domingo, 29 de septiembre de 2013

Falco: Desde Austria con amor.


Entre las efemérides del 2.013, que no incluimos en El tiempo pasa: Versión 2.013, porque de lo contrario en vez de salir en cuatro partes hubiera salido en 52, hay una desgraciada: la conmemoración de los 15 años del fallecimiento de Falco, muerto prematuramente y de manera trágica en un accidente automovilístico en República Dominicana el 6 de Febrero de 1.998. Quizás el nombre no diga mucho al común de la gente que no esté interiorizada en la música de la década de 1.980, en buena medida porque Falco es considerado como un one hit wonder, ya que su gran éxito y caballito de batalla es la canción Rock Me Amadeus. O un two hit wonder, si incluimos Der Kommissar. Así es que para partir, y nos enteremos acerca de quién estamos hablando, disparemos con el clásico más clásico de Falco. Rock Me Amadeus por supuesto, cuál otro iba a ser:



La canción fue compuesta durante la fiebre de la película Amadeus con Milos Forman, que en su época arrasó con ocho premios Oscares, pero hoy en día a casi treinta años de su estreno, no aparece ni siquiera en las reposiciones mañaneras por cable. La peluca de Falco no es sólo otro delirio videocliperil ochentero, sino que va acorde con la letra, en donde en medio de otras alabanzas a Wolfgang Amadeus Mozart, se dice que "Er war ein Punken" ("El fue un punk"), y más adelante que "Frauen liebten seinen Punk" ("Las mujeres amaban su Punk"); en efecto, Falco se adelantó una tonelada de años a Los Simpsons en conceptualizar a Mozart como el primer rock idol. Y además, Falco lo hizo con más clase. Por desgracia, triste tratándose de un either one or two hit wonder, mucha gente ignora que Amateur de Molotov es un cover de Falco con otra letra; o ignora de dónde salió el sampleo con que se abre el tema Mope de Bloodhound Gang; o se la conoce mejor como Dr. Zaius, porque Los Simpsons inventaron las referencias ochenteras una década antes que Padre de familia.



Falco nació el 19 de Febrero de 1.957, en Viena. Su verdadero nombre era Johann Hölzel. Como tantos otros músicos, siendo un adolescente se lanzó a una vida bohemia en donde exploró lo que la escena musical tenía para dar. Quedaría muy poético afirmar que tomó su nombre escénico de los halcones, cuyo grupo taxonómico es Falco, o de un gobernador británico dentro del Imperio Romano que se llamaba Quinto Pompeyo Falco, pero por desgracia, la razón del nombre artístico es mucho más prosaica. Se trata simplemente de un homenaje al esquiador germanooriental Falko Weißpflog, cambiando una letra para hacerlo más internacional. Al tiempo que tocaba cosas como ésta:



El tema de arriba pertenece a una banda de la escena Post Punk de la época, llamada Drahdiwaberl, y en la que Falco era el bajista. La misma era capitaneada por un cantante llamado Stefan Weber y existía desde finales de la década de 1.960, pero fue recién en 1.979 que sacó su primer disco. También fue bajista en una banda Space Disco llamada Ganymed, y que consiguió sacar apenas tres álbumes, presumiblemente porque la década estaba terminando, llevándose de paso la música disco consigo. Ganymed sonaba como esto:



Para que no digan después que Daft Punk inventó algo. Pero comentarios ácidos aparte. Mientras estaba en estos menesteres, Falco obtuvo un contrato para editar discos en solitario. El primero de ellos fue Einzelhaft (Confinamiento solitario en español), lanzado en 1.982. La primerísima canción en salir como single fue Ganz Wien (Toda Viena, en alemán), que tuvo una versión en inglés con el irrisorio título de That Scene. Ganz Wien le ganó notoriedad en Austria, pero no consiguió cruzar fronteras:



Sin embargo, ese mismo disco le daría su primer gran éxito. Se trata de Der Kommissar (El comisario, en castellano), una chispeante e hilarante canción en donde el protagonista es detenido por un policía y debe justificar una noche de juerga. Aunque la canción está cantada en alemán, es posiblemente mejor conocida por un superfluo cover en inglés de After The Fire. Dicha banda fue bastante prolífica, ya que entre 1.978 y 1.982 lanzó cinco discos a razón de disco por año, pero en Estados Unidos son un one hit wonder... por su cover de Falco precisamente, lo que es algo triste. Pero volviendo a nuestro homenajeado. El tema resultó innovador para su época, al mezclar bases electrónicas bailables con rap (en la época, recordemos, rapear era sinónimo de ghetto negro), en un sonido que se transformaría en marca de la casa para la producción posterior de Falco:



Su segundo disco, Junge Römer (Jóvenes romanos, en castellano) fue lanzado en 1.984. El disco tuvo proyección, llegando incluso al número 2 del ranking en España, pero no llegó a convertirse en un clásico dentro de la discografía de Falco. El tema que lo abría es también el más recordado, aunque tampoco es un hit: Se trata de Junge Römer precisamente.



1.985 fue el año en que Falco lanzó Falco 3, su disco más exitoso. Producido por los holandeses de Bolland & Bolland, presencia significativa en el synth-pop de la década, es el que posicionó a Falco definitivamente en la escena internacional con Rock Me Amadeus. Como ya incluimos dicho tema, nos vamos por otro corte más o menos reconocido (no tanto como Rock Me Amadeus, eso sí), en concreto Vienna Calling:



Falco 3 desató también una pequeña polémica gracias al tema Jeanny. El mismo pareciera ser a primera vista una canción romántica, pero... es en realidad la crónica de la obsesión de un asesino serial por una chica a la que termina matando, contada en primera persona desde el punto de vista del asesino. Para el siempre demasiado puritano mercado anglosajón, esto fue demasiado. La cosa no pasó a mayores porque la canción misma tampoco resultó un leviatán como Rock Me Amadeus; por otra parte, es otro cansino episodio de la guerra entre músicos de fuste versus mentes mediocres que desean que todas las personas vivan en una aséptica sitcom disneyiana de la década de 1.950. En cuanto a la canción, pone el dedo en la llaga sobre el siempre demasiado olvidado tema de la fina línea entre algo como "te amaré por siempre jamás y nada podrá separarnos", y algo como "sólo saldrás de mi vida dentro de un ataúd". Porque el romanticismo es algo demasiado serio como para dejárselo a los románticos:



En general, los siguientes discos de Falco siguieron manteniendo más o menos su mismo estilo de música rapeada de manera elegante y teatral, sobre bases a mitad de camino entre el Synth-Pop y la New Wave. Consolidó también un estilo enraizado en el rescate de cierto clasicismo musical, que le confiere un tono algo sinfónico a su producción. A esto se le suma el interés constante de Falco por explorar nuevos ritmos, incluyendo no una sino dos incursiones en el mundo del tango (Tango the Night en el disco Falco 3, y Dance Mephisto en el disco Nachtflug):



Fue precisamente Nachtflug, del año 1.992, el último disco de estudio lanzado en vida de Falco. Aunque al igual que los anteriores hasta Falco 3 falló crear otro éxito como Rock Me Amadeus, el disco es un fino trabajo en donde Falco demuestra su voluntad de actualizarse a los ritmos de la década de 1.990, pero sin sacrificar su propia personalidad. De esta manera encontramos himnos épicos de tono clásico (Monarchy Now), tango (Dance Mephisto), reggae (Jah-Vibration), salsa (Propaganda), en un disco que es serio contendor al mejor trabajo de su discografía. Aunque no sea tan popular, quizás por distanciarse del sonido clásico que uno espera de Falco:



Desde ahí, Falco se tardó varios años en volver a trabajar en otro álbum de estudio. Para el mismo dejó de lado las influencias latinas y trató de subirse al carro del eurodance por entonces predominante en las pistas de baile. Por desgracia, antes de que el disco fuera lanzado, el cantante pereció en un accidente automovilístico. Estaba a semanas de cumplir 41 años. Para ser el trabajo final de Falco, Out Of The Dark (Into The Light) resulta algo decepcionante, aunque cabe preguntarse hasta qué punto es creación de Falco, y hasta qué punto fue mezclado por otras personas después de su muerte. De todas maneras, es difícil escuchar el tema Out Of The Dark sin derramar una lagrimita, sabiendo que es la despedida de Falco de la escena, y también de la vida:



Falco dejó también algunos muy buenos discos en vivo. Merecen especial mención Live Forever de 1.999, que es al mismo tiempo un majestuoso concierto en vivo y el recuento y despedida de la trayectoria completa del músico. Y también Symphonic, que es un concierto que Falco ofreció con sus canciones retrabajadas para ser interpretadas con una orquesta sinfónica, aunque como compendio de su discografía queda algo en deuda por estar cargado hacia los temas de Nachtflug, que era su último disco en la fecha de grabarse el álbum. De todas maneras, para quienes miran en menos a Falco por ser un rapero que utiliza musiquita de sintetizadores para hacer cancioncitas bailables, Symphonic debería ser la prueba de que el hombre tenía más talento musical del que se le reconoce. O se hacía asesorar muy bien. En cualquier caso, era un músico que sabía lo que hacía:


miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Te está acorralando la corrección política?


Hoy en día, y desde hace mucho tiempo, hacerse de buena publicidad y transformarte en tu propia marca, como dicen los defensores del liberalismo con uñas y colmillos, implica tener un discurso políticamente correcto. Estar con los ángeles y ser bendito significa defender a ciertos grupos, minorías o sectores de la Humanidad. Las razones son muchas, pero pasan generalmente por el término reivindicación. Se supone, con más o menos base, que dicho grupo o colectivo ha sido objeto de discriminación, o lo sigue siendo, y por lo tanto, hay que compensárselos defendiéndolos y creando derechos y estatus especiales para ellos. Todo en nombre de la democracia, la igualdad de oportunidades, etcétera.

Sólo que eso conlleva un problema. Los favorecidos por tales derechos y privilegios pueden aprovechar la ocasión para hacer su propio abuso, jugando el papel de víctimas eternas que nunca estarán satisfechos sin importar cuántas puertas les franqueen los demás, porque aunque lo justo sea compensarles con mil, si ellos pueden arañar dos mil, pues los arañan. Eso, cuando no se trata de la pura y clásica venganza a la antigua usanza, del ahora nos toca a nosotros. Por ejemplo, las feminazis. Amparados ellos por hombres que con mentalidad culpógena, o directamente por hacerse buena propaganda, los apoyan aunque de implementarse tales privilegios, ellos mismos saldrían hacia atrás.

Esto no quiere decir que tales causas no sean justas. Probablemente lo sean. Si son grupos que durante años o siglos han padecido de discriminaciones arbitrarias, es justo que se les otorguen algunos privilegios o ventajas. La injusticia surge cuando el péndulo va hacia el otro lado, cuando se exagera el privilegio o la discriminación positiva de manera patológica, cuando se crea un círculo vicioso de la victimización en donde los antiguos discriminados aprenden a nunca dejar de jugar la carta de la víctima, y los panegiristas aprenden a crearse una plataforma de superioridad moral apoyando a esos antiguos discriminados y a seguirlos tratando como víctimas. La lógica es obvia: si se les compensa lo suficiente dejan de ser víctimas, y por lo tanto pierden su superioridad moral y su discurso de guerra, y quienes los defienden pierden su plataforma moral. La frase "porque no tenemos nada, lo queremos todo" es bastante comprensible y es fácil empatizar con ella con la simpatía que se le suele reservar a los oprimidos... hasta que uno descubre las escalofriantes concomitancias lógicas que encierra dicha frase ejecutada en su completa y absoluta literalidad.

Incluso puede ser que usted esté disparándose en el propio zapato, al defender la causa de la corrección política salida de todo control, por quedar bien, a pesar de que si dicha corrección política triunfa, usted mismo podría salir perjudicado. Pero usted no lo haría de otra manera. Después de todo, usted también quiere estar del lado de los ángeles y ser salvado, ¿verdad?

Por eso mismo, el Departamento de Recursos Humanos dentro del Ministerio de Sociedad de la Guillermocracia ha diseñado este práctico test en que usted mismo puede reflejarse si saca algún beneficio o no, de ser políticamente correcto. Cuando usted lo resuelva, descubrirá el increíble poder que tiene la corrección política para acorralarlo a usted, sin que usted se de cuenta. Resolverlo es sencillo. Márquese +1 puntos o 0 puntos según corresponda. Luego vea los resultados al final. Y dígame cuántas ganas le quedan de ser políticamente correcto, después de resolverlo.

Patrimonio o riqueza:
  • +1 -- Soy pobre.
  • 0 -- Soy clase media pero vulnerable, o estoy arriba de eso.
Sexo:
  • +1 -- Soy mujer.
  • 0 -- Soy hombre.
Orientación sexual:
  • +1 -- Soy homosexual, bisexual, transexual o pansexual.
  • 0 -- Soy heterosexual de toda la vida.
Raza o etnia:
  • +1 -- Soy negro, mulato, asiático, indígena, etcétera.
  • 0 -- Soy blanco caucásico o bien mestizo que puede pasar y pasa fácilmente por blanco.
Nacionalidad:
  • +1 -- Soy inmigrante.
  • 0 -- Soy nacional.
Edad:
  • +1 -- Soy niño o anciano.
  • 0 -- Soy adolescente o adulto.
Ingresos o renta:
  • +1 -- Trabajo por el salario mínimo, una suma cercana, o incluso menos. O bien hago trabajitos esporádicos y nunca seguros o estables para mantenerme. O no tengo y no me he podido conseguir un trabajo.
  • 0 -- Gano dinero sensiblemente por sobre el salario mínimo.
Domicilio:
  • +1 -- Vivo en la casa de otra persona.
  • 0 -- Vivo en mi casa.
Creencias:
  • +1 -- Soy creyente (católico, evangélico, judío, o de cualquier fe con libertad para considerarse por encima de cuestionamiento por parte de la evidencia física y científica en contrario).
  • 0 -- Soy agnóstico o ateo.
Salud:
  • +1 -- Soy discapacitado (ciego, sordo, mudo... enfermo mental difícil, o si no cómo podría estar leyendo y respondiendo este cuestionario).
  • 0 -- Tengo enfermedades no discapacitantes (miope, tímido, friki...).

RESULTADOS:

  • 0 a 3 PUNTOS: Antes de defender causas por pura corrección política, ¿se ha mirado usted en el espejo? ¿Se da cuenta de que casi ninguna de ellas lo favorece a usted? Que tenga usted solidaridad social está bien, pero... ¿se ha preguntado usted si las demás personas, si la sociedad, es solidaria de vuelta con usted? Si lo es, perfecto. Pero si no es el caso, entonces ser políticamente correcto para usted es suicidio. Defender causas está bien, pero recuerde: la caridad comienza por casa.
  • 4 a 8 PUNTOS: Usted por supuesto que está en grupos de riesgo, y por lo tanto es razonable que luche por causas que lo defiendan.
  • 9 a 10 PUNTOS: Usted es una persona perfectamente ajustada a la sociedad. No importa lo que diga, no importa lo que haga, no importa a quién ataque, usted siempre tiene el poderoso escudo de la corrección política apoyándole a usted. Enarbólelo en batalla frente a todos quienes se le opongan, victimícese, acuse a sus acusadores de que están en su contra porque usted es esto o aquello, y tiene el día hecho.

RETRATO ROBOT DE LA PERSONA A QUIEN LA CORRECCIÓN POLÍTICA SALIDA DE MADRE HACE INTOCABLE:

Es mujer, muy joven o muy anciana para defenderse, hacer oir su voz o defenderse. Pertenece a una raza o colectivo étnico minoritario, con raíces negras, indígenas o gitanas. Tiene tendencias lésbicas. No tiene patrimonio y malvive de ingresos que apenas son suficientes para mantenerla viva. Su morada es la casa de otra persona que la ha acogido, porque es una inmigrante o una indigente sin techo. Además tiene una discapacidad física como por ejemplo una parálisis, un impedimento del habla o ceguera. Compensa todo esto con creencias religiosas que sostiene con todo el fervor y la devoción de quien no puede ser criticado por ellas, ya que según el discurso oficial todos los credos religiosos son dignos de respeto, y cualquier objeción a los mismas es una ofensa a la sensibilidad de los creyentes. Probablemente sirve de modelo para personajes protagonistas de películas con conciencia social.

Si usted se parece más o menos al modelo anteriormente descrito (o no), puede comentarlo aquí.

domingo, 22 de septiembre de 2013

El Tiempo Pasa: Versión 2.013 (4 de 4).


Y llegamos al final de la épica serie de cuatro posteos que hemos investigado, escrito, corregido, pulido, editado y leído únicamente para que nos deprimamos al darnos cuenta de qué tan viejos somos. Esto es El Tiempo Pasa en su versión 2.013, y desde aquí nos despedimos hasta Enero de 2.014, en donde haremos una nueva versión para seguir abarrotando los consultorios de los psiquiátricos con casos de depresión y demencia senil. Pero por mientras tanto, disfruten con los aniversarios, o decenarios mejor dicho, en donde ya entran eventos o cosas recordados con afecto por la tercera edad.

Hace sesenta años atrás (en 1.953):
  • Harry Truman anuncia la bomba de hidrógeno. Fallece Stalin, Nikita Kruschov asciende al poder en la Unión Soviética, y Laurent Beria cae en desgracia y es fusilado. Egipto se declara una república. Fidel Castro asalta el cuartel de Moncada, infructuosamente. La Guerra de Corea termina con un armisticio, sin un tratado de paz formal. La CIA derroca el gobierno de Mohammed Mossadegh en Irán e instala al Shah en su lugar.
  • En Chile se funda Puerto Williams, la ciudad más austral del mundo.
  • James Watson y Francis Crick anuncian que la estructura del ADN es la de una doble hélice. Jonas Salk anuncia la vacuna contra la poliomielitis. Alfred Kinsey y sus colaboradores publican su libro sobre la sexualidad femenina. Es descubierto el sueño REM. Se revela que el Hombre de Piltdown es un fraude.
  • Hugh Hefner publica el primer número de Playboy. En sus páginas centrales incluye un poster de Marilyn Monroe desnuda sobre un terciopelo rojo.
  • Samuel Beckett estrena Esperando a Godot. Arthur Miller estrena Las brujas de Salem. Ian Fleming publica Casino Royale, la primera novela de James Bond.
  • El sherpa Tenzing Norgay con su bwana Edmond Hillary, culminan la primera ascensión a la cima del Monte Everest.
  • Comienza una breve fiebre por el 3D en el cine, con El museo de cera, protagonizada por Vincent Price (quien en adelante se especializará en cine de terror). El manto sagrado es la primera película estrenada en CinemaScope, e inicia una moda de películas de romanos que durará una década. Aparece el personaje de Monsieur Hulot, en Las vacaciones del Señor Hulot. Primera ceremonia de los Premios Oscar transmitida por televisión.
  • Las películas más taquilleras del año son Peter Pan, la mencionada El museo de cera, El manto sagrado, De aquí a la eternidad, Shane, Cómo casarse con un millonario, Los caballeros las prefieren rubias, Mogambo, Salomé (exquisita Rita Hayworth, un bodrio todo lo demás), La princesa que quería vivir (el rol que hizo famosa a Audrey Hepburn), Julio César y Niágara. Tres películas del listado incluyen a Marilyn Monroe entre las protagonistas, incluyendo un rol de ¡femme fatale! en la mencionada Niágara.
  • Elvis Presley hace sus primeras grabaciones. Crazy Man, Crazy de Bill Haley y sus Cometas es el primer single de rock 'n' roll que se abre paso al ranking de Billboard. Se forman The Platters. Dean Martin, Eddie Fisher y Hank Williams entre los artistas más emitidos en el año.
  • Se venden los primeros televisores a color en Estados Unidos. Lucy de I Love Lucy afronta un parto, el episodio es visto por un 71% de la audiencia en Estados Unidos. Primera edición de TV Guide, probablemente la revista favorita de Homero Simpson.
  • El juicio por determinar si el Capitán Marvel es un plagio de Superman termina con un arreglo fuera de corte; DC Comics se lleva los derechos por el Capitán Marvel, en una época en donde los superhéroes no son tan rentables en el cómic como solían ser.
  • Y en 2.013 cumplen SESENTA AÑOS... Pamela Sue Martin (Dallas), Malcolm Young (AC/DC), Jim Jarmusch, Kitaro, Jeb Bush (el gobernador de Florida en tiempos de que George W. Bush salió Presidente de Estados Unidos... el apellido no es coincidencia. El resultado electoral, tampoco), Cristina Fernández (sí, la antigua señora Kirchner), William Petersen (CSI), José María Aznar, Michael Bolton, Paul Krugman (enfant terrible de la Economía), Emilio Estefan, Isabelle Huppert (gran dama del cine francés), Rick Moranis, Tony Blair, Mike Oldfield (la musiquita del exorcista, segunda vez que lo digo en esta serie de posteos), Pierce Brosnan (sí, él), Danny Elfman (¡sí, él!), Tim Allen, Cyndi Lauper, Bebe Buell (antigua playmate y mamá de Liv Tyler), Jean-Bertrand Aristide, Geddy Lee (vocalista de Rush), Hulk Hogan, Amy Irving (una de las chicas malas de Carrie), Tony Shalhoub (Monk), Robert Picardo (el Doctor en Star Trek: Voyager, un holograma que era más humano que todo el resto de la tripulación), Alan Moore (sí, Watchmen) y Kim Basinger (qué esperaban, fue chica Bond en 1.983).
  • Y hubiera cumplido sesenta también si hubiera llegado a vivir hasta 2.013... Roberto Bolaño. No Chespirito, ése es otro.
Hace setenta años atrás (en 1.943):
  • El mundo está en plena Segunda Guerra Mundial. Campaña de Guadalcanal. Sublevación del Ghetto de Varsovia. Primer bombardeo único de Estados Unidos contra Alemania. Las tropas alemanas en Stalingrado se rinden a los rusos. Joseph Goebbels pronuncia su famoso discurso llamando a Alemania a la guerra total (totalen Krieg). El Afrika Korps y tropas italianas se rinden a los Aliados en Africa. Josef Mengele empieza a trabajar en Auschwitz. Batalla de Kursk, la más grande con tanques en la Historia. Los Aliados invaden Sicilia. Bombardeo de Roma, los italianos responden declarándola città aperta. Mussolini es derrocado y arrestado, pero será rescatado por los alemanes e instaurado como gobernante de la República de Salò. Y Conferencia de Teherán. Casi nada.
  • Es inaugurado el Pentágono.
  • Un pobre campesino mexicano llamado Dionisio Pulido descubre que la buena tierra lo recompensa con... un volcán: en su terreno y para su fastidio, nace el Paricutín.
  • En Chile es creada la Contraloría General de la República.
  • Jacques-Yves Costeau inventa el SCUBA o Aqua-lung, el moderno traje de hombre rana.
  • Aparece el afiche de Rosie la Remachadora.
  • Antoine de Saint-Exupery publica El principito.
  • La película más taquillera del año es Por quién doblan las campanas, con Gary Cooper e Ingrid Bergman. Aunque ya exhibida a fines del año anterior, Casablanca llega recién a los cines para público en general a inicios de año; Casablanca incluye a cuatro miembros del Top Ten de actores de cine anteriores a 1.945 que hemos publicado en la Guillermocracia.
  • Oklahoma! revoluciona los musicales. En música popular se transforman en superventas Brazil de Xavier Cugat, y canciones de Perry Como, Fred Astaire, Glenn Miller, Judy Garland y Frank Sinatra.
  • En 2.013 cumplen SETENTA AÑOS... Tobe Hooper (Poltergeist, mencionada en hace treinta años atrás...), Michael Mann (Miami Vice), Joe Pesci, Joseph Stiglitz (otro enfant terrible de la Economía), Sly Stone, David Cronenberg, Mario Molina (primer mexicano Nobel de Química, por sus investigaciones sobre el ozono y los CFCs), Bruno Ganz (el Hitler del meme de YouTube de Hitler se enoja por...), Bob Woodward, Vangelis, Christopher Walken, Malcolm McDowell, Kurtwood Smith (el hombre que mató a RoboCop), Geraldo Rivera (A.K.A. Exageraldo), Mick Jagger, Robert De Niro, Valerie Perrine (la compañera tontorrona de Lex Luthor en el Superman de 1.978), Toni Basil (hey, Mickey!), Lech Walesa, Oliver North, Chevy Chase, Jean Jacques Annaud (La guerra del fuego, El nombre de la rosa), Mie Hama (primera chica Bond asiática), Jim Morrison, Harry Shearer (una tonelada de voces de Los Simpsons en inglés), Ben Kingsley (el 31 de Diciembre, nada menos).
  • También hubieran cumplido setenta años si hubieran llegado hasta el 2.013... Janis Joplin, Sharon Tate, George Harrison, Lynn Redgrave, Bobby Fischer, Hervé Villechaize (¡el avión, jefe, el avión!), Soledad Miranda (actriz de culto hispánica malograda en un accidente automovilístico en 1.970), y J.T. Walsh.
Hace cien años atrás (en 1.913):
  • Con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, Victoriano Huerta perpetra un golpe de estado contra el Presidente mexicano Francisco Indalecio Madero (¿suena familiar?). Este es forzado a renunciar, apresado, y asesinado. Pancho Villa regresa a México para luchar por la Revolución, mientras que Venustiano Carranza anuncia el Plan de Guadalupe y se subleva contra Huerta.
  • Terminó la Primera Guerra Balcánica, después de medio año de combates. Bulgaria, insatisfecha con su parte en la guerra, atacó a sus aliados Serbia y Grecia en la Segunda Guerra Balcánica, la que será de duración breve; no hay peligro de aburrimiento porque ya vendrá la Primera Guerra Mundial a mover las cosas.
  • La Dinastía Romanov celebra 300 años de gobierno en Rusia. Adivinen cuántos años más duró.
  • Woodrow Wilson accede a la Presidencia de Estados Unidos; será quien lidere al país durante la Primera Guerra Mundial (próximamente en El Tiempo Pasa: Versión 2.014). El gobierno federal de Estados Unidos es autorizado vía enmienda constitucional, a recaudar impuestos. 
  • Colonos rusos de la secta Nuevo Israel, perseguidos por el gobierno zarista, viajan a Uruguay y fundan la localidad de San Javier. Chile por su parte duerme el sueño de los justos bajo el gobierno de Ramón Barros Luco, cuya más meritoria contribución a la nación será el sandwich que llevará su nombre.
  • Charles Chaplin empieza a trabajar en el cine, para Mack Sennett. Georges Méliès, pionero de los efectos especiales y la ficción cinematográfica en general, cae en bancarrota y deja de producir y dirigir películas.
  • El Ballet Ruso de Diaghilev estrena La consagración de la primavera, obra de Igor Stravinski con coreografía de Vaslav Nijinski. Los conceptos modernistas de la obra provocan una sublevación del público en contra de la representación.
  • Y en 2.013 hubieran cumplido CIEN AÑOS si les hubiera dado la cuerda... Loretta Young, Richard Nixon, Lloyd Bridges, Danny Kaye, Rosa Parks, Mary Leakey, Jimmy Hoffa (aunque si está escondido en vez de muerto, podría ser...), Gert Fröbe (Auric Goldfinger en... Goldfinger, precisamente), Paul Ricoeur, Tyrone Power, Teodoro Fernández (uno de los más importantes futbolistas peruanos de todos los tiempos), Peter Cushing, Gerald Ford, Makarios (arzobispo y primer Presidente de Chipre), Menachem Begin, Jesse Owens (el atleta negro que humilló a Hitler en 1.936), Stanley Kramer (El mundo está loco, loco, loco... ya salió en hace cincuenta años...), Burt Lancaster, Vivien Leigh (Scarlett O'Hara, por supuesto), Hedy Lamarr (uno de los desnudos más ardientes del cine pre - Código Hays), Albert Camus, Alfred Bester (escritor de Ciencia Ficción) y Willy Brandt.
Y con esto hemos terminado. Hasta el 2.014 en donde, añadiéndose un año más al calendario, haremos otro repaso de éstos. Si es que quedan lectores que no se hayan colgado de depresión después de haber constatado cuánto tiempo ha pasado desde esos eventos que fueron hace un tiempito nada más...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Representatividad en Chile: su crisis.


Las elecciones presidenciales a finales del 2.013 en Chile presentan un rasgo inédito: nunca antes en la historia republicana hubo tantos candidatos presidenciales. El listado completo incluye a Michelle Bachelet por la Concertación, aunque dicho conglomerado político trate por todos los medios de ser llamado la Nueva Mayoría, a Evelyn Matthei por la Alianza, a Marcel Claude por los humanistas, a Marco Enríquez-Ominami en su segundo intento de asalto al poder, a Ricardo Israel, a Tomás Jocelyn-Holt, a Roxana Miranda por los deudores hipotecarios, a Franco Parisi, y a Alfredo Sfeir Younis. Son nueve en total.

Y es muy posible que tenga que ver con el cambio de sistema electoral, a uno de inscripción automática y voto voluntario. Es posible que la legión de candidatos minoritarios apueste quizás no a ganar, pero sí a captar votos suficientes entre quienes antes no estaban inscritos ni votaban, como para consolidarse como referente político alternativo al duopolio clásico entre la Concertación y la Alianza, que ha marcado el sistema político desde 1.990. Después de todo, es una elección que parece prácticamente ganada para Michelle Bachelet, y la única gran incógnita a despejar es si ella ganará en primera vuelta por mayoría absoluta, o correrá a segunda vuelta con Evelyn Matthei, quien lleva apenas un 12% de las preferencias de la CEP, pero se beneficia de ser la única candidata derechista, mientras que el grueso de los candidatos alternativos intentan más bien captar el voto de izquierda. Es sabido que en Chile, los desafectos que no votan tienden a alinearse con la izquierda, después de todo.

Pero todo esto es un síntoma de algo mucho más profundo: la incapacidad del sistema jurídico y político chileno para asegurar una adecuada representatividad a la gente. Hay una razón por la cual, desde la Revolución Pingüina de 2.006, las manifestaciones en las calles han ido cobrando cada vez más relevancia, y también violencia. Las manifestaciones no eran desconocidas en la década de 1.990, pero tendían a ser únicamente por cuestiones gremiales: una marcha de los profesores, otra de los funcionarios públicos, otra de los deudores habitacionales, etcétera. Lo que cambió, además de incrementarse la masividad de las marchas, es que las reclamaciones de los manifestantes dejaron de ser sectoriales: ahora es el sistema mismo el que está bajo fuego. Con mayor o menor razón, pero bajo fuego.

Recordemos que Chile es, técnicamente, una democracia representativa. Pero hay una verdad evidente: si la gente necesita salir a la calle para sentir que se hace oir, es síntoma de que no siente que el sistema político, económico o social lo represente. De lo contrario bastaría con votar y ser buenos ciudadanos, y las manifestaciones en las calles serían mucho más soterradas.


La noción pobre de democracia en Chile.

Le dedicamos un largo artículo en la Guillermocracia al sistema binominal, y las razones por la que dicho sistema debería cambiar. A la hora de escribir este artículo está gestionándose en el Congreso Nacional un proyecto de reforma al sistema electoral, a fin de introducir elementos más progresivos dentro del binominal, en concreto aumentar la cantidad de cupos en algunos distritos electorales. Por supuesto que no es seguro hablar sobre un proyecto que todavía está en trámite, pero por lo que puede atisbarse, en realidad es un parche que no cambia la realidad de fondo: la mayor parte de las circunscripciones electorales siguen eligiendo dos cupos, y por lo tanto las terceras mayorías siguen siendo excluidas. Es una apertura a una mayor proporcionalidad, pero una apertura tímida, una aperturita simpática, para que el sistema cambie pero no cambie mucho.

Pero el sistema binominal es la punta del témpano; después de todo, aunque terceras y cuartas mayorías queden excluidas, sigue siendo la ciudadanía la que con su voto decide a los dos primeros, y si ellos han sido la Concertación y la Alianza desde 1.990, es porque los propios ciudadanos así lo han querido. Más grave aún es la falta de mecanismos de participación ciudadana dentro de la Constitución Política de la República.

La cuestión es que la Constitución Política de la República sólo reconoce una forma de activismo político: votar en elecciones y plebiscitos. El resto de la actividad política debe ser canalizado a través de los partidos políticos. Se reconocen opciones a los independientes, pero se les pone tantas trabas que en el fondo este reconocimiento es testimonial. Por ejemplo, gracias al sistema binominal, una lista mayoritaria que consiga doblar a la otra logra automáticamente sacar su segundo candidato más votado sin que importe cuánta votación saque: dicho segundo candidato podría teóricamente obtener un miserable 1% de los votos, y salir elegido por arrastre si el otro candidato en solitario consigue doblar a la segunda lista. En cambio, un independiente para salir elegido debe obtener a lo menos el 33,4% de los votos, para impedir el doblaje de la lista mayoritaria y asegurarse el cupo (puede lograrlo incluso con menos, pero debe ser la segunda mayoría, y además la lista más votada no debe alcanzar el 66,7% de los votos).

La Constitución Política de la República mantiene una noción pobre de democracia, en la cual toda la participación ciudadana se limita a elegir a los titulares de determinados cargos públicos, para que después éstos gobiernen como les plazca. Existen pesos y contrapesos, por supuesto, como por ejemplo las acusaciones constitucionales, pero nadie está demasiado dispuesto a utilizarlas por la misma razón que en la saga de El Padrino las principales famiglie eran en principio reacias a disparar primero contra alguna famiglia rival: porque el que dispara primero, puede recibir segundo.

Por su parte, mecanismos tales como la iniciativa popular de ley, o el Ombudsman (una especie de fiscal nacional y popular sobre el mundo político) no existen en Chile. Lo más cercano a un Ombudsman en Chile es el Consejo para la Transparencia, cuyas funciones tienden a limitarse a cuestiones de información, pero muy poco más allá. Incluso la propia convocatoria a plebiscito en Chile es relativamente restringida, y de hecho, más allá de algunos plebiscitos comunales, el último plebiscito general efectuado en Chile fue el de 1.989, para aprobar o rechazar las llamadas 54 reformas constitucionales; desde la fecha en adelante, ninguna ley o reforma constitucional ha sido plebiscitada.


La desprotección de los consumidores.

Ningún libre mercado puede funcionar sin consumidores. En Economía, un mercado es justamente el punto de encuentro entre productores y consumidores, de manera que no puede haber libre mercado u otro mercado de alguna clase sin consumidores. Y aún así, la legislación en materia de consumidores es, cuando menos, precaria.

Hasta la década de 1.990, las grandes leyes sobre la materia eran el Código Civil y el Código de Comercio; si mencionamos que el primero entró en vigencia en 1.857 y el segundo en 1.875, el lector podrá hacerse una idea de cuán ajustadas estaban dichas normas a la realidad comercial contemporánea. Aunque en realidad, ya en dichos códigos existían los gérmenes de la protección a los consumidores, instituyendo elementos tales como los vicios redhibitorios (la posibilidad por parte del comprador de anular una compra por defectos que el vendedor no explicitó) o la obligación de cumplir los contratos de buena fe. Pero los procedimientos judiciales respectivos eran complejos, lo que sumado a la escasa creatividad de la jurisprudencia para adecuar leyes antiguas a necesidades modernas (dando paso a la clásica expresión de la falta de creatividad jurídica: no hay una ley para esto), hacía que los consumidores estuvieran más bien en la indefensión. Porque mucha debe ser la percepción de desvalimiento de los consumidores como para que los administradores de la cadena de retail La Polar hayan creído que se iban a salir con la suya con el monstruoso abuso de repactar unilateralmente las deudas crediticias de sus clientes, hasta que en 2.011 fueron llevados a juicio por esto.

Se supone que todo cambió con la promulgación de la Ley 19.496 (cuyo nombre completo es Establece Normas Sobre Protección de los Derechos de los Consumidores, pero vulgarmente conocida como Ley del Consumidor). Dicha ley buscó clarificar los derechos y obligaciones de productores y consumidores, así como crear procedimientos más ágiles y expeditos para salvaguardar a los consumidores potencialmente abusados por los productores. Dicha ley representó una importante mejoría para los consumidores, pero aún así no se trata de una protección perfecta.

En primer lugar, la Ley del Consumidor se aplica sólo si la actividad comercial en cuestión no está regulada por una ley especial. En los hechos, cuando esta ley se encontraba en trámite, hubo importantes presiones para dejar fuera de la misma a tal o cual rama de la actividad comercial. En 2.004 hubo una reforma a la ley que permitió aplicar la Ley del Consumidor a situaciones relacionadas con la educación, explicitación cuya necesidad resulta en un ridículo surrealista si se considera que el modelo educativo chileno entero se basa en el concepto de que la educación es un bien de consumo. Por suerte, como hemos observado, los legisladores han tomado nota y han ido ampliando poquito a poco el campo de protección de la Ley del Consumidor, pero ha sido a pasos pequeños y con cuentagotas.

Además, los tribunales encargados de gestionar los reclamos del consumidor son los Juzgados de Policía Local. Hay varias razones que hacen aconsejable esta competencia, incluyendo que el procedimiento ante Juzgados de Policía Local es más informal, y además es más adecuado para asuntos que en general son de poca cuantía. Pero justamente esta informalidad hace que cada Juzgado de Policía Local desarrolle sus propios tics y manías; además, los Juzgados de Policía Local no forman parte del Poder Judicial sino que son responsables ante la Municipalidad dentro de la cual tienen competencia, lo que tiene importantes consecuencias disciplinarias por supuesto. Las Municipalidades son organismos políticos, mientras que el Poder Judicial es independiente (o eso se supone, a lo menos), por lo que un Juzgado de Policía Local en teoría es mucho más susceptible a las presiones de pasillo que los otros.

Además, el SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor) carece de mayores atribuciones. Puede hacerse parte en un juicio, pero no tiene atribuciones de fiscalía. Es decir, si se entera de una infracción a los derechos del consumidor no puede iniciar un juicio por sí mismo, debe por fuerza esperar a que lo haga el consumidor mismo para hacerse parte (lo que le es facultativo, no obligatorio), o bien hacer la denuncia ante otra autoridad diversa. Por suerte, una modificación a la Ley del Consumidor obliga a los bancos e instituciones financieras a que sus contratos de adhesión (aquellos que al consumidor sólo le resta firmar o negarse a hacerlo, sin posibilidad de negociar las cláusulas, y que por lo general vienen en formato de contrato tipo y genérico preimpreso) a llevar una aprobación que es el sello SERNAC. Algo es algo.

Y por último, en Chile las empresas que perjudican a sus consumidores sólo se ven obligadas a una indemnización de perjuicios y a una multa. Es decir, si el departamento de contabilidad saca la cuenta de que pagando dichas indemnizaciones y la multa tiene una pérdida inferior a la ganancia total que obtendría con su actividad perjudicial, entonces la empresa lo haría igual porque aún le quedaría un margen de ganancia. Supongamos que una empresa decide repactar unilateralmente un contrato, y estima una ganancia de 200 millones de dólares, versus un gasto de 50 millones de dólares en indemnizaciones, porque no todos los clientes perjudicados van a tomarse la molestia de demandar, y otros 50 millones en multas y penalizaciones. A la empresa le sigue quedando una utilidad neta de 100 millones de dólares, por lo que en términos contables le conviene incurrir en el ilícito porque de todas maneras, sancionada y multada, sigue obteniendo una ganancia de ello. Es la versión corporativa empresarial del cálculo del narcotraficante: el beneficio de traficar droga compensa con creces el riesgo de ir a la cárcel (si fuera lo contrario, no habría narcotráfico en primer lugar).

Este ejercicio contable en Estados Unidos es mucho más difícil porque allá la legislación autoriza también a sancionar a las empresas con un daño punitivo, que es justamente privarles de dichas ganancias adicionales, para evitarles la tentación de incurrir en conductas dañinas contra sus consumidores para maximizar sus ganancias optando por asumir el costo de las indemnizaciones. El daño punitivo en Chile no existe, sólo existe el daño emergente (el daño efectivo), el lucro cesante (las potenciales ganancias que se han dejado de percibir por un daño ocasionado por un tercero) y el daño moral, tipificados en el señorial Código Civil de 1.857.


La libertad de los trabajadores para aceptar lo que les den.

La idea de la representación es que quienes no tienen voz, puedan hacerla oir a través de alguien que hable por ellos; en el mundo del trabajo, esto significa sindicatos fuertes capaces de negociar contratos adecuados con los empresarios. Es decir, justo todo lo contrario a lo que uno encuentra en la legislación laboral chilena.

Hasta la década de 1.980, Chile tenía una creciente política de reconocimiento y protección de los derechos laborales. Sin embargo, la instauración del nuevo Código del Trabajo de 1.981 cambió las reglas del juego de manera radical. El gobierno de la época se hizo eco de las doctrinas neoliberales por las cuales es mejor dejar que el mercado laboral se regule por el libre juego de la oferta y la demanda, ya que según se argumentaba, la producción se vería estimulada si los trabajadores tenían incentivos para trabajar mejor, vía conseguir aumentos de salarios a cambio de su mejor esfuerzo. En virtud de esto se disminuyeron al máximo posible las instituciones del Derecho Colectivo del Trabajo, típicamente los sindicatos y la negociación colectiva.

Pero Chile es un país cuya base social se cimenta sobre una economía extractiva con trabajos de baja calificación, más una concentración brutal del poder económico en manos de unas pocas empresas que tiene a Chile incapaz de bajar del 0.50 en el índice Gini de desigualdad (en dicho índice, 0 es igualdad absoluta y 1 es desigualdad absoluta, y 0.50 es una cantidad estratosféricamente alta a nivel planetario). Los resultados, huelga decirlo, fueron catastróficos. En Chile, los sindicatos no tienen casi ninguna fuerza para negociar mejores contratos con sus empleadores. En primer lugar, la afiliación a los sindicatos no es obligatoria sino voluntaria, por lo que muchos de ellos se han jibarizado hasta casi desaparecer. Las prácticas antisindicales son sancionadas por la ley, eso es cierto, pero como dichas prácticas deben ser probadas y los únicos capaces de testificar sobre ellas son los trabajadores expuestos a perder sus empleos, la proscripción de dichas prácticas antisindicales muchas veces es letra muerta.

Además, la huelga se ha reglamentado hasta tal punto, que los trabajadores casi no tienen herramientas con las cuales presionar a sus empleadores. Por ejemplo, la ley establece una serie de plazos, condiciones y requisitos para presentar un proyecto de contrato colectivo de trabajo, incluyendo la facultad del empleador para declarar unilateralmente hasta dos meses del año a su arbitrio como no aptos para iniciar negociaciones. El contrato colectivo rige en principio para los trabajadores que concurrieron a la negociación colectiva, pero el empleador puede hacerlo extensivo a otros, con la obvia consecuencia de que para un trabajador sale más rentable no subirse a una negociación colectiva y aprovecharse de ella después, lo que por supuesto desincentiva que alguien inicie las mismas. A su vez, como un trabajador puede salirse de un sindicato y la ley le ordena que deberá pagar sólo el 75% de su cuota sindical por los beneficios que le entregue el contrato colectivo, la ley sutilmente entrega otro incentivo a que los trabajadores se salgan de los sindicatos, y por lo tanto pierdan poder de negociación a futuro.

En cuanto a la huelga, la única forma legal de la misma en Chile es la inasistencia al trabajo; otras formas de huelga tales como la huelga de brazos caídos (acudir al trabajo pero no realizar las funciones del mismo) o las huelgas intermitentes (en que no paralizan todos los trabajadores, sino solamente algunos, de manera rotatoria) no son reconocidas, y podrían llevar eventualmente al despido del trabajador por incumplimiento de sus obligaciones laborales. Además, la huelga sólo puede ser declarada después de pasada una cierta cantidad de días, y vale sólo para los trabajadores involucrados en la negociación colectiva, no para el grueso de los trabajadores en su conjunto. Y si la huelga afecta a más del cincuenta por ciento de los trabajadores de la empresa, el empleador puede declarar el lock-out de la misma (cierre por parte del empresario) y declarándolo, no tiene obligación legal alguna de pagar remuneraciones; otra medida para evitar que alguna huelga se haga demasiado grande. Y eso por no hablar de la flexibilidad con la que se permite contratar esquiroles, porque basta con que el empleador ofrezca el mismo contrato colectivo vigente, un reajuste y un bono, y ya puede traer trabajadores de reemplazo. En definitiva, todo el sistema de la huelga está reglado para que la misma tenga el menor efecto posible, trabándola tanto como se pueda para que a los trabajadores les cueste declararla y mantenerla.

En definitiva, la misma indefensión que padecen los ciudadanos frente al sistema político, y los consumidores frente a las grandes empresas, es la de los trabajadores frente a sus empleadores. O de cómo arreglárselas para crear la tormenta perfecta.


Cuestión de empoderamiento.

Una palabra ha circulado en los últimos años, a propósito de las manifestaciones en Chile: empoderamiento de la ciudadanía, horrible neologismo que deriva de la palabra inglesa empowerment, que se ha traducido toda la vida con el castizo fortalecimiento. Se habla principalmente de un conflicto entre una ciudadanía empoderada, versus un sistema jurídico, político y social que debilita la representación de la ciudadanía en diversos ámbitos. La verdadera crisis no estalló por las falencias mismas del sistema: estalló porque la ciudadanía aspira a más, y los canales tradicionales a través de los cuales expresar su descontento y obtener una mejor representación en su triple calidad de ciudadano, consumidor y trabajador, resultan insuficientes para contener dichas aspiraciones. Si hay algo que la Historia ha probado una y otra vez, es que no hay sistema político y social que consiga aguantar frente a una ciudadanía realmente enojada. Por definición todos los sistemas políticos y sociales deben ser representativos para subsistir, porque si no lo son, las crecientes masas de gente no representada empiezan a preguntarse para qué defender un sistema que no los defiende a ellos de vuelta. Esto es receta segura para la inestabilidad, la crisis social, y en definitiva el desastre. Es probable que una sociedad en la que todos puedan ser millonarios y felices sea una utopía más propia del Star Trek de Gene Roddenberry que una realidad práctica, a lo menos con la tecnología y medios sociales actuales, pero no cabe la menor duda de que toda sociedad democrática actual debe asegurar un umbral mínimo de representación, o las consecuencias pueden ser devastadoras. Las crisis sociales son como las guerras: todo el mundo puede decir más o menos cuando empiezan, pero nadie en realidad puede decir cuándo terminarán. O en dónde.

En cualquier caso, sea cual sea el resultado, la crisis de representatividad que atraviesa Chile ha marcado el final de una época, y el inicio de una distinta. Es obvio que un nuevo sistema político y social habrá de emerger de todas estas circunstancias. Pero cuáles serán las características de dicho sistema, si será uno diferente al actual, o uno similar al modelo pero incluso más pronunciado, es algo que ningún pitoniso responsable podría predecir.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Siete películas que resucitaron géneros cinematográficos completos.


El cine pasa por ciclos y modas. A veces, un determinado tema o género se explota hasta la saciedad, el público se aburre o la sociedad cambia, viene una película del género que parece extemporánea o ridícula, y el mismo se acaba. Todos lo dan por muerto y sepultado. Nadie da un centavo por él.

Hasta que algún nostálgico decide que es buena idea rendirle homenaje a ese cine antiguo, haciendo con los medios de ahora una película que sea como las de antes. Como cuando sí sabían hacer cine. En los casos más desastrosos, la empresa es coronada con el ridículo. En otros más benignos, la película pasa sin mucha gloria, pero al menos es saludada como un cariñoso homenaje al cine de antes.

Y luego vienen los pocos casos dorados en que una película resulta ser tan buena, tan llamativa, tan rompedora, que otras intentan subirse al carro. Y por imitación, el género entero que parecía muerto y sepultado, regresa mágicamente a la vida. Muchas veces cambiado, porque en el intertanto ha pasado el tiempo, y lo que antaño funcionaba ya no, de manera literal a lo menos. Pero la esencia del género está ahí. A veces recibe el calificativo de neo para distinguirlo.

Esta es la crónica de siete de estas películas, tan exitosas que trajeron géneros cinematográficos enteros de regreso de la tierra de los celuloides olvidados. Incluso tanto, que miradas en retrospectiva ni siquiera pareciera que el género había desaparecido de la faz de la Tierra, ya que las vemos sólo como el final de una breve pausa comercial.

La Space Opera.

La Ciencia Ficción nunca ha desaparecido realmente del cine. A veces pareciera querer ponerse a hibernar, como ocurrió después del fracaso mayúsculo e inmerecido de Metrópolis. Pero un género de Ciencia Ficción, la Space Opera, que tuvo su apogeo en las seriales dominicales de los años 1.930 a 1.950, sí que estaba languideciendo en la década de 1.970. El responsable fue una cinta de 1.968 llamada 2001: Odisea del espacio, de Stanley Kubrick, la aproximación cinematográfica más seria a la Ciencia Ficción hasta el minuto, y que convenció a todo el mundo de que dicho cine debía ser serio. La Space Opera ya no lo parecía, incluso en ese mismo 1.968 en que el cine europeo la parodió sangrantemente a través de Barbarella.

Y entonces llegó... Un chico llamado George Lucas discurrió la idea de crear de nuevo un homenaje afectuoso al cine dominical antiguo. La misma pretendía incluso ser una especie de capítulo dentro de uno de aquellos seriales, abriéndose con una recapitulación de los eventos de supuestos capítulos pasados inexistentes, y cerrándose con una victoria parcial de los protagonistas, que habían conseguido asestarle una derrota al villano, pero no un triunfo decisivo. Incluso los villanos, el Imperio Galáctico, eran un trasunto de los emperadores tiranos espaciales al estilo de Ming el Despiadado de Flash Gordon. La guerra de las galaxias resultó ser tan exitosa, que surgió toda una hornada de clones, y la Space Opera ya no volvió a desaparecer del cine en las siguientes tres décadas y contando.

Nada mejor para resucitar un género cinematográfico muerto, que volar una estación espacial de combate de tamaño planetario con apenas un puñado de forajidos.

Las seriales de aventuras pulp.

La década de 1.930 se prodigó en las llamadas seriales dominicales, y un género bastante agradecido fueron las aventuras de ambientación exótica, en donde un esforzado aventurero anglosajón rescata tesoros en compañía de algunos nativos amistosos con el hombre blanco, y metiendo en cintura a malvados villanos nativos interesados en sacudirse el yugo de la libertad y la civilización occidental. El género tuvo bastante arrastre hasta que la Segunda Guerra Mundial marcó un cambio de giro hacia la Ciencia Ficción, y la irrupción de la televisión después terminaría por matar lo que quedaba del género.

Y entonces llegó... George Lucas, segunda parte. Acompañado esta vez de Indiana Jones. La idea era hacer su propia versión de James Bond, pero Lucas le planteó a Spielberg que su sucedáneo de James Bond aventurero y conquistador fuera un arqueólogo en la década dorada de los pulps, luchando contra villanos nazis. El resultado fue por supuesto Indiana Jones, tan identificado con el género que durante las tres décadas siguientes, cualquier nuevo aporte en el mismo sería considerado un plagio de la obra lucasiana/spielberguiana. A la trilogía clásica (Los cazadores del arca perdida, El templo de la perdición y La última cruzada), años después se le sumó una cuarta parte que intentó hacer lo mismo, pero con otro género diferente, el Atompunk de la década de 1.950. Los resultados de este último experimento no fueron alentadores.

El látigo es tu amigo.

Las películas de desastres.

La década de 1.970 catalizó una serie de miedos colectivos a través de un género que alcanzó su apoteosis en aquel tiempo: el cine de desastres. Estas películas seguían más o menos el modelo implementado por la trilogía sagrada de La aventura del Poseidón, Infierno en la torre y Aeropuerto: un espacio geográfico ojalá con cierta suntuosidad, nutrido por un elenco de estrellas de Hollywood, que sufre un azote de la naturaleza o un fallo (¡o sabotaje!) humano, que a su vez desatará la catástrofe que se cobrará las vidas del elenco una por una cada tantos minutos de metraje, hasta la climática solución final. Pero los clichés del género fueron salvajemente parodiados por la película ¿Y dónde está el piloto?, y pareció que el género nunca más volvería a ser tomado en serio de nuevo.

Y entonces llegó... Un ramillete de cintas que más o menos actualizaron la fórmula para la década de 1.990, amparada en lo fundamental por una mejoría substancial en el rubro de los efectos especiales. El pistoletazo de salida fue dado por Parque Jurásico, que batió todos los récords de taquilla en 1.993, y en donde el desastre eran dinosaurios clonados salidos de control. Pero el verdadero año de las catástrofes fue 1.996, cuando se estrenaron Twister por un lado, El día de la independencia por otro, y Daylight: Infierno en el túnel por un tercero. En los años sucesivos vinieron películas de desastres en que estallaron volcanes y asteroides se estrellaron contra la Tierra. Pero la burbuja de la llamada Nueva Economía, eso nadie lo supo predecir.

Las cosas que hay que hacer por la taquilla.

Slasher Films.

Suele considerarse Psicosis de Alfred Hitchcock como el ejemplo más antiguo de película slasher, en que el protagonismo radica en un asesino serial y su oleada de crímenes. Pero los verdaderos fundadores del género tal y como lo conocemos ahora, vendrían en la década siguiente, y serían las cintas La masacre de Texas y Halloween. Durante la década de 1.980, la pantalla se repletó de asesinos seriales matando adolescentes calenturientos y siendo terminados a su vez por la chica virgen del grupo. La fórmula fue explotada hasta el hastío, y el género fue finalmente asesinado por El silencio de los inocentes en 1.990, que cambió el foco desde la espectacularidad de los asesinatos hasta la exploración sicológica del sicópata. Pero si hay algo que nos enseña el cine slasher, es que incluso con el asesino muerto y enterrado, éste puede resucitar...

Y entonces llegó... Scream: Vigila quien llama. Irónicamente, el género slasher fue traído de regreso por una película que era una parodia amable y una deconstrucción del género. Podría haber quedado ahí, pero el éxito convenció a los estudios de que había potencial en más películas, ahora ejecutadas de manera completamente seria. Todas ellas olvidables, con la excepción de Sé lo que hicieron el verano pasado y alguna más. Y la mencionada, más que nada por las poleras apretadas de Jennifer Love Hewitt.

Es cierto que dicen que todas las personas llevamos una máscara en sociedad, pero esto es pasarse.

Las películas de Ciencia Ficción de Horror.

La explosión de la bomba atómica en 1.945 cambió las reglas del género en el cine. El vago y general miedo a los no occidentales o a los nazis fue reemplazado por una presencia más siniestra: el hongo nuclear. En los años siguientes, partiendo con Godzilla en Japón y La Humanidad en peligro en Estados Unidos, el cine se llenó de bichos que mutaban por la radiación, crecían de tamaño, y las emprendían contra la población humana en general. Pero el género, conocido a veces de manera informal como Atompunk, alcanzó un punto de saturación, y terminó desvaneciéndose a inicios de la década de 1.960.

Y entonces llegó... Un extraterrestre con muy mala baba. El guión de Alien: El octavo pasajero estaba circulando por buena parte de la década de 1.970, pero nadie se decidía a financiarla, hasta que el éxito de La guerra de las galaxias llevó a los estudios a pagar por cualquier guión ambientado en el espacio, que no abundaban porque nadie esperaba una resurrección de esa naturaleza. En estricto sentido, Alien de Ridley Scott resucita dos grandes clichés del Horror. Por un lado está el motivo de los personajes encerrados en una casa embrujada, que esta vez es transformada en una nave espacial. Por el otro, el monstruo de Ciencia Ficción. La película tuvo tanto éxito, que las películas de bicho alienígena o experimento de laboratorio que se escapa y merienda a todo el elenco se han transformado después en una moda de nunca extinguirse. Aunque cantidad, una vez más, no es sinónimo de calidad, ya que abunda la carnaza de lo que en su tiempo se llamaba directo a videoclub.

¡Hola! ¿Puedo pedirles un puestito más en la cena...?

Las películas clásicas de Disney.

La edad dorada de los Estudios Disney fue sin lugar a dudas la década de 1.950. Durante la década anterior, Walt Disney había tratado de sobrevivir estrenando películas no siempre memorables, incluyendo películas que en realidad eran paquetes de cortos amarrados entre sí, para ahorrar presupuesto. Pero en esa década, Disney patentó una fórmula que incluía historias de corte fantástico, frecuentemente basadas en relatos clásicos, con princesas a ser rescatadas y apuestos príncipes, etcétera. Películas como La cenicienta, Alicia en el País de las Maravillas o La bella durmiente marcaron sendos pináculos en la creatividad del estudio, y encajaron muy bien en una década que producto del incremento de la Guerra Fría, experimentaba un profundo giro hacia el conservadurismo. Pero la década de 1.960 fue lo contrario, de una liberalización sin precedentes en la sociedad, y los Estudios Disney no supieron mantenerse bien en la cresta de la ola. Hasta finales de la década de 1.970 insistieron en seguir tratando de ser fieles a su estilo como si el mundo no se hubiera movido, hasta que lo abandonaron por completo en la década de 1.980, financiando proyectos que pretendían ser rompedores para apelar a las nuevas generaciones. Sin éxito.

Y entonces llegó... Un proyecto en que nadie tenía mucha fe. Los estudios Disney habían financiado una película con sirenas protagonizada por Daryl Hannah y Tom Hanks, llamada Splash, y como estaban estudiando la idea de una secuela (que nunca llegó, por cierto), pasaron de hacer una cinta animada sobre sirenas. Pero con los estudios de animación dando palos de ciego en la década, terminaron por darle luz verde a un proyecto que implicaba dejar de lado todos sus intentos por ser significativos y actuales, y volver a las películas de princesas y con aura romántica. Resultó que La sirenita no sólo fue uno de los más grandes taquillazos de Disney, sino que inauguró la racha conocida como el Renacimiento Disney, con títulos como La bella y la bestia, Aladino y El rey león. Racha a la que incluso otros estudios intentaron subirse, incluyendo la Anastasia producida por la Fox. Y que aunque vivió un segundo eclipse debido al éxito de las películas para niños con contenido adulto, al estilo Shrek, parece negarse todavía a morir.

Una princesa Disney con cola de pescado. ¡Viva la diversidad!

Espadas y sandalias.

En Estados Unidos llaman Swords & Sandals, literalmente espadas y sandalias, al tipo de cine que nosotros llamábamos en nuestra infancia como de romanos, aunque sus protagonistas fueran griegos, egipcios o vikingos. La edad dorada del género fue el período comprendido entre El manto sagrado de 1.953, la primera película rodada en Cinemascope, y el enorme cataclismo de Cleopatra de 1.963 que estuvo a punto de llevarse a los estudios Fox por delante, remachado por el monumental fracaso de La caída del Imperio Romano, producida por Samuel Bronston, en 1.964. Desde entonces las películas de romanos nunca terminaron por desaparecer por completo del cine, pero tampoco se hicieron con el mismo entusiasmo de antes. En muchos casos eran homenajes afectuosos a un tipo de cine que se consideraba muerto, o cintas de rampante serie B de las que siempre se producen un poco de todos los géneros por todas partes. La nueva era de los efectos digitales inaugurada por Parque Jurásico encontró su primera aplicación en la Ciencia Ficción y el cine de desastres, y por lo tanto parecía aún menos probable que este tipo de cine fuera a resucitar de nuevo.

Y entonces llegó... Ridley Scott, su segunda incursión en este artículo después de Alien: El Octavo pasajero, que atravesaba horas bajas como un director con clásicos en su filmografía, pero que parecía pertenecer al pasado y rodar un poco por inercia. Ni siquiera el proyecto era suyo, sino que fue contratado por los Estudios DreamWorks, entonces en la cresta de la ola. Los actores despreciaban el guión por base regular, aunque Russell Crowe después consideró a su personaje como el favorito. Ridley Scott tuvo la habilidad de suprimir muchos clichés del cine de romanos, incluyendo la descripción de orgías de comida, además de hacer un uso inteligente de los efectos especiales, y convirtió a su película, Gladiador, en uno de los grandes exitazos del año 2.000: fue la segunda película más taquillera del año. Llevando a una resurrección del género que alcanzó no solamente el cine sino también a la televisión.

Soy tan macho que resucito géneros cinematográficos completos yo solito.
 Así es que ya podemos empezar a preguntarnos... ¿Cuál será el siguiente género cinematográfico a resucitar? ¿Comedia musical con bailarines de tap? ¿Musicales estilo onda disco? ¿Cine policial setentero de negros traficando heroína? ¿La animación en 2D? ¿Realismo ruso? Pueden comenzar a hacer sus apuestas.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

De cómo los ricos y poderosos se cargaron a la República Romana.


La civilización de los romanos fue, qué duda cabe, uno de los puntos álgidos de la Historia Universal. En la época del Imperio Romano, dentro de sus fronteras vivía cerca de una cuarta a una quinta parte de la población de la Humanidad, debido a que el desarrollo científico, tecnológico e institucional permitía una aglomeración de población impensable en otros territorios más bárbaros. Solamente la China del Imperio Han podía hacerle sombra. Y la llamada República Romana fue también un muy interesante experimento político, uno no demasiado frecuente en la Historia. De hecho el experimento en cuestión resultó tan paradigmático, que la expresión latina res publica (la cosa pública) con la que se referían a la actividad política, terminó siendo la palabra con la que se conocen determinados sistemas y regímenes políticos. La República Romana fue también la inspiración para muchos otros sistemas políticos: tintes de ella hay en los Países Bajos renacentistas, en la Florencia contemporánea, en los Estados Unidos nacidos en 1.776 y en la Francia de 1.789. En todos los casos se buscó imitar a la República Romana de manera más o menos consciente, haciendo un poco de mano mora sobre lo obvio: que la República Romana no duró para siempre, que acabó por hundirse. ¿Por qué, si era un sistema político tan brillante y ejemplar, la República Romana acabó siendo destruida?

Cuando estudiamos la República Romana desde la actualidad, solemos tomarla como un todo institucional más o menos orgánico y cohesionado: el Senado está aquí, los cónsules están allá, los tribunos de la plebe acullá... Pero en realidad la República Romana no nació completamente formada desde su nacimiento a golpe de Constitución Política: en vez de ello, fue el producto de un larguísimo desarrollo, profundas tensiones sociales, y más de alguna guerra civil por el camino. La razón es la de siempre: bajo el régimen anterior, la Monarquía, el poder estaba concentrado en unos pocos, los llamados patricios, y cuando surgieron vientos democratizadores por parte de los otros, los plebeyos, los patricios lucharon por sus privilegios con uñas y dientes. La historia de la República Romana entre los siglos V y III a.C. fue una más o menos monótona sucesión de episodios de luchas intestinas, cada una con un guión clónico estilo serie de televisión de fórmula: los plebeyos reclaman mayores derechos políticos, los patricios se niegan, los plebeyos presionan, y al final los patricios puestos contra la espada y la pared ceden; en una ocasión los plebeyos incluso amenazaron con irse de Roma y fundar otra ciudad, lo que era gravísimo porque el grueso del ejército eran los plebeyos, por lo que los patricios decidieron que tener ejército bien valía una misa, por así decirlo.

El resultado fue un sistema armado a punta de parches, pero que mantenía un delicado equilibrio tendiente a evitar que ninguna persona se volviera excesivamente poderosa. Explicado con trazos muy gruesos, podemos decir que el Senado se encargaba de las leyes, los cónsules (porque eran dos) de lo que hoy en día llamaríamos el Poder Ejecutivo y el mando del ejército, y los tribunos de la plebe eran una especie de abogados del pueblo que no creaban normas ni tenían mando, pero tenían derecho de veto. El sistema era mucho más complejo de lo descrito, por supuesto (nos hemos dejado en el tintero a los pretores, los censores, los sumos sacerdotes, etcétera), pero da una idea de cómo todo estaba estructurado para que el poder fuera repartido de manera más o menos justa y proporcional. En teoría, a lo menos.

Pero no existe ningún sistema creado por seres humanos, político o de alguna otra clase, que sea a prueba de aprovechados. Hubo varios que intentaron explotar los mecanismos políticos de la República para apoderársela, y tratar de derrocarla en definitiva para instalarse como califas en lugar de los califas. Lo intentaron primero dos caudillos militares llamados Mario y Sila, después un tipejo llamado Catilina, a continuación estuvo a punto de lograrlo Julio César antes de que los senadores lo asesinaran, y finalmente Octavio Augusto consiguió acumular en sus manos todo el poder y fundando de manera efectiva el Imperio. ¿Cómo es que un sistema tan bien engrasado terminó por crujir y ceder? La respuesta: los abusos de los ricos y poderosos.


Cuando la República Romana nació, controlaba un territorio relativamente mínimo: poco más que el valle del río Tíber en donde están las famosas siete colinas de Roma. La ciudad estaba rodeada de numerosos vecinos con los cuales estaba enredada en un sistema perpetuo de hostilidades. La llave del éxito para los romanos fue el legionario, un tipo de soldado entrenado para luchar tanto en conjunto como de manera individual; esto, a diferencia de la falange espartana o macedónica, que en conjunto era imbatible pero cada falangista por separado apestaba. En los hechos, casi todas las batallas en que se enfrentaron la falange o la legión, se saldaron o bien con victorias rotundas a favor de la legión, o bien con victorias desesperadísimas para la falange; la propia expresión victoria pírrica, aquella que cuesta demasiado para valer la pena, deriva del rey griego Pirro, que con sus falanges intentó crearse un imperio en el sur de Italia y obtuvo algunos de estos inútiles triunfos contra los romanos antes de tener que retirarse con las manos vacías. (Y morir con el cráneo reventado por una teja que le arrojó una vieja desde lo alto de un techo. Pero eso es otra historia).

El caso es que como la legión era el más mortífero ejército del mundo mediterráneo, la República Romana se fue expandiendo. Para mediados del siglo III a.C. había conquistado toda Italia. Medio siglo después ya dominaba la mitad de España. Otro medio siglo después les había entregado el control completo de Grecia por un lado, y Cartago (el norte de Africa) por el otro. Otro siglo y medio después, ya en la época de Jesucristo, las legiones se paseaban desde el desierto del norte de Arabia hasta el Canal de la Mancha.

Todas estas conquistas militares tuvieron cuatro consecuencias imprevistas, varias de ellas nefastas de por sí, pero puestas en conjunto crearon la tormenta perfecta. Por un lado, cada reino desposeído tenía su propio tesoro, el cual llegó a Roma como botín de guerra, e incrementó la circulación de dinero produciendo una escalada general de precios que hizo mucho por arruinar a la gente que no vivía de rentas, o sea, a los pequeños agricultores y productores, y a los pobres en general. En segundo lugar, el Mare Nostrum bajo la égida de las galeras romanas se transformó en el más grande ámbito de libre comercio conocido hasta ese minuto en la Historia Universal, lo que incrementó el comercio; algo que no es negativo de por sí, pero que presionó aún más a los pequeños artesanos ahora enfrentados a la competencia de las naciones de ultramar, además de acelerar la acumulación de capital en unas pocas manos y la formación de la correspondiente oligarquía. Por un tercer lado, afluyeron una incontable cantidad de prisioneros de guerra que terminaron convertidos en esclavos, lo que originó por supuesto una bajada generalizada de los salarios, ya que por muy poco que cobrara un artesano libre cualquiera, un esclavo podía hacer el mismo trabajo por aún menores costos, y si se moría, siempre se podía comprar uno nuevo; y eso por no referirnos a las rebeliones de esclavos, la más famosa de las cuales (pero no la única) fue la de Espartaco. Y en cuarto término, la interminable seguidilla de guerras provocó que los legionarios se la pasaran a veces décadas completas lejos de casa, por lo que sus campos y sembradíos permanecían sin cultivar, ya que los romanos no poseían en realidad un ejército profesional propiamente tal, sino que reclutaban a los campesinos para librar sus guerras, sistema que había partido cuando ir a la guerra significaba pelear apenas dos ciudades más allá e ir y venir del frente de batalla para la cosecha era factible, pero que ahora implicaba estar apostado en un puesto de guardia en la Germania, Arabia o el norte de Africa.

Toda la economía de la época se basaba por supuesto en la agricultura. Y dentro de la misma, el pequeño propietario rural fue desapareciendo. Este pequeño propietario rural devenido en legionario ya no podía hacerse cargo de su tierra, debido a la inflación por un lado y a la bajada de salarios por el otro, y se veía forzado a vender sus parcelas, lo que permitió que algunos pocos adinerados se crearan grandes latifundios. Lo que aceleró la formación de grandes fortunas personales a costa de masas cada vez más miserables. Parte importante de por qué los soldados se mostraron tan activos en seguir a los caudillos militares que intentaron derrocar una y otra vez a la República en sus últimos días, era por la promesa de dichos caudillos de entregarles después tierras en calidad de colonos fuera de Italia, en la Galia o en Hispania por ejemplo, que sirvieran de sustituto a las tierras perdidas en Italia. Plutarco pone en boca del tribuno Tiberio Graco las siguientes palabras, referidas al legionario romano: "Las bestias salvajes en Italia tienen sus cubiles particulares, tienen sus lugares de reposo y refugio; pero los hombres que portan armas, y exponen sus vidas por la seguridad de su país, no disfrutan entretanto nada más que el aire y la luz; y no teniendo casas o asentamientos propios, son obligados a vagar de lugar en lugar con sus esposas e hijos". Añade Plutarco: "Se los llama los amos del mundo, pero entretanto ninguno tiene un pie de tierra que puedan llamar propio".


El sistema político respondió a su vez con la lentitud acostumbrada de toda burocracia que se precie de tal. En realidad, los romanos se manejaban con la idea de que las leyes romanas eran para la ciudad, hasta el punto que nuestra expresión moderna Derecho Civil deriva del término latino ius civile, el derecho de los habitantes de la ciudad, o sea, el de Roma. Las provincias eran territorio conquistado, por lo general sin ulteriores derechos (debemos matizar esto porque existían algunos grados de prerrogativas, pero en lo esencial, fuera de Italia no había ciudadanos protegidos por el ius civile, e incluso dentro de Italia las comunidades del norte sólo los consiguieron después de la rebelión masiva conocida como la Guerra de los Aliados, entre 90 y 88 a.C.). El control de las provincias pertenecía al Senado, el cual nombraba gobernadores para hacerse cargo de las cosas. Pero sin mucha supervisión encima, en parte por la falta de mecanismos jurídicos para ello, y en parte porque los nombrados muchas veces lo eran por sus conexiones con la cada vez más corrupta clase senatorial, los gobernadores en realidad lo que hacían era expoliar a sus provincias y llenarse los bolsillos, con la esperanza de acumular dinero con el cual hacer una buena carrera política en Roma y, si la suerte acompañaba, hacerse cónsules o senadores ellos mismos.

El método preferido de los gobernadores para enriquecerse era la venta del derecho para cobrar impuestos, algo que no era ilegal porque la República nunca se había preocupado de crear un sistema tributario centralizado para las provincias. Básicamente lo que hacían los gobernadores era licitar dicho derecho a privados, que después se resarcían cobrando impuestos según ellos consideraban que debían ser pagados. Es como si en Chile, en vez de existir un Servicio de Impuestos Internos, se autorizara a los intendentes a rematar el derecho a cobrar impuestos en su propia región, y los privados que se adjudicaran ese derecho, pudieran cobrar después de manera incontroladas y con facultades de policía y juez de dichos impuestos. Si usted ha leído los Evangelios, recordará la oscurísima connotación que tiene la palabra y la figura del publicano; pues bien, estos publicanos eran los recolectores de impuestos privados. Eran tan odiados, que cuando Jesús de Nazaret comió en casa de Mateo el recaudador de impuestos, estuvo a punto de sublevar a sus propios seguidores; a la luz de esto, la parábola evangélica en la cual un publicano generoso vale más que un fariseo hipócrita, cobra un sentido mucho más profundo de lo que suele tener hoy en día para el lector casual.

La última y triste fase del proceso fue cuando enormes masas de desocupados empezaron a desplazarse a las ciudades, en donde el censo los registraba como tan pobres, que su único bien en el mundo eran sus hijos, su prole: eran los proletarios. Por supuesto, estos proletarios eran sensibles a cualquier caudillo populista que surgiera haciendo promesas de reparar las cosas, y sobre todo, repartiendo pan y circo a los desocupados. Ni qué decir, este pan y circo debía ser financiado por las grandes fortunas, las vinculadas a los grandes latifundios o al expolio de las provincias, que así cooptaron la política a su antojo. Eran los optimates, los mejores en latín, gentes que no estaban ni con la aristocracia ni con el pueblo, sino en la medida que tomar partido por un bando u otro les reportara alguna clase de beneficio económico y político. Por lo general, los optimates hacían causa común sólo a la hora de limitar el poder de las autoridades, con argumentos que no suenan demasiado lejanos a otras cosas que se escuchan hoy en día: el Estado tiene demasiado poder, el Estado asfixia la libre iniciativa, lo que quiere el Gobierno es crear una tiranía que ahogue las libertades individuales, los políticos son una casta de ambiciosos que deben ser detenidos o neutralizados a cualquier precio...


En medio de todo esto surgió un partido aristocrático, que eran los defensores del status quo, y por lo general se asociaban a los senadores que hacían la vista gorda frente a todo, a nombre de los viejos ideales republicanos que garantizaban las llamadas libertades republicanas. Para ellos, la República Romana funcionaba bien porque tenía principios, y lo que había que hacer con los revoltosos y sediciosos era aplicar mano dura. El insigne orador y abogado Cicerón fue uno de éstos. Para ser justos, uno de los primeros casos judiciales de Cicerón fue defenestrar a Verres, el gobernador de Sicilia, que gracias a los discursos ciceronianos terminó siendo juzgado y condenado por el Senado. Pero Cicerón era de los que pensaba que no había fallas fundamentales en el sistema mismo. Una de sus horas más oscuras fue cuando, so pretexto de la amenaza de la llamada conspiración de Catilina (un noble que se alzó en armas dentro de Italia en la década de 60 a.C.), mandó ejecutar a varios sospechosos de participar en la conjura, sin forma alguna de juicio: o de cómo saltarse los ideales republicanos que decía defender, en nombre de la defensa de dichos ideales republicanos. Irónicamente, Cicerón era un novi homine, un hombre que había ascendido en la escala social, y por lo tanto era más tolerado que aceptado por los optimates, que estaban en la cúspide del poder económico y no deseaban la entrada de sangre nueva que amenazara su poder. Como se ha dicho, la política crea extraños compañeros de cama.

Al frente surgió el partido popular. Su carácter era eminentemente revolucionario: hay que derrocar a toda esa manga de senadores parásitos que se benefician del sistema. Julio César hizo carrera justamente adscrito al partido popular. Después de una sangrienta guerra civil contra Pompeyo, el general campeón del partido aristocrático, se convirtió en dictador de Roma; el cargo de dictador era de carácter especial, concedía poderes extraordinarios, pero a su vez, sólo duraba seis meses. Pero César, aprovechándose que tenía el ejército en el bolsillo, simplemente se negó a hacerse a un lado. Terminó transformado así en un verdadero rey sin corona. Corría el año 45 a.C. A inicios del año siguiente, una conspiración de aristócratas, en nombre de las libertades republicanas, despachó a Julio César con la módica suma de veintisiete puñaladas, y dieron entonces un discurso en donde se proclamaron los salvadores de la República. Los conspiradores creyeron que el pueblo los iba a apoyar en masa, y reaccionaron con desconcierto cuando esos malagradecidos decidieron que era más prudente esconderse en sus casas y no escuchar nada más que viniera de los señores políticos, en particular de los que cometen un magnicidio a vista y paciencia de todo el pueblo romano.


Julio César había sido impulsado más por ambición más que por un ideal noble, pero sea como fuere, durante su breve gobierno el proletariado de Roma había experimentado algunas mejoras positivas; cuando Marco Antonio, general de César, leyó el testamento del asesinado en donde hacía enormes legados a la ciudad de Roma y sus habitantes, los conspiradores republicanos quedaron como betún para zapatos. Octavio, sobrino de Julio César, tomó a su cargo el liderazgo del partido popular, arrolló a los asesinos de César, y después de algunas otras guerras civiles incluyendo aquella contra su antiguo aliado Marco Antonio, ahora en cohabitación con la célebre Cleopatra, terminó convertido en el amo de Roma. Y entonces tuvo el problema de qué hacer con los republicanos rebeldes que todavía pudieran querer levantar cabeza; Octavio tenía el buen juicio de no querer acabar como Julio César, por supuesto.

Y descubrió una solución salomónica. Octavio no suprimió la República. Simplemente se apoderó de todos sus cargos: se hizo cónsul, jefe del Senado, tribuno de la plebe... A diferencia de César, nadie podía alegar que era un tirano porque no había puesto en suspenso ni suprimido a la República, y no había ninguna norma que le impidiera a una persona ocupar todos esos cargos (ni ejército que lo impidiera).

Y ésta fue la manera en que los ricos y poderosos nacidos al alero de las conquistas romanas, con su defensa cerril del sistema republicano que en teoría era para todos los romanos pero en definitiva funcionaba mejor para unos romanos que para otros, terminaron por cargarse a la República Romana e instaurar la dictadura permanente que hoy en día llamamos el Imperio Romano. Que después cayó por obra de lo que el historiador británico dieciochesco Edward Gibbon llamó el triunfo de la barbarie y la religión; pero eso es otra historia.

domingo, 8 de septiembre de 2013

El Tiempo Pasa: Versión 2.013 (3 de 4).


Ya hemos pasado la línea de promedio de nuestra épica serie de cuatro posteos escritos especialmente para que usted se sienta más viejo en este 2.013, rememorando todos esos eventos y cosas que el tiempo ha dejado atrás. O que insisten en mantenerse ahí, pegados como chicles a la suela del zapato. Ahora es el turno de avanzar más allá de la sección adolescente o adulto joven, e ingresar de lleno a la adultez más madura. Aunque los adultos de hoy en día no son muy maduros que digamos. Los de antes sí que eran adultos. Pero mientras sigo despotricando contra esta vida moderna que de vida no tiene nada, prosigan con nuestra tercera parte de El Tiempo Pasa: Versión 2.013:

Hace treinta años atrás (en 1.983):
  • Ronald Reagan anuncia la Iniciativa de Defensa Estratégica, que pasará a ser conocida como Star Wars. En paralelo, el sistema GPS es ampliado y habilitado para su uso civil.
  • Vanessa Williams es elegida Miss America, y es la primera afroamericana en obtener el título. Meses después deberá renunciar, cuando se publiquen ciertas pícaras fotos que se ha tomado antes de obtener el título, y en donde aparece sin ropita y en compañía de otra chica.
  • George Lucas culmina su trilogía original de Star Wars con El regreso del Jedi. Es también el año de la Batalla de los Bonds (Octopussy vs. Nunca digas nunca jamás, esta última con Kim Basinger de chica Bond), de Flashdance, y de Juegos de guerra, que popularizó el concepto de hacker en el cine. Entre las diez más taquilleras se ubican además La fuerza del cariño, De mendigo a millonario, Impacto fulminante, Staying Alive y Negocios riesgosos. Más abajo se ubican Superman III y Scarface. En televisión se emite el telefilme El día después, que aterroriza a cuantos ponen sus nervios a prueba viendo una completa escenificación del regreso de Estados Unidos a una Edad de Piedra nuclear.
  • Michael Jackson lanza el álbum Thriller, y presenta de paso por primera vez la caminata lunar. El videoclip del tema Thriller sentará las bases del moderno videoclip.
  • Metallica y Madonna lanzan sus primeros álbumes (Kill'em All y Madonna, respectivamente).
  • Aparecen los primeros CDs a la venta en Estados Unidos.
  • En televisión debutan G.I.Joe (con una miniserie de cinco episodios), Los magníficos, Webster, Mister T, He-Man y los Amos del Universo y Automan. Se emiten las miniseries V (Invasión extraterrestre en Latinoamérica), y Vientos de guerra. Por su parte se emite el último episodio de MASH, con récord de audiencia. Se emite también el final de El gran superhéroe americano, CHIPS Patrulla motorizada, Taxi, y El Hombre Araña y sus increíbles amigos.
  • En Chile se emite la primera temporada de Mundo, el programa científico conducido por el periodista Hernán Olguín, y que sería pionero en la difusión de lo último en ciencia y tecnología entre los chilenos. Olguín conducirá tres temporadas, antes de fallecer prematuramente de cáncer pocos días antes de cumplir 38 años, en 1.987.
  • En los cómics aparece Jason Todd, el segundo Robin.
  • Lanzamiento de Lotus 1-2-3, el primer programa de computador que es una planilla de cálculo, y que conoce el éxito masivo. 
  • Y cumplen TREINTA AÑOS en 2.013: Kate Bosworth (Olas salvajes, Superman regresa), Samantha Mumba (La máquina del tiempo), Hikaru Utada, Louise Glover, Mélanie Laurent (Bastardos sin gloria), Emily Blunt, Kate Mara (House of Cards), Carrie Underwood, Jaime Chung, Alice Braga (los más viejitos conocemos a su tía... Sonia Braga), Miranda Kerr, Henry Cavill (el actual Superman, por supuesto), Holly Valance, Jennifer Ellison, Leelee Sobieski, Michelle Branch, Chris Hemsworth, Mila Kunis, Andrew Garfield, Maggie Grace (Lost), Jesse Eisenberg, Sola Aoi, Jonah Hill, Lucy Pinder y Jennifer Hawkins.
  • También Amy Winehouse hubiera cumplido 30... si hubiera alcanzado a llegar. Es mejor dejarlo hasta ahí.
Hace cuarenta años atrás (en 1.973):
  • Mientras Richard Nixon asume su segundo período presidencial, Estados Unidos está hundido hasta el cuello en el escándalo Watergate. Meses después, Nixon renuncia. En medio de todo lo anterior, Nixon anuncia el cese de las operaciones ofensivas en Vietnam, aunque la Guerra de Vietnam durará otros dos años más.
  • Ferdinand Marcos se convierte en Presidente Vitalicio de Filipinas; lo vitalicio le durará hasta que los filipinos lo echen a patadas en 1.985. No sin antes hacerle el Filipinazo a Augusto Pinochet, eso sí.
  • El mundo afronta la Crisis del Petróleo, en paralelo a la Guerra de Yom Kippur.
  • El Presidente constitucional chileno Salvador Allende es derrocado, comenzando el gobierno militar de Augusto Pinochet. Los militares apresan opositores en forma masiva; de muchos de ellos no se volverá a saber más. Comienzo de un apagón cultural en Chile que cederá sólo en parte a mediados de la década siguiente. Pocos meses antes, Uruguay sufre su propio golpe de estado.
  • Lanzamiento del laboratorio espacial Skylab.
  • En Estados Unidos, el fallo judicial en el caso Roe vs. Wade liberaliza el aborto. 
  • Son inauguradas las Torres Gemelas. Poco después es culminada la Torre Sears en Chicago, que se corona como el edificio más alto del mundo, por algunos años a lo menos.
  • Las películas El exorcista, El golpe, American graffiti, Magnum 44, El último tango en París, Vive y deja morir (Roger Moore en su primera incursión como James Bond) y Robin Hood (de la Disney) se coronan entre las diez más taquilleras del año. También es el año de Serpico y Jesucristo Superestrella. Y Bruce Lee hace la que será su única incursión en Hollywood, Operación dragón, antes de fallecer a los 32 años de edad.
  • Kiss inicia su carrera, Elvis Presley da su Concierto en Hawaii, Mike Oldfield lanza Tubular Bells (vulgarmente conocido como la musiquita del exorcista), Ian Gillan abandona Deep Purple, David Bowie abandona su alter ego Ziggy Stardust, Queen y Aerosmith lanzan sus álbumes debut llamados Queen y Aerosmith precisa y respectivamente, ABBA también se suma al listado de debuts con su disco Ring Ring, Rick Wakeman lanza The Six Wives of Henry VIII, y Pink Floyd lanza The Dark Side of the Moon. Por su parte, el cantautor chileno Víctor Jara es torturado y finalmente ametrallado en el Estadio Chile (actual Estadio Víctor Jara), pocos días después del golpe militar contra Salvador Allende.
  • En televisión debutan Barnaby Jones, Viaje a las estrellas: La serie animada, El hombre nuclear y Kojak. Y emiten sus episodios finales Bonanza (¡después de 14 temporadas!), Misión Imposible y Patrulla juvenil.
  • Los lectores de cómics reciben con estupor el Spiderman 121, conocido también como La noche en que Gwen Stacy murió. Ponen el título al final para que no sea un spoiler, pero a la larga, quien no sepa que Gwen Stacy es una muerta ambulante a lo menos podrá adivinarlo debido a que Peter Parker acabará casado con Mary Jane Watson.
  • Y en 2.013 cumplen CUARENTA AÑOS... Sean Paul, Varg Vikernes (este blackmetalero ya salió en el hace veinte años en 1.993 de este posteo), Jack Davenport (Norrington en los Piratas del Caribe), Eva Herzigova, Jim Parsons (el pesado de Sheldon en The Big Bang Theory), Roselyn Sanchez, Emma Caulfield (Buffy la Cazavampiros), Roberto Carlos (el futbolista de Brasil, no el cantante, valga la aclaración), Jennifer Esposito, Adrien Brody, Florian Henckel von Donnersmarck (director de La vida de los otros), Tori Spelling, Heidi Klum, Lexa Doig, Neil Patrick Harris, Chino Moreno (vocalista de Deftones), Juliette Lewis, Monica Lewinsky (sí, la misma), Kate Beckinsale, Asia Carrera (er... actriz, sí. Actriz de ésas), Vera Farmiga (actriz de las otras, de las serias: Los infiltrados), Carolyn Murphy, Sergey Brin (uno de los fundadores de Google), Rose McGowan, Shannon Elizabeth (la estudiante de intercambio de American Pie), Paul Walker (Rápido y furioso), James Mardsen (Cíclope en X-Men), Bridgette Wilson, Lene Nystrøm (la chica que cantaba I'm a Barbie girl in a Barbie world...), Fabio Lione (vocalista de Rhapsody of Fire), Mario López (Salvados por la campana), Seth McFarlane, Aishwarya Rai, Monica Selles, Holly Marie Combs (Charmed), Tyra Banks, Stephenie Meyer (sí, la autora de Crepúsculo) y Shalom Harlow.
Hace cincuenta años atrás (en 1.963):
  • Valentina Tereshkova se corona como la primera mujer que viaja al espacio.
  • El espía británico Kim Philby defecciona a Moscú. Nace Malasia, Kenia y Zanzíbar se independizan el mismo año. Martin Luther King pronuncia su discurso Yo tengo un sueño. El Presidente estadounidense John F. Kennedy es asesinado en Dallas el 22 de Noviembre. El Papa Juan XXIII (el Papa Bueno) fallece de cáncer.
  • The Beatles lanza Please, Please me, su primer álbum, con tanto éxito que se inventa una palabra nueva para definir el mismo: beatlemanía. The Rolling Stones lanzan su primer single, un cover de Chuck Berry llamado Come On; su álbum debut llegará al año siguiente. En Chile comienza su carrera Los Jaivas, probablemente la más importante banda rock chilena de todos los tiempos.
  • La película más taquillera del año es Cleopatra (contra la creencia popular que la trata como si no la hubiera visto nadie), pero sus costos de producción han sido tan prohibitivos, que la Fox acaba al borde de la quiebra, y el género épico de romanos entra en decadencia. James Bond hace su segunda incursión en el cine con Desde Rusia con amor. Y Alfred Hitchcock inventa el moderno cine de bestias sanguinarias faenándose transeúntes con Los pájaros.
  • En los cines se estrenan El mundo está loco, loco, loco, La espada en la piedra, Charada, El gran escape, Irma la Dulce y 55 días en Pekín.
  • Se estrena la serie televisiva de Astro Boy, el primer dibujo animado creado dentro de la estética de lo que después será llamado el anime. Se estrenan también El fugitivo, Hospital General y Doctor Who.
  • Marvel lanza el número 1 de X-Men. También hace su primera aparición Iron Man.
  • Una erupción volcánica hace surgir la isla de Surtsey en Islandia.
  • Y en 2.013 cumplen CINCUENTA AÑOS... Till Lindemann (vocalista de Rammstein), Steven Soderbergh, Kai Hansen (vocalista de Helloween y Gamma Ray y por tanto pionero del Power Metal), Michael Jordan, Seal (Kiss from a Rose), Fito Páez, Vanessa Williams (ya apareció en ignominiosas circunstancias en la sección hace treinta años atrás...), Kathy Ireland, Charly Alberti (el baterista de Soda Stereo), Quentin Tarantino, Xuxa, Rafael Correa, Julian Lennon (hijo de John Lennon, y por tanto tan viejo como The Beatles), Garry Kasparov, Valerie Plame (ya apareció en el "hace diez años atrás en 2.003..."), Jet Li, Michael Chabon (Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay), Jason Isaacs (el papá de Draco Malfoy en las películas de Harry Potter), Mike Myers, Johnny Depp (sí, él, está viejo), Helen Hunt (sí, ella, también), Greg Kinnear, George Michael (Freeeedoooommm...), Yngwie Malmsteen (el pasanotas más rápido de todo el Oeste), Lisa Rinna (Melrose Place), Phoebe Cates, Lisa Kudrow, Coolio (Gangsta Paradise), James Hetfield (¡Metallica!), Tori Amos, Michael Chiklis (The Shield), Richard Marx, Jarvis Cocker (el vocalista de Pulp), Angus Macfadyen, Les Claypool (el bajista de Primus), Elisabeth Shue, Natalie Merchant, Dermot Mulroney (Cameron Diaz y Julia Roberts se lo peleaban en La boda de mi mejor amigo), Rob Schneider (Gigoló por accidente), Brad Pitt (sí, ése Brad Pitt), Jennifer Beals (Flashdance... película ya mencionada en hace treinta años atrás...) y Lars Ulrich (otro de Metallica, ahora el baterista).
  • Y hubieran cumplido cincuenta también, si no hubieran fallecido prematuramente... Natasha Richardson y Whitney Houston. También Terri Schiavo entra en la lista, ya que fue desconectada en 2.005 después de una durísima batalla legal por autorizar su eutanasia.
Y para la cuarta y última entrega de esta versión 2.013 de El Tiempo Pasa, nos vamos derechamente a la sección de la tercera edad. De los años dorados. Tan atrás en el tiempo, que la sección de en 2.013 cumplen X años empezará a llenarse con más enterrados que gente viva. Pero nosotros advertimos que este recorrido iba a ser algo deprimente. Si aún así les quedan ganas... Pronto la cuarta parte, la que matará y enterrará esta versión 2.013 de El Tiempo Pasa.
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