jueves, 30 de junio de 2011

Secuelas sin sentido en el cine.


Me parece increíble, mirando hacia el pasado, que a punto de cumplirse un año de andadura de la Guillermocracia, no tenga un solo posteo dedicado a un tema que es capital dentro de mi Weltanschauung: el cine. Y como el tono de la Guillermocracia suele ser bastante serio, lo compensaré con una entrada un poco más festiva. Hoy en día hablaremos de... secuelas absurdas. Sin sentido. Pegadas a las películas originales allí donde ya no cabía una secuela. No le pongo el rótulo de "las más sin sentido" porque debe haberlas peores por aquí o por allá, ni tampoco incluyo a las secuelas que han resultado películas calamitosas por motivos ajenos a la coherencia interna del universo narrativo (las dos Batman de Joel Schumacher por ejemplo no entran, porque son coherentes con lo narrado anteriormente por Tim Burton, aunque a partir de ahí sean unas mugres terribles). Si hay otro ejemplo que incluir, ya me lo harán saber en los comentarios.

Usualmente, la secuela absurda nace porque la premisa de la película original, o de las películas originales (porque a veces una secuela absurda puede ser una cuarta parte, como ocurre con las de Jigsaw) se ha agotado y no hay manera de continuarla: o bien el personaje protagónico ha fallecido o quedado imposibilitado para nuevas aventuras, o bien las condiciones en que se desarrolla la acción son tan peculiares, que resulta cuando menos extraño que se vuelvan a repetir las muy condenadas otra vez para otra película. Pero eso no le importa a los grandes estudios: si una película arroja buen saldo en taquilla, pues habrá que arreglárselas para crear una franquicia alrededor, aunque signifique inventarse los pretextos narrativos más retorcidos para hacer que la historia continúe. Como los que veremos a continuación.

Ni qué decir que este posteo se manda spoilers a mansalva, en particular a las películas que dan pie a la futura secuela sin sentido, de manera que si no han visto las películas en cuestión, mejor ni se le acerquen.

LA SEGUNDA TRILOGÍA DE SAW.

Partamos por "El juego del miedo", ya que la mencionábamos más arriba. En la primera parte, que en la concepción de sus creadores parecía ser la única porque salió un poco entre gallos y medianoche, conocíamos a Jigsaw, un tipo que le gustaba poner a la gente en la clase de aprietos que implica torturarse y mutilarse alegremente para salvar la vida. Era un buen concepto de base, pero a los creadores se les pasó un detalle: al hacer que Jigsaw fuera un enfermo terminal de cáncer, se fusilaban la posibilidad de extender secuelas hasta el infinito. En la segunda ya lo veíamos postrado, y en la tercera muere. Los creadores trataron entonces de rizar el rizo prometiendo que Jigsaw no resucita para la cuarta, y lo hicieron montándose al inicio de ésa, la autopsia incluyendo pesar el cerebro de Jigsaw en una balanza: vean lo muerto que está. Además Amanda, la chica que parecía destinada a preservar el legado de Jigsaw, también moría en la tercera. ¿Cómo arreglarlo para que hubiera continuaciones? Simple: se sacaron de la manga otro tipo del que nadie antes había sabido nada, pero que también venía de antes para continuar el legado de Jigsaw. Mi gran pregunta es cómo la franquicia se las arregló para seguir viva hasta perpetrar cuatro entregas más, CUATRO. Porque una cosa es que haya un sucesor o un imitador de Jigsaw (¿por qué no?), pero otra muy distinta es que Jigsaw el enfermo de cáncer terminal haya tenido tiempo no sólo para todos los planes dentro de planes de la primera trilogía, sino para además... ¡planificar por anticipado y dejar todo amarrado y bien amarrado con un plan a prueba de bombas que se prolonga todas esas secuelas adicionales! La pregunta que cae de cajón es: ¿y este pobre tipo débil y enfermo terminal, a qué horas comía o dormía...? O estos tipos entendieron la cosa al revés, y pensaron que el cáncer da superpoderes o algo. Quién sabe.



JASON Y FREDDY A SACO.

En cada entrega de Martes 13, Jason Vorhees es finalmente derrotado, y lo mismo ocurre al final de cada entrega de Pesadilla en la Calle Elm con Freddy Kruegger. Y en cada entrega siguiente, por lo tanto, deben encontrar un medio más rebuscado para resucitarlo. Y después de tantas resurrecciones, claro, uno ya empieza a tomárselo a la chacota. En lo de Freddy, el personaje busca vengarse de los niños de la calle Elm, por lo que se justifican sus intentos de regresar una y otra vez, aunque después de tantas secuelas, uno empieza a preguntarse por las tasas de natalidad de esos padres, porque salen niños de la calle Elm hasta debajo de la alfombra. En el caso de Vorhees es aún más sangrante, porque lo único que quiere es que lo dejen tranquilo: ¿para qué va tanto idiota a incordiarlo al Lago Cristal? Es que se lo están buscando. Por otra parte, el índice de criminalidad en el Lago Cristal no para de ascender, ¿y ni la policía ni los fiscales ni el gobierno toman cartas en el asunto...? Incluyamos en este listado a Michael Myers, otro insigne que ha tenido su propia ristra de resurrecciones. Y en algún caso, incluso, resucitando en realidades paralelas que se fusilan dos o tres entregas previas para establecer una nueva continuidad, porque eso sí que es resurrección, que llega a superior incluso al propio Marbod el Bárbaro, que hasta la fecha nunca ha podido resucitar en un universo paralelo al suyo propio (pensándolo bien...).

LAS SECUELAS DE HIGHLANDER.

La premisa de la "Highlander" original era simple y directa, y no daba pie a secuelas: sólo puede quedar uno. El último inmortal en pie, se lleva el premio. Inmortales mis polainas, claro, porque resulta que éstos han caído como moscas en el pasado, porque tiene truco: eres inmortal, salvo que te decapiten. Seguro que la Revolución Francesa se llevó a unos cuantos por delante. Si no, qué gracia tiene verlos dándose tunazos hasta el infinito (o no: los héroes Marvel mueren y resucitan casi como pasatiempo entre batallita y batallita). En fin, la primera terminaba con un épico duelo final, el premio para el protagonista, y música de Queen. Y fin. ¿De dónde entonces ha salido tanto otro inmortal a rondar por ahí en las secuelas? ¡Incluso hasta una serie de televisión salió al respecto! En la segunda película tenían claro que el asunto era una gigantesca tomadura de pelo: ni siquiera se molestaron en explicar cómo Ramírez regresaba de entre los muertos. Y por si añadirle una o dos películas de secuela no fuera lo suficientemente doloroso... rodaron una serie televisiva con seis temporadas y 119 episodios, más algún que otro spin-off. Con ese montón de inmortales rondando allá afuera, ¿cómo es que los normales jamás nos dimos cuenta de que algo olía a lo largo de los tiempos...?



LAS SECUELAS DE DURO DE MATAR.

La primera "Duro de matar" tenía su encanto por la acción y por Bruce Willis poniendo su mejor cara de circunstancias como John McClane. Pero, ¿cuántas veces puedes ser un vulgar policía y que te toque estar metido justo en un espacio cerrado en donde los terroristas hacen de las suyas? A Jack Bauer le pasó ocho veces en ocho días, vale, pero su trabajo era en una agencia antiterrorismo justamente: es como si nos preguntáramos por la casualidad de que un inspector del SII tenga que habérselas múltiples veces con evasores de impuestos. Pero ¿un policía en principio normal y corriente...? En la segunda tuvieron la decencia de cambiar el edificio por el aeropuerto, y a la tercera dejaron de esforzarse y botaron toda la premisa por la borda, transformando la franquicia en otra de acción genérica, que para colmo se confunde con las miles de veces que Bruce Willis ha interpretado a otros héroes de acción que se llaman distinto, pero que en el fondo sigue siendo el mismo John McClane pasado de roscas que interpretó alguna vez. Lo que es darle al clavo y seguir golpeándolo por el siguiente cuarto de siglo...

ALERTA MÁXIMA 2.

Esto tiene tela. La primera "Alerta máxima" iba de un portaaviones secuestrado por los villanos, y el pobre infeliz que estaba ahí de casualidad y que se carga a todos los terroristas. Exactamente lo que hubiera funcionado para un eventual "Duro de matar 3", en que según se dice, el edificio y el aeropuerto iban a ser reemplazado por un yate, concepto que fue botado por la borda para no terminar copiando a la copia. Pero "Alerta máxima" tuvieron el buen gusto de rodarla para ser un vehículo de acción de Steven Seagal, no de la socarronería de Bruce Willis, sin desmerecer a Willis, claro, pero cada pastelero que se esfuerce con su propia receta. Hasta ahí, bien. Ahora viene lo bueno. Según refiere la rumorología de Hollywood, alguien escribió un guión llamado "Dark Territory", que era otro clon de "Duro de matar" (espacio cerrado, terroristas...), pero ahora en un tren. Y como Steven Seagal luchó por hacerse con el guión, los avispados productores retocaron éste aquí y allá, y la lanzaron como "Alerta máxima 2". Lo que ayuda a caracterizar a Steven Seagal (perdón: a Casey Ryback, así se llama su personaje) con el mismo extraño pie que John McClane: un gafe que allí donde va, aparecen los terroristas. Esa es una dupla a la que no debes invitar a ninguna fiesta. Menos en un espacio cerrado. Sólo por si acaso.

MÁXIMA VELOCIDAD 2.

Descontemos el hecho ridículo de que el vehículo lanzado a toda velocidad ahora es un yate o algo así, o sea, el más lento de todos los vehículos fabricados en la historia humana, en un rotundo mentís a la idea que promete el título de la franquicia ("Speed" en el original inglés). La cuestión es: ¿cuántas veces puede pasarle a una chica verse metida en un ataque terrorista en que, además, el villano tiene la extraña idea de poner el vehículo a toda pastilla en vez de, digamos... simplemente volarlo o mantenerlo en un lugar quietecito para cobrar rescate? Quizás ella debería ponerse en tratamiento sicológico para verse eso lo-que-sea en ella que atrae a esa clase de locos sicópatas... La actuación hiperventilada de Sandra Bullock hace buena esta última posibilidad.



SECUELAS DE MI POBRE ANGELITO.

Aceptemos que, más allá de la comedia y de que la premisa viene así para que la película funcione, que un niño sea abandonado en casa refleja algo sobre lo desgraciados y miserables que son esos padres. Pero que pase una segunda vez... ¿los padres no aprendieron nada de la vez anterior? ¿Y el niño tampoco...? Ya en la tercera, Macaulay Culkin estaba haciéndose mayor, y además el caché iba subiendo, así es que contrataron a otro actor para hacer lo que básicamente es un remake de la primera, pero con menos gracia por lo que he visto haciendo zapping. Y volvió a repetirse otra vez más: exacto, perpetraron una cuarta. Para que después digan que la culpa no la tienen los padres sino el rock satánico.



DOS SECUELAS DE JIM CARREY SIN JIM CARREY.

Con muy buen ojo, Jim Carrey pasó de hacer secuelas de dos de sus grandes éxitos: "La máscara" y "Todopoderoso". En la primera, Carrey se deshacía de la máscara, por lo que hubiera chirriado lo suyo que ésta se hubiera abierto camino hacia él de nuevo, por muy comedia a lo "monitos de la Warner" que fuera. En la segunda, su personaje ya había aprendido la lección de qué difícil es ser Dios y todo eso, y seguirla liando carecía de sentido. Además, el grueso del chiste en ambas era ver a Jim Carrey haciendo morisquetas. En esas condiciones, "El hijo de la máscara" y "Todopoderoso 2" son cosas que nunca debieron haberse rodado. Incluso quizás con Jim Carrey a bordo.

¿QUÉ PASÓ AYER? 2.

Conste que no me he acercado a los cines a ver esta película, que según algunos, está bastante bien, y que escribiendo esto a finales de junio de 2011, es la tercera película más taquillera del año (superada por otras secuelas... Piratas del Caribe 4 y Rápido y Furioso 5). Pero el caso es el siguiente: en la primera, teníamos una despedida de soltero en donde el soltero desaparece en Las Vegas, y los protagonistas deben hacer memoria sobre qué pasó la noche anterior, en la nebulosa de la resaca, para encontrarlo. ¿Cuántas son las posibilidades de que a ese mismo grupo le suceda exactamente lo mismo? Sí, ahora la cosa es en Tailandia, pero eso tiene un nombre en el diccionario del idioma guillermocrático: "arreglo cosmético". El tagline debería haber sido: "Otro país. Los mismos idiotas".

LAS SECUELAS ABSURDAS QUE GRACIAS A DIOS NUNCA SE RODARON... PERO QUE QUIÉN SABE...

"Gandhi 2" nunca existió, pero tenía que incluirla porque es la sátira que Weird Al Yankovic hace en la película "Los telelocos" justamente sobre el fenómeno que comentamos, sobre las secuelas imposibles. Lógicamente no la rodó: se conformó con mostrarnos el trailer de la misma. Lo terrible del caso es que, más allá de la broma, el aguijón tiene mucha punta aquí:



Por cierto, esta idea fue plagiada después en "Padre de familia", con Peter Griffin viendo un trailer de "La pasión de Cristo 2", haciéndoselas pasar canutas a Mel Gibson de paso (plagio de "Los Simpsons"... ¡dos en uno!):



Pero la más rara secuela absurda que nunca se rodó, probablemente sea "La loca historia del mundo, Parte 2". Porque Mel Brooks rodó "La loca historia del mundo" en 1981, que acá en castellano le quitaron el "Parte 1" del título original. Y lo más recordado de la película es... el trailer de lo que (supuestamente) vendrá en la segunda parte:



Repito: de una parodia de las películas históricas.

Aunque yo creo que el buen Brooks pensó que si la cosa iba bien, se rodaba y a llenarse los bolsillos, mientras que si iba mal, siempre podría decir que todo era una broma...

PRONTO (es una broma) LA SECUELA DE "SECUELAS SIN SENTIDO EN EL CINE". ¡PARTIENDO CON "EL HIJO DE ESPARTACO"! (en serio: se rodó una cosa con ese título).

4 comentarios:

Galic dijo...

Buenas, me ha gustado tu post y coincido en lo de saw, las 3 primeras estaban bien y eran coherentes, pero a partir de ahí las cosas empezaban a perder sentido.

Por otra parte, no sabía que de "solo en casa" hubiera hasta 4 películas, cuando con una basta e incluso sobra. xD

Por mi parte, me parece que hay alguna que otro secuela con poco sentido, como terminator 3 y 4, cuando ya en la segunda se deja todo bastante atado como para que no hubiera más continuaciones, o alien 3 y ,sobre todo, la cuarta de alien, que era ya muy rebuscado. Aunque si te pones a buscar, habrá muchos más ejemplos.

Y esto pasa también mucho con las series, como bien he visto en tu post de "los simpsons", se hacen más y más capítulos sin que importe si siguen teniendo gracia o si se tiene algo nuevo que contar o no.
Y esto, al fin y al cabo, se hace porque son productos que venden, son marcas. Sacas un nuevo episodio de los simpsons, y vende, sacas una nueva peli de terminator (o alien, o depredador, o star wars, o star trek, o superman, o etc, etc) y vende. Por eso lo hacen aun a costa de la calidad.

Nada, perdona por extenderme tanto, xD, un saludo. ;)

Guillermo Ríos dijo...

El final de la primera Terminator da a entender que el viaje en el tiempo de Reese y el del T-800 forman parte de un ciclo estable de viajes en el tiempo, o sea, que al viajar en el tiempo para tratar de cambiar el pasado y alterar el presente, terminan provocando el mismo presente que trataban de impedir. Tengo entendido que hay una escena descartada del final de T1 que hacía esto aún más claro, en que las piezas del T-800 destruido son enviadas a Cyberdine, dando a entender que se utilizaron después para fabricar a Skynet. Si fuera el caso entonces se explica por qué Skynet no opta por enviar otro terminator a matar al padre de Sarah Connor por ejemplo, o a cambiar la historia en otro ciclo sensible: no podría hacerlo porque estaría predeterminado por el ciclo estable a no hacerlo. De esta manera, el solo hecho de haber rodado las secuelas inutiliza la premisa de la primera, al abrir la posibilidad de que Skynet podría enviar ejércitos de exterminadores para cambiar la historia en otros sitios.

Lo de las series televisivas no cuenta necesariamente como secuela sin sentido, ya que son hechas en principio para que duren todo lo que se pueda hacerlas durar. Si una película es como una novela, entonces una serie de televisión es como una revista semanal. El único caso de serie de televisión que recuerdo que se hizo con fecha de caducidad fue "Babylon 5". El ejemplo que creo se aproxima más a "secuela sin sentido" en televisión son las temporadas de "The X-Files" posteriores a la película de 1998; viene en camino una Interminablelogía sobre la serie en camino, en donde hablaré un poco más del tema.

Me alegra que el posteo te haya gustado, y espero que el resto de la Guillermocracia sea igual de entretenido y provechoso. Y un saludo igualmente.

Galic dijo...

Buenas, en lo de terminator me refería más bien al final de la segunda, que finaliza quemándose todos los chips de robots que había, y que eran en los que se fijaban para crear los terminators y skynet, o al menos creo que era así, pero lo de los viajes en el tiempo siempre es algo confuso. xD

Por otra parte, en las series, aunque es verdad que muchas veces es como dices, pero otras muchas veces el director/guionista tiene ya en mente aproximadamente el número de capítulos que le llevará hacer una serie, lo que pasa que ya según tenga más o menos éxito la serie, la acortan o alargan, pero por motivos comerciales más que creativos, con lo que al final, normalmente, se resiente la calidad de las mismas. Un saludo ;)

Guillermo Ríos dijo...

En realidad la explicación de que "el holocausto nuclear no fue evitado, sólo postergado" me pareció una excusa pobre para T3 desde que la vi en el cine. Porque si Skynet puede enviar exterminadores a liquidar a los lugartenientes de John Connor, ¿por qué no enviarlos a todos en masa contra John Connor en el pasado de nuevo? O incluso siendo más retorcido. Si yo fuera Skynet, y no supiera mucho sobre los líderes de la Resistencia porque los registros se borraron con la guerra nuclear, pero sabiendo la fecha exacta en que estalló la guerra nuclear, haría lo siguiente. Fabricaría uno o varios modelos T que no estuvieran destinados a buscar y matar blancos seleccionados, protegería su sistema interno en corazas de plomo, y los enviaría al pasado para recopilar cuanta información sensible pudieran extraer de redes computacionales, bases de datos, o simple observación directa. Luego, cuando se acercara la fecha de la guerra nuclear, esos observadores entrarían en hibernación en algún lugar no demasiado afectado con escombros nucleares (alta mar, bajo tierra, etcétera), y los recobraría en el presente como cápsulas en el tiempo, con toda su información intacta. Si el tejido orgánico se pudrió o quemó por la radiación en el proceso no importa, lo importante es conservar el núcleo cibernético dentro de una cámara de plomo blindado. Luego, con toda esa información, enviaría asesinos al pasado a mansalva.

La alternativa anterior no podría ejecutarla si estuviera en un ciclo estable por lo mismo, porque estaría rompiendo la estabilidad del ciclo (T1). Pero si el pasado puede ser cambiado (T2) pero sigo ahí para aprender de mis errores (T3), sí que podría hacerlo.

Lo de las series de televisión me da una idea para un nuevo artículo: las que debieron haber terminado mucho antes de lo que lo hicieron. Me pondré a investigar, y a ver si sale un artículo.

Un saludo.

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