavo del Ocho en general ni la gente ni los abogados eran tan pesados como ahora con el tema de los derechos de autor, y si el programa no hubiera llegado más lejos, quizás nunca nadie se hubiera tomado la molestia en reclamar. Por supuesto que en ese tiempo había que ser The Beatles, The Rolling Stones o Marvel Comics para forrarse con las regalías, mientras que hoy en día cualquier cosa susceptible de convertirse en franquicia ya lleva en sí el sarpullido del abogado pelotillero buscando cómo demandar para que paguen derechos por esta o esta otra razón.

Lo que sí nunca supe, es si alguna vez Elmer Bernstein obtuvo regalías por el uso que le dieron a su partitura de Los diez mandamientos en el Chapulín Colorado.

Cidroq dijo...

Yo en lo personal no soy muy partidiario de la caza de brujas de los derechos de autor y regalías para beneficio de los abogados principalmente, más bien comente el hecho como una especie de coincidencia o ironía con el titulo de los elefantes nunca olvidan, ya que este asunto llevó años en llegar a su fin

Guillermo Ríos dijo...

Es una ironía, en efecto.

A mí también me parece que la legislación sobre derechos de autor está hipertrofiada. Se suponía que fue creada para ponerle atajo a la explotación de los escritores por parte de editores marrulleros, y de hecho el primer gran tratado internacional sobre la materia, la Convención de Berna de 1.886, surgió del enfado que le bajó a Victor Hugo cuando supo que un editor en Estados Unidos estaba pagándose casa y piscina editando obras del ínclito, y el francés no veía ni uno por concepto de copyright. Pero hoy en día, las fatídicas palabras "los herederos de...", complétese la oración con el escritor que se quiera...

Martín dijo...

Interesante. Y se agradece que pongas Oxígeno 2 en vez de la 4, que me suena más repetida que el tema "Chiquitita"...

Guillermo Ríos dijo...

De nada. En realidad incluí Oxígeno 2 justamente porque, siendo más o menos representativo del disco, y un tema conocido de hecho, ha sido menos explotado que Oxígeno 4.

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