domingo, 30 de junio de 2013

INTERMINABLELOGÍAS: El universo de Star Trek (2 de 2).

El elenco de la primera temporada de Viaje a las Estrellas: La nueva generación.
Para leer la primera entrega de este posteo, ir a "El universo de Star Trek (1 de 2)".

Las series y películas con el elenco original de Star Trek, tenían un carácter más bien episódico. El grueso de los elementos mitológicos fueron presentados en la primera temporada de Viaje a las Estrellas: La serie original, y a partir de entonces lo que hicieron fue jugar con ellos y darles la vuelta una y otra vez. Lo más cercano a un arco argumental más complejo y multiepisódico es el doble enfrentamiento contra Khan, presentado en el episodio Semilla espacial de la primera temporada de la serie original, y continuado con un segundo duelo en Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan, además del arco argumental de la muerte y resurrección de Spock, presentados en la película antedicha y en sus dos secuelas. Aún así, Viaje a las Estrellas VI: La tierra desconocida da conclusión a varios conflictos presentes: la lucha entre los klingon y la Federación a lo largo del siglo XXIII, subyacente a toda la saga, y la lucha de Kirk por aceptar y asumir la muerte de su hijo, presentada en Viaje a las Estrellas III: En busca de Spock, y aceptada finalmente en la película mencionada.

Pero en el intertanto, los creadores de Star Trek habían comenzado a presentar lo que era el mismo universo en la centuria siguiente, o sea en el siglo XXIV. Lo hicieron a partir de Star Trek: La nueva generación, y siguieron haciéndolo en Star Trek: Abismo espacial 9, y en Star Trek: Voyager. Las tres series fueron emitidas de manera tal, que desde un punto de vista cronológico algunos episodios se solapan con otros; no existen entre ellas auténticos cruces de trama, pero sí situaciones y personajes comunes en el trasfondo. Esto era algo hasta la fecha nunca visto en el Universo Trekkie, o por lo menos nunca visto a semejante escala, y por lo tanto, ayudó a que el Universo Trekkie diera un salto de gigante, desde una estructura centrada en los episodios individuales, hacia una enfocada en la construcción de una grandiosa mitología enciclopédica y llena de referentes cruzados.

Viaje a las Estrellas: La nueva generación se estrenó en 1.987, presentando a una nueva Enterprise con una nueva tripulación. Su capitán es Jean-Luc Picard, un hombre que a diferencia del más aventurero Kirk, es más centrado y sabio, aunque comparte el mismo sentido desafiante de resolver los problemas con movimientos audaces y a menudo inesperados. A su alrededor están Riker, su intrépido segundo al mando, el androide Data y su perpetua búsqueda de lo que significa ser humano, y el klingon Worf, entre otros. Estos dos últimos presentaron nuevos aspectos para el Universo Trekkie: el tema de la robótica y transhumanismo por un lado, y la alianza entre antiguos enemigos en el otro.

También Viaje a las Estrellas: La nueva generación presentó importantes antagonistas nuevos. El episodio piloto presentó a Q, que parece empecinado en hacerle la vida imposible a Picard y su tripulación con sus poderes tecnológicos tan avanzados que son capaces de torcer la realidad casi a su antojo. Con todo, las intenciones y planes de Q nunca terminan de estar del todo claras. La aparición de Q en el episodio ¿Q quién? pareciera retratarlo más bien como un maestro entrenando a sus discípulos como hijos del rigor, más que como un verdadero antagonista.

En el mismo episodio ¿Q quién? se presenta a otra de las némesis más importantes del Universo Trekkie: los borg. Estos son una raza de seres cibernéticos carentes de individualidad y drones de una mente colmena llamada el Colectivo, y que son especialmente poderosos debido a su rapidísima capacidad de adaptación frente a las tecnologías y métodos enemigos, que los convierte en cada vez más imposibles de destruir. Después, en el episodio doble Lo mejor de ambos mundos, los borg asimilan al capitán Picard; aunque después Picard es rescatado y revertido a una condición plenamente humana, los borg a través suyo aprenden todas las tácticas y estrategias de la Federación, haciéndolos todavía más peligrosos.

Drone borg.

Durante un tiempo, los fanáticos tuvieron a la tripulación antigua en los cines, y a la nueva tripulación en televisión. El momento de unión, el pasar la antorcha, se produjo en la séptima película de la franquicia. Viaje a las Estrellas: Generaciones de 1.994 muestra al capitán Kirk a bordo de una nave que sufre un encuentro con una anomalía cósmica en la que termina perdido; muchos años después, la tripulación de la nueva generación encuentra la misma anomalía, en la que Picard termina entrando. Así, ambos capitanes unen fuerzas para detener al villano de turno, que quiere aprovechar la anomalía para sus propios fines. La película es de calidad discreta, pero tiene el valor simbólico de presentar unidos en pantalla a los dos capitanes más icónicos de la franquicia trekkie.

En realidad, este salto fue dado en parte por un movimiento de piezas: la serie televisiva Viaje a las Estrellas: La nueva generación llevaba siete temporadas al aire pero iba a ser cancelada, en beneficio de las dos nuevas series Viaje a las Estrellas: Abismo espacial 9 y Viaje a las Estrellas: Voyager. Por lo tanto, la nueva generación fue utilizada para llenar el vacío dejado por el elenco original. De esta manera, ellos protagonizaron tres películas más. Viaje a las Estrellas: Primer contacto de 1.996 describe otro momento clave en el Universo Trekkie: el primer contacto de la Humanidad con otra especie galáctica, en este caso los vulcanos, obviamente antes de la formación de la Federación. En la película, el Enterprise regresa en el tiempo para detener un intento por parte de un cubo borg para asimilar a la Tierra en el pasado. De paso, la tripulación le da una pequeña mano a Zephran Cochrane, el creador del vuelo hiperlumínico, para culminar su invento; Zephran Cochrane ya había sido presentado como personaje en Viaje a las Estrellas: La serie original, habiendo alcanzado una especie de casi inmortalidad gracias a una criatura alienígena.

Por el contrario, las dos películas siguientes, Viaje a las Estrellas: Insurrección y Viaje a las Estrellas: Némesis, son ampliamente denostadas e irrelevantes para el total. De ellas, lo único rescatable es que en la segunda, vemos lo que bien podría ser el duelo final contra otro enemigo clásico de Star Trek, los romulanos.

En paralelo, como decíamos, crecieron otras dos series televisivas de Star Trek. La por lo general más valorada de ambas es Viaje a las Estrellas: Abismo espacial 9, que se emitió entre 1.993 y 1.999, y parte de una premisa ligeramente diferente: ahora el centro de la serie no es una nave explorando nuevos mundos, sino una base espacial estacionada de manera fija; si las series anteriores eran las exploraciones y viajes de los cowboys, en el espacio, ésta podría ser las batallas de los soldados del fuerte contra los indios, en el espacio. El abismo espacial 9 al que se refiere el título, es el único agujero de gusano estable conocido, y por lo tanto es un punto estratégico capital dentro de la política galáctica. Para reforzar las conexiones con el resto del Universo Trek, los personajes de Miles O'Brian y del teniente Worf, ambos de la nueva generación, fueron reubicados en dicho puesto espacial.

La serie partió con una estructura más bien episódica, o bien con arcos argumentales breves, al estilo de las dos anteriores, pero promediando su desarrollo, empezó a desarrollar una historia continuada de una escala épica hasta el minuto desconocida en la saga. La historia se mete de lleno en el terreno de la intriga política, lo que lleva a reemplazar el idealismo tradicional del Universo Trekkie por una visión más cínica e incluso sucia del mismo. Las dos últimas temporadas cubren la Guerra del Dominio, que a diferencia de los otros conflictos que eran escaramuzas de baja intensidad, se desarrolla en combates a gran escala, algo hasta el minuto rara vez visto en la franquicia, o nunca. Dentro de la cronología interna del Universo Trekkie, la Guerra del Dominio es equivalente a la Guerra de Troya de la Mitología Griega, la gran conflagración final después de la cual parece haber más bien poco de interesante que referir.

La estación espacial protagonista de Viaje a las Estrellas: Abismo espacial 9.

En 1.995 se estrenó Viaje a las Estrellas: Voyager. La misma intentó ser una especie de regreso al Star Trek original de aventura y exploración, faceta que había quedado descuidada debido a la progresiva domesticación del espacio circundante. La nave espacial que le da nombre a la serie, la Voyager, liderada por la capitana Janeway, a consecuencias de un infortunio termina varada en una parte de la galaxia sin explorar, emprendiendo un viaje de regreso a casa que, salvo algún golpe de suerte, debería durar 75 años...

La idea de la serie de un regreso a los orígenes funcionó sólo a medias, debido a guiones más débiles que el promedio de la franquicia. Los productores querían algo más oscuro, como Viaje a las Estrellas: Abismo espacial 9, pero la cadena televisiva quería una especie de Viaje a las Estrellas: La nueva generación más liviana. Es revelador que Ron D. Moore, que al terminar Abismo espacial 9 fue enlistado en Voyager, aguantara menos de un año, y su concepto de una nave espacial acosada por todas partes en territorio hostil terminara abriéndose paso a otra serie que él produjo unos años después... el remake de Battlestar Galactica.

A mitad de camino, para mejorar el nivel de audiencia, introdujeron el personaje femenino de Siete de Nueve como reclamo a las hormonas de la audiencia masculina. Siete de Nueve es una borg sacada del Colectivo y a través de su contacto con la tripulación de la Voyager, debe aprender a ser humana otra vez. Con todo, el abuso de los borg como villanos de la semana llevó a que éstos terminaran transformándose en otro villano de opereta más, en vez de la siniestra amenaza que habían encarnado en sus primeras apariciones.

En 2.001 se estrenó Viaje a las Estrellas: Enterprise. El concepto básico era interesante: una serie precuela a las anteriores, mostrando el inicio de los viajes espaciales de larga escala en el siglo XXII, una centuria antes que Kirk y su tripulación. Se daba a entender que en el transcurso de la serie, los trekkies verían nada menos que la formación de la Federación. Al final, esto fue abordado a la pasada en unos breves episodios de la cuarta temporada, la última de la serie, y nada más. Algunas ideas y conceptos fueron interesantes, como por ejemplo mostrar en mayor detalle las primeras y no siempre cordiales interacciones entre los humanos y los vulcanos. Otros, como la Guerra Fría Temporal librada por potencias emplazadas en el siglo XXVII o en el siglo XXX, subtrama construida aposta para introducir razas nunca vistas en el Universo Trek sin tener que contestar la pregunta de a dónde se habían ido las mismas en las historias cronológicamente posteriores, no llegaron nunca a buen puerto. Viaje a las Estrellas: Enterprise es en esencia un excelente concepto, desperdiciado por decisiones chapuceras y una continuidad muy desprolija.

Después del fracaso rotundo de Viaje a las Estrellas: Némesis en el cine en 2.002, y la cancelación de Star Trek: Enterprise en 2.005, pareció que el Universo Trekkie había llegado a su agotamiento. Sin embargo, el éxito de las películas Batman inicia y Casino Royale convenció a los estudios de que el medio ideal para resucitar una franquicia agotada es reiniciarla. En 2.009 se estrenó Star Trek, que utilizó el truco del viaje temporal para crear una continuidad alternativa a todo el Universo Trekkie (con la excepción de Enterprise, aunque esto último también es debatible, debido a las ramificaciones de la Guerra Fría Temporal). Esta película es por lo tanto un Jano bifronte: por un lado sirvió para cerrar toda una extensísima continuidad que venía desde la serie original en 1.966, mientras que por la otra, abrió una nueva que hasta el 2.013 incluye a la mencionada Star Trek y su secuela, Star Trek en la oscuridad.

Multimedia... la frontera final. Estos son los posteos de Interminablelogías. Su continua misión: explorar extrañas nuevas mitologías, buscar nuevos personajes y nuevos universos, y atrevidamente ir allí donde ningún mitólogo ha llegado antes.

4 comentarios:

Cristian dijo...

Star Trek es mi serie favorita. A mi me gusta verla con mis hijos y luego recrear las escenas. Me gustaría ir a Disney para ir a los juegos de alla. Estoy buscando Vuelos a Estados Unidos para poder llevar a mis hijos y disfrutar todos.

Guillermo Ríos dijo...

Disney no se ha comprado Star Trek. Todavía.

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Estimado Guillermo, como siempre me fascina leerte, pero como "trekker" o "trekie" debo hacerte una corrección: Los Q no tenían una sociedad tecnológica avanzada, puesto que en realidad sus habilidades respondían más bien a sus propias singularidades extradimensionales que les otorgaban sus "poderes" ¿Me captas? Por ende, no requerían tecnología. Respecto a tus palabras para "Voyager", mi opinión es mucho más favorable, pero qué saco con discutirte (puesto que esto no es un foro)...Preguntas: ¿Cuál es tu serie de "Star Trek" favorita, tu personaje predilecto y tu capitán preferido?

Guillermo Ríos dijo...

Yo siempre entendí que el Continuum Q era una civilización tan avanzada, que la tecnología y el "ser" de ellos iban entremezclados, algo así como implantes cibernéticos y manipulación genética llevado hasta el enésimo nivel en que pueden implantarse y manipular su propia materia y energía, por decirlo en los torpes términos humanos; de ahí que no manifiesten poseer tecnología en forma de maquinaria, que en efecto no poseerían porque no la necesitan en lo absoluto. Un poco como la Tercera Ley de Clarke en la versión enunciada en Thor del Universo Cinemático Marvel de que toda tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia, pero llevado hasta su extremo lógico más absoluto. La imaginería de inspiración renacentista que hemos visto en Q sería o bien un gusto personal de ellos (una moda, si se quiere), o una especie de nos aparecemos ante tí en esta forma porque si lo hiciéramos como verdaderamente somos, o no nos percibirías, o nos percibirías sin entendernos, o nos percibirías y entenderías y te volverías loco por la revelación. Además, esa interpretación me parece más mucho coherente con el universo trekkie, en general reacio a la magia, que asumir a los Q como una especie de Mr. Myz... Mxi... Mxyzpoloniak... bien, ese sujeto. De todas maneras no soy experto hasta ese nivel en la mitología interna de Star Trek, y los capítulos de la Nueva Generación los vi hace demasiados años como para tener frescos los detalles, de manera que bien pudiera estar yo equivocado en este punto, lo admito.

Para mí, la mejor de todas las series trekkies sigue siendo la original. Quizás por no estar tan centrados en recrear una mitología, se permitían centrar todo el peso del guión en las historias, dándole una dimensión filosófica que, creo yo, se ha perdido algo en el resto de las series. No del todo, por supuesto, pero sí un poco. De todas maneras no es la diferencia entre una serie buena y el resto malas, sino la diferencia entre series que van desde lo aceptable, que sería Voyager, a mi gusto la más débil de todas, pero mucho mejor que otras series que rondan por ahí, y lo superlativo que sería la serie original.

Y aunque es cierto que no es un foro, de todas maneras el debate no hace mal. El libre intercambio de ideas, conceptos y opiniones siempre es beneficioso, siempre que se haga en forma de argumentos y no con ataques personales y otras bajezas, por supuesto.

Saludos.

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