sábado, 14 de julio de 2012

"La firmeza de un hombre de nieve".


Estuvimos juntos, estuviste odiosa,
frenética, acelerada, fastidiosa.
Estuvimos juntos, fuiste energética,
luchadora, terrorista, sinergética.
Nunca te lo dije pero te amé
Nunca lo dije para que no me devoraras.
Nunca ante ti yo me doblegué,
No era necesario que me salvaras.
Tú querías ser la viga,
tú querías ser la amiga,
querías dictar el ritmo de la marcha,
querías decretar lo cálido y la escarcha.
Hasta que al final aprendiste
que sacas lo mejor de mi
si renuncias al constante embiste:
la paciencia no tiene precio vil.
Y por fin estábamos juntos
cantando una misma melodía,
pero ¡ciego de mi en lo profundo!
Ignoraba lo que tu corazón escondía.
Leíste mi resistencia como desamor,
mi orgullo propio como falta de calor
y cuando yo me estaba acercando
en verdad tú te estabas alejando.
Porque yo soy un hombre bien parado
y tú querías un debilucho bien capado:
Yo creía que habías aprendido a respetarme,
y en realidad estabas dejando de amarme.

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails