¡¡¡Blogoserie a la carta en la Guillermocracia!!!

No lo olvides. Durante Abril y Mayo está abierta la votación para que ayudes a decidir sobre el argumento y características de la blogoserie a la carta que estamos planeando publicar acá en la Guillermocracia. Vota en la parte inferior de esta página, o bien, pincha el enlace para mayores detalles.
- POR ORDEN DEL DIRECTOR SUPREMO DE LA GUILLERMOCRACIA.

domingo, 20 de marzo de 2011

Crónicas CienciaFiccionísticas 29 - Emerge la Ciencia Ficción en castellano.


Al igual que en otros idiomas y culturas, la Ciencia Ficción anglosajona era algo en principio extraño al mundo hispanoparlante. Durante el siglo XIX, en que la Ciencia Ficción a duras penas era distinguida como un género literario aparte, hubo escritores aislados en castellano que la cultivaron, sin pretender escribir dentro del género, sino que simplemente usando los nuevos avances tecnológicos, así como los tópicos del Romance Científico, como herramientas narrativas que sirvieran de vehículo a ideas de otra clase. Sin embargo, tanto en España como en Latinoamérica, la ciencia era mirado como algo lejano y ajeno a la cultura propia, y cuando llegó, fue en la vía del positivismo, cuya inserción en la realidad cultural hispanoamericana siempre tuvo un dejo extranjerizante, y en realidad nunca permeó más allá de unas pequeñas élites. De esta manera, si bien puede hablarse de obras de Ciencia Ficción en español en este período, difícilmente puede hablarse de un movimiento o corriente de escritores interesados en el género, al menos como podemos entender el movimiento análogo dentro de la Ciencia Ficción anglosajona del siglo XX.


Las cosas empezaron a cambiar lentamente en la década de 1950. En ese tiempo, empezó a proyectarse sobre el mundo hispanohablante la alargada sombra de la Ciencia Ficción anglosajona. Esta ingresó por dos vías. Por un lado, estaban las seriales dominicales que se exhibían en los cines, varias de las cuales, como hemos mencionado, abordaban tópicos de Ciencia Ficcióy algo más tarde la vasta producción de serie B procedente desde Estados Unidos. En segundo lugar, comenzó la traducción a gran escala de obras de la Ciencia Ficción anglosajona propias de la Era de Gernsback o la de Campbell, y también de autores europeos contemporáneos a ellos, los que comenzaron a ser leídos ahora por el público de España y Latinoamérica.


De esta manera surgió la industria editorial de Ciencia Ficción en español. Dos puntales hemos de destacar al respecto. Primero, la colección Nebulae. Gracias a los llamados "Nebulae primera época" (porque hubo colecciones posteriores, y reediciones), editados en España, en la década de 1950 podían leerse novelas de Ciencia Ficción que eran prácticamente de actualidad para aquellos años, con no más de una década de antigüedad, de clásicos tales como Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert Heinlein, etcétera, algo loable si se considera que en esa época no había Internet, y las novedades sobre el tema no alcanzaban al público hispano porque no eran consideradas "noticia seria" por la prensa. En Argentina, por su parte, empezó a andar la editorial Minotauro, también dedicada a traducir autores tanto fantásticos como de Ciencia Ficción (en ella vieron la luz en castellano por primera vez autores tan disímiles como Olaf Stapledon, Theodore Sturgeon o J.R.R. Tolkien). La edición en castellano de "Crónicas marcianas" de Ray Bradbury fue prologada nada menos que por Jorge Luis Borges, y este prólogo es prácticamente una joya en sí mismo, tanto por el estilo borgeano que despliega, como por reflejar la necesidad en aquellos años de explicar al público ignaro lo que en verdad era la Ciencia Ficción, y cómo se entendía ésta en el mundo anglosajón.


Bajo estas influencias, empezaron también a surgir los escritores dedicados de manera particular a la Ciencia Ficción. Probablemente el más destacado de ellos, en lo que a recoger la tradición de las novelas pulp y verterlas al español, sea el español Pascual Enguídanos. Siguiendo la arraigada mentalidad de que la Ciencia Ficción no era tal si no venía en envase anglosajón, Enguídanos se disfrazó a sí mismo bajo los seudónimos de Van S. Smith o George H. White. Su mayor contribución al género es la llamada "Saga de los Aznar". La gran fuente de inspiración de Enguídanos para esta obra, es la Ciencia Ficción de los pulps, y por lo tanto, es una space opera de carácter aventurero, en el cual se mueven razas y planetas completos en un enorme fresco que abarca más o menos una cincuentena de novelas. La Saga de los Aznar era una serie destinada al público infantil, juvenil o popular, y por lo tanto no pretendía alcanzar grandes cotas literarias, pero contribuyó a inflamar la imaginación de muchos escritores españoles posteriores, que gracias a esta obra fundacional se abocaron después al género de la Ciencia Ficción.


En otra dirección diferente encontramos al autor chileno Hugo Correa. A diferencia de Enguídanos, cuyas obras pueden ser consideradas como de aventura pura y dura, Correa recurrió al expediente tradicional de usar la Ciencia Ficción como vehículo para plasmar preocupaciones de otro tipo. Sus obras, por lo tanto, suelen ser un poco desmayadas en lo que a Ciencia Ficción misma se refiere, pero eso es lo de menos: lo importante son las ideas de fondo respecto a la tecnología, y a como ésta modifica a la sociedad y a los seres humanos. En cierto sentido, se parece a los escritores sociológicos anglosajones que eran contemporáneos suyos, pero al escribir desde el Tercer Mundo, su tono es marcadamente diferente, y por qué no decirlo, también más crítico. Su obra más clásica es probablemente "Los altísimos", en la cual un personaje es secuestrado por error y llevado al otro lado de la Cortina de Hierro; a medida que la novela progresa, descubre que no es realmente la Cortina de Hierro sino el interior de la Tierra, y luego, hace descubrimientos más alucinantes aún. La obra de Hugo Correa mereció ser publicada en España en la mítica revista Nueva Dimensión (el gran órgano aglutinador de la Ciencia Ficción en español en las décadas de 1960 y 1970) en un número especial, y además, ser traducida al inglés, y desde ahí a otros idiomas, gracias a la admiración que provocó en Ray Bradbury.

Próxima entrega: "La Nueva Ola".

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails

¡Blogoserie a la carta!: ¿De qué género quieres que sea el o la protagonista?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuántos protagonistas quieres que sean?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál será la ambientación?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Contra quién se enfrentan el o los héroes?

¡Blogoserie a la carta!: ¿Cuál es la motivación del protagonista?