miércoles, 30 de mayo de 2012

Sexto Ciclo de "Corona de Amenofis": Resumen de los tres primeros episodios.


Ahora en Mayo de 2012 comenzó la publicación del Sexto Ciclo de "Corona de Amenofis", con los capítulos "Vientos de destrucción", "Desequilibrio terminal" y "2012: A las puertas del fin del mundo". Si el lector de la Guillermocracia aún no los ha leído, he aquí un breve resumen de los mismos. El resumen no contiene spoilers de importancia, salvo para quienes nunca hayan leído algo de "Corona de Amenofis", por supuesto, o para quienes no hayan leído el final del Quinto Ciclo.

Después de que el condominio Corona de Amenofis fuera tomado por asalto por tropas militares como parte de un fracasado golpe militar en el año 2011, el precio de los departamentos se ha ido a pique, y por lo tanto, ninguno de sus residentes puede venderlos o arrendarlos a un precio conveniente, por lo que están forzados a seguir allí.

El hijo nonato de Ludwica, mientras tanto, ha tomado control del cuerpo de su madre, eliminando su interferencia en el proceso, y se ha llevado consigo a Indira, la hija de la fallecida Amara que ahora tiene unos tres años, y que según se ha revelado, es hija de Leoncio igualmente, y por lo tanto, medio hermano del hijo nonato mismo. Pero obligado a llevar una existencia errante, decide finalmente regresar a Corona de Amenofis, en donde haciéndose pasar por su madre Ludwica, manipula a Melinda para intentar apoderarse del condominio y desarrollar plenamente sus poderes mentales.

En Cetrumundi, el país del este de Africa que es la base de operaciones de las devi, Aníbal Aquino está operando, en misión para la organización de Templemann. Almendra Caballero le encarga investigar un incidente en Corona de Amenofis, en donde el guardia de seguridad del condominio desapareció, y ha aparecido una mujer posiblemente africana. La sospecha es que las devi han desarrollado su propio sistema de control, y que la mujer podría haber sido intercambiada por una grieta en el espacio y tiempo.

En paralelo, la casa detrás de Corona de Amenofis ha quedado desocupada, después de que su anciana residente falleciera de un ataque al corazón durante el ataque militar contra Corona de Amenofis. Y llegó a instalarse allí una familia flaite que no sólo pone la música a todo volumen, para desagrado de sus vecinos, sino que además, sorprendiendo a la gata Minmei en su casa, la matan a escobazos. Además, descubren un cáncer en el fémur del hueso de Goloso, el otro gato de Melinda.

Después de que aparentemente Ludwica ha regresado a Corona de Amenofis, y sin conocer su verdadera identidad, Melinda le pide ayuda para vengarse de los vecinos flaites, a lo que la criatura dentro de Ludwica accede, esperando ganarse así una aliada y espía dentro del condominio.

Pero la revelación más espeluznante es que el sistema de control de Corona de Amenofis ha entrado en una fase de desequilibrio terminal, en donde los intercambios y rupturas del espacio y tiempo se harán cada vez más frecuentes y amplios, lo que conducirá en definitiva al fin del mundo, en un período de tiempo no superior a unos pocos meses...

Así es que quedan cordialmente invitados a seguir la blogoserie "Corona de Amenofis", la más longeva blogoserie de Ciencia Ficción en idioma español.

domingo, 27 de mayo de 2012

Crónicas Antrópicas 22 - "El Nuevo Mundo".


A inicios del siglo XV, Europa estaba lista para dar otro salto adelante en su percepción del mundo. En los siglos precedentes, habían estado recibiendo libros desde el mundo árabe acerca de un mundo mucho más grande y vasto en el que vivían, y del cual, a falta de meyores referencias, debían rellenar con informaciones sacadas de su visión mística y bíblica del mundo. Los mapas medievales se llenaron así de locaciones tales como el Paraíso o el Reino del Preste Juan, entre otras cosas. Pronto, misioneros y diplomáticos como Guillermo de Rubrick, o comerciantes como Marco Polo, salieron de Europa y recorrieron esas otras tierras, trayendo noticias sobre otros mundos y costumbres. A inicios del siglo XV, un príncipe portugués llamado Enrique el Navegante creó la Escuela de Sagres, una base de operaciones desde las cual enviaría una serie de exploradores para circunnavegar Africa. Su meta no era científica, empero, sino comercial: aspiraba a descubrir y controlar una ruta alternativa para obtener las preciadas especias en Europa, generando pingües ganancias comerciales en el intertanto. Se inició así la llamada Era de los Descubrimientos.



Parte importante del impulso que obtuvo esta oleada exploradora europea, se debió a ciertos avances e innovaciones en materia naval. La brújula era conocida desde hacía siglos en China, pero ignorada en el resto del mundo. Sin embargo, a través del mundo árabe y sus rutas comerciales, la novedad se abrió paso hasta Europa, y fue adoptada por los navegantes con bastante celeridad. Al saber siempre dónde estaba el norte y poder guiarse a través de las estrellas y sus cartas náuticas, los europeos pudieron por primera vez aventurarse hacia el mar abierto con relativa seguridad, en vez de tener que navegar costeando para no perderse en alta mar. Por otra parte, la antigua galera impulsada alternativamente por viento o por remeros, fue reemplazada a lo menos en parte por la mucho más efectiva carabela; esta nave, debido a la disposición de sus velas, puede maniobrar de manera mucho más libre respecto del viento que la primitiva galera, y con ello, obtuvo una autonomía de navegación que le permitió un alcance mucho mayor que las galeras, las que terminarían por caer casi en desuso en la segunda mitad del siglo XVI.



Debido a ser los portugueses los involucrados en la empresa, y a tener su objetivo claro en la India, las principales exploraciones náuticas del siglo XV fueron las relacionadas con la costa africana. En la mentalidad de la época, se sospechaba que Africa era oblonga como un bombón: al descubrirse el Golfo de Guinea, punto en donde la costa africana en ruta hacia el este gira otra vez hacia el sur, los portugueses comprobaron que la expedición sería mucho más larga de lo que habían previsto. Recién en 1487 pudieron alcanzar el Cabo de la Buena Esperanza, y a partir de allí tuvieron el acceso libre hacia el Océano Indico (aunque después se comprobaría que el punto más austral de Africa no es ése, sino uno algo más al oriente). En el medio, los portugueses descubrieron todo un nuevo mundo de culturas exóticas y desconocidas, que alimentaron varios mitos posteriores, incluyendo el de la superioridad racial o moral europea, o la del buen salvaje. También le dieron el vamos a un floreciente comercio esclavista, aunque eso es otra historia. En todo caso, los europeos se impresionaron lo suficiente con estos hallazgos como para replantearse muy en serio su rol sobre el planeta.



En 1492, y temiendo que los portugueses alcanzaran a las Indias por el este, España envió su propia expedición hacia el Oeste, promovida y después capitaneada por Cristóbal Colón. Cuando ésta arribó a América, los europeos tenían tan metido en la cabeza que Eurasia y Africa eran el mundo entero, que la tomaron por la parte oriental del reino del Gran Khan de China, y tardaron casi una década en reconocer que estaban frente a una masa continental completamente nueva y sobre la que en realidad no tenían ninguna noción precedente. El sentido de la sorpresa y de la maravilla de los europeos creció, e incrementó la caldera de la curiosidad intelectual; no en balde a la vuelta de un cuarto de siglo del descubrimiento de América se publicará "Utopía", la obra de Tomás Moro en donde se plantean una serie de agudas cuestiones sociales, en un continente imaginario alcanzado por un navegante portugués. De todas maneras, frente al entusiasmo intelectual de los eruditos estuvo el espíritu misionero de los cristianos españoles, y la ambición de los aventureros, los cuales conspiraron para el más grande genocidio de todos los tiempos. Porque a veces, preguntarse por el lugar del hombre en el universo no es obstáculo para que ese mismo hombre trate de subyugar a otras partes del universo, eliminando a los hombres que puedan estar rondando por ahí.



Entre 1519 y 1522, una flotilla de cinco naves reducida al final y por la penalidades a apenas una, y capitaneada por Fernando de Magalles primero y Juan Sebastián Elcano después cuando el primero fue muerto en una refriega, consiguió dar la vuelta a la Tierra. Con ello se tuvo la primera confirmación experimental de aquello que los sabios conocían sólo por inferencias: que la Tierra es redonda, y puede ser circunnavegada. Con esto se cayó a pedazos la anticuada geografía basada mitad en Claudio Ptolomeo y mitad en la Biblia, una geografía que consideraba tres continentes porque el tres es el número perfecto de la Trinidad, con Jerusalén en el centro de la Tierra. Seguía en pie la Astronomía ptolemaica, por supuesto, pero ya vendría Nicolás Copérnico en pocos años a darle la primera pedrada que terminaría por provocar su hundimiento. Y el de la cosmovisión defendida por la Iglesia Católica, de paso.

Próxima entrega: "Revolución en la Medicina".

viernes, 25 de mayo de 2012

ZOOCINE - "Vengadores: Los héroes más poderosos del cine".



CHILEKENT69: ¡¡¡UOOOOOOOOÓ...!!! ¡¡¡PERO QUÉ GÜEEEEEEENAAAAA...!!! ¡¡¡PERO ES QUE LA CA...!!!

JORDAN: ¡Sht, no digái garabatos, que hay niños saliendo del cine con nosotros!

CHILEKENT69: ¡Na, y qué tanto la hueá! No, o sea, “Los Vengadores” es la-me-jor-pe-li-cu-la-de-su-per-hé-ro-es que he visto. Es que tenís que verla, es que, o sea...

JORDAN: Ya la vimos... contigo... estamos saliendo del cine juntos los cuatro, Chilekent, estamos Víctor y Laurencio también, ¿te acuerdas?... ¿Y bien, chicos, ustedes no dicen nada...?

VÍCTOR: Bueno... No sé... ¿Te gustó, Jordan?

JORDAN: ¡A mí...! Sí, estaba buena. Oye, qué ganas de ser como la Scarlett Johansson, ahí pegándole a los rusos... ¿Y tú, Laurencio, nada...?

LAURENCIO: Hmmmmmm...

CHILEKENT69: Falta de respuesta, así como catatónico, ceño fruncido... Todos los síntomas de que no la entendió.

LAURENCIO: Es que, no sé, quedaron muchas cosas sin entender. Por ejemplo, de dónde salió ese cubo mágico, o por qué dicen que el Capitán América estuvo congelado, o de dónde Hulk conocía a la agencia ésa, o por qué Iron Man es tan desconfiado con la agencia...

CHILEKENT69: ¡Pero cómo...! Eso se explica en “Thor”, en “Capitán América”, en la de Hulk del 2008 y en “Iron Man 2”. ¿No las viste...?

LAURENCIO: Sí, sí las vi... O sea, decían que eran buenas, y... y las tuve que ver.

CHILEKENT69: ¿Y...?

LAURENCIO: Es que no me acuerdo de ellas. Muy buenas no deben haber sido.

CHILEKENT69: Laurencio, es que tú no podís ser más perroflauta, perrín. A ver, el cubo era un artefacto por el que pelearon el Capitán América y Cráneo Rojo en el “Capitán América”. Pero era de tecnología de Asgard, de la gente de “Thor”... ¿se entiende?

VÍCTOR: Déjalo tranquilo, Chilekent, se le nota en la cara que no entiende ni palote.

CHILEKENT69: Bueno, bueno. El caso es que cuando se roban el cubo, los héroes se reunen para buscarlo, y también para encontrar a Loki.

LAURENCIO: Sí, pero entonces cuál es el plan de matar a unos vejetes en Alemania como distracción... y además al tal Loki lo capturan.

CHILEKENT69: ¡Es que ésa es la idea! ¡Loki es el trickster, el dios de la discordia! Entonces se deja capturar y siembra la discordia entre los buenos, ¿se entiende...?

LAURENCIO: Qué estupidez, lo mismo los buenos podrían haberlo matado.

CHILEKENT69: Son los buenos, Laurencio, ellos no lo matarían bajo ninguna circunstancia.

LAURENCIO: ¿Y eso cómo lo sabría el malo, siendo que él sí mataría al héroe si pudiera...? Bueno, olvidémoslo. El caso es que después viene la batalla final, otra americanada más...

CHILEKENT69: ¡Americanada! Pero a ver, dime, en dónde viste al Ejército de Estados Unidos en la película. Que SHIELD es una fuerza internacional bajo control de la ONU.

LAURENCIO: Pero mira. El Capitán América: no me suena a que la A del casco sea por Francia. Iron Man, el personaje que prueba que puedes ser un capitalista prepotente y además vivir con aromas de santidad. Thor y su martillo, dios nórdico, porque no iban a poner un pillán con su trutruca, ¿verdad? Y Hulk, el sueño de la ciencia americana contribuyendo al bien de la Humanidad.

CHILEKENT69: ¿Y dónde dejas a Black Widow? ¿Ah? Ella es rusa, acuérdate.

LAURENCIO: Pero es una rusa de las buenas porque se pasa al bando americano y combate a otros rusos al comienzo de la película. Además, la actriz que la interpreta también es americana, ¿no?

CHILEKENT69: En realidad la Scarlett Johansson es patrimonio mundial de la Humanidad, washita rica. Pero bueno, tú la tienes jurada con América, eso es lo que pasa. Por eso no te gustó “Los Vengadores”. En cuanto a mí, me gustó porque... OH MY GOD!!! ¿No cacharon la cashá de referencias que le hacen al universo Marvel...?

JORDAN: No...

VÍCTOR: No...

LAURENCIO: ¿Al uni... qué...?

CHILEKENT69: Ah, bah... Jordan, mi chica querida... Tú y yo somos los únicos que apreciamos esta obra maestra. Ah, Scarlett, Scarlett, Scarlett...

JORDAN: ¡Ya, córtala con eso! Pucha, sé que no tengo tan buen trasero como ella, pero no es para que me lo refrieguen... Además, cuando quieras te pateo en el suelo si eso te hace disfrutar.

CHILEKENT69: ¿Ya vieron? Tengo mi propia Viuda Negra acá.

VÍCTOR: Bueno, ya que el personaje favorito de Chilekent y de Jordan es la Viuda Negra... ¿Cuál es el tuyo, Laurencio? O sea, sin ponerse graves de que la peli es explosiones y eso, y... Eso.

LAURENCIO: Pues, no sé... Me gustó Bruce Banner. No como Hulk, sino como Bruce Banner. Es un científico, eso está bien... es humilde... y además está muy bien interpretado. ¿Y tú...?

VÍCTOR: ¿Yo? Creo... creo... Creo que Thor. Sí... Thor. Es, no sé, épico...

CHILEKENT69: ¡Ay, mija, un dios! ¡Está regio, DIVINO, estupendo! Víctor, soi muy... ¡gay!

JORDAN: Chilekent, también es mi favorito, fíjate... Víctor... Dejemos de lado a este loser y hagamos un trío tú y yo con Thor...? Pero... ¡Víctor, no te atores! A ver, respira, respira...

martes, 22 de mayo de 2012

INTERMINABLELOGÍAS: El universo de "Los Vengadores".



Dentro de la temporada de blockbusters del cine en el 2012, estalló con especial fuerza “Los Vengadores”, subiéndose de golpe al tope de la taquilla. “Los Vengadores” es la culminación momentánea de un proyecto de ensueño de la Marvel, que era poder recrear con relativa fidelidad su universo narrativo de los cómics en la pantalla grande. Porque si bien han existido películas de superhéroes Marvel eximias, interesantes, entretenidas y plúmbeas, en ninguna se ha visto con demasiada claridad una baza importantísima de este imaginario: que dichos superhéroes coexisten todos en un espacio común.

La estructura elegida para recrear este universo es bastante interesante, y nació de manera cauta y quizás no demasiado premeditada. Su primer tímido esbozo fue apenas la secuencia de postcréditos en “Iron Man” del 2008. Es posible que los productores hayan estado pensando en tantear el terreno primero, construyendo una franquicia alrededor de “Iron Man”, y luego explorando poco a poco la posibilidad de otras películas sobre otros superhéroes, para terminar ensamblándolos entre sí. Y esto se nota en la manera en que dicho universo se ha ido construyendo película a película.

La idea rondaba más o menos desde el año 2005. En esa época, los superhéroes Marvel estaban viviendo una edad dorada. La franquicia de los X-Men preparaba su tercera entrega, lo mismo ocurría con Spiderman, y se habían rodado películas de Daredevil, Los Cuatro Fantásticos y El Castigador. En la época estaba atascada en las negociaciones de preproducción una eventual secuela de “Hulk”. Entonces, la Editorial Marvel anunció un convenio con Paramount Pictures para distribuir sus propias películas. La idea por supuesto era retomar todos los derechos desperdigados, y vigilar más de cerca y llevarse una tajada mayor de utilidades por las películas. La base era por supuesto traspasar el concepto de “universo compartido” al cine, pero nadie nunca en la historia del séptimo arte había hecho una apuesta tan gruesa con tantos personajes protagonistas en una película del género. Equipos de superhéroes se habían visto, pero... ¿filmes individuales para cada héroe, y luego reunirlos a todos en una sola película? Se habían hecho crossovers de franquicias antes, pero no de manera premeditada desde el comienzo mismo de éstas como plan de trabajo. El primer ladrillo del nuevo edificio sería “Iron Man”, en 2008.

En realidad, tanto el guión como la realización de “Iron Man” hacen una película autosuficiente en sí misma, de manera que si la franquicia no seguía adelante por alguna razón, podía sostenerse sin necesidad de esperar una secuela para completar la historia. “Iron Man” refiere la historia de Tony Stark, un millonario fabricante de armas que es secuestrado en Afganistán, pero consigue evadirse fabricándose una armadura. La experiencia cambia su percepción del mundo, de manera que decide retirarse de los negocios y seguir perfeccionando su armadura. Sólo que su antiguo socio Obadiah Stane no piensa de la misma manera, y decide robarse un prototipo para sí. Para asegurarse la supremacía de la tecnología que controla la armadura e impedir que su antiguo socio la utilice para “el mal”, Tony Stark debe luchar y derrotar a Stane. La película se cierra con dos vueltas de tuerca: primero, el que Tony Stark le revela al mundo que él es Iron Man, y segundo, la aparición de Nick Fury en una secuencia de postcréditos, destinada a dejar sembrada la semilla para una entonces eventual película de “Los Vengadores”. La película resultó un éxito completo, primordialmente gracias a la interpretación de Robert Downey Jr. como Tony Stark, en un rol que parecía confeccionado a su medida.

En paralelo, ese mismo 2008 fue estrenada “Hulk: El Hombre Increíble”. Esta tuvo una gestación bastante complicada, ya que partió como secuela de “Hulk” del 2003, para después transformarse en un reseteo en plena forma, siguiendo el ejemplo de “Batman inicia” y “Casino Royale”. Con todo, el inicio de la película es bastante ambiguo al respecto, ya que puede interpretarse como una “historia de los orígenes”, o bien como un enlace con los eventos de la película anterior, ya que la película se inicia con Bruce Banner ya convertido en Hulk. De todas maneras, el rol de Eric Bana fue tomado ahora por Edward Norton. Aparte de eso, la película es plenamente autoconclusiva. El único elemento que permite conectarlo de manera mayor con la posibilidad de instalar una franquicia, es la subtrama que más o menos debería conducir a la aparición del Líder, uno de los principales enemigos de Hulk en el cómic. La película fue recibida con bastante menos entusiasmo que “Iron Man”, aunque le gustó a los fanáticos más que el “Hulk” del 2003. E incluye una secuencia de postcréditos en donde Tony Stark interpretado por Robert Downey Jr. habla con Bruce Banner, enlazando así a esta película con “Iron Man”. Interesantemente, esta película no fue distribuida por Paramount Pictures como “Iron Man”, sino por Universal Pictures.


“Iron Man” costó 140 millones de dólares y recaudó 585 millones, mientras que “Hulk: El Hombre Increíble” tuvo un éxito más discreto, ya que costó 134 y recaudó 263. Esto llevó a tomar dos decisiones claves. En primer lugar, que el universo conjunto de los héroes Marvel iba con luz verde para otras películas de héroes Marvel, que las películas sucesivas iban a estar más entrelazadas entre sí, y que todos ellos se iban a reunir en “Los Vengadores”. Como parte de esto, se contrató a Samuel L. Jackson para que interpretara a Nick Fury en nueve películas, un acuerdo de una amplitud sin precedentes dentro de la industria cinematográfica, en donde ni siquiera los intérpretes de James Bond habían obtenido tanto. En segundo lugar, que antes de la película de “Los Vengadores” habría un “Iron Man 2”.

“Iron Man 2” llegó efectivamente en 2010, y marcó un punto pivotal dentro de la franquicia. Mientras que “Iron Man” y “Hulk: El Hombre Increíble” narraban historias en principio autónomas, con algún que otro cabo suelto para cimentar eventuales secuelas, “Iron Man 2” incluye varios otros elementos que ya hacían referencia a una futura película de “Los Vengadores”. La historia principal de “Iron Man 2” refiere el enfrentamiento de Tony Stark con el hijo de un antiguo socio de su padre caído en desgracia, que busca venganza contra el hijo del hombre que arruinó a su padre; interpreta al villano el actor Mickey Rourke, que el intertanto era el actor de moda después de protagonizar “El luchador”. En una subtrama paralela aparece un amigo de Tony Stark llamado James Rhodes, presentado ya en la película anterior, y que aquí se transforma en War Machine, otro héroe embutido en una armadura fabricada por Tony Stark, pero algo más extremo, si se quiere. Para gran frustración del actor Terrence Howard, que lo había interpretado en la primera “Iron Man”, éste fue defenestrado a favor de Don Cheadle en la segunda entrega. En paralelo aparece Nick Fury con un rol más prominente, así como también se introduce a Scarlett Johansson como Black Widow. La película terminó hipertrofiada por la inclusión de tantas tramas paralelas, y es una entrega claramente más desafortunada que la anterior.

Para el estreno de “Iron Man 2” en 2010 estaba claro el calendario de lo que vendría, de manera que en 2011 se presentó a los siguientes dos grandes personajes que faltaban de la línea principal de Los Vengadores: el Capitán América y Thor. A pesar de ser un tanto diferentes dentro del esquema, ambas películas comparten algunas cosas. En primer lugar, su voluntad de distanciarse del estilo impreso por el director Jon Favreau a “Iron Man” y “Iron Man 2”, rebajando el fetichismo tecnológico en favor de una iconografía más arcaizante en el caso de Thor, y una más pulpesca en el caso del Capitán América. En segundo lugar, la inclusión a mansalva de muchos otros elementos que prepararían “Los Vengadores”.



“Thor” fue dirigida por Kenneth Branagh, en buena medida debido a la precedente carrera directorial de Branagh a cargo de películas basadas en William Shakespeare. Y la verdad es que Branagh consigue muy buenos resultados dotando de entidad a personajes que son los dioses germánicos de Asgard, o mejor dicho extraterrestres tan avanzados que pueden ser confundidos con dioses, aunque por supuesto debió rebajar su sello personal y dirigir de manera un tanto más mercenaria para encajar con el proyecto común de todas estas películas. La historia trata de la rivalidad entre dos hermanos, Thor y Loki, frente al favor de su padre Odín, revelándose más adelante que Loki en realidad es adoptado, razón por la que se siente un descastado y comienza a intrigar para obtener la corona de Asgard para sí. En medio de todo esto, Thor es enviado a la Tierra y castigado con la pérdida de sus poderes por su padre Odín, para que allí aprenda un poco de humildad. La película presenta de manera mucho más prominente el rol en terreno de SHIELD, la agencia que dirige Nick Fury, además de presentar a Loki, que será el villano antagonista de “Los Vengadores”.



Si “Thor” es la primera película de esta saga que nos muestra un rincón de este universo alejado en el espacio de “nuestra realidad”, “Capitán América” es la primer que nos muestra un rincón alejado en el tiempo; el efecto común es ampliar en buena medida nuestro horizonte como espectadores. Ambientándose en la Segunda Guerra Mundial, nos muestra la historia de Steve Rogers, un mequetrefe deseoso de luchar por Estados Unidos contra los nazis, que consigue ser admitido en el ejército gracias a un suero secreto que lo transforma en un supersoldado. De esta manera, el Capitán América se transformará en la única esperanza para luchar contra Red Skull, un científico loco nazi que ha conseguido crear la organización HYDRA, e independizarla del Tercer Reich para crear su propio plan de dominación global. En esta película aparece una nutrida colección de elementos relacionados con las otras: aparece Howard Stark el padre de Tony Stark de “Iron Man”, se da por entendido que el suero es el antecedente de los experimentos que han transformado a Bruce Banner en Hulk en “Hulk: El Hombre Increíble”, y el objeto por el que pelean Red Skull y el Capitán América es de tecnología asgardiana, lo que lo relaciona con “Thor”, además de un cameo final de Loki que opera a manera de “continuará” a resolverse en “Los Vengadores”. La película se hace notar por el desenfado pulpesco con el que describe las peripecias de su personaje, bastante acorde con lo que eran los estándares de la literatura pulp antinazi de la década de 1940.

Y finalmente en 2012, llegó “Los Vengadores”. Confiada a Joss Whedon, famoso por “Buffy la Cazavampiros”, la película ensambla finalmente a los héroes ya presentados (Iron Man, Hulk, Thor, el Capitán América, Nick Fury y Black Widow) e introduce a Hawkeye, todos reunidos contra Loki, quien amenaza con desatar una invasión extraterrestre sobre la Tierra. El guión se desarrolla sin grandes sorpresas, iniciándose con la convocatoria de Nick Fury a los héroes después de un ataque de Loki contra SHIELD, sigue con la incomodidad de los héroes teniendo que ponerse de acuerdo y aprendiendo a respetarse entre sí, y termina con ellos luchando hombro con hombro como un equipo en contra de las fuerzas del mal. “Los Vengadores” es una buena película de superhéroes y un correcto entretenimiento, y consigue bien su efecto de aunar a todos los personajes y elementos ya vistos en una conclusión que bien podría ser el remate de la saga.

Sólo que no lo será. La franquicia ha costado mil millones de dólares de presupuesto en las seis películas, pero a finales de mayo de 2012 había recaudado casi 3.500 millones en conjunto. De manera que pronto este artículo quedará obsoleto, ya que a la fecha de escribirlo estaban en desarrollo “Iron Man 3”, “Thor 2” y “Capitán América 2”, además de una posible nueva película de Hulk ahora con Mark Ruffalo como el personaje, después de su buena acogida en “Los Vengadores” como reemplazo de Edward Norton. Todo eso, a rematar en un “Los Vengadores 2”, y quién sabe, en otra de estas Interminablelogías que refiera la segunda parte del desarrollo del universo del presente artículo.



domingo, 20 de mayo de 2012

Crónicas Antrópicas 21 - "Hacia el Renacimiento".


La recuperación de Aristóteles durante el siglo XIII tuvo un efecto considerable en la manera en que los europeos veían el universo. A diferencia de otros filósofos griegos, Aristóteles había desarrollado una extensa obra científica que descansaba enormemente en la observación, por lo que los escolásticos de repente se encontraban frente al embrollo de tratar de conciliar a Aristóteles con la Biblia. Santo Tomás de Aquino consiguió con su "Suma Teológica" conciliar a ambos dándole la razón a Aristóteles en todo lo que fueran cuestiones lógicas o de observación, pero dejando fuera todo lo aristotélico que contradijera a la Biblia. Por ejemplo, Aristóteles no parecía creer en el comienzo del mundo, y la Biblia predica que sí hubo una Creación, por lo que Tomás de Aquino se inclinó hacia la Biblia. Durante el siglo XIII, estos compromisos funcionaron. Pero entonces llegó el siglo XIV.



A inicios del siglo XIV, la expansión demográfica sostenida de Europa se vio frenada por la enorme hambruna de 1315, a las que siguieron varias otras. Luego, entre 1348 y 1352, Europa se vio azotada por la Peste Negra, una plaga venida desde oriente a través de las rutas comerciales; cerca de 25 millones de europeos, la cuarta parte del continente, fue masacrada en apenas cuatro años. Aunque a primera vista no parezca haber relación, la Peste Negra sí marcó un antes y un después en el pensamiento en general. En primer lugar, debido a la concentración poblacional, las principales víctimas de la epidemia fueron los habitantes de las ciudades, es decir, incluyendo a la gente erudita entre ellos, ya que los campesinos menos cultivados también estuvieron menos afectados. Además, la Peste Negra reforzó el motivo de la brevedad de la vida, lo que ayudó a potenciar la mentalidad burguesa del disfrute de la vida efímera, lo que a su vez incrementó la ruptura de los burgueses con los dogmas de la Iglesia Católica.



A inicios del siglo XV, la sociedad europea era fuerte y cosmopolita, muy distinta a la sociedad medieval agraria y provinciana de doscientos años atrás. Algunos navegantes se arrojaron a explorar el mundo, en particular los enviados por Enrique el Navegante desde la Escuela de Sagres en Portugal, y con ello, la mentalidad geográfica iba a experimentar una revolución. En paralelo, debido a sus redes comerciales en oriente, Italia había tomado la delantera cultural y estaba sentando las bases de lo que después va a ser el Renacimiento. En 1453 cayó Constantinopla en manos de los turcos otomanos, y varios eruditos griegos buscaron refugio en Italia, llevándose textos griegos consigo que, por supuesto, enseñaron a sus huéspedes occidentales: con ellos, la velocidad del Renacimiento se incrementó.



Un nuevo frente de presión sobre la mentalidad cultural de la época se abrió con la invención de la imprenta de tipos móviles. En realidad, la imprenta existía de antemano en Europa, pero el método de impresión eran las planchas de impresión o xilografías. Imprimir un libro hubiera significado tallar y entintar centenares de planchas de un texto que muy seguramente no se vendería tanto para justificar el costo de tiempo y dinero; por lo tanto, los únicos impresos que existían eran grabados, o los omnipresentes naipes y barajas, cuyas planchas de impresión nunca parecían descansar. Al inventar los tipos móviles, con una aleación de plomo, estaño y antimonio que era más resistente que la madera, Gutenberg abarató el costo de la impresión a niveles que por primera vez el libro impreso podía competir con los antiguos libros manuscritos por los monjes copistas.



Un par de siglos antes, y la imprenta de tipos móviles quizás hubiera sido utilizada para propagar textos escolásticos. A mediados del siglo XV, una de las primeras impresiones fue la Biblia, pero no por prurito religioso sino por puro y simple capitalismo: era el libro más demandado y cotizado en Europa, y por lo tanto, el que tenía mayores posibilidades de agotar su tiraje. A la vuelta de medio siglo, la imprenta había sido utilizada para propagar toda clase de escritos, no necesariamente religiosos, sino también muchos panfletos políticos y de protesta social, y también incipientes tratados científicos. De esta manera, a mediados del siglo XV, el monopolio del pensamiento intelectual detentado por la Iglesia Católica estaba prácticamente quebrado. Como todo progreso en el arte de la acumulación del conocimiento, la imprenta iba a promover un gran salto hacia adelante. La Revolución Científica ya estaba a la vuelta de la esquina.

Próxima entrega: "El Nuevo Mundo".

miércoles, 16 de mayo de 2012

Los privilegiados de 1789.


Juzgar de manera retrospectiva un evento que salió mal es fácil. Sabemos cómo acabaron las cosas, y vemos claro cuáles son los indicios que anunciaban la catástrofe. Pero viviendo la situación en el terreno, con un montón de señales en todas direcciones, las más importantes pueden pasar desapercibidas. Tratándose de la Revolución Francesa, parece obvio pensar que los privilegiados deberían haber aflojado un poco el nudo, si es que querían seguir manteniendo más o menos intacto el viejo orden del cual profitaban. Haber defendido sus privilegios más allá de todo lo razonable, dado el juego de fuerzas sociales de la época, terminó por resultar suicida. Porque miopía de la clase privilegiada de 1789 fue claramente un factor determinante en la gigantesca rebelión en la Francia de dicho año. Parece tan claro hoy en día, que uno puede preguntarse cómo es que ellos no vieron venir lo que iba a pasar. Se suele decir que el monarca Luis XV, un privilegiado él mismo, dijo cerca de su muerte: "après nous, le déluge" ("después de nosotros, el diluvio"). No es una metáfora banal, ya que en el siglo XVIII se creía a pie juntillas en la historia bíblica, y el Diluvio Universal era la máxima catástrofe conocida. ¿Cómo es que nadie más de los privilegiados, aparte de Luis XV, percibió lo que ocurría?

Repasemos un poco lo que era la Francia de 1789. Aunque en los libros de Historia se dice que era un "Estado moderno", en realidad esta modernidad es muy distinta de la nuestra. Para empezar, era una monarquía absoluta. En teoría, en este tipo de régimen el poder está concentrado de manera total en el rey, sin otro contrapeso político. Por eso, el calificativo de "absoluta" puede inducirnos a engaño. En realidad, después de la muerte de Luis XIV en 1715 no había existido un monarca en verdad poderoso, porque tanto Luis XV como Luis XVI eran débiles y vacilantes. Al amparo de esta debilidad, la aristocracia apoyada por el clero había incrementado en mucho su poder, y se había amparado en los "parlamentos". Estos parlamentos no son instituciones como el moderno Parlamentarismo, sino que eran órganos políticos semiformales, destinados a defender los privilegios. En realidad, eran parientes del Parlamento de Inglaterra, en el sentido de que habían nacido en tiempos medievales para defender los privilegios frente al rey. Pero el Parlamento de Inglaterra había evolucionado y estaba en lo que podríamos llamar vías de democratización, y la Inglaterra del siglo XVIII había devenido en una monarquía constitucional con un muy complejo sistema político que se sostenía en costumbres no escritas y precedentes prácticos. Los parlamentos franceses en cambio eran retrógrados y servían como órgano de presión para la defensa de los privilegios, no para la democracia.

En lo económico, Francia estaba en la ruina. Bajo los tiempos de Luis XIV, y conscientes de que era necesario mejorar el comercio y la industria para financiar el estado de guerra crónico bajo el Rey Sol, se había emprendido el fomento de la marina, de los transportes nacionales, del financiamiento a la burguesía industrial. Pero esto que podríamos llamar de manera muy liberal como "política de subsidios", había disminuido en el siglo XVIII. El dinero ahora se gastaba tanto en guerras ruinosas como aquella en la que Francia perdió el Canadá en 1763, la Guerra de los Siete Años, o en su apoyo a la independencia de Estados Unidos en 1776. El resto se gastaba en una burocracia creciente, pero perdida en la ineficiencia de un laberinto de reglamentos y normas casuísticas, y en una corte parásita que vivía de sus propias rentas. La tierra estaba enormemente concentrada, y por lo tanto, los poderosos tenían pocos incentivos para cultivarla, a resultas de lo cual, extensos sectores de Francia permanecían improductivos. En cuanto a los ingresos, éstos venían en lo principal de los impuestos cobrados al comercio, y que por lo tanto debía pagar la burguesía, ya que los privilegiados no trabajaban. Circulaba en el aire la idea de cobrar un impuesto a la tierra, lo que hubiera gravado a los privilegiados, pero éstos naturalmente se oponían a ello. Para colmo, Francia no era una unidad económica, sino que estaba fraccionada en un montón de regiones, cada una de ellas con sus propias aduanas, lo que encarecía el comercio. Suprimir dichas aduanas hubiera permitido activar el comercio y la industria, pero los derechos de tales aduanas iban al bolsillo de los privilegiados latifundistas, que también por lo tanto se oponían a ello.

Mapa de Francia en el siglo XVII, elaborado por el afamado cartógrafo Nicolas Sanson.


¿Quiénes eran estos privilegiados? En principio, eran sucesores de las grandes clases sociales de la Edad Media. Los aristócratas eran los antiguos caballeros feudales que alguna vez habían peleado batallas lanza en ristre y debajo de enormes armaduras acorazadas, pero que en el origen de Francia como estado nacional en los siglos XV y XVI, habían perdido buena parte de su señorío a favor de la monarquía central, pero que conservaban algunos privilegios de esos tiempos remotos, incluyendo el traspaso de sus títulos de manera hereditaria. Eran secundados por el clero, clase social que por la regla de celibato no se engendraba a sí misma, pero que a través de los seminarios se reproducía por cooptación. En este caso, la Iglesia Católica conservaba muchas tierras, las que administraba como un ente único. Francia había hecho algunos intentos por nacionalizar la Iglesia Católica francesa, a la manera de Enrique VIII en la Inglaterra del siglo XVI, lo que había derivado en la doctrina llamada "galicanismo". Sin embargo, la aristocracia hizo causa común con la Iglesia Católica, e impidió este movimiento.

Estos privilegiados controlaban lo principal de la sociedad francesa. La religión estaba en sus manos, y la Iglesia Católica tenía poder para perseguir a los intelectuales demasiado peligrosos, ya no para quemarlos, pero sí para encarcelarlos. El conocido agnóstico y crítico social Voltaire se pasó una temporada en la prisión de la Bastilla por condenar el Catolicismo como superstición, entre otras cosas, y su obra literaria fue condenada de manera íntegra en el Index, el repertorio de libros prohibidos cuya impresión, comercialización y lectura constituía delito. Existía censura periodística, por supuesto. La administración también estaba en sus manos, ya que los intendentes para cada región de Francia eran todos aristócratas. Y en cuanto al Ejército, la tropa era conformada por reclutas de baja extracción social, pero la oficialidad era toda perteneciente a la nobleza, siendo imposible el ascenso por méritos. En resumen, los privilegiados controlaban todos los resortes que permitían imponer coacción a la sociedad como un todo. Lo que no estaba en manos de los privilegiados era el comercio y la industria, que estaban en control de la burguesía. Sin embargo, no existía lo que hoy en día llamaríamos libertad empresarial, y para crear un nuevo negocio, había que realizar una seguidilla de trámites y obtener permisos que para la autoridad eran discrecionales, lo que por supuesto abría las puertas para la arbitrariedad. De manera que ni en su propia parcela empresarial, los burgueses eran perfectamente libres. Además, también existían ciertos privilegios bajo la forma de gremios, en los oficios más comunes, aunque lejos de ser un problema, esto evitaba una crisis todavía más calamitosa, ya que aseguraba condiciones de trabajo en algo decentes y dignas para quienes pertenecían a dichos gremios.

En definitiva, la Francia de 1789 estaba colapsada económicamente debido a los abusos de los privilegiados, que gravaban a Francia con su parasitismo, que impedían el ascenso de una burguesía meritocrática, y que al manejar todos los hilos institucionales, cortaban cualquier posibilidad de reforma.

Adorno de reja en el Palacio de Versalles con el sol como motivo escultórico, en homenaje a Luis XIV el Rey Sol.

En este cuadro, cabe la pena preguntarse por qué la monarquía, si teóricamente era absoluta, no hizo en realidad nada. La respuesta no es fácil, pero quizás tenga que ver con el temperamento de Luis XV y Luis XVI. Luis XV había ascendido al trono siendo apenas un niño de cinco años, y a medida que creció y se hizo hombre, se limitó a gestionar el sistema tal y como lo había encontrado. Su antecesor, su bisabuelo Luis XIV, había luchado fieramente con la aristocracia en la llamada Fronda, a mitad del siglo XVII, y la había conseguido domesticar, pero a cambio había creado un sistema absolutista que sólo podía funcionar con un hombre de carácter como él. Luis XV no tenía carácter, y eso le pasó la cuenta a Francia. Al morir Luis XV, Luis XVI sufrió un poco de lo mismo: era un hombre más feliz cazando o reparando relojes, que gobernando. Luis XVI ha pasado a la Historia como un hombre quizás algo simplón, incluso estúpido, pero no parece haber sido nada de esto. Al menos, tuvo la inteligencia de rodearse de estupendos colaboradores, como los ministros Calonne, Turgot y Necker. Pero no tuvo la fuerza de voluntad necesaria para apoyar las políticas de éstos en contra de los privilegiados. Todos ellos proponían una serie de reformas financieras que, en última instancia, de una forma u otra, implicaban que los privilegiados iban a perder privilegios. Los privilegiados se defendieron en los parlamentos, y los ministros acabaron defenestrados por un Luis XVI que, muy en el fondo, no quería hacerse demasiados problemas gobernando. Tampoco ayudaba que el gobierno de Francia estuviera en Versalles. Hoy en día, Versalles está dentro del Gran París, pero en 1789 era un poblado fuera de dicha ciudad. Como parte de sus medidas para refundar a Francia casi desde cero, Luis XIV había ordenado construir el Palacio de Versalles en 1661, como un edificio que funcionara tanto como palacio majestuoso, como centro neurálgico del Gobierno. Esto había fortalecido a la Francia como un todo por un lado, pero por el otro sembró una peligrosa semilla: el Gobierno francés se aisló de lo que ocurría en París. Su tataranieto Luis XVI vivía en un Versalles tan aislado, que su esposa María Antonieta había podido montarse una granja y jugar a la campesina como un pasatiempo artificioso, sin verse en la penosa necesidad de ver a un campesino o a un menesteroso de verdad, sin el hálito del romanticismo que la reina buscaba en su juego pastoril.

Para cualquiera persona que pensara un poco, todo lo anterior era el caldo de cultivo ideal para engendrar un estallido aún más violento que la Fronda. Luis XV parece haberlo visto venir, y los filósofos de la Ilustración por descontado que se dieron cuenta. Pero los privilegiados no. Entonces cabe preguntarse qué fue lo que ocurrió. ¿Jugaron los privilegiados un juego maquiavélico en donde apostaron a imponerse frente a cualquiera revolución? ¿O por el contrario, fueron demasiado estúpidos o demasiado confiados para darse cuenta del maremoto que se les venía encima...?

Probablemente la clave esté en el aislamiento de los privilegiados. Debido a que los privilegiados imponían las reglas del juego de la institucionalidad, para llegar a ser uno de ellos, dichas reglas del juego debían ser acatadas. Por lo tanto, los privilegiados sólo hablaban con privilegiados, o con gente del pueblo llano (burgueses o campesinos) que estuvieran dispuestos a decirles que sí a todo. Para la gente que dijera NO, existían los calabozos de la Bastilla. Poco a poco, esto debió haberle ido lavando el cerebro a los privilegiados, a confundir un orden social por definición perecedero o al menos sujeto al cambio constante que es propio de los asuntos humanos, con la naturaleza misma e inmutable de las cosas.

Luis XVI en su ropaje de coronación, por el pintor Joseph Duplessis.

Por supuesto que esto no se hubiera sostenido sin un discurso legitimador, y la aristocracia lo había encontrado en la Iglesia Católica. En los tiempos de Luis XIV, el Obispo Bossuet había dicho justamente todo lo que los privilegiados, incluyendo el rey, querían oir: que el orden natural de las cosas exige que haya privilegiados y gente oprimida, y que el monarca absoluto lo es por la gracia divina misma de Dios. Por lo tanto, rebelarse contra el monarca no sólo es una traición, sino también un pecado. Los privilegiados podían repetirse esto como un mantra, una y otra vez, hasta acabar convenciéndose, y por lo tanto cegarse ante cualquier señal en contrario. Resulta curioso observar que en plena era "moderna", se repetían planteamientos de carácter casi feudal. Y de hecho, los parlamentos de los privilegiados se vendían a sí mismos la idea de que al defender sus fueros, estaban en realidad defendiendo al "pueblo de Francia" contra el despotismo de un monarca tiranizando a sus súbditos. Pero sobre la tiranía de los privilegiados sobre el pueblo llano, en los parlamentos nada se decía: después de todo, a ellos les tocaba callar y sufrir, porque ése era el orden natural de las cosas, mismo orden natural que los llevaba a vociferar abiertamente contra cualquier iniciativa monárquica de gravarlos con algún impuesto.

El papel de la Ilustración en todo esto probablemente se ha exagerado. Es cierto que se crió una camada de filósofos ávidos de cambiar el estado de cosas, pero el movimiento fue bastante inefectivo por varias razones. En primer lugar, no estaban de acuerdo en qué sistema iba a reemplazar, y las propuestas iban desde la monarquía constitucional hasta la democracia. Además, la gente del pueblo llano no sabía leer, y por lo tanto, tendían a predicarle a la burguesía, mientras que por otro lado, muchos de ellos frecuentaban los salones de los aristócratas, que los invitaban de cuando en cuando para lucirse como patronos del pensamiento. Y al acudir, estos pensadores desacreditaban en parte sus propias ideas, dando a entender que éstas no eran más que frívolos juegos intelectuales sin proyección política posterior. En realidad, los burgueses utilizaron las ideas ilustradas a posteriori, para justificar sus propios intereses, ya que el pueblo llano, al ser más ignorante, se dejaba convencer con facilidad por el discurso oficial que la Iglesia Católica proclamaba desde el púlpito. Para el pueblo llano, el rey no era un enemigo a batir, sino una especie de supremo protector de los franceses: su odio solía estar dirigido contra los privilegiados locales, no contra la Corona de Francia misma.

Caricatura política de la época, que muestra al tercer estado (los burgueses y el pueblo) cargando en andas a los otros dos que son la nobleza y el clero.


La chispa que encendió la hoguera fue la hambruna generalizada producto de las malas cosechas de 1787 y 1788, cuya consecuencia fue que el precio del pan subió hasta las nubes. A mediados de 1788 la situación se hizo tan insostenible, que estallaron revueltas en provincias; si bien localizadas, que el pueblo pasara a la rebelión abierta dice mucho sobre la angustia de esos días. La situación sólo podía ser salvada vía generosos subsidios por parte de la Corona, pero ésta se encontraba en bancarrota. La única manera de financiarse era imponer medidas de austeridad fiscal y recortes de presupuesto a la Corona, lo que ésta no estaba dispuesta a hacer, y además cobrando impuestos a los privilegiados, quienes una vez más se defendieron alegando sus "libertades". Luis XVI hizo conato de ceder, pero ahora el pueblo llano, ante la disyuntiva de movilizarse o perecer de hambre, había optado por la supervivencia. Al borde del colapso social, Luis XVI convocó a los Estados Generales. La idea era que al reunir en una misma "mesa de diálogo" a los privilegiados y a los diputados del pueblo, saliera un acuerdo en que el pueblo pudiera de nuevo ser reducido a la obediencia, ahora con un pacto legítimo y no por algo que pudiera percibirse como prepotencia de los privilegiados.

Pero apenas convocados los Estados Generales, a inicios de 1789, surgieron los conflictos. El pueblo llano, el llamado "tercer estado", o sea el que no era ni la nobleza ni el clero, exigió que el voto para cada iniciativa fuera por diputado y no por estado. La maniobra de los privilegiados era que al votar, el voto fuera por estado, de manera que al unirse la nobleza y el clero, serían dos votos contra uno, lo que bloquearía cualquier posibilidad de reforma, y mantendría el status quo inalterado. En cambio, al haber una abrumadora mayoría de diputados del tercer estado, al permitir el voto individual, todas las reformas saldrían aprobadas de manera automática.

El Juramento del Juego de Pelota, en que los diputados del tercer estado se juramentaron a no disolverse hasta darle a Francia una nueva Constitución.


Finalmente se produjo el "quiebre de la mesa de diálogo", y los diputados del tercer estado abandonaron los Estados Generales, y se unieron en una Asamblea Nacional. Y se juramentaron a darle a Francia una constitución. Lejos de entender que su prepotencia e intransigencia era lo que había empujado al tercer estado a dicha rebelión, los privilegiados lo sintieron no sólo como un ataque a sus privilegios, sino que casi como un acto de terrorismo institucional. El siguiente paso fue de una miopía atroz, pero razonable dentro de los cálculos de estos privilegiados empeñados en defender el "orden institucional" a cualquier precio. Enviaron a los soldados de la guardia nacional a suprimir este organismo "inconstitucional" por la fuerza. Con lo que no contaron, es que los cuadros de la guardia nacional se alimentaban preferentemente con reclutas salidos desde los desposeídos, y por lo tanto, ante la enconada defensa de los diputados del tercer estado, optaron por desobedecer.

Se supo a mediados de julio de 1789, que el ministro Necker, quien defendía cortarle privilegios a los privilegiados, había sido despedido por Luis XVI, y corrió por París el rumor de que se preparaba una degollina general en contra de la Asamblea General. Esto último puede ser cierto o no, pero el caso es que el pueblo, inflamado, corrió al Hospital de los Inválidos a proveerse de armas, el día 13. Al día siguiente marcharon contra la Bastilla. El resto es un cuento atrozmente conocido: la debilidad de Luis XVI lo llevó a ceder y jurar la Constitución sin verdadera convicción, su cobardía lo llevó a fugarse, y luego vino la venganza hace largo tiempo anhelada del pueblo soberano francés en contra de los privilegiados, que festejó la masacre de los aristócratas en la guillotina. Esto, mientras aquellos que alcanzaron a escapar a tiempo debían arrostrar las penalidades del exilio. A la larga, la monarquía absoluta de estilo dieciochesco caería, Francia atravesaría un siglo de distintos sistemas políticos, la Iglesia Católica perdería casi todo su poder hasta el punto que Francia es casi paradigma universal de Estado no confesional, y en medio de todo esto, una nueva casta de privilegiados ahora vinculados a la burguesía industrial, más o menos tratarían de repetir el mismo ciclo, aunque a la larga consiguieron evitar el mismo funesto destino, durante el siglo XX a lo menos.

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

domingo, 13 de mayo de 2012

Crónicas Antrópicas 20 - "Los alquimistas".


En la fase de transición desde el pensamiento escolástico medieval al pensamiento científico moderno, destinado a revolucionar nuestra concepción acerca del lugar del ser humano en el universo, los alquimistas jugaron un papel importante. La alquimia hoy en día es mirada como charlatanería, y ninguna persona seria la practica, pero para su época, el concepto básico de la misma fue revolucionario. Los alquimistas son populares en su imagen de buscadores de la piedra filosofal metidos en sus laboratorios, pero esto es una caricatura y una verdad incompleta. La búsqueda de la piedra filosofal no sólo tenía por objeto transmutar los metales en oro, sino que esto era una parte o manifestación de algo más amplio: la búsqueda de la verdad universal. Lo que introdujeron los alquimistas medievales como algo nuevo en Europa, fue la experimentación: sus teorías tenían mucho de esotérico, pero no les servían de base sólo para cogitaciones como los pensadores escolásticos, sino también para actividad de laboratorio. Así, la alquimia allanó el terreno para la Química moderna, pero en un sentido más general, ayudó a desarrollar el concepto de método científico.



En realidad, todas las grandes civilizaciones de la Historia se han decantado en algún momento u otro por el estudio de la naturaleza en sus componentes esenciales, con la esperanza de utilizarlos y transformarlos en cosas beneficiosas. Los monjes taoístas en China tuvieron reputación de buscar el elíxir de la inmortalidad, por ejemplo. Los antiguos griegos y los científicos del mundo islámico no fueron inmunes a esto, por supuesto, e hicieron sus propias investigaciones. Como de costumbre, la alquimia entró a Europa a través de la traducción al latín de un texto en árabe, concretamente cuando Roberto de Chester completó la traducción del "Liber de compositione alchimiae" a mediados del siglo XII. Parece ser que no existía en latín una expresión que permitiera designar a la nueva disciplina, de manera que el mencionado Roberto de Chester tomó la palabra árabe al-kimia, que a su vez parece derivar del griego chemeia (χημεία), que significa Química. Y la palabra quedó en el vocabulario hasta hoy.



Por debajo del pensamiento alquimístico late con fuerza la tradición filosófica grecorromana. La investigación alquimística parte de la idea de que toda la naturaleza es una especie de unidad dentro de su multiplicidad, y que detrás de ella existe un principio eterno e intangible que se expresa a través de la materialidad de las cosas. De ahí que los alquimistas hicieran algunas asunciones que se nos antojan disparatadas, pero que dentro de dicho sistema hacen perfecto sentido. Por ejemplo, las nociones de macrocosmos y microcosmos, reforzadas por la expresión "como es arriba es abajo", y que abrió la compuerta para la Astrología: todo lo celeste debía tener correspondencia con lo terrestre. En consecuencia, echarle una mirada a los astros era una buena manera de hacer Medicina, ya que la efectividad de una terapia podía depender mucho del signo zodiacal bajo la cual se hiciera, por aquello de las influencias benéficas de los astros. Por cierto, el concepto de unir las fuerzas celestes con las terrestres fue revolucionario para su tiempo, ya que se creía siguiendo a Aristóteles que el mundo supralunar (más allá de la Luna) era perfecto e inmutable, y por lo tanto no tenía nada que ver con la decadencia y la fugacidad del mundo sublunar (más acá de la Luna); hoy en día, la ciencia entiende y acepta que todo el universo se rige por un mismo conjunto de leyes naturales, sin distinciones geográficas entre sus distintas regiones.



La búsqueda de la piedra filosofal y del elíxir de la vida también descansa sobre este pilar. Si toda la naturaleza es una unidad, entonces todas las cosas pueden transformarse unas con otras. La experimentación alquimística parecía darles la razón: si se mezclan, calientan, congelan o dejan reposar tales o cuales substancias, entonces éstas pueden desaparecer, y aparecer otras nuevas. La piedra filosofal, entre otras cosas, era algo así como la esencia de todo lo que existe: su búsqueda no tenía sólo el objetivo sórdido de fabricar oro, sino también de encontrar la llave definitiva de la existencia en sí. Lo mismo ocurre con el elíxir de la vida, respecto de la fuerza vital.



Pero la alquimia no dejaba de ser mirada con sospechas. En parte por la Iglesia Católica, a quien toda esa actividad experimental no le hacía gracia, menos aún considerando que no se basaban en la Revelación sino en los textos ocultistas y herméticos de los filósofos grecorromanos resucitados vía el mundo árabe. Además, la propia actividad degeneró cuando no pocos inescrupulosos aseguraron a los reyes poder fabricar la piedra filosofal y obtener grandes cantidades de oro: algunos reyes picaron y financiaron experimentos alquimísticos, mientras que otros los persiguieron, en el entendimiento de que si lograban fabricar oro, entonces sus propias reservas de oro terminarían por carecer de valor. Y a la larga, ya en el siglo XVIII, la investigación había avanzado lo suficiente como para dejar atrás toda la parafernalia ocultista: en ese siglo, la Alquimia daría paso definitivamente a la Química moderna.

Próxima entrega: "Hacia el Renacimiento".

viernes, 11 de mayo de 2012

Primeros capítulos del Sexto Ciclo de "Corona de Amenofis".


El próximo lunes 14 de mayo de 2012, comenzará la publicación de los nuevos capítulos de "Corona de Amenofis", correspondientes al Sexto Ciclo de la blogoserie más longeva dentro de la Ciencia Ficción chilena. En ella se describe la lucha final contra el sistema de control de Corona de Amenofis, ahora que su desestabilización ha llegado a niveles extremos que pone en peligro incluso la estabilidad planetaria.

Los tres primeros episodios del Sexto Ciclo se publicarán durante Mayo de 2012, y serán:

  • "Vientos de destrucción", el lunes 14.
  • "Desequilibrio terminal", el lunes 21.
  • "2012: A las puertas del fin del mundo", el lunes 28.

Cada nuevo episodio será publicado en forma semanal, todos los lunes, dentro de su propio blog "Corona de Amenofis" (http://coronadeamenofis.blogspot.com).

Y a continuación, como adelanto, algunos fragmentos de "Vientos de destrucción", el primer episodio del Sexto Ciclo:

"El universo entero es espacio y tiempo, mundos y estrellas incrustados como joyas en medio del vacío... un vacío que empieza a remecerse azotado por un viento extraído desde ninguna parte, desde ningún lugar, una grieta a través de la mismísima red de la existencia. Podría ser el aliento de Dios reformando la Creación. O acaso un poder mayor, de alguien que ha estado muerto y que espera soñando... El Gran Satán, cuyo aliento es capaz de aniquilar a la Creación, arrasarla, despellejar a la Tierra de sus seres humanos hasta dejarla en sus huesos de roca".

"Basanio Urmeneta chasqueó la boca con melancólico fastidio. En realidad, el antiguo aristócrata poeta de inicios del siglo XX, ahora en el siglo XXI no era nadie. Oficialmente, Basanio Urmeneta había muerto en 1952. Sin una identidad legal no podía trabajar. Además, tampoco podría recobrar su herencia porque todos los plazos de prescripción a favor de sus herederos habían transcurrido. Su único trabajo real era ayudar a Yasna en lo que podía, porque no entendía mucho de física, menos de la física del siglo XXII que utilizaba ella; además le costaba asimilar la idea de liberación femenina, de que no fuera escándalo que una mujer relegara a su hombre al papel secundario en vez de servirlo y atenderlo".

"– Bueno, sí, pero si de verdad hay narcos ahí, entonces alguien debería denunciarlos a la policía. Ahora, si yo encuentro pruebas, no sé"...

"– ¡Yasna, Yasna! – dijo Cynthia, algo borracha como de costumbre, mientras salía al exterior. – ¡Yo lo vi, lo vi...! ¡El guardia...! ¡El guardia desapareció! ¡Estuvo esa luz, y luego el guardia desapareció...!"

"En los departamentos alrededor sucedió más o menos la misma cosa. En cosa de segundos, toda la gente dentro del edificio de departamentos empezó a gritar y chillar, consumidas por un calor interno que hacía hervir la sangre y despellejaba sus carnes hasta dejar expuesta la musculatura viva y palpitante".

Todo esto en "Vientos de destrucción", el próximo capítulo de "Corona de Amenofis" a ser publicado el lunes 14 de Mayo en su propio blog.

Y por si quieren recordar un poco los eventos del final del ciclo anterior, acá está el enlace al capítulo "El círculo del futuro", con el cual terminó el Quinto Ciclo en Diciembre de 2011:

http://coronadeamenofis.blogspot.com/2011/12/capitulo-5-24-el-circulo-del-futuro.html

Sean bienvenidos entonces al Sexto Ciclo de "Corona de Amenofis", el condominio en donde se decidirá el destino del mundo.

domingo, 6 de mayo de 2012

Crónicas Antrópicas 19 - "Se abre paso el método científico".


Hoy en día, para cualquier persona ilustrada, el método científico no esconde secretos. Este consiste en hacer una serie de observaciones, luego desarrollar una hipótesis que explique las regularidades en dichas observaciones, luego experimentar en condiciones controladas para verificar la hipótesis, y en caso de que salga humo blanco de los experimentos, transformar la hipótesis en una ley científica, la que durará en su puesto hasta que nuevas observaciones la desbanquen. Y sin embargo, por muy lógica que parezca esta manera de hacer ciencia, lo cierto es que a los sabios de la Europa Occidental en la Edad Media les costó mucho asimilarlo. La razón era la presencia de la Iglesia Católica, que se había consolidado el monopolio del conocimiento sobre el universo, y lo defendía empeñándose en formular sus propios dogmas y en conseguir que todos bajo su tutela creyeran en lo que ella dijera, para conservar de esa manera las bases de su poder. Incluso por la fuerza si fuera preciso: no en balde, el siglo XIII vio la creación del Tribunal de la Inquisición, cuyas víctimas condenadas por herejía eran entregadas al brazo secular para ser ejecutados, usualmente en la hoguera. En la época, por ejemplo, la Iglesia Católica consideraba que el Sol giraba alrededor de la Tierra porque en la Biblia se señala que el Sol se detuvo por un milagro divino, para favorecer al patriarca Josué. Si se comprueba por la vía experimental que pudiera ser al revés, o sea, que la Tierra girara alrededor del Sol, entonces los más perspicaces podrían predicar que otras partes de la Biblia podrían ser erróneas, y por lo tanto, al final la Iglesia Católica perdería toda credibilidad, y lo que es peor, todo su poder. Por lo tanto, a medida que las nuevas ideas científicas modernas empezaron a desarrollarse en el siglo XII, la Iglesia Católica se embarcó en una cruzada cada vez más histérica para ponerle coto a su desarrollo, cruzada que no ha cesado incluso casi un milenio después de iniciada.



Para nuestra mentalidad, las doctrinas de los pensadores cristianos, lo que comúnmente llamamos Escolasticismo, aparecen como algo antojadizo y caprichoso. En realidad las ideas claves de la Escolástica no funcionaban al azar. Los escolásticos tenían sus propios métodos para arribar a lo que ellos consideraban la verdad. El problema es que la observación no estaba contemplado entre ellos. Los escolásticos asumían como dogma de fe que las Sagradas Escrituras eran la Revelación de la Palabra de Dios, y por lo tanto no podía ser cuestionada. Por lo tanto, para los escolásticos, el asunto era encajar la realidad tal y como la conocemos, dentro de lo que dice la Escritura. Para ellos, ante cualquier duda, la cuestión no era ¿qué podemos observar del mundo?, sino ¿qué dice la Escritura respecto de este punto? Nosotros vamos al microscopio o al telescopio; ellos iban a su Biblia. Cuando una cuestión parecía más o menos zanjada, se convertía en dogma, en magister dixit (el maestro dijo, en latín), y debía ser creído por una cuestión de autoridad. La idea de desafiar la autoridad y pensar de manera independiente les repugnaba como eventual pecado de arrogancia intelectual, y por lo tanto como ofensa a Dios, por no hablar del riesgo de herejía.



El método de los escolásticos era por lo tanto un método lógico. Ellos tomaban la Biblia o las expresiones de los teólogos de la Patrística, y los desglosaban y desmenuzaban. Allí donde la Biblia no se había pronunciado, o no podía hacerlo por cuestiones históricas, los escolásticos rellenaban utilizando reglas lógicas. Su procedimiento favorito era el razonamiento deductivo, o sea, determinar cuál es el principio general, y a partir de éste, extraer las consecuencias particulares. Este es un modo de razonar por completo opuesto al método científico, que no es de naturaleza deductiva sino inductiva: primero se determinan los particulares, y después, observando qué tienen de común estos particulares, se extrae un principio o formulación general. Eso, sumado al principio de autoridad de la Biblia, es lo que creó la atmósfera mental en que se movían los debates escolásticos.



El primer gran embate a esta manera de entender el razonamiento, llegó con la irrupción de Aristóteles. Este se encontraba vivo en el mundo islámico, desembarcó en Europa en el siglo XII, y fue ampliamente leído durante el siglo XIII, al menos entre los privilegiados que sabían leer. Entre otras cosas, Aristóteles hizo una serie de estudios sobre lógica, y con ello puso patas arriba todo lo que los escolásticos suponían acerca de su método. Finalmente, el teólogo Tomás de Aquino en su monumental "Suma Teológica" consiguió domesticar al rebelde griego, logrando una solución de compromiso entre Aristóteles y el pensamiento escolástico. Pero la batalla por la cuestión del método no se había acabado en lo absoluto. En el camino, la idea de que las palabras representan realidades objetivas, o sea, son más que simples convenciones que las personas determinamos para referirnos a las cosas, se había debilitado considerablemente.



Ya en el siglo XIV apareció la figura de William de Ockham. Este teólogo es famoso por la llamada "navaja de Ockham", aunque parece que él mismo no la formuló de una manera definitiva. En todo caso, la famosa navaja ya había sido enunciada antes por pensadores más escondidos. El caso es que dicha navaja señala más o menos que entre dos soluciones igualmente posibles, debemos escoger la más sencilla, porque tiene mayor probabilidad de ser la correcta. Esta idea es capital hasta el día de hoy en el pensamiento científico, ya que el proceso de formulación de leyes científicas consiste justamente en dar explicaciones simples a la complejidad de la naturaleza; que se pueda lograr o no, es discusión de otro cotarro, por supuesto. Lo importante de todo este proceso, es que el pensamiento medieval evolucionó en una dirección que, hacia los siglos XV y XVI, hizo posible el surgimiento de los primeros científicos occidentales propiamente tales.

Próxima entrega: "Los alquimistas".

viernes, 4 de mayo de 2012

"Corona de Amenofis": Sexto Ciclo.


En Mayo de 2012, "Corona de Amenofis" regresa con nuevos capítulos.

En este ciclo averiguaremos más sobre el hijo nonato de Ludwica, que se ha negado a nacer y ha tomado control del cuerpo de su madre. También la confrontación entre Indira y el Extraño en el futuro se hará más intensa. Y el sistema de control de Corona de Amenofis terminará por desbarrancarse de la manera en que los personajes han previsto y temido que sucedería...

El lunes 7 de Mayo se publicará como preparación del Sexto Ciclo, una trivia con datos acerca del Quinto Ciclo.

Y el 14 de Mayo se publicará "Vientos de destrucción", el primer capítulo del Sexto Ciclo.

Todo esto en el blog de "Corona de Amenofis" (http://coronadeamenofis.blogspot.com). Así es que, recuerden: a partir de Mayo de 2012, nuevos capítulos de "Corona de Amenofis".

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