miércoles, 19 de diciembre de 2012

Moonspell toca en Chile antes del fin del mundo.


A medida que uno se va haciendo viejo, el gusto por los recitales se va desvaneciendo. Comprar la entrada es más fácil gracias a Internet, pero después viene el viaje mismo, las horas de espera, el hambre y la sed versus la extorsión en los precios por parte de los proveedores de comida y bebida, etcétera. Además los viajes empiezan a hacerse más solitarios porque la gente alrededor se casa, cría hijos, trabaja el triple por el mismo salario, y en general ya no tiene el tiempo ni las energías para formar un piquete de fieles. En la actualidad cuesta mucho moverme para ir a un recital, pero Moonspell era una de mis deudas pendientes. Vinieron por primera vez a Chile en 1998, cuando estaban en el máximo de su popularidad dentro del circuito gótico, trayendo su álbum Sin / Pecado bajo el brazo. Volvieron a Chile después. Y en cada una de esas ocasiones, por una u otra razón, no pude verlos en vivo. Cuando supe que venían a Chile en 2012, ese viejo corazón musical mío dio un vuelco. No sólo porque venían antes del supuesto fin del mundo que supuestamente profetizaron los mayas, sino porque además lo hacían con el disco doble Alpha Noir / Omega White consigo, el mejor que han sacado desde sus días de gloria en la década de 1990. Además cumplen veinte años de trayectoria, y por alguna razón, las bandas suelen estar más inspiradas cuando están de aniversario.

Por si el nombre de Moonspell no les suena, una breve introducción. Moonspell es una banda portuguesa de metal nacida en 1992, quizás la más exitosa de su rubro en su país. Usualmente se los clasifica dentro del Death Metal, del Gothic Metal o del Doom Metal, pero la verdad es que la música de Moonspell mezcla muchas cosas; no ayuda a la clasificación el hecho de que la banda ha evolucionado bastante en sus años. Si usted tomara todo el repertorio de Moonspell, hiciera una lista de música y la reprodujera al azar, encontraría elementos de Black, Death, Goth, Doom, Folk, Rock, Viking, Ambient, Electrónica... suficientemente variado como para no aburrir a nadie, y también para que yo no conozca a ninguna persona que le guste toda la discografía de Moonspell de punta a cabo. Es posible que ni a ellos mismos como banda les guste toda ella, como lo prueba que en el concierto no tocaran nada del disco The Butterfly Effect; y no es que yo lo haya echado de menos (bueno, quizás salvo el tema de apertura, Soulsick). En general, puede decirse que partieron como una banda Death o Black (Under the Moonspell, Wolfheart), evolucionaron hacia el gótico primero y la electrónica después (Irreligious, Sin / Pecado, The Butterfly Effect), regresaron al Goth y al Doom (Darkness and Hope, The Antidote), se lanzaron de vuelta al Death (Memorial, Night Eternal), y remataron con un disco doble en que su CD 1 (Alpha Noir) es una mezcla de Death, Thrash y Black, y su CD 2 (Omega White) es una mezcla de Goth Rock y Metal. Piensen en el CD 1 como algo más parecido al primer Metallica, pero con elementos góticos incrustados y con un vocalista mucho mejor que James Hetfield, y en el CD 2 como algo más parecido a Sisters Of Mercy, para estar más claros.

El concierto mismo estuvo a punto de no realizarse. Cuando Moonspell anunció fechas para Latinoamérica, señaló fecha y lugar para todos los eventos, excepto Santiago de Chile, que sólo anunciaron la fecha: 13 de Diciembre. Casi a última hora se supo que era el local Kmasú, a las 21:00 horas. Por mucho que Moonspell es una de las bandas góticas más respetadas en la escena, el mismo estilo que tocan los condena a ser una banda incapaz de llenar estadios, y eso hace sus conciertos algo inseguro, siempre con el riesgo de cancelación por baja venta de entradas. Aunque para el mismo día tocaba Cristian Castro, y el mexicano, seguramente asustado por la avalancha de buena música que tenía al lado, decidió postergarlo para el próximo 14 de Febrero de 2013; en todo caso, no me cabe duda de qué concierto se vende mejor. Y de qué fanáticos quedarán chasqueados si la profecía maya se hace realidad el próximo viernes.

La escenografía fue espartana, apenas un telón impreso con imágenes relativas a Alpha Noir al fondo, y los instrumentos respectivos. No es que hiciera falta más, por otra parte. El local fue abierto cerca de las 19:45, con bastante poca gente en la fila. Sin embargo, a la hora del concierto el local ya se había llenado prácticamente por completo.

El concierto partió cerca de las 21:10 a 21:15, parece ser que por ajustes de última hora por parte de los jalacables. Y partió con la elección obvia para entrar: Axis Mundi, el tema que abre el disco Alpha Noir, acompañado por un público enfervorizando gritando "IPSO... FACTO... AXIS... MUNDI...", junto a Fernando Ribeiro, el vocalista, ataviado con un yelmo reminiscente de los soldados de las falanges de Esparta, yelmo que se sacó al terminar la canción. Luego vino el tema Alpha Noir, que le da nombre al disco por supuesto. A continuación abandonaron su disco estreno y viajaron levemente hacia atrás, hacia la dupleta de discos Death anteriores, con Finisterra del Memorial y luego con Night Eternal del disco del mismo nombre. Con cuatro potentes temas, Moonspell ya tenía al público en el bolsillo, de manera que se volcaron hacia el material clásico con tres temas del Irreligious al hilo: Opium, Awake y Mephisto. Porque hay dos grupos de fanáticos de Moonspell: los que opinan que su mejor disco es Wolfheart, y los que opinan que su mejor disco es Irreligious. A partir de este punto, el concierto zigzagueó entre material más antiguo y material más reciente.

Durante la duración del concierto, Moonspell privilegió ante todo su repertorio más brutal. No puedo dar un orden preciso más allá de los siete primeros temas, y ésos a base de la siempre traicionera memoria, pero el Moonspell más tranquilo, melancólico o introspectivo fue dejado lisa y llanamente de lado. Lo más cercano a un tema tranquilo que tocaron en la noche fue su segunda pasada sobre el disco Night Eternal, con el tema Scorpion Flower, con Anneke van Giersbergen presentada sólo en playback, obviamente ("ignite the skyyyy wiiith your eeeeyes..."). Ese tema y Nocturna, el inevitable cameo a Darkness and Hope del que yo personalmente hubiera prescindido; tengo tan poca valoración de ese disco, que ni siquiera estoy ciento por ciento seguro de que fuera ese tema u otro del mismo disco el que salió al ruedo. Del Omega White no recuerdo que hayan tocado algo, y eso que es el disco que traen para promocionar... y que el primer single (White Skies) salió de ahí, no del Alpha Noir. De su etapa electrónica Moonspell no tocó nada: del Sin / Pecado sólo tocaron Abysmo, que es quizás el más rockero y menos electrónico de dicho disco, y dejaron de lado material conocido como 2econd Skin o Magdalene, y del The Butterfly Effect pasaron como si nunca hubiera existido.

Pero si los fanáticos del Moonspell más rockero, electrónico o melancólico pueden haber quedado un poco con gusto a poco, los fanáticos del Moonspell más pesado no tienen nada de que quejarse. Aparte de los dos temas con que abrieron el concierto, Moonspell incluyó Lickanthrope, y por supuesto que uno de los poquísimos temas que han grabado en portugués, el magnífico Em nome do medo. Pero en donde brillaron con creces fue tocando material del Wolfheart. Desde el punto de vista compositivo Wolfheart es un gran álbum, pero sus estándares de producción son inferiores a Irreligious y la discografía subsiguiente, por lo que se siente algo pobre en sucesivas pasadas; así, escuchar los temas del Wolfheart en vivo es escucharlos como siempre debieron haber sonado en primer lugar, con el sonido de los teclados mucho más pulido y con las guitarras mucho más nítidas. De dicho disco tocaron bastante material, incluyendo Wolfshade (A Werewolf Masquerade), Vampiria, y An Erotic Alchemy, tema este último ajustado sobre su versión original y no sobre la revisión más suave y electrónica que la banda hizo en el EP 2econd Skin.



Promediando el final, por alguna razón Moonspell incluyó Ataegina en el repertorio, lo que no deja de ser una curiosidad si se piensa que dicho corte había quedado fuera del Wolfheart original, y sólo apareció cerrando dicho disco como bonus track en ediciones posteriores. Lo comento sólo por la rareza, porque tengo aprecio por el tema y encajó muy bien dentro del resto del repertorio, aunque sea porque es algo más alegre y vibrante y por lo tanto tiende a ser un pequeño descanso de tanto metal pesado. Y luego de Ataegina remataron por supuesto con su caballito de batalla para retirarse, que fue Alma Mater.

Sólo que no acabó ahí. Ningún artista que pase por Chile puede irse del escenario sin un bis, por lo que Moonspell debió regresar una vez más al escenario. A saldar una deuda: no habían tocado nada del disco The Antidote en la noche. De manera que se pusieron al día con In All Above Men y From Lowering Skies, antes de dar una señal inequívoca de que ahora sí es la retirada: Full Moon Madness, el melancólico tema con el que cierra el disco Irreligious, y con cuya porción instrumental final los guitarristas se dieron un festín desplegando arpegios.

La banda en sí, es un gusto verla arriba del escenario. Fernando Ribeiro se notaba claramente complacido de estar tocando en Chile, y se mantiene muy bien como vocalista. Para alguien vociferando arriba del escenario durante cerca de veinte años, lo cierto es que se conserva como el primer día, y mantuvo el nivel sin problemas durante las casi dos horas sin pausa que duró el concierto. Cada canción la acompañaba con una breve introducción, la que a veces era un poco difícil de entender a través de su castellano pronunciado con acento portugués, pero que cumplió con motivar a la gente. Quizás el momento cumbre en ese respecto fue cuando pidió a la gente hacer el saludo satánico antes de comenzar a tocar Mephisto. En todo momento se mostró como alguien cordial y entusiasmado por dar lo mejor de sí, porque el concierto fuera más que cinco músicos tocando, porque fuera una experiencia musical. Del resto de la banda puede decirse lo mismo; aunque dejaron todo el trabajo de showman a Ribeiro, ya saliendo con Full Moon Madness aprovecharon de desmelenarse un poco. Eso, y enarbolar la bandera chilena, porque cada banda que pasa por Chile debe en algún minuto u otro congraciarse con la bandera chilena casi como rito de pasaje.

Puesto a buscar un pero dentro del concierto, el único que se me ocurre es la poco atinada idea de dirigir a ratos todas las luces sobre el público. Esto se hizo especialmente agresivo en Vampiria, una canción que se potencia mucho de la atmósfera oscura, gótica y siniestra, justo lo contrario que se consigue si en mitad de la canción se encienden todas las luces sobre el público. Pero no es la gran cosa, si se piensa que sucedió en dos o tres canciones a lo sumo.

En definitiva, un concierto grande y memorable, que trajo a Moonspell en uno de sus mejores momentos creativos, y como toda una fuerza arriba del escenario. El repertorio fue impecable, y si hay alguna queja por mi parte, es porque me hubiera gustado que incluyeran tal o cual tema adicional, no porque sintiera que alguno sobrara; además, aunque el grueso de la artillería estuvo concentrado sobre Wolfheart, Irreligious y Alpha Noir, dejaron espacio para el resto de la discografía con al menos una inclusión de casi toda ella. Tampoco recurrieron al truco barato de otras bandas que no confían en su material y prefieren incluir algún cover para ganarse a los fanáticos de la canción original (para el registro, Moonspell ha grabado covers de Depeche Mode, Ozzy Osbourne, Joy Division y Madredeus). Es una alegría haberse encontrado así con Moonspell en vivo, toda vez que hubo una época en que fueron muy grandes dentro de la escena underground, después se fueron difuminando hasta que pensamos por un buen tiempo que los habíamos perdido, y luego, a punta de buen álbum después de buen álbum, volvieron al lugar de preeminencia que con justicia les corresponde.

2 comentarios:

paola dijo...

me encantaría poder estar en el concierto pero saque vuelos a Puerto Montt en una fecha que no es la misma de la cual ellos dan el show. será la proxima vez!

Guillermo Ríos dijo...

Lástima porque el concierto estuvo muy bueno. Para la próxima será.

Related Posts with Thumbnails