sábado, 31 de diciembre de 2011

La Guillermocracia durante el 2011: Discurso a la Nación.


¡Conciudadanos de la Guillermocracia! No cabe duda de que 2011 ha sido un año movido en muchos respectos. El gran acontecimiento histórico del año es sin lugar a dudas la primavera que muchos pueblos han vivido: los musulmanes, los españoles, incluso los estadounidenses y los ingleses, por no hablar de Chile sacudido por las protestas en contra del sistema educativo. Puede que se esté a favor o en contra de los manifestantes o "indignados", pero no cabe duda de que han sido el gran fenómeno del año.

Mientras el mundo ha permanecido en abierta tensión en el exterior, la Guillermocracia empero sigue creciendo y prosperando. No hay indignados aquí porque la Guillermocracia es un Estado con valores; incluso podemos proclamar, sin falsa modestia, pero sí con mucho orgullo, que somos un ejemplo para el mundo. Si 2010 era el año de la propuesta tentativa, el 2011 ha sido el año de la consolidación. Varios hitos han recorrido lo que ha sido la Guillermocracia en el año que está terminando, y el balance no puede sino ser aplaudido como positivo.

Así, recibimos el año con la herencia del anterior que fueron las Crónicas CienciaFiccionísticas. De manera esforzada y sobresaliente, conseguimos seguir publicándolas a razón de un capítulo por semana, de manera religiosa cada domingo, hasta su lógica conclusión. Con 52 capítulos semanales a lo largo de un año de publicación, las Crónicas CienciaFiccionísticas se transformaron en la mejor historia de la Ciencia Ficción de la internet en castellano. Esto vino con un justo reconocimiento nada menos que por parte del Sitio de Ciencia Ficción, que a partir del mes de febrero las ha republicado a razón de un capítulo por semana.

Si de las Crónicas CienciaFiccionísticas derivamos hacia los artículos, éstos se han ido consolidando como un referente de la Guillermocracia. Estos han cubierto desde tópicos de actualidad como "La rebelión entre el Islam y Occidente", hasta el mundo del cine con el "Top 10 de actores de cine anteriores a 1945", e incluso hasta el ámbito lúdico con "Carcassone: Un juego para despellejarse amablemente entre amigos". Y el tono de los artículos ha ido desde la seriedad de "Ozymandias una y otra vez", hasta el juguetón "Secuelas sin sentido en el cine". Ha sido por lo tanto un año amplio y variado para los súbditos de la Guillermocracia.

También la Guillermocracia se ha fortalecido con la instauración de nuevas secciones. La Historia ha recibido un enfoque nuevo y original con la sección Civimperios, que a diferencia de los pesados panegíricos habituales entre los historiadores, son reportes livianos acerca de pueblos y civilizaciones consideradas como un todo. Más adelante vino la naciente sección de las Interminablelogías, que con dos entregas, una dedicada a Harry Potter y la otra dedicada a la saga del Padrino, es también la mejor sección dedicada a universos narrativos y fílmicos dentro de Internet en castellano. Y en lo literario podemos incluir la nueva sección Zoocine, una original manera de enfocar el cine a partir de diálogos que funcionan casi como guiones ficticios de cortometrajes, y en los cuales cuatro personajes conversan e intercambian opiniones sobre películas, directores y asuntos en general relacionados con el cine.

También en lo literario, la Guillermocracia se ha fortalecido con la fundación de la Academia Literaria de la Guillermocracia, bajo cuyo alero ha florecido la producción literaria en verso y en prosa de Guillermo Ríos el Padre de la Guillermocracia. La producción literaria ha oscilado desde la Ciencia Ficción satírica de "Los masacroides", hasta poesía que ha ido desde la parodia amable de "Capitán G" hasta el asombro cosmológico de "Desde el abismo somos llamados para ascender". La calidad y originalidad del material producido desde la Academia Literaria de la Guillermocracia es tal, que la Guillermocracia puede ser considerada como una superpotencia no sólo chilena o hispanohablante, sino incluso a nivel mundial, en lo que a literatura se refiere.

En el exterior, el Padre de la Guillermocracia se ha anotado otros dos grandes triunfos. Uno de ellos es "Tecnófilo: Conquistador de Marte", el spin-off de "Marbod el Bárbaro" que ha llevado al supervillano Tecnófilo nada menos que a convertirse en el amo y señor del planeta rojo. El otro es el Quinto Ciclo de "Corona de Amenofis", cuya publicación empezó en abril de 2011, y que terminará el próximo 31 de diciembre, y en el cual el universo de la franquicia se ha desarrollado con increíbles revelaciones y apasionantes historias para sus personajes.

Sin embargo, no se les esconde a los súbditos de la Guillermocracia que un año plagado de logros no es garantía de un futuro brillante. Frente a ello, reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando duro para que la Guillermocracia sea la más grande nación literaria de todo el planeta, y para que en última instancia, nuestros súbditos puedan sentirse orgullosos de formar parte de esta gran nación.

Para ello, durante el 2012 seguiremos con las secciones inaguradas durante el 2011, así como con los artículos y el material literario original.

Al recibir el nuevo año, creemos bien ganado el derecho a un descanso y vacaciones. Pero eso no significa de ningún modo que la Guillermocracia se detendrá. Lejos de ello, la Guillermocracia dejará a sus súbditos con dos poderosos leviatanes. Uno de ellos es la nueva serie que seguirá a las Crónicas CienciaFiccionísticas. Su nombre es Crónicas Antrópicas, y trata acerca de la evolución de cómo el ser humano ha percibido su lugar en el universo, de cómo la ciencia ha abierto nuevas puertas a nuestra relación con la existencia, y su lucha a brazo partido contra la ignorancia y la superstición para conseguirlo. Al igual que en su tiempo las Crónicas CienciaFiccionísticas, las Crónicas Antrópicas se publicarán a razón de una nueva entrega cada domingo, a partir del mismísimo domingo 1 de Enero.

En paralelo, la Guillermocracia publicará cada miércoles una nueva historia, en forma de entregas. Su título es "High Fantasy Manga". La historia se refiere a un adolescente chileno que, por distintos motivos, se ve atrapado como un personaje dentro de su propio universo narrativo, que es una versión del Poema del Cid pero tratado como una mezcla entre la Fantasía Heroica a lo Tolkien y la cultura otaku del manga y el anime. El primer capítulo de "High Fantasy Manga" se titula "¡Nunca visto! Un fanático de la fantasía nacido por generación espontánea", y será publicado el miércoles 4 de enero de 2012.

Y aún para más adelante en el 2012, el Marbodverso contará con dos nuevas adiciones. Una de ellas es "Tecnófilo: Emperador de Marte", secuela de "Tecnófilo: Conquistador de Marte" en que lo veremos ya instalado como gobernante del planeta rojo. La otra es "Marbod el Bárbaro: Más allá del infierno", en que Marbod deberá enfrentar una batalla decisiva en el inframundo.

La Guillermocracia le desea a todos sus súbditos una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo, y que el 2012 les signifique riqueza, cultura, literatura y paz. Y despediremos este 2011 con el recientemente inagurado Himno de la Guillermocracia. Queridos súbditos, hasta el año 2012:

domingo, 25 de diciembre de 2011

Equivalentes históricos de la fantasía tolkieniana.


J.R.R. Tolkien es por supuesto uno de los más grandes creadores de mitologías del siglo XX. Su obra más popular, “El Señor de los Anillos”, en realidad es un fragmento de una mitología mucho más vasta, que en versión completa ocupa una enorme cantidad de tomos, muchos de ellos jamás publicados en vida del autor. Puede describirse genéricamente el universo tolkieniano, sus historias sobre el mítico continente de la Tierra Media, como una especie de Edad Media idealizada tanto por la incorporación de elementos míticos de la épica medieval, como por ciertas distorsiones históricas que embellecen el pasado de Europa, y en particular el de la Inglaterra nativa de Tolkien. Este se crió primero, y trabajó después, alrededor de los textos épicos de la Edad Media europea, que le proporcionaron los materiales que, reelaborados, son la base de su cosmología literaria.

Tolkien vivió su infancia en el colofón de la Era Victoriana, su juventud en la época eduardiana, y su rito de pasaje a la madurez en la Primera Guerra Mundial, e implícitamente aterrado por la decadencia de su Inglaterra nativa durante aquellos años, se tornó un enemigo decidido de la modernidad, a la que él asociaba con el maquinismo, la estandarización, y el secularismo. De ahí que Tolkien amara los textos medievales, que le proporcionaban una Edad Media idealizada, lejana al período bruto y mugriento que ésta en verdad fue. Para Tolkien, la Inglaterra anglosajona no eran los bárbaros pendencieros de la realidad sino la versión idealizada y heroica del “Beowulf”, los paganos de Finlandia no eran los desharapados históricos sino los runoyas y forjadores del “Kalevala”, los vikingos no eran sanguinarios guerreros sino los idealizados héroes de las “Eddas”, y así sucesivamente. Todo esto va a repercutir no sólo en que Tolkien adaptó diversos períodos históricos de la historia inglesa dentro de su mitología, sino que al hacerlo, los traspasó por el filtro del romanticismo y los embelleció hasta transmutarlos en la quintaesencia de la fantasía épica del siglo XX.

Un punto importante es que el universo de Tolkien es estacionario, y a lo largo de los miles de años que cubre su imaginario, no existen el progreso social ni el tecnológico. Por lo mismo, a la hora de incluir espejos de las sociedades históricas idealizadas como parece haber pretendido de manera más o menos inconsciente, no podía desplazarse en el tiempo hacia atrás. El único desplazamiento que le quedaba era el espacio, y de ahí que en Tolkien, la historia social es sustituida por la geografía, y la máquina del tiempo es sustituida por las sandalias del peregrino.


La sociedad más cercana en el tiempo a la época de Tolkien que encontramos en su imaginario, es la de la Comarca. Recordemos que la Comarca es el lugar en donde habitan los hobbits. Estas son criaturas humanoides de mediano tamaño, tranquilas y poco dadas a la aventura. Su vida es eminentemente campesina: ni siquiera parecen conocer las ciudades, o a lo menos, no las de gran tamaño. La tecnología en la Comarca es desconocida, salvo por la existencia de aparejos campesinos tales como azadas o arados. El paralelo obvio aquí es la “Merry England” del imaginario inglés del siglo XIX. La verdadera Inglaterra de la época renacentista en realidad era un lugar no demasiado agradable para vivir, pero la “Merry England” era una visión bucólica de esa vieja vida campesina inglesa, antes de que las campiñas fueran sacudidas por el progreso de la industria y los automóviles. Incluso el nombre es revelador: en inglés, la Comarca es “The Shire”, y “shires” es el nombre que reciben los condados ingleses. Cualquiera que haya escuchado de “Devonshire”, “Lincolnshire” y otra serie de topónimos desperdigados por el mapa de Inglaterra, sabe de qué hablo. En “El Señor de los Anillos”, la gran amenaza que pende sobre la Comarca es el maquinismo impulsado por las fuerzas del mal, un trasunto de cómo la Revolución Industrial fue llenando de páramos y hollín los antaños frondosos bosques y campos de Inglaterra.

Yendo más lejos, hacia el pasado en nuestra realidad, y en un movimiento paralelo hacia el exterior de la Comarca en el imaginario de Tolkien, nos encontramos con la Tierra Media en general. Con la imprecisión propia de todas las generalizaciones, digamos que la Tierra Media es un extenso continente en que conviven numerosos reinos de razas tales como humanos, elfos o enanos. De tarde en tarde, alguna potencia maligna amenaza con cubrir el mapa de negro, y se forman coaliciones para derrotar a dicho mal. La última es la entablada en la Guerra del Anillo, pero existieron otras coaliciones anteriores. Podemos incluir dentro de la Tierra Media, para efectos de este muy sumario análisis, a la isla de Numenor, cuyas diferencias con la Tierra Media no deben hacernos olvidar sus semejanzas de fondo. Así como la Comarca era una descripción idealizada de la “Merry England” del siglo XVI, podemos asumir que la Tierra Media es una versión idealizada de la temprana Edad Media, de la Edad Heroica de Occidente, tal y como ha llegado hasta nosotros según “Beowulf”, “El Cantar de los Nibelungos”, las “Eddas” escandinavas o las sagas y cantos artúricos. A diferencia de la Comarca poblada por amables campesinos, la Tierra Media es el hogar de grandes guerreros o magos numinosos. Los hechos de la Tierra Media son mucho más convulsionados que el común de las sagas medievales, pero el decorado de ambos es muy similar: sociedades rígidas y jerárquicas cuyos bastiones son el agro y el castillo. También en ambos universos encontramos la posibilidad de que las fuerzas del bien puedan ser corrompidas por el mal, pero que puedan ser salvadas in extremis por la intervención de un bien más allá de sus fronteras (el Grial y Dios en un caso, los Valar de las Tierras Imperecederas en el otro).


Y si seguimos un paso más allá, en el tiempo de nuestro universo y en el espacio del imaginario de Tolkien, nos encontramos con una cosmogonía que arranca desde mucho más antiguo que la leyenda del Rey Arturo, y que por supuesto informa a éste. Me refiero, claro está, a los Evangelios en particular, y a la Biblia en general. Cuesta no relacionar el inicio del Valaquenta en el “Silmarillion” (“En el principio Eru, el Unico, que en la lengua élfica es llamado Ilúvatar, hizo a los Ainur de su pensamiento; y ellos hicieron una Gran Música delante de él”) con el inicio del Evangelio de San Juan (“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas; y sin Él nada de lo que es hecho, fué hecho. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”). En ambos casos nos encontramos con un ser supremo que a través de una facultad mental de naturaleza auditiva (la Palabra, Verbo o λόγος en la Biblia, la Gran Música en el mundo de Tolkien) dan origen al ser y la existencia. Y en ambos imaginarios, el cristiano y el tolkieniano, el mal entra por la rebelión de una criatura subordinada al ser supremo (Satán el ángel caído en el cristianismo, Melkor el ainur en el Ainulindalë). Y en nuestra historia, el imaginario cristiano es anterior al imaginario medieval en cerca de medio milenio a lo menos.


Como decíamos, mientras que en nuestra realidad los tres imaginarios se dan en forma secuencial, en el mundo de Tolkien se dan como cajas chinas, cada una dentro de la anterior. La consecuencia lógica es que el recorrido en nuestro universo acaba en nuestro presente, o el de Tolkien a lo menos, mientras que el recorrido en su imaginario acaba en la puerta de la casa de los Baggins en la Comarca, de Bilbo y su sobrino Frodo.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

ZOOCINE - "Gato con Botas".


JORDAN: ¡Vamos, chicos...! ¿Cómo es posible que no les haya gustado “El Gato con Botas”...? ¡Pero si era una película espectacular!

VÍCTOR: A mí sí me gustó.

CHILEKENT69: Víctor, a tí te gusta tener el celular encendido y en silencio dentro del cine sólo por si tu vieja te llama.

VÍCTOR: ¡Pero es que ella podría tener una crisis, y...!

CHILEKENT69: Lo que es a mí... La peli sí, me gustó... pero no me gustó. No sé como decirlo.

JORDAN: ¿Faltaron chicas desnudas descuartizadas con motosierras?

CHILEKENT69: Gatitas angoras descuartizadas con motosierra, eso podría haber sido.

JORDAN: Eso no fue gracioso, Chilekent. Eso fue cruel.

CHILEKENT69: ¡Pero bueno! Laurencio, qué tienes para decirnos.

LAURENCIO: Pues qué puedo decirles, es otra peliculita bien livianita e insubstancial que nos venden desde Hollywood como el éxito de la temporada, con un guión predecible y absurdo, diálogos que se supone que son graciosos, y la ya demasiado gastada parodia de las bandas sonoras de Ennio Morricone. Qué más puedo decir.

JORDAN: ¿Pero nunca te diviertes yendo al cine, Laurencio...?

LAURENCIO: El cine es cosa seria, Jordan.

JORDAN: ¡Ay, gente...! Es una película para niños, ¿OK?

CHILEKENT69: El chiste sobre la hierba gatera, y que el Gato con Botas se tire a la gatita angora blanca al comienzo de la peli, nada de eso me pareció muy infantil... Por no hablar de ese huevo con esa, no sé, fijación media extraña con el Gato con Botas... Seguro que le gusta furry al hueón degenerado. Hueón con mayúsculas, porque... es un huevo grande.

VÍCTOR: El chiste fácil del día. Yo no sé qué tanto ves que el huevo sea homosexual, Chilekent.

CHILEKENT69: A ver, repasemos la peli. El Gato con Botas y el huevo se crían juntos en el mismo orfanato, y se hacen amigos porque se defienden el uno al otro de los matones y abusones.

JORDAN: Y entonces se te cayó una lagrimita. Por identificación.

CHILEKENT69: Hoy es el Día De Le Resbalan Los Sarcasmos A Chilekent, Jordan. A ver, chica. Pasa el tiempo, el Gato con Botas se integra a la sociedad, o sea, madura. Y ya sabemos que madurez significa sexualidad. Una sexualidad que es aceptada y respetada, ¿no? Y el huevo entonces se pone celoso. Porque el huevo no quiere salir del armario y quiere que el Gato con Botas se quede en el armario atrapado con él, ¿no? ¿Lo van pescando?

JORDAN: Bueno, así dicho...

CHILEKENT69: El huevo se enoja porque el Gato con Botas quiere vivir una vida en que se tira a todas las gatas de por ahí, mientras que él se queda solitario, encerrado en la cárcel. Porque él mismo se lo ha buscado, porque ha engañado al Gato con Botas para robar al banco. O sea, le tiende una trampa así como los gays tratan de agarrar a los hetero en los baños de las discos alternativas.

VÍCTOR: Según te han contado, ¿verdad?

JORDAN: No sabía que los bancos eran... heterosexuales.

CHILEKENT69: Bueno, los bancos también mariconean lo suyo, además de que encerrar el dinero en cajas fuertes es... gay. Pero bueno. En qué estaba. ¡Ah, sí! El huevo va a parar a la cárcel por robar un banco, y el motivo era mantener al Gato con Botas pegado a sí. El muy maricón. Es que eso ya ni siquiera es metafórico. Y se queda obsesionado con el Gato con Botas, y arma todo un plan para... bueno, es un huevo degenerete que es rarito y furry y todo... Incluso es tan misógino, que piensa que la gata jamás de los jamases lo va a traicionar, porque como es una gata, piensa inconscientemente sobre ella que no va a gustarle el Gato con Botas ni se va a enamorar de él, porque... bueno... como el huevo es gay, piensa que la gata también es gay y le van a gustar las gatitas, y por lo tanto va a estar en esto por el negocio. ¡Es la película más gay que se ha hecho desde “Top Gun”!

JORDAN: Pero bueno, el Gato con Botas es heterosexual. Ahí se te cae la teoría.

CHILEKENT69: Sí, pero no se enamora de ninguna gata, sólo las usa como juguetes sexuales. ¿Por qué le gusta la Patitas Suaves? ¡Porque es una machorra que usa una máscara de luchador mexicano, que le puede patear el trasero! Oye, si eso no es homosexualidad reprimida, entonces no sé qué sea...

VÍCTOR: Oye, viejo, de verdad le diste vueltas a la cosa... Estás empezando a asustarme.

CHILEKENT69: Vamos, no es nada que Quentin Tarantino no hubiera dicho. Además, la peli es un western, que como sabemos, es el género más macho que se ha hecho en el cine, ¿no? Y ambientada en España, que es el país más macho del mundo, ¿no? Closet seguro ahí.

VÍCTOR: Pedro Almodóvar diría un par de cosas al respecto.

JORDAN: Pero al final el huevo ayuda al Gato con Botas y se arrepiente.

CHILEKENT69: Final de Hollywood, pues. En qué peli de Hollywood en que el malo es un gay reprimido, no termina muriéndose para que los heterosexuales puedan sobrevivir, ¿no?

VÍCTOR: Uh... ¿“Top Gun”?

JORDAN: A todo esto, Laurencio, no has dicho ni una sola palabra... ¿Te sigue pareciendo mala?

LAURENCIO: ¿Mala? ¡Pero si es una obra maestra! ¡El Maestro Hitchcock estaría orgulloso! ¡Qué de lecturas que tiene esta película! ¡Mis estudiantes van a tener que verla! Oh, Dios, gracias Chilekent por abrirme los ojos...

JORDAN: ¿Laurencio dándole la razón a Chilekent? ¡Es oficial, este mundo se ha vuelto loco!

domingo, 18 de diciembre de 2011

"Colteya de la ciudad de Imancabur".

Colteya de la Ciudad de Imancabur,
¿Cuál fue desde siempre tu misterio?
¿Cuál fue la fuente de tu saber?

Colteya de la Ciudad de Imancabur...
¡Cuán pronto se aniquiló tu imperio!
¡Cuán rápido se agotó tu poder!



El joven Colteya caminó por el desfiladero sagrado de Miyahuasi, y tras varias horas forcejeando con el encogimiento de su propio corazón en medio de las gélidas paredes en distintos tonos naranjáceos y marrones de roca, al final del trayecto divisó, sobre una explanada muy alta en la montaña, la ciudad de Imancabur. Iba hacia allá porque había superado a todos los vilancas en combate personal, y el chamán de la tribu le había dicho que los dioses habían enmudecido; sólo los dioses tutelares de Imancabur podrían hablarle ahora, por boca de los sacerdotes de Ormicancha el Sol.

Caía ya la noche, varias horas después, cuando por fin Colteya se presentaba ante la torre que vigilaba el único camino de acceso desde el desfiladero sagrado de Miyahuasi. Imancabur no tenía muros: las montañas eran sus bastiones defensivos. En vez de bajar al desfiladero, los pastores de Imancabur solían ascender incluso más en la montaña sagrada de Uruyisa, para que sus llamas y alpacas pastaran durante los fríos veranos de la cordillera. Colteya se presentó ante la curiosidad de los guardias, quienes no hubieran creído posible que éste hubiera sacado una voz estentórea para espetar:

– ¡Soy Colteya, de la tribu de los vilancas! ¡He derrotado a todos los valientes de mi tribu, y por eso los dioses han enmudecido! ¡Vengo a recibir la profecía que sólo los dioses de Imancabur pueden comunicarme, la profecía que pueden comunicarme por boca de los sacerdotes de Ormicancha el Sol!

Los guardias se consultaron entre sí, y consultaron después a su comandante. Este, a la vez, consultó a los sacerdotes, quienes cogieron un cuy, y lo abrieron en canal para examinar sus entrañas. Al ver las mismas, su asombro fue extraordinario.

Hicieron pasar a Colteya hasta el patio principal de la ciudad, allí donde se levanta el Altar Sagrado de Imancabur, y el Sumo Sacerdote de Ormicancha el Sol habló:

– ¡Colteya, de la tribu de los vilancas! Los dioses en efecto te han hablado, y han manifestado su profundo asombro de que los dioses de los vilancas hayan enmudecido. Pero esto tiene una explicación, porque en efecto, dicen los dioses, has llegado para ser supremo. Así, pues, pasa a nuestra ciudad y a nuestro trono, Colteya. Nuestras mejillas te pertenecen para que las golpees, nuestros brazos para que los tuerzas, y nuestras espaldas para que las quiebres, si esa es tu voluntad. Mas debemos decirte, cuando los dioses enmudecen, tan sólo por breve lapso retiran su voz del mundo, y cuando vuelven a hablar, extraños son los caminos por los cuales regresan a nosotros sus palabras. ¡Ven, Colteya, el más valiente de la tribu de los vilancas! ¡Ven y contrae matrimonio con nuestra más sagrada sacerdotisa!

Hicieron pasar a Colteya hasta el salón del trono, lo bañaron con el agua más pura del manantial sagrado de la montaña Uruyisa, impregnaron sus cabellos con quillay, lo vistieron con gasa y lino, le pusieron el manto de piel de alpaca, y lo sentaron en el trono, coronándolo.

A continuación ingresó la sacerdotisa más sagrada de Imancabur, aquella cuya virginidad estaba consagrada a Ormicancha el Sol, así como lo habían estado las de su condición durante los siglos hasta que se perdía la memoria en el tiempo. Dicha sacerdotisa fue enyugada a Colteya, y él se la llevó a la habitación sagrada, en donde consumaron la cópula y con ello el matrimonio. La sacerdotisa chilló levemente, gimió después con suavidad, y al último se quedó dormida con expresión evanescente. Y en esto también había una señal para los sacerdotes, quienes con sumo silencio y respeto habían presenciado la escena alrededor del lecho: Ormicancha el Sol estaba complacido.

Pasaron los años. Colteya se había aburrido como gobernante de una ciudad sagrada en la que nunca sucedía nada, y se entretuvo ordenando cobrar pesados tributos alrededor. Con el resultado de dichos tributos, armó un poderoso ejército, y lanzó una serie de invasiones. Los alrededores de Imancabur quedaron arrasados. Llamas, alpacas, guanacos y vicuñas domesticados volvían corriendo a las montañas y bravíos se tornaban de nuevo, los pocos que conseguían escapar a los salvajes saqueos, muertos ya sus dueños a flechazos y pedradas. El Camino Imperial, que no había sido dominado por una sola potencia en incontables generaciones, fue conquistado a todo su largo en los siguientes doce soles. Los poderosos reinos de Urmamba y Chequisaca se desplomaron como farellones heridos por el terremoto, y sus capitales fueron arrojadas al abrazo del fuego. Y siempre en primera línea, protegido como por alguna clase de sortilegio divino, Colteya enarbolaba su mazo y golpeaba a sus enemigos. ¡Sabios eran los sacerdotes que habían sabido leer los augurios en torno a Colteya!

Y como resultado de las eternas guerras de Colteya, numerosas mujeres en todos los rincones de la costa y de la cordillera habían sido cazadas y encerradas. Las más hermosas habían sido apartadas para las habitaciones reales de Colteya. Su esposa, la sagrada sacerdotisa original de Ormicancha el Sol, había comenzado a recibir cada vez menos atenciones, porque Colteya se deleitaba con la belleza de cada novedad que era pastoreada hasta su harén. Además, después de haberle dado varios hijos, la esposa de Colteya había ido envejeciendo, y sus formas se habían ido perdiendo, y el principal atributo por el que se sabe que una mujer es bendecida por los dioses, se había ido difuminando.

– ¡Infeliz de mí! – se dijo la mujer. – ¡He perdido a mi marido, extraviado en los brazos de sus cautivas, y también estoy perdiendo a mi dios! ¡Ormicancha el Sol, poderoso que extiendes tus rayos sobre el justo y el injusto! ¿Por qué me has abandonado? ¿Por qué me has ordenado perder mi virginidad en manos de tu elegido, cuando mi virginidad te estaba consagrada? ¡Ormicancha el Sol, mi belleza me abandona, y con ella el favor tuyo! ¡Te consagro, pues, mi último hálito de belleza, mi último residuo de juventud, para que me otorgues justicia! ¡Una vez tus augurios fueron obedecidos! ¡Ahora, haz que tus augurios reciban obediencia de nuevo!

Al día siguiente, los sacerdotes de Ormicancha el Sol se acercaron a Colteya, quien descansaba de su última gran incursión militar retozando entre seis damas. Los sacerdotes lo miraron y le dijeron:

– Ormicancha el Sol manda que vuelvas a tu tribu, a la tribu de los vilancas.

– ¿Qué? – saltó Colteya bruscamente. – ¿Te atreves a desafiar mi ira? ¿Acaso no soy yo Ormicancha el Sol...?

– Ormicancha el Sol ha ordenado que tus años de gobierno cesen. Debes abandonar todo lo ganado aquí, y regresar a la tribu de los vilancas, porque los dioses de los vilancas han hablado de nuevo.

– ¡Conque me desafiáis! ¡Probaréis entonces mi poder! ¡Os quebraré el espinazo, os lo quebraré a todos! ¡Soldados! ¡Traedme mi mazo! ¡Traédmelo ahora, y ayudadme a prender a estos infames! ¡Porque yo les enseñaré cual es la voluntad de Colteya, de la tribu de los vilancas, bendecido por Ormicancha el Sol!

Pero ningún soldado se acercó. Era sabido por todo Imancabur que los augurios habían sido nefastos, y que Colteya debía ser expulsado.

Forcejeando con fuerzas que ya no eran las de su juventud, debilitado por los placeres del harén, medio loco de frustración, y desnudado a la fuerza, fue arrojado más allá del puesto de guardia que flanqueaba la única entrada de Imancabur desde el sagrado desfiladero de Miyahuasi. Se dijo que había regresado a los vilancas y éstos lo habían agarrado y descuartizado. Otros creyeron verle mendigando limosna en una aldea a quince días de distancia. Otros, en fin, dijeron haberle visto en las montañas, cazando desesperadamente cuyes y mordiendo hojas de coca como único sustento. Pero ninguno pudo dar prueba cierta de qué era lo que había sucedido. El registro, la tradición oral, iba a inventar destinos cada vez más fantásticos para Colteya, y su cadáver singular acabaría engullido en el gran interior de la leyenda universal.

Las leyes de Imancabur ordenaban que la esposa debía seguir siempre a su esposo, y por lo tanto, debía ser expulsada con él. Sin embargo, esto no fue posible: la antigua sacerdotisa virgen consagrada a Ormicancha el Sol, había desaparecido misteriosamente, como si la tierra se la hubiera tragado. Unos pastores reportaron, algunos días después, haber visto a una vieja misteriosa que tenía una mirada ciertamente altanera, pero que sólo mascullaba palabras sin llegar a darle volumen suficiente como para que éstas pudieran ser escuchadas: la habían dejado que viviera en una cabaña, y le daban carne de llama por compasión. Los sacerdotes fueron a la cabaña para determinar quién era la vieja en cuestión y de dónde había salido, puesto que debía haber pasado forzosamente por el sagrado desfiladero de Miyahuasi y la ciudad de Imancabur para poder ascender por los faldeos de la montaña Uruyisa, y nadie había reportado semejante paso. Pero los sacerdotes no pudieron determinar de quién se trataba: incluso los augurios al respecto no arrojaban resultados. Finalmente concluyeron que la voluntad de Ormicancha el Sol no es la de los hombres, y que extraños son sus métodos para imponerla, de manera que decidieron dejar a la vieja en paz, y descendieron ladera abajo hasta la ciudad de Imancabur, la que hasta hace no demasiado tiempo regía un gigantesco imperio construído en menos de una generación.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Final del Quinto Ciclo de "Corona de Amenofis".


En Diciembre, y en día sábado de manera excepcional, llega a su fin el Quinto Ciclo de "Corona de Amenofis". El lector podrá despedir el año y el ciclo 2011 de la blogoserie, todo el mismo día sábado 31 de diciembre. El calendario de los episodios será el siguiente:
  • LUNES 19 DE DICIEMBRE - "Si Corona de Amenofis no es nuestro...": Los enemigos no descansan, y emprenden el último asalto contra Corona de Amenofis.
  • LUNES 26 DE DICIEMBRE - "...entonces no será de nadie": Los héroes defensores de Corona de Amenofis deberán librar una última batalla por el control del lugar más importante de la Tierra.
  • SÁBADO 31 DE DICIEMBRE - "El círculo del futuro": Personajes encontrarán su destino. Un Nuevo Orden Mundial comienza. Y el círculo del futuro se cierra... o se abre.
Así es que, a no olvidarlo. La blogoserie que es la obra maestra de la Ciencia Ficción en Chile, alcanza el final de su Quinto Ciclo, este próximo 31 de diciembre. Estén atentos, envíen su apoyo, y sigan visitando la Guillermocracia.

CORONA DE AMENOFIS
EN SU PROPIO BLOG:
http://coronadeamenofis.blogspot.com


domingo, 11 de diciembre de 2011

Remake de "V": La larguísima conquista extraterrestre.


Frente a muchos frikis que entre los nebulosos recuerdos de su infancia almacenan una serie llamada "V", yo vine a verla en una repetición ya bien entrada la década de 1990. Entendí que la serie original, que en Latinoamérica se exhibió como "Invasión extraterrestre" según recuerdo, estaba bien para sus años, pero ya en el momento de verla había envejecido lo suyo. En ese sentido, hacer un remake de "V" no parecía a priori mala idea. Era cuestión de traer las buenas ideas desde el pasado, y darles la carne de las nuevas tecnologías, para una nueva generación ávida de asustarse con lagartos espaciales comerratas.

Sólo que la serie no resultó ser tan buena.

Por otra parte, tampoco resultó ser tan mala como mucha gente sostiene.

"V", el remake de 2009, es una serie con sus fortalezas y defectos. Incluso en algunos casos, alguna que otra decisión técnica influyó en el resultado final. Por ejemplo, su duración. Como no le tenían fe al material, le dieron vía para sólo 13 capítulos en la primera temporada, lo que fue una buena idea porque disminuyó al máximo el relleno, en beneficio de la historia de fondo. Luego, cuando la serie parecía que iba a ser cancelada, se le otorgó una segunda temporada, pero ésta de sólo 10 capítulos, lo que también obligó a condensar la historia. Este empaque narrativo en que la historia entera es despachada en algo más de veinte capítulos, cuenta como lo mejor del remake.


La historia parte con la llegada de 29 grandes naves espaciales sobre otras tantas ciudades terrestres, en una secuencia muy bien lograda para reflejar el impacto que dicho suceso tendría en la realidad. La chica a cargo tiene apariencia humana, se hace llamar Anna, y es un personaje de un carisma avasallador. Aquí tenemos una primera virtud de la serie: su villana viene interpretada por Morena Baccarin, quien crea una Anna que consigue reflejar muy bien el maquiavelismo y el carácter manipulador de su personaje. Es una lástima que los guionistas no siempre hayan estado a la altura de la actuación de Morena Baccarin, dándole a veces algunas líneas bastante penosas. En donde mejor se luce, es cuando obra alguna maldad que se sale del libreto esperado por los demás.

Al poco tiempo, una agente de la FBI llamada Erica Evans descubre que los extraterrestres no son lo que dicen ser. A diferencia de la serie original, en que el periodista protagónico entraba al platillo volador y salía cuando quería, usando a veces los siempre socorridos ductos de aire de tamaño humano y sin curvas peligrosas, Erica Evans hace su descubrimiento en tierra firme; andando la serie, por vueltas del argumento, a ella la hacen encargada de la parte humana de la seguridad de la nave, lo que le da una cobertura creíble para ir y venir hacia y desde ella. A partir de entonces, se dedicará en secreto a investigar a los visitantes, mientras como agente del FBI debe actuar dentro de la legalidad y de manera amistosa hacia los extraterrestres. Un buen conflicto se le presentará cuando su hijo, que es un adolescente cabezota y sin sentido común, se meta de cabeza en el grupo de amigos de los visitantes, por lo que hay conflicto familiar asegurado. Uno de los puntos bajos de la serie es que dicho conflicto es alargado por el recurso de hacer al hijo cada vez más idiota y despreciable, aunque por otra parte la actriz Elizabeth Mitchell consigue dar bien la nota con su doble rol de agente federal y de madre.

La primera temporada lidia fundamentalmente con las consecuencias de la llegada de los extraterrestres, la investigación sobre su identidad, y la lenta búsqueda de aliados. A diferencia de la serie de 1980, en donde los extraterrestres instalaban su dictadura ya desde el episodio piloto, aquí se toman su tiempo para desarrollar sus planes. Estos capítulos están muy bien llevados, con varios momentos en que los personajes deben tomar decisiones éticas difíciles, y cometen varios errores tácticos. No es la televisión más percutante de los últimos años, pero la historia en general se desenvuelve bien. Podemos omitir por supuesto algunos intentos demasiado obvios o desesperados por ganar audiencia, como por ejemplo la cantidad de escenas en que Laura Vandervoort se pasea con escotes o ropa interior. Supongo que algunos lectores no se quejarán por eso, y yo tampoco lo hago. Pero no es un fanservice esencial de verdad para la trama.


Es en la segunda temporada que la serie afronta un dramático descenso de calidad. La primera temporada había quedado en un continuará dramático, con el cielo de color rojo debido a un dispositivo desatado por Anna. Teniendo a la vista la serie original, la lógica indicaba que en la segunda temporada deberíamos haber visto cómo los visitantes por fin tomaban el control de la Tierra de manera abierta. Pero en el primer episodio de la segunda temporada, Anna le revela al mundo que el cielo rojo es temporal, y que nada va a suceder; por supuesto que todo es parte de un plan a largo plazo, pero eso los seres humanos no lo saben. Sin embargo, de cara a la audiencia, esto suena a desinflar las expectativas. Además se sumó como personaje la madre de Anna, interpretada por la actriz que era la villana de la serie original (Jane Badler como Diana, e incluso el personaje se llama igual), con una subtrama horrible que ayudó a llevar la serie al terreno de la teleserie nocturna. Si a eso le sumamos que los guionistas no tienen idea de genética, y que el plan de los extraterrestres es algo que hubieran podido hacer de manera mucho más sencilla invadiendo de una a la Tierra con todo el poder militar que tienen, según se deja traslucir, y lo que tenemos suena a un enorme alargue sin sentido alguno.

Aún así, la segunda temporada nos legó algunos buenos episodios por el camino. El mejor quizás sea la visita de Anna al Vaticano. Aparte de ser una crítica abierta a la religión, cosa que en la televisión de Estados Unidos suele hacerse de manera más solapada, el capítulo gira en torno a la cuestión de por qué los seres humanos tienen fe, o en qué.

El final de la serie es también bastante interesante. Es obvio que quisieron dejar la historia en un continuará incluso más mayúsculo que la primera temporada, para que los fanáticos forzaran al canal a renovar la serie una tercera temporada. No funcionó, pero a cambio tuvimos un último capítulo macabro en donde no sólo se produce la invasión extraterrestre definitiva, sino que además, es realizada de una manera tan rotunda y contundente, que se puede decir que la victoria de los visitantes es definitiva. Fue un final inintencionado, pero sigue siendo un buen final, o al menos, uno distinto a lo habitual en el común de las series en donde gana el bueno.

Quizás el principal problema de "V" haya sido el alargarse demasiado. El interés de la serie original era ver a la Tierra, en particular a Estados Unidos la "Tierra de la Libertad", sometidos a una dictadura totalitaria. Por eso, en dicha serie la ocupación extraterrestre fue llevada a cabo de manera muy rápida. En el remake, en cambio, la ocupación marchó demasiado lento, lo que llevó a que los capítulos se alargaran, lo que en definitiva llevó a que el público se aburriera. No ayudó que, como parte de esto, Anna apareciera como una supervillana invencible, por lo que la dosis de suspenso referente a si iban a sorprender o no a la villana, se vino abajo.

Se ha dicho que "V" es un reflejo de la política de la época de Barack Obama, y que el mensaje de paz y esperanza de los visitantes es una especie de parodia del mensaje de esperanza de Barack Obama. No creo que la comparación sea tan obvia. Pero sí en términos generales estaría de acuerdo en que "V" refleja algo muy propio de nuestro tiempo, que es el discurso hipócrita de los medios de masa. En muchos sentidos, los visitantes son como las gentes que desde sus alturas benevolentes nos traen un mensaje de amor y paz, cuando en realidad tienen su propia agenda que puede involucrar o no la extinción de la humanidad. Ese concepto es algo muy familiar a los indignados que en 2011 se han sublevado contra el sistema político y financiero internacional. Dicho así, esta serie debería haber sido un éxito. Pero no lo fue. Quizás porque la gente se asustó con una historia de ciencia ficción demasiado cercana a la realidad, aunque sea de manera metafórica. O quizás también por una serie de decisiones a nivel de guión, que degeneraron una buena idea en una telenovela venezolana en sus últimos capítulos, triángulos amorosos incluidos. En cualquier caso, creo que este remake merece una oportunidad para el espectador casual, o al menos, para el espectador interesado en la ciencia ficción.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Dollhouse: Abstracción filosófica y fetichismo.


Después del milagro de haber convertido una película basurienta en una encomiable serie televisiva, a saber "Buffy la Cazavampiros", Joss Whedon quedó como un chico maravilla de la televisión. Trató de mantener el título con "Firefly", sin resultados. Luego trató con "Dollhouse", que resultó otro fracaso en forma. Como no he visto ni "Firefly" ni la película "Serenity", no me referiré a ellas. Pero sí seguí devotamente "Dollhouse", y puedo decir que la serie fue muy infravalorada. Porque a pesar de sus defectos, "Dollhouse" es una serie de ideas atrevidas, que plantea una serie de problemáticas muy interesantes.

La protagonista es Echo. Ella fue interpretada por Eliza Dushku, quien ya había trabajado con Whedon. Entremedio se mantuvo con "Tru Calling", que también tuvo un éxito mediocre. En "Dollhouse" ofició de productora, lo que trajo complicaciones innecesarias a la serie. Porque mucho de la misma fue para lucimiento de su estrella, forzando a veces la trama de manera irritante. Echo es un "activo", o sea, un ser humano reclutado en unas instituciones llamadas "dollhouses" ("casas de muñecas"), en que los activos viven con personalidades borradas e infantiles. En realidad los activos son agentes a contrata, cuyas memorias han sido borradas para dejarlas como tabula rasa; sobre dicha memoria en blanco se graba la memoria que va a ser por completo nueva y de diseño, hecha ex profeso para cumplir con el contrato para el que es cargada dicha memoria; cumplido el contrato, se borra otra vez la memoria, y el activo vuelve a su vida con personalidad infantil en la dollhouse. Por lo tanto, a lo menos en el inicio de la serie, Echo en realidad va a ser una personalidad nueva en cada capítulo, sin hilación entre una personalidad y otra. En el inicio de la serie, a lo menos.

La serie tomó un riesgo enorme al invertir por completo la fórmula de muchos programas televisivos. Respecto del elenco, existen tres clases de programas televisivos. El más simple es el protagonista o núcleo de protagonistas invariables, reemplazando todos los secundarios capítulo a capítulo; es el esquema de "Los ángeles de Charlie", "Los magníficos", y en casos extremos, de "El fugitivo" o la serie televisiva de Hulk con Lou Ferrigno. El otro esquema es tener un elenco más o menos coral, con un núcleo de personajes principales y muchos secundarios recurrentes cuyas tramas se hilvanan con la principal; en este esquema encontramos a "24", "Lost" y cualquier telenovela por temporadas al estilo "Dallas" o "Dinastía", y también "Buffy la Cazavampiros". En estos dos esquemas siempre hay uno o unos pocos personajes principales como fuerza motriz, lo que es una necesidad porque lleva al público a identificarse con los personajes y seguir su suerte. Existe una tercera variante, que es reemplazar a todo el elenco cada capítulo o grupo de capítulos, lo que es arriesgado porque los nuevos personajes deben ganarse al público capítulo a capítulo, sólo para ser desechados en el siguiente; no sorprende que este esquema sea muy poco recurrente, y se utilice en programas de antología como "Dimensión desconocida" o el programa de historias policiales de Alfred Hitchcock.


"Dollhouse" reventó la teoría al proponer de manera inicial un cuarto esquema: los personajes secundarios se mantienen y desarrollan en el tiempo, y es el personaje principal quien es reemplazado todos los capítulos. Porque a pesar de que es siempre Echo y es siempre interpretada por Eliza Dushku, al ser su personalidad completamente vaciada y reemplazada cada capítulo, siempre se trata en el fondo de un personaje distinto con una historia y trasfondos distintos, que serán desechados al final del capítulo. Esto es ingenioso, por supuesto.

Pero esto trajo un riesgo que a la larga fue la tumba de la serie. Para introducir el universo de la misma, los creadores resolvieron que era buena idea producir capítulos autoconclusivos. Y la apuesta salió muy mal porque el público, desconcertado, se encontró con que no tenían un protagonista claro al cual amarrarse emocionalmente. Imagínense por ejemplo, si en "El auto fantástico" el jefe y la mecánica y KITT hubieran sido siempre los mismos, pero el conductor de KITT hubiera sido reemplazado todos los capítulos; sin un personaje principal claro, aunque fuera uno de cartón piedra, los espectadores no iban a sentir conexión con la serie como un todo. Si sumamos que algunos episodios autoconclusivos eran buenos, pero otros eran de un nivel terrible, la fórmula era segura para espantar a la audiencia. Y eso fue lo que ocurrió.

A mitad de la primera temporada quedó en evidencia que todo lo anterior había sido un prolongado build-up para echar a andar la verdadera trama, que es la conspiración detrás del programa de implantación de personalidades. Esto incluyó que empezamos a descubrir el trasfondo de Echo y su historia pasada, con lo cual por primera vez tenemos algo parecido a un protagonista. En este punto, la serie se volvió algo más convencional, más entendible, y por qué no, también más interesante de seguir. El problema es que a estas alturas, mucha gente se había ido, y ya no volvería.

Al final de la primera temporada parecía claro que "Dollhouse" no obtendría una renovación. Los productores decidieron entonces que terminarían con un final que cerrara la serie como un todo. En otro alarde de empujar los límites, dedicaron el antepenúltimo y penúltimo capítulo a referir una batalla final contra un supervillano, y luego en el último capítulo, ampliaron brutalmente el horizonte al saltar diez años en el tiempo, y mostrar las instalaciones de la dollhouse destruidas, sus personajes desaparecidos para siempre, y el mundo en general convertido en un escenario apocalíptico debido a que la tecnología para borrar personalidades se ha salido de control. Como final de la serie, hubiera sido perfecto.

Sólo que la serie no terminó. En vez de ello fue renovada para una segunda temporada.

Los productores decidieron no desaprovechar la oportunidad, y se lanzaron a la tarea de recuperar espectadores, o al menos conservar a los que ya estaban embarcados. Una de las críticas de los fanáticos de la serie era que no se habían dado el tiempo para construir una mitología. La segunda temporada por lo tanto iba a ser más mitológica. Además, tenían una oportunidad invaluable. Ya que la primera temporada había anunciado el fin de la civilización, la segunda se referiría a cómo se había llegado hasta esa situación.


Por desgracia, desperdiciaron dos o tres episodios como historias autoconclusivas, con lo que volvieron a enajenarse más espectadores. Pero después, la serie no para de remontar hasta su final. Es seguro decir que la segunda mitad de la segunda temporada es la mejor parte de la serie, y redime muchos de los errores cometidos con anterioridad. Los capítulos autoconclusivos quedan de lado, y se ofrece una historia continuada en que se muestra el trasfondo de las dollhouses, se revela cual es la naturaleza de un misterioso apartado de las dollhouses que es el Atico, y se muestra en definitiva cómo casi por accidente se desarrolla la tecnología que permitirá la implantación de personalidades a distancia. Por supuesto que en malas manos, implantar personalidades a distancia lleva al caos y la desintegración social. El último capítulo es también un episodio ambientado diez años en el futuro, en medio del caos social, pero abre las puertas a la esperanza, en un final ambiguo, pero más optimista que el primero. A estas alturas ya se sabía que "Dollhouse" no iba a obtener renovación, de manera que este final se sabía definitivo, y de la manera en que está planteado, lo es.

La serie hinca el diente de manera decisiva en el problema de qué nos hace humanos. La idea es que los recuerdos configuran la personalidad. Borrar los recuerdos implica por lo tanto eliminar al ser humano. A la vez, inocular recuerdos falsos o implantados encima de otros recuerdos reales o no, termina creando una personalidad que no tiene nada que ver con la original. Para colmo, los activos están sinceramente convencidos de que sus recuerdos son reales. Uno puede preguntarse si el que sus recuerdos sean falsos, los hace ser menos personas. Después de todo, sienten alegría y dolor igual que todas las personas. Para colmo, la tecnología permite implantar una misma personalidad a varios activos, de manera que pueden haber muchas copias de un mismo ser humano rondando en distintos cuerpos. Hablando de manera técnica, la serie plantea problemas que parecieran propios de la literatura biopunk, acerca de la disolución de la Humanidad y el posthumanismo.

Otra pirueta de la serie es la cuestión de cómo los terceros tratan a las personas. Los activos son tratados como esclavos o mercancía peligrosa, sólo que ellos mismos no lo saben. Además, algunos humanos sin borrado pueden encariñarse con los activos.

La serie funciona así como una gigantesca metáfora de cómo la personalidad de la gente se está disolviendo en nuestros días. "Dollhouse" está a medio camino del final de un camino preludiado hace un siglo por "La rebelión de las masas" de Ortega y Gasset. Dentro de una sociedad de masas, las personas tienen cada vez menos identidad propia y son cada vez más rebaño. Las personas son intercambiables entre sí, debido a que todas creen o piensan lo mismo. El último paso es hacer ese cambio efectivo mediante una tecnología de implantación de personalidades. En muchos sentidos, el mundo exterior funciona como una máquina de implantación de recuerdos. Siempre ha sido así, porque todos nosotros modificamos nuestra conducta según aprendemos de nuestra interacción con el medio ambiente; pero con el bombardeo audiovisual, dicha tendencia se ha exacerbado. Nosotros no sólo recordamos ciertos eventos históricos o ciertas marcas publicitarias, sino que asociamos ciertas emociones hacia ellas. Dichas emociones son implantadas, no a través de dispositivos tecnológicos al estilo de "Dollhouse", sino a través de la televisión y de Internet. Cuando fue el atentado a las Torres Gemelas, todos los noticiarios lo dramatizaron de una manera tal, que se transformó en un punto de giro en la historia contemporánea, a pesar de que en estricto sentido, lo ocurrido sólo le atañía a Estados Unidos y el Medio Oriente. Y esas máquinas de implantar recuerdos y emociones que son los medios de masas actuales, están al servicio de grandes conglomerados económicos que no piensan en la democracia, sino en obtener el máximo de ganancias. Si esto se condice con el juego democrático, mejor, pero si no es así, entonces la democracia se va al garete.

Una desgracia de "Dollhouse" es que todas estas especulaciones filosóficas estaban en general bien tratadas dentro de la serie, no de manera explícita, pero sí en el subtexto; pero a cambio, para vender la serie, en numerosos casos debieron descender al fetichismo. Un punto interesante de la serie, que uno de los personajes del futuro incluso se burla de ello, es que una tecnología tan asombrosa es usada en la mayoría de los casos para fabricar prostitutas de lujo. En muchos casos en que se involucra Echo, a ella se le implanta la personalidad de una acompañante o escort. Suena realista, considerando que muchos inventos encuentran de inmediato su camino hacia las aplicaciones pornográficas, pero la serie nunca se hizo demasiado cargo de esto, más allá del drama episódico de los personajes, por lo que quedó como un intento desesperado de ganar audiencia.



En resumen, con sus falencias y problemas, la serie era mucho más atrevida y tenía muchas más ideas que el promedio de lo que nos llega a través de la televisión de manera corriente. Es una lástima que lo abstracto del concepto, sumado a algunos errores en la propuesta, la condenaran a la irrelevancia. Aunque eso tuvo su vertiente positiva. Debido a la poca confianza en el concepto, y a la renovación después, la serie consta apenas de 26 episodios, por lo cual se hace más llevadera de ver. Con la promesa adicional de que el final de la serie es de verdad el final de la serie y que cierra todas las tramas principales desarrolladas con anterioridad.

domingo, 4 de diciembre de 2011

"Los dragones custodios del buen monarca Epifanes".


Desde los oasis ubérrimos de Al-Zaurum
hasta las llanuras polares de Piindavarna,
desde las laderas pedregosas de Naalzabum
hasta los manantiales abundantes de Indonarma,
sobrevuelan las sombras aladas de los guardianes,
los dragones custodios del buen monarca Epifanes.
Su temperancia es nuestra seguridad.
Su benevolencia es nuestra prosperidad.
Las espadas se rinden ante los alados bastiones,
la fuerza y el esplendor de los guardianes dragones,
su protección y su amistad entre otros graves dones,
su fortaleza, columna vertebral de las civilizaciones.
Esbeltos dragones cazadores
y anchos dragones acorazados,
pequeños y ágiles zapadores
bajo inmensos voladores astados,
todos ellos siempre reunidos y congregados
para librar la guerra, todos uno, hermanados.
Extiende el buen monarca Epifanes su mano,
ante ella se inclinan dragones y humanos,
listos para la guerra, esperando el sacrificio,
sin darle tregua al enemigo, sin armisticio,
sintientes, unidos en la cadena de la civilización,
dragones y humanos en una alada bendición.
¡Señores del Cielo, escamas como robles,
tal es la canción de las bellas bestias nobles,
su vuelo ancho y su bravura rugiente,
alas extendidas entre Oriente y Poniente!
Canta conmigo mientras ensancha sus alas
el dragón del ancho cielo sobre la tierra rala.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

ZOOCINE - "Trailers".


LAURENCIO: ¿Alguien me quiere recordar quién eligió esta película, por favor?

VÍCTOR: Yo lo hice, Laurencio, no te preocupes. No la eligió Chilekent, así es que no habrá chicas desmembradas con motosierras, y no la eligió Jordan, así es que no habrá comedia romántica.

LAURENCIO: Pero la elegiste tú, y tu gusto de cine es... un poco...

VÍCTOR: ¿Malo? Oye, como soi...

LAURENCIO: Ecléctico, eso quise decir.

JORDAN: ¿Quieren calmarse, chicos, por favor...?

CHILEKENT69: No te urjái, Jordan. Mira, chica, todavía faltan como cinco minutos.

LAURENCIO: Lo malo de venir al cine a ver una película adolescente, son todos esos engreídos pendejos de mierda tragando sus palomitas de maíz como heliogábalos, sin cerrar la boca, tirándolas hacia adelante... Seguro que van a comentar después la película en voz alta... eh... ah... Hola.

JORDAN: ¿Te acabo de ver saludando a esos engreídos pendejos de mierda, Laurencio...?

LAURENCIO: Eh... Eh... Sí. Es que... bueno... son cuatro de mis alumnos en la Escuela de Cine.

VÍCTOR: Supongo que no los vas a rajar porque vinieron a ver “Super Agente Mortal” en vez de... no sé... Kubrick, o... Woody Allen, ¿no?

LAURENCIO: No... No... Creo que haré algo más maquiavélico para ellos. Los haré disertar sobre la película, extrayendo todos los subtextos metalingüísticos sobre el problema de...

JORDAN: ...la incomunicación en la modernidad o algo así, ¿no? Sí, por la cara se te nota.

CHILEKENT69: A veces te lo tomas demasiado en serio, Laurencio. No viste el trailer de “Super Agente Mortal”, ¿verdad?

LAURENCIO: ¿Trailer...? ¿Qué es eso?

VÍCTOR: La sinopsis. A las sinopsis ahora las llaman trailer. Y a propósito... ¡aquí vienen!

LAURENCIO: ¡Había olvidado también lo fuerte que ponen el volumen! ¡Dios!

CHILEKENT69: ¡Cállate, Laurencio, no dejas escuchar nada! ¡¡¡UOOAAÁ...!!! ¡Mira, mira, mira, qué bacán...! Cacha, hueón... Me'ia explosión, hueón... Chucha, esta cosa va a ser la cagá...

VÍCTOR: ¿Cuál es?

CHILEKENT69: “Orbita termonuclear”...

JORDAN: ¡Pero si ni siquiera ha salido el título...! Ahí está. Sip... “Orbita termonuclear”.

CHILEKENT69: Es que ya había visto el trailer en Internet. De hecho, lo colgué en mi blog.

LAURENCIO: ¿Es idea mía, o el título original en inglés es “Pinta tu satélite”?

VÍCTOR: “Paint Your Satellite”... Yep... “Pinta tu satélite”, ésa es la traducción.

JORDAN: Chicos, ustedes no tienen remedio. Les ponen un par de explosiones y una chica con traje espacial ajustado, y se vuelven locos de... eh... ¡Mira, mira, mira! ¡¡¡JUA-JA-JA-JÁ...!!! ¡¡¡JUAJAJAJAJÁ!!! ¡Oye, pero mira qué buena...!

CHILEKENT69: Eh... Jordan... Chica... Ella es... Julia Roberts.

JORDAN: ¡Sí, mírala como...! Me encanta cuando alega y se pone histérica. ¡Es como yo, pero en versión anciana!

CHILEKENT69: Jordan... Jordan... Julia Roberts no es... graciosa. ¿Estamos...?

JORDAN: No importa. Víctor la va a ver conmigo, ¿no?

VÍCTOR: ¿“Bonita y fugitiva”...? Yo... Eh... Bueeeeeenoooooo...

CHILEKENT69: ¡Pagafantas!

JORDAN: ¿Qué es un pagafantas?

CHILEKENT69: Calzonudo, traduzido del ezpañóh.

LAURENCIO: Mira, ésa parece tener una trama interesante... Esta sí. Robert De Niro como un mendigo... Qué actorazo... Pero... ¡Un momento! ¿Por qué está sacando un rifle?

CHILEKENT69: No es un rifle. Es un AK-47. ¿O no sabías, Laurencio, que Robert De Niro está haciendo puras mierdas ahora? Mira eso... “Mendigo mercenario”. Mendigo es De Niro, que... Oye... ¿No es ése el mismo puchero idiota que hacía como mafioso en “Analízame”?

VÍCTOR: Mira este trailer... ¿Qué película es ésta? Parece chilena...

CHILEKENT69: No es una película. Es propaganda de BancoEstado. Mira, ahí está el pato.

LAURENCIO: ¡Sht! Ya va a empezar...

CHILEKENT 69: Sí, que lata. Mejor los trailers, te ponen todo lo bueno en dos minutos y listo.

JORDAN: ¿Apagaron sus celulares?

LAURENCIO: Por supuesto, yo soy un caballero educado que no interrumpe a los demás.

VÍCTOR: Yo lo dejé en silencio. Es que por si mi mami llama... Ya saben...

CHILEKENT69: Yo también lo tengo en silencio, para tuitear la película. ¡Twitter me necesita!

JORDAN: Dios, es sólo una película... ¡Chicos, ustedes no tienen remedio!

domingo, 27 de noviembre de 2011

INTERMINABLELOGÍAS: La saga del Padrino.


Sin duda, la obra magna del género gangsteril en el cine es la saga del Padrino. Dos partes de la misma fueron rodadas casi en secuencia, estrenándose apenas con dos años de diferencia, mientras que la tercera parte se demoró dieciséis. La trilogía fílmica constituye un hito cinematográfico, y también una de las sagas más épicas del siglo XX, cuyos eventos principales abarcan cerca de ochenta años, y tres generaciones de personajes que se suceden unos a otros.

Todo arrancó con la novela original de un escritor llamado Mario Puzo, a la que por fuerza debemos referirnos debido a las divergencias entre las películas y el material de base. Puzo mismo era un inmigrante italiano cuya familia se avecindó en Nueva York. No es casualidad que la base de operaciones de los Corleone, su ficticia familia de mafiosos, sea el mundo ítaloamericano de Nueva York. Después se dedicó al periodismo, en donde reunió el material de base que le sirvió para escribir varias novelas de mafiosos, la más importante de las cuales es “El Padrino”.

La novela tiene una estructura bastante sencilla, un poco desordenada, pero muy funcional: está dividida en cerca de una veintena de capítulos, pero no presenta los sucesos de manera lineal, sino que a partir del desarrollo de una historia principal, que es el declinar de Vito Corleone y el ascenso de su hijo Michael, se insertan capítulos de flashback sobre distintos personajes, que transforman la bidimensionalidad de una historia llevada desde el inicio hasta el final, en la tridimensionalidad de un gigantesco universo de personajes, relaciones y circunstancias. Puzo le dedica una buena cantidad de páginas iniciales al matrimonio de Connie, hija de Vito Corleone, en 1946; de esta manera nos muestra a la Familia, su cultura y su mentalidad. En una secuencia, un pobre italiano le pide a Vito Corleone venganza contra unos adolescentes que ultrajaron a su hija. Vito Corleone le reprocha que, siendo italiano, no ha acudido a él primero, sino a los tribunales estadounidenses, que han dejado sueltos a los adolescentes porque son hijos de alguien importante. Vito Corleone expresa cuánd menospreciado se siente, pero perdona a este protegido, y envía a algunos matones para que los adolescentes reciban su castigo. Con esto, se nos expone que Vito Corleone obra con su propia ley, que es más benevolente y justa que la de las instituciones. En definitiva, Vito Corleone es una especie de Robin Hood que protege a su etnia de las redes clientelares del poder. A través de la novela se desliza una crítica sutil contra las instituciones de Estados Unidos, dejando implícito que todo se mueve por contactos y presiones, y no hay lugar para surgir en la vida mediante el trabajo honrado o la democracia. Notemos que la novela no es tanto sobre mafiosos, sino un impecable thriller político sobre la lucha y el ejercicio del poder.

Andando la novela, Vito Corleone sufre un atentado que lo envía al hospital. Los Corleone pasan por horas críticas. Como solución desesperada, su hijo Michael Corleone se ofrece para un atentado. Nadie cree en Michael, en particular su más sanguíneo hermano Sonny, líder en ausencia del hospitalizado Vito, porque Michael parece carente de personalidad. Pero no hay alternativa. Michael mata a algunos enemigos, y luego, para evitar la venganza posterior, es enviado a Sicilia, el hogar nativo de los Corleone. Aquí, la novela se bifurca en dos grandes tramas. Por un lado, vemos como Michael Corleone entra en contacto con su propia herencia, y regresa a Estados Unidos fortalecido y listo para entrar a los negocios cuando Sonny perezca bárbaramente acribillado, mientras que en la trama paralela, vemos la juventud de Vito Corleone, en que éste llega a Estados Unidos como inmigrante desde Sicilia, se instala en Nueva York, y comienza a forjarse las redes y alianzas que lo llevarán en un futuro a convertirse en el Padrino. La novela marca así un agudo contraste entre Vito Corleone, quien está construyendo un imperio de poder, y Michael Corleone, que lo está defendiendo y a su vez cayendo víctima de ese poder. Después de que Vito Corleone muere, Michael toma el control absoluto. Y todo se salda por supuesto con un brutal baño de sangre, y con una escena significativa: la esposa de Michael, Kay, quien ha presenciado la pérdida de la inocencia y la progresiva brutalidad de su marido, reza en la iglesia por la salvación de su alma (esta escena fue cambiada en la película).


Mario Puzo escribió una secuela llamada “El siciliano”, que también fue adaptada como película, ahora por Michael Cimino. Existe también una novela de diferente autor, llamada “El Padrino regresa”. No me referiré a ninguna de ambas novelas, ni a la película tampoco, simplemente porque no las he visto ni leído.

Apenas publicada la novela en 1969, los estudios se interesaron en rodarla como película. Los estudios preferían a Sergio Leone o a Peter Bogdanovich para rodarla, pero ninguno se interesó. Francis Ford Coppola tampoco quería, porque sentía que la novela caricaturizaba a los ítaloamericanos, por lo que al aceptar, lo hizo a condición de poder retratar de manera adecuada la cultura ítaloamericana; además, consideró la obra como una metáfora del capitalismo salvaje en Estados Unidos. El hecho de deberle 400.000 dólares a los estudios Warner Bros por el fracaso comercial de “THX 1138”, dirigida por George Lucas pero producida por Coppola, también ayudó. Marlon Brando por su parte tampoco quería interpretar a Vito Corleone, por sentir que el personaje glorificaba a la Mafia. En cualquier caso, ambos terminaron rodando las que serían sus obras maestras en términos de dirección y actuación, respectivamente.

La película es bastante fiel a la novela, en parte gracias a que Mario Puzo mismo trabajó con Francis Ford Coppola en la redacción del guión. Sin embargo, toda la subtrama sobre el pasado de Vito Corleone fue cortada principalmente por motivos de tiempo. También se eliminaron los trasfondos de algunos personajes. El resto es historia: “El Padrino” ganó el Premio Oscar a la Mejor Película, al Mejor Actor (Marlon Brando), y al Mejor Guión Adaptado, y se transformó en un clásico instantáneo del cine. Nino Rota fue descalificado por su clásica banda sonora, debido a haber reciclado el tema principal de alguna oscura película anterior... sólo para obtenerlo por “El Padrino II”, que usa el mismo tema.


Después del éxito de “El Padrino”, y quedando todavía material por rodar, que es todo el pasado de Vito Corleone, los productores se abocaron a una continuación. Mario Puzo y Francis Ford Coppola unieron fuerzas por segunda vez, adaptando todo ese material que había quedado fuera, y creando toda una nueva historia original para referir el destino posterior de Michael Corleone. De esta manera, la película salta entre una trama que se desliza en las dos o tres primeras décadas del siglo XX por un lado, y en otra que se ambienta ya en la época cercana a 1960, con la Revolución Cubana como trasfondo de algunos eventos.

En “El Padrino II” vemos dos etapas temporales de un mismo imperio. A través de la historia de Vito Corleone, asistimos a su formación. Estamos a comienzos de siglo XX, y Vito Corleone es sacado por su familia desde Sicilia debido a una rivalidad entre clanes que ha degenerado en guerra de sangre. Hay dos detalles significativos aquí. Siendo un niño, el pasaporte de Vito queda como “Corleone” debido a su pueblo natal (que, otro detalle, significa “Corazón de León” en italiano), enfatizando el vínculo entre Vito y sus raíces y por lo tanto haciéndolo un extranjero en América. Por otro lado, vemos la Estatua de la Libertad, el símbolo de la democracia americana, en un delicado contrapunto con toda la sordidez que hemos presenciado en la primera película, y seguiremos presenciando en el resto de la saga. En América, Vito Corleone está excluído del sueño americano: es italiano y además pobre, por lo que no puede ascender socialmente. Será sólo a través de la violencia, oponiéndose a un matón local y al final liquidándolo, que se le abrirán las puertas para el ascenso social. Con todo, y esto es significativo, Vito Corleone nunca pierde de vista sus propias raíces. Aunque sus métodos son brutales y violentos, nunca pierde de vista que son medios para alcanzar un fin que no es el poder sino la honra familiar; en su vida familiar y en sus relaciones de negocios, se comporta de manera honorable con quienes a su vez son honorables con él.

Como contrapunto tenemos la trama de Michael Corleone. A diferencia de su ya difunto padre Vito, Michael ha perdido de vista que el poder por el poder es vano e inútil. Los eventos de la película anterior han echado a perder a Michael Corleone y lo han torcido en un hombre paranoico, gélido y ambicioso de poder. Por su parte, y en esto la película es también muy crítica de América, se nos muestra que ésta es la única manera que tiene Michael Corleone de sobrevivir y sacar adelante a la Familia, ya que sus enemigos están dispuestos a todo para liquidarle, desde hacerlo comparecer en audiencias ante el Congreso por sus negocios ilegales, hasta enviar asesinos a ametrallarlo; y sus enemigos están incluso entre los suyos. Michael Corleone acabará transformado en un personaje trágico, cada vez más alienado de sus seres queridos. Su misma esposa acaba por abandonarlo, después de infligirle a Michael Corleone la ofensa suprema de abortar a su hijo. Al final, en una escena que nos muestra su deshumanización, Michael Corleone ordenará el asesinato de su propio hermano Fredo, quien a su vez ha tratado de matarlo en un atentado muy torpe. Es una desgracia que el actor Richard Castellano se quedara fuera del reparto por una discusión salarial, ya que su personaje del matón Clemenza es reemplazado por otro llamado Pentangeli; el que un personaje tan querible y significativo de la primera se hubiera vuelto en contra de la Familia en la segunda, para acabar en el trágico destino que le espera al final, hubiera cerrado aún más el círculo. En la última escena de la película, que hubiera sido un cierre magnífico para la saga, vemos a Michael Corleone en la cima, triunfante sobre todos sus enemigos, habiendo preservado el legado de su padre. Pero al precio de quedarse en la más absoluta soledad.


Sólo que después vino “El Padrino III”. Al igual que la primera, Francis Ford Coppola la abordó fundamentalmente por dinero, ya que sus estudios estaban al borde de la quiebra después del fracaso de “Tucker: Un hombre y su sueño”. Debido a que todas las tramas habían quedado cerradas en la anterior, y además por un significativo bajón de calidad, “El Padrino III” luce un tanto descolgada de las otras dos. En esta película damos otro salto en el tiempo, ahora a finales de la década de 1970, una fecha incluso posterior a las dos películas anteriores, que cubrían el período 1900-1960 aproximadamente. Michael Corleone es mayor y busca la redención acercándose al Vaticano, tratando de limpiar el dinero de la Mafia y blanquear los negocios de su familia. Pero otros mafiosos perciben beneficios en esta maniobra, y tratan de forzar a Michael Corleone para explotar otro inagotable filón. Nuevamente tenemos una parábola del capitalismo en esta película, ahora con un condimento adicional: el Catolicismo y la Iglesia. El Catolicismo no es algo que aparezca a plena luz en el resto de la saga, pero se manifiesta soterrado dentro de los elementos culturales presentados del mundo narrativo. Aquí en cambio aparece una aguda distinción entre el Catolicismo interior de Michael Corleone tratando de buscar la redención, y una Iglesia Católica tan corrupta que es capaz incluso de fagocitar a un Papa empeñado en limpiarla, envenenándolo. El final es menos significativo para la película que para la saga entera: todos los esfuerzos de Michael Corleone por redimirse terminan de la peor manera posible. Y a diferencia de su padre Vito, que ha muerto de manera más o menos plácida jugando con su nieto, Michael fallece solo y de una manera totalmente anodina. Además, ha quedado implícito que la imparable rueda del imperio Corleone sigue, ya que un sobrino suyo, aún más violento y brutal que Michael Corleone si es que cabe (interpretado por Andy García), ha tomado el control del imperio.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

ZOOCINE - "Contagiados".


JORDAN: Chuta, la media película... Me quedé pa'dentro cuando se murió la Gwyneth Paltrow...

CHILEKENT69: Sí... Lo notamos cuando te tapaste los ojos en la escena en que le rebanan el cráneo con una motosierra para hacerle una autopsia.

JORDAN: ¡Y tú que tenís fijaciones con las motosierras, Chilekent! Oye, ¿a tí no te pasa nada con eso? O sea... No sé, es un ser humano, ¿cachái?

CHILEKENT69: ¡Pero está muerta! Por puta, por eso está muerta. Mira, si la mina no se hubiera comido a un hueón en Chicago, no hay epidemia...

JORDAN: ¡Pero la mina se había contagiado igual! Además, había contagiado a alguien que fue a Japón, en el casino, ¿cachai?, antes de que pasara a Chicago... Además si no se contagia entonces la cosa no se llama “Contagio”. Y... puta que soi machista, hueón.

CHILEKENT69: Ya. Se te cayó lo señorita.

JORDAN: Er, hmpf... ¿Y ustedes, tan callados? ¿Qué les pareció la película?

LAURENCIO: Mira, a pesar de ser una película como... popular, no sé... O sea, eso de la epidemia... Estaba muy bien. Me parece que, de alguna manera, desde un ángulo que podríamos, no sé, decir como más de ciencia ficción... Esta película refleja claramente la ontología de una modernidad en donde todos estamos conectados, pero en donde paradójicamente estamos más solos que nunca, intrincados en un laberinto en donde el virus funciona como metáfora de... de...

VÍCTOR: ¿La incomunicación humana?

LAURENCIO: Eso, la incomunicación humana. Brillante, Víctor, brillante.

CHILEKENT69: Eso no fue difícil. Para ti todo se trata de la incomunicación humana, Laurencio.

LAURENCIO: ¡Hmpf!

CHILEKENT69: ¿Ya ven? ¡Tan bonito que hablaba, y ahora no quiere comunicarse!

JORDAN: No seas pesado, Chilekent.

CHILEKENT69: Mira, la película estaba grosa, la media cagá, es que la cagó, hueón. O sea, dime si no te dan cositas con que llega la mina a la casa, de un viaje, y de pronto estái hablando con ella, y... ¡BAM! Al suelo echando espuma... Miren, no sé ustedes, pero es que me cagué ahí mismo, hueón.

VÍCTOR: Yo pensé que no eras tan impresionable... O sea, tu tienes la colección completa de Freddy Krueger en un box de DVD, ¿no?

CHILEKENT69: Sí, hueón, pero es que esa hueá es de fantasía. En cambio, esto es de verdad, hueón. O sea, no verdá-verdá, pero ¿te imaginai que esa hueá pasa? Porque puede pasar, hueón, puede pasar, esa es la hueá más apocalíptica, puh.

VÍCTOR: Sí, pero... No sé... Miren... La verdad es que la película no me gustó.

CHILEKENT69: ¡No, hueón...! ¡Pero cómo! ¡Si la película era la zorra, hueón!

VÍCTOR: No, porque... Es como que no pasaba nada... Te muestran el personaje y ¡ZAZ!, al hoyo.

LAURENCIO: O sea, que no te encariñaste con los personajes. Pero es la gracia, pues. El estilo periodístico, seco...

VÍCTOR: Kubrickiano.

LAURENCIO: ¡Sí, kubrickiano, cómo es que supiste...! Eh... No importa. Mira, esto no es un acercamiento... digamos... emocional al problema de la epidemia. Por el contrario, estamos dentro de un discurso intelectualizante al que debemos acercarnos de una manera racional, brechtiana...

VÍCTOR: ¿Brech-cuánto...?

LAURENCIO: Brechtiana, como Bertolt Brecht. Ya sabes, el dramaturgo que consideraba que los actores no debían representar a los personajes, identificarse con ellos... sino... exponerlos al público. Para que el público no se contaminara con sus emociones, sino que pudiera juzgarlos desapasionadamente. Mira, esta película en eso es magnífica.

CHILEKENT69: ¡Sí! ¡Por eso, qué bueno que a la puta se la cargaron primero!

JORDAN: Erís insensible, hueón... ¿no te dio pena el pobre cabro chico, mirando porque su madre estaba ahí en el suelo con convulsiones y saliéndole espuma por la boca, hueón? ¿Cómo te sentiríai en esas circunstancias, hueón? ¿Ah?

LAURENCIO: Sí, pero la escena fue lo suficientemente fría como para que...

VÍCTOR: En realidad fue una de las pocas escenas que me gustó.

CHILEKENT69: Puta, la raja esa escena, hueón. Y cuando al hueón van y le dicen que la mina está muerta, y el hueón pide hablar con ella... y le vuelven a decir que no, que está muerta...

JORDAN: Bueno, parece que la discusión sobre esta película va para largo. ¿Qué les parece si mejor nos servimos algo...?

VÍCTOR: OK, vamos al patio de comida.

JORDAN: Eh... ¿Al patio de comidas...?

CHILEKENT69: Hueón... ¿No viste lo que pasó por comer en un restaurante? Hueón, después de ver esta película, voy a beber pura agua embotellada y comer... no sé...

JORDAN: ¿Sal de las rocas?

CHILEKENT69: ¡Sí, eso, sal de...! Eh... ¡Oye!

JORDAN: Jajá.

domingo, 20 de noviembre de 2011

"Wasserengel".



Dicen que los ángeles son de aire,
Que vuelan etéreos y nadie los ve,
Que nos miran con enorme desaire
Y que sólo los siente el loco con fe.
Celestiales y seráficos se les supone,
Perfectos, equilibrados, llenos de dones…
Pero yo sé que son de fuego,
Y sus alas abrasan la Tierra,
Que no escuchan ningún ruego
Y que alimentan guerra con guerra,
Cumpliendo una voluntad ultramundana…
Que el hombre la comprenda es petición vana.
Pero te asomas tú desde las aguas,
Tú que portas la calma celestial,
Que haces del mar acuática fragua
Y certero refugio de la sima abisal.
Ahuyentas a todo monstruo, a todo Grendel,
Tu, presencia de calma, mi Wasserengel…
Toma mi mano y no la sueltes más,
Ángel de agua en lo eterno y jamás,
Llevame contigo a lo profundo del mar,
Allí donde nada me habrá de alcanzar,
Y entre las tumbas de los atlantes
Nadaremos por siempre errantes
Mi ángel de agua en mi corazón,
Custodia del océano en constelación.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

ZOOCINE - "Los cuatro de la fama".


JORDAN: ¡Hola! Miren, chicos, no hay más mesitas, así es que... si pudiera pedirles...

CHILEKENT69: Eh... ¿Una chica...?

VÍCTOR: ¡Sí, sí, ven, siéntate! A ver, chica, déjame ayudarte con el pop-corn y la bebida... ¿Te las vas a comer todas...?

LAURENCIO: Víctor... No te muestres TAN ansioso.

JORDAN: ¡Jijí! Son divertidos, chicos. Gracias, eh... ¿Cómo te llamas?

VÍCTOR: Yo soy Víctor. El es... eh... le dicen Chilekent69. Nunca digas su nombre de verdad, o...

CHILEKENT69: ¡Ese ES mi nombre de verdad! Como Clark Kent, pero Chile... Kent...

JORDAN: ¿Y naciste el '69? Porque te ves joven para... eh... no, nada, olvídalo.

LAURENCIO: Ehem... Bueno... Laurencio es mi gracia, señorita...

JORDAN: Me llamo Jordan. Y mejor no pregunten por qué me llamo Jordan, porque... Oh, bueno, está bien, lo contaré... Mi mami me llamó Jordan porque así se llamaba la chica de una película del año de la pera llamada “Cóctel”.

CHILEKENT69: ¡Ah, Elizabeth Shue! Oh, sí...

JORDAN: ¿La conoces...?

LAURENCIO: Por fotos de internet, probablemente... Lo que es yo... En verdad no tengo idea. Pensé que era un apellido, como... Michael Jordan, ¿no?

JORDAN: ¿Y...? ¿Qué película están esperando acá en la confitería?

LAURENCIO: ¿Yo? “Medianoche en París”, que no la he visto todavía. La última de Woody Allen, por si no lo sabías...

JORDAN: ¡Sí, sí lo sabía! Ay, fue tan boniiiiiita... La mina estaba estupenda, ésa, la... ¿cómo se llama? Ganó un Oscar, parece...

LAURENCIO: Marion Cotillard. Sí, magnífica en la película sobre Edith Piaf... Muy buena actuación.

CHILEKENT69: Ah, no, qué lata de película ésa. Mina francesa y no mostraba ninguna teta. Lo que es yo, voy a ver... “Degollados al amanecer”.

JORDAN: ¿No tiene que ver con la dictadura militar, no? Odio ésas películas.

CHILEKENT69: ¡No, no, no! Es súper buena. Mira, se trata de tres chicas que van a California a un matrimonio, van en bikini, y toman la carretera equivocada, terminan en un motel, como el de “Psicosis”... Y ahí empieza a correr la sangre, cuando un maniático saca la motosierra, y...

JORDAN: Sí, sí, sí, ya entendí ya. ¿Y tú?

VÍCTOR: ¿Yo? Bueno, en realidad... No estaba muy decidido, pensaba en una de superhéroes... o en una de acción... o... no sé...

JORDAN: ¿“La boda de tu novio y mi novia”?

VÍCTOR: Eh... Sí... Esa misma iba a ver... De... ¿De qué se trata?

JORDAN: ¡Ay, es buenísima! Mira, la mina de... no sé si ubicas “Parto por adelantado”... Bueno, la mina de esa película tiene un mejor amigo, y los dos se van a casar, pero los novios terminan con ellos, y anuncian que se van a casar, y ellos van a sabotear la boda, y... ¡Qué bueno que la vas a ver! ¡Veámosla juntos!

VÍCTOR: Eh... ¿Y tú no...? O sea, con tanto pop-corn, yo pensé... A lo mejor tienes pololo...

JORDAN: Ah... No. Iba a venir con alguien, pero me dejaron plantada. Mensaje de celular de que tiene una prueba o algo. ¡Ja! Como si yo no supiera que se tomaron el instituto de nuevo. Pero yo soy mina independiente, siglo XXI, así es que vine igual. Aunque... el pop-corn alcanza para dos...

VÍCTOR: Eh... Claro, bueno, total, qué de malo puede salir... Una comedia romántica, a la salida de la cual, si aparece el tipo que te iba a acompañar, me puede poner el ojo morado. Nada de mal, ¿no?

CHILEKENT69: Bueno, si quieres cambiamos, tú ves la de las chicas en bikini y motosierras...

LAURENCIO: ¿No era esa película en el desierto? ¿Y cómo es que andan en bikini...?

CHILEKENT69: ¿Y qué? En el desierto también pueden broncearse, ¿no?

VÍCTOR: Gracias, amigo, pero me quedo con la chica real...

LAURENCIO: ¡Uf! Suerte que yo ya pasé por esa edad, chicos...

JORDAN: ¡Después salimos y comentamos la película! O sea, nuestras películas. ¿Ya? ¿Qué les parece?

LAURENCIO: Lo siento, pero después tengo que ir a preparar unos Power Point para la clase de Introducción a la Semiótica Cinematográfica. Se pone buena con “Blow-Up” la cosa, siempre que pongo esa película queda el rastro de rojos en la sala de clases porque nadie la entiende.

CHILEKENT69: Y yo tengo que ir a paj... er... a postear y tuitear la película para mis contactos en Facebook, WordPress, Twitter, Skype, MSN... Mucha pega, compadre, lo siento, para otra vez será.

VÍCTOR: Y yo... Eh... Bueno, la comentamos tú y yo. Eso si no aparece el tipo a pegarme.

JORDAN: Tipa. Es una amiga. Pero sí, podría pegarte, ella va al gimnasio...

VÍCTOR: ¿Valdrá la pena ir a una comedia romántica y exponerse a ser golpeado por una mina fisicoculturista celosa a la salida, por estar con una chica...? Mmm... Sí. Bien, chicos, nos vemos la próxima vez, disfruten la película...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Educados por la Ciencia Ficción.

El presente artículo fue publicado en el Sitio de Ciencia Ficción el día 9 de enero de 2011, por cordial invitación de don Francisco José Súñer Iglesias, y como parte de las celebraciones por el decimotercer aniversario de dicho sitio. Por alguna razón, hasta la fecha no lo había reproducido aquí, pero nunca es tarde para ponerse al día. En la ocasión, el grupo invitado se congregó en torno al tema de la relación entre la Ciencia Ficción y la educación, y particularmente si el género tiene algún valor educativo. Me ha costado un poco llevar un enlace hasta el especial en sí, pero al pie de la página con mi artículo están enlazados los restantes del especial, así es que supongo que eso puede contar para la causa. Y sin más preámbulos, el artículo en cuestión:


En los lejanos tiempos en que era un niño, y me entregué al incomprendido deporte de coleccionar láminas de álbumes, uno de éstos fue el de Robotech, una de las cumbres de la space-opera televisiva en la década de 1980. Dentro del álbum me encontré con una sorpresa: en la contratapa había un mensaje que nos informaba sobre cómo Robotech, a la vez de ser una entretención, era también una historia educativa, porque ayudaba a los niños a adecuarse al mundo del futuro, ser amistosos con la tecnología, etcétera. Yo era un niño, pero tenía suficiente conciencia como para preguntarme qué serie estarían viendo aquellos que redactaron eso. Porque Robotech era terriblemente pesimista, en donde la guerra era descrita en tonos dantescos, y en donde los buenos siempre la libraban a desgana, asumiendo costos personales, y con la esperanza siempre defraudada de obtener una paz razonable antes de destruir al enemigo. ¿Dónde estaba el tecnooptimismo y la visión esperanzadora del futuro en eso? Niño despierto como era, no tardé en sumar dos y dos: el mensaje estaba dirigido no a los niños, sino a los padres. A ellos se les trataba de inculcar que estaba bien que los niños gastaran tiempo viendo la serie de televisión y coleccionando el álbum, porque a diferencia de otras series polémicas como Mazinger Z o Super Agente Cobra, Robotech era «educativo».

Muchos años después descubrí la existencia de Hugo Gernsback. Este creó el concepto de ciencia-ficción como género, y la consideraba como una literatura «educativa». Pero pronto la ciencia-ficción fue por otros derroteros, y la literatura didáctica que concebía Gernsback se transformó en algo repleto de aventuras y acción. En épocas posteriores aún se exigía cierto rigor científico para las historias, pero esto fue después abandonado casi por completo. Una novela como Dune, por ejemplo, es un universo asombroso en amplitud y coherencia, pero tiene un montón de elementos místicos que son monstruosidades desde el punto de vista científico. Dune es ciencia-ficción, pero no intenta educar sobre la ciencia, y en realidad la burla deliberadamente para conseguir crear un universo incluso más fantástico que sueños anteriores más «racionales» dentro del género. Incluso los escritores que usan la ciencia dura (un Arthur C. Clarke, un Hal Clemens…) lo hacen al servicio de una historia, no al revés, por no hablar de ese salto a la torera que fue introducir al Mulo y los poderes mentales en la Fundación, por el también muy científico Isaac Asimov.

¿Por qué la ciencia-ficción «educativa» fracasó de manera tan aplastante? Creo que la respuesta está en la anécdota personal que referí al comienzo. Cuando yo y todos los niños de mi generación nos sentamos a ver Robotech, no nos interesaba si era posible construir una astronave como el SDF-1, si era posible que los extraterrestres pudieran tener todos forma humana e incluso aparearse con humanos, o si estábamos aprendiendo a convivir con la tecnología viendo un escenario «del futuro». Lo que nos interesaba era la aventura, los peligros que arrostraban los héroes, las vivencias y chascarrillos de nuestros personajes queridos, y en particular, que los villanos tuvieran merecidas y crueles muertes (el que habló de «inocencia infantil» o trataba de llenarse la boca o era un tarado). En realidad, si nos estaban educando o no, nos daba igual. Por eso una película como La guerra de las galaxias es tan popular: no es más que una aventura de capas y espadas ambientada en el espacio, pero eso no es un defecto, sino que justamente es su atractivo. Por eso Matrix es más popular que Dark City: la segunda podrá ser más profunda en lo filosófico, más atrevida en lo estético y más redonda en lo narrativo, pero la primera tiene más artes marciales y más explosiones. Dark City es más nutritiva para el intelecto, pero Matrix es claramente más entretenida como espectáculo.

En general, cuando el escritor o cineasta de fuste siente que un exceso de ciencia puede aplastar la trama, prefiere torcer la misma de una manera u otra. Las naves hiperlumínicas son imposibles según nuestra física actual, pero son un tópico tan recurrente del género que ni siquiera se los cuestiona. Otro tanto ocurre con el viaje en el tiempo. La invisibilidad presenta numerosos problemas lógicos, pero existe un buen puñado de novelas sobre hombres y mujeres invisibles y nadie las descalifica por «imposibles». Y así sucesivamente. Si las leyes científicas amenazan un buen argumento, el narrador literario o audiovisual suele preferir desviarse de la ciencia y salvar el argumento a cualquier costo (otro cuento es que sea un argumento que merezca la pena salvarse, claro, pero ése no es el punto aquí)

Y sin embargo… de una manera u otra, la ciencia-ficción siempre resulta educativa, en otro sentido diferente. Al igual que el arte «general», el arte de la ciencia-ficción se nutre de los sueños y pesadillas de la sociedad en que el artista plasma su obra. Si la labor resulta afortunada, habrá una retroalimentación: la obra presenta influencias de su tiempo y lugar, pero al mismo tiempo entrega una respuesta a esas problemáticas que preocupan o afligen a ese tiempo y lugar, lo que precipitará una catarata de nuevas obras que… y así sucesivamente. La temprana ciencia-ficción advertía contra el imperialismo y la maquinización de la sociedad. La ciencia-ficción clásica nos advirtió sobre los peligros del uso desmadrado de la energía nuclear y sobre el terror de las superpotencias. La ciencia-ficción algo más reciente nos ha hablado sobre la crisis ecológica y la superpoblación. También numerosas obras se han pronunciado a favor o en contra del racismo, o de los totalitarismos, etcétera. En ese sentido puede decirse que el género resulta educativo, pero sólo hasta cierto punto: si el artista realiza una obra con un mensaje demasiado extraño para su tiempo, lo más probable es que sea desoído y su valor educativo se acerque a cero. En el mejor de los casos, si llega a ser reconocido alguna vez, la posteridad lo llamará un «adelantado».

Cierro el círculo volviendo a mí mismo como espectador y coleccionista del álbum de Robotech. ¿Fue educativa Robotech? Quizás no en el sentido que esperaban nuestros padres, que fuera una serie didáctica y llena de lo que la ñoñería políticamente correcta llama «valores positivos». Pero sí enseñó algunas cosas, entre ellas lo graves y crueles que pueden ser las guerras, y que muchas veces el vencedor no acaba mejor que el vencido. No es un mal mensaje, por cierto. Pero eso era algo que estaba en el ambiente de la década de 1980. Robotech puede haber sido educativa en ese sentido, pero sólo estaba recogiendo una tendencia y una preocupación generalizada que ya existía al momento de concebir la serie. Si la tendencia hubiera sido la contraria, Robotech quizás habría pasado desapercibida, por «pesimista». O peor aún, hubiera sido otro agresivo panfleto militarista como los hay a paladas en el género. Pero algo es claro: dicha enseñanza no fue intencionada, ya que los creadores de Robotech prentendían probablemente, antes que otra cosa, y al igual que cualquier otro productor de cine o televisión, un show de aventuras con héroes y villanos como las que han existido desde que la creación de ficciones se hizo tal, que pudiera venderse y hacer dinero. Desde cierto respecto, también ESO podría contar como una enseñanza...
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