domingo, 19 de mayo de 2013

INTERMINABLELOGÍAS: El Universo de Star Trek (1 de 2).

La tripulación del Enterprise en la serie original.
En el mundo audiovisual, sin lugar a dudas que Star Trek es la más masiva franquicia de Ciencia Ficción de todos los tiempos. En el año 2.013, ya en su cuarta década de existencia, ha acumulado un total de cinco series televisivas, una serie adicional animada, y doce películas en total. De hecho, la cantidad de material audiovisual trekkie es tan grande, que entre 1.986 y 2.005 no hubo ningún año sin alguna serie de televisión o película de Star Trek, ambos inclusive. Y eso, sin contar el universo expandido. Es natural que una continuidad tan vasta confunda al profano, de manera que intentaremos trazar un mapa de lo principal del Universo Trek en esta Interminablelogía en dos partes, acá en la Guillermocracia.

Por motivos de brevedad, dejaremos afuera todo el material procedente de novelas, videojuegos, y otros elementos del universo expandido. Sobre la influencia de Star Trek en el devenir de la Ciencia Ficción en particular, ya hemos publicado Los viajes dela nave espacial Enterprise, el episodio 40 de las Crónicas CienciaFiccionísticas, así es que tampoco insistiremos sobre el particular.

La mitología trekkie fue erigida un poco a los tropiezos, e improvisando. En realidad la serie televisiva original Viaje a las estrellas, estrenada en 1.966 y conocida en retrospectiva como Viaje a las estrellas: La serie original para distinguirla de las restantes, no tenía pretensiones mitológicas de ningún tipo. Su premisa en general se trataba de una nave espacial visitando el planeta de la semana, y era poco probable que los elementos presentados en un capítulo reaparecieran en otro. Los episodios pueden incluso verse de manera saltada, ya que la continuidad es escasa en ellos.

Viaje a las Estrellas: La serie original fue creada por Gene Roddenberry, quien la vendió a la televisión con la idea de hacer una especie de Western del espacio. Para su capote, Roddenberry en realidad no pensaba en una historia clásica de buenos y villanos, como lo podría hacer pensar esta presentación, sino una en donde cada capítulo examinara cuestiones contingentes, presentando conflictos en donde a menudo cada uno de los bandos en disputa tiene su cuota de razón.

La nave espacial Enterprise.

La serie original presentó las andanzas de la nave espacial Enterprise, embarcada en una misión de cinco años para explorar el espacio, en pleno siglo XXIII. Esta era comandada por el Capitán James T. Kirk, secundado de su oficial científico el Señor Spock, y el médico a bordo el Doctor McCoy, y acompañados a su vez de un elenco de secundarios; ellos a su vez eran representantes de la Federación, una especie de alianza estelar integrada por la Tierra, los vulcanos y otras razas espaciales humanoides. Cada capítulo es autoconclusivo, presentando uno de dos posibles argumentos estándar. Uno de ellos es el encuentro con un planeta desconocido con una cultura autóctona en la cual hay alguna clase de mal moral o social que atenta contra los principios humanos más básicos, haciendo que la tripulación o luche para sobrevivir a través de dicho mal moral, o bien simplemente intente el triunfo de los valores humanistas por sobre la intolerancia y la ignorancia. El otro argumento estándar es el contacto de la tripulación en vuelo con algún agente externo, sea un extraterrestre, sea una anomalía cosmológica, sea una plaga o epidemia desconocidas, que ponen en riesgo a la tripulación, y su lucha por llegar a un acuerdo con el adversario o derrotarlo, o bien solucionar el problema de la semana. Una diferencia substancial entre los dos tipos de episodios, es que los primeros transcurren mayoritariamente en el planeta de la semana, mientras que los segundos tienden a transcurrir más a bordo de la Enterprise.

Con todo, muchos elementos del Universo Trekkie fueron sentados aquí. En Viaje a las Estrellas: La serie original aparecen así por primera vez los klingon y los romulanos como villanos recurrentes, así como la Primera Directiva que prohibe interferir con civilizaciones de nivel tecnológico y social inferior. También se menciona por primera vez que a finales del siglo XX, un humano genéticamente mejorado llamado Khan intentó crear una dictadura planetaria, lo que llevó a las Guerras Eugenésicas; en la época eso era el futuro, pero cuando la fecha llegó, las Guerras Eugenésicas fueron sometidos a varios intentos de retrocontinuidad, tanto en la serie oficial como en el universo expandido.

La serie televisiva original fue cancelada después de tres temporadas, debido a lo que la cadena televisiva percibió como bajas audiencias. Sin embargo, en sucesivas reposiciones, la serie cobró popularidad suficiente como para empezar a barajar planes de una secuela.

En 1.973 las aventuras de la Enterprise continuaron en Viaje a las Estrellas: La serie animada. En general, la misma sigue el esquema de Viaje a las Estrellas: La serie original, aunque con variaciones. Por un lado, los argumentos fueron simplificados un poco, adaptados para el público infantil. Por el otro, aprovechando que no debía invertirse en efectos especiales más que dibujarlos, crearon razas mucho más alienígenas que las presentes en la serie con actores de carne y hueso. Los fanáticos tienden a considerar esta serie como parte del canon, aunque por una razón u otra, Gene Roddenberry nunca la reconoció como tal.

Rondaron así intenciones de rodar una nueva serie televisiva de Star Trek. La proyectada Star Trek: Phase 2 nunca pasó de algunos guiones, hasta que llegó el éxito de La guerra de las galaxias en 1.977. Bruscamente, los estudios de cine le dieron salida a cuanto material espacial tuvieran en sus escritorios, y en el caso de los Estudios Paramount, esto significaba Star Trek. Como resultado, un guión de Star Trek: Phase 2 fue expandido y reescrito para ser estrenado en los cines.

Así, en 1.979 se estrenó Viaje a las Estrellas: La película. En ella asistimos a un Enterprise remodelado en órbita terrestre, y a un ahora Almirante Kirk. La Federación es atacada por una misteriosa nube, V-Ger, que se dirige a la Tierra con propósitos desconocidos. Por una serie de circunstancias, la Enterprise es la única que está a tiro para interceptar a la nube, además de que Kirk debe ponerse una vez más al mando de la misma. Esta película enfatiza mucho un elemento clave del Universo Trekkie, que es la exploración y contacto con una nueva forma de vida. Sin embargo, siendo una suntuosa película trekkie y una buena película de Ciencia Ficción en general, el resultado estaba más en la vena de la reflexión filosófica al estilo 2001: Odisea del espacio que de la acción aventurera de La guerra de las galaxias. El público respondió bien, y fue de hecho una de las películas más rentables de la franquicia, pero debido al costo prohibitivo de los efectos especiales, la utilidad neta fue discreta, y la película misma fue recibida con frialdad más allá del círculo de los fanáticos.

Después del relativo fracaso de Viaje a las Estrellas: La película, no se esperaba que la franquicia tomara un nuevo aire. Pero Gene Roddenberry no deseaba despedirse de manera tan decepcionante. Los estudios Paramount resolvieron rodar otra película más, para despedir la franquicia con algo más de dignidad, aunque con un presupuesto significativamente menor. Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan de 1.982 trata sobre la fuga del villano Khan desde el planeta en donde ha quedado varado al final del episodio de Viaje a las Estrellas: La serie original en que el personaje apareció por primera vez, y su gran golpe al apoderarse de Génesis, un dispositivo capaz de crear vida a escala planetaria, a partir de la materia inorgánica.

La idea de que esta película iba a ser la última de la saga incidió directamente en varios aspectos del argumento: en la aventura llevada hasta su máximo, en traer de regreso al villano Khan, en el vastísimo poder del dispositivo Génesis presentado, en presentar a un capitán Kirk más maduro y enfrentado a responsabilidades de su pasado, y finalmente a darle muerte al personaje del Señor Spock. Todos estos elementos, unidos en un excelente guión y una realización al grano, la convirtieron en una de las mejores películas de la saga, si no la mejor, así como una de las más populares más allá del Universo Trekkie. De hecho cambió el foco de lo que una película trekkie debe ser: mientras que las series televisivas siguieron enfatizando la exploración del espacio y las relaciones con alienígenas, las siguientes películas prefirieron centrarse más bien en conflictos contra supervillanos y grandes amenazas cósmicas.

La muerte de Spock, en Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan.

Las dos secuelas integran con Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan una especie de trilogía dentro de la saga. En Viaje a las Estrellas III: En busca de Spock, se refieren a las aventuras del Enterprise para traer de regreso de entre los muertos a Spock. La siguiente, Viaje a las Estrellas IV: El regreso a casa, presenta a un Spock resucitado, pero aún no dueño de sí mismo, y a la tripulación del Enterprise afrontando las consecuencias diplomáticas y marciales de sus acciones en las dos entregas anteriores; la vía para salir del atolladero es lanzarse a una misión de emergencia que les llevará a regresar en el tiempo hasta el siglo XX para encontrar ballenas jorobadas que sean capaces de comunicarse con una especie extraterrestre que amenaza con hervir todos los mares de la Tierra, porque en el siglo XXIII las ballenas jorobadas se han extinguido. Esta última película es una de las más populares más allá de los fanáticos, al presentar un filo de comedia, ambientarse en 1.986 y no en el futuro, y además tener algunos elementos de parodia afectuosa hacia los personajes y situaciones de la saga.

El éxito continuado de la franquicia de Star Trek a partir de Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan, impulsaron los planes para ampliar el Universo Trekkie con una nueva serie spin-off de la primera. De esta manera, en 1.987 se estrenó Viaje a las Estrellas: La nueva generación. En paralelo, en 1.989 se estrenó Viaje a las Estrellas V: La frontera final, película en la que el Enterprise se dedica a la búsqueda de una criatura que quizás sea Dios (al final no lo es). El escaso presupuesto y algunas soluciones narrativas muy penosas, la convirtieron en una de las peores de la franquicia.

Una vez más se le concedió a Star Trek una película adicional, para no despedirla de manera tan bochornosa. Aprovechando el tirón del aniversario número 25 de la franquicia, en 1.991 se estrenó Viaje a las Estrellas VI: La tierra desconocida. En Viaje a las Estrellas: La nueva generación se había presentado el estado de beligerancia perpetuo entre los klingon y la Federación como algo superado: esta película refiere cómo ocurrió, y por lo tanto es una de las más importantes de la franquicia, desde el punto de vista mitológico. La película se abre con la explosión de Praxis, un satélite klingon que provoca tanta devastación, que el Imperio Klingon no podrá mantenerse en pie en los próximos años sin asistencia externa. Diplomáticos klingon y de la Federación negocian entonces una tregua que lleve a una paz definitiva, pero ésta se verá frustrada por una conspiración cuyo objetivo final es perpetuar el estado de guerra; la tripulación del Enterprise deberá descubrir la identidad del asesino del embajador klingon, así como desmontar la conspiración y atrapar a los conspiradores. Esta película es un bello cierre para la mitad cronológicamente primera de la franquicia, mostrándonos en verdadero espíritu trekkie como la Federación y los klingon consiguen deponer sus diferencias y superar sus respectivos miedos a un futuro desconocido en que ya no serán enemigos sino aliados y colaboradores en una empresa mutua de exploración espacial. Todo lo cual llevará de cabeza al convolucionado siglo XXIV del Universo Trekkie, el que describiremos en la siguiente entrega de las Interminablelogías.

Próximamente en Interminablelogías: El Universo de Star Trek (2 de 2).

2 comentarios:

Elwin Álvarez Fuentes dijo...

Como siempre un gusto leerte...y más todavía cuando se trata de nuestro amado universo trekkie. Por cierto ¿Has visto la edición ultraremasterizada de la serie origunal con efectos especiales mejorados? Yo disfrutándola ahora en blu-ray, je, je, je.

Guillermo Ríos dijo...

De los remasterizados he visto algunos capítulos sueltos, pero los efectos especiales no terminan de convencerme. No están mal, pero se pierde parte del encanto de los capítulos, la nostalgia de ver esos efectos a la vez más simples que los actuales, pero también muy trabajados para su época. Afortunadamente los guiones de la serie original por lo general son sólidos como una roca, de manera que no importa qué tan buenos o garrafales sean los efectos, las historias mismas siguen siendo televisión de alturas incluso medio siglo después.

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