jueves, 28 de abril de 2011

Héroes: El día en que los frikis detuvieron la Tierra.


La verdad es que he estado un tanto ocupado esta semana, y eso significa que es hora de ir rescatando material antiguo. Este fue un artículo que escribí para Tribu de Plutón en septiembre de 2007, sobre la primera temporada de "Héroes". Da un poco de nostalgia acordarse ahora de cuando esa serie televisiva era nueva y fresca, y no se había transformado en el desastre incomible que llegó a ser en la última temporada. Según me contaron, porque no la vi, ya que después de seguir estoicamente adelante para ver si las cosas mejoraban y nos regalaban una temporada como la primera, me rendí ante la evidencia y dejé botada la serie. Decisión que no me remuerde en lo absoluto. Más bien me remuerde haber seguido la segunda temporada e incluso la tercera. Pero bueno, menos palabras y... más palabras, supongo. El artículo:


Hace poco llegó a su final, acá en Latinoamérica, la primera temporada de "Héroes", el nuevo barco mediático que nos trae la televisión yanki. Y, ¿qué decir? Agradable sorpresa. Decir que es la mejor serie de TV de todos los tiempos, en superlativo, es probablemente una exageración. Pero si consideramos que el último gran fenómeno fue ese barco agrietado que es "Lost", entonces tenemos bastante que decidir.

La trama de la serie y sus personajes son bastante conocidos para quienes husmeen habitualmente estos temas en Internet o en la revista del cable. En realidad, prefiero hacer un recuento de lo bueno y de lo malo, más que resumir las peripecias de los distintos personajes, aunque esto último quizás en algún minuto lo haga, ¿por qué no? Hubo cosas buenas y malas, por supuesto. De todos modos, a mí no me vale la crítica frikosa de que la serie es mala porque copia descaradamente a otras fuentes. ¿Y...? Créanme que no voy a empollarme los cuarenta años de historias de los X-Men, y si tengo toda la idea condensada en una serie de televisión de frecuencia semanal, mejor que mejor. Sospecho que los frikis están enojados no porque les disguste tener una versión bastarda de los Hombres X en escena, sino que se trata del odio de los tarados encerrados en su torre de marfil, o en la pantalla de su computador, contra todo lo mainstream que invada sus dominios sacrosantos. Les tengo noticias: sus dominios no son sacrosantos, y si tienen algo bueno, es justo que lo compartan con los demás. Si no les gusta, invéntense sus propios universos. A su manera, frikis de los cómics, ustedes también son parásitos de los Hombres X, con el agravante de que ni siquiera los pueden copiar, y por eso están condenados a devorar las historietas de manera pasiva.

Pero vamos al contenido de la serie de TV. Es, en realidad, la vieja historia del grupo de seres normales que de un día para otro descubren tener poderes. Cada capítulo sigue varias historias paralelas, de seis o siete personajes, cuyas vidas se van entrelazando a medida que descubren como usar sus poderes, como lidiar con los cambios que traen a sus vidas, y por qué no decirlo, con la amenaza sobreviniente que ellos, como buenos héroes que son, deberán evitar a toda costa (concretamente, un bombazo nuclear que arrasará con Nueva York en un futuro deprimentemente cercano). Al final, van descubriendo que hay oscuros poderes interesados en que la bomba explote, según ellos por el bien de la Humanidad, y que están dispuestos a sacrificar las vidas de millones para que el resto de la Humanidad "progrese". Bajo una dictadura planetaria, pareciera darse a entender, y es que esta gente piensa que "¡no se los puede dejar solos!". ¡Ah! Por cierto, la bomba que supuestamente debía explotar, en realidad es un hombre con poderes radioactivos. Y sin más preámbulos, que para conocer el resto de los detalles pueden acudir al artículo "Héroes" de la Wikipedia, vamos a la valoración:

LO MEJOR DE TODO.

* Historia plural, con varios personajes. Es imposible que uno, al menos uno, no te guste. Yo me quedo con Nathan Petrelli: es un cabrón miserable, pero es un cabrón miserable con estilo. Hiro, a pesar de sus comienzos patéticos, gana bonos con el tiempo, en particular desde su frustrada historia romántica con la chica que es asesinada por Sylar. También con Claire: es toda una metáfora, esta chica indestructible cuyo punto flaco no son los ataques físicos, sino sus emociones y su sentimiento de no tener lugar en el mundo, ¿qué adolescente no se ha sentido así, invulnerable por fuera y frágil por dentro? Y no olvidemos a su padre, Noah Bennet, interpretado por el gran Jack Coleman, antiguo actor de "Dinastía", reconvertido en uno de los agentes de Primatech, la agencia de vigilancia de humanos con superpoderes, y que aporta el toque de ambigüedad, ni demasiado bueno, ni demasiado malo. Y es que al lado de los chicos buenos idealista siempre tiene que haber alguien realista y con los pies en la tierra, dispuesto al trabajo sucio...

* La configuración de la amenaza. Primero, el pintor que puede ver el futuro, pinta la explosión nuclear. Después, el japonés que salta en el tiempo ve la explosión nuclear en vivo y en directo (y casi perece en ella). Desde entonces es imposible dudar de lo que pasará... Pero el problema es que nadie más lo cree. Tendrán que pasar muchas cosas antes de que el resto de los héroes descubra lo que se viene encima. Y aún otras más, para que decidan salirse de sus propios problemas y ver todo en un marco más amplio: sus problemas personales no son nada frente a un mundo que está a punto de irse al demonio, en particular porque ellos son los únicos capaces de contender con la amenaza.

* No se engolosinaron con los efectos especiales. Lo principal fue siempre los personajes y sus problemas, y no la amenaza del día. Es decir, primó más la historia que el liarse a mamporros entre sí. No se preocupen, de todos modos, porque igual hubo encuentros por aquí y por allá. Pero el tono en general fue reposado, sin abusar de la exhibición de superpoderes.

* Los dos episodios de salto en el tiempo. Uno de ellos, ambientado seis meses antes del eclipse que da origen a la serie. El otro, cinco años después, cuando la bomba ha explotado y se ha impuesto una dictadura fascista apenas disfrazada de democracia. Podían haber sido meros reclamos publicitarios, pero de verdad aportaron a la historia, entregando ángulos nuevos por los personajes. A un nivel más filosófico, es una muestra de cómo nos cambia el tiempo y las circunstancias, y de que nadie es realmente el mismo ya no digamos de un período de la vida a otro, sino simplemente de un mes al siguiente.

BUENO, AUNQUE PODÍA SER MEJOR:

* Peter Petrelli. Al final, este personaje interpretado por Milo Ventimiglia (el hijo de Rocky en "Rocky Balboa") termina ocupando su justo lugar, al centro del universo de "Héroes". Sin embargo, ¡por Dios que es insufrible verlo en los primeros capítulos, en plan "quiero ser especial y no puedo"!

* El final. Fue bueno. Cada héroe tuvo su momento. Pero hubo lastres. Sylar era un desgraciado que no merecía vivir, y dar a entender que sobrevivía anula todo el sentido de la trama. Y especialmente penoso es el rescate de Micah, el chiquitín que habla con las computadoras.

MEDIOCRE:

* Demasiados personajes con superpoderes. Casi pareciera que los "especiales" son los humanos normales y corrientes. Está bien copiar algunas ideas, pero la chica que cambia de aspecto físico y trabaja para los villanos canta a Mystique desde lejos.

* El señor Linderman. Sobre el papel, un villano carismático y amable cuyo espíritu despiadado sólo se ve en sus acciones, no en sus gestos, suena bien. Pero darle el rol a Malcolm McDowell es un abuso. Ya hemos visto demasiado a McDowell en roles de villano, y es imposible zafarse de su imagen. No veíamos al señor Linderman como personaje, sino a Malcolm McDowell interpretando al señor Linderman, y eso es un lastre para la credibilidad de cualquier historia.

DEFINITIVAMENTE MALO:

* El ritmo de la serie. Manejar a seis o siete protagonistas al mismo tiempo, cada uno con su propia historia paralela, es la manera más segura de ralentizar la historia. Podías perderte un par de capítulos, y realmente no sucedía nada. Algunos golpes de efecto para apurar las cosas se notaron demasiado, como el salto de Hiro al pasado para advertir "save the cheerleader, save the world". Y salvo por la trama del hombre invisible, todos los episodios entre el rescate de Claire (episodio 9, si mal no recuerdo) y la aparición del señor Linderman (episodio 19) son, en realidad, relleno. Lo de borrarle la memoria a la familia de Claire fue un alargue inútil de la trama, hecha sólo para poner al señor Bennet todavía más malo de lo que era. Aún así lo queremos: por una buena causa es capaz de matar a sangre fría, y sabe que no siempre se pueden elegir los medios para obtener los fines. Los idealistas son una buena cosa, pero si quieres resultados, a veces tienes que buscar a gente más práctica...




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